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El documento aborda las teorías de la personalidad, describiendo aspectos biológicos, psicológicos y sociales que influyen en su desarrollo. Se exploran diferentes tipologías de personalidad, así como trastornos relacionados, enfatizando la importancia de la psicoterapia y el entorno en la formación del individuo. Además, se discute la creación de hábitos y la capacidad de cambio personal a través de la repetición y la atención plena.
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El documento aborda las teorías de la personalidad, describiendo aspectos biológicos, psicológicos y sociales que influyen en su desarrollo. Se exploran diferentes tipologías de personalidad, así como trastornos relacionados, enfatizando la importancia de la psicoterapia y el entorno en la formación del individuo. Además, se discute la creación de hábitos y la capacidad de cambio personal a través de la repetición y la atención plena.
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Buenos días el Señor Jesús los bendiga

Universidad Francisco Luis Espinoza


UNFLEP

Facultad de Ciencias Médicas.


Campus Médico: Departamento de
Salud
ASIGNATURA: Psicología
Unidad No. II Teorías de la Personalidad

Docente: Msc. Santos Francisca Calderón López.


Objetivos Específicos
⚫ Describir los aspectos biológicos, antropológicos,
médicos y psicológicos de la de la personalidad
considerando factores y rasgos, tipos de desórdenes , con
respeto y humanismo.

⚫ Aplicar en su práctica profesional aspectos afectivos,
emocionales, conductuales para consigo mismo y una
mejor atención con los pacientes bajo su cuidado.

EL SIGNIFICADO DE LAS TEORÍAS DE LA
PERSONALIDAD
Las teorías de personalidad es un instrumento que
ayuda a pensar sobre la naturaleza y el
funcionamiento de la personalidad.

Explica la identidad del individuo cuando falta un


conocimiento concreto.
Los postulados de las teorías de la personalidad se
pueden utilizar para describir, explicar, predecir y
controlar la personalidad.

Describir: consiste en designar categorías e


identificar la estructura de la personalidad.
4
Explica describe las causas que son
ambientales, orgánicas, genéticas.

La explicación identifica grupos o rasgos o


tendencias que debiera permitir descubrir las
rasgos duraderos que facilita la descripción de
la conducta.

Para los cambios o modificación de la personalidad


se utiliza la psicoterapia.

5
Las teorías son interpretaciones personales que
permite discriminar que datos son importantes o es
trivial.

La conducta del ser humano es compleja y


producto de muchas causas, lo importante, es la
explicación del yo, las actividades, las
necesidades el principio del placer, dolor y los
rasgos típicos de la individualidad.

6
Podemos definir entonces la personalidad como los
rasgos psicológicos internos que determinan la forma en
que el individuo se comporta en distintas situaciones.

7
GORDON ALLPORT:

"Personalidad es la organización dinámica, en el


interior del individuo, de los sistemas psicofísicos
que crean y determinan patrones característicos
de conductas , pensamientos y sentimientos
característicos de una persona."

8
Allport hace mención a algunos sistemas a los que él
se refiere: costumbres, sentimientos, rasgos,
creencias, expectativas, estilos de conducta,
constitución física, sistema glandular y nervioso.

En la génesis de toda personalidad


se encuentran elementos o factores que influyen en
el desarrollo origen hereditario y elementos de
origen ambiental.

9
La herencia proporciona una constitución física y una
dotación genética, mediante las cuales se va a captar el
mundo y a responder ante él.

El ambiente proporciona elementos de interpretación,


pautas para dar significado a los estímulos, y determinar
formas de respuesta.

La influencia simultánea de lo hereditario y lo ambiental a


través del tiempo y del espacio, van dando origen y
determinando la personalidad.

