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La Transformación Digital

La transformación digital es un proceso integral que redefine la relación de las organizaciones con sus clientes y optimiza sus operaciones mediante la adopción de tecnologías digitales. Se diferencia de la digitalización, que se limita a convertir información analógica a digital, al implicar un cambio cultural y estratégico en toda la empresa. Desde sus inicios en la década de 1940 hasta la creación de la World Wide Web en 1989, la transformación digital ha sido impulsada por avances tecnológicos que han permitido una mayor interconexión y eficiencia en los negocios.
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La Transformación Digital

La transformación digital es un proceso integral que redefine la relación de las organizaciones con sus clientes y optimiza sus operaciones mediante la adopción de tecnologías digitales. Se diferencia de la digitalización, que se limita a convertir información analógica a digital, al implicar un cambio cultural y estratégico en toda la empresa. Desde sus inicios en la década de 1940 hasta la creación de la World Wide Web en 1989, la transformación digital ha sido impulsada por avances tecnológicos que han permitido una mayor interconexión y eficiencia en los negocios.
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“La Transformación Digital”

1. Definición y Diferenciación de la Transformación Digital

La transformación digital se manifiesta cuando una organización capitaliza las


nuevas tecnologías con el propósito de rediseñar y redefinir la relación que
mantiene con sus clientes, empleados y socios. Este proceso implica una
modernización de la infraestructura tecnológica, una gestión más eficiente de
grandes volúmenes de datos provenientes de diversas fuentes y sistemas, y la
obtención de análisis de negocio más inteligentes mediante herramientas
avanzadas. Además, busca derribar los entornos aislados entre equipos,
fomentando la colaboración a través de herramientas digitales modernas para
entregar mayor valor y resultados más rápidos a los clientes. En esencia, la
transformación digital impulsa cambios fundamentales en la manera en que las
organizaciones operan, optimizan sus recursos internos y entregan valor a sus
clientes, siendo las tecnologías de la nube un pilar fundamental para lograr
agilidad, colaboración y un enfoque centrado en el cliente.

Este concepto va más allá de la mera adopción de tecnología; se trata de una


estrategia holística que abarca todos los dominios de una organización,
incluyendo modelos empresariales y operativos, procesos, productos, la
experiencia del empleado y, crucialmente, la experiencia del cliente. La
transformación digital implica una revisión fundamental de la experiencia del
cliente, los modelos de negocio y las operaciones, buscando nuevas formas de
brindar valor, generar ingresos y mejorar la eficiencia. No se limita a seguir una
nueva tendencia tecnológica, sino que conlleva la mejora de procesos para
aumentar la eficacia y reducir los costos, proyectándose que en los próximos
años, una parte significativa de los ingresos de las empresas provendrá de
actividades digitales.

Es crucial distinguir la "transformación digital" del proceso de "digitalización". La


digitalización se refiere a la conversión de información de formatos analógicos
a digitales. Este puede ser un paso inicial importante, como escanear
documentos en papel para almacenarlos en la nube o transferir contactos de
una agenda física a un teléfono móvil. Sin embargo, la transformación digital es
un concepto mucho más amplio. Implica la integración de tecnologías digitales
en todas las áreas de una empresa, cambiando fundamentalmente la forma en
que opera y brinda valor a sus clientes. Requiere un cambio de mentalidad y
cultura, la implementación de nuevas tecnologías y procesos, y la capacitación
de los empleados para aprovechar al máximo las nuevas herramientas.
Mientras que la digitalización se enfoca en el procesamiento de la información,
la transformación digital busca el aprovechamiento del conocimiento para
adaptarse al mundo digital, centrándose en un crecimiento digital más rápido y
eficiente. Por ejemplo, la transición de registros médicos en papel a registros
electrónicos de salud (EHR) es un ejemplo de digitalización, facilitando el
acceso rápido a la información. No obstante, la transformación digital en el
sector de la salud abarca cambios más amplios, como portales en línea para
pacientes y visitas médicas virtuales, mejorando las capacidades de
programación y monitoreo más allá de lo posible con registros en papel.

La transformación digital no es simplemente una cuestión de adoptar nuevas


herramientas; exige una adaptación al entorno digital actual en su totalidad.
Requiere una planificación estratégica y una visión clara por parte de los
líderes empresariales, quienes deben fomentar una cultura de innovación,
agilidad y cooperación dentro de la organización. El enfoque debe estar
centrado en el cliente, utilizando herramientas de análisis para comprender sus
necesidades y expectativas, y rediseñando procesos y modelos de negocio
para ofrecerles un valor superior en la era digital.

La multiplicidad de definiciones de transformación digital revela la complejidad


y la naturaleza multifacética de este concepto. No existe una única definición
universalmente aceptada, lo que subraya la variabilidad en su comprensión e
implementación a través de diferentes organizaciones e industrias. La idea
central gira en torno al uso de tecnologías digitales, pero el énfasis puede
variar entre la optimización de procesos, la experiencia del cliente, la
innovación del modelo de negocio y el cambio cultural. Esta variabilidad resalta
la necesidad de una definición clara al inicio de cualquier análisis para
establecer el alcance del tema.

La distinción constante entre "digitalización" y "transformación digital" señala


una confusión común. Muchas organizaciones pueden creer erróneamente que
la simple digitalización de sus procesos equivale a una transformación digital
completa. Comprender esta diferencia es fundamental, ya que destaca la
disparidad entre una implementación táctica (digitalización) y una revisión
estratégica integral (transformación digital). No captar esta distinción puede
llevar a esfuerzos superficiales que no producen los beneficios completos de
una verdadera transformación digital.

El énfasis recurrente en la "experiencia del cliente" como un pilar central de la


transformación digital indica un cambio significativo en las prioridades
empresariales en la era digital. Las organizaciones reconocen cada vez más
que la tecnología debe utilizarse para mejorar la forma en que interactúan y
sirven a sus clientes. Esta tendencia refleja el creciente poder de los
consumidores en un mundo digitalmente conectado, donde las expectativas de
experiencias fluidas, personalizadas y atractivas aumentan constantemente.
Por lo tanto, la transformación digital no es solo un proceso de optimización
interna, sino un imperativo estratégico centrado en el cliente.

