ACTUACIÓN EN PARTO INMINENTE
1. Describe los signos y síntomas que indican que el parto ha comenzado.
Se considera que el parto ha comenzado cuando hay unas 3 contracciones
uterinas cada 10 minutos, y hay una dilatación del cuello uterino de algo más
de 2 centímetros. Las contracciones uterinas, que empujan al feto hacia el
exterior de forma efectiva, han de ser regulares además de tener una
intensidad suficiente para empujar al bebé, esto lo nota la futura mamá
porque son dolorosas:
- Expulsión del Tapón mucoso: El tapón mucoso es una secreción que ocluye
el cuello del útero, sirve de barrera protectora entre el útero y la vagina. En
algunas ocasiones pasan más de 3 días desde la expulsión del tapón mucoso
hasta que empiezan las contracciones de parto.
- Después se produce la rotura de la "Bolsa de Aguas": Esta es la primera
manifestación de que se está dilatando el cuello uterino
- La rotura del saco amniótico se produce cuando la cabeza del feto lo empuja
al dirigirse hacia el canal del parto, La mayoría de los partos se producen
dentro de las 24 horas siguientes a la rotura de aguas, si después de este
tiempo no comienza el parto habrá que provocarlo, ya que hay un riesgo de
infección muy
grande para el bebé.
2. Relaciona la duración y características de las contracciones con la dilatación
aproximada del cuello del útero.
Al iniciarse el proceso de dilatación del cuello uterino las contracciones van
aumentando su frecuencia y además se van intensificando, con lo que serán más
dolorosas.
- Contracciones regulares cada 5 minutos, con duración de unos 35 segundos.
La dilatación será de unos 5 cm.
- Contracciones regulares cada 4 minutos, con duración de unos 40 segundos.
La dilatación será de unos 6 cm.
- Contracciones regulares 3 minutos, con duración de 45 segundos. La
dilatación será de unos 8 cm.
- Contracciones cada 2 minutos, con duración de aproximadamente 1 minuto.
La dilatación será de casi 10 cm.
3. ¿Cuáles son las fases del parto? Descríbelas.
- Primera fase: Periodo de dilatación: El objetivo de esta fase es adecuar el
tamaño del cuello uterino y vagina a la cabeza del feto para que pueda
progresar por el canal del parto. El cuello se "borra" y después se dilata. Este
proceso puede durar unas 12 horas. Después este se irá agrandando por la
fuerza de las contracciones hasta alcanzar una dilatación y un diámetro de 10
centímetros. Al final del periodo de dilatación se produce la rotura de la bolsa
de las aguas, provocada por la entrada de la cabeza del feto en la pelvis.
Después esta se encajará en el canal del parto, para comenzar el descenso.
En las mujeres que paren por primera vez, primero se produce el borramiento
del cuello uterino y después su dilatación, en las que ya han parido con
anterioridad, como ya tiene algo dilatado el cuello uterino como secuela de su
primer parto, la dilatación y el borramiento se producen a la vez.
Por este motivo tardan menos en parir. La dilatación se mide en centímetros y
el encargado de hacer esta maniobra es el médico, mediante un tacto vaginal.
- Segunda fase: Periodo de expulsión: (nacimiento del bebé) El periodo
expulsivo comienza cuando la dilatación es completa y termina con la
expulsión del feto. En este proceso se ha expulsado el tapón mucoso, ha roto
la bolsa de aguas, el cuello del útero se ha borrado y la abertura del útero es
la suficiente para que el feto pase por ella. En esta fase del parto se produce
un enlentecimiento de la frecuencia de las contracciones, para después
continuar con más intensidad, Durante el periodo de expulsión el feto debe
completar el descenso para colocar la cabeza en el principio del canal del
parto, además se rotará para que los hombros puedan salir por la vagina en el
momento del parto. Las fuerzas que impulsarán al feto hasta el exterior se
llamas contracciones uterinas, son involuntarias, y los deseos de empujar de
la madre se realizan mediante la contracción de los músculos abdominales.
Las contracciones se producen aproximadamente cada 5 minutos, la mujer
sentirá dolores intensos y deseos de empujar. A continuación se verá la
coronilla de la cabeza del bebé apareciendo por la vulva de la madre. A esto
se le llama coronación del feto, después saldrá el feto. Primero saldrá la
cabeza, después se rotará con la ayuda de la contracción siguiente, de esta
forma los hombros podrán salir por la vagina. La salida del bebé se produce
rápidamente y tras él una cantidad importante de líquido amniótico. El bebé
aún está unido a su madre por el cordón umbilical. El período de expulsión en
una mujer primeriza debe durar más de dos horas. Para las que han parido con
anterioridad no durara más de una hora. Cuando la mujer es analgesiada con
la epidural, el período expulsivo se puede alargar hasta una hora más al no
sentir la contracción, empujara con menos intensidad.
