Requisitos para contraer matrimonio.
Siendo el matrimonio un acto jurídico, tiene elementos esenciales y de validez. Los
primeros están constituidos respectivamente por la manifestación de voluntad de los
consortes y del Oficial del Registro Civil y por el objeto especifico de la institución; la
cual consiste en crear derechos y obligaciones entre un hombre y una mujer, tales como
hacer una vida en común, ayudarse y socorrerse mutuamente, guardarse fidelidad
recíproca, etc.
En cuanto a los elementos de validez, en el matrimonio se requiere, como para todos
los demás actos jurídicos la capacidad, la ausencia de vicios en el consentimiento, la
observancia de las formalidades legales y la licitud en el objeto, motivo, fin y condición
del acto.
El consentimiento como elemento esencial del matrimonio; propiamente existen tres
manifestaciones de voluntad: la de cada uno de los contrayentes y la del Juez del
Registro Civil.
Son elementos de validez de todo acto jurídico:
Capacidad: la capacidad del goce se presenta como esencial. Distinguiendo
entre la capacidad del goce y el ejercicio para celebrar dicho acto… “Para
contraer matrimonio es necesario que ambos contrayentes sean mayores de
edad. Los menores de edad podrán contraer matrimonio, siempre que ambos
hayan cumplido dieciséis años; requiriendo el consentimiento de quienes ejercen
la patria potestad”. La capacidad del ejercicio en el matrimonio supone la
capacidad de goce, es decir, que ya se tiene la edad núbil, pero que además se
han cumplido los dieciocho años para poder celebrar válidamente el matrimonio.
Ausencia de vicios: el error acerca de que con quien se contrae, el parentesco
consanguíneo, atentar contra la vida de cualquiera de los cónyuges, miedo,
violencia, etc… son causas de nulidad.
Licitud en el objeto, fin o condición del acto: no protesta cualquier condición
contraria a la perpetuación de la especie o a la ayuda mutua que se deben los
consortes. El acto será ilícito cuando haya habido adulterio, atentado contra la
visa de alguno de los casados para contraer matrimonio en el que quede libre,
rapto; bigamia e incesto.
Firma, cuando la ley lo requiera.
Impedimentos para contraer matrimonio.
En el artículo 156 del Código Civil señala los posibles impedimentos: la falta de edad
requerida por la ley, el parentesco de consanguinidad o por afinidad, adulterio, atentado
contra la vida, fuerza o miedo graves; impotencia incurable para la cópula, padecer
estados de incapacidad o el matrimonio subsistente con otra persona.
En el matrimonio, consiste, respectivamente en el error, en la existencia de
impedimentos y en la falta de formalidades, puede substituirse con ventajas que serán
causas de nulidad en el matrimonio, que éste se celebre sin que se observen los
elementos de validez consistentes respectivamente en la capacidad, ausencia de vicios,
formalidades y licitud en el objeto, motivo y fin del acto.
Derechos y obligaciones que surgen del matrimonio.
Los cónyuges están obligados a contribuir cada uno a su parte a los fines del matrimonio
y a socorrerse mutuamente. También deciden de manera libre, responsable e informada
sobre el número y esparcimiento de sus hijos.
Vivirán juntos en un domicilio conyugal (lugar establecido) donde contribuirán
económicamente en el sostenimiento del hogar, alimentación de los hijos (su educación)
y la administración de los bienes.
Los derechos y obligaciones que nazcan del matrimonio serán siempre iguales.
Regímenes en cuanto a bienes al celebrarse un matrimonio.
Conforme al sistema regulado por el Código Civil vigente, existen dos regímenes
posibles en cuanto a los bienes al celebrarse un matrimonio:
Separación de bienes: cada cónyuge mantiene la propiedad y el control de los
bienes que tenía antes del matrimonio; no se compartirán la propiedad ni se
asumirán responsabilidades por los bienes y las deudas del otro. Comprende
no sólo los bienes de que sean dueños al formarla, sino de los bienes futuros
que puedan crear los consortes.