2. La Génesis Histórica de la Transformación Digital (1940-1990)

El período comprendido entre 1940 y 1990 sentó las bases para el desarrollo
de tecnologías digitales clave que posteriormente harían posible la
transformación digital. Esta era fue testigo de avances tecnológicos
significativos que, aunque no se concibieron inicialmente bajo la etiqueta de
"transformación digital", fueron fundamentales para su eventual surgimiento.

La década de 1940 fue marcada por innovaciones tecnológicas significativas,


muchas de ellas impulsadas por las necesidades de la Segunda Guerra
Mundial. Uno de los avances más trascendentales fue la invención de las
primeras computadoras digitales electrónicas, como la Atanasoff Berry
Computer (ABC) y la Electronic Numerical Integrator and Computer (ENIAC).
Inicialmente diseñadas para cálculos complejos en el ámbito militar, estas
máquinas demostraron el potencial del procesamiento electrónico de
información. También durante esta década, se desarrollaron el radar y la
tecnología de microondas, que más tarde encontrarían aplicaciones
comerciales en diversos campos. La invención del motor a reacción representó
un salto significativo en el transporte. Hacia finales de la década, la invención
del transistor revolucionaría la electrónica al permitir la creación de dispositivos
más pequeños, eficientes y confiables.

En la década de 1950, se produjo la comercialización de las computadoras con


la introducción de la UNIVAC I, que encontró sus primeras aplicaciones en el
gobierno y grandes corporaciones. El desarrollo de las unidades de disco duro
magnético proporcionó un medio para el almacenamiento de datos a gran
escala, esencial para el procesamiento de información complejo. También
surgieron los primeros lenguajes de programación de alto nivel, como
FORTRAN y COBOL, que facilitaron la comunicación con las computadoras. La
invención y popularización de la radio de transistores demostraron el potencial
de la electrónica portátil.

La década de 1960 fue testigo de la invención del ratón de computadora, que


transformó la forma en que los usuarios interactuaban con las computadoras.
También se desarrollaron los diodos emisores de luz (LED) y la memoria de
acceso aleatorio dinámico (DRAM), componentes fundamentales para la
electrónica moderna. Se creó la primera consola de videojuegos, marcando el
inicio de una nueva forma de entretenimiento digital. Un hito crucial para el
futuro de la transformación digital fue el desarrollo de ARPANET, la precursora
de la internet moderna, que sentó las bases para la comunicación en red.

En la década de 1970, se inventó el correo electrónico, revolucionando la


comunicación. Se desarrolló el disquete como una forma temprana de
almacenamiento de datos portátil. La invención del microprocesador (Intel
4004) fue un momento pivotal, ya que permitió la creación de computadoras
personales asequibles. Surgieron las primeras computadoras personales como
la Altair 8800 y la Apple I. También se realizó la primera llamada exitosa por
teléfono celular.
La década de 1980 fue marcada por el auge de las computadoras personales
con la IBM PC y la Apple Macintosh, que hicieron que la computación fuera
accesible a un público más amplio. Tim Berners-Lee conceptualizó la World
Wide Web a finales de esta década. Se introdujeron los teléfonos móviles para
los consumidores. Se lanzaron los primeros discos compactos (CD) para el
almacenamiento digital de datos y audio. La construcción de NSFNET
representó un paso significativo hacia la internet moderna.

La evolución tecnológica desde los grandes y costosos ordenadores de la


década de 1940 hasta las computadoras personales de las décadas de 1970 y
1980, pasando por los avances en componentes como los transistores y los
microprocesadores, muestra una clara tendencia hacia la creciente
complejidad, miniaturización e interconexión en las tecnologías de computación
y comunicación. Cada década se basó en las innovaciones de la anterior,
creando gradualmente el ecosistema tecnológico necesario para la
transformación digital.

Muchas de las tecnologías fundamentales de esta época, particularmente


aquellas desarrolladas durante la Segunda Guerra Mundial, fueron inicialmente
impulsadas por necesidades militares y financiación gubernamental. Su
posterior transición a aplicaciones comerciales demuestra cómo la innovación
en tiempos de guerra puede tener impactos sociales generalizados y
duraderos, a menudo de formas inesperadas. Ejemplos como la tecnología de
radar que condujo a los hornos de microondas y los primeros esfuerzos
informáticos impulsados por cálculos militares ilustran este punto. Esto resalta
la compleja relación entre la investigación militar, el avance tecnológico y las
aplicaciones civiles.

La conceptualización de la World Wide Web a finales de la década de 1980


destaca como un momento pivotal que precedió directamente a la era de la
transformación digital. Proporcionó el marco para un sistema de información
interconectado globalmente, que se convertiría en la columna vertebral de
muchas de las tecnologías y aplicaciones digitales que definen la
transformación digital en la actualidad. A diferencia de muchos otros avances
de este período que se centraron principalmente en aplicaciones o industrias
específicas, la WWW se trató inherentemente del acceso universal y el
intercambio de información. Esta naturaleza fundacional la convierte en un
precursor directo y, posiblemente, en el desarrollo tecnológico más significativo
de esta era en el contexto de la transformación digital.

3. Primeros Hitos de la Era de la Transformación Digital

El período posterior a 1990 presenció el surgimiento de tecnologías y sistemas


clave que pueden considerarse los primeros hitos de la era de la
transformación digital. Estos avances no solo se basaron en la infraestructura
tecnológica desarrollada en las décadas anteriores, sino que también marcaron
el comienzo de una nueva era de interconexión y digitalización a gran escala.

La invención y el desarrollo de la World Wide Web (WWW) por Tim Berners-


Lee en 1989 mientras trabajaba en el CERN fue un hito fundamental. Berners-
Lee propuso un sistema de gestión de información el 12 de marzo de 1989 e
implementó la primera comunicación exitosa entre un cliente y un servidor del
Protocolo de Transferencia de Hipertexto (HTTP) a través de Internet a
mediados de noviembre. Desarrolló e implementó el primer navegador y
servidor web, y ayudó a fomentar el desarrollo posterior de la Web. La creación
de tecnologías fundamentales como el Lenguaje de Marcado de Hipertexto
(HTML), el Protocolo de Transferencia de Hipertexto (HTTP) y los
Localizadores Uniformes de Recursos (URL) proporcionó los bloques de
construcción esenciales para la internet tal como la conocemos hoy. Berners-
Lee imaginó la combinación de Internet con documentos de hipertexto
enlazados, para proporcionar acceso a un cuerpo abierto de información
interactiva. Creó el primer navegador web, una aplicación para ver y editar
documentos en línea, que llamó WorldWideWeb. El CERN puso el software de
la World Wide Web en el dominio público el 30 de abril de 1993. El impacto
transformador de la WWW en la comunicación global, el acceso a la
información y la base que proporcionó para la internet moderna es innegable.

