0% encontró este documento útil (0 votos)
80 vistas30 páginas

3490 12880 1 PB

El autor narra su búsqueda personal para investigar la historia de su abuelo, un mambí que participó en la expedición Costa Rica-Cuba. A través de más de 23 años de investigación, se propuso esclarecer los eventos y circunstancias de esta expedición, así como el papel de su abuelo en ella. El resultado de su trabajo se plasmó en el libro 'La expedición del Honor', que busca preservar la verdad histórica de este acontecimiento patriótico.

Cargado por

Adriana Aznarez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
80 vistas30 páginas

3490 12880 1 PB

El autor narra su búsqueda personal para investigar la historia de su abuelo, un mambí que participó en la expedición Costa Rica-Cuba. A través de más de 23 años de investigación, se propuso esclarecer los eventos y circunstancias de esta expedición, así como el papel de su abuelo en ella. El resultado de su trabajo se plasmó en el libro 'La expedición del Honor', que busca preservar la verdad histórica de este acontecimiento patriótico.

Cargado por

Adriana Aznarez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Por las huellas de

mi abuelo mambí.
La expedición del Honor
Hugo Crombet
Historiador

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
I en la titulada Colonia Cubana de Nicoya,
(Mansión de Nicoya), provincia de Gua-
Desde que tengo uso de razón he escu- nacaste, fundada por el general Antonio
chado en mi entorno, casa y familia en Maceo en 1891, ni de visita, ni tampo-
general, acerca de las hazañas de mi abue- co a Baracoa o Alto de Palmarito, luga-
lo, tanto en la Guerra Grande, como en la res del desembarco y muerte en combate
llamada Tregua Fecunda, algunos datos de su padre, mi abuelo. Por ello, todo lo
—realmente muy pocos— de su estancia que se hablaba al respecto, resultaba to-
en Costa Rica y por último, lo relacionado talmente empírico y siempre envuelto en
con la expedición Costa Rica-Cuba (lla- un velo de carácter místico, como lo eran
mada por mí, la expedición del Honor) las biografías de algunos de los grandes
y, sobre las particularidades de su caída patricios que se estudiaban en nuestros
en combate, en Alto de Palmarito, Yate- libros de historia.
ras, Guantánamo, me llegaron,
en algunos casos, conceptos
familiares bastante confusos,
contradictorios e, incluso, preo-
cupantes por su indefinición.
Para desdicha mía, mi pa-
dre, que yo sepa, no se dedicó
a estudiar, o por lo menos, de-
jar constancia escrita de estos
eventos. Nunca regresó a Cos-
ta Rica, lugar de su nacimien-
to el 21 de noviembre de 1895, Parque en la Mansión de Nicoya. 41

Revista final BNCJM 1-2015.indd 41 08/03/2016 10:17:02


Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

Playa de Duaba, 1911.

La vida, que es tan rica y llena


de sorpresas, siempre nos pone
frente a imponderables, en este
caso de carácter positivo. Mi es-
posa y compañera de toda la vida,
la coronela Eneida Esther Baras
León, para 1990, entre otras múl-
tiples complejas tareas, tenía la
responsabilidad nacional del
frente FMC-FAR y, por esta vía,
llegó la oportunidad de involu-
crarme en el tema que nos ocupa.
A mediados de marzo de 1990,
ella recibió una invitación de la
Reverso de la foto de arriba.
oficial que atendía ese frente en
Guantánamo, para asistir a los
Yo tampoco nunca pensé visitar Cos- actos que en Baracoa, se vienen celebran-
ta Rica, ni tampoco Baracoa o el lugar de do desde hace mas de 100 años, el día 1º de
su caída, pues me encontraba sirviendo abril, en conmemoración del desembarco
en las Fuerzas Armadas y las actividades por la playa de Duaba, pues se “habían en-
militares me ocupaban todo el tiempo y, terado” de que su esposo era nieto del ma-
además, pensaba que si solicitaba permi- yor general Flor Crombet, tan vinculado a
so al Mando Superior, difícilmente se me este evento. Ante la posibilidad de asistir,
concedería, por mi condición de oficial en solicité el permiso correspondiente y de
42 activo. ¡Craso error! inmediato me fue otorgado —la primera

