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PEM Módulo 2 25

El documento aborda el crecimiento y desarrollo económico, diferenciando entre ambos conceptos y destacando la importancia de indicadores como el PIB y la distribución equitativa del ingreso. Se exploran las ideas de Raúl Prebisch sobre el deterioro de los términos de intercambio entre materias primas y bienes industrializados, enfatizando cómo esto afecta a los países en desarrollo. Finalmente, se discuten las implicaciones de estas teorías en la inserción de los países periféricos en la economía global y su necesidad de transformar sus patrones productivos.
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PEM Módulo 2 25

El documento aborda el crecimiento y desarrollo económico, diferenciando entre ambos conceptos y destacando la importancia de indicadores como el PIB y la distribución equitativa del ingreso. Se exploran las ideas de Raúl Prebisch sobre el deterioro de los términos de intercambio entre materias primas y bienes industrializados, enfatizando cómo esto afecta a los países en desarrollo. Finalmente, se discuten las implicaciones de estas teorías en la inserción de los países periféricos en la economía global y su necesidad de transformar sus patrones productivos.
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1

INSTITUTO SUPERIOR DE
FORMACIÓN DOCENTE Nº82

4to. AÑO GEOGRAFÍA

PERSPECTIVA: PROBLEMAS
ESPACIALES MUNDIALES

MÓDULO DE LA CÁTEDRA Nº2


INTEGRACIONES REGIONALES.
INTERCAMBIO Y DESARROLLO

PROFESOR: HUGO MARTÍNEZ


2

CRECIMIENTO Y DESARROLLO

CONCEPTO DE
CRECIMIENTO ECONÓMICO
Se considera que el crecimiento económico es el aumento de la
renta o el valor de bienes y servicios finales producidos por una
economía en un ámbito geográfico específico, generalmente de
un país o una jurisdicción (provincias, municipios, ciudades) en
un determinado período de tiempo; y en la mayoría de los casos
se lo pondera anualmente.
En líneas generales, el crecimiento económico se refiere al
incremento de determinados indicadores, como la producción
de bienes y servicios, el mayor consumo de energía, el ahorro,
la inversión, una balanza comercial favorable (con más valor de
exportaciones que de importaciones), el aumento del consumo
de calorías por cápita, etc.
Entonces, el mejoramiento de estos indicadores debería llevar
teóricamente a un alza con respecto a las condiciones de vida
de la población del país.
Así la medición del crecimiento económico, habitualmente es
realizada considerando en porcentaje de aumento del Producto
Interno Bruto real o PIB; y se asocia a la productividad.
En esos términos, el crecimiento económico así definido se ha
considerado (históricamente) muy deseable; porque guarda una
cierta relación con la cantidad de bienes materiales disponibles
y por ende, teóricamente debería generar una cierta mejora del
nivel de vida de las personas.
Sin embargo, algunos autores han señalado que el crecimiento
económico puede ir acompañado de externalidades negativas;
ya que, dado que evalúa el aumento del valor de los bienes que
son producidos por una economía, evidentemente también está
relacionado con lo que se consume o, en otras palabras, gasta.
El motivo por el cual, según este razonamiento el crecimiento
económico puede no ser realmente deseable, es que no todo lo
que se gasta o consume es renovable, como muchas materias
primas o recursos agotables (hidrocarburos, minerales, riquezas
forestales, etc.).
3

CONCEPTO DE DESARROLLO ECONÓMICO

El desarrollo económico, se puede definir como la capacidad de


los países o jurisdicciones para crear riqueza a fin de promover
y mantener la prosperidad o el bienestar económico y social de
sus habitantes.
Entonces, al referirnos en una forma sustancial con respecto al
desarrollo económico, incorporamos distintos conceptos como
la distribución equitativa del ingreso, la pobreza, la exclusión
social, las condiciones de vida (la satisfacción de necesidades
como la alimentación, la salud y la educación), la construcción
de infraestructura social que permita el acceso a los servicios
públicos indispensables a toda la población, el mejoramiento de
la infraestructura productiva y las inversiones geográficamente
bien equilibradas de la renta nacional.
Por lo general, la política pública tiene como principal objetivo
el crecimiento económico continuo y sostenido, y la expansión
de la economía nacional de manera que “los países en vías de
desarrollo” se hagan “países desarrollados”.
El proceso de desarrollo económico, supone ajustes legales y
también institucionales; los que son hechos para dar incentivos
para fomentar las innovaciones e inversiones; con el propósito
de crear un sistema eficiente de la producción y además, una
distribución equilibrada de los bienes y los servicios esenciales.
Para entender por qué hasta el momento solo el 20% del mundo
se considera "desarrollado" (Japón, Europa Occidental, Estados
Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, y poco más), se debe
tener en cuenta que el mundo, desde el punto de vista de un
país no desarrollado, es un mundo de pobreza y de escasez.
Por lo tanto, es fundamental el reconocimiento de que no es
que el otro 80% de países están retrasados, es más bien, que el
denominado primer mundo ha tenido el "milagro" del desarrollo
industrial-capitalista que se originó en Gran Bretaña hacia el fin
del Siglo 18 y al comienzo del Siglo 19; y después se difundió a
otros países.
Podría pensarse al desarrollo económico como el resultado de
diferentes saltos cualitativos dentro de un sistema económico,
facilitado por tasas de crecimiento que se han mantenido altas
a través del tiempo; y que, han permitido mantener los procesos
de acumulación de capital.
4

LAS IDEAS DE RAÚL PREBISCH


SOBRE EL INTERCAMBIO

Uno de los más famosos y también controvertidos componentes


del pensamiento del argentino Raúl Prebisch, tiene que ver con
la hipótesis de la tendencia secular al deterioro de los términos
de intercambio entre materias primas y alimentos, por un lado, y
bienes industrializados por el otro.
Estas ideas son más bien conocidas como la hipótesis Prebisch-
Singer; ya que de manera simultánea a Raúl Prebisch, el autor
alemán Hans Singer desarrolló ideas muy similares.
En un principio, esta hipótesis tiene su primer sustento de tipo
fundamentalmente empírico.
Desde finales de la primera guerra mundial, pero especialmente
durante la década de 1930; un período en el que Raúl Prebisch
estuvo vinculado a la gestión económica, los precios reales de
los productos primarios experimentaron una considerable caída.
Pese a la permanente recuperación mostrada por el volumen de
las exportaciones, después de la muy abrupta baja registrada a
comienzos de los años treinta, las capacidades de importación
siguieron estando seriamente disminuidas a causa del deterioro
de los términos de intercambio.
Esta tendencia continuó hasta finales del Siglo 20, cuando los
precios relativos de esos bienes primarios comenzaron a subir,
sosteniendo valores elevados hasta los principios de la segunda
década del Siglo 21, momento en que comenzaron a descender.
Posteriormente y hasta la fecha se encuentran estabilizados en
valores que, a pesar de estar bastante por debajo de aquellos
de la primera década, todavía resultan relativamente altos si los
comparamos con los de la década de 1990.
Prebisch interpretó esas tendencias de acuerdo con un conjunto
de razonamientos teóricos; siendo uno el que, los precios de los
productos de exportación del centro y los de la periferia; se
construyen sobre niveles salariales dispares, generando altos
niveles de desigualdad y bajos salarios en la periferia.
Por otra parte, otro aspecto del razonamiento de Prebisch sobre
los términos de intercambio se relaciona con un tema que atrajo
su interés: el de la alta amplitud de los ciclos económicos en
los países de la periferia.
5

La idea básica es que, en los momentos de alta expansión de la


economía mundial, la demanda de las materias primas y de los
alimentos aumenta abruptamente, generando en el corto plazo
un aumento pronunciado de los precios, pero, por el contrario,
en aquellos momentos; en los cuales, los ciclos económicos se
revierten, los precios de estos bienes caen fuertemente, sin que
existan mecanismos institucionales que permitan frenar estas
caídas, por las razones sociales antes mencionadas.
Esto asociado a la estructura productiva algo más homogénea y
con una productividad mayor en los países centrales, donde el
Estado, los empresarios y trabajadores tienen fuerza suficiente
como para poder apropiarse de buena parte del valor agregado
producido (los asalariados, por medio de sus sindicatos y por el
Estado de Bienestar, logran obtener buena parte del producto.
Incluso, aunque las fluctuaciones puedan esconder tendencias
de fondo, luego de cada ciclo, el deterioro es mayor.
Por esos motivos, Prebisch analizó el tema del deterioro de los
términos de intercambio; debido a que, estaba muy convencido
de que este era un factor; el cual, determinaba la inserción de
los países periféricos en la economía mundial y que limitaría su
desarrollo económico si esos mismos países apostaban por el
crecimiento desde un patrón de exportación primaria.
Entonces, dada la especialización de los países en desarrollo en
las producciones de las materias primas y las de los alimentos;
seguramente la tendencia al deterioro de los precios de estos
productos llevaría al deterioro de los términos de intercambio.
El deterioro de los términos de intercambio significa que, si se
mantienen estables los volúmenes exportados por estos países,
su capacidad de compra de bienes y de servicios en el exterior;
es decir que, inexorablemente su capacidad para importación,
disminuirá con el correr del tiempo.
Prebisch analizó la distribución del ingreso y el avance técnico,
en países con estructuras socioeconómicas diferentes.
Los países de la periferia poseen estructuras productivas muy
heterogéneas, con algunos enclaves de muy alta productividad,
pero generadores de poco empleo y un sector muy considerable
de baja productividad y de subempleo.
La propia debilidad del Estado y de los trabajadores, que tienen
poca capacitación y escaso nivel de organización, combinada
con un alto crecimiento demográfico, reproduce condiciones; en
las que, los salarios se mantienen bajos, en términos relativos.
6