Los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP) surgieron en la


década de 1980 y ganaron una tracción significativa en la década de 1990
como una forma de integrar los procesos empresariales centrales, como
finanzas, recursos humanos, fabricación y gestión de la cadena de suministro,
en un sistema único y unificado. Los mejores sistemas ERP en la nube utilizan
tecnología de base de datos en memoria, lo que los hace altamente escalables
y adaptables. El ERP toma todos los procesos centrales necesarios para
gestionar una empresa y los integra en un único sistema. El ERP desempeñó
un papel crucial en la digitalización y automatización de los procesos
empresariales, mejorando la eficiencia y proporcionando una plataforma
centralizada para la gestión de datos y la toma de decisiones.

La computación en la nube también surgió como un hito importante en la


transformación digital. Si bien los conceptos iniciales de la computación en la
nube existían desde hace algún tiempo, el lanzamiento fundamental de
Amazon Web Services (AWS) en 2006 marcó un punto de inflexión. AWS
revolucionó el panorama de la infraestructura de TI al proporcionar soluciones
de computación en la nube escalables y rentables. La transición de la
infraestructura de TI tradicional en las instalaciones a los servicios basados en
la nube ofreció beneficios de escalabilidad, flexibilidad y rentabilidad para
empresas de todos los tamaños. La computación en la nube proporcionó la
infraestructura y la plataforma subyacentes para muchas iniciativas posteriores
de transformación digital.

La invención de la World Wide Web no fue solo un avance tecnológico, sino


también un catalizador de profundos cambios sociales y económicos. La visión
de Tim Berners-Lee de un intercambio de información abierto y accesible
democratizó el conocimiento y sentó las bases para las interacciones digitales
que definen gran parte de la vida y los negocios modernos. La capacidad de
acceder y compartir información fácilmente a nivel mundial a través de la web
alteró fundamentalmente los patrones de comunicación, los modelos de
negocio y la naturaleza misma de la difusión del conocimiento. Este impacto
fundacional convierte a la WWW en el hito temprano más significativo en el
camino hacia la transformación digital.

La adopción generalizada de los sistemas ERP en la década de 1990 significa


un reconocimiento temprano por parte de las empresas de la necesidad de
integrar y digitalizar sus operaciones centrales para mejorar la eficiencia y la
competitividad. Este movimiento hacia la integración en todo el sistema fue un
precursor crucial de las estrategias de transformación digital más integrales que
surgirían más tarde. Los sistemas ERP representaron una inversión
significativa en tecnología para optimizar los procesos internos. Si bien no
siempre estaban directamente orientados al cliente, las eficiencias obtenidas a
través del ERP proporcionaron una base para que las empresas sirvieran mejor
a sus clientes y se adaptaran a las condiciones cambiantes del mercado en el
incipiente panorama digital.

El surgimiento de la computación en la nube a mediados de la década de 2000


democratizó el acceso a potentes recursos informáticos y proporcionó la
escalabilidad y flexibilidad necesarias para que las organizaciones se
embarcaran en iniciativas de transformación digital más ambiciosas. El modelo
de pago por uso de los servicios en la nube redujo la barrera de entrada para
muchas empresas, permitiéndoles aprovechar tecnologías avanzadas sin una
inversión inicial de capital significativa. La computación en la nube cambió el
paradigma de la infraestructura de TI de la propiedad al consumo de servicios.
Este cambio fundamental facilitó y abarató la adopción de nuevas tecnologías
digitales y la escalabilidad de las operaciones en respuesta a las demandas
cambiantes, acelerando así el ritmo de la transformación digital en diversos
sectores.
Tabla de Cronología de Fechas y Eventos Clave en la Evolución de la
Transformación Digital:

Año Evento Clave


1989 Tim Berners-Lee inventa la World Wide Web en el CERN
1990 Berners-Lee escribe el primer navegador web
Berners-Lee lanza el software WWW. El primer sitio web se
1991
pone en funcionamiento
Principios de Las implementaciones iniciales de los sistemas ERP ganan
1990 tracción

1993 El CERN pone el software de la World Wide Web en el dominio público

Mediados de
El término "economía digital" gana un uso generalizado
1990
Finales de
Aumento del comercio electrónico y la banca en línea
1990
Auge de los dispositivos inteligentes y las plataformas de redes
2000s
sociales
2006 Amazon lanza Amazon Web Services (AWS)
Alemania introduce la política de la Industria 4.0, marcando el
2011 surgimiento de la "transformación digital" como un concepto
clave

4. El Impacto Multifacético de la Transformación Digital en Sectores y


Geografías

La transformación digital ha tenido un impacto profundo y generalizado en


numerosos sectores de la economía y la sociedad, alterando
fundamentalmente la forma en que operan las organizaciones y cómo
interactúan con sus clientes y otras partes interesadas.

En el sector industrial, la transformación digital está revolucionando la


fabricación a través de la automatización, la robótica y la integración del
Internet de las Cosas (IoT) para la monitorización en tiempo real. Esto permite
el mantenimiento predictivo, la mejora de la calidad del producto y la reducción
de los costos operativos. La colaboración entre el diseño, la ingeniería y la
fabricación es ahora más fluida gracias a la automatización, la robótica, la
computación en la nube y la inteligencia artificial.

El sector comercial ha experimentado una transformación significativa en la


forma en que las empresas interactúan con sus clientes, personalizan las
experiencias y optimizan las operaciones. Las tecnologías digitales permiten
obtener información basada en datos para una mejor toma de decisiones y el
desarrollo de nuevos productos y servicios digitales. La transformación digital
en este sector busca mejorar la experiencia del usuario, impulsar la innovación
y mantenerse a la vanguardia de la competencia.

En el sector educativo, la transformación digital ha cambiado


fundamentalmente la forma en que los estudiantes aprenden y cómo funcionan
las instituciones. Las plataformas de aprendizaje en línea, las experiencias de
aprendizaje personalizadas impulsadas por la IA y la mejora del acceso a los
recursos educativos son algunas de las formas en que la tecnología está
impactando este sector. También se están digitalizando los procesos
administrativos para mejorar la eficiencia.

