DERECHOS HUMANOS
BOLILLA VII
CONVERGENCIA DEL DIDH CON OTRAS VERTIENTES DEL DERECHO
INTERNACIONAL
El Derecho Internacional Humanitario (DIH) es una rama del derecho
internacional público que se define como el conjunto de normas jurídicas
internacionales que tiene por fin regular los medios y métodos de combate y
proteger a las víctimas de los conflictos armados, ya sea de carácter interno como
internacional.
El DIH se divide, a su vez, en dos ramas:
• El “Derecho de La Haya”, que se ocupa de limitar o prohibir el uso de ciertas
armas o métodos de combate;
• El “Dereccho de Ginebra”, en cambio, se ocupa proteger a las víctimas y a
sus bienes, es decir, tanto a los civiles como a los combatientes fuera de
combate (heridos, enfermos, náufragos y prisioneros de guerra), entre otras
personas protegidas.
Ahora bien, un conflicto armado puede proyectarse en tres dimensiones:
• Internacional, que es el enfrentamiento entre dos o más Estados
beligerantes;
• Interno, que es el enfrentamiento entre un Estado contra una facción
interna de su población que tiene pretensiones de acceder al poder y ejerce
el control sobre una parte del territorio;
• Internacionalizado, que es aquel conflicto que comienza en el ámbito
interno de un Estado pero que luego se expande a otros.
El DIH no tiene la pretensión de prohibir ni la ambición de definir la legitimidad de
los conflictos armados (pese a que no hay uso de la fuerza lícito –incluso cuando
todos los medios pacíficos de solución fracasan–, con excepción de la legítima
defensa, que debe ser proporcional en cuanto a los medios de combate), sino que
ha sido creado para ser aplicado como derecho de excepción, es decir, solo
aplicable a las situaciones de violencia que se constituyen en conflictos armados.
En cuanto a los instrumentos, 1864 se considera la fecha fundante del DIH, por
haberse suscripto en tal oportunidad el Convenio de Ginebra para Mejorar la
Suerte de los Militares Heridos en Campaña.
No obstante, los principales instrumentos internacionales convencionales en la
materia son los cuatro convenios de Ginebra de 1949, sus dos Protocolos
Adicionales de 1977 y el tercer Protocolo de 2005. Los convenios se refieren a:
1. I Convenio, relativo a la protección de los heridos y enfermos de las fuerzas
armadas en campaña. En él se establece la obligación de protección a los
heridos y enfermos, así como al personal médico y religioso, a las unidades
médicas y al transporte médico (tanto civiles como militares; que no
pueden, en ningún momento, transportar personal militar en actividad, ni
armas o municiones), y también reconoce los emblemas distintivos;
2. II Convenio, relativo a la protección de los heridos, enfermos y naúfragos
de las fuerzas armadas en el mar;
FEDERICO YUNES ICK Página 1
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
3. III Convenio, relativo al trato debido a los prisioneros de guerra. El
prisionero de guerra es todo aquel miembro de las fuerzas armadas de una
parte del conflicto (combatiente), que no sea personal sanitario o religioso,
que es capturado.
Se definen las condiciones y lugares de captura; las cuestiones relativas al
trabajo de los prisioneros, sus recursos financieros, la asistencia que tienen
derecho a recibir y los procesos judiciales en su contra; y se sienta el
principio de que los prisioneros de guerra deben ser liberados y
repatriados sin demora tras el cese de las hostilidades activas;
4. IV Convenio, relativo a la protección debida a las personas civiles en
tiempo de guerra. Define las obligaciones de la potencia ocupante respecto
de la población civil y contiene disposiciones sobre ayuda humanitaria en
los territorios ocupados;
Estos cuatro tratados se aplican a los conflictos armados internacionales, es decir, a
aquellos que surgen entre dos o más Estados partes. Sin embargo, el art. 3 común a
los cuatro convenios contiene una serie de derechos que se aplican en caso de
conflicto armado no internacional, es decir, que surja dentro del territorio de una
Estado parte, en el cual no intervengan terceros Estados. En él se dispone:
• Que aquellas personas que no participen de las hostilidades, incluidos los
miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas, así como
las personas fuera de combate por cualquier causa, serán tratadas con
humanidad y sin discriminación.
• Se prohíbe en todo momento: Los atentados contra la vida y la integridad
corporal; la toma de rehenes; los atentados contra la dignidad personal; y
las condenas y ejecuciones sin juicio previo en un tribunal legítimamente
constituido y con todas las garantías judiciales indispensables.
• Asimismo, se establece que los heridos y enfermos serán recogidos y
asistidos.
Por su parte, los Protocolos Adicionales complementan y amplían estos
instrumentos:
1. El Protocolo Adicional I se aplica en los conflictos armados de carácter
internacional, con la salvedad que se amplía a ciertos conflictos armados
que se internacionalizan (luchas de los pueblos por la libre determinación;
contra la dominación colonial y la ocupación extranjera; y contra los
regímenes racistas).
