1.
Antecedentes de ISO 9000
La familia de normas ISO 9000 se originó a partir de la necesidad global de crear La
norma ISO 9000 tiene sus raíces en la necesidad global de estandarizar y mejorar la
calidad en productos y servicios, una preocupación que cobró relevancia con el aumento del
comercio internacional y la globalización en la segunda mitad del siglo XX. En sus inicios,
la gestión de la calidad estaba limitada a prácticas internas de las organizaciones y variaba
significativamente de un país a otro, lo que generaba inconsistencias en la producción y
satisfacción del cliente, especialmente en un entorno de competencia creciente a nivel
global.
La Organización Internacional de Normalización (ISO) fue fundada en 1947 con el
objetivo de crear estándares que facilitaran el intercambio comercial y promovieran la
eficiencia, la calidad y la seguridad. Sin embargo, no fue hasta la década de 1980 que
surgió la primera versión de ISO 9000. En 1987, la ISO publicó esta primera edición,
influenciada en gran medida por normas previas como el estándar británico BS 5750, que
se enfocaba en el control de calidad en la industria manufacturera. En ese momento, la
norma ISO 9000 ofrecía un marco estructurado para que las organizaciones aseguraran la
calidad de sus productos a través de la implementación de un sistema de gestión de
calidad (SGC).
La motivación detrás de ISO 9000 era doble: por un lado, ofrecer a las organizaciones una
metodología para sistematizar sus procesos y garantizar que sus productos cumplieran
consistentemente con los requisitos de calidad; y por otro, facilitar el comercio
internacional, estableciendo un lenguaje común y un enfoque estandarizado para la calidad
que fuera reconocido a nivel global.
Evolución de ISO 9000
Con el tiempo, la norma fue revisada para adaptarse a los cambios en la tecnología, las
expectativas del mercado y las demandas regulatorias. Una de las revisiones más
importantes ocurrió en el año 2000, cuando la norma dejó de enfocarse únicamente en la
inspección de productos finales para adoptar un enfoque más integral basado en la gestión
de procesos. Este cambio reflejó la creciente importancia de la mejora continua y la
necesidad de prevenir problemas en lugar de simplemente corregirlos una vez ocurridos.
En 2015, la norma se actualizó nuevamente para incluir un enfoque basado en riesgos, que
ayuda a las organizaciones a identificar y mitigar los riesgos que podrían afectar la calidad
de sus productos y servicios. Esta revisión también introdujo el concepto de "contexto de la
organización", lo que implica que las empresas deben considerar su entorno externo e
interno, incluyendo las expectativas de las partes interesadas, al diseñar su sistema de
gestión de calidad.
Impacto global y sectorial
Desde su creación, la ISO 9000 se ha convertido en un estándar globalmente reconocido y
aplicable a organizaciones de cualquier tamaño o sector, tanto en la industria
manufacturera como en los servicios. Su implementación ha sido clave en la mejora de la
eficiencia operativa, la reducción de costos y la satisfacción del cliente. Además, ha
facilitado la expansión internacional de muchas organizaciones, ya que la certificación ISO
9001 (parte de la familia ISO 9000) es vista como un sello de calidad y fiabilidad en el
comercio global.
En resumen, los antecedentes de ISO 9000 reflejan la necesidad de crear un marco
estandarizado para la gestión de la calidad, que ha evolucionado a lo largo del tiempo para
mejorar la competitividad de las organizaciones a nivel mundial, garantizar la satisfacción
del cliente y fomentar la mejora continua en los procesos operativos.
2. La familia de normas ISO 9000 y su propósito
La familia de normas ISO 9000 incluye varios estándares interrelacionados, cada uno
diseñado para cumplir un propósito específico dentro de la gestión de la calidad. Estas
normas proporcionan las herramientas necesarias para establecer y mantener un sistema de
gestión de calidad (SGC) que sea eficaz y adaptable a las necesidades de cualquier
organización. Los principales estándares dentro de esta familia incluyen:
ISO 9000: Proporciona los fundamentos y define la terminología clave relacionada
con la gestión de la calidad. Es el marco conceptual que ayuda a las organizaciones
a entender los principios que sustentan la calidad.
ISO 9001: Es el estándar más reconocido y utilizado para implementar un sistema
de gestión de calidad. Define los requisitos que una organización debe cumplir para
garantizar que sus productos y servicios cumplan consistentemente con los
requisitos del cliente y las regulaciones aplicables.
ISO 9004: Ofrece orientación para mejorar el desempeño de un sistema de gestión
de calidad más allá de los requisitos de ISO 9001, fomentando la sostenibilidad y la
eficiencia a largo plazo.
ISO 19011: Proporciona directrices para la auditoría de sistemas de gestión,
ayudando a las organizaciones a realizar auditorías internas y externas con un
enfoque coherente.
El propósito principal de esta familia de normas es ayudar a las organizaciones a establecer
procesos estructurados y eficientes que garanticen la consistencia, fiabilidad y mejora
continua en la calidad de sus productos y servicios. Este enfoque no solo permite cumplir
con las expectativas del cliente, sino también mejorar la competitividad y el desempeño
organizacional.