10
Todo ser humano al nacer posee una personalidad
"potencial", en cuanto a que tiene los elementos básicos
de la misma.

Esta potencialidad comenzará a ser realidad cuando se


inicie el desarrollo de ciertas características y
capacidades, como trabajo intelectual, creatividad,
conducta intencional y valores éticos, entre otras, que
indican que los diversos elementos de la personalidad
están funcionando con cierto nivel de organización.

11
Y se puede hablar de personalidad estructurada cuando
el individuo logra dinamizar de forma integrada y con
autonomía estos aspectos básicos, lo que le llevará a
tener una conducta y un pensamiento característicos.

Una personalidad estructurada dará origen a una


identidad firme y sólida.

El logro de una identidad personal requiere haber


conformado una personalidad estructurada
adecuadamente en sus aspectos esenciales

12
El individuo no nace con una personalidad determinada,
sino con cierta dotación que condicionará, en parte, el
desarrollo posterior.
La personalidad se conquista, se hace, se construye.
Las condiciones heredadas se complementan y
transforman a través de la experiencia, el aprendizaje, la
educación, el trabajo, la fuerza de voluntad, la convivencia
y el cultivo de la persona.

13
TIPOLOGIA DE KRETCHMER

AGRUPA EN:
1.- Los PICNICOS: Tiene piernas cortas y tronco en forma
de barril, cuello ancho, hombros redondos, pies
pequeños y manos cortas. Esta descripción
corresponde al tipo de hombre que en lenguaje
familiar se llama rechoncho. Son expansivos y
sociales, prácticos y realistas.

2.- Los ATLETICOS, que presentan un desarrollo bien


proporcionado del tronco y las extremidades, con
huesos y músculos bien desarrollados, manos y pies
grandes.

14
3.- Los ASTENICOS: Son altos y delgados, de pecho
estrecho, piernas, brazos, manos y pies largos, lo mismo
que la cara.
También se les llama leptosomáticos, que quiere decir de
formas delgadas, estrechas. Son reservados y solitarios,
con frecuencia idealistas y se les suele aplicar el calificativo
de raros o excéntricos. Se les considera a menudo como
personalidades impenetrables.

4.- Los DISPLASTICOS. Este grupo comprende a los que


no entran en ninguna de las categorías anteriores y
presentan anomalías en su desarrollo físico.

15
TIPOLOGIA DE JUNG
a) EXTROVERTIDO: El extrovertido es el hombre de acción,
se lleva bien con la gente, tiene confianza en sí mismo, se
desenvuelve admirablemente en situaciones difíciles que se
le presentan. Es un hombre práctico, que gusta de las
realidades concretas.
b) INTROVERTIDO: El introvertido, por el contrario, tiende a
replegarse en sí mismo. Es un hombre de abstracciones,
reflexivo, meditativo. Huye de la compañía de los demás y
busca ansiosamente la soledad.
Es muy sensible, detesta la publicidad y el exhibicionismo. Su
gran reserva le hace muy difícil de comprender, y por eso
goza fama de hermético.

16
Entre los grados extremos de la extroversión y la
introversión cabe un tipo intermedio: el AMBIVERTIDO;
se caracteriza por ser ecléctico, cuidadoso, reflexivo y
mantiene buenas relaciones interpersonales se adapta
con facilidad al medio donde se encuentra es positivo
frente a situaciones adversas, inteligente, creativo .

17
TEORÍAS INDIVIDUALES
Tienen dos características comunes:

1º. Se considera que todos los individuos tienen una


serie de características internas o rasgos.

2º. Existen diferencias entre el modo de desarrollar las


mismas por parte de cada individuo.

El aspecto principal de estas teorías es que el entorno no


juega ningún papel determinante, con lo cual cada
persona tiene una personalidad distinta.

18
TEORÍA PSICOANALÍTICA
Construida sobre la premisa de que las necesidades
o impulsos inconscientes, especialmente los
impulsos biológicos y sexuales, son la parte central
de la motivación y personalidad humana.

