Recurso EXTRAORDINARIO PROVINCIAL (ART 145 CPCCyT)
CARATULA- Ficha de información
(art. 2 Reglamento)
Declaración Jurada a llenar por el profesional
DATOS SOBRE LA SENTENCIA O AUTO RECURRIDO
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL PRIMERA
DENOMINACIÓN DEL TRIBUNAL CAMARAS DE APELACIONES EN LO CIVIL, N°
QUE LA DICTÓ 2°
C-SEGUNDA
EXPEDIENTE N°
57321/272606
"DIGITAL - PEÑALOZA GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE GODOY CRUZ Y
CARATULA APPIOLAZA MARTIN DANIEL P/ DAÑOS DERIVADOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO p/ "
FECHA DE LA SENTENCIA O AUTO 03/04/2025
NOTIFICACIÓN DE RESOLUCIÓN EN CONTRA DE LA CUAL SE RECURRE
FECHA DE NOTIFICACIÓN O DEL
CONOCIMIENTO DEL HECHO 08/04/2025
UBICACIÓN EN EL EXPEDIENTE
CAMARAS DE APELACIONES EN LO CIVIL, C-SEGUNDA
TRIBUNAL DE ORIGEN
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL PRIMERA
DENOMINACIÓN DEL TRIBUNAL TRIBUNAL DE GESTION ASOCIADA- N° 1°
PRIMERO
PATROCINIO LETRADO
APELLIDO FALITI NOMBRE JOAQUIN IGNACIO
MATRÍCULA N° 9259 CUIL/ CUIT 20-29326784-8
CARÁCTER DE LA
PATROCINANTE POR MEDIO DE RATIFICACIÓN
REPRESENTACIÓN
APELLIDO Y NOMBRE DE LOS
REPRESENTADOS MARTIN DANIEL APPIOLAZA
DATOS PARA REALIZAR LA NOTIFICACIÓN ELECTRÓNICA
APELLIDO FALITI NOMBRE JOAQUIN IGNACIO
MATRÍCULA N° 9259
DOMICILIO LEGAL- ELECTRÓNICO
CORREO ELECTRÓNICO jfaliti@[Link]
CALLE Salta N° 1174 PISO
DEPARTAMAENTO OFICINA CIUDAD Mendoza
TRANSCRIPCIÓN DE LA RESOLUCIÓN RECURRIDA
RELACIÓN SUCINTA Se interpone un Recurso Extraordinario Provincial en contra de la resolución de fs.
82 de los autos N° 57321, dictada por la Segunda Cámara de Apelaciones en lo Civil,
DE LOS HECOS Comercial y Minas de Mendoza, alegando arbitrariedad en la erronea interpretación de
(no más de 200 caracteres) normas que rigen el caso y pruebas vertidas en juicio, solicitando su anulación y
confirmación del fallo inicial.
RELACIÓN SUCINTA
DEL DERECHO O Se lesionan los derechos del Sr. Appiolaza previstos en los arts. 16, 17, 18 y
75 inc 22 de la Constitución Nacional; arts 8, 16, 17, 25, 148, 149 cc y ss de
DOCTRINA JURÍDICA la Constitución Provincial, así como las demas normas reglamentarias de
APLICADA estas que resultan de aplicación
Cita de normas jurídicas o
fallos sin su transcripción.
DEPÓSITO DE GARANTÍA ART 146 C.P.C.
MONTO DEL JUICIO 19.000.000
IMPORTE DEPOSITADO 245.649,10
BENEFICIO DE LITIGAR SIN
SÍ NO
GASTOS
Firmado Digitalmente por
……………………………………………
Firma y sello aclaratorio del profesional
A LLENAR POR EL PODER JUDICIAL DE MENDOZA
DÍA Y HORA DE PRESENTACIÓN
INTERPUESTO EN LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL N°
INTERPUESTO EN LA SUPREMA CORTE
DE JUSTICIA
NÚMERO DE FOJAS
NÚMERO DE AGREGADOS
NÚMERO DE COPIAS
CAMARAS DE APELACIONES EN LO CIVIL, C-SEGUNDA
PODER JUDICIAL MENDOZA
foja:
CUIJ: 13-06871372-7((010302-57321))
DIGITAL - PEÑALOZA GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE
GODOY CRUZ Y APPIOLAZA MARTIN DANIEL P/ DAÑOS
DERIVADOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
*106120412*
En la ciudad de Mendoza, a los 03 días del mes de abril del año 2025, se reúnen
en la Sala de Acuerdos de la Excma. Cámara Segunda de Apelaciones en lo
Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributario de la Primera Circunscripción
Judicial, los/las Sres./Sras. Jueces/zas titulares de la misma Dras. Silvina Furlotti
y Galdys Marsala, no así la Dra. María Teresa Carabajal Molina por encontrarse
en uso de licencia en el día de la fecha, y trajeron a deliberación para resolver en
definitiva la causa Nº CUIJ: 13-06871372-7((010302-57321)) caratulada
“DIGITAL - PEÑALOZA GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE GODOY
CRUZ Y APPIOLAZA MARTIN DANIEL P/ DAÑOS DERIVADOS DE VIOLENCIA
DE GÉNERO”, originaria del TRIBUNAL DE GESTION ASOCIADA-PRIMERO
CAPITAL, venida a esta instancia en virtud del recurso de apelación interpuesto
por la parte actora contra la sentencia de fecha 24 de junio de 2024, que rechaza
la demanda, impone costas y regula honorarios.
Practicado el sorteo de ley, quedó establecido el siguiente orden de votación:
DRAS. FURLOTTI, CARABAJAL MOLINA Y MARSALA.
En cumplimiento de lo dispuesto por los artículos 160 de la Constitución
Provincial y 141 del Código Procesal Civil, se plantearon las siguientes
cuestiones a resolver:
PRIMERA CUESTION: Es justa la sentencia apelada?
SEGUNDA CUESTION: Costas.
SOBRE LA PRIMERA CUESTION LA DRA. FURLOTTI DIJO:
[Link] parte actora interpone recurso de apelación en contra de la sentencia de
fecha 24 de junio de 2024, que rechaza la demanda, impone costas y regula
honorarios. El texto completo puede compulsarse en:
[Link]
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PODER JUDICIAL MENDOZA
ide=10478568717
El Sr. Juez, para decidir de este modo, relata que la actora demanda de daños y
perjuicios contra el MUNICIPALIDAD DE GODOY CRUZ por los hechos de su
dependiente y de MARTÍN DANIEL APPIOLOZA ex director de la Dirección de
Prevención Participación Comunitaria y derechos humanos de la Municipalidad
de Godoy Cruz, por la suma de $ 3.600.000 en concepto de daño moral o lo que
en más o menos surja de las constancias de autos.
La actora, que padece de Discapacidad Visual y Auditiva, estudiante de Ciencias
de la Educación y de Educación Especial, Coordinadora Nacional de la
RENEUPI-Argentina, referente Nacional en la RELPI (Red Interuniversitaria
Latinoamericana y del Caribe sobre Discapacidad y Derechos Humanos), y
Coordinadora del Proyecto de Comunicación Inclusiva DiverSitas TV
(Latinoamérica, Nigeria y España); viene sufriendo distintas situaciones de
violencia en su lugar de trabajo, en la Dirección de Prevención, Participación
Comunitaria y Derechos Humanos de la Municipalidad de Godoy Cruz, a cargo
(entre 2015 y 2021) del co-demandado en autos, Licenciado Martin Appiolaza.
Las situaciones de violencia vividas van desde la discriminación por orientación
sexual y por su condición de discapacidad; la desvalorización de su trabajo y
falta de reconocimiento a los proyectos desarrollados por ella; no cumplir con
proveer del equipamiento especial necesario para ejercer sus funciones, como
así tampoco actualizar su salario acorde a la categoría que, por antigüedad y
responsabilidades, le corresponden.
Luego de las respectivas contestaciones y producida la prueba y realizadas las
audiencias, el Sr. Juez rechaza la demanda porque entiende que el hecho
violento contra la mujer actora no está probado.
Considera que se aplica el artículo 5° de la Ley 26.485 los tipos de violencia:
física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, simbólica y política. En el
artículo 6° se establecen como modalidades: la violencia doméstica, institucional,
laboral, contra la libertad reproductiva, obstétrica, mediática, en el espacio
público y la pública-política. Por su parte, el art. 35 establece expresamente:
“Reparación. La parte damnificada podrá reclamar la reparación civil por los
daños y perjuicios, según las normas comunes que rigen la materia”
Analiza las testimoniales rendidas en la causa del siguiente modo:
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El testigo Espresatti vecino de Godoy Cruz y que conoce a la Sra. Peñaloza
porque fue la que gestionó la instalación del sistema de alarma comunitaria en el
barrio en el que vive, y declara que no conoce a Appiolaza pero sí a Planisek, su
jefe inmediato cuando concurrió a la oficina de la actora para que le solucionara
un tema de la aplicación de un cargo por la alarma. El testigo presenció en forma
casual un acontecimiento o hecho, fue a la oficina de la actora en el
hipermercado libertad después de atravesar todos esos pasillos pasando por
materiales, y el testigo la califica como cueva no como una oficina, tuvo que ir a
la oficina porque tenía problemas con el pago de la alarma, ella estaba ocupada
con el Sr. Planisek y estaban sentados en un escritorio él se sentó al lado de
ella, el testigo lo reconocía porque era el tío de una vecina muy querida, y el
sueña el teléfono del Sr. Planisek y se disculpa porque iba a tener que atender
con altavoz porque no le andaba bien el teléfono, no conocía quien era la
persona que llamaba pero le fue llamando la atención el tono de la conversación
y de entrada fue de agravio para la Sra. y él se sintió muy incómodo, porque no
está de acuerdo con ese tipo de trato de “violencia” para nada, era muchas las
cosas que decía: “estás con la desquiciada, estás con la loca esa”, el Sr.
Planisek decía que sí, pero él no sabía quién era, y el no sabe si se dieron
cuenta o qué, pero cortaron la comunicación, y el Sr. Planisek se retira de la
oficina y la Sra. Gabriela se puso a llorar bastante desconsoladamente, muy
sentida, muy dolida, fue agraviada bastante fuerte, por eso la trató de consolar, y
le contó que era habitual que la maltrataran en su ambiente de trabajo. Después
la Sra. Gabriela le dijo que el que llamaba era el jefe de los dos, Martín Apiolaza,
fue el único episodio que presenció, pero en alguna oportunidad le comentó que
le hacía la vida imposible, que era discriminada. Ella le dijo que iba a hacer un
reclamo, y el testigo le dijo que él estaba dispuesto a presentarse como testigo.
No recuerda que Planisek le haya avisado que el teléfono estaba en altavoz,
para el testigo no. A él no le consta que fuera Appiolaza el que llamaba, no le
conoce la voz, pero si hizo referencia Planisek que estaba hablando con
Apiolaza.
Señala el Sr. Juez que destaca la parte de la declaración del testigo Expresatti
porque es el único que ha hecho una referencia semi directa a un comentario
descalificante, y porque decimos semi directa porque el mismo testigo en su
declaración reconoce que no le consta que el llamado hubiera sido del
demandada, que no lo conoce y que tampoco le conoce la voz, pero en cuanto a
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que Planisek hizo referencia a que estaba hablando con el demandado, no se
puede contrastar o comprobar en esta causa porque no ha declarado el Sr.
Planisek, por lo que habiendo sido el único testigo que hizo referencia a algún
comentario denigrante, no se puede tener por probado ni siquiera ese
comentario, menos que fueran moneda corriente o reiterados de ese único
testimonio.
La testigo Patricia Romero (empleada de la Municipalidad de Godoy Cruz),
compañera de trabajo de la actora, conocida de la Sra. Peñaloza, y con el
demandado Appiolaza fue su director, cuando ella llegó la testigo al poco tiempo
tuvo una pase a Protección Civil que también dependía del Sr. Appiolaza al hiper
Libertad así que fue pocos días los que fueron compañeras de trabajo. El clima
de trabajo desde su experiencia con la llegada del Sr. Appiolaza no era muy
bueno, pero no sabe como era el clima con relación a la Sra. Peñaloza porque
ella se fue al Libertad, ella se quedó en casa municipal, después se fue a Alarma
Comunitaria en el hiperlibertad, por lo que ella le comentó no tenía una buena
relación con el Sr. Appiolaza, y las causas por lo que la relación no era buena era
porque la trataba de discapacitada, pero se enteró por ella, por lo que se ve en
su presencia la Sra. Peñaloza tiene una discapacidad pero no sabe en qué
grado, la testigo considera que era una empleada calificada, por lo que ella le
comentó había solicitado un ascenso pero no se lo dieron pero no se enteró las
razones porque no le dieron el ascenso, el clima con el Sr. Luis Fugazotto jefe
inmediato de la Sra. Peñaloza era cordial, no sabe si la actora en algún momento
pasó a formar parte de la planta permanente del Municipio no se lo ha
comentado, la testigo tiene reclamo en contra de Appiolaza en el INADI, y la Sra.
Peñaloza le ha servido como testigo en ese reclamo, sabe que renunció por
comentario de la actora pero no sabe la causa de la renuncia.
La testigo Leonella Villar (directora de género, diversidades y juventudes de la
Municipalidad de Godoy Cruz): En el año 2021 declara que estuvieron
trabajando por el protocolo de intervención de violencia de género con la Sra.
Peñaloza, que en el área a su cargo brindan contención y acompañamiento a la
mujer vulnerada, la comisión tripartita de la Ordenanza N°7068/20 emite un
dictamen no vinculante evalúa la posibilidad de sanción, alguna posibilidad de
traslado, alguna alternativa a la protección de derechos de la persona
presuntamente vulnerada, no sanciona sino que la Dirección de asuntos jurídicos
evalúa las sanciones y la Dirección de Capital Humano todo lo que tiene que ver
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con los traslados, el dictamen de la comisión fue bastante inconcluso, y la Sra.
Peñaloza termina solicitando el traslado y se lo concedieron, se le ofrecieron
procesos de licencia para sentirse cómoda y no exigida dentro de esos espacios
laborales, el procedimiento desde la presentación de la denuncia hasta la
conclusión de la evaluación por la Comisión fueron aproximadamente 3 meses,
describe el procedimiento, en el caso de la Sra. Peñaloza fue acompañada por la
abogada del equipo porque fue con la persona que pudo vincularse con la que
tuvo confianza, tenía el teléfono particular de la abogada, no sabe si entre la
prueba que ofreció la denunciante ofreció algún tipo de grabaciones, ofreció
prueba de testigos próximas a Peñaloza pero la testigo no estuvo presente en
esos encuentros, y si viene una persona con una denuncia por ejemplo de
discriminción por motivos políticos o religiosos igual desde su Dirección hacen un
proceso de escucha activa para articular o derivar a los organismos
correspondientes, el procedimiento está previsto en la ordenanza 7068/20
actualmente no tiene un decreto, no existe una fórmula íntegra, el Sr. Apiolazza
fue partícipe en una entrevista psicológica, no obstaculizó en lo absoluto el
procedimiento, en la exposición menciona al Sr. Apiolazza, y que habían
personas que estaban en conocimiento de la situación, un compañero de ella
pero no recuerda quién es, expuso hechos respecto de comentarios que ella
consideraba despectivos ella mencionaba cuestiones que tienen que ver con su
discapacidad visual que eran habituales del espacio donde ella trabajaba, y
menciona a este Sr. como el que podría haber permitido o decir esto, y otro tema
era el acceso a unos recursos que ella necesitaba para poder trabajar,
necesitaba un monitor más grande y ella dice que se le había sido negado,
cuestiones de traslado, manejo del horario, la vinculación laboral horarios
espacios y proyecto que se había sentido vulnerada, la testigo no sabe si tenían
que ver los comentarios despectivos con la orientación sexual de la actora y ella
no sabe cuál es, se trabajó mucho en el caso de ella desde lo telefónico, porque
puede lugar en la oficina a comentarios a dichos, por eso se trabajó desde un
espacio telefónico, ella tenía un teléfono que funciona con una guardia de 24 hs.,
además la abogada le ofreció su teléfono particular para que tuviera otro además
del institucional, no sabe por cuanto tiempo se le entregó la licencia y no sabe
por qué nomenclatura pero siguió cobrando su sueldo, el Sr. Apiolazza no inició y
no se incorporó al proceso reflexivo del espacio varón, respecto a la Sra.
Peñaloza se le ofreció la alternativa del traslado en el caso en que ella estuviera
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de acuerdo y que lo necesitara, y en el caso del Sr. Apiolazza desconoce, a las
denunciantes se les informa la posibilidad de concurrir a la justicia y se articulan
con diversos organismos judiciales y administrativos, se les explica los
procedimientos, en qué consiste la medida de protección de derechos en caso
que pidan esas medidas.
La testigo Anabel Araceli Inaudi (fueron compañeras de trabajo de la actora,
trabajó en la Municipalidad de Godoy Cruz, y con el Sr. Apiolazza fue su
director), trabajaban en participación comunitaria, compartieron 3 años, el
Director del áera era Martín Apiolazza, el clima de trabajo del sector era un clima
difícil, ella vivió las dos administraciones con el Director Luis Fugazzotto era un
director democrático y eficiente, clara y precisas sus órdenes, cuando cambia la
dirección uno tarda en conocer a las personas, el Sr. Martín Apiolazza, el
ambiente era muy tenso, el estilo de personalidad también es distinto, había
muchos chistes por parte del director lo que le parece a la testigo importante,
bromas pesadas, descalificantes, se empieza a naturalizar situaciones que no lo
son, se genera un clima hostil, se va a trabajar en situación de defensa, el clima
tenso era en general, para todos los empleados, la Sra. Peñaloza solicitó más
dinero, todos solicitamos más dinero, y la autoridad le dijo que había más dinero;
en general las bromas eran descalificantes, se acostumbra a eso, no debería ser
así, la Sra. Peñaloza fue trasladada y ella también al hiperlibertad, terminó en
alarmas comunitarias la Sra,. Peñaloza, la causa por la que fue trasladada la
Sra. Peñaloza fue roces con Martín Apiolazza, ella en varias oportunidades la vio
angustiada, llorando, le sugirió que se tomara licencia, que renunciara o que
tomara otras alternativas, por ese hecho cuando ella estaba trabajando se
presentó a violencia de género para hacer una denuncia formal fue atendida por
sus compañeras de trabajo fue asesorada, se presentó a exponer la situación,
fue atendida por sus compañeras abogada psicólogas, se presentó ante las
autoridades que le correspondían a ella Planisek, con Luis Fugazotto no sabe
bien, en un principio tomó licencia, pagándole el sueldo, la ley te ampara por una
licencia de violencia género ley 5811 le sugiere que replantea esto y que
empiece terapia, ella abordó la situación, ella labró fichas e hice la intervención
al inicio, la psicóloga y la abogada abordaron la situación, ella hizo la recepción
con labrado de fichas, el abordaje continuó, pero ella no continuó con el abordaje
a la Gabriela, recuerda haber atendido una llamada de Gabriela de si había
respuesta a su reclamo y la ficha no estaba por lo que le pregunta a Leonella
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Villar y le dice que no está la ficha en el fichero y le contesta Villar que no se
preocupe porque la ficha la tienen los altos cargos directivos y le respondió que
estaba a cargo de la Dirección y tiene que sacar copias y dejar la ficha en el
fichero y le dijo que las situaciones ya están controladas y que estamos al tanto,
nosotros en la ficha registran nombre apellido, la fecha de la intervención,
atención psicológica y legal y no se hace más nada, esa fue la última
intervención con respecto a la Sra. Peñaloza, la angustió muchísimo exponerse
ante un Tribunal, cree que fue municipal, que le iban a resolver algo a ella, se
sintió muy vulnerable, estaba justo su amigo Santarelli tener que exponer sus
hechos, se sintió mal ella, no recuerda si fue antes o después de la llamada que
recibió; ella no escuchó chistes descalificantes en relación a Gabriela, salvo por
lo que ella le dijo, pero si en relación a su persona, si tiene conocimiento que el
Director Apiolazza podría gestionar u aumento de sueldo porque son contratados
en esa época y hacía dos años que no recibían aumento, en relación a que la
ficha no estaba en su fichero no hizo una presentación formal o constancia
fehaciente, sino que Villar le dijo que estaba en poder de los altos directivos de la
Municipalidad; el área de violencia de género solo asesora, no es un área que
reciba denuncias, derivar a la psicóloga, derivara a abogados hizo la ficha, se
deja constancia en la fichas todos lo que hizo en su intervención, es una
articulación, se trabaja con varias profesionales, todos los Municipios elaboran o
registran las situaciones de violencia de género, el asesoramiento prestado de
por la testigo a la Sra. Peñaloza, a veces era en calidad de funcionario público y
a veces en calidad de compañera de trabajo, afuera de los horarios de trabajos,
la Municipalidad le proveyó a la Sra. Peñaloza la psicóloga, duró como cualquier
abordaje dos o tres sesiones y luego se articula con un centro de salud cercano
donde vive la paciente, no sabe la testigo si se hizo una denuncia.
