Trabajo Practico N°1: Bloque II: MODELOS DE
INDUSTRIALIZACIÓN EN ARGENTINA. (ISI- DESARROLLISMOS)
(1930-1976).
Respuestas de la Guía de Lectura del texto N°11:
1. La estructura de la economía argentina, hasta la crisis de los años treinta, se había
conformado de acuerdo a su inserción en el mercado internacional como exportador
de bienes primarios alimentarios e importador de bienes de capital y manufacturados.
A partir de las modificaciones que se producen a nivel del comercio (el gravamen
Smoot-Hawley de 1930 en los Estados Unidos, como el Pacto de Roca-Runciman, y
leyes proteccionistas, tratados como la Junta Nacional de Granos), especialmente la
dificultad de las importaciones de bienes dado a que estábamos dependiendo de las
relaciones bilaterales con potencias como Gran Bretaña que gozaba de beneficios en
algunos tratados, se desarrolla la industrialización, orientada hacia la sustitución de
importaciones.
En este grafico se puede observar la variación que ha tenido las exportaciones en
Argentina. En primer impacto ente 1929 y 1930 se produjo una baja en las
importaciones del 36%.
A fines de 1931 los pecios de cereales y lino, las lanas, experimentaron un descenso en
sus cotizaciones, dificultándose por medidas proteccionistas que tenían las grandes
potencias. Lo que fue de este año hasta 1937 Argentina gozo de una economía en su
mejor momento. Gracias a medidas ortodoxas que se tomaron y algunas
circunstancias climáticas como la sequía.
En el mercado del chilled, con la firma del Pacto Roca-Runciman, se buscó una manera
de negociar entre Argentina y Gran Bretaña. A su vez con el Pacto que se firmó,
sostenía beneficios para ellos sobre nuestra cuota de exportación de carnes para
países de la Commonwealth.
Cabe destacar que, en 1937, Alemania también fue un gran aliado en nuestro flujo
comercial, ya que sus importaciones representaban un 50% de exportación de carnes
enfriadas, pero la relación con este país se rompe con el inicio de la segunda guerra
mundial.
Entre 1929 y 1932 el volumen de exportaciones cárnicas por ultramar habían
descendido y por lo consiguiente sus precios.
Entre 1929 Y 1930 las importaciones se contrajeron en un 14% debido a la mayor
inelasticidad del coeficiente de un país que tenía escasa industrialización y dependía
de una demanda interna de artículos de consumo. Junto con Alemania se estableció
una relación de división del trabajo donde de este país importábamos materiales de
ferrocarriles y bienes de capital, junto con una fuente de inversiones. Debido a la
coyuntura mundial la importación y el consumo internos se mantuvieron elevados en
los años siguientes.
2.
En 1929, Lord D’ Abernom llego a un acuerdo con Yrigoyen por un crédito de 100
millones de pesos oro para que Argentina compre material ferroviario y a cambio
sedaba carnes y cereales. En ese año se quiso intentar un convenio bilateral, que no
se pudo dar pero que sirvió como antecedente para el Pacto. Este se firmó en 1° de
Mayo de 1933 que tenía como bases la discriminación en favor a empresas y
exportadores ingleses, que tenía por duración de 3 años, que luego fue continuado por
Malbaran Eden. Este Pacto aseguraba una cuota menos en el mercado inglés, además
de otras ventajas como que a través de un mercado del control de cambios, aseguraba
la cantidad de divisas necesarias para remesas corrientes al Reino Unido en volumen
igual a las ventas de productos argentinos hacia este país.
En 1935, surgieron los empréstitos de desbloqueo, que consistía en un plan de bonos a
largo plazo y a un interés razonable para poder reestructurar las deudas anteriores.
Las carnes argentinas fueron gravadas con un arancel del 20% sobre el precio de venta,
a cambio el gobernador argentino adquiría el derecho a distribuir los permisos de
exportación entre frigoríficos, todo esto por medio de Malbaran Eden.
3.
Debido a la crisis económica de 1929 - 30 al país se le cierran las principales
exportaciones y fuentes de divisas. Los precios de las importaciones cayeron con
menor rapidez, lo que para la Argentina significó un grave deterioro de los precios de
las exportaciones con respecto a los de las importaciones, por eso se puede observar
la caída en la balanza comercial entre esos años. Ya para años siguientes a 1930,
ocurre un cambio en el gobierno, con un golpe, donde Pinedo y Tomaso estuvieron al
comando del Comité de Palacios de Hacienda, donde implementaron medidas de
enfoque más global y a largo plazo, a lo que también se sumó la participación de
Estado en regulación y orientación económica.