Sigmund Freud, la personalidad humana es el


producto de la lucha entre tres fuerzas en
interacción, que determinan en comportamiento
humano: Id (ello), Ego (yo) y Súper ego (súper yo).

19
Freud divide la vida física, en tres niveles:

1. Consciente: Fenómeno que podemos conocer en


determinado momento.

2. Pre consciente: Es necesaria la atención para conocer


dichos fenómenos.

3. Inconsciente: Fenómenos que se escapan a la


conciencia y difícilmente pueden penetrar en ella
(representado por el mundo de los símbolos).

20
T. CONDUCTISTA
⚫ Pone el énfasis en el
carácter, por tanto en
los rasgos adquiridos.
⚫ Las conductas son
modificables y
condicionables.
⚫ El inconsciente no lo
reconocen.
T. HUMANISTA
• Le da importancia a
la existencia del
“yo”, a lo conciente.
• No descarta la
existencia de lo
inconsciente.
• Propone liberarnos
de las máscaras, a
través del
conocimiento de sí
mismo.
Temperamento Sanguíneo
Temperamento Colérico
Temperamento melancólico
Temperamento flemático
Sanguíneo, colérico, melancólico, flemático
Sanguíneo, colérico, melancólico, flemático
Modelos Explicativos
El hábito es cualquier comportamiento aprendido (no es
innato, no nacemos con ningún hábito) mediante la repetición,
que se realiza de forma habitual y automática sin apenas
pensar en ello.

Es un elemento básico del aprendizaje humano.

Según los científicos los hábitos, sean positivos o nocivos, se


crean porque el cerebro siempre busca la forma de ahorrar
esfuerzo, intenta modificar cualquier rutina en un hábito para
ahorrar tiempo y energía.
La repetición influye mucho y es una herramienta básica en
psicología.

En la década de 1950 se creía que en 21 días se podia


crear un hábito
Porque un célebre cirujano plástico, Maxwell Maltz, advirtió
de que les llevaba ese tiempo a los pacientes operados
acostumbrarse a su nueva apariencia.

También vio que en los amputados el síndrome del


miembro fantasma desaparecía a los 21 días.
Más recientemente la mayoría de los expertos coincidían en
que un hábito se creaba en 28 días, pero parece que suelen
ser escasos para que las neuronas asimilen la mayoría de
las costumbres.
concluía que se requerían 66 días de promedio para crear un
hábito que perdure en el tiempo.
El tiempo para alcanzar el automatismo del nuevo
comportamiento varió de 18 a 254 días.

Esta variación tan amplia se justifica porque varían la perseverancia y


motivación de las personas y el hábito a conseguir.
Por ejemplo, se comprobó que los hábitos relacionados con el ejercicio
físico tardaban más en adquirirse que la costumbre de consumir una
fruta al día.
«Si repites algo cada día en la misma situación, se convierte en una
reacción automática ante dicha situación»,
Aprendemos mediante la asociación y memorizamos
mediante la repetición.

Cuando hacemos algo desconocido o asimilamos un


conocimiento nuevo nuestras neuronas se agrupan
químicamente para comunicarse, creando nuevas
conexiones entre ellas o sinapsis.

Y si repetimos esa experiencia nueva a menudo (Ley de la


repetición) esas conexiones neuronales se hacen cada vez
más fuertes, hasta que las neuronas individuales terminan
por liberar una sustancia química llamadas neurotrofinas
para fijar esas conexiones, y el hábito estará adquirido.

Los hábitos como atarse los zapatos, conducir o escribir a


máquina son redes neuronales que se han hecho
automáticas por la repetición física.
Las neuronas se reorganizan continuamente según
nuestros pensamientos y aprendizajes.

Entonces podemos reestructurar (literalmente) nuestro


cerebro simplemente cambiando nuestra forma de pensar o
aprendiendo nuevas habilidades.