2. El Protocolo Adicional II complementa lo referente a los conflictos
armados internos, estableciendo un catálogo de derechos más extenso pero
con un ámbito de aplicación más restringido: “El presente Protocolo (…) se
aplicará a todos los conflictos armados no cubiertos por el art. 1 del
Protocolo I (…) y que se desarrollen en el territorio de una Alta Parte
Contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o
grupos armados organizados que (…) ejerzan sobre una parte de dicho
territorio un control tal que permita realizar operaciones militares
sostenidas y concertadas (…)”. A su vez, excluye su aplicación “a las
situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los
FEDERICO YUNES ICK Página 2
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
motines, los actos esporádicos y aislados de violencia y otros actos
análogos, que no son conflictos armados”.
3. El Protocolo Adicional III relativo al emblema de reconocimiento de los
Convenios de Ginebra y sus Protocolos Adicionales:
En otro orden de ideas, el DIH, al igual que otras ramas del derecho internacional,
se basa en un conjunto de principios fundamentales, de carácter universal
consideradas como normas ius cogens (es decir, normas generales aceptadas y
reconocidas como obligatorias por la comunidad internacional). Algunos de ellos
son los siguientes:
• Principio de humanidad: Constituye el eje fundamental del DIH, de
manera que los demás principios se forman a partir de este. No obstante se
afirme que “la humanidad busque siempre el bien del hombre”, en el marco
de un conflicto armado este principio debe buscar un equilibrio frente a los
intereses contrapuestos y las reglas que autorizan los atentados contra los
seres humanos en pos de necesidades militares.
• Principio de necesidad militar: Plantea la no utilización de la fuerza más
allá de lo necesario, de acuerdo con las necesidades o exigencias militares.
Así, las disposiciones de DIH obligan a los beligerantes a utilizar en un
conflicto armado los métodos y medios más humanitarios al conducir las
operaciones militares.
• Principio de prohibición de causar males superfluos: Deriva del
anterior, y tiene por objetivo vedar el uso de armas, proyectiles, materias y
métodos de hacer la guerra que causen sufrimientos innecesarios.
• Principio de limitación: Significa que en todo conflicto armado, el derecho
de las partes a elegir los métodos y medios de guerra no es ilimitado, lo que
se traduce en evitarle al adversario males desproporcionados, por sobre el
objetivo primordial que es debilitar la potencia militar del enemigo.
• Principio de proporcionalidad: Se traduce en que, cuando exista
posibilidad de elegir un objetivo militar para obtener una ventaja, se optará
por el objetivo cuyo ataque, según sea de prever, presente menos peligro
para las personas civiles y sus bienes.
• Principio de honestidad y buena fe en la elección de los medios de
combate: En virtud del cual queda prohibido matar, herir o capturar a un
adversario valiéndose de medio pérfidos. Constituyen perfidia (deslealtad,
maldad extrema) los actos que, apelando a la buena fe del adversario con
intención de traicionarla, den a entender a este que tiene derecho a
protección o que está obligado a concederla. Por ejemplo: Simular la
intención de negociar bajo bandera de parlamento o rendición; simular una
incapacitación por heridas o enfermedad; simular el estatuto de persona
civil, no combatiente; simular que se posee un estatuto de protección,
mediante el uso de signos, emblemas o uniformes neutrales de Estados u
organizaciones que no sean partes del conflicto.
• Principio de distinción: Solo puede ser objeto de ataque los blancos
militares, ya que no pueden serlo las personas y bienes civiles. Se prohíben
los ataques indiscriminados en los que no se distingue un objetivo militar
concreto y los que emplean métodos o medios de combate cuyos efectos no
FEDERICO YUNES ICK Página 3
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
sea posible limitar y que puedan alcanzar indistintamente a objetivos
militares y personas civiles.
• Principio de neutralidad: Está destinado a prevenir la incursión de
fuerzas beligerantes en un territorio neutral o los ataques contra personas o
buques de Estados neutros, también aplicable a las incursiones
transfronterizas de fuerzas armadas y daños transfronterizos causados a un
Estado neutral por un Estado beligerante.
Como corolario, resta mencionar la función del Comité Internacional de la Cruz
Roja (CICR), que es una organización sui generis, imparcial, neutral e
independiente, fundada en 1863. Tiene la misión principal de proteger y brindar
asistencia a las víctimas de los conflictos armados y de ciertas situaciones de
violencia interna. Para ello, actúa como intermediario neutral entre los
beligerantes, Asimismo, se encarga de la promoción del DIH y los principios
fundamentales de la Cruz Roja y Media Luna Roja.
El Derecho Internacional de los Refugiados (DIR), por su parte, es la rama del
derecho que trata específicamente la temática de los derechos y la protección de
los refugiados.
“Refugiado” es toda persona que se ha visto obligada –por temor fundado a
persecución por su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a grupo social u
opiniones políticas– a abandonar su lugar de residencia habitual hacia un Estado
vecino. Si la reubicación se produce dentro del mismo Estado, se lo considera
“desplazado interno”.
El concepto de “refugiado” también incluye a aquellas personas desplazadas hacia
otros Estados por hechos de agresión, de ocupación exterior, de dominación
extranjera, o de acontecimientos que perturben el orden público de una parte o la
totalidad de su país de origen o cuya nacionalidad posee.
