0% encontró este documento útil (0 votos)
290 vistas10 páginas

Servir A Dios Con El Motivo Correcto

El documento aborda la importancia de servir a Dios con las motivaciones correctas, destacando que muchas personas se desilusionan al no ver recompensas debido a que sus intenciones son equivocadas. Se enfatiza que el tribunal de Cristo juzgará las obras de cada creyente, no para condenación, sino para recompensas, y que las obras deben ser realizadas en el poder del Espíritu Santo y con fidelidad. Finalmente, se advierte sobre el peligro de servir con la expectativa de recompensas terrenales, utilizando el ejemplo de Judas como una advertencia sobre las consecuencias de tales motivaciones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
290 vistas10 páginas

Servir A Dios Con El Motivo Correcto

El documento aborda la importancia de servir a Dios con las motivaciones correctas, destacando que muchas personas se desilusionan al no ver recompensas debido a que sus intenciones son equivocadas. Se enfatiza que el tribunal de Cristo juzgará las obras de cada creyente, no para condenación, sino para recompensas, y que las obras deben ser realizadas en el poder del Espíritu Santo y con fidelidad. Finalmente, se advierte sobre el peligro de servir con la expectativa de recompensas terrenales, utilizando el ejemplo de Judas como una advertencia sobre las consecuencias de tales motivaciones.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Servir a Dios con el motivo correcto

“la belleza de una vida desinteresada es servir a Dios y a la gente sin esperar
nada a cambio”

Durante el tiempo que llevo en el ministerio, he notado que muchas personas


se cansan de servir al Señor porque nunca ven llegar la recompensa por lo
que hacen. Muchas veces me he preguntado: ¿Por qué sucede esto? Si esta
gente sirve a Dios continuamente.
¿Por qué no ve los frutos y, sobre todo, la recompensa de parte de Dios?

La conclusión a la que he llegado es que, muchas de esas personas sirven a


Dios y al pueblo por motivos incorrectos. Unos sirven para alcanzar
posiciones, otros para obtener ganancias. Incluso hay quienes sirven a Dios
para ser reconocidos o simplemente por cualquier otra razón equivocada. La
palabra de Dios nos dice que hacer cosas para Dios con la intención
equivocada es una obra muerta, que no tiene la vida de Dios ni su unción; una
obra que ante los ojos de Dios es nula.

¿Que es una obra muerta?

Es todo aquello que hacemos en nuestras propias fuerzas y que no es


iniciado por Dios. Es cualquier cosa que hacemos en el momento equivocado,
con el motivo y la intención equivocados. Cuando realizamos un trabajo para
el Señor y no lo hacemos con la intención correcta, no podemos esperar una
recompensa en el día del juicio, cuando estemos frente al tribunal de Cristo.
Nuestra motivación al servir a Cristo puede ser nuestra expresión de gratitud y
amor, deseando darle a Él toda la gloria y la Honra.

El tribunal de Cristo

“Es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo,


para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el
cuerpo, sea bueno o sea malo” 2 corintios 5:10
“12…

De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”


Romanos 14:12

En estos versos, se recalcan las palabras cada uno, lo que significa que es un
juicio individual, donde “cada uno” es responsable y debe responder por los
dones y talentos que Dios le ha dado.

Otro punto importante que la palabra recalca es que todos seremos juzgados.
Es de hacer notar que este juicio del tribunal de Cristo no es para
condenación, sino para recompensa, según lo que cada uno de nosotros haya
hecho en la tierra.

¿Qué es el tribunal de Cristo?

El vocablo griego aquí traducido como tribunal es “bema”. Este término


sugiere una plataforma alta usada para discursos públicos. El tribunal de
Cristo es el lugar o la plataforma donde será juzgado cada creyente por todo
lo que haya hecho en la tierra. Allí, Jesús será el que juzgué, dando un
discurso acerca de todo lo que cada uno de nosotros haya hecho mientras
nuestro espíritu estaba en el cuerpo.

La prueba de fuego

El apóstol Pablo describe esta prueba como el juicio para adjudicar las
recompensas de los creyentes.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual
es Jesucristo.
Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas,
madera, heno, hojarasca,
La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará pues por
el fuego será revelada; y la obra de cada uno, cuál sea, el fuego la probará.
Si permaneciere la obra de alguno que sobreedifico, recibirá recompensa.
Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá perdida, si bien el mismo será
salvo, aunque así como por fuego”. 1 Corintios 3:11-15.