De esta manera, los precios de los productos de exportación del


centro y de la periferia se construyen sobre la base de niveles
salariales muy dispares.
Paralelamente, debemos contextualizar el surgimiento de esas
ideas de Raúl Prebisch y Hans Singer; ya que, la tradición de la
CEPAL (Comisión Económica para América Latina), y también el
estructuralismo en general, siempre han hecho mucho hincapié
en la necesidad de ubicar las ideas en el contexto histórico.
Este ayuda a delimitar problemas que surgen en circunstancias
y momentos específicos y que no siempre pueden ser abordados
exclusivamente a partir de leyes generales.
Sin embargo, el contexto también importa dentro de un mismo
momento histórico; ya que, en la economía del mundo, existen
países que desempeñan diferentes papeles y tienen jerarquías
distintas; y entonces, desde ese punto de vista, los problemas
que enfrentan algunos países pueden ser radicalmente opuestos
de los que encaran otras naciones.
Por lo tanto, las recomendaciones de política para enfrentar una
crisis pueden variar mucho según sea el caso.
Así, el contexto es muy relevante al abordar este tema, porque
Prebisch fue contemporáneo de esos procesos y con posiciones
de autoridad en el mundo académico y profesional.
Desempeñó los cargos de Subsecretario de Finanzas y Director
del Banco Central de Argentina; desde donde percibió, que poco
útiles resultaban los enfoques económicos convencionales para
entender la realidad que vivía; ya que, esas ideas de Prebisch
sobre los términos de intercambio maduraron en un período muy
especial, signado por la profunda depresión de los años treinta.
Entre los años 1932 y 1944, el volumen de las exportaciones
latinoamericanas fluctuó en torno al 91% del nivel alcanzado en
1929, pero la capacidad de compra de estas exportaciones se
mantuvo en promedio en el 67% de los niveles de mismo año.
Detrás de estos promedios se esconden momentos muy críticos;
ya que, en 1932, el poder de compra de las exportaciones era de
solamente el 60% del de 1929.
Queda claro entonces que; la caída de la capacidad de compra
de las exportaciones, se debió principalmente a la baja de los
términos de intercambio; la cual, entre 1929 y 1944 fue notoria.
Otro aspecto de interés es la gran volatilidad de los términos de
intercambio desde la primera guerra mundial.
7

Aunque entre principios de Siglo 20 y el año 1929 no se observa


un deterioro marcado, sí se constata una muy alta volatilidad,
con cimas al inicio de la guerra y un valle después de su final, lo
que Prebisch asoció con los ciclos de la economía mundial y su
impacto específico sobre los países de la periferia.
La pregunta que surge generalmente, es hasta qué punto las
tendencias observadas durante ese período pueden bastar para
considerarlas como una ley general, si fueron permanentes o no
desde el surgimiento de la economía capitalista internacional y
hasta nuestros días.
Las principales conclusiones que extrajo Prebisch al constatar
estas tendencias, estaban relacionadas con la necesidad de los
países en desarrollo o periféricos de transformar sus patrones
de especialización productiva y de su inserción internacional.
En aquellos tiempos, los países más desarrollados basaban su
predominio en una profunda industrialización de sus estructuras
productivas, a la par con rápidos cambios tecnológicos.
Por su parte, la especialización basada en la extracción y en la
producción de recursos naturales; la que, persistía en los países
subdesarrollados, era vista como un camino hacia la pérdida de
las posiciones relativas en el escenario internacional.
A diferencia de lo afirmado por la teoría economía convencional,
la explotación de las ventajas comparativas no conducía hacia
la profundización del desarrollo, sino en cambio, a una perversa
especialización regresiva; la cual iba muy acompañada con el
mantenimiento de estructuras sociales arcaicas.
En aquellos momentos, el debate sobre las tendencias sobre los
términos de intercambio fue intenso; y también, entre los bienes
primarios y los bienes manufacturados.
Sin embargo, hay un componente muy importante del comercio
internacional, que es el costo del transporte.
Efectivamente, al examinar los términos de intercambio, se ve
que la tendencia al deterioro de los precios de materias primas
y alimentos no fue secular, ya que en la “Primera Globalización”
(1870-1913), al contrario, se produjo una mejora de los términos
de intercambio, en los primeros trece años del siglo 20.
Un promedio no ponderado de la información disponible sobre
los países de América Latina demuestra que; entre la década de
1870 y hasta el año 1910, se registró un aumento del 15% de los
términos de intercambio; y que, incluso en el período 1925-1929
los niveles habían sido bastante superiores a los de 1870.
8

Esto indicaría que lo que Prebisch creyó que era una tendencia
secular, en realidad podría verse como un proceso que se inicia
ya bien avanzado el siglo 20.
Otro aspecto es dilucidar si lo constatable son tendencias o son
movimientos repentinos que luego perduran en el tiempo.
Más allá de las fluctuaciones y de repuntes, el deterioro de los
términos de intercambio es realmente notorio a partir de 1929.
Precisamente, aquellas tendencias comprobadas por Prebisch
entre 1930 y 1950 persistieron durante todo el resto de su vida.
Otro tema es si es sensato hablar en términos generales de los
precios relativos de los bienes primarios en su conjunto; ya que,
cada producto es un mundo en sí, con estructuras de propiedad,
las técnicas de producción, las características de las cadenas
internacionales, la regulación y pautas de consumo específicas.
Una primera diferenciación que se puede hacer entre los bienes
primarios es distinguir entre reproducibles y no reproducibles.
Un claro indicador de esto, fue seguramente la crisis energética
que se produjo desde la década del 90 hasta el año 2014; y que,
enfrentó a la región a una fuerte tendencia respecto a la subida
de los precios de los bienes energéticos no reproducibles y a la
búsqueda de fuentes de energía renovables.
Además, el proceso de formación de precios puede ser distinto
cuando se trata de bienes con gran concentración geográfica y
no reproducibles, comparado con los de la producción agrícola.
Si bien en último término esta también se sustenta en un bien
no reproducible; que es el suelo, la producción misma de bienes
agrícolas ha mostrado un permanente aumento de productividad
superando los pesimismos malthusianos y los neomalthusianos
sobre poder alimentar a una población mundial que crece.
En cambio, a pesar de los avances tecnológicos, las reservas de
varios minerales son finitas y hay dificultades de acceso a ellos.
Otro enfoque, es la distinción entre varios productos agrarios de
climas tropicales y los bienes similares de climas templados.
La diferencia, apunta sobre todo al tipo de países que producen
cada uno de estos bienes y a la forma en que se configuran los
respectivos mercados laborales y estructuras de precios.
Los países centrales son mayormente de clima templado y han
iniciado sus procesos de desarrollo mediante cambios radicales
de sus estructuras agrarias que posibilitaron grandes aumentos
de la productividad y también de las condiciones de vida de sus
poblaciones campesinas.
9

Incluso, los países periféricos que entraron en esos mercados


se encontraron con estructuras de precios que posibilitan altas
remuneraciones y la captación de rentas muy considerables.
A la vez, en esos mercados debieron enfrentar, durante largos
períodos, el proteccionismo agrario de los países desarrollados.
Los países que producen bienes agrícolas tropicales, en general
configuran estructuras agrarias; en las cuales, predomina una
abundante mano de obra con unas remuneraciones muy bajas.
Estos países compiten entre ellos en base a salarios bajos y, en
general, su poder de mercado es muy escaso (salvo situaciones
excepcionales, como las primeras etapas del café en el Brasil).
Si bien a muy grandes rasgos las tres categorías de bienes han
mostrado tendencias bastante similares, las diferencias desde
un período a otro son muy notorias.
Durante la “primera globalización”, los bienes de la agricultura
tropical y los metales exhibieron tendencias más firmes al alza
que los bienes de agricultura templada, cuyos precios relativos
subieron recién a comienzos del siglo 20.
El colapso de los términos de intercambio de los años treinta y
cuarenta fue más bien un fenómeno que afectó a los metales y a
los bienes de la agricultura tropical, en tanto que, los productos
de los climas templados, aunque con altibajos, mantuvieron sus
niveles hasta entrados los años cincuenta.
Posteriormente, la caída general de los términos de intercambio
en las décadas de 1960 a 1980 perjudicó más a los productos de
los países de climas templados.
Una excepción fueron los precios del petróleo, con fuertes alzas
en la década de 1970, por las crisis petroleras de 1973 y 1979.
Finalmente, al analizar el auge de los precios relativos durante
la primera década del Siglo 21, queda bastante en claro que son
principalmente los metales los que muestran una recuperación
en niveles similares a los de la “primera globalización”.
Para el caso de los bienes agrícolas la situación parece ser muy
diferente; ya que, a pesar de sus recientes mejorías, solamente
han logrado recuperarse de las caídas que habían sufrido desde
la década de 1980.
Otra cuestión a considerar es el comercio exterior de América
Latina, para ver si continúa siendo entre las materias primas y
los alimentos, por una parte, y los bienes manufacturados, por
la otra; ya que el intercambio global se ha transformado.
10

El tradicional intercambio entre las materias primas respecto de


las manufacturas dio lugar, durante la denominada “edad de oro
del capitalismo” entre 1950 y 1973, a una notable expansión del
comercio intra-industrial.
Posteriormente, la creciente industrialización de la periferia de
la economía mundial y algunos procesos de desindustrialización
de los países centrales, llevó a que los países periféricos logren
un aumento proporcional de las exportaciones industriales.
Paralelamente, los servicios fueron adquiriendo una proporción
más importante, no solo los de la hostelería, el turismo y otros
similares; sino también los servicios financieros, los educativos,
los medicinales, tecnológicos y logísticos.
Esto modifica las canastas de exportaciones e importaciones;
con lo cual, los precios de las materias primas y alimentos, por
un lado, y de las manufacturas, por el otro, ya no representen
los términos de intercambio de los países en desarrollo.
Sin embargo, si bien esto sería cierto en las economías de India
y China, no parece serlo en las de América Latina.
Esto se entiende; ya que, aunque varios países han logrado una
cierta industrialización, también se produjo una re-primarización
de las economías bajo la liberalización comercial y las nuevas
tendencias de la demanda y los precios internacionales.
En la discusión sobre los términos de intercambio, otro aspecto
de interés es el de su relación con el crecimiento económico y
el cambio estructural.
En la teoría del deterioro de los términos de intercambio, la idea
subyacente es que este bloquea el crecimiento económico por
la vía de provocar un estrangulamiento externo.
Sin embargo, muchos autores han argumentado lo contrario, ya
que consideran que una mejora de los términos de intercambio
alberga el germen de un proceso de bloqueo del desarrollo.
Si entendemos que el desarrollo supone el cambio estructural y
la industrialización de los países periféricos; una mejora de los
términos de intercambio de esos bienes primarios induciría a un
fortalecimiento de una especialización en favor de esos bienes,
inhibiendo así el desarrollo de otras actividades más acordes
con las transformaciones que requiere el desarrollo económico.
Un ejemplo posible, sería para el caso de la Argentina, que los
precios de la tonelada de soja se hubiesen mantenido en torno a
los 600 dólares (como estuvo durante algunos años), de manera
permanente al cabo de varias décadas.
11