La primera medida importante fue la Implantación del control de cambios. El
mecanismo elegido consistió en la creación de una Comisión de Control de Cambios
que tenía por objetivo fijar periódicamente el valor de las divisas y asegurar el pago de
las obligaciones financieras externas. Esto se garantizaba mediante un sistema de
permisos de cambio que distribuía las divisas disponibles en función de una lista de
prioridades donde figuraba, en primer término, el pago de la deuda externa y luego el
de las importaciones Imprescindibles .En 1933, a fin de flexibilizar el sistema se
ajustaron algunas de sus disposiciones y en especial se creó un doble mercado de
cambios. Como consecuencia de estas medidas la balanza comercial pasó de un déficit
de 284 millones de pesos en 1930 a un superávit de 539 millones en 1936, en tanto
que los movimientos de capital se volvieron también positivos y el nivel de reservas
experimentó una saludable alza.
La segunda medida fue las regulaciones en el mercado de bienes, comenzaron a
crearse diversas comisiones asesoras y juntas reguladoras, cuya finalidad era proponer
soluciones y encarar medidas para proteger los intereses de los distintos sectores
productivos: cerealero, cárnico, azucarero, vitivinícola, textil, etc. Entre ellos; en un
orden más general, la Comisión Nacional de Fomento Industrial y la Junta Nacional
para Combatir la Desocupación, mientras que, con un carácter sectorial o regional, y
mencionadas a modo de ejemplo, las Junta Nacional del Algodón, la de la Yerba Mate,
la de Carnes y la Junta Reguladora de Granos. Hablan sido creadas, sobre todo, para
defender mejor a los distintos sectores económicos en crisis y requerían de una gran
intervención del Estado. Además cumplían una doble función: centralizaban en la
ciudad de Buenos Aires la dirección y fiscalización de industrias, y contribuían a
consolidar los monopolios productivos y comerciales existentes. Se autorizaban la
destrucción de materia prima y el establecimiento de un límite a la producción, de tal
manera que así fijaban el precio mínimo y se regulaban o prohibían exportaciones o
importaciones.
La tercera medida fue la política monetaria y la creación del Banco Central. La creación
del Banco Central, en 1935, tenía como objetivo esencial de regular la moneda y el
crédito adaptando el circulante a las necesidades de la actividad económica.
Banco Central quedó constituido como una entidad de capital mixto, la mayoría de
cuyo directorio se elegía por los bancos accionistas y con un marcado grado de
prescindencia política en su conducción. Sin embargo, en el ámbito político la creación
de la nueva institución Iba a suscitar polémicas, pues los sectores opositores
rechazaban la forma en que se aprobó el proyecto y la pérdida de soberanía que
representaba la aparente falta de control del banco por parte del Estado y el gran peso
que tenía la banca extranjera en la asamblea de accionistas. A esto se le agregaba la
desproporción entre capital suscripto y votos en las asambleas de accionistas de los
distintos grupos de bancos. Se superó en parte la falta de divisas característica del
período 1930-1934, y el BCRA debió comprar una Importante cantidad de moneda
extranjera, lo que suponía Inyectar dinero local en el mercado. Por eso, para evitar
posibles tensiones Inflacionarias, el Banco Central lanzó títulos públicos que le
permitían volver a sacar del mercado parte de ese dinero. Se cancelaron deudas con el
exterior para reducir la carga de Intereses en el futuro. Cuando las condiciones
económicas se volvieron a deteriorar en 1938, el Banco Central adoptó una posición
más laxa, para intentar reducir el impacto de la nueva crisis sobre las actividades
productiva.