El sector de la salud ha sido profundamente afectado por la transformación


digital, con el auge de la telemedicina, la adopción de registros electrónicos de
salud (EHR) y el uso de big data e IA para diagnósticos y tratamientos
personalizados. La monitorización remota de pacientes y la mejora de la
eficiencia operativa son otros beneficios clave. La transformación digital en este
sector tiene como objetivo mejorar la calidad y la accesibilidad de los servicios.

El sector financiero está siendo remodelado por la transformación digital a


través de la proliferación de la banca móvil, los sistemas de pago en línea y la
detección de fraude impulsada por la IA. Los servicios financieros
personalizados y el cumplimiento normativo mejorado mediante herramientas
digitales también son aspectos importantes. La transformación digital en este
sector busca mejorar la eficiencia, reducir costos y mejorar la experiencia del
cliente.

En el sector gubernamental, la transformación digital se está aprovechando


para mejorar la prestación de servicios públicos, aumentar la participación
ciudadana y mejorar la eficiencia operativa. La transparencia y la toma de
decisiones basadas en datos también son objetivos clave. Estonia, Singapur y
el Reino Unido son ejemplos de países con una transformación digital
avanzada en sus servicios públicos.

En cuanto a los orígenes geográficos de la transformación digital, si bien las


tecnologías subyacentes evolucionaron a nivel mundial, el término
"transformación digital" ganó prominencia con la iniciativa alemana "Industria
4.0" en 2011, que se centró en la digitalización de la fabricación. El concepto
evolucionó a partir de términos anteriores como "digitalización" y
"digitalización". La "revolución digital" de finales del siglo XX, originada en las
naciones desarrolladas con la llegada de las computadoras personales e
internet, sentó las bases tecnológicas.

La expansión global de la transformación digital ha visto a América del Norte y


la región de Asia Pacífico como los primeros adoptantes y regiones líderes. Sin
embargo, las estrategias de transformación digital se están adoptando cada
vez más en diversas regiones y sectores de todo el mundo, impulsadas por
factores como la globalización, los avances tecnológicos y las presiones
competitivas. El concepto de "transformación digital global" reconoce que las
organizaciones operan y compiten cada vez más a través de las fronteras
internacionales. A pesar del progreso, la persistente "brecha digital" indica que
el acceso y los beneficios de la transformación digital no se distribuyen
uniformemente a nivel mundial.

El impacto constante de la transformación digital en sectores aparentemente


dispares revela un cambio fundamental en la forma en que las organizaciones
operan e interactúan con sus partes interesadas en la era digital. Temas
comunes como la búsqueda de eficiencia, la mejora de la experiencia del
cliente y la toma de decisiones basada en datos sugieren que la transformación
digital está impulsada por necesidades empresariales universales en un
entorno tecnológicamente avanzado. Ya sea una planta de fabricación que
optimiza su cadena de suministro con IoT o un proveedor de atención médica
que ofrece consultas remotas a través de telemedicina, el objetivo subyacente
suele ser aprovechar las herramientas digitales para mejorar los resultados,
reducir los costos y servir mejor las necesidades de sus respectivas audiencias.
Esta convergencia de objetivos en todos los sectores subraya la naturaleza
generalizada y transformadora de las tecnologías digitales.

El origen geográfico del término "transformación digital" en el sector


manufacturero alemán contrasta con la evolución más amplia de las
tecnologías subyacentes, que fueron en gran medida pioneras en América del
Norte durante la revolución digital. Esto sugiere que, si bien el encuadre
estratégico y la formalización del concepto pueden haber tenido su origen en
Europa, los avances tecnológicos fundamentales y la adopción temprana
fueron más frecuentes en otras regiones. Esta distinción destaca la diferencia
entre la invención y el desarrollo de tecnologías centrales y la posterior
aplicación estratégica y conceptualización de su impacto más amplio en las
empresas y la sociedad. Si bien Alemania desempeñó un papel clave en la
definición del imperativo estratégico de la transformación digital, Estados
Unidos, con su sólida historia en tecnologías de la computación e internet, fue
una fuerza impulsora importante detrás de los avances tecnológicos que la
hicieron posible.

La expansión global de la transformación digital revela un panorama complejo


de adopción, con regiones desarrolladas que a menudo lideran el camino, pero
los países en desarrollo también logran avances significativos. Sin embargo, la
persistente "brecha digital" indica que el acceso y los beneficios de la
transformación digital no se distribuyen uniformemente a nivel mundial, lo que
plantea desafíos para el desarrollo económico y social inclusivo. Si bien las
tecnologías digitales ofrecen un inmenso potencial de progreso, factores como
las limitaciones de infraestructura, la asequibilidad de los dispositivos y el
acceso a internet, los niveles de alfabetización digital y los entornos
regulatorios pueden influir significativamente en el ritmo y el alcance de la
transformación digital en diferentes regiones. Abordar esta brecha es crucial
para garantizar que los beneficios de la era digital se compartan de manera
más equitativa en todo el mundo.

5. Pioneros del Progreso: Figuras Influyentes y Empresas Líderes en la


Transformación Digital

Numerosas personas y empresas han desempeñado papeles fundamentales


en la configuración del panorama de la transformación digital, impulsando la
innovación y marcando el camino para la adopción generalizada de tecnologías
digitales en diversos ámbitos.

Tim Berners-Lee es ampliamente reconocido como el inventor de la World


Wide Web en 1989 mientras trabajaba en el CERN. Su creación de HTML,
HTTP y URL proporcionó los cimientos para la internet moderna. Berners-Lee
concibió la idea de combinar la internet con documentos de hipertexto
enlazados para facilitar el intercambio de información entre científicos de todo
el mundo. Su visión de una web abierta y de acceso gratuito, junto con su papel
en la fundación del Consorcio de la World Wide Web (W3C), han tenido un
impacto profundo en la comunicación global, el comercio, la educación y la
concepción misma de un mundo digital.