El DIR está regulado básicamente por el Convenio sobre el Estatuto del Refugiado
(1951) y su Protocolo (1967). En el primero se establece una amplia gama de
derechos de los refugiados (no discriminación, libertad de religión, adquisición de
bienes, asociación, trabajo, empleo, profesiones liberales, educación pública,
asistencia médica, circulación, etc.). La excepción a la aplicación de estas reglas son
para aquellos refugiados que hayan cometido delitos contra la paz, delitos de
guerra o delitos contra la humanidad; o un delito grave común; o actos contrarios a
los principios y propósitos de la ONU.
Finalmente, resta mencionar los tres derechos básicos que constituyen los pilares
fundamentales el DIR:
• Derecho de asilo: Se traduce en que cualquier persona puede disfrutar de
asilo fuera de su país de origen en caso de persecución política.
• Derecho de no expulsión/no devolución (non-refoulement): Mientras se
tramita la solicitud de asilo, la persona tiene derecho a no ser expulsa del
país en el que solicita el asilo y también, en caso de devolución, que ésta no
ocurra en las fronteras de territorios donde su vida o libertad corre peligro
por causas de raza, religión, nacionalidad, etc.
No obstante, este derecho no es absoluto, pues no se aplica al refugiado que
sea considerado, por razones fundadas, como un peligro para la seguridad
FEDERICO YUNES ICK Página 4
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
del país donde se encuentra, o que, habiendo sido objeto de una condena
definitiva por un delito particularmente grave, constituya una amenaza
para la comunidad de tal país.
• Derecho a la unidad familiar/reunificación familiar: Se traduce en el
derecho del asilado a la unión inmediata de él (en su carácter de residente
permanente del Estado que lo aloja) con su esposo/a e hijos menores de
edad, lo que permite devolver la normalidad a quienes han huido de la
persecución y de violaciones de derechos humanos
CONVERGENCIA DE ESTOS ORDENAMIENTOS CON EL
DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
Gran cantidad de la base normativa del DIR se encuentra dispersa en los diferentes
instrumentos del sistema del DIDH. Por este motivo, ambos derechos resultan
complementarios.
El propio Convenio sobre el Estatuto del Refugiado (1951), en su art. 5, señala que
ninguna disposición de la Convención podrá interpretarse en menoscabo de otros
derechos y beneficios independientes de la Convención, entre ellos, los
consagrados en el sistema de protección de derechos humanos.
El art. 14 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos consagra los
derechos de “buscar asilo” y “disfrutar de él”.
La Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hombre, en su art. 27,
establece el derecho de “buscar y recibir asilo”, en caso de persecución no
motivada en delitos comunes.
El Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, en su art. 13, dispone que
el extranjero que se halle legalmente en el territorio de un Estado parte en el Pacto
solo podrá ser expulsado de él en cumplimiento de una decisión adoptada
conforme a la ley y por razones de seguridad nacional.
En la CADH, se consagra el derecho de no expulsión o devolución a otro país donde
el derecho de a la vida o libertad de la persona esté en peligro a causa de su raza,
religión, nacionalidad, condición social u opinión política. Además, se prohíbe la
expulsión colectiva de extranjeros, como así también se establece que la restricción
al ejercicio de los derechos sólo puede hacerse en virtud de una ley, en la medida
en que sea indispensable para la sociedad democrática, para prevenir infracciones
penales o para proteger la seguridad nacional, la moral, el orden o salud públicas, o
los derechos y libertades de los demás.
En suma, se evidencia la estrecha relación entre estos dos ordenamientos. Por
cuanto ambos garantizan el debido respeto y protección de los derechos humanos,
con la sola excepción que el DIR limita su ámbito de aplicación al concepto de
“refugiados”.
RELACIÓN ENTRE EL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS
HUMANOS Y EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO
Someramente, el derecho internacional de los derechos humanos es un sistema de
normas internacionales destinadas a proteger y promover los derechos humanos
FEDERICO YUNES ICK Página 5
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
de todas las personas. Establece las obligaciones de los Estados de actuar de
determinada manera o abstenerse de determinados actos.
En cuanto a ramas del derecho internacional público:
• Ambos derechos tienen por finalidad la protección de la vida, la salud y la
dignidad de los seres humanos, es decir que comparten el objetivo común
de respetar la dignidad y humanidad de todos. Por ello, se los considera
derechos complementarios, a pesar de tener un ámbito de aplicación
diferente (ya que el DIH sólo es aplicable para la protección de las personas
en el contexto de conflictos armados).
• El DIDH obliga de iure solo a los Estados, como demuestra el hecho de que
los tratados de derechos humanos y otras fuentes de derechos humanos no
crean obligaciones para los grupos armados no estatales. En este sentido, se
limita a regular la relación Estado-persona humana sujetas a su jurisdicción,
imponiendo obligaciones de conducta a los Estados para con los individuos.