La cuarta medida fue la política fiscal sufrió a partir de 1933 una serie de
transformaciones en diversos aspectos. El más novedoso fue un significativo aumento
del gasto, que se relacionó con un importante crecimiento de la inversión pública y la
creación de los organismos reguladores. Con respecto a las Inversiones, el desarrollo
del automotor constituyó un importante avance de los capitales norteamericanos
sobre posiciones Inglesas vinculadas al ferrocarril y al sistema tranviario. El aumento
del gasto Implicaba un serio problema para el gobierno, debido a que la recaudación
fiscal se estructuraba en función de los ingresos aduaneros. La política apuntó a captar
mayores recursos de las actividades Internas, El impuesto a los réditos fue, quizás, la
medida más conocida (más política que económica) al gravar las ganancias de los
ciudadanos y de las empresas, también hubo un Importante incremento de diversos
impuestos internos. El resultado fue positivo hasta 1938, donde la caída de las rentas
nacionales y la expansión de una política fiscal originaron la vuelta de un déficit.
4. La industrialización fue necesaria dada la dificultad de abastecer de productos
industrializados al país. Las industrias que surgieron en 1930 en Argentina con el
peronismo fueron las vinculadas a insumos agropecuarios, bebidas, alimentos, tabaco
y textiles. Las industrias que surgieron en 1930 en Argentina con el peronismo fueron
las vinculadas a insumos agropecuarios, bebidas, alimentos, tabaco y textiles. Es un
tipo de producción de bajo costo llamado industria liviana. El Estado proveyó de
subsidios y créditos al sector industrial que buscaba beneficiar.
Aumentos de aranceles aduaneros y aforos, la devaluación cambiaria y la operatoria
de la oficina de control de cambios, generaban una mayor protección frente a la
competencia externa y estimulaban el ingreso de capitales desde el exterior. Además
la evolución de los precios relativos del sector industrial contribuía a conformar una
tasa de rentabilidad atractiva para las inversiones extranjeras y nacionales. La
estabilidad del salario real y una creciente disponibilidad de mano de obra por las
migraciones internas, que tenía como consecuencia la concentración urbana. La
elaboración de un Plan de obras públicas.
La expansión de la industria textil satisface la creciente demanda del mercado interno
permitiendo el empleo de lana como materia prima y algodón producidos localmente,
también la producción de hilados sintéticos, como el rayón, y de anilinas para tinturas.
La industria automotriz, y el conjunto de ramas vinculadas al sector de automotores.
Estimulaba el desarrollo de la producción de caucho para neumáticos, de la
construcción relacionada con las carretas y producción de repuestos. Las maquinarias
y artefactos eléctricos, en especial, la producción de electrodomésticos y de materiales
eléctricos como cables y lámparas.
Tanto la década de 1920 como la de 1930 se caracterizaron por un intenso crecimiento
industrial. El proceso de industrialización va acompañado históricamente al de la
urbanización y la concentración de la mano de obra. El Gran Buenos Aires se convirtió
en el centro de localización Industrial por varios motivos, entre los que -se destacaban
la existencia de un mercado numeroso, concentrado y con buen poder adquisitivo,
abundancia de mano de obra, fácil acceso desde el Interior por el ferrocarril y hacia el
exterior por el puerto y la presencia de una gran Infraestructura. Estas características
devenían de un proceso histórico Iniciado más de un siglo y medio atrás y consolidado
en la etapa del modelo agroexportador.
5. Las medidas Implementadas para solucionar los problemas de la balanza comercial,
fundamentalmente el aumento de los aranceles y aforos, la devaluación cambiarla y
la operatoria de la oficina de control de cambios, que generaban una mayor
protección frente a la competencia externa y estimulaban el ingreso de capitales
desde el exterior.
Plan pinedo de 1940 y el programa mercado internista del peronismo originario. Hasta
la segunda guerra mundial y durante su transcurso las discusiones eran: la relación
económica triangulares, el grado de apertura de la economía, el desarrollo del
mercado interno, la intervención de estado. Lo que estaba en discusión era la
estrategia económica vigente en la argentina. Todos apuntaban a una participación del
mercado interno con intervención estatal. Estas fuerzas resultaban beneficiadas por el
desarrollo de la segunda guerra mundial.
El programa de Pinedo, programa de reactivación de la economía, procura conciliar la
industrialización con la economía abierta, fomentar las relaciones con Estados Unidos
y crear un mercado de capitales. El plan proponía un desarrollo industrial exportador y
especializado en las materias primas nacionales, pensaban que era conveniente
mantener la economía argentina tan abierta como fuera posible.