A ello se suma la repercusión que tiene el alza de precios en las


relaciones de fuerza de la sociedad en cuestión al fortalecer el
poder de los sectores que controlan los recursos naturales.
En la industrialización latinoamericana, el aumento fue producto
de las medidas de promoción industrial y del estímulo originado
por cambios de los precios relativos favorables a la industria.
Esa hipótesis sobre el deterioro de los términos de intercambio,
marcó el siglo 20 en América Latina; en el ámbito académico y
en el de formulación de los modelos de desarrollo.
De todos modos, el debate sigue abierto y tiene mucha vigencia
en la tercera década del Siglo, cuando el alto precio alcanzado
por la mayoría de las materias primas, desde los últimos años
del Siglo 20 hasta mediados de la segunda década del Siglo 21,
ha propiciado un aumento de la dependencia de la exportación
primaria en varios países de la región.
A pesar de la caída de los precios en los años recientes, todavía
el valor de las materias primas y de los Commodities agrícolas y
minerales, puede mantener esa mencionada dependencia.
En este momento es posible ver las limitaciones de los datos y
los supuestos con que Prebisch trabajó en los años cuarenta y
también se puede y se debe dar mayor complejidad al análisis a
partir del entendido de que no existe “una” materia prima, sino
que hay varias categorías con comportamientos diferentes; que
tampoco existe “un” país latinoamericano cual tipo ideal, sino
distintas trayectorias; ni “un” solo impacto sobre el desarrollo,
sino diversos efectos posibles, dependiendo de un contexto más
amplio de variables.
Sin embargo, la importancia de esta problemática sigue siendo
evidente en varios planos; debido a que la experiencia reciente
muestra que los precios de las materias primas y alimentos aún
presentan una alta volatilidad y ciclos pronunciados.
También, esos precios de las materias primas y alimentos aun
inciden bastante en la distribución del ingreso; incluso, en la
especialización productiva de los países periféricos; y por eso,
ese mismo patrón internacional de diferenciación productiva
sigue reproduciéndose; con lo cual, la tendencia al deterioro
de los términos de intercambio no se ha modificado.
Por todas estas razones, el tema permanecerá sobre la mesa y
las enseñanzas de Prebisch y de la CEPAL (Comisión Económica
para América Latina) continuarán inspirando el debate.
12

LA ECONOMÍA DEL DESARROLLO


La economía de desarrollo surgió como una rama de economía
por la preocupación, luego de la Segunda Guerra Mundial, sobre
el bajo nivel de vida en tantos países de América Latina, África,
Asia y Europa Oriental.
Estos estudios buscaban entender, entre otros puntos, el cómo
se podía lograr el desarrollo económico y social lo más rápido
posible, porqué los procesos de crecimiento industrial y del
desarrollo que se habían visto en Europa Occidental, Estados
Unidos y Japón, no se habían extendido hacia otras naciones,
un proceso que con antes se creía sucedería "naturalmente".
Estas cuestiones se hicieron más urgentes debido a la etapa de
descolonización en el contexto de la Guerra Fría.
Casi desde sus comienzos, dos aproximaciones principales se
destacaron: las corrientes "revolucionarias" y el “desarrollismo”
que fueron inspiradas por varias percepciones marxistas (como
la teoría de la dependencia) y otras corrientes que se podrían
denominar de ingeniería económica o de "economía tradicional"
(aproximación aceptada en las universidades occidentales).
Las primeras aproximaciones de las universidades occidentales
a una teoría de la “Economía del Desarrollo”; asumieron que las
economías de los “países menos desarrollados” (LDC por Least
Developed Countries en el idioma inglés), eran tan diferentes de
las de los países desarrollados que la economía básica no podía
explicar el comportamiento de las economías de estas últimas.
Tales aproximaciones produjeron varios modelos interesantes,
pero no explicaron el crecimiento nulo, el crecimiento lento, o
el crecimiento y el retroceso encontrado en las LDC.
Así, el foco intelectual, se fijó en el estudio de cuáles funciones
básicas de la economía se encuentran también en las LDC.
Esto clarificó las aproximaciones, que a veces bordeaban en el
racismo o etnocentrismo creando modelos más efectivos.
Por su parte, la economía tradicional, sin embargo, todavía no
entendía el modelo de crecimiento débil y fracasado; mientras
que, las aproximaciones revolucionarias explicaban el atraso o
las fallas en el desarrollo; sin embargo, no ofrecían un programa
eficiente de acción, dado que donde se pusieron en práctica no
entregaron los niveles de desarrollo que se esperaba.
13

No obstante, se puede alegar que el problema principal para


estas aproximaciones fue político; ya que, sus propuestas no
eran aceptables para los países desarrollados, en el sentido de
estar generalmente asociadas con políticas "anticapitalistas".
Todo lo anterior, más otros factores socioeconómicos, dieron
motivo a que, a partir de la década de los setenta del siglo 20,
se buscara una nueva aproximación como guía práctica para la
acción de los gobiernos en relación a esta problemática.
Estas nuevas demandas se concretaron en el llamado Consenso
de Washington; pero tampoco esto frenó el interés académico.
Actualmente, el campo de estudios del desarrollo económico es
todavía un campo en construcción, que busca revisar modelos
económicos básicos y elaborar modelos nuevos para explicar el
comportamiento de economías en vías de desarrollo.
A nivel macroeconómico se han producido importantes avances
para la explicación el crecimiento de la producción, gracias a la
combinación de los enfoques de oferta y demanda.
Estos estudios tienen en cuenta los efectos de la inversión, el
comercio exterior y otros factores, así como las interrelaciones
entre diversas variables.
Además, se ha demostrado que el capital humano (sobre todo a
través de la educación y también la cultura), tiene en general
una influencia positiva en el crecimiento de la producción por
habitante, de acuerdo con investigaciones de diversos autores.
Otras cuestiones de gran interés son el papel del capital social
(calidad de las instituciones, confianza social y en el gobierno;
y la libertad para impulsar iniciativas empresariales y sociales.
Incluso, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) analizó
el desarrollo de los países desde una perspectiva económica.
Así, se fue considerando al desarrollo casi como un sinónimo de
crecimiento económico; es decir, relacionado a la capacidad de
cada país de generar riqueza por producción y comercialización
de bienes y servicios.
En esta línea de pensamiento se suponía que los beneficios del
crecimiento económico se extenderían hacia todos los grupos
sociales, independientemente de su nivel económico.
El principal indicador utilizado para medir el desarrollo fue el
producto bruto interno por habitante (PBI por habitante); el que
representa una medida del valor de los bienes y de los servicios
producidos por un país (la riqueza generada) distribuido en la
cantidad de personas que lo habitan.
14

Según ello, los países de mayor PBI por habitante eran los más
desarrollados.
Más adelante, se consideró que los factores económicos por sí
solos no daban una explicación suficiente para comprender las
diferencias entre los niveles del desarrollo en distintos países; y
incorporaron factores sociales como componentes esenciales.
Así se sumaron las características sociales y demográficas, los
ambientes, las condiciones de las mujeres o el empleo.
En la década de 1970 hubo consensos sobre el significado del
desarrollo económico y su relación con las condiciones de vida;
y que, el desarrollo debía centrarse en la satisfacción de las
necesidades básicas de las personas.
Ahora se sabe que, aunque un país crezca económicamente no
alcanza para que la población mejore sus condiciones de vida; y
es esencial como se distribuye la riqueza generada; también, se
analiza si las personas acceden a los derechos sociales.
Así, se superó la idea errónea; la cual, entendía al crecimiento
económico y al desarrollo económico como sinónimos.
En cierta forma, podrían considerarse como complementarios, o
al crecimiento económico como parte del desarrollo; y también,
que, el verdadero desarrollo económico, debía evidenciar una
mejoría en el bienestar y progreso de todos los habitantes de un
país; y de todas las zonas geográficas de ese territorio.
Esto significa que no se debe considerar como desarrollo, a
aquel crecimiento que produce beneficios solo a un sector de la
producción, a una clase social o a pocas zonas de una nación.
Además, se tomaron como ejemplo, a países con gobiernos o el
Estado que acumulaban muchas reservas monetarias, mientras
el pueblo padecía carencias económicas ni tenía acceso a los
servicios sociales como la salud y la educación.
A partir de los años 90, surgió una nueva categoría denominada
“Desarrollo Humano”; pensada para que la idea el desarrollo no
quede circunscripta solamente a un cálculo mercantil y debería
incorporar los aspectos sociosanitarios, educativos, laborales,
ambientales, culturales y habitacionales de la población.
Entonces hoy, el desarrollo económico y el desarrollo humano,
son evaluados de modo sincronizado a la hora de considerar las
condiciones de vida de los países.
15

EL DESARROLLO DESIGUAL

Desde la década de 1980 existe una preocupación conceptual y


metodológica que impulsa y obliga a los geógrafos a dilucidar
los cambios socioeconómicos que afectan a todo el mundo.
Según Milton Santos “este proceso de la globalización genera la
mundialización del espacio geográfico”, con una clara tendencia
a la formación de un medio técnico, científico e informacional,
que incluye las siguientes características principales:
“La transformación de los territorios en espacios nacionales de
la economía internacional”.
“La exacerbación de las especializaciones productivas a nivel
del espacio”.
“La aceleración de todas las formas de información”.
“La tensión creciente entre localidad y globalidad a medida que
avanza el proceso de globalización”.
Al mismo tiempo, ha surgido una inquietud en los ambientes
académicos y políticos, con respecto a los efectos en el mundo
por los procesos de apertura de las fronteras nacionales; por la
integración y la formación de los bloques económicos, por los
cambios tecnológicos que vienen afectado la organización de la
producción y vinculan a una parte de la población mundial.
En la actualidad, se realizan numerosas investigaciones y se
proponen ideas con las cuales llegar a comprender el “Sistema-
Mundo” y el desarrollo desigual que se verifica en su interior.
La existencia de claras diferencias en el comportamiento de las
sociedades ha generado, luego de la finalización de la segunda
guerra mundial (SGM), la inquietud de reconocer las causas que
originan la existencia de países avanzados tecnológicamente y
con altos niveles de vida, y de otros países rezagados tanto en
lo tecnológico como también en las condiciones de vida de gran
parte de su población.
La búsqueda de estas respuestas ha generado diversas visiones
con respecto a la naturaleza del proceso de desarrollo de las
sociedades capitalistas; tales como la percepción del desarrollo
en etapas, la escuela estructuralista del desarrollo, la teoría de
la dependencia, las concepciones liberal y neoliberal, la escuela
marxista y algunas otras más.
16