Si decidimos elegir un nuevo hábito y estimulamos


repetidamente las nuevas conexiones neuronales, estaremos
creando una mentalidad distinta en nosotros, estaremos
instaurando una nueva forma de pensar y de experimentar la
realidad.
Cambiar de hábitos es un trabajo arduo, especialmente los
hábitos del pensamiento.

Los pensamientos que frecuentamos a diario sobre


cualquier cuestión se convierten en nuestra forma natural
de reflexionar, porque demanda bastante menos esfuerzo
para el cerebro pensar siempre igual sobre la mismo ya
aprendida.
Así se transmite ese nuevo estado mental a nuestra
conciencia.

Cuando tenemos la firme decisión de que ha llegado el


momento de cambiar nuestra forma de pensar,

Lo seres humanos tenemos la facultad de renovarnos a


nosotros mismos, poseemos el potencial y la aptitud para
transformarnos en la persona a la que aspiramos
mentalmente, empleando de forma consciente las mismas
herramientas con las que elaboramos de forma inconsciente
nuestro antiguo Yo.
Entre estas herramientas mentales propias del ser
humano está:

La fuerza de la repetición, la activación de nuevas


sinapsis mediante el estudio de nuevos conocimientos o
viviendo nuevas experiencias, la atención plena en
nuestro entorno que nos permite interrumpir los
pensamientos de preocupación recurrentes, o también,
por el contrario, el aprender a darnos cuenta de nuestra
dependencia al estado emocional que hemos creado.
Somos libres para decidir los cambios que deseamos introducir
en nuestra conciencia.

Tenemos la facultad de elegir a qué prestamos atención, a


sentir y percibir de un modo diferente, a pensar y actuar de
manera más positiva.

Practicando nuevas habilidades mantenemos nuestro


cerebro activo para que continúe aprendiendo , también
con el ensayo mental, porque el pensamiento pone en marcha
los mismos circuitos neuronales que la práctica real.

Mediante nuestra voluntad podemos perseguir lo que


anhelamos de la vida, aquellos objetivos que nos apasionan
junto a los valores con los que nos identificamos para
encontrar un sentido a nuestro esfuerzo.
Los trastornos de la personalidad

son un grupo de afecciones mentales en las cuales


una persona tiene un patrón prolongado de
comportamientos, emociones y pensamientos que es
muy diferente a las expectativas de su cultura.

Estos comportamientos interfieren con la capacidad


de la persona para desempeñarse en las relaciones
interpersonales, el trabajo y otros contextos.

La manera de actuar y pensar del individuo en este


tipo de trastornos, así como sus creencias
distorsionadas de los demás, pueden provocar un
comportamiento extraño, pudiendo ser muy molesto
para otras personas.
De esta forma, podríamos definir un trastorno
de personalidad como experiencias y
comportamientos que difieren de las normas
sociales y expectativas.

Las personas diagnosticadas con un trastorno de la


personalidad pueden tener alteraciones cognitiva,
motivacion, funcionamiento interpersonal o en el
control de impulsos.

Estos individuos suelen tener problemas en


distintas áreas de la vida, incluyendo el
funcionamiento social y laboral, y suelen tener
habilidades de afrontamiento pobres y
dificultades para formar relaciones sanas.
Los trastornos de personalidad suelen surgir en la
adolescencia y continúan en la edad adulta.

Pueden ser leves, moderados o graves, y es posible que


estas personas puedan tener períodos de remisión en el que
funcionan relativamente bien.

Las causas de los trastornos de personalidad se desconocen,


aunque se cree que factores genéticos y ambientales están
relacionados con su desarrollo.

Los síntomas varían ampliamente dependiendo del tipo de


trastorno de la personalidad.

En general, los trastornos de la personalidad involucran


sentimientos, pensamientos y comportamientos que no
se adaptan a un amplio rango de escenarios.
Al principio, las personas con este tipo de trastornos
usualmente no buscan tratamiento por su cuenta:
esto es porque sienten que el trastorno es Trastornos
de la Personalidad parte de ellos, siendo los síntomas
egosintónicos (esto es, repercuten solamente en los
demás, y son plenamente aceptados por el ego del
paciente, viviéndolos como naturales).