El testigo Juan Pablo Guevara (empleado de la Municipalidad de Godoy Cruz,
jefe de gestión territorial, era compañero de oficina de la actora, y del
demandado lo conoce porque fue Director donde se desempañaba hasta hace
un año y medio), trabajó conjuntamente con la Sra. Peñaloza en el área de la
Dirección de Participación Ciudadana y Derechos Humanos, el 10/12/2015, eran
compañeros de oficina, en ese momento era contratada de locación de servicios
Gabriela, era una compañera más de oficina, venía de compartimentos estancos,
y el Director Apiolazza lo que planteó era trabajar en un ámbito más colaborativo,
mesa redonda, intercambio de ideas, romper con esa idea de peleas entre
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compañeros de trabajo, era un espacio bastante horizontal de trabajo, era una
persona Gabriela que lejos de generar diálogo se vinculaba conflictivamente, si
vos te sentabas en la computadora que iba usar se generaba conflicto, si vos te
tomabas el último café caliente era motivo de conflicto la traducía con términos
personales, siempre tratábamos de aclararlo no había ningún problema
personal, relata un episodio en donde un empleado usó la movilidad antes que la
fueran a buscarla a ella y dijo por qué le había sacado la movilidad y el testigo le
dijo que no es su jefe no tengo competencia en el asunto, habla con Martín no
tengo nada que ver, conflictos de ese tipo semanales, se daban muy recurrentes,
se establecían esos puntos de conflicto con todo el personal; el testigo respondió
que ni él ni compañeros de trabajo de la Sra. Peñaloza fueron denunciados, a
instancia de Apiolazza Gabriela se dedicaba a alamar comunitaria, a raíz de un
muy buen trabajo de relevamiento en PDF que presentó Gabriela, el vínculo de
Martín con Gabriela era normal, Martín nunca ha sido de reunirse a puerta
cerrada con nadie, sin embargo con Gabriela si ella tenía que hablar con él, él
tenía la contemplación de que si lo hacía, super cortés, siempre tuvo
contemplaciones para con ella por su estado de salud, fue el primero en
instrumentar que a ella y a otro chico que tenía discapacidad visual le entregaran
monitores específicos; fue quien le dio la excepcionales de la movilidad la llevara
y la trajera a su casa, y después lo extendió para todos los empleados, e incluso
ha sido un poco más indulgente con ella calcula que será por sus circunstancias
particulares, en cuanto al pase a planta Martín hace gestiones para el pase a
planta de Gabriela y a Anabel Inaudi le ofrecen también pero como era docente
en la DGE no podía asumir un trabajo en el estado también porque era
incompatible, por eso solo pasa Gabriela a planta permanente, cree, ella
empieza a hacer horas de producción de seguridad, y también a hacer horas en
la biblioteca municipal a instancias de Martín como parte de seguridad, charlaron
con Juan Alaniz que estaba bien que haya pasado a planta porque ella necesita
la obra social y eso lo tuvo en cuenta Martín a la hora de priorizar personas;
trabajar por objetivos permitía una flexibilidad a la hora de las licencias y en el
caso de Gabriela por su tema de salud se le tuvo muchísimas contemplaciones,
se le justificaba la ausencia de marcado, ella hace público por redes sociales y
además una presidenta de una unión vecinal le manda una captura de pantalla
diciendo cosas sobre el director, y hace dos meses le parece una vecina le hizo
un comentario que un Sr. gordito Apiolazza le comentó que había tenido una
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denuncia de violencia de género por su mujer, no sabe si el Sr. Apiolazza o la
Municipalidad hicieron denuncia frente a eso, de usar las contactos de trabajo
para hacer comentarios; en cuanto a la relación de Inaudi con Apiolazza la
relación era buena no recuerda nada en particular con ella; Gabriela tenía
problemas de salud era inmunodeprimida, eran de los grupos de riesgo que no
fueron a trabajar durante la pandemia pero no eran visibles sus problemas de
salud, no tenía cicatrices ni nada, desde el inicio del proyecto de alamas
comunitarias se georeferenciaba, hubo un desarrollo nuevo porque tenían un
problema con el proveedor, y se hizo una licitación y la empresa que ganó le
introdujo que mejoras al sistema de alarma comunitaria, no sabe si en el grupo
de wa Gabriela hubiera hecho un reclama de revocación de claves, pero puede
ser el grupo de alertas comunitarias en el que él no estaba; tomó conocimiento
que Gabriela lo denunciaba de violencia de género mediante publicaciones, pero
no recuerda exactamente el texto, aducía malos tratos, violencia de género, no
recuerda que decía el texto, que había sido violento, que la había maltratado,
burlas e insultos, pero la verdad que no lo recuerda, era muy explosiva Gabriela
en algunas cuestiones, de repente se levantaba, daba un portazo y te decía que
era todo problema tuyo, etc., eran muy aleatorias las reacciones de Gabriela por
ejemplo por como la miró una compañera de oficina que trabajaba dos
escritorios más allá.
La testigo Marianela Araya (concejal de la Municipalidad de Godoy Cruz), tienen
relación laboral con la actora, la relación con la actora era en parte un poco
tensa y en parte llevadera como toda relación laboral, ella era la encargada y ella
la asistía en lo que le permitía, técnicamente no dependía de ella, y dejó sus
actividades para las que la habían contratado para asistir a la actora, ella fue una
de las pocas personas que se capacitó en poder utilizar el sistema de alarmas
comunitarias en la central y llegó el momento en que se largó públicamente el
sistema y hubo una gran demanda que era difícil que ella la cubriera por eso la
convocaron a la testigo para asistirla, ella no podía pasar más de 12 hs. porque
es inhumano, y también necesitaba tiempo para poder ir al médico, estudiar,
como para hacer sus cosas, ser la que se encarga de un sistema de alarma
comunitaria que le garantice seguridad a los vecinos tiene un peso muy fuerte,
un número que cargabas mal es un vecino que después se puede quejar de vos,
por eso era muy filtrado el hecho de quién usaba la plataforma, la usaba
Gabriela y la usaba la testigo, y fuera de ellas dos eran muy pocas las personas
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que tenían acceso directo al sistema, Martín Apiolazza le solicitó que cumpliera
esa función de auxilio hacia Peñaloza, explica que era a veces tensa la relación
porque a veces llegaba bastante tarde la actora cercano a las 12 y ella tenía que
extenderse hasta las 4 de la tarde para tener una instancia de interactuar, y
claramente generaba una incomodidad porque se tenían que cambiar los
horarios para acomodarse, y que vecinos que se venían a quejar que los había
tratado mal o que no le habían explicado bien las cosas, y ella para evitar que
viniera a capital humano y que le pueda traer problemas a ella, tenía que salir a
cubrirla,
Claramente eso generaba una incomodidad para conmigo y para otras personas
de la oficina que tenían que cambiar sus horarios o era acomodarnos a los
espacios a que ella venía.
Ella, la testigo, tenía que hablar con el vecino, tomarse el trabajo de ir a buscarlo
a su casa, explicarle que probablemente Gabriela había tenido una mala
mañana y lograr que el vecino calmara un poco su disgusto y que siguiera
siendo parte de alarmas, y además tenía constantes faltas en la semana lo cual
implicaba para ella que había días que trabajaba tanto de mañana como de
tarde, hubo centrales que no había cargado la actora y ella la tuvo que cargar en
un día de prepo y eso que demora 1 semana en cargar, y que por suerte solo
habían sido goma pinchada, accidente pero no un robo o un daño al vecino,
porque si no la Municipalidad hubiera tenido responsabilidad; 1 vez al mes aprox.
recibía quejas de vecinos, cuando tenían mucha demanda era cuando la tensión
con los vecinos se volvía un poquito complicada, cuando faltaba la Sra.
Peñaloza, algunas eran licencias, otras visitas al médico o porque es día se
había levantado descompuesta por los remedios que tomaba, esas faltas eran
justificadas por el director para que no le hicieran descuentos en el sueldo, esas
faltas que generaba que el resto se quejara un poco y ella particularmente se
veía sobrecargadas, decían sus compañeros de planta que a ella no le decís
nada, a ella no le hacés cumplir horario, son cosas que surgen entre
compañeros, eran muy frecuentes esa discusión dos o tres veces por semana, el
director recibía los quejas, y trataba de solucionarla, esas situaciones generaban
la falta de jerarquía la trataban de solucionar hablando con un café, conversaban
las soluciones y se trataban de solucionar entre ellos, se mencionaban las
licencias de la Sra. Peñaloza pero indirectamente, como que hay gente que está
faltando o que llega tarde a la 1, se trataba de convivir eran una oficina con 7 o 8
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personas y había 4 personas, se trataba de cooperar; la actora fue pasada a
planta, ella no estaba en la oficina cuando la pasaron pero por comentario de
compañeros al oído de pasillos, era que se buscó priorizarla porque ella lo
necesitaba por lo Obra Social, aclara que ella todavía no estaba en la oficina tal
vez era mal intencionada de las personas en el pasillo, pero el comentario que le
llegaba; el trato del Sr. Apiolazza era más o menos similar con todos, había
momentos discusión como suelo ocurrir con otros jefes, pero la mayoría coincide
que Martín suele ser bastante obsesivo con los detalles lo que generaba cierta
presión a todos por igual, las discusiones eran laborales, cumplir horarios,
cuestiones laborales de sueldo porque claramente ninguno cobraba lo que
deseaba cobrar pero si trabajaba lo más que podía, eran por ese lado nada que
no fuera lo que hubiera vivido en otros espacio laboral; cuando ella estaba en el
2017 no estaba en el Hiperlibertad estaba en la sede central, después cuando
ella ya no estaba en Alarmas comunitarias, la actora es pasada a las oficinas del
libertad porque tenia mayor equipo, ya que la computadora que tenía era muy
chica y ella necesitaba un plasma más grande para que no se viera dificultada
por el tema visual, tenía su oficina sola, aparte, los expedientes, las fichas, los
contratos con los vecinos; pero la oficina del libertad no le parece estéticamente
linda, le parece más linda la oficina de la sede central, la verdad es que el
sistema de alarmas comunitarias siempre funcionó en el Hiperlibertad, siempre,
ocasionalmente cuando se renovó el sistema si hizo desde la casa central
porque las personas que se capacitaron estaban en casa central, cuando se
habilitó un poco de espacio dijeron que se separe un poco y que alarma
comunitaria vuelva a su lugar de base que era el Hiperlibertad; en el hiperlibertad
hay todos un sector de desarrollo humano, lo que es hábitat, género, áreas de
atención inmediata de derechos, se hace en el hiperlibertad, para que ese vecino
no tenga que trasladarse del hiperlibertad, hacia casa central o guemes, o a
otras de las locacciones que existen de la Municipalidad; no tiene conocimiento
de que la Sra. Peñaloza haya tenido un problema con un compañero por fuera
de las discusiones que se daban en la oficina de prevención, los que eran de
público conocimiento en la oficina, los que fueron públicos, ella tenía contacto o
trato laboral con el Sr. Apiolazza y no se sintió incómoda con algún chiste o algún
comentario que le hiciera, y no le consta haber presenciado que le hiciera un
chiste descalificante de ese estilo a algún compañero, por ahí teníamos
conversaciones pero no en estilo discriminatorio, en cuanto a los hechos de
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público conocimiento, le pasó en alguna reunión o en comida con el equipo que
se gritara con un compañero, insultos cruzados, con otra compañera de trabajo
la cual la trataba de forra de puta ese tipo de comentarios que eran bastante
fuertes en el ámbito que se suponía no era atención pública u horario laboral,
eran los asados que compartían con la oficina generar un mejor ambiente
pasaban estas cosas, tomaba un poco de más y empezaban aparecer los
insultos o agresiones con alguna persona con la que se quedó en conflicto,
El Sr. Jue concluye que de la prueba testimonial colectada no han quedado
probado ninguno de los actos que la actora reseña en la demanda como base de
su demanda por violencia de género, como los de discriminación por orientación
sexual y por su condición de discapacidad, la desvalorización de su trabajo y
falta de reconocimiento a los proyectos desarrollados por ella; no cumplir con
proveer el equipamiento especial necesario para ejercer sus funciones, y
actualizar su salario acorde a la categoría que por antigüedad, y por no
pertenecer al partido político gobernante (violencia política), porque se la
diferenciaba de aquellas que sí tenían esa pertenencia política.
En cuanto a que el demandado hacía chistes sobre su sexualidad, no se ha
producido ninguna prueba en ese sentido y tampoco los testigos han declarado
que Apiolazza hiciera bromas o chistes referidos a la orientación sexual de la
actora, tampoco se ha producido ninguna prueba que a la actora no la
promovieran ni le aumentaran el sueldo debido a su pertenencia política, es decir
tampoco se ha probado ninguna violencia política.
La testigo Patricia Romero declaró que fue por muy poco tiempo compañera de
trabajo de la Sra. Peñaloza y que también Apiolazza fue su director, y declaró
que el clima de trabajo desde la llegada de Apiolazza no era muy bueno, pero no
sabe cómo era el clima con relación a la Sra. Peñaloza, pero ella le comentó que
no tenía muy buena relación con Apiolazza y la causa era porque la trataba de
discapacitada, pero aclara la testigo que se enteró por ella. por eso esta prueba
testimonial no tiene relevancia porque carece de fuerza convictiva.
La testigo Anabel Inaudi, compañera de trabajo de la actora por 3 años, declara
el clima de trabajo era difícil, que con el Director Apiolazza el ambiente era muy
tenso, y que en general las bromas eran descalificantes, pesadas, y relata una
situación dirigida o que la involucraba a ella, cuando el Sr. Apiolazza se refirió a
la casa que la testigo se estaba construyendo como “la casita”, dicho en
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disminutivo y en forma despectiva, pero cuando se le pregunta por la actora, la
Sra. Inaudi respondió que ella no escuchó chistes descalificantes en relación a
Gabriela, pero sí en relación a su persona, y que en relación a que la Sra.
Peñaloza dice que solicitó más dinero, pero agrega que todos solicitamos más
dinero.
Es decir que este testimonio si bien describe un clima laboral complejo, no
prueba que los chistes se hubieran dirigido a la Sra. Peñaloza, a pesar de que
compartieron 3 años de oficina lo que es mucho tiempo, y en cuanto a la
violencia económica, es decir a la que invoca la actora de que no le aumentaba
el sueldo por su no pertenencia al partido gobernante, tampoco está probado
porque la testigo dice que “todos” solicitamos más dinero, no es entonces que no
le aumentaron el sueldo solo a la Sra. Peñaloza. No basta un clima tenso y difícil
de trabajo para hacer lugar a una demanda por violencia de género y tampoco
los comentarios que le hizo a la propia testigo, no sirven para probar que le
hubiera hecho comentarios a la actora, además que negó haber presenciado
chistes descalificantes en relación a Gabriela.
La testigo Leonella Villar (directora de género, diversidades y juventudes de la
Municipalidad de Godoy Cruz), declara que en el año 2021 estuvieron trabajando
en el protocolo de intervención de violencia de género de la Sra. Peñaloza,
explica el funcionamiento y alcances del dictamen que emite la Comisión
Tripartita de la OrdenanzA 7068/20, y la Sra. Peñaloza termina solicitando el
traslado y se lo concedieron, se le ofrecieron procesos de licencia para sentirse
cómoda y no exigida dentro de esos espacios laborales y que en el caso de la
Sra. Peñaloza fue acompañada por la abogada del equipo porque fue con la
persona que pudo vincularse y tenía el teléfono particular de la abogada, y que
se trabajó mucho desde lo telefónico porque puede dar lugar a comentarios y al
concurrir a esa oficina.
En este pasaje de la declaración, estimamos que queda descartada también la
responsabilidad del Municipio, no sólo porque no se ha logrado acreditar ninguna
situación de violencia en relación a su funcionario el Director Appiolaza, sino
porque ante la exposición que hizo la Sra. Peñaloza, el Municipio a través de sus
funcionarios escuchó a la actora (el proceso de escucha activa relatado), y se
dispusieron medidas de protección para que no se siguiera con las conductas
que ella venía exponiendo, como lo fue el traslado de oficina que se ofreció a la
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parte actora, el contacto personal y directo con una abogada del equipo de
“género” que inclusive brindó su telefóno particular, el tema de la asistencia
telefónica para evitar que la actora se tuviera que desplazar a la oficina para no
dar lugar a comentarios o rumores o el desplazamiento del Director Appiolaza.
El testigo Juan Pablo Guevara que es empleado de la Municipalidad de Godoy
Cruz, y era compañero de oficina de la actora, declara Gabriela (la actora) que
lejos de genera dialogo se vinculaba conflictivamente, y cuenta dos situaciones
en que el actora generó conflictos, uno en relación a la computadora y otro en
relación a la movilidad, y dice en cuanto a la frecuencia que eran recurrentes
este tipo de conflictos, y relata que siempre tuvo contemplaciones para con ella
por su estado de salud, fue el primer en instrumentar que a ella y a otro chico
que tenía discapacidad visual le entregaran monitores específicos, y fue quien le
dio las excepciones de que la movilidad la llevara y la trajera a su casa y
despúes lo extendió para todos los empleados, y que Martín (el director
Appiolaza prioriza a Gabriela para pasar a planta porque ella necesitaba la obra
social y que incluso ha sido un poco más indulgente con ella por sus
circunstancias particulares.
De este testimonio tampoco puede colegirse o juzgarse que el demandado haya
incurrido en situaciones o actos de violencia de género para con la actora, sino
todo lo contrario, y coincide con otros testimonios de que el que gestionó, o
priorizó el pase a planta de la actora fue el demandado, por lo que es un acto o
una gestión que resultó beneficioso para la actora, sobre todo como dice el
testigo, que por sus problemas de salud necesitaba de la obra social, además de
que reportaba como dijo otro testigo una mejora en el sueldo.
La testigo Marianela Araya que era compañera de trabajo y asistente de la
actora y declaró que la actora fue una de las pocas personas que se capacitó
para poder utilizar el sistema de alarmas comunitarias en la Central y debido a la
gran demanda que tuvo entre los vecinos del municipio era muy difícil que
pudiera solo la parte actora, a la vez que era un trabajo muy arduo por la
criticidad y responsabilidad inherente, por el Martín Appiolaza le solicitó que
cumpliera esa función de auxilio a la Sra. Peñaloza; en cuanto a las licencias dijo
que algunas eran licencias, otras visitas al médico, o porque ese día se había
levantado descompuesta por los remedias que tomaba, y esas faltas eran
justificadas por el Director para que no le hicieran los descuentos, pero esas
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faltas hacían que el resto de sus compañeros se quejara un poco y ella se veía
particularmente sobrecargada; en cuanto al pase a planta concuerdo en que se
priorizó a la actora porque ella lo necesitaba por la obra social, y en cuanto al
trato del Sr. Appiolaza era más o menos similar con todos, había momentos de
discusión como suele ocurrir con otros jefes; y que las discusiones eran
laborales como cumplir los horarios, cuestiones laborales de sueldo porque
claramente ninguno cobraba lo que deseaba, y que cuando ella ya no estaba
más en Alarmas Comunitarias, la actora es pasada a las oficinas del Libertad
porque tenía mayor equipo, y responde que no le consta haber presenciado un
chiste descalificante de ese estilo a algún compañero, y describe un episodio con
otro compañera de trabajo que se propinaron insultos cruzados.
De esta declaración puede concluirse en que la testigo trabajó como asistenta de
la actora en el tema de Alarmas Comunitarias, a instancias del demandado, lo
que lejos de interpretarse como un acto violento, lo vemos como una situación
que tendía a ayudar a la actora con su trabajo tan demandante en tiempo y
responsabilidad poniendo a una persona a que la ayudara, por otro lado la
testigo confirma que el pase a planta fue motivado para “ayudar” a la actora, que
el demandado trataba de justificar las falta para que no viera disminuido sus
emolumentos, por lo que también de esta declaración se infiere que el
demandado intentaba ayudar a la actora y que no era impasible o indiferente
ante sus problemas de enfermedad, y que también descarta que la actora era la
que cobraba mal y no tenía aumentos de sueldos y que se lo hubieran dado a
otros en razón de su género o de su afiliación partidaria o ideología política, sino
que relata que se generaban problemas laborales comunes vinculados a las
remuneraciones.
La única prueba que acreditaría la versión de la actora es la prueba pericial
psicológica, pero es una prueba complementaria, no puede ser la única o
exclusiva prueba, porque no puede acreditar las situaciones o actos de violencia
de género, sino que el daño que presenta la actora comprobados por otros
medios de prueba, tienen conexión causal con el daño psicológico que presenta
la actora, pero no es suficiente comprobar los actos en sí, es decir no podría
acreditar que en el caso el demandado cometió actos violentos, porque no es el
medio idóneo para acreditar este tipo de hechos, la pericial se basa en estudios
y entrevistas formulados a la misma actora, y que a pesar de ser coherente y
cierto el relato que le puede haber formulado a la perito, con está corroborado
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por ningún otro medio de prueba que acredite que Appiolaza o la Municipalidad
hubieran incurrido en actos de violencia psicológica, institucional, política, laboral
para con la actora.
la contundente prueba testimonial en la que no se probó que los actos que la
actora había argumentado en su demanda, sino que se probó que Appiolaza
tenía contemplaciones para con la actor y que le generaba problemas con los
restantes miembros del equipo de trabajo, en cuanto al cumplimiento de
horarios, licencias, etc, y que propició el pase a planta permanente de la misma
por el tema de la obra social, y que designó a una asistenta cuando ella estaba
abrumada por su estresante trabajo al frente de las Alarmas Comunitarias,
decimos que esta prueba, acompañada de otras, como por ejemplo las propias
constancias administrativas municipales, en la que podemos ver que la Comisión
Tripartita sobre protocolo de ordenanza N° 7068/20 en el informe final de fs.
626/8 recomendó la realización de un taller de concientización sobre violencia de
género y a fin de resguardar la intimidad e integridad psíquica de la agente
Gabriela Peñaloza que se le dé la opción de elegir en qué dependencia
municipal quiere desempeñar sus funciones, y que según surge de fs. 231 se
remitió las actuaciones para que se tramite la opción de elección de la
dependencia a la que quiere ir a trabajar la Sra. Peñaloza y se hace saber que el
Sr. Martín Appiolaza ya no será el Director de Prevención, participación
comunitaria y derechos humanos desde el 1 de enero de 2022, y que según la
testigo Leonella Villar el Sr. Appiolaza fue partícipe en una entrevista psicológica
y no obstaculizó en lo absoluto el procedimiento; todas estas medidas
demuestran que desde la Institución tampoco existe responsabilidad ni conducta
institucional responsable, ya que se adoptaron las medidas adecuadas de
prevención e investigación.
No puede soslayarse que el demandado debía contraprobar, en un caso como
este juzgado que corresponde que sea juzgado con perspectiva de género, pero
es que a través de la prueba testimonial, logró acreditar, con una fuerza
convictiva adecuada, que no cometió los actos que se le endilgan en la demanda
y que provocaron el daño que actualmente presenta por su conducta la Sra.
Peñaloza,
2. La parte actora expresa agravios:
primer agravio: error en la interpretación y aplicación del derecho. omisión
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inexcusable en materia convencional
En primer lugar, se agravia la apelante por cuanto el Iudex a quo interpretó y
aplicó la normativa que la protege de modo erróneo, omitiendo
inexcusablemente lo contemplado en los Instrumentos y Convenciones
internacionales (CEDAW y Belén do Pará), que deben interpretarse
armónicamente con las disposiciones de orden público contenidas en la ley
26.485.
sometido, no hay en la sentencia un análisis y aplicación expresa de la misma.
La omisión detectada comprende, también, la de los estándares de protección
de derechos humanos de las mujeres elaborados por organismos internacionales
como la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el
Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) y la Comisión Interamericana de
Mujeres de la OEA (CIM/OEA)1.
segundo agravio: error en la valoración del plexo probatorio. la prueba
testimonial valorada de modo absoluto
En segundo lugar, se agravia la apelante ya que el Iudex a quo llevó a cabo una
valoración reduccionista y contradictoria del plexo probatorio al momento de
ponderar las constancias agregadas en la causa.
Reduccionista, por cuanto valoró desproporcionadamente la prueba testimonial,
a la que calificó como “contundente”, en desmedro del resto de las
pruebasproducidas por la actora, en especial, el informe pericial al que calificó
como “complementario”.
Contradictoria porque si juzgó con perspectiva de género, como expresamente
sostuvo, debió “incorporar al análisis todas aquellas cuestiones que, debido al
género, pueden conllevar un trato inequitativo, en resguardo de derecho a la
igualdad y a la no discriminación; derechos reconocidos en nuestra Constitución
Nacional convencionalizada por los tratados internacionales de derechos
humanos que el Estado ha suscripto e incorporado al ordenamiento mediante el
artículo 75 inciso 22”3.
