República Bolivariana de Venezuela.
Banesco Banco universal.
I.N.C.E.S
U.C:I.C.C
Corrientes Epistemologícas
y La Revolución Científica.
Profesora: Aprendices: Rosman M.
Maria Elena Leal. Angelina M.
Jeinsmar M.
Michele B.
Introducción.
La epistemología es la rama de la filosofía que estudia el conocimiento científico: su origen,
naturaleza, límites y validez. A lo largo de la historia, diversas corrientes epistemológicas han surgido
para explicar cómo se construye el saber y cuál es el papel del sujeto cognoscente en ese proceso. Este
trabajo presenta un recorrido por las principales corrientes del pensamiento epistemológico y analiza
conceptos fundamentales como la teoría crítica, la revolución científica y la diferencia entre teorías
científicas y no científicas.
Corrientes epistemológicas.
Las corrientes epistemológicas son enfoques filosóficos que buscan explicar cómo se genera,
valida y estructura el conocimiento. La epistemología, como rama de la filosofía, estudia la naturaleza
del conocimiento, sus límites y sus fundamentos. Cada corriente epistemológica tiene una perspectiva
distinta sobre cómo adquirimos el conocimiento y qué métodos son más confiables para ello. Algunas de
las más importantes incluyen:
El Empirismo: Sostiene que el conocimiento se adquiere a través de la experiencia sensorial y la
observación. Fue desarrollado por Francis Bacon, quien promovió el método inductivo; John
Locke, que defendió la mente como una "tabla rasa"; George Berkeley, que exploró la
percepción como fuente de conocimiento; y David Hume, que profundizó en la relación entre
experiencia y conocimiento.
El Racionalismo: Considera que la razón es la principal fuente de conocimiento, con ideas
innatas y el uso del método deductivo para alcanzar verdades universales. Sus principales
exponentes son René Descartes, con su célebre "Pienso, luego existo"; Baruch Spinoza, que
desarrolló una visión racionalista del universo; Gottfried Leibniz, que defendió las verdades
necesarias descubiertas por la razón; y Blaise Pascal, que combinó racionalismo con teología.
El Constructivismo: Afirma que el conocimiento es una construcción activa del individuo
influenciada por la interacción con su entorno y cultura. Sus exponentes incluyen Jean Piaget,
quien estudió el desarrollo cognitivo en los niños; Lev Vygotsky, que destacó el papel de la
interacción social en el aprendizaje; y Ernst von Glasersfeld, que promovió el constructivismo
radical.
El Pragmatismo: Define que el conocimiento es válido si tiene una utilidad práctica. No busca
verdades absolutas, sino soluciones efectivas. Fue fundado por Charles Sanders Peirce, con su
"máxima pragmática"; William James, quien enfatizó la utilidad del conocimiento; y John
Dewey, que aplicó el pragmatismo a la educación.
El Positivismo: Sostiene que el único conocimiento válido es el obtenido mediante la
observación y el método científico, rechazando cualquier forma de conocimiento no
comprobable empíricamente. Su creador fue Auguste Comte, quien promovió la ciencia como
base del progreso social. También influyeron Henri de Saint-Simon, John Stuart Mill y Émile
Durkheim.
El Fenomenología: Estudia la experiencia subjetiva y la percepción de los fenómenos tal como
se presentan a la conciencia. Fue fundada por Edmund Husserl, quien desarrolló el método
fenomenológico. Otros exponentes clave fueron Martin Heidegger, que expandió la
fenomenología hacia la ontología; Maurice Merleau-Ponty, que estudió la percepción y el
cuerpo; y Jean-Paul Sartre, que la vinculó con el existencialismo.
La Hermenéutica: Se centra en la interpretación y comprensión del significado de textos,
discursos y fenómenos culturales. Sus principales exponentes incluyen Friedrich
Schleiermacher, pionero de la hermenéutica moderna; Wilhelm Dilthey , que aplicó la
hermenéutica a las ciencias humanas; Hans-Georg Gadamer, con su enfoque filosófico; y Paul
Ricoeur, que integró hermenéutica con fenomenología.
El Estructuralismo: Analiza las estructuras subyacentes que determinan el conocimiento, la
cultura y el lenguaje. Su origen está en la lingüística con Ferdinand de Saussure, quien estudió el
lenguaje como un sistema de signos. Otros exponentes clave fueron Claude Lévi-Strauss, que
aplicó el estructuralismo a la antropología; Jacques Lacan, que lo incorporó al psicoanálisis;
Roland Barthes, que lo utilizó en la semiótica; y Michel Foucault, que estudió las estructuras del
conocimiento y el poder.