Satya Nadella, como CEO de Microsoft desde 2014, ha liderado la


transformación significativa de la empresa hacia la computación en la nube con
Microsoft Azure y un fuerte enfoque en la Inteligencia Artificial (IA). Su
estrategia de "prioridad a los dispositivos móviles y a la nube" y su énfasis en
fomentar una cultura de innovación y empatía dentro de Microsoft han
revitalizado la empresa y la han posicionado como líder en la era de la
transformación digital.

(Basándonos en un análisis adicional de las fuentes, otras figuras influyentes


en la IA y las tendencias actuales podrían incluirse aquí si han dado forma
significativamente al campo durante un período más largo).

Entre las empresas pioneras que han impulsado la transformación digital, IBM
destaca por su importancia histórica como pionera en la industria de la
computación desde principios del siglo XX. IBM ha evolucionado desde las
primeras máquinas de computación y aplicaciones empresariales hasta
convertirse en un actor clave en la era de la transformación digital a través de
su enfoque en la computación en la nube, la IA (con Watson) y los servicios de
transformación digital a nivel empresarial. Su énfasis en las soluciones de nube
híbrida y en ayudar a las empresas a navegar por paisajes digitales complejos
es fundamental.

Microsoft ha desempeñado un papel fundamental en la revolución de la


computadora personal a partir de la década de 1980. Bajo el liderazgo de Satya
Nadella, la empresa se ha transformado con éxito en una potencia de la nube y
la IA con Microsoft Azure. Su software y plataformas se han convertido en
herramientas esenciales para la transformación digital en diversas industrias, y
la propia empresa ha emprendido un viaje interno de transformación digital.

Amazon ha experimentado una notable evolución desde una librería en línea


hasta convertirse en un gigante mundial del comercio electrónico y una fuerza
dominante en la computación en la nube con Amazon Web Services (AWS). Su
enfoque implacable en la experiencia del cliente, su amplio uso de la IA y el
aprendizaje automático para optimizar las operaciones y personalizar los
servicios, y su impacto disruptivo en el comercio minorista y otras industrias
son característicos.

Google ha revolucionado la forma en que las personas acceden a la


información a través de su motor de búsqueda y su plataforma de publicidad en
línea. La empresa ha crecido hasta convertirse en un actor importante en la
computación en la nube con Google Cloud Platform (GCP) y ha logrado
avances significativos en IA y aprendizaje automático. Su conjunto de
herramientas de productividad y colaboración (Google Workspace) ha facilitado
la transformación digital para numerosas empresas.

Los estilos de influencia contrastantes entre individuos como Tim Berners-Lee


(fundacional, de código abierto) y líderes corporativos como Satya Nadella
(estratégico, impulsado por la empresa) resaltan las diversas formas en que la
transformación digital ha avanzado. El regalo de Berners-Lee al mundo sentó
las bases, mientras que la visión estratégica de Nadella adaptó a una gran
corporación para prosperar en ese mundo. El enfoque altruista de Berners-Lee
fomentó un entorno global y colaborativo que permitió el rápido crecimiento de
internet. En contraste, el liderazgo de Nadella demuestra cómo las empresas
establecidas pueden reinventarse adoptando nuevos paradigmas tecnológicos
e impulsando la adopción dentro del mundo empresarial. Ambos enfoques
fueron cruciales en diferentes etapas de la evolución de la transformación
digital.

El tema constante de adaptación y evolución entre las empresas pioneras (IBM,


Microsoft, Amazon, Google) subraya la naturaleza dinámica del panorama
tecnológico y la necesidad de una innovación continua para seguir siendo
relevantes. Cada empresa, a pesar de su enfoque inicial, ha tenido que
cambiar y adoptar nuevas tecnologías (como la nube y la IA) para mantener su
liderazgo en la era digital. IBM, un gigante del hardware, hizo la transición a
servicios y software, y ahora enfatiza la nube y la IA. Microsoft, inicialmente
dominante en software para PC, cambió con éxito a servicios en la nube.
Amazon, que comenzó con el comercio electrónico, se convirtió en líder de la
nube. Google, desde las búsquedas, se expandió a una vasta gama de
servicios digitales. Esta adaptabilidad destaca una característica clave de los
actores exitosos en la transformación digital en curso.

El auge de empresas como Amazon y Google, que se construyeron


inherentemente en la era de internet, demuestra el poder transformador de la
propia web. Sus modelos de negocio y ofertas principales son
fundamentalmente digitales, lo que muestra cómo internet ha permitido
industrias y formas de realizar negocios completamente nuevos que eran
inimaginables en la era predigital. A diferencia de las empresas más antiguas
que tuvieron que adaptar sistemas y culturas heredados, Amazon y Google
fueron "nativos digitales". Su éxito ilustra el potencial de disrupción e
innovación que desató internet, allanando el camino para una nueva
generación de empresas y servicios impulsados digitalmente que están a la
vanguardia de la transformación digital.
6. Navegando la Era Digital: Características, Actores Clave y Ofertas
Emblemáticas

La "Era Digital" se define como el período caracterizado por la adopción e


integración generalizada de tecnologías digitales en prácticamente todos los
aspectos de la vida humana y la organización social. Este período se distingue
por varias características principales.

Una de las características definitorias es la conectividad ubicua. El acceso


generalizado a internet y las redes móviles conectan a personas, dispositivos e
información a nivel mundial, facilitando la comunicación y el intercambio de
datos sin precedentes.

En la Era Digital, los datos se han convertido en la nueva moneda. El


crecimiento exponencial de los datos y su papel central en la obtención de
información, la innovación y la toma de decisiones en todas las industrias son
fundamentales.

La rápida innovación tecnológica es otra característica clave. El ritmo


continuo y acelerado de desarrollo en áreas como la IA, la computación en la
nube, las tecnologías móviles y el Internet de las Cosas (IoT) está
transformando la forma en que vivimos y trabajamos.

Las plataformas digitales han adquirido un dominio significativo para la


comunicación, el comercio, el entretenimiento y la interacción social. Estas
plataformas sirven como intermediarios y facilitadores de una amplia gama de
actividades en línea.

Los consumidores esperan cada vez más experiencias personalizadas. Los


productos, servicios e información se adaptan cada vez más a las necesidades
y preferencias individuales, impulsados por el análisis de datos y la IA.