En cambio, el DIH impone expresamente obligaciones tanto a Estado como a
grupos armados organizados no estatales. De ese modo, asigna iguales
derechos y obligaciones al Estado y a la parte no estatal en interés de todas
las personas que puedan verse afectadas por su conducta. Esto no significa,
por supuesto, que el Estado y la parte no estatal estén en un pie de igualdad
según el derecho interno, ya que los miembros de éstos últimos siguen
siendo sujetos de derecho interno y pueden ser perseguidos por los
crímenes establecidos en las normas penales del Estado.
• El DIH, al ser un derecho de excepción, contiene disposiciones sobre
muchas cuestiones fuera del ámbito del DIDH, como por ejemplo, la
regulación de la conducción de hostilidades, los estatutos del combatiente y
del prisionero de guerra, etc.
Del mismo modo, el DIDH dispone acerca de aspectos de la vida en tiempos
de paz que no están reglamentados en el DIH, como la libertad de prensa, de
reunión, los derechos políticos, laborales, entre otros.
• En cuanto a las responsabilidades emergentes por su violación, el DIDH
genera una relación directa entre el Estado y sus propios nacionales, o más
genéricamente, con los individuos que se encuentran dentro de sus
jurisdicciones nacionales. El DIH, por su parte, obliga al Estado respecto a
comportamientos exigidos frente a nacionales de otros Estados, ya sean
éstos beligerantes o neutrales. En el DIH, la relación jurídica se traba entre
Estados, mientras que en el DIDH, entre el Estado y el individuo protegido.
De esta forma, cuando se viola una norma del DIDH, el individuo puede
recurrir, después de agotados los recursos internos, a una instancia
internacional o regional para exigir la terminación de la violación y la
reparación del daño al statu quo ante.
En el DIH, la responsabilidad por la inobservancia de sus normas queda
siempre dentro del ámbito de las competencias interestatales. La presencia
de las potencias protectoras o del Comité Internacional de la Cruz Roja
(CICR) se relaciona con la facultad de controlar la estricta aplicación de las
normas más que con la determinación del grado de responsabilidad del
Estado violador.
FEDERICO YUNES ICK Página 6
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
De esta manera, entre ambos subsistemas convergen dos tendencias
distintas: En el DIDH, una función reparadora, sin descuidar la preventiva;
en el DIH, una acción eminentemente preventiva.
• Finalmente, hay que distinguir a los sujetos protegidos en uno y otro
sistema: El DIDH está previsto para garantizar y respetar los derechos
humanos de todas las personas, sin discriminación, por parte del Estado.
En cambio, la DIH se encausa a una categoría de individuos, calificados
como víctimas o potenciales víctimas de conflictos armados, receptando
también el principio de no discriminación entre éstas.
EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO EN LA JURISPRUDENCIA DE LA
CORTE INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS Caso Miembros del
Caserío de Santo Domingo c/Colombia (2012)
En 1998, en el marco de un operativo militar de las fuerzas armadas colombianas,
un helicóptero lanzó un dispositivo cluster de tipo AN-M1A2 compuesto por
granadas o bombas de fragmentación AN-M41A sobre la calle principal de Santo
Domingo, lo que ocasionó la muerte de 17 personas, incluyendo niños y niñas, y 27
heridos.
Este acontecimiento provocó que una gran cantidad de residentes de Santo
Domingo tuvieran que abandonar sus residencias y movilizarse al corregimiento
de Betoyes en el municipio de Tame, por lo que a la luz del sistema de protección
de los derechos de los refugiados, se trató de un desplazamiento interno, y los
residentes del caserío adquirieron la calidad de “desplazados”.
Además, la Fuerza Aérea Colombiana realizó ametrallamientos desde las aeronaves
contra personas que iban en dirección opuesta al caserío.
El Tribunal Contencioso Administrativo estableció la responsabilidad del Estado.
Asimismo fueron condenados tres autores materiales.
Entre los principios que enumera la Corte para fundamentar su fallo, y demostrar
la falta de diligencia e imprudencia del Estado, encontramos los siguientes:
• Distinción: Se violó este principio por no diferenciar los objetivos militares
(miembros de las FARC) de las personas civiles y sus bienes;
• Proporcionalidad: Se violó este principio que limita el uso del poder bélico
para la obtención de una ventaja militar. Por ello es que queda prohibido
lanzar un ataque cuando sea de prever que cause incidentalmente muertos
y heridos entre la población civil, daños a bienes de carácter civil o ambas
cosas, que sean excesivos en relación con la ventaja militar concreta y
directa prevista;
• Precaución: Significa que se tomarán todas las precauciones factibles para
evitar o reducir en todo caso a un mínimo, el número de muertos y heridos
entre la población civil, así como los daños a bienes de carácter civil, que
pudieran causar incidentalmente.
Se violó este principio por diversos motivos: No se obró con un cuidado
constante de la población; el arma utilizada era técnicamente imprecisa por ser de
operación manual; no hubo contacto visual claro con el enemigo. Por lo expuesto,
la Corte determinó que el Estado era responsable por la violación del derecho a la
FEDERICO YUNES ICK Página 7
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
vida en perjuicio de las personas fallecidas; así como del derecho a la integridad
personal en perjuicio de las personas que fueron heridas; así como de los
familiares de todos ellos; y del derecho a la medidas de protección de las niñas y
niños en perjuicio de los niños y niñas muertos y heridos en los mismos hechos.