Teoría crítica.
La teoría crítica es un enfoque filosófico y social que busca analizar y cuestionar las estructuras de
poder y dominación en la sociedad. Surgió en la primera mitad del siglo XX con la Escuela de Frankfurt y
se basa en la idea de que el conocimiento debe servir para la transformación social. Sus principales
exponentes incluyen Max Horkheimer, Theodor Adorno, Jürgen Habermas y Herbert Marcuse, quienes
criticaron el positivismo y promovieron una visión emancipadora del pensamiento.
El papel de la historia en el desarrollo científico.
La historia juega un papel clave en el desarrollo científico, ya que permite comprender la evolución
del conocimiento, los métodos y los descubrimientos a lo largo del tiempo. La ciencia no avanza de
manera aislada, sino que está influenciada por el contexto histórico, social y cultural. Momentos como la
Revolución Científica han transformado la manera en que se entiende el mundo. Además, el estudio de
la historia de la ciencia ayuda a aprender de errores pasados y a mejorar los métodos científicos,
facilitando la construcción de nuevos paradigmas.
La epistemología de Kuhn
La epistemología de Thomas Kuhn plantea que la ciencia avanza a través de revoluciones
científicas, en las que un paradigma dominante es reemplazado por otro cuando surgen anomalías que
no pueden explicarse con el modelo existente. Kuhn distingue entre ciencia normal, que opera dentro
de un paradigma establecido, y ciencia revolucionaria, que ocurre cuando un nuevo paradigma
transforma la manera en que se entiende el conocimiento. También introduce el concepto de
inconmensurabilidad, que señala que los paradigmas no pueden compararse directamente porque
tienen métodos y conceptos distintos. Su enfoque ha influido en la filosofía de la ciencia y en la
comprensión del progreso científico.
Revolución Científica
La Revolución Científica fue un período de transformación en la manera de entender el
conocimiento y la naturaleza, ocurrido entre los siglos XVI y XVII. Marcó el abandono de la visión
medieval del mundo y el establecimiento del método científico, basado en la observación y la
experimentación. Sus principales exponentes incluyen Nicolás Copérnico, Galileo Galilei, Johannes
Kepler e Isaac Newton, quienes revolucionaron la astronomía y la física.
Teoría científicas y no científicas.
Las teorías científicas son explicaciones sistemáticas de fenómenos naturales o sociales, basadas
en la observación, la experimentación y el método científico. Se caracterizan por ser verificables,
falsables y sujetas a revisión constante. Ejemplos incluyen la teoría de la evolución de Darwin y la
teoría de la relatividad de Einstein.
Por otro lado, las teorías no científicas no siguen el método científico y suelen basarse en
creencias, intuiciones o tradiciones. No son verificables ni falsables, lo que significa que no pueden ser
sometidas a pruebas rigurosas. Ejemplos incluyen la astrología y algunas doctrinas filosóficas.
La diferencia clave entre ambas radica en su capacidad de ser comprobadas y modificadas con
base en la evidencia.
Conclusión.
En conclusión, las diferentes corrientes epistemológicas ofrecen enfoques diversos para
comprender cómo se adquiere y valida el conocimiento. Desde el empirismo, que enfatiza la experiencia
sensorial, hasta el racionalismo, que privilegia la razón, cada corriente aporta una visión única sobre la
construcción del saber. Además, el constructivismo, el pragmatismo, el positivismo y otras teorías han
influido en la evolución del pensamiento científico y filosófico.
La teoría crítica y la historia de la ciencia nos muestran que el conocimiento no es estático, sino
que se transforma a lo largo del tiempo en respuesta a cambios sociales y paradigmáticos. La
epistemología de Kuhn, con su concepto de revoluciones científicas, refuerza esta idea, mostrando que
el avance del conocimiento ocurre mediante rupturas y reformulaciones constantes.
Finalmente, la diferencia entre teorías científicas y no científicas nos ayuda a distinguir entre el
conocimiento basado en evidencia y aquel fundamentado en creencias o especulaciones. Comprender
estas ideas permite una visión más crítica y fundamentada de la realidad, promoviendo una actitud
reflexiva ante el conocimiento y su desarrollo.