Finalmente, la difuminación de lo físico y lo digital es cada vez más


evidente. El mundo digital se integra cada vez más con el mundo físico a través
de tecnologías como el IoT y la realidad aumentada, creando nuevas formas de
interacción.
Varias empresas y figuras destacadas han surgido o se han vuelto dominantes
durante esta era. Además de IBM, Microsoft, Amazon y Google, gigantes de las
redes sociales como Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp), Twitter/X y
TikTok han remodelado la comunicación y la interacción social. Otras
plataformas de comercio electrónico significativas como Alibaba y eBay han
transformado el comercio minorista. El papel de los Directores Digitales (CDO)
y otros roles de liderazgo centrados en impulsar la transformación digital dentro
de las organizaciones también se ha vuelto cada vez más importante.

La Era Digital está marcada por productos y servicios emblemáticos. Los


teléfonos inteligentes y el vasto ecosistema de aplicaciones móviles se han
convertido en herramientas indispensables. Las plataformas de redes
sociales y su impacto en la comunicación y la sociedad (Facebook, Instagram,
TikTok, etc.) son innegables. Los mercados de comercio electrónico y la
transformación del comercio minorista (Amazon, eBay, Alibaba) han cambiado
la forma en que compramos. La infraestructura y los servicios de
computación en la nube (AWS, Azure, GCP) sustentan gran parte de la
actividad digital. Los servicios de streaming para video y música (Netflix,
Spotify, YouTube Music, Disney+) han revolucionado el entretenimiento. Los
asistentes virtuales impulsados por IA integrados en varios dispositivos y
plataformas (Siri, Alexa, Google Assistant) se han vuelto comunes. Finalmente,
los sistemas de pago digital y los servicios financieros en línea (PayPal,
Venmo, etc.) han transformado las transacciones financieras.

Las características de la Era Digital no son meramente tecnológicas, sino que


tienen profundas ramificaciones sociales, económicas y culturales. El cambio
hacia un mundo impulsado por datos e hiperconectado ha alterado las
interacciones humanas, los modelos de negocio y el tejido mismo de la
sociedad. La facilidad de comunicación y acceso a la información ha fomentado
la globalización, pero también ha generado preocupaciones sobre la privacidad
y la desinformación. El auge de las plataformas digitales ha creado nuevas
oportunidades económicas, pero también ha afectado a las industrias
tradicionales. Comprender estas implicaciones más amplias es crucial para
navegar por los desafíos y las oportunidades de la Era Digital.
El dominio de un número relativamente pequeño de actores clave en la Era
Digital sugiere una tendencia hacia la consolidación del poder y la influencia en
el sector tecnológico. Esto plantea interrogantes sobre la competencia, la
innovación y el potencial de monopolios en la economía digital. Los efectos de
red inherentes a muchas plataformas digitales a menudo conducen a una
dinámica de "el ganador se lleva la mayoría". Los vastos recursos y datos que
poseen estos principales actores pueden crear barreras de entrada
significativas para nuevos competidores, lo que podría afectar la diversidad y el
dinamismo del panorama digital.

Los productos y servicios emblemáticos de la Era Digital (teléfonos inteligentes,


redes sociales, computación en la nube, etc.) reflejan un cambio hacia la
movilidad, el acceso bajo demanda y la interconexión. Estas ofertas se han
integrado profundamente en la vida diaria de miles de millones de personas, lo
que destaca el poder transformador de las tecnologías digitales para moldear el
comportamiento humano y las normas sociales. La adopción generalizada de
estos productos y servicios no solo ha creado un enorme valor económico, sino
que también ha cambiado fundamentalmente la forma en que nos
comunicamos, trabajamos, aprendemos y nos entretenemos. Esta profunda
integración subraya la naturaleza generalizada y transformadora de la Era
Digital.

7. La Doble Naturaleza del Progreso: Ventajas y Desventajas de la


Transformación Digital

Si bien la transformación digital ofrece numerosas ventajas, también presenta


ciertas desventajas y riesgos que deben considerarse cuidadosamente.

Entre las ventajas clave se encuentra el aumento de la eficiencia y la


productividad. La automatización de tareas, la optimización de flujos de
trabajo y la mejora de procesos permiten a las organizaciones lograr más con
menos recursos. Por ejemplo, en el sector industrial, la automatización de las
líneas de producción ha reducido significativamente los costos y ha aumentado
la velocidad.
La transformación digital también mejora la accesibilidad. Las herramientas y
plataformas digitales permiten a las personas acceder a información, servicios
y educación desde cualquier lugar y en cualquier momento. La telemedicina,
por ejemplo, ha ampliado el acceso a la atención médica, especialmente en
áreas remotas.

La capacidad de obtener información valiosa a través del análisis de datos


es otra ventaja significativa. Las organizaciones pueden comprender mejor el
comportamiento del cliente, las tendencias del mercado y el rendimiento
operativo, lo que lleva a decisiones más informadas y a la personalización de
productos y servicios.

La agilidad es otra ventaja clave. Las tecnologías digitales permiten a las


organizaciones responder de manera más rápida y efectiva a los cambios en
las demandas del mercado, las necesidades de los clientes y las presiones
competitivas.

Finalmente, la transformación digital puede generar reducción de costos a


través de la automatización de procesos manuales, la optimización de la
asignación de recursos y la mejora de la eficiencia operativa.

Sin embargo, la transformación digital también conlleva desventajas y riesgos.


La brecha digital es una preocupación importante, ya que puede exacerbar las
desigualdades entre quienes tienen acceso y habilidades en tecnologías
digitales y quienes no.

La ciberseguridad es un riesgo creciente. La mayor interconexión digital


aumenta la vulnerabilidad a las amenazas cibernéticas, lo que hace que la
protección de datos sensibles sea fundamental.

La pérdida de empleos debido a la automatización es otra desventaja


potencial. Se requieren esfuerzos significativos en la recapacitación y mejora
de las habilidades de la fuerza laboral para adaptarse a los nuevos roles
digitales.
La inversión inicial para implementar nuevas tecnologías digitales e
infraestructura puede ser sustancial, junto con los costos continuos de
mantenimiento y actualizaciones.

Finalmente, la resistencia al cambio dentro de las organizaciones y las


dificultades para fomentar una cultura digital pueden obstaculizar el éxito de la
transformación digital.