Este juicio no es para condenación, sino sobre la obra de cada hombre. Aun
cuando las obras de un hombre se quemaren por completo, su alma será
salva. El primer versículo de este pasaje explica porque el alma de ese
hombre está segura. Este juicio no tiene que ver sólo con quienes han
edificado su Fe sobre sus propias obras o su propia justicia, sino también
sobre el fundamento de Jesucristo y su justicia.

Cuando llegamos a ver los logros de las obras de todos los creyentes, la
palabra de Dios las coloca en dos categorías.

Categoría uno
● Oro
● Plata
● Piedras Preciosas
Categoría Dos
● Madera
● Heno
● Hojarasca

Para poder establecer a qué categoría permanecen las obras realizadas, se


les hace pasar por la prueba del fuego. Si las obras se encuentran en la
primera categoría, pasarán por el fuego sin ser consumidas, mientras que
ocurría todo lo contrario con las que permanecen a la segunda categoría.

Hay una pregunta que surge aquí, ¿Este Dios más interesado en la calidad
que en la cantidad? El Oro, la plata y las piedras preciosas, son materiales que
normalmente se encuentran en pequeñas cantidades, por lo cual tienen gran
valor. Sin embargo, la madera, el heno, y la hojarasca son materiales que
ocupan mucho espacio y se obtienen en grandes cantidades, lo que les da un
valor relativamente bajo. Mientras examinamos este juicio, cada uno de
nosotros necesita preguntarse: ¿Cómo puedo servir a Cristo aquí en esta
tierra para que mis obras resistan la prueba del fuego que será aplicada en
ese día? ¿Qué cosas tomará en cuenta el Señor en el momento de juzgar o
recompensar las obras de los creyentes?

Cada uno de nosotros tiene que probar su corazón en cuatro áreas


diferentes, porque en cada una de ellas, seremos juzgados con fuego; y de
acuerdo al material que sea encontrado en estas áreas, seremos
recompensados por el Señor. Son los requerimientos del tribunal de Cristo.

¿En qué áreas seremos probados?


1. La prueba de los motivos o intenciones

Los motivos o intenciones con que hacemos las obras se originan en nuestro
corazón.

“ Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el
cual aclarara también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las
intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de
Dios”.
1 Corintios 4:5

Hay muchas preguntas que tenemos que hacernos con respecto a las
intenciones y los motivos de nuestras obras, y son las siguientes:
● ¿Por qué hago lo que hago para Dios y para los demás?
● ¿Qué busco cuando sirvo a Dios y a su pueblo?
● ¿Busco ser reconocido por la gente? ¿Busco posición?
● ¿Busco mi propia satisfacción o la gloria de Dios y el beneficio del
pueblo?
● Predicó, enseñó, intercedo, ayudo en la iglesia, ayudó a los hermanos
para tomar alguna ventaja de ellos, o lo hago porque amo a Dios y a su
pueblo?
● ¿Busco ser afirmado por el líder para que me promocione, o
simplemente busco servir a Jesús con sinceridad de corazón?
● ¿Estoy más interesado en las posiciones que son visibles y no me
interesa servir si es detrás de las escenas?
● ¿Sirvo a las personas por amor o movido por intereses personales,
dinero, fama, u otra cosa?
El servir a Dios con el motivo correcto me garantiza un galardón en los cielos
y aquí en la tierra. También me ayuda a permanecer libre de heridas. Aunque
nadie me aplauda, aunque nadie me reconozca, aunque nadie me pague nada;
aunque no reciba el aplauso de la gente y en cambio me paguen mal por bien,
aunque me traicionen aun después de haberles servido, ninguna de estas
cosas me pueden herir porque todo lo hice para Dios y no para ellos. Eso es lo
que me mantiene libre de heridas.

Cada vez que hagamos algo en nuestra vida, debemos juzgar nuestro
corazón. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? Algunas veces, me he
encontrado haciendo cosas con el motivo incorrecto; tras lo cual, me he
tenido que arrepentir y pedir perdón al Señor para luego seguir adelante con
un corazón limpio.

La belleza de una vida desinteresada es servir a Dios y a la gente sin esperar


nada a cambio.

2. La prueba de la fidelidad

La fidelidad es la virtud más importante en un siervo de Dios, juntamente con


la obediencia; es la que engrandece a un hombre o a una mujer delante de los
ojos del Señor.