La contradicción podrá observarse, también, en que el magistrado reconoció el
daño psicológico sufrido por la actora, pero sin saber sus causas.
De fundamental importancia resultan los siguientes párrafos: (resaltado nuestro).
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Se equivoca el Iudex a quo en tanto no sólo la pericia agregada en autos
corrobora los hechos y el daño producido, sino los mismos hechos relatados por
la actora, la prueba instrumental y los testimonios4, conforme fue expuesto en
los alegatos a los que remitimos.
Le asiste razón en cuanto que “es una prueba complementaria, no puede ser la
única o exclusiva prueba”. Ahora bien, los interrogantes que cabe plantear son
los siguientes:
• Si juzgó con enfoque de género, por estar obligado por ley ¿con qué otros
elementos probatorios debió ser complementada la pericia?
• Si, como sostiene el magistrado, ese informe no puede acreditar las situaciones
o actos de violencia de género, no es suficiente para comprobar los actos en sí,
no puede acreditar que en el caso los demandados cometieron actos violentos,
porque no es el medio idóneo para acreditar este tipo de hechos ¿por qué razón
no ponderó, con enfoque de género, la declaración, relato o denuncia que la
propia víctima realizó en el escrito de demanda, conforme obliga el mandato
convencional?
• Si en el informe se comprueba daño psicológico, reconocido por el magistrado,
¿por qué razón no se tuvo por probado el daño moral in re ipsa?
Surge a esta altura una marcada falencia en el juzgamiento con perspectiva de
género, principal causa que demuestra la arbitrariedad de la sentencia.
El análisis razonado que merecen los párrafos transcritos es el siguiente: a)
Valoración especial de la declaración de la víctima
Tanto en el derecho internacional, como en nacional, se considera que las
“declaraciones o testimonios de las mujeres y de las disidencias sexuales en el
ámbito del proceso en el que depusieren han de valorarse de manera especial,
presidido por el enfoque de género. Ello implica, sobre todo, liberarse de los
prejuicios de cómo deberían haber actuado las víctimas (estereotipo de la
víctima ideal); entender la dinámica misma de la violencia; las relaciones de
poder que pueden existir entre la víctima y el agresor, entre otros factores. Los
esfuerzos de la autoridad judicial han de concurrir para la obtención y
aseguramiento de otras pruebas, evitando la repetición de citaciones a la
víctima”
El documento citado menciona que existen estándares internacionales respecto
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al “valor reforzado del testimonio de la víctima”
De las constancias de autos surge con manifiesta claridad la ausencia de
valoración de la declaración de la actora, conforme el enfoque de género.
b) Especial naturaleza de los procesos de daños derivados de violencia de
género
Conforme pacífico criterio jurisprudencial, los procesos en los que se denuncia
violencia de género tienen una naturaleza especial.
La valoración del informe pericial efectuado por el magistrado, se detiene en los
siguientes párrafos: El análisis razonado y crítico de los párrafos transcritos nos
lleva a realizar las siguientes consideraciones:
a) Del primer párrafo se detecta que el magistrado tiene por probado el daño.
Menciona que el informe pericial comprueba no sólo el daño psicológico, sino
larelación desigual de poder (“asimetría relacional sostenida sobre la base de un
dominio y control de la relación laboral por parte del varón”), entre la actora y los
demandados.
El indicador no es superficial ya que es uno de los pilares donde se asienta la
violencia contra las mujeres, recaudo exigido por el art. 4 de la ley 26.485, su
modificación por ley 27.736 (B.O. 23/10/2023) y Decreto reglamentario
1011/20109.
b) En el segundo párrafo el magistrado destaca la expresión “desde los
fundamentos teóricos”, para significar que ese marco teórico le permite a la
perito corroborar el daño psicológico pero, tras cartón, concluye que “la demanda
tropieza con un valladar infranqueable, y es que no se ha probado ninguna de
las conductas que la actora atribuye al demandado y que habrían originado el
daño psicológico constatado en la pericia”.
Si el informe pericial corrobora el daño psicológico, pero este no puede
enlazarse con ninguna de las conductas que la actora atribuye al demandado, es
imperioso interrogarse ¿cuál habrá sido la causa del daño que el magistrado
reconoció?
Es aquí donde surge - nuevamente - la falencia en materia de perspectiva de
género.
Si la sola pericia es complementaria, no es la única prueba, y el daño psicológico
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no surge de las conductas de los demandados, pues en ese instante debe
adquirir un peso específico propio la declaración de la víctima, la instrumental
que se agregó y la prueba indiciaria, conforme el criterio ya mencionado de la
Corte IDH.
El “cortocircuito” entre el daño psicológico probado y las conductas de los
demandados se dirime con la perspectiva de género. Como pudo leerse, los
hechos de violencia ocurrieron, activando el protocolo de violencia de género del
municipio. Esta sola circunstancia alcanza para demostrar que la actora no
mintió y que las medidas adoptadas por el organismo reconocieron como causa
eficiente aquellos.
¿Por qué razón se activaría un protocolo y se gestionarían medidas, entrevistas,
etc., si no hubiesen existido hechos de violencia y discriminación?
3.a su turno contesta las contrarias.
[Link] intervención el Ministerio Público.
[Link] al Acuerdo que propiciaré la admisión del recurso en análisis por las
razones que expondré.
La Suprema Corte de Mendoza ha dicho que: “Una demanda por violencia de
género, no amerita un tratamiento diferenciado por el hecho de ser una mujer
quien reclama por los daños sufridos. Idéntica solución debe adoptarse si la
víctima de los tratos indignos e irrespetuosos no fuese una mujer, por lo cual el
análisis de las circunstancias acaecidas debe abordarse desde dicha óptica,
teniendo en cuenta la protección del derecho de toda persona humana a vivir
libre de violencia. (Expte:13-04248093-7/2 - HERTLEIN GUSTAVO ADOLFO EN
J° 13-04248093-7 BARRANCO SUSANA GRACIELA DEL CARMEN C/
HERTLEIN GUSTAVO ADOLFO P/ DAÑOS Y PERJUICIOS P/ RECURSO
EXTRAORDINARIO PROVINCIAL, 16/09/2024).
También que: “En un contexto de violencia de género, las pruebas deben
meritarse según la sana critica racional y parámetros en materia de perspectiva
de género. La amplitud probatoria encuentra apoyatura legal en la ley 26.485
que establece criterios amplios en la interpretación de las pruebas, que si bien
constituyen pautas generales, importan un compromiso para juzgadores y
juzgadoras de valorar las pruebas con perspectiva de género, es decir, con una
mirada integral de la problemática y análisis de las particularidades que presenta
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cada contexto en que se desarrollan los hechos de violencia. (Expte:13-
07217877-1 - F. C/ G. D. R. A. P/ ABUSO SEXUAL AGRAVADO POR SER CON
ACCESO CARNAL TRES HECHOS- EN CONCURSO REAL EN CONTEXTO
DE VIOLENCIAS CONTRA LA MUJER EN RAZON DE SU GENERO (92.044)
S/REC. EXT. DE CASACION, 08/04/2024)
“En el actual panorama jurídico de Argentina, la obligación de juzgar con
perspectiva de género emerge no sólo como un imperativo legal y ético, sino
como una dimensión esencial de la sana crítica judicial. Los jueces y juezas
tienen la tarea de analizar, comprender y visualizar de manera íntegra esta
problemática. Al considerar la perspectiva de género como una dimensión de la
sana crítica, reconocemos su influencia no solo en el campo normativo (arts. 16
Constitución Nacional y 24 CADH), sino también en el sistema de apreciación y
valoración de las fuentes de prueba que consagran todos los ordenamientos
procesales de la República.” (Expte:13-06784427-5/3 - L. G. L. EN J° 13-
06784427-5/1 L. G. L. C/ Z. R. E. F. P/ DAÑOS DERIVADOS DE VIOLENCIA DE
GENERO P/ RECURSO EXTRAORDINARIO PROVINCIAL, 09/04/2024).
“En materia de perspectiva de género, la ley 26.485 de protección integral de las
mujeres, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra ellas, establece
criterios en la apreciación de la prueba, que si bien constituyen pautas
generales, importan un compromiso para el juzgador de valorar la prueba con
perspectiva de género, es decir, con una mirada integral de la problemática,
analizando las particularidades que presenta cada contexto en que se desarrolla
el hecho.” (Idem LS 592-228 (Expte:13-05741395-0/1 - ESTEVEZ PATRICIA
ANDREA EN J° 13-05741395-0 RUBIO SERGIO DANTE C/ ESTEVEZ
PATRICIA ANDREA P/ DIVORCIO VINCULAR CONTENCIOSO P/ RECURSO
EXTRAORDINARIO PROVINCIAL, 29/02/2024)-
Asimismo, que: “Se debe exhortar a los operadores del derecho para que al
momento de tener por acreditado un hecho ocurrido en contexto de violencia de
género, valoren todas las presunciones que se construyan a través de indicios
graves, precisos y concordantes. Expte:13-06974866-4/1 - F. C/ V. R. V. H. P/
COACCIONES P/ RECURSO EXT. CASACION, 08/11/2023).
En la presente causa, si se valora la prueba de acuerdo con la jurisprudencia de
la Suprema Corte de Mendoza, se llega a la conclusión de que la relación de
causalidad entre el daño sufrido por la actora y los hechos está probada.
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El dictamen pericial da cuenta de que la actora ha sufrido violencia de género,
no obstante las observaciones que son contestadas por la perita. En la denuncia
penal, que tengo a la vita, el dictamen del equipo profesional que entiende que
no hay signos de violencia.
Las declaraciones testimoniales (ver considerando I) son en general testimonios
“de oídas” de los malos tratos (referidos por la actora) o describen un ambiente
hostil de trabajo. A raíz de la denuncia de la actora, el Municipio activó el
protocolo de violencia, prestando adecuada contención a la trabajadora.
Entiendo que, si se valora todo el plexo probatorio rendido en autos, surgen
indicios serios, graves y concordantes, que permiten concluir que la actora era
víctima de violencia de género por parte de su superior, Sr. Appiolazza, en su
ámbito laboral.
Explica Leguizamón que: “… cabe distinguir el indicio de la presunción. El indicio
es una circunstancia que por sí sola no tiene valor alguno; en cambio, cuando se
relaciona con otras y siempre que sean graves, precisas y concordantes,
constituyen una presunción. Por lo tanto, las presunciones son la consecuencia
que se obtiene por el establecimiento de caracteres comunes en los hechos,
pues éstas son elementos que amalgaman y forman pruebas, a través de
hechos existentes y aislados en el proceso, o que también forman y crean todas
las estructu-ras de los hechos, tomando circunstancias particulares de cada
prueba individual. Es así que puede referirse tanto a hechos aislados aunque no
hayan sido objeto de prueba, como los hechos admitidos y reconocidos, cuanto
a hechos probados que, aunque no determinan aserti-vamente la convicción
respecto del progreso de la pretensión, en conjunto forman la convic-ción hacia
un punto determinado, habiéndose dicho, asimismo, que: "Indicio es el hecho
real, cierto (probado o notorio) del que se puede extraer críticamente la
existencia de otro hecho no comprobable por medios directos, según el material
existente en el proceso. Presunción es el resultado de un raciocinio en cuya
virtud de la valoración de los indicios se concluye que ese otro hecho aconteció.
Los indicios constituyen el presupuesto lógico de la presunción". (Le-guisamón,
Héctor Eduardo, “LAS PRESUNCIONES "HOMINIS" O DE HOMBRE”,
[Link], Rubinzal Culzoni, Año 2005, N° 2, Pag. 233, online).
De la prueba colectada surge que la violencia laboral, que indica la experta,
encuentra su causa en el ámbito laboral, máxime si se tiene en cuenta que era el
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único ambiente en donde la actora trabajaba.
Sabido es que las múltiples formas de violencia que puede sufrir una mujer son
de dificultosa prueba, de allí la importancia de recurrir a la prueba de indicios en
los procesos de daños derivados de violencia de género.
De tal modo, estimo que, si se valoran las declaraciones testimoniales
relacionadas entre sí, con la activación del protocolo de actuación Ord.
7068/2020 (PDF 158 y ss), cambio de lugar de trabajo de la actora, dictamen
pericial, con el control de las partes en esta causa, configuran indicios graves,
serios y concordantes, que me llevan a la presunción de que el hecho violento
existió y generó el daño reclamado por la actora.
Por ejemplo, la Comisión tripartita municipal, recomendó las siguientes medidas
no vinculantes: “Por lo tanto, considerando que la comisión tiene como fin la
protección de derechos de la parte denunciante permitiendo el aporte de
información que considere pertinente, y emitiendo una valoración de la situación
actual con propuesta de acciones a seguir es que se sugiere: 1) Permitir el
traslado o pase de la Sra. Gabriela Peñaloza a otra área de la Municipalidad de
Godoy Cruz, con el objetivo de resguardar su intimidad y su integridad psíquica,
como asimismo garantizar su derecho al trabajo. En todo momento se deberá
escuchar a la denunciante acerca de si es su deseo el cambio de área. Se
solicita intervención de la Dirección de Gestión Administrativa y Capital Dirección
de Género, Diversidad y Juventudes Secretaría de Desarrollo Humano,
Municipalidad de Godoy Cruz - Mendoza Hiper Libertad - Ala Norte - Joaquín V.
González, la gestión del pase en caso de ser solicitado, atento a las
consideraciones que pudieran surgir del legajo personal de la Sra. Peñaloza. 2)
En caso de aceptarse en pase por parte de la denunciante, realizar el mismo de
acuerdo a la legislación vigente y con los procedimientos administrativos
habituales. 3) Atentas a la necesidad de trabajar con el grupo laboral al que
pertenecen denunciante y denunciado, esta Dirección de Género, Diversidad y
Juventudes sugiere realizar un taller de concientización sobre violencia de
género en el que deberá participar la totalidad del personal de la DIRECCIÓN
PREVENCIÓN, PARTICIPACIÓN COMUNITARIA Y DERECHOS HUMANOS.
Dicho taller será informado con antelación para la adecuada coordinación del
mismo” (PDF 217).
El dictamen pericial indica que la actora padece violencia moral y sicológica
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grave (ver PDF 988).
Por todo lo expuesto, entiendo que el hecho está probado y la lesión
extrapatrimonial surge de los propios hechos, además de estar corroborada por
el dictamen pericial mencionado (PDF 986/988).
Por lo cual y lo dispuesto por el art. 1749 CCyC, también surge probado el factor
de atribución subjetivo (art. 1724 CCyC) ya que el demandado actúo con grave
indiferencia de los derechos ajenos, en este caso de la joven hipervulnerable
actora (dolo).
En un caso similar al presente dije: “Se debe confirmar la sentencia contra el
demandado, pues todas las pruebas generan la convicción suficiente para tener
por probada la violencia ejercida por el demandado en contra de la actora. De
ellas surge el accionar antijurídico (art. 1717 CCyC, ley 26.485, ley 24.632,
Convención de Belém do Pará, CEDAW, ) del demandado y que actúo con
“manifiesta indiferencia de los derechos ajenos” (dolo, art. 1724 CCyC) al
prevalerse de su situación de poder para hostigar y acosar a la actora,
acentuando la desigualdad de género en el caso concreto, propio de un sistema
patriarcal que cosifica a una mujer joven, afectando su dignidad.” (Cámara 2a de
Apelaciones en lo Civil, Comercial, Minas, de Paz y Tributaria de Mendoza •
04/08/2022 • M.L.E.B. c. Fundacion Instituto Universitario de Seguridad Publica y
S. C. s/ daños derivados de violencia de género • TR LALEY
AR/JUR/100468/2022).
De tal modo, el demandado debe responder por los daños causados a la actora
en los términos del art. 1749 CCyC y el Municipio en su carácter de principal
(Ley Nº 8968 en conc. art. 1753 CCyC), atento que el daño se cometió con
motivo de la función desempeñada por Appiolaza en el municipio.
La responsabilidad del Sr. Appiolazza se basa en un factor subjetivo y, este no
ha demostrado que no actuó con grave indiferencia de los derechos de la actora
(art. 35, Ley 26485, plexo normativo nacional e internacional, art. 1734 CCyC)
Con respecto al Municipio la responsabilidad es objetiva, por ende, no lo libera la
circunstancia de haber actuado con la diligencia debida, debe demostrar como
eximente la causa ajena, cuestión no probada en autos (art. 35, Ley 26485,
plexo normativo nacional e internacional, Ley Nº 8968 en conc. con el art. 1734
CCyC).
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PODER JUDICIAL MENDOZA
Ambos demandados responden en forma concurrente (art. 800, 1751, 1753 y
conc. CCyC).
7. consecuencias no patrimoniales
El dictamen pericial indica que la actora padece violencia moral y sicológica
grave (ver PDF 988).
Por todo lo expuesto, entiendo que el hecho está probado y lesión
extrapatrimonial surge de los propios hechos, además de estar corroborada por
el dictamen pericial mencionado (PDF 986/988).
Las consecuencias no patrimoniales sufridas por la actora por la vulneración a su
integridad y a su dignidad no requieren de prueba específica porque surgen de
los propios hechos (art. 1741 y 1744 CCyC).
En este sentido se ha resuelto que: “En cuanto a la procedencia del rubro daño
moral, este Tribunal ha entendido que en los "...casos donde se detecta la
violencia de género el daño moral se acredita con el mero menoscabo en el
espíritu de la víctima, no requiriendo más prueba que los hechos que exceden lo
habitual." (este Tribunal, expte. 9755; reg. int. 11 (S) del 21/02/2017).Llegados a
este punto y siendo que el reclamo de la actora se dirige, entre otros, al
resarcimiento del daño extrapatrimonial, es oportuno recordar que frente a los
elementos reseñados hasta aquí y que dan cuenta del accionar del demandado,
el llamado daño moral debe tenérselo por demostrado por el solo hecho de la
acción antijurídica -daño 'in re ipsa'-, incumbiéndole al responsable del hecho
acreditar la existencia de una situación objetiva que excluya toda posibilidad de
daño moral” T., M. P. vs. C., G. s. Daños y perjuicios extracontractual /// CCC,
Necochea, Buenos Aires; 09/10/2018; Rubinzal Online; 10510; RC J 9211/18
Y agrega el Tribunal citado que: “Ello así, pues el padecer violencia de género es
sumamente lesivo para la esfera espiritual, la paz y la tranquilidad, y no
necesariamente debe implicar una disminución de la capacidad, sino una lesión
a los sentimientos más íntimos de la persona, que en el caso han quedado
debidamente acreditados -art. 1078 del C.C.- (conf. Ortiz, Diego O., ¿Por qué
reparar por daños en violencia familiar?, 27/10/2016, en
[Link] cita de Silvia V. Tanzi, "La violencia de género y los
daños injustamente sufridos", AMJA).” (T., M. P. vs. C., G. s. Daños y perjuicios
extracontractual /// CCC, Necochea, Buenos Aires; 09/10/2018; Rubinzal Online;
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10510; RC J 9211/18).
las consecuencias dañosas derivadas de la lesión a intereses no patrimoniales,
en supuestos como el de autos, surgen de los mismos hechos (art. 1744 Cód.
Civ. y Comercial). Es dable suponer, salvo prueba en contrario, que el solo hecho
de sufrir violencia de género haya provocado en la Sra. Peñaloza una
modificación disvaliosa de su espíritu, un cambio en su manera de ser, estar o
sentir.
No obstante que estas consecuencias disvaliosas surgen de los propios hechos,
la actora ha demostrado con la prueba pericial sicológica como la violencia que
se ejerció en contra de ella le provocó modificaciones disvaliosas, provocándoles
consecuencias sicológicas que describe la experta en su dictamen, antes citado.
El art. 1741 CCyC, señala a los efectos de la cuantificación, en su parte
pertinente: “El monto de la indemnización debe fijarse ponderando las
satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden procurar las sumas
reconocidas.”
De este modo se incorpora al texto legal la teoría de los placeres
compensatorios. Este método tiene en cuenta la función satisfactiva del dinero
para que la víctima acuda a otros bienes o actividades que le puedan traer, de
alguna manera, consuelo.
Iribarne señala que: “Por eso entiendo que centrar el debate en el consuelo, y
consecuentemente, en el precio de los bienes que permiten procurarlo es el
mejor camino —sino el único— para establecer mecanismos de fijación de las
indemnizaciones que permitan cuantificar con la racionalidad posible. E insisto
en que al hablar de racionalidad posible aludo a la razonabilidad de las
indemnizaciones, pues nos encontramos discurriendo ante materia insusceptible
de certeza.” (Iribarne, Héctor Pedro, “La cuantificación del da-ño moral”, Revista
de Derecho de Daños, T. 1999 - 6. Daño moral; RC D 1041/20129).
El autor aconseja tener en cuenta dos aspectos: “Por un lado, al acudir a las
“operaciones” afectadas por el hecho dañoso podremos ver qué bienes pueden
mitigar su mengua. Por el otro, avizorados los modos habituales de acceder a la
“delectación” podremos cuantificarlos”. (Iribarne, Héctor Pedro, “La cuantificación
del da-ño moral”, Revista de Derecho de Daños, T. 1999 - 6. Daño moral; RC D
1041/20129).
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PODER JUDICIAL MENDOZA
La Suprema Corte de Mendoza ha utilizado en diversos precedentes la teoría de
los placeres compensatorios. En “Agüero Marini”, dijo: “En el nuevo Cód. Civ. y
Com. de la Nación se ha receptado en el art. 1741 al regular la indemnización de
las consecuencias no patrimoniales, en donde además de determinar los
legitimados para su reclamo, prevé “el monto de la indemnización debe fijarse
ponderando las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden
procurar las sumas reconocidas” (SCJMza, Sala I, 22/05/2018, Expte. N° 13-
00397323-3/1, “Agüero Marini, Ana M. y ots. en j° 126.958/51.983 Agüero Ana
María y ots. c. Hospital Central de Mendoza p/ d. y p.”). En “Cinquemani”, ha
dicho que: “En materia de cuantificación del daño moral, no es arbitraria la
sentencia que cuantifica el daño moral derivado de un accidente de tránsito,
conforme a monto indemnizatorio fijado para casos similares y la suma a la que
arriba resulta suficiente para permitir al actor la realización de algún viaje
reparatorio o la compra de bienes que le permitan de algún modo compensar los
daños sufridos.” (SCJMza, Sala I, 20/03/2018, Expte. n. 13-01905989-2/1,
“Cinquemani, Ángel J. en j° 252139 / 13-01905989-2 (010305-52889)
Cinquemani c. Tenerini, Oscar D. p/ d. y p. (accidente de tránsito) p/ rec. ext. de
inconstit. casación”, Ver también en igual sentido: SCJMza, Sala I, 22/11/2017,
“Rodríguez, Claudia B. J°: 87.288/51.996 “Rodríguez, Claudia B. c. Empresa
Maipú SRL s/ d. y p. (accidente de tránsito) p/ rec. ext. de inconstit. casación”;
SCJMza, Sala I, 01/10/2018, Cruz, Adrián M. en J° 250979/52781, Miraval, Mario
D. c. Godoy Moretta, Ricardo D. p/ d. y p. (accidente de tránsito) y su ac.
250538/52783 p/ rec. ext. de inconstit. casación).