Posteriormente, en la gran mayoría de los trabajos de diferentes


autores, relacionados con este tema, se fue adoptando como
marco de referencia teórico, con relación al comportamiento del
capitalismo, la teoría del “Sistema-Mundo” capitalista, en donde
el enfoque del “Sistema-Mundo” busca analizar la formación y la
evolución del modo capitalista de producción, como un sistema
de relaciones económicas, sociales, políticas y culturales, que
nació a fines de la edad media europea y que evolucionó hasta
convertirse en un sistema planetario.
Entonces se distingue la existencia de un centro, una periferia y
una semiperiferia; y diferencia entre las economías centrales, a
una economía hegemónica que articula al conjunto del sistema.
Con respecto a la clasificación de los países en una periferia y
semiperiferia; varios autores la ven como arbitraria, y proponen
el concepto de periferias; el cual, incluye todos los estados de
desarrollo de los países y su papel dentro del sistema mundo.
Immanuel Wallerstein, define a la “Economía-Mundo” capitalista
como “un sistema que incluye una desigualdad jerárquica de
distribución, basada en la concentración de determinados tipos
de producción (producción relativamente monopolizada, y por lo
tanto de alta rentabilidad), en ciertas zonas limitadas”.
A lo largo de los cambios en el “Sistema-Mundo” capitalista, han
acontecido cambios en los centros mundiales de acumulación,
pero los mecanismos de funcionamiento no han cambiado.
El desarrollo desigual se interpreta como el resultado de un
proceso histórico de las relaciones sociales de producción y de
las fuerzas productivas; la cual, se expresa concretamente en
diferentes formaciones sociales localizadas territorialmente, en
las cuales se manifiestan las especificidades de cada sociedad
y también en las relaciones generales que se establecen en el
“Sistema-Mundo”.
Las condiciones diferenciales en los comportamientos de los
países (y al interior de estos), se ha establecido en el “Sistema-
Mundo” y es inherente al desarrollo capitalista.
Así, la desigualdad del desarrollo se reproduce en los ámbitos
sectoriales y territoriales, así como también en las diferentes
esferas de la sociedad, la economía, la política y la cultura; por
lo tanto, se plantea precisamente, que el proceso de desarrollo
es multidimensional.
17

Estas características de desigualdad del “Sistema-Mundo”, han


generado una apropiación de ciertos excedentes de los países
periféricos y semiperiféricos por parte de los países avanzados.
Esta expoliación se reproduce y se refuerza tanto en el ámbito
nacional y como regional, en el que el desarrollo de las fuerzas
capitalistas juega un papel claro y determinante, para definir
precisamente, las relaciones de producción que se establecen
en el nivel nacional y las características con que el sistema va
a operar en los países periféricos.
El sistema mundial capitalista tiene una dinámica que genera
diferencias en los territorios que movilizan al sistema, dado que
las condiciones de centralización y de concentración mundial
del capital, requieren establecer relaciones más dinámicas.
Entonces, la tendencia a la internacionalización del capital, es
una respuesta para las limitantes que existen en un sistema
cerrado de poder incrementar la tasa de ganancia.
Este proceso de internacionalización ha establecido desde un
principio unas relaciones subordinadas con territorios desde los
inicios de la expansión capitalista, generándose así, formas de
apropiación territorial y de cierto establecimiento de dinámicas
sociales diferenciadas en los países.
Todo esto ocurre bajo el patrocinio del capitalismo mundial, en
donde existen unas relaciones de poder económicas, sociales y
políticas, que se refuerzan y establecen la naturaleza de las
relaciones de dependencia entre las distintas naciones.
Si entendemos como válida la idea de que el desarrollo desigual
se da como resultado de un proceso histórico de las relaciones
sociales de producción y de las fuerzas productivas; y que se
expresa concretamente tanto sectorial como territorialmente;
esto significa que las diferencias entre y dentro de los países,
son el resultado de la interacción de las formaciones sociales y
económicas diferenciadas por procesos históricos particulares,
y la interacción de las relaciones generales que se establecen
en el “Sistema-Mundo” capitalista.
La formación social se entiende entonces como la “evolución
diferencial de las sociedades, en sus marcos propios y en su
relación con las fuerzas externas, ya que la organización local
de la sociedad y del espacio, reproduce el orden internacional.
En esta categoría se involucran así todas las dimensiones de la
vida de la sociedad (economía, política, cultura).
18

Las diferentes maneras de organización social en las naciones


dependientes, están dadas por las diferentes dotaciones de los
recursos naturales y por las condiciones de productividad del
trabajo, socialmente construidas.
El capitalismo se establece, en las diferentes naciones y en sus
regiones, como un sistema hegemónico, que revoluciona a las
formas de la organización social “no capitalistas” distintas,
estableciendo relaciones diferenciadas geográficamente, dadas
la distribución de recursos y fuerzas productivas.
Se acepta de esta forma, la tesis de que ya no existen distintos
modos de producción coexistiendo, sino que el capitalismo los
destruye y utiliza esas formas de producción que existieron en
el viejo modo de producción.
Existen relaciones entre formas capitalistas y no capitalistas en
la economía campesina; ya que, la producción de autoconsumo
(no capitalista) en algunas regiones se sostiene por los ingresos
monetarios que se obtienen por la venta de la fuerza de trabajo
(relación capitalista).
En este sentido, las viejas formas de organización pueden ser
parte del funcionamiento del capitalismo.
Las formas diferenciadas en la organización social y territorial,
dan cuerpo a los modos de producción dentro del capitalismo en
los distintos países; y también, en las diversas zonas interiores
que forman los territorios nacionales.
Esas maneras, son aquellas que fueron construidas debido a la
apropiación desigual del territorio por parte del capitalismo;
pero en las cuales, la organización y la producción capitalista
son hegemónicas, ya que son las que dinamizan al sistema local
y regional, subordinando a las formas no capitalistas.
Esta dinámica genera particularidades en la organización de las
fuerzas sociales de producción y reproducción del sistema.
Esto nos permite reconocer las formas sociales y económicas
que configuran la totalidad de una sociedad y de sus formas de
organización social y de la producción específica.
Así, a través del concepto de formación social y económica, es
posible reconocer las similitudes y establecer las diferencias
entre las diferentes sociedades.
Entonces, podemos identificar el desarrollo desigual con mayor
concreción, ya que las formaciones sociales están definidas por
su localización espacial.
19

Esto nos permite reconocer las diferencias entre los territorios;


ya que, éstos representan la organización particular que tiene
cada grupo social, su relación con el ambiente y sus recursos, y
la materialización de las particularidades generadas por los
procesos históricos que cada sociedad vive.
Se usa el concepto de territorio involucrando distintas escalas
de análisis (internacional, nacional, regional, local).
Se define con esta amplitud ya que se considera que el análisis
de cualquier escala, nos va a permitir determinar formaciones
sociales particulares que diferencian unos territorios de otros.
Así, ese proceso de integración encontrará diferencias en las
formaciones sociales que se integran; ya que, se verifican unas
considerables diferencias entre el Mercosur, la Unión Europea,
el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, etc.
Lo mismo sucede al analizar la escala subnacional; ya que, las
diversas regiones de los países tienen formaciones sociales que
diferencian las distintas zonas de los territorios.
Por ejemplo, en la Argentina, las regiones mantienen diferentes
formaciones sociales que permiten distinguir las características
sociales y productivas entre la Región Pampeana, la Región de
Noroeste y la Región Patagónica.
La dinámica del sistema mundial determina las relaciones entre
los diversos puntos de un territorio, que responden de manera
diferenciada a los estímulos hegemónicos del exterior.
La naturaleza y la respuesta están íntimamente vinculadas a la
manera en que los recursos se encuentran localizados, y a las
formas socioeconómicas que tienen lugar en ese territorio.
En la actualidad, el sistema mundial se encuentra cruzado por
un notable proceso de cambio.
El mismo se encuentra dinamizado por la presencia hegemónica
de las grandes corporaciones transnacionales que conducen las
transformaciones productivas y tecnológicas; las cuales, están
globalizando las relaciones comerciales y reestructurando los
procesos productivos y la reorganización mundial del trabajo.
Así, la globalización comercial y la reestructuración económica,
resultan en procesos de localización y de relocalización de la
actividad económica.
Las implicaciones de estos fenómenos tienen repercusiones en
la organización espacial de la producción; y van generando dos
procesos: la macrorregionalización y la reorganización regional
al interior de los espacios nacionales.
20

