El haikú es una composición poética de origen japonés que se distingue por su
brevedad, austeridad y sencillez. Fue el famoso escritor Matsuo Basho quien popularizó
este género en el siglo XVII, al dotarlo de un carácter espiritual.
Se trata de poemas construidos a través de tres versos sin rima de 5, 7 y 5 sílabas,
respectivamente. Funcionan como textos que intentan condensar la esencia de un
momento, a través de la unión de dos imágenes poéticas.
Se centran en la contemplación de la naturaleza y sus estados, pues funcionan como
símbolo de la condición humana. Su atención al detalle los convierte en poemas
extremadamente ligados a lo sensorial y visual. Por medio de ellos, es posible percibir
las pequeñas y sutiles características del entorno y de lo cotidiano.
Por más que cante un pájaro
en el bosque, el ciruelo
no rompe a florecer
Matsuo Basho (1644 - 1694) es uno de los escritores japoneses más conocidos en
Occidente, particularmente por ser quien popularizó los haikús como formas poéticas
independientes.
Kobayashi Issa
Yo nada tengo,
pero gozo de calma,
y del frescor
Yosa Buson
Cae la primera nieve
luego se derrite
en rocío sobre el pasto
Takarai Kikaku
una lluvia de verano -
una mujer está sentada sola
mirando fuera
Chiyo-ni
alborada
no brillan más luciérnagas
y las olvido
Masaoka Shiki
Ruego a la mariposa
me brinde compañía
en esta caminata
Kyoshi Takahama
Año viejo año nuevo
ensartados juntos
como en una vara
Natsume Soseki
Y desde mi almohada
se ven marchar estrellas.
Va abriendo el alba
Taneda Santôka
Por la mañana,
mojado de rocío
voy por donde quiero.
Hisajo Sugita
Junto al brasero―
Sentada a solas
no siento la soledad.
De Matsuo Bashö:
Este camino
nadie lo recorre ya
salvo el crepúsculo.
De Yosa Buson:
Los días lentos
se apilan, evocando
un viejo antaño.
Kobayashi Issa:
De no estar tú,
demasiado enorme
sería el bosque.
Jorge Luis Borges:
¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
Algo me han dicho
la tarde y la montaña.
Ya lo he perdido.
¿Es o no es
el sueño que olvidé
antes del alba?
La vasta noche
no es ahora otra cosa
que una fragancia.
Bajo el alero
el espejo no copia
más que la luna.
¿Es un imperio
esa luz que se apaga
o una luciérnaga?
.
La luna nueva.
Ella también la mira
desde otra puerta.
Lejos un trino.
El ruiseñor no sabe
que te consuela.
Octavio Paz:
Hecho de aire
entre pinos y rocas
brota el poema.
Mario Benedetti:
Tiembla el rocío
y las hojas moradas
y un colibrí.
Natsume Sooseki:
Luna al este.
Durmiendo estarás
a estas horas.
Nagai Kafuu:
Aroma de lirio.
Puerta donde espero a alguien;
noche de luna velada.
Kabayashi Issa
La mariposa revolotea
como si desesperara
en este mundo
Yosa Buson
Bajo la lluvia de verano
El sendero
Desapareció