6. El primer efecto del pacto Roca-Runciman fue favorecer, a través del control de
cambios, las importaciones de origen británico, perjudicando las de otros países,
fundamentalmente las norteamericanas. Las exportaciones británicas a la Argentina se
mantuvieron constantes en todo el periodo porque los Industriales Ingleses, debido a sus
propias insuficiencias, no estaban en condiciones de aprovechar al máximo el mercado
argentino, y porque se habla comenzado a desarrollar una Industria local que empezaba a
competir seriamente con los productos de origen británico.
La política económica global trazada por Pinedo y sus colaboradores se hizo eco de las
dificultades estructurales de las relaciones económicas con el Reino Unido y abrió un
espacio para mejorar las relaciones con otras naciones, entre las que los [Link].
El flujo de Inversiones norteamericanas en la Argentina, iniciado en la década del 20.
Continuó entonces sin muchas alteraciones en los años '30: de esa época data la
radicación de grandes establecimientos textiles como "Sudamtex" (1934). "Anderson
Clayton" (1936) y "Ducilo" (1937)-, de empresas dedicadas a la producción de
electrodomésticos, artefactos eléctricos, y diversos tipos de bienes de consumo duradero
y firmas farmacéuticas y químicas de los Estados Unidos.
En este marco, un capitulo particular de la rivalidad anglo-norteamericana en el país es el
que se refiere al sistema de transportes. El desarrollo del transporte automotor y de la
construcción de caminos y la depresión de los años 30 deterioraron las finanzas de las
compañías ferroviarias inglesas. A esto se sumó la depreciación del peso argentino, que
disminuyó sus ganancias en libras esterlinas y la implantación del control de cambios.
En este marco, un capitulo particular de la rivalidad anglo-norteamericana en el país es el
que se refiere al sistema de transportes. El desarrollo del transporte automotor y de la
construcción de caminos y la depresión de los años 30 deterioraron las finanzas de las
compañías ferroviarias inglesas. A esto se sumó la depreciación del peso argentino, que
disminuyó sus ganancias en libras esterlinas y la implantación del control de cambios.
Mientras se atendían algunas demandas de las compañías ferroviarias, se impulsó un
Importante plan vial con características poco favorables a dichas empresas. Si bien una
parte de los nuevos caminos era accesos a las estaciones, la fracción mayoritaria consistía
en caminos con un trazado paralelo a las vías férreas. De esa manera, el desarrollo del
transporte automotor no complementaba al ferrocarril, sino que representaba una
competencia directa, en la cual el ferrocarril corría en desventaja.
7.
Las inversiones extranjeras fueron en general de pequeña magnitud y de origen
exclusivamente británico. Comenzaron con la construcción de los primeros ferrocarriles entre
1862 y 1865, y culminaron con el auge de los empréstitos nacionales y provinciales de 1870-
74.
Entre 1881-1890 los hechos que presidió la inserción de este ciclo podemos destacar en el
plano económico una clara mejoría de la balanza comercial del país, así como el comercio de
un ciclo de prosperidad agrícola. Se caracterizó por un enorme incremento de la inversión, la
mayor parte de ese incremento se produjo en los últimos años de la década del 80, en los
cuales la Argentina se convirtió por primera vez en uno de los campos de inversión más
importante de todo el mundo. Aparte de Gran Bretaña se registran las primeras inversiones de
otros países europeos especialmente de Francia, Alemania y Bélgica.
Las inversiones extranjeras en el sector financiero estuvieron estrechamente relacionadas en
su desarrollo por las condiciones del mercado local. Las inversiones se dirigieron
principalmente hacia los rubros más dinámicos y con mayores perspectivas de rentabilidad: la
financiación del comercio exterior en este período experimentó un notable incremento, y los
créditos hipotecarios, que indirectamente financiaban la producción agropecuaria. En el ciclo
1862-75 hubo apenas dos inversiones extranjeras, que correspondieron al rubro del crédito
comercial.
Una de las características salientes fue el crecimiento de las inversiones vinculadas a las
actividades agropecuarias. A partir de fines de la década del 90, la tasa de expansión
agropecuaria posibilitó un fuerte aumento de los rendimientos de las grandes compañías que
operaban en Buenos Aires. Esto alentó la introducción de nuevos grupos inversores, que
intentan sustraer ciertas áreas a la influencia de que esas.