Cabe aclarar, que no se viola el principio de congruencia y se respeta el derecho
a una reparación plena (art. 19 CN y 1740 Cód. Civ. y Comercial) y el criterio de
la realidad económica, si se justiprecia este monto a valores de la presente
sentencia por tratarse de una obligación de valor, art. 772 CCyC. (ver Curadelli
2CCC, 17/03/2014, expte.: 36330, “Curadelli, José L. c. Radich, Adrián p/ d. y p).
La Suprema Corte de Mendoza en autos n. 13-00506081-2/2, caratulados:
“Sánchez Claudia... en j° 216529/50731 Hertlein...”, del 30/08/2016, ha dicho
que: “En una economía de notable inestabilidad en el que la depreciación
monetaria y el componente inflacionario son elementos con los que convivimos a
diario, que no respeta ni el principio de reparación plena, ni el criterio de la
realidad económica nunca el otorgamiento del rubro incapacidad otorgado en el
año 2014 puede ser idéntico al reclamo efectuado en el año 2006, aun cuando
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se sujete al monto estrictamente demandado. A tal efecto, tiene dicho la Corte
Federal que existe cuestión federal cuando el fallo contiene una ponderación
eco-nómica que satisface solo en apariencia el principio de reparación integral
(Fallos: 300:936; 325:2593; 334:223, entre varios). El principio también ha sido
receptado por esta Sala en numerosos precedentes (LS 243.69; 255-258, 258-
133)”.
De tal modo, a los efectos de justipreciar el monto resarcitorio, tendré en cuenta
además de la función compensatoria del dinero, los reconocido en supuestos
similares por este tribunal. La actora peticiona la suma de $3.600.000. lo que
implica aprox. 79 jus, a la fecha de inicio de demanda.
Este tribunal en la causa “M.L.E.B. c. Fundación Instituto Universitario …” (2022)
confirmó una sentencia que reconocía la suma de $1.100.000 en el año 2021, lo
que implica aprox. 38 jus.
En la causa “Quinteros” (2024), se confirmó la suma de $735.000, lo que implica
aproximadamente 25 jus.
Teniendo en cuenta las funciones satisfactorias del dinero y lo dispuesto por el
art. 1741 CCyC, los montos reconocidos en casos similares por este tribunal,
especialmente en la causa “M.L.E.B. c. Fundación Instituto Universitario”
corresponde fijar la indemnización en la suma de $ 19.000.000 (aprox. 38 jus) a
la fecha de la presente sentencia, que le permitirá a la actora recurrir a bienes y
servicios que le permitan menguar los padecimientos sufridos a raíz de las
situaciones vividas.
[Link]:
Por todo lo expuesto, propongo al Acuerdo: admitir el recurso de apelación
interpuesto y, en consecuencia, revocar la sentencia de fecha y en su lugar
disponer: admitir la demanda incoada por GABRIELA PAOLA PEÑALOZA en
contra de MARTIN DANIEL APPIOLAZA y MUNICIPALIDAD DE GODOY CRUZ
DE LA PROVINCIA DE MENDOZA, a pagar a la primera, DENTRO DE LOS 10
DIAS DE QUEDAR FIRME LA PRESENTE, de manera concurrente, la suma de
PESOS DIECINUEVE MILLONES ($19.000.000), más intereses del 5% anual
desde la fecha del hecho hasta la fecha de la presente sentencia y de allí en
adelante los intereses de la ley 9516 hasta el efectivo pago.
ASI VOTO.
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Sobre la misma cuestión las Dras. Marsala y Carabajal Molina, dijeron que
adhieren al voto que antecede.
SOBRE LA SEGUNDA CUESTION LA DRA. FURLOTTI DIJO:
Las costas del recurso de apelación se imponen a las recurridas vencidas. (art.
36 CPCCyT).
Los honorarios profesionales se regulan según lo dispuesto por los arts. 2,3, 15,
31 LA y art. 33 CPCCyT.
ASI VOTO.
Sobre la misma cuestión las Dras. Marsala y Carabajal Molina, dijeron que
adhieren al voto que antecede.
Con lo que se dio por finalizado el presente acuerdo, procediéndose a dictar la
sentencia que se inserta a continuación:
SENTENCIA:
Mendoza, 03 de abril de 2025.
Y VISTOS: Por lo que resulta del acuerdo precedente, el Tribunal
RESUELVE:
[Link] el recurso de apelación interpuesto y, en consecuencia,
revocar la sentencia de fecha 24 de junio de 2024 y en su lugar disponer:
“[Link] la demanda incoada por GABRIELA PAOLA PEÑALOZA
en contra de MARTIN DANIEL APPIOLAZA y MUNICIPALIDAD DE GODOY
CRUZ DE LA PROVINCIA DE MENDOZA, a pagar a la primera, DENTRO DE
LOS 10 DIAS DE QUEDAR FIRME LA PRESENTE, de manera concurrente, la
suma de PESOS DIECINUEVE MILLONES ($19.000.000), más intereses del 5%
anual desde la fecha del hecho hasta la fecha de la presente sentencia y de allí
en adelante los intereses de la ley 9516 hasta el efectivo pago.
II. imponer las costas a los demandados vencidos.
III. Regular los honorarios de los profesionales de la parte actora
Carolina Jacky y Carlos Lombardi en conjunto en la suma de $ 3.420.000 y los
profesionales de la demandada Dr. Joaquín Faliti, Agustín Giachini y Federico
Giachini en conjunto en la suma de $ 2.394.000 y de la perito psicólogo Lorena
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Hernández en $ 760.000 , sin perjuicio de la complementaria y el IVA en caso de
corresponder (arts. 2,3, 13, 31 y conc LA).Notifiquese”.
[Link] las costas a las partes apeladas vencidas.
[Link] los honorarios de los profesionales de la parte actora
apelante Carolina Jacky y Carlos Lombardi en conjunto en la suma de $
1.778.400 y los profesionales de la demandada apelada Dr. Joaquín Faliti,
Agustín Giachini y Federico Giachini en conjunto en la suma de $ 1.244.880,
más IVA en caso de corresponder.
NOTIFIQUESE Y BAJEN.
SFCH
MARSALA Gladys Delia FURLOTTI MORETTI Silvina
Del Carmen
2025.04.03 [Link] ART 2025.04.03 [Link] ART
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foja: 83CUIJ: 13-06871372-7( (010302-57321))
DIGITAL - PEÑALOZA GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE
GODOY CRUZ Y APPIOLAZA MARTIN DANIEL P/ DAÑOS DERIVADOS
DE VIOLENCIA DE GÉNERO
*106120412*
Mendoza, 08 de Abril de 2025.
CONSTANCIA
Se notificó resolución de fecha: 03 de abril de 2025. (sentencia) a: fs 82
Abogado: 5888 - Carlos Donato LOMBARDI por PEÑALOZA
GABRIELA PAOLA parte actora y por sus honorarios.
Abogada: 2244 - Carolina JACKY por PEÑALOZA GABRIELA
PAOLA parte actora y por sus honorarios.
Abogado: 3682 - Fabián Alberto BUSTOS por Fiscalia de Estado
y por sus honorarios.
Abogado: 3690 – CUERVO ALEJANDRO, por sus honorarios.
FESTADO Fiscalía de estado.
Abogado: 4845 - Federico PITHOD por la parte demandada-
Municipalidad de Godoy Cruz y por sus honorarios.
Abogado : 10360 - AGUSTIN LEANDRO GIACHINI por Martin
Daniel APPIOLAZA – demandado y por sus honorarios.
Abogado: 9259 JOAQUIN IGNACIO FALITI por Martin Daniel
APPIOLAZA, demandado y por sus honorarios.
Abogado: 8756 – FEDERICO GIACHINI por Martin Daniel
APPIOLAZA, demandado y por sus honorarios.
PERITO 23387294 LORENA VERONICA HERNANDEZ, por sus
honorarios.
DESTINO: REMITIR
MAM
[Link]. MARIA ALEJANDRA MARTINEZ
Receptor
RECURSO EXTRAORDINARIO PROVINCIAL
RECUSA SIN EXPRESIÓN DE CAUSA
EXCMA. SUPREMA CORTE DE JUSTICIA:
JOAQUIN FALITI, abogado de la matrícula, en
representación del Sr. MARTIN DANIEL APPIOLAZA, invocando el plazo del
art. 29 del CPCCyT a los efectos de acreditar personería, y con el patrocinio
letrado de los Dres. AGUSTIN L. GIACHINI y FEDERICO GIACHINI, y fijando
domicilio procesal en la matrícula n° 9.259 y en calle Salta N° 1174 de la Ciudad
de Mendoza, en estos autos N°272606/57321 (13-06871372-7), caratulados
“DIGITAL - PEÑALOZA GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE GODOY
CRUZ Y APPIOLAZA MARTIN DANIEL P/ DAÑOS DERIVADOS DE
VIOLENCIA DE GÉNERO p/” a V.E. me presento y respetuosamente digo:
I.- OBJETO:
Que en este acto vengo a interponer Recurso Extraordinario
Provincial, en contra de la SENTENCIA de fs. 82 de los autos N° 57321
caratulados “PEÑALOZA GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE GODOY
CRUZ Y APPIOLAZA MARTIN DANIEL P/ DAÑOS DERIVADOS DE
VIOLENCIA DE GÉNERO”, dictada por la Segunda Cámara de Apelaciones en
lo Civil, Comercial y Minas de Mendoza, en fecha 03 de Abril de 2025 y que fuera
notificada a mi parte en fecha 08 de Abril de 2025; a fin que V.E. al resolver anule
la resolución recurrida, en cuanto es motivo de agravios, por arbitrariedad al
interpretar erróneamente las normas que rigen el caso e interpretar
erróneamente las pruebas vertidas en juicio, case la resolución atacada, y, en
ambos casos, se confirme el fallo de primera instancia, en virtud de las razones
de hecho y derecho que se exponen a continuación:
II.- REQUISITOS:
1) PLAZO: Que se presenta dentro del plazo de ley, o sea dentro los 15 días
de notificada.
2) RESOLUCIÓN RECURRIDA: Que se acompaña copia fiel de la resolución
recurrida.
3) GABELAS y DEPÓSITO: Que no se abonan por gozar todos los litigantes
del beneficio de litigar sin gastos, conforme Ley 26480 y art. 97 inc VI del
CPCCyT.
Que a los efectos de realizar el depósito previsto por el art. 146 inc IV del
CPCCyT, atendiendo a que el Banco de la Nación Argentina Sucursal Tribunales
no permite a particulares la apertura de cuentas para efectuar el mismo,
solicitamos que por Secretaría de la Sala se oficie electrónicamente a al Banco
de la Nación Argentina, Sucursal Tribunales, a los efectos de que proceda a abrir
Caja de Ahorro bajo estos autos y a disposición de esta Excma. Corte, y una vez
producida esta apertura se comunique a esta parte para hacer el pertinente
depósito de ley.
4) DEFINITIVIDAD: Que los presentes recursos se interponen contra una
resolución de Cámara, que resuelve definitiva y terminantemente la cuestión
planteada en la causa al impedir su prosecución. Es decir, la cuestión es
insusceptible de recurso ordinario alguno o posterior proceso de revisión.
Que, por ello, la cuestión es definitiva en todos sus términos.
5) DOMICILIO CONTRARIA: Que la parte contraria tiene su domicilio procesal
electrónico en la matrícula profesional de la Dra. Carolina Jacky, Mat. SCJMza.
N°2244.
6) CONSTITUCIÓN DE DOMICILIO ELECTRÓNICO: Que a los efectos de
satisfacer los requisitos del Código de Rito, para el Trámite del presente recurso
constituimos domicilio legal en Calle Salta N°1174 de la Ciudad de Mendoza,
domicilio procesal electrónico en la matrícula profesional del Dr. Federico
Giachini N° 9.259 y domicilio electrónico en la casilla de correo
jfaliti@[Link], lo que solicito se tenga presente a todos los efectos
legales.
III.- RECUSA SIN EXPRESIÓN DE CAUSA:
Que vengo a recusar sin expresión de causa al Dr. Mario Daniel Adaro, sin que
ello afecte su buen nombre y honor (art. 13 CPCCT).
IV.- RECURSO EXTRAORDINARIO:
A) ANTECEDENTES:
Que sucintamente estos son los antecedentes de la causa,
destacando esta parte los asuntos más pertinentes, mientras que los demás se
encuentran obrantes en las constancias del trámite.
Que la parte actora interpone demanda con fecha 13-05-
2022, reclamando a VS el pago de la inusitada suma de PESOS TRES
MILLONES SEISCIENTOS MIL CON 00/100 ($3.600.000,00.-) aduciendo que
la Sra. Peñaloza habría sufrido violencia de género por supuesto “maltrato
y discriminación” recibido en su lugar de trabajo.
Que la demanda es dirigida en forma solidaria
contra la Municipalidad de Godoy Cruz y el Sr. Martin Daniel Appiolaza.
Que, a los efectos de no sobrebaundar con lo ya
manifestado oportunamente, la contraria sin explicar precisamente qué peticiona,
menciona que demanda en razón de la supuesta “violencia vividas” por la actora,
que irían desde la “discriminación por orientación sexual y por su condición de
discapacidad” a “la desvalorización de su trabajo y falta de reconocimiento a los
proyectos desarrollados por ella”, pasando por “no cumplir con proveer del
equipamiento especial necesario para ejercer sus funciones, como así tampoco
actualizar su salario acorde a la categoría que, por antigüedad y responsabilidades
le corresponden”, mezclando una serie de confusas acusaciones que incluso
algunas son ajenas a este fuero.
Que expone su forzada y artificiosa versión de los
hechos, acusando falsamente que existirían bromas, faltas de respeto y “boicots”
contra la Sra. Peñaloza intentando encuadrar estos inexistentes hechos en
“Violencia Institucional, Económica, Psicológica y de Discriminación”.
Que la demanda es un compendio de falsas,
mendaces e ímprobas acusaciones a mi mandante, las que jamás han sido
acreditadas como se expondrá en esta presentación y como surge de la prueba
obrante en autos.
Que también expone que el día 17 de agosto del
2021 inició una denuncia administrativa por VIOLENCIA DE GÉNERO (Protocolo
de actuación Ord. 7068/2020) contra el señor MARTÍN APPIOLAZA en la
Subdirección de Mujer, Género y Diversidad del Gobierno de Mendoza,
dependiente ahora de la Secretaría de Desarrollo Humano.
Que además la Sra. Peñaloza interpuso Denuncia
Penal N° D-74734/21 ante la Oficina Fiscal Número 33 de Godoy Cruz, dando
origen al Expediente N° P-89039/21, con el objeto de que el Ministerio Público
Fiscal de la provincia investigara la supuesta conflictiva padecida por la actora.
Que en paralelo interpuso denuncia contra el señor
Martin Appiolaza en el INADI dando origen al Expte N°-2021-114245133- -APN-
INADI#MJ, Caratula “Peñaloza Gabriela Paola c/ Appiolaza Martin.
Que luego funda en derecho su acción, cita
Jurisprudencia vinculada con acciones interpuestas por los letrados que
patrocinan a la actora, y formula una “liquidación” sin dar parámetro alguno que
justifique las cifras que exige.
Que culmina su presentación ofreciendo prueba,
sobre la que me expediré en acápites subsiguientes
Que a fs. 7 el a quo tiene por Contestada la
Demanda en virtud de presentación practicada por esta parte a través de
presentación IOL N° 6372385 de fecha 04/07/2022.
Que se presenta el Sr. Appiolaza solicitando el
rechazo en su totalidad la demanda incoada en autos, con costas a la actora,
negando todos y cada uno de los hechos vertidos por la contraria en su escrito de
demanda.
Que se expone la verdad de los hechos, entre los
que se desea destacar en resumidas cuentas que la vinculación de la agente
Peñaloza con el Municipio codemandado comenzó en el año 2017 cumpliendo
labores en el Departamento de Alarmas Comunitarias bajo la supervisión de un
jefe de Departamento y un jefe de División, teniendo a su cargo la gestión de la
base de datos, siendo falso que se le encomendasen proyectos especiales por
escapar a su competencia o funciones.
Que se detalla que el desempeño laboral de la Sra.
Peñaloza fue siempre pobre, de regular a insatisfactorio, haciendo que la
convivencia de la actora con sus compañeros de trabajo y oficina se viese
marcada con reiteradas situaciones de roces, llevando a que sus pares formulasen
reiterados reclamos por malos tratos en contra de la Sra. Peñaloza.
Que se agrega que la actora mantuvo una relación
sentimental con un compañero de trabajo, Señor Jorge Dip la cual terminó en
pésimos términos debiendo el Sr. Appiolaza mediar entre las partes, y por
intermedio de la Dirección se procedió progresivamente a reconfigurar los grupos
de trabajo, reasignando funciones al personal, gestionado cambios de oficina y
reubicación del personal para evitarle a la Sra. Peñaloza el desempeño de tareas
en un espacio físico que “le resultaba traumatizante”, adecuar horarios laborales
para evitar encuentros y/o roces entre la actora y colegas (en especial con el Sr.
Dip) y por exclusivo y expreso pedido de la actora se dispuso su traslado a la
Oficina de Alerta Comunitaria ubicada en otro edificio municipal (Hipermercado
Libertad).
Que luego de esto la vinculación de Appiolaza con
la agente se redujo sensiblemente, limitándose a comunicaciones esporádicas, y
principalmente por intermedio de los dos jefes inmediatos de la actora, Sres.
Planizek y Fugazzoto.
Que también se expone la existencia de numerosos
y reiterados reclamos de vecinos denunciando maltrato telefónico por parte de la
Sra. Peñaloza, y en el afán de resolver la situación, luego de varios e infructuosos
llamados de atención a la actora, todos ellos sin respuesta satisfactoria, el Sr.
Appiolaza se vio en la necesidad de impartir la orden a los superiores de la Sra.
Peñaloza para que le evitarán la función de asesoramiento telefónico con los
vecinos de la comuna.
Que se detalla que por pedido del Sr. Appiolaza se realizó
el trámite administrativo para la adquisición de un nuevo monitor y un CPU para
la actora, con fecha 15/02/19 el que fuera incorporado a la solicitud de suministro
interna 2019-02-000059; que a la Sra. Peñaloza se le proveyó un celular con una
pantalla grande que fuera accesible para personas con dificultades visuales
(celular Samsung J7 de pantalla grande para su uso exclusivo), y también se
solicitó una notebook tablet Samsung de 10 pulgadas, con similares
características y para los mismos fines.
Que incluso para permitirle una mayor flexibilidad en el
desarrollo de actividades particulares de estudio, se le concedió a la actora la
liberación de marcado en el reloj de ingreso y salida, con plena libertad horaria en
el ejercicio de sus funciones, exceptuándola de cumplir horarios reglamentarios a
los fines mencionados.
Que manifiesta esta parte que jamás existieron ninguno de
los supuestos “agravios constantes” denunciados por la contraria, y que incluso la
realidad fáctica es diametralmente opuesta al relato elucubrado por la actora.
Que se denuncia la existencia de una especie de fórum
shopping o “contorsionismo” del relato de los hechos de la Sra. Peñaloza,
buscando con ello deducir reclamos en diversas reparticiones con neto y espurio
ánimo ganancial, adaptando y/o acomodando su relato según el ámbito donde
introduce la denuncia, obrando de forma temeraria, maliciosa y desprolija, a tal
punto que ninguna de sus pretensiones han prosperado como surge de las
constancias de autos; ello hasta el dictado de la Sentencia que nos convoca y que
por la presente se recurre.
Que, se agrega y destaca, que fue por iniciativa del Sr.
Appiolaza que la actora logró ser efectivizada como empleada de planta
permanente en la Municipalidad de Godoy Cruz.
Que no existen ni han existido bromas y comentarios
denigrantes en grupos de whatsapp, no ofreciendo pruebas la contraria sobre su
existencia.
Que se acreditan condiciones personales del Sr. Appiolaza
en materia de género, enumerando “Experiencia profesional en materia de
políticas de género y contra la discriminación” año 2002, cuando fue designado
punto focal de Género de la agencia de Naciones Unidas para la Paz, el Desarme
y el Desarrollo en América Latina y el Caribe en Lima (UN-LIREC), labores en en
agencias nacionales e internacionales en el abordaje de la violencia con
perspectiva de género, especialmente en la inclusión de juventudes vulneradas,
Titular a cargo de División de Mujer, Género y Diversidad de la Municipalidad de
Godoy Cruz y “Capacitación de Perspectiva de Género y Violencia Contra las
Mujeres. Ley Micaela 27499” realizado y aprobado por mi mandante por ante el
INSTITUTO PROVINCIAL DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA DE MENDOZA.
Que se expone también que la demanda es un claro acto
de difamación contra el Sr. Appiolaza perpetrado por la actora buscando que el
codemandado fuera apartado o desplazado de la Dirección que ostentaba.
Que concluye que la contraria inicia la demanda en forma
temeraria, con acusaciones falaces y con un único propósito de obtener un
beneficio económico incausado a expensas de los demandados.
Que además expone que debe rechazarse la demanda por
INEXISTENCIA DE CONFIGURACIÓN DE LOS PRESUPUESTOS LEGALES DE
RESPONSABILIDAD CIVIL, ya que no acredita la actora la existencia de los
hechos denunciados, mucho menos su antijuricidad, no acredita en debida forma
el requisito de los arts. 1737 y 1741, cc y ss del CCyC (existencia de daño),
tampoco denuncia o acredita debidamente factor de atribución alguno, ni relación
de causalidad adecuada.
Que también adolece la demanda del defecto de ser mal
fundada en derecho, ya que lo hace citando art. 1078 del Código Civil de Vélez,
artículo derogado hace casi una década, y además no cumple con los requisitos
del art. 1741 CCyC para justificar su pretensión de daño moral o Extrapatrimonial,
esto es, al menos indicar cual o cuales son las satisfacciones sustitutivas y
compensatorias que permitan justificar la irracional suma de Pesos Tres Millones
Seiscientos Mil ($3.600.000) que solicita.
Que esta parte se opone e impugna prueba de la contraria
y ofrece prueba propia y común a producirse en autos.
Que a fs.7 el a quo tiene por Contestada la Demanda por
parte de la Municipalidad de Godoy Cruz, efectuada por presentación IOL N°
6371992 de fecha 04/07/2022, solicitando que se desestime en todas sus partes
la demanda articulada contra el municipio.