Por eso, como el capital y el trabajo encuentran localizaciones


territorializadas, se considera que los procesos de producción
siempre se realizan en lugares específicos del territorio; por lo
tanto, en la esfera internacional operan los mecanismos de la
circulación, la distribución y el consumo.
Las características de la fuerza de trabajo y de la estructura
económica, se encuentran determinadas históricamente, lo que
le da características únicas a cada territorio.
La localización de producciones modernas en sub-espacios con
la infraestructura necesaria, genera espacios globalizados en
los que se dan los procesos hegemónicos; existiendo espacios
mundializados, muy enlazados en redes mundiales, controlados
corporativamente, que se manejan en la lógica global.
Por eso, las relaciones entre los sectores modernos establecen
reconfiguraciones en las relaciones territoriales; ya que, la
revolución informacional, permite establecer redes que vinculan
puntos territoriales diferenciados y distantes; en los cuales, se
establece una relación vertical.
Así, se establecen relaciones diferenciadas y desiguales en los
procesos mundiales, que se reproducen en el ámbito territorial.
La nueva etapa del sistema mundial que se encuentra entonces
basada en una revolución científico-tecnológica, nos posibilita
observar diversas tendencias a la reorganización del sistema
productivo en todo el mundo; dado que, esta tecnología facilita
la consolidación de los agentes multinacionales, con posiciones
dominantes, que llevan a reorganizar el sistema de producción.
En cuanto a la relación del cambio técnico y las condiciones
generales del sistema capitalista; si bien se hace hincapié en la
gran revolución científico-tecnológica, no se concibe al cambio
técnico como una fuerza autónoma y exógena que revoluciona
las relaciones de producción en el período actual.
Teóricamente se observa que en el proceso de cambio histórico
real que se nos presenta, el invento no es un proceso autónomo,
desligado del proceso de la inversión de capital, ni es posible
separar a éste de sus efectos sobre el desarrollo de la invención
que, a su vez, va actuando nuevamente sobre el proceso de las
inversiones, a través de su influencia sobre la rentabilidad.
Se concibe que toda revolución económica traiga importantes
innovaciones tecnológicas, que pueden cambiar las relaciones
de producción de una sociedad, pero que son resultado de la
maduración de las fuerzas productivas y sociales.
21

Esto significa que, “una revolución económica resulta de toda


una serie de fuerzas históricas, combinadas en una determinada
proporción: no es un simple producto de una de ellas.
Así, el énfasis en la actual revolución científico-tecnológica, se
hace con la intención de poder percibir los efectos que tiene en
la organización social de la producción y también en la división
internacional del trabajo.
El antecedente histórico que da origen al cambio científico-
técnico, se encuentra en la crisis del fordismo y se puede
caracterizar como una inadecuación del sistema de producción,
ya que las bases de este modelo de acumulación encontraban
ya una contradicción, debido a que ese sistema de producción,
presuponía la estabilidad en la estructura y el crecimiento del
mercado; pero se enfrentaba a una tendencia recesiva; la cual,
se iba agravando con la rigidez del mercado de la mano de obra,
dada su sólida organización sindical.
Por lo tanto, para superar esa complicación, las corporaciones
utilizan nuevas formas para organización basadas en el cambio
tecnológico, la dispersión geográfica hacia zonas con mercados
laborales sin restricciones, las fusiones, la automatización, las
innovaciones en productos, etc.
La importancia del auge generado por la tecnología, encontró
una cima en la década de los 80, llevando a varios científicos a
proponer que se estaba ante un proceso de reorganización del
sistema mundial.
Este proceso se cristaliza en una nueva división internacional
del trabajo, sustentada en una nueva revolución tecnológica e
informacional; y que los cambios pueden representar un nuevo
patrón de acumulación del capital a través de una compresión
espacio-temporal o simultaneidad espacio-temporal.
La importancia en el análisis de la tecnología, lleva a pensar
que la actual industrialización periférica no va aparejada por un
desplazamiento de los sectores generadores de tecnología, por
lo que no la dependencia en este rubro continúa.
Esto significa que las relaciones desiguales del sistema mundial
se reproducen en la nueva dinámica del sistema capitalista, en
el que existen nuevos tipos de producción, que desplazan el
proceso de acumulación hacia nuevos rubros; en los cuales, la
relocalización industrial en zonas o regiones en desarrollo, se
da en los sectores de producción más simples, facilitados por la
flexibilización del proceso de producción.
22

En la actualidad, uno de los factores en la perspectiva de una


nueva división del trabajo; la cual, genera la desigualdad, es el
monopolio tecnológico ejercido precisamente por las empresas
transnacionales (ETNS), que excluye a los países periféricos de
los procesos más productivos, generándose una profundización
de la dependencia y una pronunciada diferencia en el proceso
de exclusión del sistema mundial.
En el proceso actual, el dinamismo en la creación de nuevos
productos de innovaciones tecnológicas, ha generado que los
sectores estratégicos sean el diseño y los productos con un alto
componente de tecnología, que son las partes del sistema de
producción que se establece en los países centrales, y aún más,
en las principales ciudades de estos países.
Una mayor dispersión geográfica, las producciones en pequeña
escala y la búsqueda de mercados a medida no necesariamente
ha conducido; sin embargo, a una disminución del poder de las
corporaciones, y la desregulación ha significado un incremento
en casos de monopolización (luego de competencia intensa) en
sectores como las aerolíneas, energía y servicios financieros.
Las tendencias hacia la creación de grandes corporaciones por
fusiones o captura de empresas, y la aparición de una multitud
de pequeñas empresas, se debe a que las contradicciones en el
mismísimo capitalismo (monopolio-competencia, centralización-
descentralización del poder), se desenvuelven ahora de manera
diferente, a través de la diversificación, la movilidad geográfica
y ante la flexibilidad de los mercados de trabajo, los procesos
laborales y los mercados de consumo, bastante combinados con
una innovación tecnológica, productiva e institucional.
Asimismo, para entender mejor, se realiza una consideración de
las relaciones entre los distintos actores del “Sistema-Mundo”
capitalista; ya que, es importante reconocer que la dinámica
general del propio capitalismo está afectada por los fenómenos
extraeconómicos, lo que permite resaltar la complejidad del
fenómeno de internacionalización del capital y de sus efectos
en el desarrollo desigual.
Así, las relaciones que existen en el sistema mundial entre las
corporaciones y los estados, van afectando la organización del
sistema mundial, donde se plantea el riesgo que enfrenta el
Estado-Nación ante la muy intensa consolidación de los agentes
multinacionales, ya sean públicos liberales o privados.
23

La característica del Estado que se observa ante los centros


hegemónicos, anticipa la tendencia a su debilitamiento como un
rector de los procesos de desarrollo en Latinoamérica.
La importancia de las corporaciones, se puede percibir en los
indicadores que presentan la gran concentración del capital en
el sistema capitalista y la gran presión que pueden ejercer en la
misma configuración de la internacionalización del capital y en
las formas de organización que los estados deben adoptar.
Las corporaciones tienen tal poder en la economía mundial que,
de las 100 mayores economías del mundo, 51 son corporaciones
globales y 49 son países.
En la liberación económica global, hay una cesión de soberanía
a instancias supranacionales por parte de los Estados-Nación.
Esto conlleva redefiniciones del papel del Estado por las cuales,
ya no pueden intervenir firmemente en la economía nacional, y
por lo tanto, en el proceso de desarrollo nacional; existiendo el
gran peligro de adaptarse muy pasivamente en la nueva división
internacional del trabajo en el sistema mundial.
La Relación a la que se hace mención, implica que las grandes
empresas internacionales, no han perdido su filiación nacional,
a pesar de que existen significativas tendencias a la creación
de capitales totalmente globalizados.
La aplicación de políticas neoliberales en el sistema mundial y
al interior de los países, como respuesta a las tendencias de
producción y del comercio en el sistema mundial, ha acentuado
la divergencia entre los países; y también, entre los diferentes
grupos sociales al interior de las naciones.
Como resultado de las disputas por la hegemonía mundial, las
inversiones y los recursos financieros se concentrarán más que
en el período de posguerra, lo que excluye al resto del mundo de
los flujos de inversión, siendo decreciente su participación en la
absorción de estos recursos.
Paralelamente, es importante interpretar lo que ocurre en las
regiones y en la internacionalización del capital en el “Sistema-
Mundo”.
Se considera a la región como el espacio territorial; en el cual,
se materializan todas las fuerzas mundiales, las nacionales, las
regionales y las locales.
Entonces esta definición nos permite diferenciar los procesos
de macrorregionalización y también de la reorganización en sub-
espacios nacionales.
24

Una de las tendencias integradoras de este proceso se observa


en la formación de “Integraciones Regionales”.
Esta integración plantea una cesión de soberanía y genera una
tendencia que aglutina a los sectores modernos o dominantes,
dejando de lado a grandes segmentos de la población.
De esta manera, podríamos entender que, en la actualidad el
desvanecimiento de las fronteras nacionales está condicionado
por el agrupamiento en esas organizaciones transnacionales de
todo tipo y por el contacto con otras regiones.
En términos de la macrorregionalización, el período de cambio
actual, se produce por la reorganización del “Sistema-Mundo”,
En los comienzos, en este proceso se enfrentaban tres centros,
Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.
Posteriormente, China pasó a ocupar un lugar más importante,
que el que anteriormente ostentaba Japón, incluso tomando una
enorme preponderancia que ya lo ubica en la actualidad como la
segunda economía mundial.
Según Wallerstein, antes y ahora, las relaciones de los demás
países con los centros, en el ámbito económico, dependen de la
importancia estratégica que poseen; la cual, está determinada
por tres factores:
1. El grado en que sus industrias sean fundamentales para el
funcionamiento de las cadenas de mercancías clave.
2. El grado en que los países sean importantes o esenciales
para sostener un nivel de demanda efectiva para los sectores
de producción más rentables.
3. El grado en que los países sean importantes en decisiones
estratégicas como la localización, el poderío geo-militar, las
materias primas, etc.)
Es decir, que la macrorregionalización se genera por integración
regional de países y la formación de bloques económicos.
Esta formación de los bloques, tiene como premisa una aguda
competencia por el producto mundial de las principales
economías industrializadas, en donde se generan unas políticas
que, por medio de los acuerdos entre los gobiernos, pretenden
profundizar las relaciones económicas y de otra índole.
Los diferentes grupos que se han generado en esta escala son
profundamente desiguales; ya que, existen diferencias en los
objetivos y profundidad de las organizaciones y en la intensidad
de las integraciones (Tratado Trilateral de Libre Comercio de
América del Norte, Unión Europea, Cuenca del Pacífico).
25