Además, se vieron violentados los derechos a la circulación, la residencia y la
propiedad privada.
Finalmente, entre las medidas reparatorias, la Corte decidió:
• Que el Estado debe realizar un acto público de reconocimiento de
responsabilidad internacional por los hechos del presente caso.
• Que el Estado debe brindar un tratamiento integral en salud a las víctimas a
través de sus instituciones de salud especializadas.
• Que el Estado debe otorgar y ejecutar, en el plazo de un año y a través de un
mecanismo interno expedito, las indemnizaciones y compensaciones
pertinentes por concepto de daños materiales e inmateriales, a favor de las
víctimas heridas y de los familiares de víctimas que no fueron reparadas
por la jurisdicción contencioso administrativa a nivel interno.
• Que el Estado debe abonar las costas y gastos del juicio.
• Que, en el plazo de un año, el Estado deberá rendir a la Corte un informe
sobre las medidas adoptadas para darle cumplimiento.
CONCEPTO DE REFUGIADO (CONVENCIÓN DE 1951, PROTOCOLO DE 1967 Y
DECLARACIÓN DE CARTAGENA DE 1984)
El concepto de refugio se ha desarrollado a lo largo del tiempo a través de varios
instrumentos legales internacionales.
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de
1967:
La Convención de 1951 define a un refugiado como una persona que "debido a
fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad,
pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentra fuera
del país de su nacionalidad y no puede o , a causa de dichos temores, no quiere
acogerse a la protección de tal país". Esta definición es el estándar
internacionalmente reconocido para determinar quién es considerado un
refugiado.
El Protocolo de 1967 amplía la definición de refugiado para incluir a personas que
han huido de eventos ocurridos después del 1 de enero de 1951 y que se
encuentran fuera del país de su nacionalidad debido a los mismos temores de
persecución.
Declaración de Cartagena sobre los Refugiados de 1984:
La Declaración de Cartagena amplía la definición de refugiado establecida en la
Convención de 1951 y su Protocolo de 1967. Reconoce que existen situaciones en
América Latina que generan refugiados, incluso si no cumplen estrictamente con
los criterios de persecución establecidos en la Convención de 1951.
FEDERICO YUNES ICK Página 8
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
Esta declaración amplía la definición de refugiado para incluir a personas que
huyen de "violencia generalizada, violaciones masivas de los derechos humanos u
otras circunstancias que han perturbado gravemente el orden público". Además,
establece que las personas que huyen de tales situaciones deben recibir la
protección necesaria, independientemente de si cumplen o no con los criterios de
la Convención de 1951.
En resumen, el concepto de refugiado, según la Convención de 1951 y su Protocolo
de 1967, se centra en las personas que huyen de la persecución por motivos de
raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social específico u opiniones
políticas. La Declaración de Cartagena amplía esta definición para incluir a
personas que huyen de otras formas de violencia o violaciones masivas de los
derechos humanos, especialmente en el contexto de América Latina.
PRINCIPIOS APLICABLES SEGÚN EL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS
REFUGIADOS
Principio de No Devolución (Non-refoulement): Este principio prohíbe a los
Estados devolver o expulsar a una persona a un país donde su vida, libertad o
integridad física corran peligro debido a persecución, conflictos armados u otras
situaciones de violencia. Es un principio fundamental del derecho internacional de
los refugiados y está consagrado en la Convención sobre el Estatuto de los
Refugiados de 1951 y en otros instrumentos internacionales.
Principio de No Discriminación: Este principio establece que todas las personas
que buscan refugio tienen derecho a la protección internacional sin discriminación
por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social
específico u opiniones políticas. Los Estados tienen la obligación de tratar a los
refugiados con igualdad y respeto a sus derechos humanos fundamentales.
Principio de Asilo y Protección Internacional: Este principio reconoce el
derecho de las personas a buscar y recibir asilo en otros países cuando enfrentan
persecución en sus lugares de origen. Los Estados tienen la responsabilidad de
proporcionar protección internacional a los refugiados y garantizar que se
respetan sus derechos humanos básicos, incluyendo el acceso a la educación, la
atención médica, el empleo y la seguridad.
Principio de Cooperación Internacional: Este principio enfatiza la importancia
de la cooperación entre los Estados, así como con organismos internacionales y
organizaciones no gubernamentales, en la protección y asistencia a los refugiados.
Los Estados tienen la responsabilidad de colaborar para abordar las causas
subyacentes de los desplazamientos forzados y para garantizar una respuesta
coordinada y efectiva a las necesidades de los refugiados.
Principio de Solución: Este principio establece que los refugiados tienen derecho
a una solución duradera a su situación, que puede incluir el retorno voluntario a su
país de origen en condiciones de seguridad y dignidad, la integración local en el
FEDERICO YUNES ICK Página 9
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
país de asilo o la reubicación en un tercer país. Los Estados y la comunidad
internacional tienen la responsabilidad de trabajar juntos para encontrar
soluciones duraderas para los refugiados.