Sociedad conyugal: comprende no sólo los bienes de que sean dueños al
formarla, sino de los bienes futuros que puedan crear los consortes. Comparten
la propiedad de los bienes y las deudas adquiridas.
En el Código Civil se exige este convenio dentro del matrimonio en relación a sus bienes
presentes y a los que se adquirirán después. En el convenio se expresará con toda
claridad si el matrimonio se celebra bajo el régimen de sociedad conyugal o separación
de bienes.
La ley no presume ningún sistema, sino que es convenido expresamente. El Juez del
Registro Civil no deberá proceder a la celebración del matrimonio si no se cumple este
requisito previo.
Del mismo modo, se señalan diferentes maneras de adquirir y administrar bienes por
las siguientes vías:
- Bienes adquiridos en común por donación, herencia, legado o por cualquier otro
titulo gratuito: el que administre será considerado como mandatario.
- Efectos de la separación de bienes en cuanto al usufructo legal: el marido y la
mujer que ejerzan la patria potestad se dividirán entre sí, por partes iguales, la
mitad del usufructo que la ley les concede.
- Régimen mixto en cuanto a los bienes matrimoniales: puede ser absoluta o
parcial, es decir, que se puede pactar el sistema de sociedad conyugal o
separación de bienes para ciertos casos diferentes en cuanto al patrimonio.
- Donaciones antenupciales: son las donaciones que se llevan a cabo de un
esposo al otro antes del matrimonio; o las que se hacen de un extraño a los
esposos, dependiendo de las costumbres del lugar en el que se encuentran.
Concubinato.
Relación de pareja que se establece de manera libre y voluntaria, en ella no se
formaliza la relación como lo es el matrimonio.
Constituye a no dudar que es más un problema político jurídico o de regulación
técnica, es fundamentalmente una cuestión de orden moral.
a) Ignora en lo absoluto las relaciones que nacen del concubinato, éste
permanece al margen de la ley. El concubinato como un estado ajurídico. No
se le considera un hecho ilícito para sancionarlo, ni tampoco un hecho licito
para que produzca relaciones jurídicas entre las partes. Se estima que el
concubinato es un hecho ajurídico, como podrían serlo la amistad o los
convencionalismos sociales.
b) Regula exclusivamente las consecuencias del concubinato, pero sólo en
relación con los hijos, sin preocuparse de consagrar derechos y obligaciones
entre los concubinos. El concubinato como estado jurídico en relación a los
hijos. Es necesario que se realice para proteger a los hijos, reconocer ciertos
derechos a la concubina para heredar o recibir alimentos en la sucesión
testamentaria.
c) Prohibir el concubinato y sancionarlo desde el punto de vista civil o penal,
permitiendo incluso la separación por la fuerza de los concubinos. Prohibición
del concubinato. Postura que rara vez se ha utilizado por el derecho. E n la
legislación romana, en la época de la república, el concubinato se consideró
como un simple hecho que puede ser stuprum o adulterio… En el derecho
canónico (leyes que regulan la vida y la organización de la Iglesia Católica)
primero se siguió la tendencia romana, después se consideró que el
concubinato implicaba un delito de naturaleza grave que la fornicatio, constituía
un estado de completa fornicación. Posteriormente se llegó a excomulgar a las
concubinas y se autorizó el uso de la fuerza pública para romper uniones.
d) Reconocer el concubinato y regularlo jurídicamente, pata crear una unión de
grado inferior a la matrimonial, concediendo derechos y obligaciones. El
derecho con relación con el concubinato ha constituido en regularlo
jurídicamente para reconocer una unión de grado inferior, donde ya se
reconoce el derecho del concubinario a heredar recíprocamente; imitando la
unión matrimonial, con una condición de publicidad, de fidelidad, en la
existencia de una sola concubina (singularidad); de capacidad y de moralidad.
e) Equiparar al concubinato que reúna ciertas condiciones con el matrimonio, por
virtud de la ley o de una decisión judicial.
Bibliografía.
Rojina Villegas, Rafael. (2016). Compendio de Derecho Civil I. Introducción, Personas
y Familia. (44ª. Ed.). Editorial Porrúa.