Con respecto a la reconfiguración regional en el interior de los


espacios nacionales, es afectado por la revolución tecnológica
que transforma las fricciones de la distancia, en los cambios
originados en la organización del trabajo y en la promoción por
parte de los Estados Nacionales de las relaciones entre países y
a la promoción de la producción para el mercado mundial.
El sustento teórico y político de este proceso se encuentra en el
neoliberalismo.
La revolución tecnológica globaliza las actividades dominantes
y excluye a las que no generan valor y competitividad; por lo
tanto, mientras el capital se globaliza, el trabajo se regionaliza.
La tendencia globalizadora genera una internacionalización de
los mercados, de los patrones de consumo, de las tecnologías,
comunicaciones y la producción, que generan entonces una red
internacional integrada, pero que, inexorablemente excluye a la
población vinculada a actividades tradicionales.
Existe una gran separación entre el universo de los signos de la
globalización y del conjunto de valores y expresiones culturales
que generan la multiplicación de agrupamientos comunitarios.
Se genera así una dualidad de producción de redes globales de
producción, consumo y comunicación de la estructura social y
la creación de un retorno a lo comunitario.
Este retorno se produce como una respuesta defensiva a las
transformaciones tan aceleradas del sistema, en una dinámica
que, en su aspecto territorial, llega a cuestionar la unidad del
Estado-Nación.
Así, podemos ver que esa tendencia dualizadora, se concreta en
las actitudes y en la reconstrucción de ciertos regionalismos,
de las etnicidades, etc., a la vez que se generan otros vínculos
entre las regiones; los que, pasan sobre la mediación del Estado
Nacional.
Como se puede verificar, las tendencias del “Sistema-Mundo”
llevan a la creación de estas nuevas formaciones regionales
(macrorregionales y las regiones sub-nacionales) caracterizadas
por un desarrollo desigual.
Las mismas presentan entonces, una dinámica polarizada en los
procesos de desarrollo y en los efectos territoriales ocurridos
en sus diversas escalas.
26

“INTEGRACIONES REGIONALES”
O “BLOQUES ECONÓMICOS”

Durante el transcurso del Siglo 20, el capitalismo mundial se fue


profundizando; y a pesar de que, durante sus inicios el sistema
necesitaba espacios más extensos, la tendencia se aceleró con
el fenómeno de globalización económica.
Ese ha sido, uno de los motivos fundamentales que impulsó a
los muchos países para complementar potencialidades, unificar
recursos y extender los mercados, de modo tal que les permita,
competir con mejores desempeños en el sistema económico
capitalista, en la escala mundial, continental y regional.
De esa manera, se han conformado, los denominados “Bloques
Económicos Regionales”, que pueden organizarse mediante dos
esquemas diferentes.
Actualmente existen unas cuantas “Integraciones Regionales”;
las cuales, están obligadas a ser sumamente eficientes; ya que,
la globalización es una clara realidad, que se va profundizando y
también generando nuevas formas de intercambio internacional,
exigiendo adaptaciones, sobre la competitividad comercial y a
la capacidad productiva de los países.
Al mismo tiempo, las diversas integraciones, permiten mejorar
las posibilidades para incorporar nuevas tecnologías enfocadas
para la producción industrial, hacer más eficiente la circulación
de bienes, de servicios, de capitales y también de información,
tanto entre países, como entre diferentes empresas.
Igualmente, todas estas integraciones, presentan dificultades,
mayormente por diferencias en cuanto al desarrollo económico,
extensión territorial, acceso a los mares, posesión de recursos
naturales y otras desigualdades étnico-culturales y sociales.
Por otra parte, la movilidad de población entre distintos países,
suele profundizar situaciones de xenofobia y de discriminación;
principalmente, en aquellos momentos de inestabilidad laboral y
de inseguridad, en el país al cual llegan trabajadores migrantes.
Esto ocurre precisamente porque, los acuerdos de libre cambio,
van reforzando los flujos de capitales, servicios e informaciones
internacionales, implican la circulación a través de las fronteras
de trabajadores especializados.
27

Estos episodios, profundizan las tensiones interinstitucionales;


ya que, cuando hay que evaluar las consecuencias económicas
de transformar el comercio y las políticas internacionales, los
expertos ponderan los efectos de cada decisión y buscan cierto
compromiso entre esos diferentes aspectos.
Lamentablemente, a la inmigración se la trata de forma aislada
de los demás campos de acción política, como si se la pudiera
concebir de manera autónoma, lo que explica la inadecuación
entre las políticas implementadas y sus objetivos.
También, en aquellas integraciones producidas entre países en
vías de desarrollado, pero con notorias diferencias entre socios,
la inestabilidad laboral y los elevados índices de desocupación
en alguno de los integrantes, generan rechazo a los extranjeros;
los cuales, son percibidos como un peligro, frente a las escasas
posibilidades de empleo para los trabajadores locales.
En la actualidad, los intercambios comerciales se incrementan
con un mayor ritmo que la producción global, lo que refleja la
apertura y la interdependencia de las economías, más allá de
las crisis que frenaron la evolución en las diferentes naciones.
Estos aumentos continúan a expensas de graves desequilibrios
económicos, sociales y ecológicos largamente comprobados.
Así, las cifras del comercio internacional permiten observar los
intercambios entre las naciones; pero tanto o más significativos
son los datos sobre las transacciones externas de las firmas
multinacionales.
En estas recientes décadas, casi el 50 % de las exportaciones
mundiales fueron realizadas por las filiales de las compañías
extranjeras, frecuentemente destinadas a otras sucursales de
la misma empresa, ubicadas en terceros países.
Esto demuestra, que las corrientes del intercambio comercial,
están bastante condicionadas por la división internacional de la
producción que dictan esos conglomerados, que tienen poder a
escala mundial; los cuales, modifican a la división internacional
del trabajo entre el Norte y el Sur, pero sin suprimirla.
Estos grandes grupos económicos, tienen también, un enorme
poder; el cual, se ve amplificado por las redes de alianzas que
conforman estas compañías y que; por lo tanto, les confiere una
fuerte influencia sobre las políticas comerciales de sus países
de origen y lineamientos de las organizaciones internacionales,
tanto políticas como económicas.
28

Resulta muy importante destacar que, las transacciones de los


bienes representan en la actualidad, prácticamente un 80% del
comercio mundial.
Estos datos sirven para aclarar que, aunque los intercambios de
los servicios muestran actualmente un mayor progreso relativo,
su gravitación no ha variado demasiado en términos mundiales,
teniendo en cuenta que, en los comienzos de la década de 1980
aportaban 17% del total.
Entonces, se confirma que, entre los productos industrializados,
el mayor crecimiento le corresponde a los bienes “intensivos en
conocimiento” (se trata de las manufacturas cuya concepción y
la fabricación requieren un importante esfuerzo de investigación
científica y desarrollo tecnológico, ya sea de orden privado o de
las esferas estatales; y que, por lo tanto, contienen mucho valor
agregado).
La mayoría de estos productos provienen, fundamentalmente,
de la industria aeronáutica, de la naval, el sector farmacéutico,
de la informática, de la robótica, de la nanotecnología y de las
telecomunicaciones.
Todos estos aspectos demuestran una tendencia permanente al
deterioro de los términos de intercambio (diferencia de precios
entre los productos que exporta y lo que importa un país) a nivel
internacional.
Todos los Estados que hoy participan de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), aumentaron su
tasa de intercambio de bienes de alta tecnología en el curso de
las últimas tres décadas.
Tomando en cuenta a todos estos productos, a los cuales se les
sumarían los de tecnología “media-alta” (automóviles, químicos,
máquinas y aparatos eléctricos) el total estaría representando,
prácticamente dos tercios del comercio de las manufacturas de
diferentes complejidades de los países de la OCDE.
También, se debe considerar que, otro aspecto distintivo es el
incremento del comercio dentro de los mismos sectores: los
países desarrollados intercambian productos pertenecientes al
mismo rubro industrial.
El conjunto de todos estos bienes, pueden ser muy similares (el
comercio intrasectorial de variedad) o pueden diferir en algunas
características; por ejemplo, autos de lujo y autos económicos
(el comercio intrasectorial de calidad).
29

Más de la mitad de los intercambios entre los países de la OCDE


(Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico)
es intrasectorial; aproximadamente 20% de variedad y un 45%
de calidad.
En estos tiempos, los intercambios dentro de un mismo rubro
industrial en la Unión Europea tienen más gravitación en el en el
comercio intereuropeo (aproximadamente un 60 %) que con el
resto del mundo (aproximadamente algo más del 40%).
Considerando a los países productores de materias primas y de
commodities (con la excepción el petróleo) la situación es más
complicada.
Los términos de intercambio (la relación entre el precio de los
productos exportados y el precio de los importados) continúan
evolucionando desfavorablemente para los mencionados países.
Lamentablemente, hoy en día, las situaciones de esas naciones
tienden a empeorar, a medida que avanzan los sustitutos de los
productos agrícolas y los minerales metalúrgicos desarrollados
por las industrias químicas y por la biotecnología de los países
industrializados.
Históricamente, los países del Sur exportan recursos naturales
renovables o no renovables (materias primas y alimentos).
Sólo recientemente se ha producido una toma de conciencia de
los daños ecológicos, a veces irremediables, causados por esas
corrientes del comercio internacional, tan determinadas por las
formas de producción y de consumo de los países capitalistas
desarrollados.
Los intentos para poder conseguir acuerdos y las negociaciones
internacionales promovidas en las distintas cumbres que se han
realizado, no pudieron torcer las tendencias de los intercambios
comerciales; con lo cual, los países de la periferia siguen siendo
víctimas de un “intercambio económico desigual”.
Finalmente, debemos subrayar que, todavía siguen existiendo
grandes errores de cálculo de las corrientes comerciales.
Esto queda evidenciado con el denominado “agujero negro”, que
representa la diferencia entre el volumen de las exportaciones
mundiales y de las importaciones mundiales (que deberían ser
idénticos); ya que, aumentó un poco más en los recientes años,
hasta superan los 250.000 millones de dólares.
30