3. Panorama de la norma ISO 9001:2015
La norma ISO 9001:2015 es el pilar central de la familia ISO 9000 y es ampliamente
reconocida a nivel mundial como el estándar para la gestión de la calidad. Su enfoque ha
evolucionado desde las primeras versiones, incorporando un enfoque de gestión basado en
procesos y una visión más holística de la calidad. La versión 2015 introduce conceptos
como el pensamiento basado en riesgos, que ayuda a las organizaciones a identificar,
analizar y mitigar riesgos que puedan afectar el cumplimiento de los objetivos de calidad.
Además, se enfatiza la importancia del contexto organizacional, lo que implica que las
organizaciones deben considerar sus condiciones internas y externas al desarrollar su SGC.
El propósito de ISO 9001:2015 es asegurar que las organizaciones puedan cumplir
consistentemente con las expectativas de sus clientes y mejorar continuamente sus
procesos, productos y servicios. Está diseñada para ser adaptable a cualquier tipo de
organización, desde pequeñas empresas hasta grandes corporaciones, independientemente
del sector o la industria en la que operen.
4. Elementos principales de un sistema de gestión de calidad según la Norma
ISO 9001:2015
A. Objeto y campo de aplicación
ISO 9001:2015 se aplica a organizaciones que buscan implementar un SGC que les permita
demostrar su capacidad para proporcionar productos y servicios que cumplan
consistentemente con los requisitos del cliente y las normativas aplicables. El objetivo es
no solo satisfacer las necesidades del cliente, sino también mejorar su satisfacción a través
de procesos efectivos de mejora continua. Esto incluye tanto la eficiencia operativa como la
capacidad de adaptarse a los cambios del entorno.
B. Referencias normativas
La única referencia normativa que utiliza la ISO 9001:2015 es la ISO 9000:2015, que
proporciona las bases conceptuales y terminológicas del sistema de gestión de calidad. Esto
asegura que los términos utilizados sean consistentes y comprensibles en todo el sistema de
gestión de calidad, evitando malentendidos y garantizando una aplicación coherente en
todas las áreas de la organización.
C. Términos y definiciones
ISO 9001:2015 utiliza términos y definiciones estandarizados para garantizar una
comprensión uniforme entre todas las partes interesadas. Estos términos, definidos en la
norma ISO 9000, son esenciales para asegurar que todos los involucrados comprendan de
manera coherente conceptos como cliente, satisfacción del cliente, mejora continua, riesgo,
y no conformidad.
D. Contexto de la organización
Este elemento de la norma exige que las organizaciones comprendan y evalúen tanto su
contexto interno como externo, así como las necesidades y expectativas de las partes
interesadas. Al analizar el contexto, una organización puede identificar los factores que
afectan su capacidad para alcanzar los resultados deseados en su SGC. Esto incluye el
análisis de factores externos (como cambios en el mercado, regulaciones o competidores)
e internos (como la cultura organizacional y los recursos).
E. Liderazgo
El liderazgo en ISO 9001:2015 es esencial para garantizar el éxito del SGC. Los líderes
deben comprometerse con la creación de una cultura organizacional orientada a la
calidad y la mejora continua. Esto incluye la implementación de políticas de calidad claras,
la definición de roles y responsabilidades, y la promoción de la participación activa de
todos los empleados.
F. Planificación
La planificación efectiva es clave para asegurar que el SGC logre los resultados previstos.
Esto incluye la identificación de riesgos y oportunidades que puedan influir en los
objetivos de calidad. La planificación también debe definir objetivos medibles y asegurar
que los recursos estén alineados con las metas de la organización. En este punto, se busca
garantizar que el sistema sea preventivo y no reactivo.
G. Apoyo
Este elemento se refiere a la disponibilidad de recursos adecuados, como personas
competentes, infraestructuras apropiadas y un entorno adecuado de trabajo. Además, abarca
la comunicación efectiva dentro de la organización y la gestión adecuada de la
documentación necesaria para respaldar el SGC.
H. Operación
La operación en el contexto de ISO 9001:2015 se refiere a la ejecución de procesos
planificados para entregar productos o servicios que cumplan con los requisitos del cliente.
Esto incluye desde la gestión de los requisitos del cliente hasta la producción y prestación
del servicio. Los controles operativos aseguran que cada paso en el proceso sea
monitoreado y evaluado, permitiendo ajustes en tiempo real para mejorar la eficiencia y la
calidad.
I. Evaluación de desempeño
Este elemento se enfoca en la medición y monitoreo de los procesos y el desempeño del
SGC. La organización debe realizar auditorías internas regulares, revisar los datos de
desempeño y analizar la información para garantizar que los objetivos de calidad se están
cumpliendo. También incluye la revisión por la alta dirección del desempeño general del
SGC, asegurando que se tomen decisiones informadas para mejorar continuamente.
J. Mejora
ISO 9001:2015 pone un énfasis significativo en la mejora continua. Las organizaciones
deben identificar oportunidades de mejora a través de la revisión de los resultados del
sistema, la retroalimentación del cliente y la evaluación de no conformidades. El enfoque
proactivo hacia la mejora asegura que la organización no solo reaccione a los problemas,
sino que también busque continuamente formas de optimizar sus procesos y aumentar la
satisfacción del cliente.