“Y su señor; le dijo: bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre
mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor. llegando también el que
había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí
tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. su Señor le dijo: bien, buen
siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra al gozo
de tu Señor” Mateo 25:21-23.

Jesús destaca dos cosas en estos versos. Él le llama “buen siervo” a alguien
que sirve a Dios y a su pueblo con la intención correcta. Todo lo que hizo este
siervo, lo hizo para el Señor y no para él mismo.

El también le llama “siervo fiel”, y esto es muy importante que lo estudiemos.


¿Quién es un siervo fiel?

Es uno que hace su trabajo de continuo y sin desmayar; que es confiable,


digno de confianza; uno que no deja inconclusa la tarea que se le ha
encomendado. Hay muchos creyentes que, en aquel día, serán encontrados
siervos buenos por haber hecho su servicio con buenas intenciones; pero no
serán encontrados fieles porque lo que Dios les dio para hacer, no lo
terminaron; no continuaron con la tarea, no hicieron su trabajo de modo
continuo; lo dejaron incompleto. Es necesario ser fieles para que, cuando
llegue el día del tribunal de Cristo, seamos encontrados con esta virtud. La
mayor prueba de fidelidad de una persona viene cuando esta es tentada a
abandonar su trabajo antes de tiempo.
He encontrado que un sinnúmero de líderes que reciben una oportunidad para
servir en cualquier área de la iglesia, o incluso en el trabajo, cuando viene la
presión, cuando los problemas se levantan, abandonan su posición de
servicio. Eso, Dios lo ve como infidelidad.

Son tentados a dejar lo que Dios les puso a hacer y lo abandonan. Es


importante que seamos encontrados fieles.

“Así, pues, tengan los hombres por servidores de Cristo, y administradores


de los misterios de Dios”. 1 Corintios 4:1

Este versículo hace referencia, en sentido pasivo, a la cualidad de ser fiel;


cuyo paralelo en griego, es “pistos”, y significa alguien digno de credibilidad,
verdadero; uno en quien se puede confiar, uno de quien se puede depender,
uno que tiene palabra y todo lo que promete lo cumple. Es por esta razón, que
la fidelidad y la obediencia son las mayores virtudes que Dios busca en un
hombre y en una mujer para poder usarlos.

Cada siervo o ministro del Señor debe ser encontrado digno de credibilidad;
que cuando se le pone a servir en un área no la deja, es fiel, se puede
depender de él. Yo tengo líderes fieles en nuestro ministerio a quienes les he
delegado tareas, las cuales han realizado de continuo y sin desmayar.

A algunos, les han venido pruebas a su vida, han sido tentados a irse de su
posición, a abandonar lo que les ha sido encomendado que hicieran. Pero
ellos han resistido y han continuado sirviendo, sin dejarse vencer por las
circunstancias adversas.
Es a este tipo de líderes, que yo promociono a otras posiciones, porque son
fieles, confiables, se puede contar con ellos, se puede depender de ellos. Yo
como pastor, por ejemplo, ya no tengo que preocuparme por organizar todo el
servicio de la iglesia. Tengo personas fieles a quienes les he entregado un
trabajo, y lo hacen antes de que yo llegue a predicar.

3. La prueba de poder.

Dios enseña en su palabra que el Reino de Dios no consiste en hacer las


cosas con nuestras propias fuerzas; pero, lamentablemente, hay un
sinnúmero de creyentes y líderes haciéndolo de esta manera, y no en el poder
del Espíritu Santo.

Toda obra o servicio que hagamos para Dios en nuestras propias fuerzas,
será una obra de heno, de madera y hojarasca, y en el día del juicio, al pasarla
por el fuego no resistirá y se quemara. Como creyentes, no se supone que
hagamos algo para Dios en nuestras propias fuerzas, sino en el poder del
Espíritu Santo.

“Entonces respondió y me habló diciendo: esta es la palabra de Jehová a


Zorobabel, que dice: no con Ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha
dicho Jehová de los Ejércitos”. Zacarías 4:6.

Cuando seamos juzgados en el tribunal de Cristo, allí se sabrá si lo que


hicimos fue en nuestras propias fuerzas o en poder del Espíritu Santo.La
prueba del talento o el don.

“Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a
sus siervos y les entregó sus bienes. a uno le dio cinco talentos, y a otro
dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos”
Mateo 25: 14-15.