FORMAS DE GOBIERNO DE LAS


INTEGRACIONES REGIONALES

La primera posibilidad es organizarse intergubernamentalmente,


esto significa que no existe un gobierno superior que actúe por
encima de los gobiernos nacionales.
Entonces, son directamente los propios gobiernos de los países
miembros, quienes definen las políticas comunes, por medio de
congresos, encuentros, reuniones de presidentes, congresos de
ministros y otros funcionarios, destinados especialmente para
las negociaciones.
La segunda forma es organizarse supranacionalmente; es decir,
que en estos casos existe un gobierno superior que actúa sobre
los gobiernos nacionales.
En este caso, se ceden diferentes tomas de decisiones para un
órgano superior, ubicado por encima de los Estados nacionales,
con competencias y con atribuciones para formular y conducir
políticas comunes.
Analizando estos esquemas de organización, podemos ver que
el Mercosur y algunas otras integraciones, están conformadas
intergubernamentalmente; mientras que; la Unión Europea, está
organizada supranacionalmente.
Justamente la Unión Europea cuenta con un poder ejecutivo de
gobierno, con asiento permanente en Bruselas, Bélgica y con un
parlamento exclusivo con representantes de todos los países
miembros y otras instituciones de carácter judicial.
El ejemplo más elaborado es la Unión Europea (UE); la cual, fue
atravesando por diferentes etapas, cumpliendo fines políticos y
económicos desde sus comienzos; pero que, con el correr de las
siguientes décadas, ese “Mercado Común Europeo”, incorporó a
nuevos países, proyectando determinadas acciones; con las que
fue alcanzando importantes metas, que previamente se habían
propuesto.
De todas maneras, corresponde destacar que, los procesos de
integración entre distintos países, pueden responder a ciertos
objetivos económicos, políticos, diplomáticos y comerciales; o
en otros casos, tan sólo se proponen metas sobre el comercio.
31

EL FUNCIONAMIENTO Y
LAS DECISIONES EN EL MERCOSUR
El MERCOSUR toma sus decisiones a través de tres órganos: el
Consejo del Mercado Común (CMC), el órgano superior de esta
agrupación limítrofe, el cual conduce políticamente el proceso
de integración, el Grupo Mercado Común (GMC), que vela por el
funcionamiento cotidiano del bloque, y la Comisión de Comercio
(CCM), encargada de la administración para los instrumentos
comunes de política comercial.
Asistiendo a dichos órganos, existen más de 300 foros para
negociación en las más diversas áreas; los cuales, se integran
por representantes de cada uno de los cuatro países miembros,
quienes promueven diversas iniciativas para ser consideradas
por los órganos decisorios.
Con el paso del tiempo y la expectativa de la implementación de
sus políticas regionales y el avance en los objetivos y las metas
establecidas; el MERCOSUR ya ha creado en distintas ciudades
diversos organismos de carácter permanente entre los que se
encuentran:
El Alto Representante General del MERCOSUR (ARGM).
El Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur FOCEM.
Primer instrumento financiero dirigido a una reducción de las
asimetrías entre los socios de mayor tamaño (Argentina y
Brasil) y los de menor (Paraguay y Uruguay).
El Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos (IPPDH).
El Instituto Social del MERCOSUR (ISM).
El Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR).
La Secretaría del MERCOSUR (SM).
El Tribunal Permanente de Revisión (TPR).
La Unidad de Apoyo a la Participación Social (UPS).
Además, según su reglamento interno, al “Consejo del Mercado
Común”, como órgano superior del Mercosur, le corresponde la
conducción política del proceso de integración.
Con respecto a la Presidencia es ejercida por la rotación de los
Estados Partes, en el orden alfabético por seis meses y utilizará
la denominación de “Presidencia Pro Tempore”; la cual, también
se aplicará a los restantes órganos del Mercosur.
32

NUEVAS METAS PARA EL MERCOSUR

El Mercosur deberá conciliar entre sus miembros, una política


común sólida y sostenida en términos de estrategia comercial.
Por otra parte, las reuniones del Consejo del Mercado Común
serán coordinadas por los Ministerios de Relaciones Exteriores
y podrán ser invitados para participar en ellas otros Ministros o
autoridades de nivel ministerial.
Aunque las principales oportunidades para el intercambio están
relacionadas con la provisión de la energía y la exportación de
alimentos en una escala global, debería encontrar nichos en el
mercado global de manufacturas.
Cada país y todos los estados como bloque económico común,
deberán así encontrar las fórmulas para una mejor integración,
incorporando nuevas metas como son las siguientes:
Las complementaciones sectoriales.
La reducción gradual de las fuertes brechas estructurales.
La complementación energética.
La preservación del medio ambiente.
La cooperación en materia de seguridad.
La protección recíproca de inversiones.
La superación de la actual especialización regresiva.
Por otra parte, muchos de los "propósitos" de este proceso de
integración no se han logrado en la práctica.
Por ese motivo, a pesar del nombre "Mercado Común del Sur", el
Mercosur todavía no es en la práctica un mercado común.
Se trata de una zona de libre comercio, o, si se quiere, de una
unión aduanera imperfecta o incompleta.
Esto se debe a varias circunstancias:
1. La liberalización del comercio intrazona en el Mercosur aún
no está plena (por ejemplo, los sectores azucarero y automotor
están exceptuados del arancel cero en la intrazona).
2. Si bien existe un arancel externo común (AEC) para muchas
mercaderías, se mantienen numerosas excepciones al mismo, y
los Estados partes tienen la facultad de confeccionar una lista
en la que se indican qué bienes quedan exceptuados de dicho
arancel, pudiendo modificarla semestralmente.
3. El 3 de agosto del año 2010, se dio un gran paso al aprobarse
un código aduanero por parte de todos los miembros plenos.
33

OBJETIVOS DE LAS INTEGRACIONES

Cuando enfocamos el análisis en los objetivos económicos, las


llamadas integraciones, responden a intereses, que esos países
pretenden lograr, y entre los cuales, lo más comunes son los
siguientes:

1. Impulsar el comercio bilateral o multilateral y el libre tránsito


de bienes; privilegiando las compras dentro del bloque.

2. Alcanzar niveles de complementación económica, productiva,


comercial, energética y sectorial.

3. Generar un mercado interno mayor y potenciar el valor


agregado: que pueda atraer más inversiones.

4. Posibilitar mayor competitividad de los productos y servicios,


en los ámbitos interno y externo, aumentando la productividad.

5. Impulsar negociaciones en conjunto y con mejor capacidad,


respecto de otros países y/o diferentes bloques comerciales.

6. Conformar un poder decisional en una mayor escala, como los


argumentos de extensión territorial, un espacio geográfico con
mayor diversidad; preservación de los ambientes y recursos; y
buenos estándares de seguridad jurídica y credibilidad política.

7. Concretar metas compartidas, con relación a los indicadores


de macroeconomía, de las políticas sociales, laborales, fiscales
y esquemas monetarios comunes entre los socios.

8. Armonizar políticas conjuntas y la cooperación recíproca en


materia de seguridad.

9. Reducir gradualmente las fuertes brechas estructurales.

10. Abandonar la especialización regresiva y poder garantizar la


protección recíproca de inversiones.
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CLASIFICACIÓN DE LAS INTEGRACIONES


La mayoría de los autores consideran la siguiente clasificación:

1- ÁREA DE PREFERENCIA ARANCELARIA


Se establece entre dos o más países, los cuales, se conceden
una reducción arancelaria de modo recíproco, para algunos
productos o bienes transables.

2 - ZONA DE LIBRE COMERCIO (ZLC)


La misma genera la eliminación de todos los aranceles entre los
países miembros, pero permite a cada uno de ellos, fijar
distintos aranceles externos, hacia otros países no integrantes
del bloque.

3 - UNIÓN ADUANERA
Propone un acuerdo, en el cual, los socios, se obligan a liberar
el comercio de todos los bienes producidos por los miembros
del bloque, y también, la adopción de un arancel externo común
(AEC), hacia todos los estados “Extrabloque”.

4 - MERCADO COMÚN
Este formato, supone la creación de un espacio unificado, en el
cual existe, una libre circulación de bienes, servicios, capitales
y personas entre los estados miembros; y los estados firmantes
también adoptan un arancel externo común (AEC); y obliga a los
socios, a coordinar sus políticas macroeconómicas, tributarias,
salariales y de diversas acciones sociales y productivas.

5 - UNIÓN ECONÓMICA
Es el grado más complejo y elaborado de integración. El mismo
compromete a los países miembros, a conformar un mercado
común en el cual se adopta una moneda para todos los países.
Los miembros, transfieren ciertas facultades de sus gobiernos
nacionales, a entes supranacionales, establecidos por acuerdos
comunes, para coordinar las políticas económicas, comerciales
y sociales dentro de la integración.
Al mismo tiempo, se pueden incorporar nuevos miembros a esta
unión, siempre que reúnan las condiciones necesarias exigidas.
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EJEMPLOS DE INTEGRACIONES

Como modelos de Áreas de Libre Comercio, podemos destacar a


la “La Cooperación Económica Asia-Pacífico” (APEC); en la cual,
participan de la integración países ubicados es tres continentes
distintos, que son los siguientes: Estados Unidos, Chile, México,
Australia, Brunei, Canadá, China, Corea del Sur, Hong Kong,
Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Papúa-Nueva Guinea,
Taiwán, Singapur y Tailandia.
El “NAFTA” o “Tratado de Libre Comercio de América del Norte”
(TLC o también se lo denomina TLCAN), formado por los Estados
Unidos, Canadá y México.
La “Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático” (ASEAN),
integrada por Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur, Tailandia,
Vietnam y Brunei.
De las Uniones Aduaneras las más conocidas son las siguientes:
“El Mercado Común Centroamericano”; del que, participan Costa
Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.
Otra es la “Unión Aduanera Sudafricana” (SACU); integrada por
Botswana, Lesotho, Sudáfrica y Swazilandia.
Incluso, el “Mercado Común del Sur” (MERCOSUR”), iniciado por
Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay; y que, en algún momento
ha sumado Venezuela y a Bolivia como “Miembros Plenos”.
Dentro de las integraciones denominadas Uniones Económicas,
podemos considerar a la “Comunidad Económica de África del
Oeste” (CEAO), cuyos miembros son Benín, Burkina Faso, Costa
de Marfil, Malí, Mauritania, Nigeria y Senegal.
Esta unión, también acordó una especie de asociación, con los
países de América del Norte.
Por último, la Unión Europea (UE), se presenta como el ejemplo
más avanzado de Unión económica y monetaria.
Luego de atravesar diferentes etapas; en las cuales, se fueron
incorporando nuevos miembros; pero también, hace no muchos
años, se desvinculó el Reino Unido de Gran Bretaña.
La “Unión Europea”, actualmente está integrada por veintisiete
países socios, los que son: Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo,
Italia, Francia, Alemania, Irlanda, España, Portugal, Dinamarca,
Suecia, Finlandia, Austria, Grecia, Estonia, Letonia, Lituania,
Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Malta, Chipre,
Croacia, Rumania y Hungría,
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UNASUR (UNIÓN DE NACIONES SURAMERICANAS)