Que expone que los extremos constitutivos de la pretensión
de la actora no son fieles a la realidad, tratándose de hechos expuestos sin
demasiada precisión de tiempo y lugar.
Que la demanda es confusa y no permite conocer a ciencia
cierta cuáles serían los hechos u omisiones que constiturían causa de reproche
contra el municipio, postulando una responsabilidad vaga, fundada en la relación
de empleo público que la vincula con el Municipio, pero nunca atina a precisar los
hechos en los que funda la pretensión.
Que al igual que lo que fue manifestado por esta parte,
aduce en forma vaga y confusa motivos de índole sexual, e incluso de incapacidad
lo que impide saber a cabalidad, cuáles habrían sido los “actos discriminatorios”
que denuncia, cuales serían por su “inclinación sexual” o cuales a su “capacidad”.
Que también expone que no aporta prueba acorde.
Que manifiesta que la Municipalidad de Godoy Cruz nunca
tuvo formal conocimiento de situación de las que denuncia la Sra. Peñaloza ya
que la actora “nunca se quejó”.
Que como dato relevante agrega que el pasaje a planta
permanente de la actora ocurrió a menos de un año de su contratación original,
por expresa recomendación del Director APPIOLAZA, cuando el promedio de
dicho tránsito es de SEIS (06) AÑOS; obteniendo la Sra. Peñaloza dos traslados
a su pedido.
Que insiste en que en ninguna parte del relato se precisan
fechas, detalles de tiempo o lugar de los supuestos hechos que denuncia la actora,
mencionando por única vez el año 2016, para saltar sin escalas a la última
mención cronológica, el año 2019.
Que expone que las actuaciones del Municipio se llevaron
adelante en estrictas condiciones de confidencialidad por parte de la
Administración y cabal cumplimiento de las pautas establecidas por Ordenanzas
internas.
Que ofrece prueba y concluye solicitando que se rechace la
demanda, con costas a la actora.
Que a través de presentación IOL N° 6498520 de fecha
24/08/2022 toma intervención y participación en autos Fiscalía de Estado,
contestando traslado, siendo aceptada la misma a través de decreto de fs. 9.
Que su intervención es limitada, no aportando elementos de
trascendencia al trámite de marras.
Que a través de presentación IOL N° 6591130 de fecha
16/09/2022 la actora contesta traslado de los respondes mencionados ut supra.
Que la misma padece los mismos vicios o defectos de la
demanda incoada, y en lugar de arrojar precisiones sobre su petición o versión de
los hechos, por el contrario, sólo redunda en vagos argumentos, sin expedirse
clara y contundentemente sobre los hechos vertidos por mi mandante y demás
codemandados.
Que en esos términos se traba la litis en los autos de origen
para luego pasar a producirse la prueba.
Que si bien esta parte ya se ha expedido al respecto al
momento de alegar en los autos de origen, se hacen resumidas apreciaciones de
las resultas de la actividad probatoria que tuvo lugar en dicha oportunidad.
Que entre las probanzas que se destacan, glosa la prueba
Instrumental, destacándose los siguientes:
- LEGAJO PERSONAL DEL Sr. MARTIN APPIOLAZA DNI 21.877.377:
Que de esta documental surge con claridad que el Sr.
Appiolaza tiene un legajo intachable, no pesando sobre él sanciones de ninguna
índole, ostentando un desempeño ideal en sus funciones y cargo.
Que también surgen de estas constancias las
capacitaciones realizadas por mi mandante tal y como fueron mencionadas por
esta parte, sus funciones cumplidas y su cargo.
- ACTUACIONES ADMINISTRATIVAS EN EL ÁMBITO DE LA MUNICIPALIDAD
DE GODOY CRUZ:
-NOTA INTERNA 2021-020794, de fecha 02/12/2021, Exámen Psicológico al Sr.
Appiolazza que fue realizado el 03/11/2
“... no se observan indicadores posibles que se relacionen con una
personalidad agresiva o violenta hacia el género femenino....”
-Documental: Certificación emitida por el Gobierno de Mendoza
que acredita que el Sr. Martin Appiolaza ha participado en la
Capacitación de 35 horas reloj sobre “PERSPECTIVA DE
GENERO Y VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES. LEY MICAELA
27449”, organizado por Ministerio de Gobierno, Justicia y
Trabajo del
Gobierno de la provincia de Mendoza
- Asi mismo interesa destacar la contundencia y claridad de la prueba
TESTIMONIAL rendida en autos, destacando en la presente sus
elementos más relevantes, solicitando a V.E. la compulsa íntegra del
material audiovisual de aquella audiencia testimonial sustanciada
oportunamente:
- del Sr. Fernando Expresatti, DNI 10.271.757: “De ninguna manera, nadie me
lo dijo, y yo no podía saber quien era, ni le conozco la voz, y no lo conozco
personalmente…” quedando acreditado así que el testigo desconocía
completamente al Sr. Appiolazza y que no podía siquiera inferir de quién era la
voz que se escuchaba a través del teléfono celular.
Seguidamente el Sr. Expresatti responde: “yo escuché decir la loca esa está
desquiciada, pero en ningún momento dijo la loca de la Gabriela Peñaloza, eso no
lo escuché.”, exponiendo nuevamente el testigo que en esa supuesta
conversación telefónica no se formuló referencia alguna respecto de la persona
de la actora.
Expresatti tampoco tiene conocimiento respecto de la identidad del
interlocutor de la supuesta llamada, y tampoco puede aseverar que los supuestos
comentarios que oyó fueran referidos o tuvieran como destinatario a la persona
de la Sra. Peñaloza; que sus conclusiones o aseveraciones son producto de
conjeturas sin sustento, influenciadas directa y decisivamente por la actora, las
cuales jamás han sido confirmadas por el propio testigo, motivo por el cual el
testimonio en cuestión no reviste mayor fuerza probatoria ni convictiva.
-de la Sra. Patricia Elena Romero: “No me enteré de nada, solamente por los
comentarios que ella (Sra. Peñaloza) me hizo en un momento.”, y al ser consultada
si
tiene algún trámite en contra de los demandados la testigo responde “Sí.”, luego
al ser consultada en donde ha radicado Usted la denuncia o reclamo manifiesta:
“En el INADI” lo que permite a esta parte presumir un pacto, acuerdo o connivencia
entre la diciente y la actora, lo que impide tomar su relato como un elemento
probatorio con fuerza convictiva alguna.
- del Sr. Guevara Juan Pablo. DNI 28.787.045: la actora que se vinculaba con
sus compañeros “conflictivamente” hasta en asuntos pequeños tratando de evitar
muchas veces el contacto para ahorrarse agravios personales proferidos por la
Sra. Peñaloza. Relata que tuvo conflictos con otros empleados, ejemplificando
varios supuestos ocurridos, con frecuencias “semanales”. Expone que por orden
del Sr. Appiolaza que la Sra. Peñaloza queda a cargo de la implementación y
relevamiento de las alarmas comunitarias, exponiendo el Sr. Guevara que en
más de una oportunidad mi mandante reconoció aportes o labores hechas
por la actora; que el demandado siempre tuvo contemplaciones respecto a
la condición de salud de la actora siendo quien gestionó que a “ella” y otro
compañero con discapacidad visual le fuesen entregados monitores
especiales y adaptados a su condición, disponiendo numerosas veces
movilidad del municipio para ellos y que incluso los busquen “por sus
casas”, siendo siempre “más indulgente” con la actora hasta el punto de ser
cuestionado por miembros de la repartición.
Agrega que gestionó ante el municipio elementos tecnológicos para la
actora e incluso manifiesta que dispuso el pase a planta municipal la Sra.
Peñaloza, y en materia de Licencias “se le otorgaban muchísimas
contemplaciones” por su condición y por razones de estudio, sobre todo
después del pase a planta de la Sra. Peñaloza
- de la Sra. Araya Marianella DNI 37.612.737: Detalla como dato sobresaliente
que fue el Sr. Appiolaza quien le solicitó que auxilie a la Sra. Peñaloza, y que
en ese marco expone que frecuentemente la actora llegaba “bastante tarde”
generando incomodidades con la testigo y demás compañeros.
Vuelve a mencionar que las faltas o licencias eran frecuentes, muchas veces
justificadas por el Sr. Appiolaza para evitar que le redujeran el salario a la
contraria.
Expresa que el Sr. Appiolaza tenía trato identico con todos los dependientes a su
cargo y que jamás recibió o escuchó “bromas subidas de tono” tanto hacia a ella
o terceros que trabajen bajo su dependencia.
- de la Sra. Lorena Patricia Villar: Que en su deposición expone que “La
evaluación de la comisión era que había habido algunos hechos relatados por la
Sra. Peñaloza y que en realidad en lo que corresponde al Sr. Appiolazza no había
como ninguna definición que dijera que efectivamente él había ejercido alguna
situación de violencia de género…”
- ACTIVIDAD PROBATORIA DE LA ACTORA:
Que respecto a la actividad probatoria desplegada por la
contraria, primeramente interesa destacar que la misma ha sido sumamente
escasa y frugal, demostrativa de su liviano accionar. Solo ha limitado su
intervención a producir testimoniales de escaso valor y esperar un dictamen
pericial favorable practicado por una Psicóloga de su confianza (Informe que
jamás ha sido consentido por esta parte), sin evidenciarse ningún otro esfuerzo
procesal de consideración.
Que por ello se solicitó al a quo que considere la actitud
procesal de la contraria y la casi nula actividad probatoria de su parte como un
elemento más de convicción en favor de los derechos de mi mandante, ya que es
indicativo de lo manifestado por esta parte en autos.
- ALEGATOS EN PRIMERA INSTANCIA:
Que luego se produjo la etapa de Alegatos, y cumplidos los
trámites de Ley, el a quo en primera instancia se rechaza la demanda en forma
integra, decisión que fue realizada con total acierto por parte del Iudicante en dicha
oportunidad.
- FALLO DE PRIMERA INSTANCIA:
Que luego de un pormenorizado examen del expediente
que tramitó en primera instancia, entre los principales argumentos vertidos por el
a quo para resolver como lo hizo se destacan los siguientes:
- “En cuanto a la óptica que la Cámara en este fallo sugiere aplicar, es decir
empezando como en todo caso de daños y perjuicios, por si está probado el daño
y si este se debe o se origina causalmente en la conducta del demandado, la
vamos a aplicar en el presente caso, con la prueba que la misma Cámara
señala....”
- “... La pericia psicológica rendida en el expediente dictamina que “en función de
lo evaluado, se diagnostica violencia psicológica y laboral grave, que
desencadena un cuadro depresivo en la actora. Las situaciones vivenciadas de
manera continua han dejado secuelas emocionales negativas y dolorosas en la
Sra. Peñaloza. También se evidencian sentimientos de tristeza y soledad.
Aparecen considerables niveles de ansiedad, sensación de indefensión e
impotencia. Presenta también labilidad afectiva, es decir, cambios repentinos en
el estado de ánimo, irritabilidad, gran dificultad para controlar su angustia, que
en ocasiones, siente que la desborda. En ese momento, ataques de pánico,
ideación suicida e insomnio. Por último se detecta que la asimetría relacional se
sostenía sobre la base de un dominio y control de la relación laboral por parte
del varón...”
- “...este daño psicológico hay que enlazar causalmente con las conductas que la
actora sostiene que ha desplegado el demandado, y ahí es cuando la demanda
tropieza con un valladar infranqueable, y es que no se ha probado ninguna
de las conductas que la actora atribuye al demandado y que habrían
originado el daño psicológico constatado en la pericia...”
- “d.- Violencia institucional de género: ... Sin embargo a pesar de que nos
enfoquemos en el presente caso, en una mirada con perspectiva de género, lo
que quiere decir que en el caso planteado en donde entre otras situaciones se
plantean bromas descalificantes, discriminación por orientación sexual y política,
falta de ascensos y aumentos negados de salario por el hecho de ser mujer, o
prohibición o negativa a tomarse licencias o a justificar las licencias, no sólo no
se ha rendido una sola prueba que corrobore estas situaciones, sino que se ha
comprobado justo lo contrario, que la Sra. Peñaloza se tomaba repetidas
licencias por sus problemas de salud y que el demandado las justificaba, o que
el demandado fue el que intervino o recomendó que la actora pasara a planta
permanente de la Municipalidad motivado por sus problemas de salud, lo cual
puede verse como un beneficio, etc.. Para ello se funda en las testimoniales de
los testigos Espressatti y Juan Pablo Guevara , las testigos Patricia Romero,
Leonella Villar, Anabel Araceli Inaudi y Marianela Araya; y manifiesta que “ De la
prueba testimonial colectada no han quedado probado ninguno de los actos que
la actora reseña en la demanda como base de su demanda por violencia de
género, como los de discriminación por orientación sexual y por su condición de
discapacidad, la desvalorización de su trabajo y falta de reconocimiento a los
proyectos desarrollados por ella; no cumplir con proveer el equipamiento
especial necesario para ejercer sus funciones, y actualizar su salario acorde a la
categoría que por antigüedad, y por no pertenecer al partido político gobernante
(violencia política), porque se la diferenciaba de aquellas que sí tenían esa
pertenencia política. (...) En cuanto a que el demandado hacía chistes sobre su
sexualidad, no se ha producido ninguna prueba en ese sentido y tampoco los
testigos han declarado que Apiolazza hiciera bromas o chistes referidos a la
orientación sexual de la actora, tampoco se ha producido ninguna prueba que a
la actora no la promovieran ni le aumentaran el sueldo debido a su pertenencia
política, es decir tampoco se ha probado ninguna violencia política...”.
Asimismo concluye, con acierto, que además muchos de estos testigos
resultaron ser “testigos indirectos o de oídas”, restando por ello validez a varios
de sus dichos, los que fueron desvirtuados en oportunidad de realizarse las
pertinentes audiencias y así fueron ponderados por el a quo.
- “...No basta un clima tenso y difícil de trabajo para hacer lugar a una demanda
por violencia de género y tampoco los comentarios que le hizo a la propia testigo,
no sirven para probar que le hubiera hecho comentarios a la actora, además que
negó haber presenciado chistes descalificantes en relación a Gabriela....”.
- “La única prueba que acreditaría la versión de la actora es la prueba pericial
psicológica, que sin embargo no es que la desestimemos en sí como informe
profesional, pero es una prueba complementaria, no puede ser la única o
exclusiva prueba, porque no puede acreditar las situaciones o actos de violencia
de género, sino que el daño que presenta la actora comprobados por otros
medios de prueba, tienen conexión causal con el daño psicológico que presenta
la actora, pero no es suficiente comprobar los actos en sí, es decir no podría
acreditar que en el caso el demandado cometió actos violentos, porque no es el
medio idóneo para acreditar este tipo de hechos”.
- “...Estimamos que la contundente prueba testimonial en la que no se probó que los
actos que la actora había argumentado en su demanda, sino que se probó que
Appiolaza tenía contemplaciones para con la actor y que le generaba problemas
con los restantes miembros del equipo de trabajo.
No puede soslayarse que el demandado debía contraprobar, en un caso como
este juzgado que corresponde que sea juzgado con perspectiva de género, pero
es que a través de la prueba testimonial, logró acreditar, con una fuerza convictiva
adecuada, que no cometió los actos que se le endilgan en la demanda y que
provocaron el daño que actualmente presenta por su conducta la Sra. Peñaloza,
y preciso es recordar con Marisa Herrera que “en toda relación-interacción
patriarcal la correlación de fuerzas es asimétrica, vertical y jerárquica. Esta
situación impacta en todos los órdenes en los que se desarrolla la vida de una
persona, en tanto oprimida como opresora. Es innegable que lo relativo a la prueba
en los procesos civiles no queda al margen de esta “desigualdad de armas” en la
que se encuentran cada uno de estos. ¿Los procesos civiles dan cuenta de esto)
¿Se le exige al fuerte un mayor esfuerzo probatorio? ¿Cómo juega en el proceso
civil la falta de elementos probatorios? ¿Tal falencia probatoria perjudica a quien
demanda por aplicación de los principios clásicos? ¿Es posible mantener esta
mirada a las luz del obligado enfoque feminista? (“La perspectiva de género desde
el procedimiento civil o el proceso civil en clave feminista”, Marisa Herrera, Revista
de Derecho Privado y Comunitario, 2022-1, pág. 127)....”
- Que por ello Resuelve Rechazar la demanda de daños y perjuicios
interpuesta por la Sra. Gabriela Peñaloza, en mérito a las razones
expuestas en los considerandos. e Imponer las costas por el orden
causado.
- RECURSO DE APELACIÓN DE LA PARTE ACTORA. EXPRESION DE
AGRAVIOS:
Que la actora derrotada en Primera Instancia, interpuso
formal recurso de apelación a la Sentencia dictada por el a quo.
Que en resumidas cuentas manifiesta que la Sentencia
agravia a la contraria en por existir un supuesto “ERROR EN LA
INTERPRETACIÓN Y APLICACIÓN DEL DERECHO. OMISIÓN INEXCUSABLE
EN MATERIA CONVENCIONAL”.
Que, el recurso de Apelación impetrado por la contraria,
persiste en los mismos yerros y deficiencias que se observaran en el escrito de
demanda, luego procede a citar Normativa, Doctrina y Jurisprudencia
Internacional (CEDAW, Belén do Pará, Fallo Corte IDH, Caso Rosendo Cantú y
otra vs. México, entre otros), solicitando sistemáticamente a la Cámara de
Apelaciones la aplicación al caso de marras de una errónea interpretación y
concepción de la Perspectiva y el Enfoque de Género consagrado por nuestro
Derecho Interno, nuestra CN y los Tratados Internacionales que la integran.
Que la parte actora solicita al ad quem que tenga a la
versión de los hechos manifestada por la Sra. Peñaloza como una verdad
apodíctica e incuestionable, la cual además se encontraría acreditada -siguiendo
el débil argumento de la contraria- por la activación de un protocolo por violencia
de género en el seno de la Municipalidad de Godoy Cruz, y por el “informe pericial”
- cuasi de parte- incorporado en autos, el cual, como ya se dijere, adolece de
graves defectos jurídicos, y jamás fue consentido ni convalidado por esta parte.
Que en resumidas cuentas, por intermedio de sus agravios
lo que pretende -e incluso exige- la parte actora, es que la Cámara, al resolver el
caso de marras, aplique enfoque o perspectiva de género en reemplazo y
desmedro del contundente e inequívoco plexo probatorio obrante en autos, lo que
constituye a todas luces una aberración jurídica, que afecta los más elementales
estándares sobre los que se ciernen tanto el Estado de Derecho como las Reglas
del Debido Proceso (una de sus más inmediatas expresiones), desvirtuando así
el Principio de Inocencia y el Derecho de Defensa que asiste a mi representado.
Que interesa en este apartado traer a colación un fragmento
de los argumentos esgrimidos por la Dra. María Laura Guajardo, presidente del
Primer Tribunal Penal Colegiado de la Primera Circunscripción Judicial de la
provincia de Mendoza, en los autos N° P-35382/21, carat. “F. y Quer. c/ MONTES
COLLINO p/ Abuso sexual... (Dra. Guajardo)”, los cuales tienen especial
relevancia en el trámite de estos obrados, siendo consecuentes con lo resuelto
por el a quo, y demostrando la irracionalidad jurídica contenida en la pretensión
de la parte actora, a saber: “...Es que la libre valoración de la prueba exige
siempre, con independencia de las condiciones personales de la presunta víctima
y del tipo de delito objeto de enjuiciamiento, la corroboración del testimonio de
aquélla, sin que los aportes de la perspectiva de género ni del enfoque de
discapacidad sirvan para incrementar el peso probatorio de tal testimonio. La
prueba no puede ser sustituida por una perspectiva o un enfoque. Ni la
Convención de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, ni la Convención Belem do Pará, ni las
recomendaciones generales adoptadas por el Comité para la Eliminación de la
Discriminación contra la Mujer, ni la Convención sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad, establecen estándares probatorios diferenciados que
flexibilicen o degraden la presunción de inocencia. …”.
- CONTESTACION DE EXPRESION DE AGRAVIOS POR EL SR.
APPIOLAZA:
Que a los agravios de la contraria, esta parte contesta en
los siguientes términos:
-SOLICITA APLICACIÓN ARTS. 136 - 137 CPCCyT. RECURSO DESIERTO:
Rechazado sin darle más trámite por encontrarse infundado y sin expresar en
forma concreta la apelante cuál o cuáles han sido los agravios sufridos por su
mandante. Es condición impuesta por el art. 40 del CPCCyT 137 del CPCCyT
inc III
- los agravios deducidos por la apelante los mismos se evidencian como
genéricos, sin indicar con precisión y rigor los puntos del auto apelado que le
causan agravio y sin señalar tampoco la medida del agravio, es decir, cual es el
perjuicio concreto que le causa la Sentencia recurrida y sin indicar cuál o cuáles
serían los eventuales defectos del mismo
- citas bibliográficas y utilización de voces en la expresión de agravios, falla
la parte actora, ahora apelante, en demostrar CUÁL o CUÁLES habrían sido
los hipotéticos yerros en la aplicación del Derecho o de interpretación que
habrían tenido lugar en la Sentencia apelada, mero uso de la retórica y del arte
del “copy+paste” para intentar desvirtuar un fallo que se aprecia como ajustado
a derecho y la realidad de los hechos
-e incluso en contra de lo manifestado por esta parte, a lo largo del expediente
de primera instancia el a quo ha aplicado esta legislación, flexibilizando en
exceso -a entender de esta parte- las reglas procesales en beneficio de la actora,
lo que ha sido observado y reclamado sin éxito por los suscriptos a lo largo del
proceso
el a quo permitió, por las particularidades que reviste el caso de marras, una
notoria laxitud de los plazos que le corrían a la perito.
- Que la prueba ha sido sopesada correctamente, siendo la labor del Juez
de primera instancia ajustada a derecho, tanto el derecho de fondo y forma
aplicable, en especial la Ley 26485, Tratados Internacionales vigentes y Doctrina
de aplicación en materia de Género y Protección de la mujer. Confunde la
contraria la entidad de las probanzas, señalando que los testigos serían
empleados de la municipalidad de Godoy Cruz, lo que es falso como surge de la
Audiencia de recepción de las testimoniales. No solo ello es falso, sino que
además todos y cada uno de los testimonios vertidos han dado por tierra con el
falso relato de los hechos que sustenta la demanda de la Sra. Peñaloza. Esto no
debe soslayarse ya que INCLUSO LOS TESTIGOS PROPORCIONADOS POR
LA ACTORA NO PUDIERON DAR FE QUE EXISTIERA ALGUNO DE LOS
FALSOS HECHOS DENUNCIADOS POR LA SRA. PEÑALOZA.