Las ventajas de la transformación digital se centran principalmente en mejorar


la eficiencia organizacional, la participación del cliente y el impulso de la
innovación. Esto sugiere que las principales motivaciones para buscar la
transformación digital a menudo se basan en el deseo de una mayor
competitividad y rentabilidad en la economía digital. Las empresas reconocen
cada vez más que adoptar tecnologías digitales no es solo una cuestión de
seguir las tendencias, sino una necesidad fundamental para la supervivencia y
el crecimiento. La promesa de operaciones optimizadas, relaciones más
profundas con los clientes y la capacidad de crear nuevas propuestas de valor
son los principales impulsores detrás de la adopción generalizada de iniciativas
de transformación digital.

Las desventajas y los riesgos asociados con la transformación digital resaltan


el potencial de consecuencias negativas sociales y organizacionales si la
transformación digital no se implementa de manera reflexiva e inclusiva.
Cuestiones como la brecha digital y el desplazamiento de empleos generan
preocupaciones sobre la equidad y el impacto social del cambio tecnológico. Si
bien la transformación digital ofrece oportunidades significativas, también
conlleva el riesgo de exacerbar las desigualdades existentes y crear nuevos
desafíos. Abordar estos posibles inconvenientes a través de medidas
proactivas, como invertir en programas de alfabetización digital y la
readaptación de la fuerza laboral, es crucial para garantizar que los beneficios
de la transformación digital se compartan ampliamente y que sus impactos
negativos se minimicen.

La interacción entre las ventajas y las desventajas revela una tensión


fundamental inherente al progreso tecnológico. Si bien la transformación digital
promete una mayor eficiencia e innovación, también requiere la navegación por
complejas consideraciones éticas, sociales y económicas. Esta dualidad
subraya la necesidad de un enfoque equilibrado que maximice los beneficios
de las tecnologías digitales y mitigue sus riesgos potenciales. Las
organizaciones y los responsables de la formulación de políticas deben adoptar
una perspectiva holística de la transformación digital, reconociendo que los
avances tecnológicos no son intrínsecamente buenos o malos, sino
herramientas cuyo impacto depende de cómo se utilicen y gestionen. Un
enfoque responsable de la transformación digital requiere una planificación
cuidadosa, consideraciones éticas y un compromiso para abordar tanto sus
posibles beneficios como sus riesgos inherentes.

8. El Horizonte de la Innovación: Tendencias Emergentes en la


Transformación Digital

El campo de la transformación digital está en constante evolución, impulsado


por innovaciones emergentes que prometen remodelar la forma en que
interactuamos con la tecnología y cómo las organizaciones operan en el futuro.

Una tendencia emergente es el desarrollo de tatuajes electrónicos como


interfaz humana. Estos son circuitos electrónicos delgados y flexibles que
pueden adherirse temporal o permanentemente a la piel. Su potencial radica en
la monitorización de signos vitales, la autenticación de identidad e incluso la
posibilidad de controlar dispositivos electrónicos a través de la interfaz cutánea.
Si bien esta tecnología se encuentra todavía en una fase temprana de
desarrollo e investigación, ya existen algunas aplicaciones iniciales en la
monitorización de la salud, como el seguimiento de la frecuencia cardíaca y la
temperatura corporal.

Otra innovación significativa son las gafas inteligentes y la realidad


aumentada (RA). Las gafas inteligentes superponen información digital en el
campo de visión del usuario, proporcionando acceso manos libres a datos,
comunicación y diversas aplicaciones. La realidad aumentada, por su parte,
combina elementos digitales con el mundo real, enriqueciendo la percepción
del usuario. Estas tecnologías ya están encontrando aplicaciones en sectores
como la industria (proporcionando instrucciones paso a paso a los técnicos), la
salud (asistiendo a los cirujanos), la educación (creando experiencias de
aprendizaje inmersivas) y el mercado de consumo (mejorando los juegos y la
navegación).

Finalmente, los chips neuronales o interfaces cerebro-computadora (BCI)


representan una frontera fascinante de la transformación digital. Estas
tecnologías buscan establecer una comunicación directa entre el cerebro
humano y dispositivos externos. Proyectos como Neuralink están investigando
las aplicaciones médicas de las BCI, con el objetivo de restaurar la función
motora en personas paralizadas o tratar trastornos neurológicos. Las
perspectivas futuras de las BCI incluyen posibilidades de mejora humana,
comunicación avanzada y nuevas formas de interacción con la tecnología,
aunque todavía existen importantes desafíos tecnológicos y éticos por superar
en este campo en rápida evolución.

Las innovaciones emergentes de los tatuajes electrónicos, las gafas


inteligentes/RA y los chips neuronales/BCI representan una integración cada
vez más profunda de la tecnología digital con el cuerpo humano y nuestro
entorno físico. Esta tendencia sugiere un futuro donde las líneas entre lo digital
y lo biológico se difuminarán cada vez más, lo que podría conducir a nuevas
formas de interacción humano-computadora y a capacidades humanas
mejoradas. Estas tecnologías van más allá de las interfaces tradicionales como
pantallas y teclados, ofreciendo formas más directas e intuitivas para que los
humanos interactúen con los sistemas digitales. Los tatuajes electrónicos
integran la tecnología directamente en la piel, las gafas inteligentes superponen
información digital en nuestra percepción de la realidad y las BCI pretenden
establecer una conexión neuronal directa. Esta progresión significa un cambio
fundamental en la relación entre los humanos y la tecnología.

Las diferentes etapas de desarrollo de estas innovaciones (los tatuajes


electrónicos y los chips neuronales se encuentran en una etapa más temprana
en comparación con las gafas inteligentes/RA) indican diferentes cronogramas
para su adopción generalizada e impacto en la transformación digital. Si bien
las gafas inteligentes y la RA ya están encontrando aplicaciones prácticas en
diversas industrias, los tatuajes electrónicos y, especialmente, las BCI aún
enfrentan importantes obstáculos tecnológicos y éticos antes de que puedan
implementarse ampliamente. Comprender estas diferentes trayectorias de
desarrollo es importante para anticipar el futuro de la transformación digital. Si
bien las gafas inteligentes y la RA probablemente tendrán un impacto más
inmediato en los próximos años, los tatuajes electrónicos y las BCI representan
posibilidades a más largo plazo y más radicales que podrían alterar
fundamentalmente la experiencia humana y la interacción con la tecnología en
un futuro más lejano.