La propuesta de la UNASUR es la nueva denominación asignada


a la Comunidad Sudamericana de Naciones; la cual, se presentó
en el encuentro presidencial de la ciudad de Cusco en Perú en
el año 2004; aunque las cumbres presidenciales comenzaron en
Brasilia en el año 2000.
Esta Comunidad es el espacio natural de unión, convergencia y
la integración de los países de América del Sur y una estructura
compartida de integración política, social, cultural y económica
de mayor envergadura a nivel sudamericano.
El propósito es conformar un bloque unitario sobre la base de un
destino común que le permita a Sudamérica alcanzar relevancia
a nivel internacional y negociar en mejores condiciones.
La UNASUR nació en el 2008, cuando los jefes de Estado de las
doce naciones de América del Sur firmaron un documento que
procura la unificación del Mercado Común del Sur (Mercosur), la
Comunidad Andina de Naciones (CAN); a las cuales, también se
suman Chile, Guyana y Surinam.
Entonces, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador,
Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela sellaron
el proceso en Cusco (Perú); con una sede administrativa que
tendrá lugar en Quito, pero el futuro Parlamento Sudamericano
estaría ubicado en Cochabamba, Bolivia.
Los órganos son el Consejo de las Jefas y Jefes de Estado; el
Consejo de las Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores;
el Consejo de Delegadas y Delegados y la Secretaría General.
Los números del agrupamiento son de importantes: alrededor de
300 millones de habitantes, cuatro idiomas (español, portugués,
inglés y neerlandés), con liderazgo indiscutido en producción de
alimentos y segundo en producción de energía, con las mayores
reservas de agua potable, biodiversidad y de hidrocarburos.
Como contrapartida, todavía persisten aspectos negativos que
se cómo la injustica social y cuestiones ligadas a la corrupción
en los gobiernos y otras estructuras de los estados nacionales.
Parte de la población se encuentra bajo la línea de la pobreza,
no se superó la dependencia financiera y tecnológica; y no hubo
coincidencia ideológica que durase lo suficiente como para que
maduren sus resultados, y la presión externa ha sido aceptada
con cierta complacencia en distintos momentos históricos.
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LA CELAC (COMUNIDAD DE ESTADOS


LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS)

Luego de arduas negociaciones, nació la CELAC, la que significa


Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
Para todos los estados que la forman, resulta fundamental estar
entendiendo que:

1. Durante el Siglo 21 los grandes diálogos serán entre región y


región.
2. La economía se ha hecho global y mientras más coordinación
exista entre vecinos para entender al mundo será mejor.
3. Es tarea esencial una nueva agenda común de conocimiento
y en la tecnología para que cada uno de sus integrantes, puedan
formar parte de las cadenas productivas globales.

De todas maneras, esta nueva integración todavía no tiene una


verdadera identidad; además, no es un nuevo organismo, es una
agrupación, donde un país asume cada año la coordinación.
De todas maneras, en esta nueva agrupación, deberán convivir
cuatro realidades diferentes: México, Centro América, El Caribe
y América del Sur.
De esa diversidad cabe rescatar los elementos capaces de dar
un perfil propio a esta Comunidad.
En primer término, más allá de esta integración, lo realmente
necesario sería construir un plan para integrarse al mundo de la
mejor forma posible.
Décadas atrás, nació el “Grupo de Río” en 1986, bajo el fuerte
impulso de varios países sudamericanos como Argentina, Brasil,
Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela.
Esa agrupación, fue importante como mecanismo de consulta y
coordinación política, sobre todo en el rescate y fortalecimiento
de la democracia para nuestros pueblos.
Ahora, en el Siglo 21, desafíos están mayormente afuera; y ese
es el marco donde se deberá construir, según los optimistas, “lo
Común de esta nueva Comunidad”.
Siguiendo con ese pensamiento, toman importancia esas cuatro
realidades, con distintas velocidades de crecimiento.
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REFERENCIAS DEL NAFTA O TLCAN

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) o


North American Free Trade Agreement (NAFTA), es un conjunto
de reglas que los tres países acuerdan para vender y comprar
productos y servicios en América del Norte.
Además propugna las “condiciones de justa competencia” entre
participantes y ofrece proteger y velar por el cumplimiento de
los derechos de propiedad intelectual.
El TLCAN cambió la estructura industrial de México y lo ha
situado en una posición de ventaja frente a países del sur; sin
embargo, expertos advierten que la pobreza y la situación social
siguen siendo preocupantes.
La industria automotriz ha sido la más beneficiada de la
cercanía con el mercado estadounidense, que ha convertido a
México en el cuarto exportador mundial de automóviles.
Con la apertura comercial para atraer de capital extranjero, la
industria automotriz es una de las grandes ganadoras del libre
comercio; ya que, un 16% de los automóviles que se venden en
Estados Unidos han sido producidos en México.
Sin embargo, el valor producido en México del volumen total de
las exportaciones representa sólo un 30%.
Se considera que el TLCAN ha impulsado la industrialización del
país; lo cual, lo sitúa en una posición de ventaja frente a otras
economías latinoamericanas, exportadoras de materias primas.
México exporta muchas manufacturas, cuya participación en la
economía es de un 65%; y las industrias maquiladoras tienen un
porcentaje muy alto en las exportaciones mexicanas.
Cuando entró en vigencia el acuerdo, sólo una cuarta parte de
la producción industrial era destinada a la exportación; pero la
pobreza que sigue siendo igual que hace 30 años.
El país sigue manteniendo bajos salarios, incluso algo menores
que los de China, lo que es aprovechado por las empresas como
ventaja competitiva, pero la situación social no ha mejorado.
La apertura de los mercados para los productos agropecuarios
ha puesto a México en una situación de desventaja, sobre todo
para los pequeños productores; pero esto se debe mucho más a
una política de subvenciones del gobierno mexicano que apoya
a los productores grandes e ignora a los pequeños.
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REFERENCIAS DE LA UNIÓN EUROPEA

Está compuesta por veintisiete estados y fue establecida con el


Tratado de la Unión Europea en 1993, desarrollando un sistema
jurídico y político, el comunitario europeo, único en el mundo,
con un funcionamiento interno complejo, que fue evolucionado
hasta conformar un sistema híbrido de gobierno transnacional.
Es una forma de confederación o gobierno supranacional, con
vocación federal en ámbitos como la ciudadanía europea o de la
unión monetaria (el sistema del euro).
Se rige por una democracia representativa y sus instituciones
son: el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo, la
Comisión Europea, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea,
el Tribunal de Cuentas y el Banco Central Europeo.
El territorio de la Unión comprende el de sus estados miembros;
algunos de los cuales, poseen territorios fuera del continente,
denominados regiones ultraperiféricas o territorios de ultramar.

REFERENCIAS DE LA ASEAN

La Asociación de las Naciones del Sudeste Asiático (ANSA) o en


inglés: Association of Southeast Asian Nations (ASEAN) es una
organización regional de estados del sudeste asiático creada el
8 de agosto de 1967.
Los principales metas son: Acelerar el crecimiento económico y
fomentar la paz y la estabilidad regionales.
Los países miembros plenos de la ASEAN: Indonesia, Malasia,
Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Birmania y
Camboya y su conducción se encuentra en Yakarta (Indonesia).
La ASEAN estableció un foro conjunto con Japón, y sostiene un
acuerdo de cooperación permanente con la Unión Europea (UE)
y se asociaron Timor Oriental y Papúa Nueva Guinea.
Los países miembros de la ASEAN junto con Japón, Corea del
Sur y China, forman el foro denominado "ASEAN más Tres".
En 1993, establecieron una zona de libre comercio y reducción
de las tarifas a productos no agrícolas y en 1994 reconocieron
la necesidad de relaciones internas más próximas, el aumento
de sus miembros y un papel mayor en la seguridad regional.
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REFERENCIAS DE LA ALIANZA DEL PACÍFICO

La Alianza del Pacífico está formada por Colombia, Perú, México


y Chile; cuatro países con costas sobre el océano, en un bloque
comercial de alcance subregional
La propuesta inicial se dio a conocer en Lima, en abril del año
2011; donde se acordó un “mercado integrado latinoamericano”
denominado (MILA), el cual formaron Chile, Colombia y Perú.
El ingreso de México se ha sido completado posteriormente por
el estudio de viabilidad que ese país fue realizando.
Los requisitos que un país necesitaría cumplir para integrarse,
son la vigencia del Estado de derecho, de la Democracia y la del
libre mercado; pertenecer al Continente Americano y contar con
soberanía en el Océano Pacífico.
Estas cuatro naciones fundadoras reúnen hoy el 40 % del PIB de
Latinoamérica; y con el posible ingreso de Panamá, representan
cerca de 200 millones de habitantes
Panamá y Costa Rica pretenden acelerar los tratados para libre
comercio pendientes y poder ser miembros plenos.
El proyecto se concretó para definir acciones conjuntas sobre la
vinculación comercial con Asia Pacífico, un mayor crecimiento,
desarrollo y competitividad de las economías de sus países, a la
vez que se comprometieron a avanzar progresivamente hacia la
libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.
Para la concreción de instituciones, acordaron la conformación
de un parlamento con 10 (diez) representantes por cada uno de
los congresos de los países miembros.
Paralelamente fue establecido un Consejo de los Ministros y el
funcionamiento de la Presidencia “Pro Témpore”.
Entre los compromisos para el corto plazo, se priorizan ciertas
problemáticas como el medio ambiente, el desarrollo científico
y el tecnológico, el desarrollo social, el intercambio económico,
la inversión y la movilidad de personas.
También, la implementación de ventanillas únicas para operar
conjuntamente; crear un sistema de becas para aumentar las
movilidades académica y estudiantil; mejorar la infraestructura
vial y portuaria para una mayor interconexión física entre sus
países; apoyar iniciativas en materia de interconexión eléctrica
y energética; y el intercambio comercial mediante tecnologías
de la información y comunicaciones.

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