- Que se indica que siempre tenerse presente que por más perspectiva de género
que deba imperar en este tipo de procedimientos, la aplicación de los principios
reinantes en la Ley 26485 y tratados internacionales suscriptos por nuestra
Nación no eximen por sí mismos de su carga probatoria, es decir las partes
deben probar los extremos que sustentan su pretensión, en lo que notoriamente
ha fallado la apelante. En otros términos, de no mediar perspectiva de género
esta demanda tendría que haber sido rechazada in limine por el a quo, ya
que como se indicó por esta parte, al contestar la demanda de la misma, el libelo
inicial adolecía de defectos groseros; sin embargo, por voluntad del Juez de
primera instancia el expediente tuvo su trámite a pesar de que la demanda
estaba mal incoada.
- Que respecto al agravio que la contraria expone que en estos obrados “LA
PERSPECTIVA DE GÉNERO” fue “REDUCIDA A CONCEPTOS”, es falso.
Además de que el a quo ha referido a ello durante 11 veces a lo largo de su
Sentencia, han existido prácticas y procedimientos aplicados a lo largo del
expediente que demuestran una activa aplicación de perspectiva de género a
cargo del Juez de primera instancia. Además de realizar las entrevistas a la
actora en razón de la Ley 26485, de otorgarle el beneficio de litigar sin gastos
que prevé la norma, entre otros, ello se hace notorio en la flexibilización de las
reglas procesales previstas en el CPCCyT en beneficio de la Sra. Peñaloza,
desoyendo planteos formulados por esta parte en pos de permitir la prosecución
del trámite cuando ello no debería haber ocurrido conforme las disposiciones del
Código de Ritos. Abundan en el trámite de autos ejemplos claros de este
proceder:
-En primer lugar, la admisión del a quo de la prueba testimonial deficientemente
ofrecida por la parte actora, no obstante la expresa y fundada oposición
planteada oportunamente por esta parte con sustento en lo dispuesto por el art.
185 inc. 3 del CPCCyT;
En segundo lugar, respecto a la prueba pericial psicológica, la que por imperio
del CPCCyT esta probanza debería haber sido declarada caduca cuando fue
requerido por los suscriptos habida cuenta de que su producción no fue instada
en tiempo y forma, y ello no ocurrió como consta en autos so pretexto de las
particularidades que reviste este proceso
En tercer lugar ha aplicado perspectiva de género por parte del Juzgador al
resolver sobre las costas y costos del proceso, siendo excesivamente
benevolente con la actora ya que la eximió de dicha carga no obstante haber
sido derrotada, apartándose el a quo del principio Chiovendano que prevé la
imposición de costas a quien resulte derrotado en el litigio.
Que esto pone en evidencia que el Recurso aquí deducido es
introducido por la disconformidad exclusiva con las resultas del proceso (es decir,
fallo adverso) y no porque tengan algo que objetar al trámite que se desarrolló,
el que discurrió sin que mediara objeción alguna por parte de la Sra. Peñaloza
en relación a la Dirección del Procedimiento que efectuó el Juez de Primera
Instancia.
Que esto no debe ser soslayado, porque la contraria ha
consentido todas y cada una de las decisiones procedimentales en el caso de
marras, advirtiendo recién la supuesta “falta de perspectiva de género” cuando,
producto de la falta total de pruebas aportadas por la contraria para sustentar su
pretensión, resultó en el fallo que aquí se analiza. Por ende, de haber detectado
las falencias que indica la apelante, su accionar en el proceso de primera
instancia debería haber sido congruente con los agravios que recién ahora
denuncia, y de la simple lectura del expediente se advierte que ello no ha
ocurrido.
Que acreditado que los agravios vertidos por la contraria no tienen
asidero alguno en las constancias del expediente, corresponde mencionar
algunos asuntos sobre el fondo del trámite de marras.
- CONTESTACION DE EXPRESION DE AGRAVIOS POR LA MUNICIPALIDAD
DE GODOY CRUZ:
Que al contestar agravios, el Municipio considera que la actora se
agravia en particular sobre el rechazo de la demanda deducida por “violencia
institucional”, indicando que no hay una sola línea en el memorial dedicada a
demostrar que sí hubo “violencia de género institucional”.
Que analiza los agravios expresando que en ellos no existe crítica
ni agravio en torno a la causal de imputación de responsabilidad de su mandante,
la Sentencia de grado ha ganado firmeza en cuanto rechaza la pre tensión
resarcitoria elevada contra mi representada, a título de autora de “violencia
institucional”, precisamente por ausencia de crítica al respecto
Que a su mandante se la demandó por “violencia institucional”
(art. 6, inc. “b”, Ley 26.485) y no por el hecho dañoso del funcionario (art. 16, Ley
8968). De tal pretensión se ha defendido, y no de otra, y que la actora nunca ha
arrimado al expediente el más mínimo indicio de que mi mandante haya incurrido
en violencia institucional.
Que su representada siempre arbitró todas las medidas a su
alcance para generar condiciones perfectamente igualitarias de trabajo y
desarrollo personal; y ante la denuncia de violencia, las medidas tendentes a
investigar, prevenir y aminorar cualquier violencia posible.
Que en suma: la actora demandó a su representada por “violencia
institucional”, pero ninguna prueba aportó en la instancia de origen sobre los
hechos que pudieran configurar tal causal; y luego de dictada la sentencia, no se
agravió tampoco de su desestimación a la hora de fundar el recurso,
peticionando que la Sentencia de Primera Instancia debe confirmarse con
relación a mi representada, aun cuando se revocara con respecto al
codemandado.
Que agrega que la labor pericial no constituye un medio que haya
incorporado ninguna fuente probatoria suficiente, y que no hace sino afirmar que
la realidad psicológica de la actora se muestra compatible con situaciones de
violencia; pero no puede determinar que tal efecto se siga exclusivamente de la
causa señalada por la actora. Todo el plexo probatorio de autos se reduce, en
definitiva, a las declaraciones de la propia actora.
Que el Inferior no niega la mayor trascendencia de las
declaraciones de la propia víctima: sólo señala que, para gozar de esa mayor
aptitud probatoria, depende de, por lo menos, alguna otra prueba
complementaria, que permita como mínimo tener por cierto que nos hallamos
ante una “víctima”
Que agrega que Juzgar con perspectiva de género es, sin más,
“ponerse en el lugar de la mujer” (cfr.: YUBA, Gabriela, “Desafíos en Tiempos de
Pandemia y Post Pandemia en el Acceso a la Salud de las Mujeres. Acciones en
Perspectiva de Género”, Rev. LL del 08/03/2021, p. 8). Es decir: cambiar la
perspectiva para colocarse en sus zapatos y “sufrir” las desigualdades que la
aquejan, sobre todo las estructurales. Ahora bien, ello no implica que la detección
de una determinada desigualdad -como la que existe entre el jefe varón y la
subordinada mujer- permita inferir linealmente que el jefe es violento y su
subordinada una víctima de tal violencia por razón del género. Como ha dicho
nuestro Superior Tribunal in re “FLORES” (LS 564-235): “no toda violencia es de
género y no toda desigualdad de trato es discriminación”. Y esto era lo que,
evaluadas las probanzas rendidas en la causa, la accionante no logró probar:
que efectivamente era víctima de violencia por su condición de mujer.
Que concluye solicitando que se confirme la Sentencia de Primera
Instancia.
D) LA SENTENCIA DE LA CAMARA APELACIONES PUESTA EN CRISIS:
Que el Fallo de Cámara o Segunda Instancia que es objeto de
este recurso presenta graves falencias que no pueden ser convalidadas por esta
Excma. Suprema Corte.
Que si bien en apartados posteriores se expondrá con claridad y
precisión los vicios, defectos y yerros en los que incurre la misma, de su sola
lectura se evidencia que el mismo resulta ser un fallo liviano, irrazonado y que
no tiene concordancia alguna con el Derecho Positivo vigente y las probanzas
acreditadas en autos así como el discurrir del mismo.
Que con escasa o escasísima fundamentación, expone en líneas
generales que la Suprema Corte de Mendoza ha dicho que: “Una demanda por
violencia de género, no amerita un tratamiento diferenciado por el hecho de ser
una mujer quien reclama por los daños sufridos. Idéntica solución debe
adoptarse si la víctima de los tratos indignos e irrespetuosos no fuese una mujer,
por lo cual el análisis de las circunstancias acaecidas debe abordarse desde
dicha óptica, teniendo en cuenta la protección del derecho de toda persona
humana a vivir libre de violencia (Expte:13-04248093-7/2 - HERTLEIN
GUSTAVO ADOLFO EN J° 13-04248093-7 BARRANCO SUSANA GRACIELA
DEL CARMEN C/ HERTLEIN GUSTAVO ADOLFO P/ DAÑOS Y PERJUICIOS
P/ RECURSO EXTRAORDINARIO PROVINCIAL, 16/09/2024)”.
Que agrega también que: “En un contexto de violencia de género,
las pruebas deben meritarse según la sana critica racional y parámetros en
materia de perspectiva de género. La amplitud probatoria encuentra apoyatura
legal en la ley 26.485 que establece criterios amplios en la interpretación de las
pruebas, que si bien constituyen pautas generales, importan un compromiso para
juzgadores y juzgadoras de valorar las pruebas con perspectiva de género, es
decir, con una mirada integral de la problemática y análisis de las particularidades
que presenta cada contexto en que se desarrollan los hechos de violencia.
(Expte:13- 07217877-1 - F. C/ G. D. R. A. P/ ABUSO SEXUAL AGRAVADO POR
SER CON ACCESO CARNAL TRES HECHOS- EN CONCURSO REAL EN
CONTEXTO DE VIOLENCIAS CONTRA LA MUJER EN RAZON DE SU
GENERO (92.044) S/REC. EXT. DE CASACION, 08/04/2024)”. (...) “Se debe
exhortar a los operadores del derecho para que al momento de tener por
acreditado un hecho ocurrido en contexto de violencia de género, valoren todas
las presunciones que se construyan a través de indicios graves, precisos y
concordantes. Expte:13-06974866-4/1 - F. C/ V. R. V. H. P/ COACCIONES P/
RECURSO EXT. CASACION, 08/11/2023).”.
Que en forma inusitada, luego expone que según entienden las
Camaristas, en la presente causa, si se valora la prueba de acuerdo con la
jurisprudencia de la Suprema Corte de Mendoza, se llega a la conclusión de que
la relación de causalidad entre el daño sufrido por la actora y los hechos está
probada.
Que el ad quem interpreta que el dictamen pericial da cuenta de
que la actora ha sufrido violencia de género, no obstante las observaciones que
son contestadas por la perito. En la denuncia penal, que tengo a la vista, el
dictamen del equipo profesional que entiende que no hay signos de violencia.
(...) Entiende que, si se valora todo el plexo probatorio rendido en autos, surgen
indicios serios, graves y concordantes, que permiten concluir que la actora era
víctima de violencia de género por parte de su superior, Sr. Appiolazza, en su
ámbito laboral.
Que sin dar precisión alguna o detalle concreto, continúa la
Cámara expresando que de la prueba colectada surge que la violencia laboral,
que indica la experta, encuentra su causa en el ámbito laboral, máxime si se
tiene en cuenta que era el único ambiente en donde la actora trabajaba. (...)
Sabido es que las múltiples formas de violencia que puede sufrir una mujer son
de dificultosa prueba, de allí la importancia de recurrir a la prueba de indicios en
los procesos de daños derivados de violencia de género.
Que luego agrega que estima que, si se valoran las declaraciones
testimoniales relacionadas entre sí, con la activación del protocolo de actuación
Ord. 7068/2020 (PDF 158 y ss), cambio de lugar de trabajo de la actora, dictamen
pericial, con el control de las partes en esta causa, configuran indicios graves,
serios y concordantes, que me llevan a la presunción de que el hecho violento
existió y generó el daño reclamado por la actora. Por ello concluye
(erróneamente) la Cámara que el hecho estaría probado y la lesión
extrapatrimonial surgiría de los propios hechos, además de estar corroborada
por el dictamen pericial mencionado (PDF 986/988).
Que señala que entiende que conforme lo dispuesto por el art.
1749 CCyC, también surgiría probado el factor de atribución subjetivo (art. 1724
CCyC) ya que el demandado habría actuado con grave indiferencia de los
derechos ajenos, en este caso de la joven hipervulnerable actora (dolo), y que ,
el demandado debe responder por los daños causados a la actora en los
términos del art. 1749 CCyC y el Municipio en su carácter de principal (Ley Nº
8968 en conc. art. 1753 CCyC), atento que el daño se cometió con motivo de la
función desempeñada por Appiolaza en el municipio.
Que manifiesta que la responsabilidad del Sr. Appiolazza se
basaría en un factor subjetivo y, este no habría demostrado que no actuó con
grave indiferencia de los derechos de la actora (art. 35, Ley 26485, plexo
normativo nacional e internacional, art. 1734 CCyC) y que con respecto al
Municipio la responsabilidad es objetiva, por ende, no lo libera la circunstancia
de haber actuado con la diligencia debida, debe demostrar como eximente la
causa ajena, cuestión no probada en autos (art. 35, Ley 26485, plexo normativo
nacional e internacional, Ley Nº 8968 en conc. con el art. 1734 CCyC).
Que concluye el Fallo estableciendo la obligación de resarcir
supuestas “consecuencias no patrimoniales” sufridas por la Sra. Peñaloza,
expresando que el dictamen pericial indica que la actora padece violencia moral
y sicológica grave (ver PDF 988), entendiendo que el hecho estaría probado y
que la lesión extrapatrimonial surge de los propios hechos, además de estar
corroborada por el dictamen pericial mencionado (PDF 986/988).
Que cita el art. 1741 CCyC, señala a los efectos de la
cuantificación, en su parte pertinente: “El monto de la indemnización debe fijarse
ponderando las satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden
procurar las sumas reconocidas.”, concluyendo que se incorpora al texto legal la
teoría de los placeres compensatorios. Este método tiene en cuenta la función
satisfactiva del dinero para que la víctima acuda a otros bienes o actividades que
le puedan traer, de alguna manera, consuelo. A los efectos de justipreciar el
monto resarcitorio, sostiene que tendrá en cuenta además de la función
compensatoria del dinero, los reconocido en supuestos similares por este
tribunal. La actora peticiona la suma de $3.600.000. lo que implica aprox. 79 jus,
a la fecha de inicio de demanda, y teniendo en cuenta las funciones satisfactorias
del dinero y lo dispuesto por el art. 1741 CCyC, los montos reconocidos en casos
similares por este tribunal, especialmente en la causa “M.L.E.B. c. Fundación
Instituto Universitario” corresponde fijar la indemnización en la suma de $
19.000.000 (aprox. 38 jus) a la fecha de la presente sentencia, que le permitirá a
la actora recurrir a bienes y servicios que le permitan menguar los padecimientos
sufridos a raíz de las situaciones vividas.
Que culmina el Fallo proponiendo al Acuerdo la preopinante
admitir el recurso de apelación interpuesto y, en consecuencia, revocar la
sentencia de fecha y en su lugar disponer: admitir la demanda incoada por
GABRIELA PAOLA PEÑALOZA en contra de MARTIN DANIEL APPIOLAZA y
MUNICIPALIDAD DE GODOY CRUZ DE LA PROVINCIA DE MENDOZA, a
pagar a la primera, DENTRO DE LOS 10 DIAS DE QUEDAR FIRME LA
PRESENTE, de manera concurrente, la suma de PESOS DIECINUEVE
MILLONES ($19.000.000), más intereses del 5% anual desde la fecha del hecho
hasta la fecha de la presente sentencia y de allí en adelante los intereses de la
ley 9516 hasta el efectivo pago.
B) LOS AGRAVIOS EN LA SENTENCIA DE CÁMARA:
Que el fallo en crisis padece y adolece de varios vicios,
errores y defectos que vician su validez, siendo deber de la Excma. SCJMza.
anularla, dejarla sin efecto y confirmar el fallo de Primera Instancia.
Que esta resolución es claramente arbitraria, infundada y
violatoria de las garantías del debido proceso legal (tanto adjetivo como subjetivo),
así como los principios de Razonabilidad Constitucional, de Congruencia
Procesal, entre otros, y la propiedad de mi parte, omitiendo los requisitos y formas
indispensables establecidos en los arts. 148, 149 y 160 de la Constitución de
Mendoza y, además, interpreta erróneamente las normas al caso de autos.
Que lo que se pide a V.E. es que, al resolver, anule
íntegramente la Sentencia impugnada y proceda a Ratificar el Fallo de Primera
Instancia, o, en subsidio, case la misma, decidiéndola como corresponde (conf.
art. 145 inc. II, ap. c), d), e) y f) del CPCCT).
Que así las cosas, la parte de la resolución que deberá ser
anulada es la totalidad de la Sentencia de la Segunda Cámara de Apelaciones en
lo Civil y Comercial de la Primera Circunscripción Judicial de la Provincia de
Mendoza.
Que la Cámara incurre en una mayúscula arbitrariedad. En
efecto, se trata de un fallo voluntarista, que no guarda la más mínima relación con
la pruebas vertidas en el expediente, inventando presunciones que no tienen
asidero con la realidad, apartándose de las constancias de la causa.
Que además de los yerros y vicios ya denunciados, debe
tenerse presente también que hay clara violación de la congruencia procesal,
porque modifica completamente la pretension incoada por la actora, toda vez que
otorga una indemnización notoriamente mayor a la solicitada por la Sra.
Peñaloza, como se detalla en ulteriores acápites, , lo que es a todas luces
improcedente.
B.1) Los Agravios en Alzada:
1) ARBITRARIEDAD:
- ERROR EN LA INTERPRETACIÓN DE HECHOS Y PRUEBAS:
Que el fallo objeto de este Recurso Extraordinario es
Arbitrario, toda vez que se aparta totalmente de las constancias de Hecho que
obran en el expediente, de las pruebas rendidas y por ende arriba a conclusiones
sin asidero alguno, violando la garantía Constitucional del Debido Proceso.
Que ello resulta violatorio de la Garantía prevista tanto en el
art.17 de la CN y del art. 25 de la Carta Magna Provincial.
Que por ello, a riesgo de redundar, la Sentencia de Cámara
se presenta como voluntarista y falaz, ya que decide injustificadamente tener por
acreditados eventos que nunca sucedieron y en forma contraria a las constancias
de las probanzas que glosan en autos.
Que para mayor abundamiento, nótese en las constancias
del fallo ya descripto que flagrantemente decide tener por acreditados hechos en
base a supuestos indicios que no constan en el expediente bajo examen. Deciden
los Camaristas, siguiendo la opinión de la preopinante, dar fuerza de hecho a
conjeturas, interpretaciones e hipótesis que solo existen en la cabeza del/los
Juzgadores, y que no surgen probados en autos.
Que así las cosas, deciden torcer las constancias objetivas
del expediente so pretexto de una supuesta perspectiva de Género en hechos que
no existen, en actos que no sucedieron y en eventos que no tienen la entidad y
contenido que le atribuyen.
Que ello surge del propio texto del fallo recurrido, donde
deliberadamente manifiestan que harán uso de un supuesto resorte legal que les
asiste para tergiversar la verdad objetiva de autos.
Que sin ir más lejos, expone que “...En la presente causa,
si se valora la prueba de acuerdo con la jurisprudencia de la Suprema Corte de
Mendoza, se llega a la conclusión de que la relación de causalidad entre el daño
sufrido por la actora y los hechos está probada...”. Pero, en lugar de dar
explicaciones objetivas, contextuadas y claras (como manda la Garantía del
Debido Proceso), continúa exponiendo que “El dictamen pericial da cuenta de que
la actora ha sufrido violencia de género, no obstante las observaciones que son
contestadas por la perita. En la denuncia penal, que tengo a la vista, el dictamen
del equipo profesional que entiende que no hay signos de violencia.”.
Que cualquier lectura de estas probanzas hecha con
seriedad y detenimiento jamás permitiría concluir como se ha hecho. Si bien
la pericia se realizó, ella fue impugnada por esta parte, tanto por razones
procesales y como de la especialidad, y las mismas jamás fueron evacuadas.
No fueron evacuadas oportunamente (lo que será objeto de análisis en otro
apartado) y además no fueron respondidas técnicamente, como surge con
claridad del expediente. Y denota arbitrariedad cuando en su misma
enunciación la Cámara manifiesta que, mientras que la perito habría
indicado la existencia de Violencia de Género, acto seguido expresa la
preopinante que en el Expediente Penal que tiene a la vista se expone que
no existieron signos de violencia.
Que producto de un -quizás- sesgo ideológico o de
confirmación, los Camaristas deciden elegir una pericia por encima de la otra,
deliberada e intencionalmente quitándole entidad a una que fue realizada por
funcionarios públicos plenamente capacitados, idóneos y objetivos integrantes del
Ministerio Público Fiscal, y cuyo dictamen no fue objeto de impugnación alguna, y
llamativamente eligen darle mayor relevancia y entidad jurídica a una labor cuasi
pericial que presenta varias deficiencias que atentan contra su validez y
credibilidad.
Que sobre esto último corresponde ampliar, ya que de
haberse tomado el tiempo de analizar las constancias de autos, habrían notado el
curioso iter/devenir de la “pericia” de autos (la que si decidieron considerar), la
cual padece vicios que lejos están de permitir tenerla como una probanza válida.
Nuevamente, como la misma será objeto de un acápite especial, solamente basta
con decir por el momento que la misma ha sido realizada por perito propuesto por
la parte actora, de dudosa o improbable imparcialidad, con graves deficiencias
técnicas y en franca violación de numerosas reglas procesales; sin embargo, a
diferencia de las numerosas probanzas periciales y de otra índole que indican lo
contrario, la Cámara elige apoyarse en este medio viciado en lugar de hacerlo en
las restantes pruebas, denotando una clara arbitrariedad y razonamiento selectivo,
lo que no puede ni debe ser tolerado ni convalidado por V.E.
Que siguiendo con los restantes elementos que evidencian
la arbitrariedad denunciada, sigue exponiendo “...Entiendo que, si se valora todo
el plexo probatorio rendido en autos, surgen indicios serios, graves y
concordantes...”, pero sin indicar con puntualidad o precisión cuál o cuáles
serían los indicios graves, serios y concordantes. De la gran cantidad de
probanzas, no hay esfuerzo alguno de la Cámara en indicar cuanto menos
tangencialmente cuál o cuáles serían aquellos indicios que sustentarían su
decisorio, sin cumplir con los estándares mínimos de rigurosidad y precisión que
el ordenamiento jurídico exige al instituto de mayor relevancia dentro del proceso
judicial, como lo es la Sentencia. Ello no solo es necesario, sino que es mandatorio
para que exista efectivamente la Garantía del Debido Proceso y la Garantía de
Legalidad previstas en la Constitución Provincial y Nacional.
Que ello infringe claramente las disposiciones de los
arts. 148 y 149 de la Constitución Provincial, que regulan la función de los
Jueces provinciales, y también las claras disposiciones de los arts. 88 y 90
del CPCCyT que regulan la forma y contenido de las Sentencias.