La incorporación de las economías latinoamericanas como exportadoras de bienes primarios
en el mercado internacional durante el último tercio del siglo xix alentó la aceleración de las
tasas de crecimiento y, al mismo tiempo, expuso a la región a los efectos de las crisis cíclicas
del capitalismo. Hubo también importantes inversiones en algunos sectores técnicamente
novedosos, como el de las compañías de electricidad sobre las cuales adquirió completo
predominio capital alemán.
Éste ciclo se cerró abruptamente a mediados de 1914 con el tercio de la Primera Guerra
Mundial que determino una parálisis completa en las transacciones de capital. Concluida la
guerra volvió a generarse un nuevo flujo de inversiones hacia nuestro país, que llegó a asumir
cierta importancia entre 1921 y 1929. Sin embargo sus características fueron muy diferentes a
la de los años anteriores.
Entre el último tercio del siglo XIX y el estallido de la Primera Guerra Mundial, las economías
latinoamericanas tuvieron grandes oportunidades para crecer mediante la integración al
mercado mundial, pero también padecieron los efectos de las crisis de la expansión capitalista.
La inserción de estas economías como primario-exportadoras de una canasta reducida de
productos destinados a mercados donde la oferta latinoamericana no determinaba los precios,
y el alto grado de apertura al comercio exterior fueron factores que incrementaron la
vulnerabilidad de la región frente a los shocks externos. La volatilidad volvió a acentuase
cuando, a fines del siglo xx, los países latinoamericanos adoptaron políticas de apertura
comercial y financiera, en el marco de la crisis del capitalismo y el auge de las reformas pro
mercado. La crisis de 1929 se ubica entre las tres mayores del siglo xx, por detrás de la causada
por la Gran Guerra y el derrumbe de la convertibilidad. Países como Argentina se vieron
afectados crucialmente abandonando el uso del “patrón oro” para sus transacciones
comerciales, lo que implicó una dificultad para realizar el comercio internacional en forma
multilateral. La explicación a lo que le pasó a Argentina es que las empresas comerciales
americanas y extranjeras las cuales financiaban sus compras de bienes de capital mediante la
emisión de acciones, al no poder emitir más acciones porque los precios de estas estaban muy
bajos, suspendieron las inversiones en máquinas, equipos y construcciones. Al caer la inversión
en activos físicos, se produjo el efecto multiplicador de dicha caída sobre toda la actividad
económica y el empleo.
En 1930 se tuvo la primera irrupción violenta de la democracia en la historia de Argentina,
Gracias a estas situaciones existieron muchos cambios en las concepciones políticas que
fueron de la mano con la crisis mundial y la redefinición de la división del trabajo. De esta
manera afectó especialmente a Argentina por el repentino descenso de la demanda europea y
estadounidense de sus productos ganaderos. Como los ingresos aduaneros se desplomaron, el
gobierno tuvo problemas para pagar a los trabajadores públicos, causando un creciente
malestar. Con estos problemas, se crearon medidas para crear un equilibro y se realizó un
control de cambios que llevó a pasar del déficit a un superávit e importaciones
imprescindibles, estas medidas fueron llevadas a cabo por Federico Pinedo, plan de acción
económica de 1933.
8.
Eje temático Contenido
La Gran Depresión fue una terrible crisis económica originada en los
Estados Unidos luego del crack financiero de octubre de 1929 en Wall
Street. Esta crisis se prolongó durante la década de 1930 provocando
Contexto Internacional desempleo, pobreza, el quiebre de bancos e industrias y un malestar
social generalizado. Lo que vino con esto fue una catástrofe económica en
la que las empresas no contaron con dinero para invertir. Los obreros
fueron despedidos y se quedaron sin salarios para vivir dignamente. Los
bancos que habían prestado dinero no pudieron recuperarlo y muchos
tuvieron que cerrar sus puertas.
En 1930 con el golpe de Estado cívico-militar que derrocó al presidente
radical Hipólito Yrigoyen y finalizó el 4 de junio de 1943 con el golpe de
Estado militar. Durante este período, los gobiernos buscaron impedir que
la Unión Cívica Radical pudiera volver al gobierno, mediante
proscripciones y fraude electoral. Frente a la crisis del sistema mundial de
libre comercio en 1930, Argentina negoció el controvertido pacto Roca-
Contexto político Runciman con el Reino Unido, que garantizó la continuidad de las
nacional exportaciones de carne, a cambio de importantes concesiones
económicas de parte de la Argentina. La creación del Banco Central de la
República Argentina bajo control de los capitales y bancos británicos y la
concesión de todos los medios de transporte público de la ciudad de
Buenos Aires a una empresa mixta denominada Corporación de
Transportes de la Ciudad de Buenos Aires. Por otra parte, el aislacionismo
comercial de las grandes potencias contribuyó a iniciar el desarrollo
industrial vía la sustitución de importaciones. La política económica se
volvió estatista, creándose gran cantidad de organismos estatales
reguladores y empresas públicas.