Estos son algunos de los principios fundamentales aplicables según el derecho
internacional de los refugiados. Estos principios reflejan el compromiso de la
comunidad internacional de proteger y garantizar los derechos de las personas que
se ven obligadas a huir de sus hogares debido a la persecución, los conflictos
armados y otras formas de violencia.
PRINCIPALES DISPOSICIONES DE LA LEY GENERAL DE RECONOCIMIENTO Y
PROTECCION AL REFUGIADO (LEY 26.165)
Procedimiento de Reconocimiento de Refugiados: La ley establece un
procedimiento detallado para la determinación del estatuto de refugiado. Este
proceso incluye la presentación de una solicitud de asilo ante la autoridad
competente, que luego será evaluada por la Comisión Nacional para los Refugiados
(CONARE). La CONARE lleva a cabo entrevistas y evaluaciones exhaustivas del caso
para determinar si la persona cumple con los criterios establecidos en la
Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.
Protección contra la Devolución o Expulsión (Principio de No Devolución):
Uno de los principios fundamentales de la ley es la prohibición de la devolución o
expulsión de personas cuya vida, integridad física o libertad estén en peligro en su
país de origen debido a los motivos. De persecución mencionados en la definición
de refugiado. Este principio refleja el compromiso de Argentina con el principio de
no devolución, que es una norma fundamental en el derecho internacional de los
refugiados.
Derechos y Deberes de los Refugiados: La ley garantiza una serie de derechos a
las personas reconocidas como refugiados en Argentina. Estos derechos incluyen el
acceso a la educación, la atención médica, el empleo y la asistencia legal. Además, la
ley establece los deberes de los refugiados, que incluyen el respeto a las leyes y
regulaciones del país y la contribución a la sociedad en la medida de sus
capacidades.
FEDERICO YUNES ICK Página 10
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
Colaboración con Organismos Internacionales: Argentina se compromete a
colaborar estrechamente con organismos internacionales, como el Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en la
protección y asistencia a los refugiados. Esta colaboración incluye la cooperación
en la identificación y protección de personas con necesidades de protección
internacional, así como el apoyo en la implementación de programas y políticas
para mejorar la situación de los refugiados en el país.
Estas disposiciones reflejan el compromiso de Argentina con los principios del
derecho internacional de los refugiados y su voluntad de proporcionar protección
y asistencia a las personas que buscan refugio en el país. La ley establece un marco
legal sólido para el reconocimiento y la protección de los derechos de los
refugiados, así como para la cooperación con la comunidad internacional en este
ámbito.
LINK DE LA LEY:
https://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/120000124999/122609/
norma.htm
OPINIÓN CONSULTIVA OC-25/18 DE LA CORTE IDH SOBRE LA INSTICUÓN DEL
ASILO Y SU RECONOCIMIENTO COMO DERECHO HUMANO EN EL SISTEMA
INTERAMERICANO: ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES CONSIDERACIONES DE LA
CORTE Y DE SUS CONCLUSIONES
La Opinión Consultiva OC-25/18 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(Corte IDH) se centra en la institución del asilo y su reconocimiento como derecho
humano dentro del sistema interamericano. A continuación se presenta un análisis
de las principales consideraciones de la Corte y sus conclusiones.
Principales Consideraciones de la Corte IDH 1. Definición y Naturaleza del
Asilo
La Corte IDH analiza el concepto de asilo desde una perspectiva histórica y jurídica,
distinguiendo entre el asilo territorial y el asilo diplomático. El asilo territorial es el
otorgado dentro del territorio del Estado que recibe al solicitante, mientras que el
asilo diplomático se concede en misiones diplomáticas, consulares, buques de
guerra o aeronaves militares.
2. Derecho al Asilo como Derecho Humano
La Corte IDH reconoce el derecho al asilo como un derecho humano, fundamentado
en diversos instrumentos del derecho internacional de los derechos humanos,
incluyendo la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
(DADDH) y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). La Corte
resalta que el derecho al asilo tiene un carácter fundamental y debe ser protegido
por los Estados miembros del sistema interamericano.
3. No Devolución
FEDERICO YUNES ICK Página 11
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
La Corte subraya el principio de no devolución (non-refoulement), que prohíbe a
los Estados devolver a una persona a un país donde su vida, libertad o integridad
personal puedan estar en riesgo. Este principio es esencial en la protección de los
solicitantes de asilo y es reconocido tanto en el derecho internacional de los
derechos humanos como en el derecho internacional de los refugiados.
4. Obligaciones de los Estados
La Corte IDH detalla las obligaciones de los Estados en relación con el asilo,
incluyendo la necesidad de establecer procedimientos justos y eficaces para la
determinación del estatus de refugiado, garantizar el derecho a un recurso
efectivo, y proporcionar protección contra la expulsión arbitraria. Además, los
Estados deben asegurar condiciones adecuadas de recepción y tratamiento para
los solicitantes de asilo.
5. Relación con Otros Derechos Humanos
La Corte analiza la relación del derecho al asilo con otros derechos humanos, como
el derecho a la vida, la prohibición de la tortura, el derecho a la seguridad personal
y el derecho a un juicio justo. La Corte enfatiza que la protección internacional
debe garantizarse de manera integral, considerando la interdependencia e
indivisibilidad de los derechos humanos.