- Tercera fase: Periodo de alumbramiento: (expulsión de la placenta) En él se
produce el desprendimiento de la placenta de las paredes del
útero y su salida al exterior. Lo normal es que la salida de la placenta se
produzca a los 10 minutos de la salida del bebé, pero todas las estimaciones
de tiempos relacionadas con el parto son aproximadas.
En cualquier caso, el retraso en su expulsión no debe superar 30 minutos
desde la salida del bebé. Pasado este tiempo, el médico tendría que forzar la
salida de la placenta de forma manual. NUNCA se debe tirar del cordón
umbilical para forzar la salida de la placenta. El alumbramiento (salida de la
placenta) se produce gracias a unas contracciones dolorosas e involuntarias
del útero. Estos son los llamados "dolores de entuerto".
4. Describe las maniobras de soporte al parto.
Tranquilizar a la mujer y colocarla en un sitio cómodo. Si el parto se produce en una
casa, se puede colocar sobre una cama, tumbada boca arriba y con las piernas
flexionadas (con los talones apoyados en el borde de la cama). Situarla a lo ancho de
la cama, para que de esta forma podamos asistirla mejor. Además, se le debe
colocar un cojín debajo de los muslos para elevarlos. Si no hay cama se puedes situar
en el suelo, en decúbito supino, con las piernas flexionadas y sobre unas sábanas
limpias. No hace falta preparar un campo estéril, pero si es importante colocar la
zona de la vulva de la mujer sobre una superficie limpia.
Proteger el periné para evitar desgarros. Ya se ve la cabeza del bebé por la vulva de la
mamá (el feto está coronando). Ahora debemos controlar la cabeza del feto para
impedir que salga de forma brusca. de esta forma evitaremos desgarros en la madre.
No se tiene que ayudar a salir la cabeza, las contracciones uterinas y la fuerza que
hace la madre con su abdomen serán suficientes para que esta salga. El objetivo será
controlar la velocidad de salida de la cabeza y además, proteger el suelo pélvico de
la madre. En este momento la posición de las manos es la siguiente (mano izquierda
sobre la coronilla de la cabeza del bebé. No la empujaremos, pero sí controlaremos
la velocidad con la que sale y con la mano derecha protegeremos el periné de la
mujer. Para esto cogeremos una compresa de gasa o un paño limpio y apretaremos
contra la parte
inferior de su vulva)
Al salir la cabeza del bebe, este está mirando hacia abajo (esta es la posición más
frecuente). Esto quiere decir que sus hombros están perpendiculares a la vulva de su
madre; De esta forma es imposible que puedan salir ya que tienen que estar en el
mismo sentido que la vulva. Para esto, la cabeza y el cuerpo del bebé rotan con la
ayuda de las contracciones. Podemos facilitar esta rotación cogiendo suavemente
la cabeza del bebé con las palmas de las manos y acompañar el movimiento de
rotación. Seguidamente limpiaremos las secreciones del niño para que pueda
respirar usando un paño limpio o una compresa. Limpiaremos la nariz y la boca del
bebé de la misma forma que si le sonases la nariz.
Ahora que la cabeza ha salido por completo se comprueba que el cordón umbilical
no esté enrollado en el cuello del bebé. En caso de que así sea, se debe desliar con
mucho cuidado y después desliza por la cabeza del bebé. Si no podemos
descomprimir el cuello del bebé, colocar dos pinzas umbilicales y corta el cordón
entre las dos pinzas. Así podremos liberar el cuello del bebé. Recordar que una vez
que su cabeza está fuera, este ya podrá respirar. Nuestras manos la deben estar
sujetando para que no caiga.
Ahora tienen que salir los hombros. Se podrá ver el hombro superior, este será el
primero en salir. Para facilitar su salida, sostener la cabeza del bebé entre las palmas
de tus manos y dirigirla hacia abajo, hacia el ano de la madre, aprovechando la fuerza
de una contracción. De esta forma apenas tendrás que tirar del bebé. Una vez
liberado el hombro superior, hacerlo con el inferior. Para esto eleva la cabeza del
bebé hacia el pubis de la madre.
Después de salir los hombros del bebé, la salida del resto del cuerpo se produce de
forma espontánea. Nuestra función será cogerlo para que no se caiga.
• A continuación, colocar encima del abdomen de la madre y tapar de
inmediato. Así evitaremos que pierda calor. Lo ideal sería colocarlo sobre el
pecho de la madre, pero puede que el cordón umbilical no sea tan largo como
para conseguirlo. No eliminar la capa de sebo que cubre la piel del bebé, esta
le sirve para mantener la temperatura corporal. . Pinzar y corta el cordón
umbilical. Para esto, coloca una "pinza de cordón" a unos 15 centímetros de
la barriguita del bebé. La otra pinza colocarla justo al lado de esta. El cordón
se corta entre las dos pinzas después de haberte asegurado de que están
perfectamente cerradas. Lo ideal es usar unas tijeras estériles o una hoja de
bisturí. En este momento si se puede colocar al bebe en el pecho de la madre.
