PRACTICA.
BURGUER ALLEN Y METODO DE
CORRECCION DE DEFICIT RESPIRATORIO
ENTRENAMIENTO DE ESFUERZO.
INTRODUCCION.
El método Burger-Allen es una técnica fisioterapéutica utilizada
principalmente en la rehabilitación vascular y en pacientes con
problemas circulatorios, especialmente en las extremidades
inferiores. Fue desarrollado por los médicos Burger y Allen, quienes
establecieron un conjunto de ejercicios específicos para mejorar la
circulación sanguínea, prevenir la trombosis y favorecer la
oxigenación de los tejidos.
Este método se basa en ejercicios que alternan períodos de
elevación, descenso y reposo de las extremidades para mejorar el
retorno venoso y arterial. Se usa principalmente en pacientes con
insuficiencia vascular periférica, enfermedades arteriales y personas
con riesgo de úlceras por insuficiencia circulatoria.
El entrenamiento de esfuerzo aplicado a la corrección del déficit
respiratorio es una estrategia utilizada en la rehabilitación
pulmonar para mejorar la capacidad ventilatoria y la tolerancia al
ejercicio en pacientes con enfermedades respiratorias, como la
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), asma o fibrosis
pulmonar.
Este método consiste en realizar ejercicios de respiración
controlada, fortalecimiento muscular y acondicionamiento físico
progresivo, adaptado a la capacidad del paciente. Se incluyen
técnicas como:
• Ejercicios diafragmáticos y de respiración controlada para
optimizar la ventilación pulmonar.
• Entrenamiento aeróbico progresivo para mejorar la
resistencia cardiovascular y la oxigenación.
• Ejercicios de fortalecimiento muscular para mejorar la
eficiencia respiratoria y disminuir la fatiga.
Este enfoque es clave para mejorar la calidad de vida de los
pacientes con enfermedades pulmonares, permitiéndoles recuperar
su independencia funcional y reducir la sensación de disnea
(dificultad para respirar).
Fases de los ejercicios de Burger-Allen
Los ejercicios se dividen en tres fases que combinan cambios
posturales y movimientos específicos para mejorar la circulación
sanguínea:
1. Fase de Elevación
• Se eleva la pierna afectada aproximadamente 45° durante 2 a
3 minutos.
• Se mantiene la posición hasta que la extremidad se torne
pálida debido al vaciamiento venoso.
• El objetivo es mejorar el drenaje venoso, facilitando el retorno
de la sangre al corazón.
2. Fase de Descenso
• Se baja la pierna y se coloca en posición declive (hacia abajo)
por 3 a 5 minutos.
• Se observa el enrojecimiento reactivo, indicando una mejora
en la irrigación arterial.
• Esta fase favorece la vasodilatación y la oxigenación de los
tejidos.
3. Fase de Reposo
• La extremidad se coloca en posición horizontal por 5 a 10
minutos.
• Se busca estabilizar la circulación y evitar cambios bruscos de
presión.
• Se pueden realizar movimientos activos suaves para mantener
la activación circulatoria.
Indicaciones.
Este método está indicado en pacientes con problemas circulatorios
como:
• Enfermedad arterial periférica (EAP).
• Insuficiencia venosa crónica.
• Prevención de trombosis venosa profunda (TVP) en pacientes
postrados.
• Úlceras por insuficiencia vascular en sus etapas iniciales.
• Pacientes con diabetes mellitus que presentan problemas
circulatorios.
Contraindicaciones.
El uso de estos ejercicios debe evitarse en los siguientes casos:
• Trombosis venosa profunda activa, ya que puede aumentar el
riesgo de embolia.
• Insuficiencia arterial severa o gangrena, donde la
manipulación de la extremidad podría agravar la isquemia.
• Hipertensión arterial descontrolada, debido a los cambios
posturales que afectan la presión.
• Insuficiencia cardíaca grave, ya que la redistribución del flujo
sanguíneo puede sobrecargar el corazón.