Los síntomas de los trastornos neuróticos son vividos


como egodistónicos, repercutiendo en su propio
perjuicio y sufrimiento.
1. Trastornos de la personalidad del grupo A

Son todas aquellas afecciones que alteran los


patrones conductuales con la característica de
estar vinculados a pensamientos y/o
comportamientos que se perciben, desde fuera,
como excéntricos o extraños.

Dentro de este grupo tenemos el trastorno


paranoide, el esquizoide y el esquizotípico.
1.Trastorno esquizoide de la personalidad
se caracteriza por una preferencia por la soledad, una amplitud
limitada de emociones, la incapacidad de sentir disfrute por
actividades consideradas como placenteras por el conjunto de la
sociedad, la actitud distante, el bajo (o nulo) interés por las relaciones
sexuales, la falta de inteligencia emocional, etc.

Pese a que pueda compartir con ella muchos factores de riesgo, no es


lo mismo que la esquizofrenia, una enfermedad mental mucho más
discapacitante.

Y es que en el trastorno esquizoide, no se observa una distorsión de la


percepción de la realidad en forma de alucinaciones o delirios, algo
que sí ocurre en la esquizofrenia, en la que la persona llega a
desconectar de la realidad.
1.2. Trastorno paranoide de la personalidad

se caracteriza por la tendencia a mostrar desconfianza y


sospechas hacia los demás y los objetivos de otras
personas, la injustificada creencia de que el mundo
intenta conspirar contra él, dañarlo o engañarlo, la
sospecha de que su pareja le es infiel, la tendencia a ser
rencoroso, reacciones hostiles ante insultos, tendencia a
tomar cualquier acto como un ataque personal.

Por lo tanto, se trata de una afección psicológica en la


que impera un patrón de desconfianza y de recelos
generalizado, prolongado e injustificado.

Todas sus manifestaciones hacen que la persona termine


limitando su vida social de forma drástica.
1.3. Trastorno esquizotípico de la personalidad

caracterizado por un patrón de vestimenta, creencias, pensamientos,


conductas y discursos “peculiares”, respuestas emocionales
inadecuadas, falta de expresión emotiva, experiencias perceptivas
extrañas (notar que alguien susurra nuestro nombre, por ejemplo),
ausencia de amigos cercanos, forma de hablar extraña, fantasías
extrañas.

De nuevo, pese a su nombre, no debe confundirse con la


esquizofrenia, pues a pesar de que las personas con trastorno
esquizotípico puedan tener creencias, comportamientos y fantasías
extrañas, no llegan a desconectar de la realidad y, a excepción de
estas experiencias perceptivas raras, no tienen alucinaciones ni
delirios.
2. Trastornos de la personalidad del grupo
B
Son todas aquellas afecciones que alteran los
patrones conductuales con la característica de
presentar pensamientos y comportamientos
dramáticos que, desde fuera, se perciben como
excesivamente emotivos e impredecibles.

Pero, a diferencia del grupo A, pese a este


dramatismo, las conductas no son extrañas.

Dentro de este segundo grupo tenemos el


trastorno narcisista, antisocial, histriónico y
límite.
2.1. Trastorno narcisista de la personalidad
caracterizado por la creencia de ser más especial y más
importante que los demás, envidiar a los demás, creer que
los demás te envidian, arrogancia, exageración de logros y
talentos, expectativa de admiración constante, necesidad
de recibir elogios, falta de empatía, egocentrismo.
2.2. Trastorno antisocial de la personalidad

caracterizado por falta de empatía, indiferencia ante las necesidades


de los demás, conductas impulsivas, falta de remordimiento,
irresponsabilidad, comportamiento agresivo, violencia, violación de
los derechos de los demás, tendencia a tener problemas legales.