La pregunta que Jesús nos hará cuando estemos delante de Él es: ¿Qué
hiciste con el talento y el don que te di? a cada uno de nosotros nos fueron
dados dones y talentos, y cada uno es responsable por multiplicar, reproducir
y usar lo que se le ha dado. ¿Qué le contestaremos al Señor?

Muchos saldrán avergonzados por no haber hecho nada con su don. ¿Cuál es
la razón principal por la cual las personas no hacen algo con su don? La
razón principal es que tienen miedo o temor.

“Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te


conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges
donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la
tierra; aquí tienes lo que es tuyo. respondiendo su Señor, le dijo: Siervo malo
y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no
esparcí. por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir
yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. quitadle, pues, el
talento, y dadlo al que tiene diez talentos. porque al que tiene, le será dado,
y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado”. Mateo
25:24-29.

Le animo hoy, a que use el don que Dios le ha dado. Empiece a ministrarlo a
otros, porque si no lo hace, tendrá que darle cuentas a Dios por ello. Uno de
los motivos incorrectos para servir es el deseo de ser recompensado.

Esta falla de carácter la encontramos en judas. La reacción de judas fue el


fruto de la semilla sembrada en su corazón. Esa semilla era el sentir de que
debía ser recompensado por su trabajo, por su servicio ofrecido; que debía
obtener una posición mayor en recompensa por su tiempo y dinero invertidos
en la propagación del ministerio de Jesús. Judas acumulo estos
pensamientos en su mente hasta que dieron a luz una traición. Pensamientos
como: “lo he abandonado todo, he perdido buenas oportunidades por seguir a
este hombre que, ahora, dice que debe partir”. En fin, pensamientos que lo
llevaron a elaborar una justificación para sus acciones.

A Judas, le parecía como si Jesús lo hubiera engañado, que no cumpliría sus


promesas. Entonces, probablemente, pensó: “ya he perdido tanto tiempo
siguiendo a este hombre, por lo menos voy a sacar las treinta monedas de
plata que me ofrecen como recompensa por todo mi servicio”.
En este punto, debemos hacer un énfasis. Porque primero paso para que
Satanás desarrolle un espíritu de judas en las personas, es convencerlos de
que el liderazgo al cual ellas siguen no sirve. Lo cual debemos tener en cuenta
para reconocer sus estrategias y no caigamos en la trampa. De lo contrario, lo
más seguro es que tomemos una decisión equivocada.

Sin embargo, las personas que se dejan atrapar por el espíritu de judas se
sienten juzgadas por otros a causa de lo que han hecho, aunque se apoyen en
su propia opinión. Si no corregimos esta falla de carácter, que nos lleva a
servir con un motivo equivocado, terminaremos ahorcándonos
ministerialmente como lo hizo judas con su cuerpo. Para concluir, podemos
decir que: servir a Dios con el motivo correcto, nos garantiza desde ahora, una
recompensa en esta vida y la venidera.

Cuando estemos frente al tribunal de Cristo, y sus obras serán pasadas por el
fuego. Ningún líder quiere que su trabajo sea hallado en vano y se queme, sin
quedar de este, rastro alguno; si no que, al pasar por el fuego, resulte ser Oro,
Plata y piedras preciosas que resistan las pruebas de calor intenso.

Por eso, es importante que juzguemos nuestras intenciones cada vez que
tengamos algo para el Señor, y nos preguntemos:
● ¿Por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo?
Tengamos esto en mente para que cada uno de nosotros haga las cosas con
buenas intenciones, que seamos encontrados fieles, y que demos nuestro
servicio a Dios, no en nuestra fuerza, sino en el poder del Espíritu Santo.
¡Tome su don y multiplíquelo, que usted también dará cuentas a Dios!
Algunos principios importantes son: El hombre fue creado para ser señor y
siervo Cuando el hombre pecó, lo hizo porque en su corazón se levantó un
gran deseo de ser número uno, de ser solo señor y no siervo.

La mentalidad católica dice que solamente hay dos tipos de individuos en la


iglesia: los sacerdotes y los laicos, cuando en realidad no es así, todos
podemos y debemos servir. Jesús vino a cambiar la mentalidad de los que es
servicio, y el mismo dio el ejemplo, haciéndose siervo. El camino para llegar a
la grandeza es el servicio a otros.

Para obtener recompensa en el día del juicio, tenemos que servir con el
motivo y la intención correctos. Cuando sirvamos a Dios, debemos hacerlo de
una forma desinteresa. La fidelidad es la virtud que hace grande a un
hombre.

También podría gustarte