La producción de carne y cereales, para el mercado mundial
conocido como modelo agroexportador sobre el que se fueron
Modelo Productivo forjando, desde los transportes (en un principio beneficiados con la
llegada del ferrocarril y las inversiones inglesas) hasta la
organización política de la Nación.
La industrialización fue necesaria dada la dificultad de abastecer de
productos industrializados al país. Las industrias que surgieron en
1930 en Argentina con el peronismo fueron las vinculadas a
insumos agropecuarios, bebidas, alimentos, tabaco y textiles
(industrial liviana). Límites del desarrollo industrial en la década del
30: El equipamiento físico de las plantas fabriles estaba compuesto
por maquinas usadas y con un grado de insolencia física y
tecnológica. Los establecimientos se construyeron sobre la base de
Sector Industrial los que habían sido talleres de reparación y mantenimiento de
equipos importados. Alto grado de integración vertical de los
establecimientos fabriles, ante la falta de subcontratistas y
abastecedores de insumos, partes y componentes. Se practicaba el
autofinanciamiento empresario frente a la falta de un mercado de
capitales medianamente organizado. Crecimiento de algunas
industrias nuevas con poca participación en la producción total,
como la automotriz, la metalurgia o la química. El sector seguía
reposando en las ramas tradicionales, como alimentos y textiles. El
‘’proteccionismo al revés’’: estructura arancelaria que gravaba con
impuestos mayores a los insumos que a los productos terminados.
Las industrias que utilizaban materias primas importabas se
encontraban en desventaja a la hora de competir con las
importaciones de productos similares. Balanza comercial deficitaria
por insumos y maquinarias importadas.
El desarrollo del transporte automotor y de la construcción de
caminos y la depresión de los años ’30 deterioraron las finanzas de
las compañías ferroviarias inglesas.
El transporte automotor operaba sin estar sujeto a obligaciones
Conflictos anglo- financieras, ni bajo un control gubernamental, por lo que tenía
norteamericanos costos operativos menores.
Privación a los ferrocarriles británicos del tráfico de cargas más
redituables y, pese a la Ley de Coordinación de Transportes, el
transporte urbano continuó bajo el predominio de automóviles y
colectivos.
Las tasas de inversión muestran una proporción creciente de
recursos destinados a la obtención de maquinarias y equipos y un
descenso tanto relativo como absoluto de la inversión en
construcciones e instalaciones. Estos saltos se deben tanto a la
acción del Estado (más como Inductor que como inversor directo)
Inversiones extranjeras como a una importante corriente de inversiones extranjeras. A lo
largo de la década, numerosas empresas del exterior, tanto
norteamericanas como europeas, se radicaron en la Argentina. Sin
embargo, no toda la inversión industrial se debla al Ingreso de
capitales extranjeros. También diversos grupos nacionales
contribuyeron a sustentar la expansión industrial.
Los esclavos negros, cuyo comercio y suministro, a través de
continuas guerras, era incentivado por las élites y los comerciantes
locales, donde los esclavos y la mayor parte de las mercancías
Sector Externo europeas eran vendidos, y se cargaban productos coloniales
(azúcar, tabaco, cacao) y metales preciosos de vuelta a Europa.
El mantenimiento de esa relación comercial tuvo unas
consecuencias trascendentales para el desarrollo económico
diferencial de las zonas afectadas, en el que la metrópoli se ve
beneficiada por el valor añadido de su producción industrial y la
colonia, esté sujeta formalmente o no al mecanismo llamado pacto
colonial, funciona como un mercado cautivo. Especialmente
perjudicial fue la esclavitud para África, sumiéndola en varios siglos
de atraso económico y desorganización política que continuaron
con la colonización formal en el llamado reparto de África del siglo
XIX una vez abolida internacionalmente la trata de esclavo no se
recompuso ni siquiera tras la descolonización del siglo XX.