Que de la gran cantidad de probanzas, existen numerosas
que son claramente probatorias de la inexistencia de Violencia de Género y que
eximen de Responsabilidad al Sr Appiolaza y también al Municipio de Godoy Cruz
tal como se hizo en Primera Instancia, y para poder justificar su proceder, la
Cámara debería indicar con claridad y precisión cuáles serían los supuestos
indicios que justifican su proceder, y de la simple lectura del fallo objeto de
este Recurso, no se logra apreciar ese esfuerzo.
Que además, como ya se sostuvo, eso vicia de
Arbitrariedad el fallo recurrido ya que el claro selectivismo en el que ha incurrido
la Cámara priva de toda validez la fundamentación del Fallo en cuestión, y
consecuentemente a las conclusiones arribadas en el mismo.
Que, por más que resulte innecesario, esta parte no
cuestiona la facultad de los magistrados de elegir o seleccionar aquellas
probanzas que resultan más o menos conducentes según su elevado criterio,
resorte que no se encuentra bajo discusión; la queja se dirige a que el mismo no
obedece a ningún criterio ostensible en el resolutivo recurrido, sin indicar con
precisión la Cámara cuál o cuáles serían las premisas que llevan a su
razonamiento. Ello, además de ser obligatorio por las Garantías Constitucionales
ya denunciadas, obedece también a los Principios Republicanos que inspiran la
Constitución Provincial y Nacional, siendo obligatorio para los Magistrados dar
fundamentación precisa sobre sus conclusiones para permitir el control de los
administrados; ello no ocurre con el fallo en cuestión.
Que de la escueta e imprecisa fundamentación, sólo se
aprecia que se hace mención a “...surge que la violencia laboral, que indica la
experta, encuentra su causa en el ámbito laboral...”, “...estimo que, si se valoran
las declaraciones testimoniales relacionadas entre sí, con la activación del
protocolo de actuación Ord. 7068/2020 (PDF 158 y ss), cambio de lugar de trabajo
de la actora, dictamen pericial, con el control de las partes en esta causa,
configuran indicios graves...”; “...entiendo que el hecho está probado y la lesión
extrapatrimonial surge de los propios hechos...”. No indica la Cámara cuál o cuáles
serían los hechos de “violencia laboral”, y luego sostiene que “el hecho está
probado” sin precisar cuál sería el hecho, y menciona “declaraciones
testimoniales” sin indicar de cual o cuales de todas estas se sirve, y mucho menos
indica de qué exposición o deposición puntual lo hace.
Que asimismo, agrava el vicio de Arbitrariedad toda vez que
a entender de esta parte la Cámara ha valorado (en forma deficiente) las
probanzas de autos arrogándose atribuciones que son propias de la primera
instancia en razón del PRINCIPIO DE INMEDIATEZ característico de los procesos
de conocimiento que discurren ante los Juzgados Inferiores. Si bien la función de
la Cámara es y siempre ha sido estudiar y analizar las cuestiones y asuntos
sometidos a su análisis, ello no la faculta a suplantar el criterio del Juez de Primera
Instancia, sino justamente tamizar y analizar su actuación. Sin embargo, en el fallo
puesto en crisis se arroga facultades que son propias del a quo dadas las
características del procedimiento que se desarrolla ante él. Valorar las
testimoniales, las probanzas, las manifestaciones hechas por la actora en
audiencia presencial y demás actividad que se ha desarrollado en primera
instancia, son resortes que pertenecen al Juez que dirigió y presenció el trámite
(por sí o a través de sus funcionarios), y que permiten un conocimiento más
acabado del trámite en cuestión. Intentar suplantar el criterio del Juzgador que
ha tomado conocimiento directo de las actuaciones en la instancia
primigenia es un error, porque al no haber presenciado el trámite en
cuestión, mal puede intentar la Cámara en reemplazar las impresiones,
sensaciones y apreciaciones de éste que ha hecho el Iudicante en la
instancia pertinente.
Que, arrogarse dicha atribución, no solo es un error
procedimental que lleva a realizar conclusiones inexactas o inválidas, sino que
además implica arrogarse conocimiento de cuestiones que por imperio de nuestro
CPCCyT, y por imperio de la realidad, solo quedan en cabeza de los Juzgadores
en primera instancia. De admitir lo contrario se estaría desnaturalizando tanto el
proceso de conocimiento en sí, como también las facultades que confiere el
Código de Ritos al Juez de Primera Instancia como a los Camaristas que
intervienen con posterioridad en el proceso.
- ERROR EN LA INTERPRETACIÓN DE LOS HECHOS Y PRUEBAS:
Que asociado directamente con lo mencionado en el
apartado anterior, independientemente de un razonamiento que se evidencia a
todas luces como Arbitrario, Selectivo y Voluntarista, a entender de esta parte los
hechos y pruebas que se han incorporado al expediente no han sido debidamente
valorados por la Excma. Cámara de Apelaciones conforme las reglas de la Sana
Crítica Racional, la Experiencia y la Lógica, sin perjuicio de las demás reglas y
parámetros que resulten de aplicación.
Que existen numerosas pruebas que han sido omitidas y/o
soslayadas por los Camaristas, o cuanto menos no surge del Fallo recurrido que
hayan sido al menos objeto de análisis, y que resultan de vital importancia para
comprender y juzgar los hechos que subyacen a este expediente.
Que ello ha sido en términos cuantitativos y cualitativos,
conforme se detalla a continuación.
Que no se han interpretado o considerado pruebas en
sentido cuantitativo en razón de que existen varias probanzas que
aparentemente no fueron estudiadas o analizadas por los ad quem, afectando
ello su decisorio.
Que si bien todas ellas glosan en autos, no se han tenido
en consideración las constancias de las pruebas informativas provenientes
del INADI, del Ministerio Público Fiscal y del Municipio de Godoy Cruz. Todos
ellos, como surge con claridad de su cuerpo, evidencian una profunda labor
investigativa, y tras exhaustivos exámenes, resolvieron, en el marco de sus
específicas incumbencias, que en el caso de análisis no existieron ningunos de
los hechos o eventos que denuncia la Sra. Peñaloza y que bajo ningún concepto
puede hablarse de la existencia de Violencia de Género o de cualquier otra índole
sufrida por la actora. Sin embargo, a pesar de tratarse de Instrumentos Públicos
donde consta una profunda y específica labor investigativa sobre los hechos
denunciados por la contraria, y con las resultas ya descriptas, ninguno de ellos fue
considerado, todos ellos desoídos y descartados sin razón alguna por la Cámara
de Apelaciones.
Que ello se agrava si consideramos que, al margen de su
contenido, los mismos no son siquiera mencionados; distinto sería el
contenido del fallo en segunda instancia si se le hubiese prestado debida
consideración a los mismos, o en el peor de los casos, el razonamiento de la
Cámara se vería como justificado si al menos los hubiesen ponderado y expuesto
a las partes el porqué los mismos no son considerados o en su caso no tenidos
como probatorios sobre el thema decidendum. Nada de ello ha ocurrido, brillando
por su ausencia en el Fallo recurrido su consideración, evidenciado con ello que
estas contundentes constancias no fueron consideradas en lo más mínimo por la
Cámara de Apelaciones.
Que ello, además de resultar en un vicio grave que
redunda en un fallo arbitrario y sesgado como se expuso en apartados
anteriores, quita todo tipo validez al decisorio recurrido, ya que semejante
omisión (reitero, sea por la afirmativa o por la negativa) hace prever que el
expediente no fue analizado en Cámara con la profundidad y dedicación que
ameritaba, puesto que un análisis a conciencia de las probanzas debería exponer
las conclusiones arribadas sobre dichas probanzas, permitiendo así conocer las
apreciaciones y los fundamentos en los que se sustenta el Juzgador al
ponderarlas. En otros términos, Excma. SCJMza., la Cámara ha actuado con
excesiva ligereza al analizar las contundentes probanzas que desvirtúan y
desacreditan la falaz y ganancial versión de los hechos sostenida por la Sra.
Peñaloza.
Que lo mismo cabe decir respecto de los testimonios
vertidos en autos. Estos no han sido considerados debidamente, ya que del
estudio minucioso y pormenorizado de los mismos se evidencia que la versión de
los hechos vertida por la Sra. Peñaloza dista mucho de ser confirmada; por el
contrario, los mismos dan por tierra con sus dichos exponiendo una realidad
diametralmente opuesta a la denunciada por ella -incluso al ponderar lo declarado
por los propios testigos ofrecidos por la parte actora.
Que si bien esta parte ya se expidió sobre ellos al momento
de alegar y parcialmente se dan por reproducidos en esta presentación, tanto los
testimonios ofrecidos por esta parte y especialmente los ofrecidos por la actora
han dado por tierra con el antojadizo relato de la Sra. Peñaloza, denotando y
confirmando que ni el Sr. Appiolaza ni la Municipalidad de Godoy Cruz han
perpetrado actos de violencia contra la actora.
Que estas deposiciones han sido totalmente tergiversadas
y desnaturalizadas por los Camaristas en el fallo, pretendiendo que los testigos
han manifestado lo contrario/opuesto a lo que efectivamente vertieron en sus
deposiciones. Nótese que a través de las testimoniales rendidas en autos,
jamás pudieron acreditarse efectivamente los dichos de la contraria, sino
más bien todo lo opuesto: en varios testimonios se ha hablado de la excesiva
amabilidad y consideración por parte del Sr. Appiolaza para con la Sra.
Peñaloza, en especial en la deposición del Sr. Guevara, lo que fue
confirmado con el legajo (prueba objetiva) incorporado por la Municipalidad
de Godoy Cruz.
Que no es intención de esta parte volver a revisar todos los
testimonios, sino todo lo contrario: que se tengan en consideración en forma
pormenorizada y en especial, respetando la ponderación que ha hecho de
estos el Juez de Primera Instancia, quien ha dirigido el procedimiento en
aras de buscar la verdad real subyacente, sin dejar que su examen se vea
afectado innecesariamente por un escotoma voluntario.
Que a riesgo de redundar, existe a entender de esta parte
recurrente un claro apartamiento de las verdaderas constancias de autos, diciendo
y resolviendo la Cámara en clara contraposición con la verdad objetiva existente
en el expediente.
Que asimismo, también es preciso destacar que la
Perspectiva de Género que debe imperar en autos por mandato indeclinable
de la Ley 26.485, jamás puede permitir ni justificar ver una realidad que no
existe, hechos que no sucedieron o tergiversar verdades objetivas.
Que independientemente de que esta parte ya se expidió al
respecto al manifestar en el trámite ante la Alzada que en el caso de marras se ha
aplicado perspectiva de Género por parte del a quo (ver Contestación de
Expresión de Agravios practicada por esta parte), este particular enfoque jamás
autoriza al Juzgador (en este caso, la Cámara de Apelaciones) a apartarse
de la prueba obrante en autos, de la verdad objetiva y la material subyacente,
y de la realidad acreditada en el expediente, y esto último es el yerro en el
que se ha incurrido en Segunda Instancia. So pretexto de intentar aplicar
perspectiva de género, la misma se ha desvirtuado de una manera tal que se ha
transformado en una especie de lente que deforma la verdad material en autos,
llevando a la Cámara a una interpretación voluntarista de los hechos, en
cumplimiento de una supuesta exigencia de nuestro derecho Positivo y
Convencional, sobreinterpretando el contenido y alcance de la normativa
implicada.
Que esta parte entiende como necesario que a éste trámite
se le impriman las exigencias de la Ley N° 26.485, entendiendo que ello ha
ocurrido en la actuación en Primera Instancia, pero ello no permite bajo
ningún aspecto deformar o desnaturalizar el Debido Proceso y las reglas de
la Sana Crítica Racional, los que de ninguna manera pueden ser atropellados
ya que se vería afectada la Garantía del Debido Proceso.
Que en un fallo oportunamente citado por esta parte y que
volvemos a traer a colación, se ha dicho con acierto que ““...Es que la libre
valoración de la prueba exige siempre, con independencia de las
condiciones personales de la presunta víctima y del tipo de delito objeto de
enjuiciamiento, la corroboración del testimonio de aquélla, sin que los
aportes de la perspectiva de género ni del enfoque de discapacidad sirvan
para incrementar el peso probatorio de tal testimonio. La prueba no puede
ser sustituida por una perspectiva o un enfoque. Ni la Convención de las
Naciones Unidas sobre la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer, ni la Convención Belem do Pará, ni las
recomendaciones generales adoptadas por el Comité para la Eliminación de
la Discriminación contra la Mujer, ni la Convención sobre los Derechos de
las Personas con Discapacidad, establecen estándares probatorios
diferenciados que flexibilicen o degraden la presunción de inocencia….” -
(Sentencia N°3472, emitida por el Primer Tribunal Colegiado de la Primer
Circunscripción Judicial de la provincia de Mendoza en Expte. Nro: P-35382/21,
carat. "F. y Quer. c/ MONTES COLLINO p/ Abuso sexual…”). Todo lo contrario ha
ocurrido en este caso, ya que la Cámara de Apelaciones esta violentando normas
Constitucionales al resolver como lo ha hecho, ponderando en exceso la
Perspectiva de género por encima de las contundentes pruebas existentes en
autos, Resolviendo en contra de las contundentes constancias del expediente, las
que a todas luces mandan a rechazar la pretensión incoada por la Sra. Peñaloza.
Que, a modo de resumen, se aprecia que (a diferencia de
lo que ha ocurrido en Primera Instancia), la Excma. Segunda Cámara de
Apelaciones en lo Civil y Comercial ha apreciado erróneamente o ha omitido
apreciar las probanzas obrantes en estos autos, resolviendo en contra de las
constancias existentes y fallando contra los hechos debidamente acreditados,
debiendo V.E. enmendar este error como se solicita en este Recurso.
Que de lo contrario se estarían conculcando
Garantías Constitucionales de mi mandante, en particular las previstas por los
arts. 16, 17 de la CN, arts. 8, 25 y 148 y 149 de la Carta Magna provincial, así
como las reglamentaciones que de estos se hace en el Código de Ritos.
- ERROR EN LA APLICACIÓN DEL DERECHO:
Que en el Fallo de Cámara se omite aplicar debidamente la
Legislación vigente en Materia de Responsabilidad Civil, así como también se
aplica en forma errónea la Ley N°26.485 y Convenciones Internacionales vigentes
en la materia.
Que al respecto, como se expuso en cada oportunidad
procesal pertinente, se aprecia un grosero apartamiento de la Cámara
respecto de las reglas, principios y normas que rigen la Responsabilidad
Civil en nuestro Código Civil y Comercial, así como también de las
interpretaciones Doctrinarias y Jurisprudenciales construidas a su
alrededor.
Que se ha apartado flagrantemente de las disposiciones
que imponen los arts. 1716, cc y ss del Código de Fondo. Recordemos que, para
que pueda existir Responsabilidad Civil en cabeza de alguien deben configurarse
todos los extremos que enseña el Dr. Felix Trigo Represas, estos son Hecho, que
el mismo sea Ilícito, que a su vez Ocasione un Daño, que este sea Resarcible,
que exista Nexo Causal entre los hechos y el Daño y que a su vez exista un Factor
de Atribución. El principio de Legalidad imperante en nuestra C.N. y en nuestra
Constitución Provincial así lo requiere y sin embargo, en el caso de marras no se
encuentran cumplidas estas exigencias legales en autos, como se examina a
continuación, y las mismas no se encuentran flexibilizadas por el enfoque de
género aplicable.
Que en primer término, no se indican con claridad, precisión
y detalle cual o cuales serían los hechos dañosos que darían origen a lo resuelto
por la Cámara de Apelaciones. Al respecto, es exigencia en la materia que se
indiquen con claridad y precisión cuáles serían los hechos que se le imputan
a un sindicado como responsable civil, individualizando y precisando el o
los eventos que tendrían la potencialidad de generar su responsabilidad. Ello
no surge de la Sentencia recurrida, ya que funda su resolutivo sólo en
“presunciones e indicios” sin indicar cuales serían aquellos hechos, actos,
acciones y omisiones objeto de reproche para con mi mandante.
Que tampoco indica cual o cuales habrían sido las
normas jurídicas que aquellos comportamientos o eventos (no
detallados/misteriosos) habrían infringido, ya que ese supuesto hecho con la
potencialidad de generar responsabilidad civil, -además de precisado- debe ser
necesariamente ilícito o reprobado por alguna norma: y como vemos, en la
Sentencia atacada, no se indica cuál ha sido la colisión con el ordenamiento
jurídico que habría presentado la enigmática conducta del Sr. Appiolaza. A
modo de síntesis, además de desconocer el contenido y alcance del accionar de
mi mandante, tampoco se desprende del fallo si ese supuesto acontecer es o no
jurídicamente reprochable.
Que omite también el fallo en cuestión señalar en qué
consiste el supuesto daño que habría sufrido la Sra. Peñaloza, y en su
escuetísimo texto (descartando las referencias hechas en el Fallo) solo se limita a
remitir a la Pericia practicada en autos, sobre la que nos expedimos en apartados
siguientes.
Que el Fallo tampoco menciona, ni puede inferirse de él,
el necesario e indispensable nexo causal que debería existir entre el
supuesto daño padecido por la actora y el supuesto accionar ¿antijurídico?
(desconocido, reiteramos) del Sr. Appiolaza. Se debería invocar con claridad o
precisión como es que los eventuales hechos habrían ocasionando el hipotético
menoscabo en la Sra. Peñaloza; dicho esfuerzo brilla por su ausencia.
Que para colmo de males, tampoco se acredita el teórico
Factor de Atribución subjetivo imputable al Sr. Appiolaza, limitándose la
Segunda Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial a declarar en solo dos
líneas que existió Dolo, cuando no sindica con claridad o precisión de donde se
permite concluir semejante extremo. Recordemos que en materia Civil, el Dolo es
definido como “...El dolo se configura por la producción de un daño de manera
intencional o con manifiesta indiferencia por los intereses ajenos....” según el art.
1724 del CCyC, y sin embargo no se aprecia en ninguna parte del Fallo impugnado
y del discurrir del expediente cuál o cuáles habrían sido las acciones intencionales
del Sr. Appiolaza para generar un daño en la Sra. Peñaloza.
Que, en pocas palabras, el Fallo es una mera declaración
potestativa de los Camaristas indicando que debe existir Responsabilidad Civil a
cargo de los demandados porque así lo creen o entienden, pretendiendose
eximidos de entregar fundamentos legales claros y concisos que satisfagan las
exigencias del Código de Ritos, del Código de Fondo y de las Constituciones
Nacional y Provincial, amparándose en una errónea sobreinterpretación de la
normativa internacional citada.
Que ello, sumado al vicio de Arbitrariedad denunciado con
anterioridad, constituye un grave incumplimiento de los deberes a cargo de
los Camaristas, quienes lejos de realizar un esfuerzo ostensible para fundar
en derecho su decisión con claridad, realizan todo lo contrario. El fallo solo
encuentra justificación en su imperium y no en la fundamentación de sus
decisiones, lesionando así los Principios Republicanos de nuestra Nación y
Provincia.
Que, so pretexto de obrar con Perspectiva de Género,
realizan un contorsionismo legal para apartarse de estas normas de fondo, que
son imperativas e indisponibles, para elegir qué derecho aplicar, apartándose
claramente de su obligación de observar el Código Civil y Comercial de la Nación.
Que, aplicar la Ley 26485 y la Convención de Belem Do
Para y demás derecho Convencional aplicable en materia de Género, no permite
a los Jueces que se sustraigan de su obligación de aplicar las normas generales
de la Responsabilidad Civil, y del fallo se aprecia que no han expuesto de qué
manera se han configurado estos presupuestos.
Que esto resulta lesivo de Garantías ya citadas,
incorporadas a nuestra Carta Magna, y no puede ni debe ser tolerado por nuestro
Tribunal Cimero.
2) NULIDAD DE PERICIAL PSICOLÓGICA - ERRORES EN EL
PROCEDIMIENTO - NULIDAD DE LA SENTENCIA DE CÁMARA:
Que uno de los defectos más graves de la Sentencia
Recurrida gira en torno a la Pericial Psicologica que resulta ser la piedra basal del
razonamiento de la Segunda Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial,
conforme se puede apreciar en su fallo.
Que sin perjuicio de todos los defectos ya señalados con
anterioridad, reviste particular importancia esta pericial porque de la lectura del
Fallo objeto de este recurso, se aprecia como parte esencial del razonamiento y
decisión de la Cámara.
Que ello surge del texto literal del mismo, ya que se
menciona cuando se expone que “....El dictamen pericial da cuenta de que la
actora ha sufrido violencia de género, no obstante las observaciones que son
contestadas por la perita...”, “...De la prueba colectada surge que la violencia
laboral, que indica la experta, encuentra su causa en el ámbito laboral, máxime si
se tiene en cuenta que era el único ambiente en donde la actora trabajaba....”,
“...si se valoran las declaraciones testimoniales relacionadas entre sí, con la
activación del protocolo de actuación Ord. 7068/2020 (PDF 158 y ss), cambio de
lugar de trabajo de la actora, dictamen pericial, con el control de las partes en
esta causa, configuran indicios graves, serios y concordantes...”, “...Por todo lo
expuesto, entiendo que el hecho está probado y la lesión extrapatrimonial surge
de los propios hechos, además de estar corroborada por el dictamen pericial
mencionado (PDF 986/988)...” y “...El dictamen pericial indica que la actora
padece violencia moral y sicológica grave (ver PDF 988). Por todo lo expuesto,
entiendo que el hecho está probado y lesión extrapatrimonial surge de los propios
hechos, además de estar corroborada por el dictamen pericial mencionado (PDF
986/988)...”.
Que sin embargo, ha incurrido en una clara omisión de
varios asuntos al analizar la pericial, debido a que en ningún momento se
examinan las objeciones que oportunamente introdujo esta parte en primera
instancia sobre la validez del accionar de la Perito, el que cuenta con varios
defectos que afectan su validez y la transforman en Nula, y por ello deben dejarse
sin efecto las consecuencias que trae aparejadas la misma, incluyendo el
Resolutivo de Cámara impugnado por este Recurso.
Que, llama la atención de que, en ningún momento la
Cámara haya analizado las objeciones y recursos interpuestos por esta parte a
esta probanza. Y ello es llamativo en razón de que expresamente dice el Tribunal
de Alzada que el “...dictamen pericial, con el control de las partes en esta
causa...” y nada menciona respecto a las deficiencias que se señalaron de dicha
probanza.
Que oportunamente, a través de actuación IOL N°
7280462/2023 , con fecha 02/05/2023, esta parte solicitó la Caducidad de la
Prueba Pericial en virtud del plazo conferido por VS en la actuación de fs. 34 de
autos, y no existiendo constancia alguna en el expediente digital que la Lic.