Conclusiones de la Corte IDH Reconocimiento del Derecho al Asilo
La Corte concluye que el derecho al asilo, en sus diferentes modalidades, es un
derecho humano reconocido en el sistema interamericano de derechos humanos.
Este derecho debe ser protegido de manera efectiva por los Estados.
Principio de No Devolución
La Corte reafirma la obligatoriedad del principio de no devolución, estableciendo
que los Estados no pueden deportar o devolver a una persona a un país donde
corra riesgo de persecución o de sufrir graves violaciones a sus derechos humanos.
Procedimientos y Garantías
Los Estados tienen la obligación de implementar procedimientos adecuados y
efectivos para la determinación del estatus de refugiado y deben asegurar el acceso
a recursos efectivos para los solicitantes de asilo.
Condiciones de recepción
La Corte subraya la importancia de garantizar condiciones de recepciones dignas y
adecuadas para los solicitantes de asilo, asegurando el respeto de sus derechos
humanos durante todo el proceso de solicitud.
Protección Integral
FEDERICO YUNES ICK Página 12
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
La Corte instala a los Estados a adoptar un enfoque integral en la protección de los
solicitantes de asilo, garantizando la interdependencia y la indivisibilidad de todos
los derechos humanos relacionados.
En resumen, la Opinión Consultiva OC-25/18 de la Corte IDH establece claramente
que el asilo es un derecho humano fundamental que debe ser protegido por los
Estados, y proporciona un marco jurídico sólido para la implementación de este
derecho en el sistema interamericano de derechos humanos.
LA CONVENCIÓN INTERNACIONAL SOBRE LA PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS
DE TODOS LOS TRABAJADORES MIGRATORIOS Y DE SUS FAMILIARES (1990)
La Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los
Trabajadores Migratorios y de Sus Familiares fue adoptada por la Asamblea
General de las Naciones Unidas en 1990. Los Estados Partes reconocen la
importancia de varios instrumentos de derechos humanos, como la Declaración
Universal de Derechos Humanos y los Pactos Internacionales de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, y de Derechos Civiles y Políticos, entre otros. El
preámbulo enfatiza la necesidad de proteger los derechos de los trabajadores
migratorios y sus familiares, reconociendo su contribución a los países de origen y
destino y la importancia de su protección bajo el derecho internacional.
Parte I: Alcance y Definiciones
Artículo 1: La convención se aplica a todos los trabajadores migratorios y sus
familiares, sin distinción de género, raza, religión, opiniones políticas, origen
nacional, estado económico, entre otros factores. Cubre todo el proceso migratorio,
incluyendo la preparación, partida, tránsito, estancia y regreso.
Artículo 2: Definir "trabajador migratorio" como cualquier persona que va a
realizar, realiza o ha realizado una actividad remunerada en un estado del que no
es nacional. Establece varias categorías de trabajadores migratorios, como:
Trabajador fronterizo: mantiene su residencia en un estado vecino y regresa
regularmente.
Trabajador de temporada: realiza trabajo estacional.
Marino: trabaja a bordo de embarcaciones registradas en otro estado.
Trabajador en una estructura marina: empleado en estructuras marinas bajo
jurisdicción extranjera.
Trabajador itinerante: viaja a otros estados por periodos breves debido a su
ocupación.
Trabajador vinculado a un proyecto: admitido por un plazo definido para trabajar
en un proyecto específico.
Trabajador con empleo concreto: realiza tareas específicas por un tiempo limitado.
FEDERICO YUNES ICK Página 13
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
Parte II: No Discriminación en el Reconocimiento de Derechos
Esta sección enfatiza que los derechos reconocidos en la convención se deben
aplicar sin discriminación alguna. Los estados deben asegurar que los trabajadores
migratorios y sus familias reciban un trato igualitario en términos de derechos y
libertades.
Parte III: Derechos Humanos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus
Familiares
Esta parte detalla los derechos humanos básicos que deben ser garantizados a
todos los trabajadores migratorios y sus familias, independientemente de su
estatus legal. Entre estos derechos se incluyen:
Derecho a la vida ya la seguridad.
Protección contra la tortura y tratos inhumanos.
Protección contra la esclavitud y el trabajo forzoso.
Libertad de pensamiento, conciencia y religión.
Libertad de opinión y expresión.
Derecho a la privacidad ya la protección de la familia.
Acceso a la justicia ya un juicio justo.
Estos derechos se extienden a todos los trabajadores migratorios, sin importar si
se encuentran en situación regular o irregular.
Además, se garantiza el acceso a servicios educativos y sociales en condiciones de
igualdad con los nacionales del Estado de empleo
Parte V: Disposiciones Aplicables a Categorías Particulares de Trabajadores
Migratorios y de Sus Familiares
Se reconocen las necesidades especiales y se brindan protecciones adicionales para
categorías específicas de trabajadores migratorios, como los trabajadores de
fronteras, trabajadores estacionales, marinos y trabajadores itinerantes. Esta parte
también aboga por la protección de los familiares que acompañan a los
trabajadores migratorios, asegurando su acceso a la educación, atención médica y
otros servicios esenciales.