Se trata de una afección psicológica que muchas veces va ligada a la


delincuencia y que se relaciona con un patrón prolongado de
manipulaciones emocionales, estafas, mentiras, etc, pese a ser capaz
de actuar de forma encantadora para así ganarse la confianza de
aquellos de los que se quiere aprovechar.
2.3. Trastorno histriónico de la personalidad

caracterizado por la búsqueda constante de atención,


preocupación excesiva (incluso enfermiza) por la apariencia
física, pensamiento de que las relaciones personales son más
íntimas y cercanas de lo que en realidad son, tendencia a ser
influenciable, discursos fuertes con opiniones impactantes,
conductas muy exaltadas, etc.
2.4. Trastorno límite de la personalidad
caracterizado por conductas impulsivas y riesgosas (como
involucrarse en apuestas o tener relaciones sin protección),
amenazas de autolesión, ataques de ira, paranoias intermitentes en
momentos de estrés, conductas suicidas, tendencia a mostrar una
imagen de inestabilidad emocional, tendencia a tener relaciones
personales muy intensas pero inestables, cambios súbitos en el
estado de ánimo y sentimientos continuos de vacío.

En este sentido, el trastorno límite de la personalidad es una


afección psicológica en la que la persona tiene patrones
prolongados de inestabilidad y turbulencia emocional, algo que la
lleva a realizar actos impulsivos vinculados generalmente al riesgo
y a tener relaciones muy caóticas.
3. Trastornos de la personalidad del grupo C
son todas aquellas afecciones que alteran los
patrones conductuales con la característica de estar
asociados a la ansiedad y al temor.

Es decir, ni se presentan comportamientos extraños


(como en el grupo A) ni conductas excesivamente
dramáticas o emocionalmente turbulentas (como en
el grupo B), sino una tendencia a presentar
pensamientos y comportamientos ansiosos y de
miedo.

En este último grupo tenemos el trastorno


dependiente, el trastorno por evitación y el trastorno
de la personalidad obsesivo-compulsiva.
3.1. Trastorno dependiente de la personalidad

caracterizado por la dependencia emocional excesiva hacia los


demás, la necesidad constante de cuidado, la tendencia a adoptar
actitudes sumisas, el miedo a tener que cuidarse por uno mismo, la
baja autoestima, la falta de autoconfianza, el miedo a la
desaprobación, la incapacidad de no estar en una relación amorosa,
la tolerancia al abuso y la dificultad para expresar desacuerdos.

En este sentido, se trata de una afección psicológica en la que la


persona depende demasiado de otra (u otras) para satisfacer y cubrir
sus necesidades tanto físicas como emocionales.
Se trata de uno de los trastornos de la personalidad más frecuentes y
tiende a empezar en la infancia.
3.2. Trastorno de la personalidad por evitación

caracterizado por el sentimiento de ser inferior a los


demás, la sensibilidad excesiva a las críticas, el miedo al
rechazo, la timidez extrema, el miedo a hacer el ridículo,
el aislamiento social, evitar estar con extraños y la evasión
de actividades que impliquen un contacto entre personas.

Una persona con este trastorno es especialmente tímida, se


siente inadecuada y tiene temor al rechazo.
3.3. Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva
caracterizado por una preocupación excesiva y enfermiza por el
orden, los detalles y el cumplimiento de las normas, el
perfeccionismo extremo, la rigurosidad, un control enfermizo de los
gastos económicos, la incapacidad de delegar tareas, el deseo de
controlar a las personas, la angustia por no lograr la perfección, la
inflexibilidad, etc.

Con el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva, la persona


vive preocupada por la adecuación a las reglas, el orden y el control.

Comparte muchos síntomas con el TOC (trastorno


obsesivo-compulsivo), siendo una afección psicológica muy
vinculada a la ansiedad.
Trastornos de la personalidad
GRACIAS POR
SU ATENCION

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