Psicóloga Lorena Verónica Hernández haya presentado en tiempo y forma la
pericia encomendada por este Juzgado, se solicitó al a quo que haga efectivo el
apercibimiento declarando caduca la prueba pendiente de producción a la fecha,
en este caso el informe pericial en cuestión.
Que en una decisión NO CONSENTIDA por esta parte, a fs.
46 se responde “Proveyendo la presentación correspondiente al siguiente cargo
7280462 Atento la naturaleza de la causa y la dificultad de producción e
incorporación de la pericia psicológica no atribuible a las partes , a lo solicitado no
ha lugar ...” teniendo a través de la referida actuación como presentada la pericia
en cuestión, en clara infracción a la normativa procesal.
Que por ello, a través de actuación IOL 7346499 de fecha
18/05/2023 se interpone Recurso de Reposición a dicho decreto y en subsidio se
impugna pericia, y - a entender de esta parte- el mismo es injustamente rechazado
luego del trámite de ley.
Que ello acredita que desde un primer momento no se
consintió el accionar de la Perito Psicologa Lic. Hernandez, quien desde un
comienzo jamás sujetó su accionar al Código de Ritos.
Que sin perjuicio de lo expuesto, por orden del a quo
continuó el trámite de marras, con excesiva laxitud respecto a la aplicación del
CPCCyT en lo que refiere a la Perito en cuestión.
Que las deficiencias del accionar de la perito no concluyen
allí. Cuando se le corrió traslado de las impugnaciones a su pericia (la que se
entiende como viciada por esta parte, remitiendo a las impugnaciones que se
formularon), las mismas no fueron contestadas por la Lic. en tiempo y forma,
agravando su irregular actuación.
Que a través de actuación IOL N° 7929764, la Perito solicita
luego de vencido el plazo una ampliación de términos, la que es otorgada por al a
quo a través de decreto de fs. 59, a pesar de resultar un pedido extemporáneo.
Que por ello, con fecha 17/11/2023 a través de actuación
IOL N° 7992239 esta parte introdujo formal Recurso de Reposición, en razón de
varios defectos irreparables protagonizados por la perito que vician su accionar.
Que en el cuerpo del mismo surge que, a fs. 58 de los autos
de origen, con fecha 24-10-2023 el Juzgado de Primera Instancia notifica a la
Perito Psicologa LORENA VERONICA HERNANDEZ del resolutivo de fs. 57. Este
último, en su parte pertinente dispone “…De las mismas, córrase vista a la perito
psicóloga , por el término de CINCO (5) DÍAS (artículo 183 IV del CPCCyT).
NOTIFÍQUESE de oficio por el Tribunal…”, confiriéndole el plazo en cuestión a la
perito por CINCO DÍAS para que responda a las impugnaciones y observaciones
formuladas por las partes a su informe pericial.
Que se indica que con posterioridad al acaecimiento de
dicho plazo (el que operó el día 31-10-2023), en FORMA EXTEMPORÁNEA la
Lic. HERNANDEZ solicita a las [Link] hs del día 01/11/2023 una
improcedente prórroga de los plazos ya vencidos, alegando una supuesta
enfermedad o dolencia física que la habría impedido cumplir en tiempo y
forma con los deberes que le impuso VS.
Que en forma errónea a fs. 59 se admite la prórroga de
plazos solicitada (sin citar artículo del CPCCYT que lo habilite a tal fin), decretando
“…amplíese el plazo que le estuviere corriendo al presentante desde la fecha del
cargo de su presentación y hasta tanto se complete con el plazo otorgado por
licencia médica…”, desnaturalizando así el curso del proceso.
Que esta parte manifestó que ello constituía un yerro
inadmisible solicitando su enmienda, atendiendo a que el Artículo 62 del
CPCCyT, “Todos los plazos fijados por este Código son perentorios e
improrrogables, salvo disposición en contrario. Serán también
improrrogables y perentorios los convencionales y judiciales, con la misma
salvedad.”, exponiendo que el plazo para que la perito se expida sobre las
observaciones vertidas por esta parte habían vencido antes de que ella haga
cualquier presentación, correspondiendo tener su presentación por
extemporánea, debiendo considerarse la conducta de la perito como un
incumplimiento de su carga en los términos del art. 183 CPCCyT. La
presentación de la perito se hizo el día hábil posterior al vencimiento del
término, y la peticionante no ejerció siquiera el plazo de urgencia que
confiere el art. 61 INC. 3 del CPCCyT, ya que la presentación fue hecha
pasadas las 11 horas del día 01/11/2023, siendo insalvable su accionar. Se
citó también el art. 62 del CPCCyT “...Vencido un plazo, se haya ejercido o no
la facultad que corresponda, se pasará a la etapa siguiente en el desarrollo
procesal, disponiéndose de oficio las medidas necesarias, sin perjuicio de la
suspensión convencional prevista por los Arts. 48 inc. 4) y 64, y las que puedan
disponer los juzgadores en los casos en que este Código les autoriza a ello...”,
señalando que el deber del a quo era ordenar la continuidad de la causa
según su estado y pasar a la etapa siguiente del desarrollo procesal, ya que
del tenor del decreto impugnado no existe fundamentación jurídica alguna que
justifique el accionar del Juzgado.
Que por lo tanto, de las claras y contundentes constancias
de autos surge que la ampliación de plazo concedida es notoriamente
improcedente, por no encontrarse excepciones aplicables en el Código de
Ritos, por ser presentada extemporáneamente, y por ser admitida la
prórroga sin fundar en derecho su decisión.
- También encuentra asidero lo solicitado en
las contundentes constancias del Artículo 183 del CPCCyT, que en su inc.
IV establece “... Si el informe o dictamen no comprendiera todos los puntos
propuestos por los litigantes o señalados por el juzgador o no se ajustare
a lo dispuesto por los dos artículos precedentes o adoleciera de otras
deficiencias que pudieran restarle eficacia, de oficio o a pedido de
cualquiera de los litigantes, se dispondrá que, en el plazo de cinco (5) días,
sean subsanadas las omisiones y deficiencias. Los litigantes podrán
ejercer esa facultad dentro de los cinco (5) días de la notificación por
cédula del decreto que dispone su agregación. La falta de cumplimiento
de la orden judicial hará perder a los peritos el derecho a honorarios
sin perjuicio de lo dispuesto por el Art. 19 de este Código. En este
caso, deberá reintegrar las sumas recibidas a cuenta de honorarios
y/o como adelanto de gastos conforme lo previsto en los dos Arts
precedentes...”.
Que en este orden de ideas, esta parte solicitó, por la
normativa citada, que no solo se dejase sin efecto la inaudita prórroga
conferida por este Juzgado, sino que además corresponde privarla del
Derecho a Honorarios, sea total o parcialmente, ya que es un incumplimiento de
los deberes a cargo de la Licenciada y su accionar extemporáneo, advirtiendo
también que no existió “Caso Fortuito “ o “Fuerza Mayor” en el caso de marras, la
excusa invocada por la perito no resulta un impedimento esencial para haber
solicitado en tiempo y forma la prórroga de plazos (la que fuera peticionada en
forma extemporánea). Como notará Usía de ese certificado médico de dudosa
procedencia, cuya legitimidad esta parte no consciente y pone en duda, surge que
con fecha 18/10/2023 habría sido operada de Vesícula, y que debió permanecer
internada durante 24 hs.
Que se señala también que la conducta o accionar
irresponsable de la perito es reiterativa o reincidente entendiendo que a lo largo
de su desempeño en autos, no era la primera oportunidad en la que omitía
presentar documentación dentro de los plazos conferidos. Como consta en autos
y tal como esta parte denunció a través de recurso de reposición anterior, la
licenciada Hernández omitió presentar en tiempo y forma su informe pericial
haciéndolo TRECE DÍAS DESPUÉS del plazo dispuesto por el a quo, en clara
infracción e incumpliendo con los deberes a su cargo. Esto fue señalado por esta
parte y a través de una decisión que esta parte no comparte ni compartió Usía
decidió tenerlo por presentado el informe a pesar de su notoria y grosera
extemporaneidad.
Que por lo tanto, y a entender de esta parte, el a quo ha
observado una indulgencia excesiva para con el accionar de la perito,
tolerando que en más de una oportunidad incumpla con los deberes que le
impone el Código de Ritos, deberes que la profesional conoció y debe
conocer desde el momento de la aceptación de su cargo.
Que de lo contrario estaríamos asistiendo a la creación
pretoriana de un nuevo mecanismo legal de suspensión de procedimientos no
previstos por el Código de Ritos, consistente en la declaración unilateral de
voluntad de un auxiliar del proceso sin necesidad de contralor o examen crítico, lo
que es sumamente preocupante.
Que por ello, en su momento, solicitamos y requerimos al
Juzgado de origen que Revoque el Decreto por Contrario Imperio, porque se
estaba teniendo una permisividad excesiva con respecto a la Licenciada
Hernández, permitiéndole hacer y deshacer a su antojo en estos autos,
desnaturalizando groseramente el proceso de marras.
Que por ende lo que se solicita a través de este recurso es
nada más y nada menos que el Imperio del Código de Ritos permitiendo a las
partes de este proceso poder ejercer sus atribuciones y litigar en igualdad de
condiciones sin desnaturalizar las normas que rigen el proceso y la esencia del
mismo.
Que el decreto impugnado es, a entender en esta parte, la
segunda irregularidad notoria que ha sufrido este proceso, siendo una reiteración
de una conducta impugnada oportunamente y que al día de la fecha no se
encuentra consentida por la parte demandada. La excesiva laxitud con la que el
Juzgado ha tratado los plazos del presente procedimiento, en especial en lo
referente a la deficiente actuación de la Perito Psicóloga, son apartamientos del
Código de Ritos que esta parte no tolera solicitando que revoque el decreto en
cuestión bregando por el imperio de la legislación procesal vigente sin
desnaturalizar la misma.
Que producto de esta inobservancia de la normativa
procesal se hizo reserva de cuestionar la legalidad y regularidad del proceso
adelantando que en caso de pronunciamiento desfavorable o contrario a los
intereses de mi mandante todos estos argumentos serán utilizados como razones
o agravios en eventuales recursos de apelación, lo que no debe ser soslayado.
Que por último y en adición a lo manifestado hasta aquí, las
irregularidades no cesan en lo expuesto. Como puede apreciarse del decreto en
cuestión y la labor del Juzgado efectuada con posterioridad, se procedió a generar
“link” o vínculo para dar traslado a la perito únicamente con las observaciones e
impugnaciones cursadas por la codemandada “Municipalidad de Godoy Cruz”,
mientras que las que fueron oportunamente deducidas por el Sr. Appiolaza han
sido omitidas, esto es, sin haber sido digitalizadas u otorgado enlace de acceso a
la perito de las manifestaciones hechas por esta parte contra su pericia.
Que por tal motivo se solicitó en Primera Instancia,se
solicitó expresamente que por las razones de hecho y derecho mencionadas en
el Recurso, el a quo procediera a Revocar por Contrario Imperio el contenido del
Decreto de fs. 59 publicado en lista el día 09/11/2023, solicitando que deje sin
efecto efecto por extemporánea la ampliación de plazos conferida a la perito
psicóloga y, consecuentemente, teniendo por no contestadas las observaciones e
impugnaciones formuladas por las partes.
Que este decreto, luego de dar trámite de ley al recurso, a
través de de Auto de fs. 64 en forma injustificada, según entiende esta parte, se
rechazó el Recurso incoado.
Que en razón de cómo transitó el expediente en Primera
Instancia, esto es, con la Sentencia que rechazó la pretensión de la Sra. Peñaloza,
la pericia impugnada y recurrida con las reservas de solicitar su nulidad en
instancias ulteriores, no produjo ningún efecto lesivo a los derechos de mi
poderdante.
Que sin embargo, al resultar el trámite posterior ante
Segunda Cámara de Apelaciones con resolutivo desfavorable para los intereses
de mi mandante, esta deficiente pericial debe ser traída a colación no solo por sus
deficiencias, sino también por las omisiones de la Alzada en su tratamiento.
Que sobre esto último, note V.E. que se le otorga en el Fallo
de Cámara una notoria trascendencia a la pericial, ya que como se expuso y
analizó en reiteradas oportunidades en este recurso, lo utilizan para acreditar la
existencia de supuesto daño sufrido por la Sra. Peñaloza, un hipotético nexo
causal y, en resumidas cuentas, resulta ser uno de los principales argumentos
esgrimidos por la Cámara para resolver y a entender de esta parte en forma
injusta.
Que del examen de la Sentencia, surge que la misma ha
sido examinada por los Magistrados pero no en su debida magnitud, ya que se ha
omitido examinar las impugnaciones y recursos deducidos por esta parte.
Que para mayor abundamiento, nada expresa la Cámara
sobre los Recursos y Observaciones efectuadas al accionar de la Sra. Hernandez,
lo que es un yerro inadmisible, maxime cuando debemos considerar que a
entender de esta parte la pericia es nula, en razón de no haber obedecido a las
disposiciones del Código de Ritos como oportunamente se señaló.
Que entiende esta parte que, de haber examinado siquiera
en forma somera los Recursos Incoados por esta parte, la Cámara debería
haberse anoticiado de la existencia de vicios insalvables que hacen nula las
conclusiones de la Perito Hernandez.
Que por eso entendemos que es deber de esta Excma.
Corte declara nula la pericia practicada por la contraria, en razón de haber
infringido notoriamente las disposiciones que rigen la actividad en nuestro
CPCCyT.
Que, como consecuencia necesaria, la nulidad de la
pericia por infringir las normas procedimentales acarrea necesariamente la
Nulidad del Fallo impugnado, en particular porque la misma se funda
principalmente en esa probanza, como ya se ha examinado. Funda su
decisorio el Tribunal de Alzada en la supuesta existencia de Daño en razón del
examen de la pericia.
Que este yerro incurrido por la Cámara en omitir estudiar y
analizar las impugnaciones y los recursos introducidos por esta parte debe ser
subsanado por la SCJMza, tal como se solicita.
3) VIOLACION DE PRINCIPIO DE CONGRUENCIA. ERROR EN EL QUANTUM
INDEMNIZATORIO:
Que también se encuentra Viciada la Sentencia recurrida en
razón de haber violado el Principio de Congruencia y también por incurrir en
graves errores al momento de cuantificar el supuesto daño sufrido por la Sra.
Peñaloza.
Que infringe este principio en razón de haber resuelto “Plus
petita”, esto es, por una cuantía o monto mayor al requerido por la Sra. Peñalzoa.
Como surge del expediente, al momento de interponer la demanda reclama un
resarcimiento que asciende a la suma de PESOS TRES MILLONES
SEISCIENTOS MIL ($3.600.000).
Que al resolver, la Alzada se aparta de lo peticionado,
cuantificando el daño en la suma de PESOS DIECINUEVE MILLONES
($19.000.000).
Que esto no solo es improcedente en razón de que como
se ha sostenido a lo largo del expediente y en particular de este Recurso, sino
también resulta improcedente per se por ser violatorio del Principio Procesal de
Congruencia.
Que el apartamiento de las constancias de la causa es
patente por parte de la Cámara, lo que constituye arbitrariedad. Es claro el
apartamiento de Alzada de los términos de la traba de la litis, y ello se agrava aún
más si consideramos que en ningún momento exponen los Camaristas cual o
cuales han sido los criterios que los llevan a cuantificar el supuesto daño que
detallan en su fallo.
Que solo se limitan a exponer que “...El art. 1741 CCyC,
señala a los efectos de la cuantificación, en su parte pertinente: “El monto de la
indemnización debe fijarse ponderando las satisfacciones sustitutivas y
compensatorias que pueden procurar las sumas reconocidas.” De este modo se
incorpora al texto legal la teoría de los placeres compensatorios. ...” (...) “...de tal
modo, a los efectos de justipreciar el monto resarcitorio, tendré en cuenta además
de la función compensatoria del dinero, los reconocido en supuestos similares por
este tribunal. La actora peticiona la suma de $3.600.000. lo que implica aprox. 79
jus, a la fecha de inicio de demanda....”, (...) “...Teniendo en cuenta las funciones
satisfactorias del dinero y lo dispuesto por el art. 1741 CCyC, los montos
reconocidos en casos similares por este tribunal, especialmente en la causa
“M.L.E.B. c. Fundación Instituto Universitario” corresponde fijar la indemnización
en la suma de $ 19.000.000 (aprox. 38 jus) a la fecha de la presente sentencia,
que le permitirá a la actora recurrir a bienes y servicios que le permitan menguar
los padecimientos sufridos a raíz de las situaciones vividas...”.
Que al momento de Contestar Demanda, esta parte
indicó con claridad y precisión que el monto requerido por la actora como
indemnización, además de improcedente, resultaba injustificado en virtud
de que la contraparte jamás indició de donde surgía el monto solicitado, esto
es, a cual o cuales “satisfacciones” o “placeres” sustitutivos refería entendiendo
esta parte que ello es carga de la accionante.
Que así, ese defecto jamás fue subsanado por la contraria
en las numerosas oportunidades procesales que se le presentaron, y continúa
arrastrando esas deficiencias al día de la fecha.
Que la magnitud del yerro resulta mayor si analizamos que
el mismo fue base de un error de cálculo para la Segunda Cámara de Apelaciones,
que en lugar de explicar de dónde proviene el Quantum indemnizatorio, se limita
a hacer una operación aritmética conocida como “la regla de tres” para cuantificar
la -improcedente- indemnización que ha determinado.
Que para ello acude a la unidad “JUS”, que como se
sabe en el foro no es un bien en sí, sino una medida que se utiliza para
cuantificar honorarios, determinar competencia de los Juzgados de Paz,
entre otras funciones. El mismo, en ninguna normativa está previsto como
mecanismo de actualización de pretensiones, y ello tampoco es solicitado
por la contraparte. Distinto sería si se utilizaran medidas o formulas de valor (ej.
la Canasta Básica Total, o conceptos similares) que permiten prever que placer o
placeres sustitutivos tienen idoneidad o entidad suficiente para compensar el daño
que habría sufrido la peticionante, pero nada de ello ocurre en el caso de marras.
Que es práctica tribunalicia deseada y frecuente que los
litigantes consignen cual o cuales son los placeres sustitutivos o compensantorios
que determinan el monto indemnizatorio pretendido, pero con claridad surge que
ello no fue realizado por la Sra. Peñaloza y sus letrados, privando al presente
expediente de cualquier parámetro válido para poder inferir cuál sería un monto a
indemnizar.
Que ese defecto en la interposición de la demanda se
transformó por traspolación en un vicio del Fallo recurrido, ya que el monto
indemnizatorio- nuevamente, improcedente- aparece como injustificado, privando
de validez al razonamiento del Tribunal de Alzada, ya que claramente el quantum
fijado es arbitrario, tal como el resto de la Sentencia en Análisis.
Que por lo tanto, la sentencia debe ser anulada y fallada
nuevamente en los estrictos términos de la demanda y del responde y no sobre
elementos ajenos que nunca se alegaron por las partes ni se probaron en modo
alguno, siquiera que la sociedad que la Cámara menciona tenga competencia para
hace el reclamo de autos. Un total exceso jurisdiccional arbitrario.
V.- CONCLUSIONES - PRETENSION:
Que en resumen, se solicita a esta Excma. Suprema Corte
de Justicia que se avoque al conocimiento de estos autos, estudiando las
constancias del mismo a lo largo de todo su trámite y subsane las deficiencias
sindicadas por esta parte.
Que el Fallo de la Segunda Cámara de Apelaciones de la
Primera Circunscripción Judicial de nuestra Provincia, recaída en los autos N°
57321 según numeración de la Alzada, es violatorio de Garantías y Derechos
Constitucionales ya indicados en detalle, consagrados tanto en la Carta Magna
Nacional como así también la Provincial.
Que en razón de la Arbitrariedad manifiesta, en la deficiente
apreciación de los hechos, prueba y derecho concernientes al caso, se lesionan
los derechos del Sr. Appiolaza previstos en los arts. 16, 17, 18 y 75 inc 22 de la
Constitución Nacional; arts 8, 16, 17, 25, 148, 149 cc y ss de la Constitución
Provincial, así como las demás normas reglamentarias de estas que resultan de
aplicación.
Que también se han infringido normas procesales
denunciadas del CPCCyT, viciando el procedimiento discurrido en estos obrados,
y por ello también ha resultado en un accionar de la Cámara de Apelaciones
contrario a las claras disposiciones del Código Civil y Comercial de la Nación.
Que por ello, en resumen, lo solicitado a V.E. es que se deje
sin efecto el Fallo de Cámara que se acompaña a esta presentación,
privandolo de producir efectos legales que lesionen y perjudiquen los
derechos de mi poderdante, y en el mismo acto se confirme la Sentencia de
Primera Instancia recaída en los autos N°272606 CUIJ 13-06871372-7,
tramitados ante el TRIBUNAL DE GESTION ASOCIADA PRIMERO, por resultar
el Fallo emitido por el a quo Justo, acorde a Derecho y por haberse aplicado
Perspectiva de Género en el trámite como surge con claridad de las constancias
del expediente.
VI.- RESERVA RECURSO:
Que en este acto hago reserva del recurso extraordinario
federal por violación de los art. 16, 17, 18, y 75 inc 22, cc y ss CN.
VII.- PETITORIO:
Conforme lo expuesto solicitamos a esta Excma CSJMza:
1) Se tengan por presentado en tiempo y forma el recurso extraordinario
provincial; y se soliciten los autos principales a fin de proceder a la Admisión
formal de los remedios intentados.
2) Se tenga presente la recusación sin expresión de causa y la reserva del
Caso Federal realizada.
3) Oportunamente, al resolver haga lugar al recurso interpuesto y anule la
resolución por la violación de los derechos y garantías respecto al Sr. Appiolaza
previstos en los arts. 16, 17, 18 y 75 inc 22 de la Constitución Nacional; arts 8,
16, 17, 25, 148, 149 cc y ss de la Constitución Provincial, confirmando la
Sentencia de Primera Instancia, con Costas.
Proveer de Conformidad
SERÁ JUSTICIA.-
Firmado Digitalmente
Dr. Joaquín FALITI
Mat. SCJMza N°9.259
RATIFICA
Excma SCJM:
MARTIN DANIEL APPIOLAZA, por derecho propio, en
estos autos CUIJ: 13-06871372-7, Nº 272.606 caratulados “PEÑALOZA
GABRIELA PAOLA C/ MUNICIPALIDAD DE GODOY CRUZ Y
APPIOLAZA MARTÍN DANIEL P/ DAÑOS DERIVADOS DE VIOLENCIA
DE GÉNERO”, ante V.S. me presento y respetuosamente digo:
Que vengo a ratificar todo lo hasta aquí actuado en mi
nombre y representación por los Dres. Joaquín I. Faliti y/o Agustín L.
Giachini y/o Federico Giachini, lo que solicito se tenga presente.
Proveer de Conformidad
SERA JUSTICIA.-
Martín Appiolaza
DNI: 21877377