Conclusión
El método Burger-Allen es una estrategia eficaz para mejorar la
circulación sanguínea en personas con insuficiencia vascular
periférica. Su correcta aplicación ayuda a prevenir complicaciones
como trombosis y úlceras vasculares. Sin embargo, es fundamental
evaluar cada caso individualmente, ya que en condiciones severas
puede ser contraproducente.
Si se aplica de manera adecuada y bajo supervisión médica, este
método contribuye significativamente a la rehabilitación vascular,
mejorando la calidad de vida del paciente.
Método de Corrección del Déficit Respiratorio con Entrenamiento
de Esfuerzo
El método de corrección del déficit respiratorio con entrenamiento
de esfuerzo es una técnica de rehabilitación pulmonar diseñada
para mejorar la capacidad ventilatoria y la resistencia al ejercicio en
pacientes con enfermedades respiratorias. Su objetivo principal es
optimizar la oxigenación, reducir la disnea (dificultad para respirar)
y mejorar la calidad de vida del paciente.
Fases del Entrenamiento Respiratorio
Los ejercicios de corrección del déficit respiratorio se dividen en
tres fases, cada una con un propósito específico en la mejora de la
función pulmonar:
1. Fase de Respiración Controlada y Técnicas de Relajación
• Se enseñan ejercicios básicos de respiración diafragmática y
control de la ventilación.
• Se practican técnicas de relajación para reducir la ansiedad y
mejorar el control de la disnea.
• Se utiliza la respiración con labios fruncidos para prolongar la
exhalación y mejorar la oxigenación.
• Duración: 5 a 10 minutos por sesión.
2. Fase de Entrenamiento Muscular y Resistencia Respiratoria
• Se integran ejercicios de fortalecimiento de los músculos
respiratorios con dispositivos como el Threshold IMT o
inspirómetros.
• Se realizan ejercicios aeróbicos de bajo impacto (caminar,
bicicleta estática, natación) para mejorar la tolerancia al
esfuerzo.
• Se introduce el uso de técnicas de expansión torácica y control
postural para mejorar la eficiencia ventilatoria.
• Duración: 15 a 30 minutos dependiendo de la tolerancia del
paciente.
3. Fase de Adaptación al Esfuerzo y Reentrenamiento Funcional
• Se aplican ejercicios progresivos con mayor intensidad para
mejorar la resistencia cardiorrespiratoria.
• Se diseñan actividades funcionales simuladas para mejorar la
independencia en la vida diaria.
• Se supervisa la oxigenación y frecuencia cardiaca para evitar
sobreesfuerzos.
• Duración: 20 a 40 minutos, dependiendo de la capacidad del
paciente.
Indicaciones
Este método está recomendado para pacientes con:
• Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
• Asma bronquial con dificultad para mantener la capacidad
aeróbica.
• Fibrosis pulmonar o enfermedades intersticiales que reducen
la oxigenación.
• Rehabilitación post-COVID-19 o infecciones respiratorias
severas.
• Insuficiencia respiratoria leve a moderada.
• Pacientes postoperatorios de cirugías torácicas o
abdominales.
Contraindicaciones
Se debe evitar el entrenamiento de esfuerzo en pacientes con:
• Insuficiencia respiratoria aguda descompensada.
• Hipertensión pulmonar severa sin control médico.
• Arritmias cardíacas graves o insuficiencia cardíaca
descompensada.
• Infecciones pulmonares activas (neumonía aguda,
tuberculosis activa).
• Crisis asmáticas incontroladas o exacerbaciones severas de
EPOC.
Conclusión
El método de corrección del déficit respiratorio con entrenamiento
de esfuerzo es una herramienta fundamental en la rehabilitación
pulmonar. Su aplicación progresiva permite mejorar la capacidad
ventilatoria, fortalecer la musculatura respiratoria y optimizar la
oxigenación del paciente.
Cuando se aplica correctamente y bajo supervisión médica, este
método ayuda a los pacientes a recuperar su funcionalidad y
autonomía, reduciendo el impacto de las enfermedades
respiratorias en su vida diaria.