El desarrollo y la implementación de estas tecnologías altamente personales y


potencialmente invasivas plantean importantes consideraciones éticas con
respecto a la privacidad, la seguridad, la autonomía y la definición misma de lo
que significa ser humano. A medida que avancen estas innovaciones, será
crucial abordar de manera proactiva estos desafíos éticos para garantizar una
implementación responsable y beneficiosa. Las tecnologías que están tan
estrechamente integradas con el cuerpo humano tienen el potencial de
recopilar grandes cantidades de datos personales, lo que genera serias
preocupaciones sobre la privacidad. Además, es necesario considerar
cuidadosamente las cuestiones de control, consentimiento y el potencial de uso
indebido o consecuencias no deseadas para garantizar que estas innovaciones
se desarrollen y utilicen de una manera que respete los derechos y valores
humanos.

9. Trazando el Futuro: Perspectivas y Desafíos en la Transformación


Digital

La transformación digital continúa su trayectoria evolutiva, y los próximos 5 a


10 años prometen ser un período de cambios significativos y oportunidades.
Varias tendencias clave están preparadas para dar forma al futuro de este
campo.
Una de las tendencias más relevantes es la proliferación de la Inteligencia
Artificial (IA). La IA y el aprendizaje automático ya están revolucionando
industrias enteras al permitir la automatización inteligente, el análisis predictivo
y la toma de decisiones en tiempo real. En el futuro, se espera que la IA se
integre aún más en los procesos y productos empresariales, impulsando la
eficiencia, la personalización y la innovación.

La computación en la nube seguirá siendo una base fundamental para la


transformación digital. La adopción de la nube permite a las organizaciones
escalar operaciones, reducir costos de TI y mejorar la agilidad. Se espera que
los modelos de nube híbrida y multinube se vuelvan más frecuentes, ofreciendo
flexibilidad y opciones a las empresas.

El Internet de las Cosas (IoT) continuará expandiéndose, conectando una


gama cada vez mayor de dispositivos y generando grandes cantidades de
datos. El análisis de estos datos permitirá a las organizaciones mejorar las
operaciones, optimizar el rendimiento y crear nuevos productos y servicios.

La experiencia del cliente seguirá siendo una prioridad clave. Las empresas
se centrarán en crear experiencias digitales más personalizadas, fluidas y
atractivas a través de múltiples canales.

A pesar de estas prometedoras perspectivas, también existen retos


tecnológicos, éticos y regulatorios significativos.

Desde una perspectiva tecnológica, la seguridad cibernética seguirá siendo


una preocupación primordial. A medida que las organizaciones se vuelven más
dependientes de las tecnologías digitales, la protección contra las
ciberamenazas y las filtraciones de datos será crucial. La integración de
sistemas heredados con nuevas tecnologías digitales también seguirá siendo
un desafío para muchas organizaciones. Además, la necesidad de gestionar y
analizar grandes volúmenes de datos de manera efectiva requerirá
herramientas y habilidades sofisticadas.

Desde una perspectiva ética, el impacto de la IA en el empleo y la necesidad


de recapacitar a la fuerza laboral seguirán siendo temas importantes. También
surgirán preocupaciones sobre la privacidad y el uso ético de los datos a
medida que las organizaciones recopilan y analizan cantidades crecientes de
información personal. La transparencia y la responsabilidad en los
algoritmos de IA serán cada vez más importantes para mantener la confianza
del público.

Desde una perspectiva regulatoria, los gobiernos de todo el mundo se


enfrentarán al desafío de adaptar las regulaciones existentes o crear
nuevas para abordar las implicaciones de la transformación digital en áreas
como la privacidad de los datos, la competencia y la ciberseguridad. La
cooperación internacional será esencial para abordar los desafíos
regulatorios transfronterizos que plantea la economía digital global.

En el horizonte de la transformación digital durante los próximos 5 a 10 años, la


inteligencia artificial (IA) se destaca como una fuerza impulsora fundamental.
Su capacidad para automatizar tareas complejas, analizar grandes conjuntos
de datos y proporcionar información predictiva la posiciona como una
tecnología transformadora en diversos sectores. La computación en la nube
seguirá siendo la infraestructura subyacente que permite muchas de estas
innovaciones, ofreciendo la escalabilidad y la flexibilidad necesarias para
soportar las crecientes demandas de las aplicaciones digitales. El Internet de
las Cosas (IoT) continuará su expansión, generando un volumen masivo de
datos que, cuando se analizan, pueden conducir a mejoras significativas en la
eficiencia operativa y a la creación de nuevos servicios. La experiencia del
cliente seguirá siendo un foco central, con las organizaciones esforzándose por
ofrecer interacciones digitales más personalizadas y fluidas a través de
múltiples puntos de contacto.

Sin embargo, esta trayectoria de progreso no estará exenta de desafíos. Desde


una perspectiva tecnológica, la seguridad cibernética se erige como una
preocupación constante, dada la creciente sofisticación de las ciberamenazas.
La integración de sistemas heredados, que aún son frecuentes en muchas
organizaciones, con nuevas soluciones digitales presentará complejidades.
Además, la gestión y el análisis del diluvio de datos generados por diversas
fuentes requerirán capacidades avanzadas.
Desde una óptica ética, el impacto potencial de la IA en el mercado laboral y la
consiguiente necesidad de iniciativas de reskilling y upskilling para la fuerza
laboral seguirán siendo consideraciones críticas. Las preocupaciones sobre la
privacidad y el uso ético de los datos personales recopilados y analizados por
las organizaciones también se intensificarán. Garantizar la transparencia y la
responsabilidad en el diseño y la implementación de algoritmos de IA será
fundamental para mantener la confianza pública.

En el ámbito regulatorio, los gobiernos de todo el mundo se enfrentarán al


desafío de adaptar los marcos legales existentes o crear otros nuevos para
abordar las implicaciones de la transformación digital en áreas como la
protección de datos, la competencia en los mercados digitales y la
ciberseguridad. La cooperación internacional será indispensable para abordar
los desafíos regulatorios transfronterizos que plantea la naturaleza global de la
economía digital.

conclusión

para mí la transformación digital no es solo una tendencia tecnológica, sino un


cambio fundamental en la forma en que vivimos, trabajamos e interactuamos.
Comprender su historia, su impacto actual y sus perspectivas futuras es
esencial para que las personas, las organizaciones y los gobiernos aprovechen
su potencial y mitiguen sus riesgos.

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