(Si no tienes el instrumental adecuado para pinzar el cordón umbilical, usar
un trozo de hilo o cordón haciendo un nudo fuerte, sobre el cordón umbilical,
a 15 centímetros de la barriguita del bebé, anudarlo fuerte ya que el objetivo
será cortar la circulación sanguínea del interior del cordón.) Asegurase de que
la nariz y la boca del bebé estan limpias. Si no tenemos aspirador de
secreciones se puede retirar con una gasa limpia, Lo normal es que el niño
esté llorando en este momento, si no lo hace, lo debemos estimular dando
una palmadita en los pies o frotando su espalda. Estas acciones suelen ser
suficientes para que el niño llore. Si el niño no respira, debemos de aplicar
maniobras de Soporte Vital.
• Al salir el bebe, la placenta sigue dentro, recordar que nunca se debe de tirar
del cordón umbilical para sacar la placenta ya que podemos provocar
hemorragias en la madre. Si la ha expulsado, recogerla para que la analicen.
La placenta se expulsa sola con los dolores de entuerto de 10 a 30 minutos
después de la salida del bebe.
• Si el parto no se ha realizado en el hospital, trasladar a la madre y al bebe hacia
un hospital. La madre ira tumbada boca arriba, y el bebé sobre su pecho.,
ambos bien arropados. En la vagina de la madre colocaremos una compresa
estéril o una toalla limpia y le pediremos que cruce las piernas para evitar
sangrados excesivos. El alumbramiento lo hara en el hospital.
• En resumen, se debe tranquilizar a la mujer y colocarla en un sitio cómodo
tumbada boca arriba y con las piernas flexionadas con algo debajo de los
muslos para elevarlos. Proteger el periné para evitar desgarros. Situar la mano
izquierda sobre la coronilla de la cabeza del bebé y con la mano derecha coger
una compresa de gasa o un pano impio y apretar contra la parte inferior de su
vulva. A la salida de la cabeza facilitar su rotación: coger suavemente la
cabeza del bebé con las palmas de las manos y acompañar el movimiento de
rotación. Limpiaremos las secreciones del niño para que pueda respirar.
Comprobaremos que el cordón umbilical no esté enrollado en el cuello del
bebé. Ahora tienen que salir los hombros (Primero el hombro superior. Sostén
la cabeza del bebé entre las palmas de tus manos y dirígela hacia abajo y
después el hombro inferior elevando la cabeza del bebé hacia el pubis de la
madre)
Después saldrá el resto del cuerpo de forma espontánea con cuidado que no
se caiga.
• Colocarlo encima del abdomen de la madre y abrígalo. Pinzar y corta el cordón
umbilical y asegurarse de que la nariz y la boca del bebé están limpias. Si el
niño no respira, aplicar maniobras de Soporte Vital. Nunca tirar del cordón
umbilical para sacar la placenta.
• Trasladar a la madre y al bebé hacia el hospital si el parto no se realizó.
5. ¿Qué cuidados debes prestar al recién nacido?, ¿y a la madre?
- Evitar la pérdida de calor y limpiar las vías respiratorias del bebe
- Secar al bebé, pero sin frotar, para no eliminar la capa grasa que lo cubre, esta
evita que pierda calor. Después envolver en otra toalla seca, dejando su cara
descubierta. Colócalo de lado en un lugar cálido para que el médico lo pueda
valorar y el enfermero aspire sus vías respiratorias. Después se lo podemos
dar a su madre para que le de calor. Si vamos solos en la ambulancia,
colocarlo inmediatamente sobre el pecho de su madre con la cara girada
hacia un lado. Después cubrir al bebé y la madre para que no pierdan calor. Si
no tenemos nada para cubrirlo, dejarlo desnudo sobre la piel de su madre y
cubrir con una manta, su mamá le servirá de fuente de calor. Para los meses
fríos, al asistir a una mujer embarazada, dejar a calefacción del habitaculo
asistencial de la ambulancia encendida.
- Comprobar que las vias aéreas están limpias. Si el niño NO puede respirar o
lo nace con dificultad, limpiarlas. Succionar con cuidado primero la nariz y
después la boca. Hacerlo de forma suave e introducir solamente la punta de
la sonda. En el hospital le harán una aspiración más profunda. Si el niño está
respirando de forma adecuada, lo mejor es no aspirar y que lo hagan en el
hospital ya que si introducimos la sonda más de lo debido, podemos estimular
un reflejo vagal que anule la respiración del niño. No aspirar las vías aéreas si
no es necesario.
- Los cuidados de la madre estarán encaminados a la canalización de una vía
periférica antes del comienzo del período expulsivo. De esta forma se podrán
administrar fármacos o líquidos en caso de que se produzca una hemorragia.
Monitorizar su frecuencia cardiaca, presión arterial y saturación de oxígeno.
- La mujer deberá estar en ayunas una vez comenzado el parto ya que en el caso
de que se produzca una complicación sería necesario someterla a una
anestesia general. Por ejemplo, en el caso de una cesárea urgente.