Parte VI: Promoción de Condiciones Sólidas, Equitativas, Humanas y Legales
en Conexión con la Migración Internacional de Trabajadores y sus Familiares
Aquí se establecen las obligaciones de los Estados Partes para promover y proteger
los derechos de los trabajadores migratorios a través de políticas y prácticas
adecuadas. Se fomenta la cooperación internacional y se subraya la necesidad de
eliminar la migración ilegal y las prácticas abusivas. Se promueve la regularización
FEDERICO YUNES ICK Página 14
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
de la situación de los trabajadores migratorios en situación irregular siempre que
sea posible..
Parte VII: Aplicación de la Convención
Se detallan los mecanismos y procedimientos para la implementación y monitoreo
de la Convención. Los Estados Partes se comprometen a adoptar medidas
legislativas y de otra índole para garantizar el cumplimiento de las disposiciones
de la Convención. Se establece un Comité para la Protección de los Derechos de
Todos los Trabajadores Migratorios y de Sus Familiares, encargado de supervisar
la implementación de la Convención por parte de los Estados..
Parte VIII: Disposiciones Generales
Esta sección aborda aspectos administrativos y procesales, incluyendo la firma,
ratificación, adhesión y entrada en vigor de la Convención. También se establecen
los procedimientos para enmiendas y reservas, así como la resolución de
controversias entre los Estados Partes respecto a la interpretación o aplicación de
la Convención..
Parte IX: Disposiciones Finales
Las disposiciones finales incluyen cláusulas sobre la custodia de la Convención, la
entrada en vigor y el procedimiento para la denuncia de la Convención por parte
de los Estados. También se subraya que los Estados no pueden excluir la aplicación
de ninguna parte de la Convención ni a ninguna categoría de trabajadores
migratorios.
PACTO MUNDIAL PARA UNA MIGRACIÓN SEGURA, ORDENADA Y REGULAR
(2008)
El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular fue aprobado el 19
de diciembre de 2018 durante una conferencia intergubernamental en Marrakech,
Marruecos. Este pacto es una respuesta a la creciente necesidad de cooperación
internacional en la gestión de la migración.
El pacto se basa en varios documentos internacionales, incluyendo:
La Carta de las Naciones Unidas.
La Declaración Universal de Derechos Humanos.
Diversos tratados de derechos humanos.
La Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada
Transnacional.
La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y otros marcos globales.
Objetivos Principales
Fortalecer la cooperación internacional: Reconocer que ningún país puede
gestionar la migración de manera aislada.
FEDERICO YUNES ICK Página 15
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
Promover la migración segura, ordenada y regular: Busca minimizar la
migración irregular y sus riesgos asociados.
Garantizar los derechos humanos de los migrantes: Independientemente de su
estatus migratorio, los derechos humanos de los migrantes deben ser respetados y
protegidos.
Optimizar los beneficios de la migración: Reconoce que la migración puede
contribuir al desarrollo sostenible y busca maximizar estos beneficios.
Visión y Principios Rectores
Centrarse en las personas: El pacto tiene una dimensión humana, promoviendo
el bienestar de los migrantes y de las comunidades en los países de origen, tránsito
y destino.
Cooperación internacional: Es un marco de cooperación no vinculante,
reconociendo la necesidad de diálogo y cooperación a nivel internacional, regional
y bilateral.
Responsabilidades Compartidas
Los Estados Miembros tienen la responsabilidad compartida de abordar los
desafíos de la migración, incluyendo:
Mitigar factores adversos: Abordar las causas profundas de la migración forzada
y mejorar las condiciones de vida en los países de origen.
Reducir riesgos y vulnerabilidades: Proteger los derechos humanos de los
migrantes y proporcionarles asistencia durante todo el proceso migratorio.
Promover la inclusión y la cohesión social: Integrar a los migrantes en las
comunidades receptoras y destacar sus contribuciones positivas.
Unidad de Propósito
El pacto enfatiza la necesidad de una colaboración efectiva entre los Estados para
gestionar la migración de manera que beneficie a todos. Subraya la importancia de:
Proporcionar información objetiva y basada en datos: Combatir las
percepciones negativas y los discursos engañosos sobre la migración.
Empoderar a los migrantes: Facilitar su integración y asegurar que puedan
contribuir plenamente a las sociedades receptoras.
Implementación y seguimiento
El pacto establece un mecanismo de seguimiento y revisión periódica para
asegurar que los compromisos se traduzcan en acciones concretas. Este
mecanismo incluye la participación continua de los Estados Miembros y otras
partes interesadas para evaluar el progreso y enfrentar los desafíos emergentes en
la gestión de la migración.
Conclusión
FEDERICO YUNES ICK Página 16
GONZALO PELLEJERO
DERECHOS HUMANOS
El "Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular" es un marco
global que busca mejorar la gestión de la migración mediante una cooperación
internacional sólida y un enfoque centrado en los derechos humanos. Su éxito
dependerá de la voluntad y la cooperación de los Estados para implementar los
compromisos acordados y abordar juntos los desafíos de la migración en el siglo
XXI.
FEDERICO YUNES ICK Página 17
GONZALO PELLEJERO