Revista final BNCJM 1-2015.indd 42 08/03/2016 10:17:02


Un verdadero acontecimiento
de una larga cadena de patriótico-cultural-recreativo Realmente yo desco-
autorizaciones, siempre nocía de esta patriótica
en la ciudad, donde se
concedidas. y masiva peregrinación,
realizaban numerosas
A finales de ese mes, por ser la primera vez
nos trasladamos a San- actividades de todo tipo, que asistía a estos actos.
tiago de Cuba, posterior- en pleno tibaracón del río Hoy he tenido la opor-
mente a Guantánamo, y Duaba y sus alrededores. tunidad de hacer ese re-
en una noche tormen- corrido en numerosas
tosa, en un yipi, enrumbamos hacia Ba- ocasiones, en mis visitas a la ciudad y re-
racoa, viaducto de La Farola por medio, gión, durante mis investigaciones
que si lo hubiera conocido antes, jamás ha- Hasta la década del cincuenta, este día,
bría acometido este viaje de noche y bajo no solo contemplaba esta peregrinación
aquella lluvia torrencial, pero todo nos masiva de la población baracoesa, sino
fue favorablemente y arribamos a la Ciu- que desde Guantánamo, Santiago, y po-
dad Primada, muy tarde en la noche; nos blados-puertos del norte de la entonces

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
hospedamos en el hotel La Rusa, que por provincia de Oriente, venían barcos y go-
cierto para aquel entonces, era lo mejorci- letas, incluso barcos de guerra, transpor-
to de Baracoa, aunque todavía no contaba tando a cientos de veteranos de la guerra,
con cocina-comedor y había que efectuar que convertían este día en un verdadero
la alimentación, en un restaurancito, en acontecimiento patriótico-cultural-re-
el malecón, a unos 150-200 m del hotel. creativo en la ciudad, donde se realiza-
El siguiente día, lo invertimos en visi- ban numerosas actividades de todo tipo,
tar la ciudad y sus alrededores. en pleno tibaracón del río Duaba y sus al-
Por fin, el 1º de abril de 1990, nos lle- rededores. Actualmente, la celebración de
varon al lugar de la celebración del acto. tan fausta fecha se circunscribe a la pere-
Ahora comprendo, que por ser invita- grinación y el acto político-cultural, en el
dos, nos transportaron di-
rectamente a ese sitio, sin
realizar la peregrinación,
que tradicionalmente eje-
cutan los habitantes de la
ciudad, desde la casa donde
el patriota baracoeso Félix
Ruenes, lanzó del grito de
libertad (alzamiento), ese
propio día, hasta el lugar
del obelisco-monumento,
que se levantó por la déca-
da de los años treinta o cua-
renta, aproximadamente a
cuatro o cinco kilómetros, Obelisco que marca el lugar de la caída
de la ciudad. en combate del mayor general Flor Crombet. 43

Revista final BNCJM 1-2015.indd 43 08/03/2016 10:17:02


dijeron datos que no coin-
cidían con los que yo con-
taba desde niño; es más,
algunos no solo no coin-
cidían, sino que resultaban
confusos, imprecisos y, en
algunos casos, a todas lu-
ces, contrarios a la verdad,
que yo había oído o leído,
sobre la organización de
la expedición, travesía, de-
sembarco y acciones pos-
teriores de los gloriosos
expedicionarios.
Fue entonces que me
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

hice el firme propósito de


emprender una investiga-
ción profunda acerca de
este heroico evento patrio,
legando a la posteridad la
verdad histórica y asumí
tal propósito como uno de
los compromisos funda-
mentales de mi vida para
definir con claridad el pa-
pel desempeñado por mi
abuelo en esta expedición.
Primero pensé en llevar
la investigación a partir del
momento del desembarco,
hasta su caída en combate
obelisco detrás de las alturas de Jaitecico, el Alto de Palmarito, municipio de Yateras
al final de la pista del aeropuerto y otro el 10 de abril de 1895; pero cuando llegué
sencillo acto, por lo regular una ofrenda a este punto en mi investigación y creía
floral, en el modestísimo obelisco del lu- que tenía clara esta etapa, pensé que no era
gar real del desembarco, en la desembo- justo, que si mi abuelo había dado su pre-
cadura del río Duaba, levantado por los ciosa vida, por organizar y traer a tierras
veteranos de La Maya en 1924, y nada más. insurreccionadas desde el 24 de febrero,
Aquel 1º de abril de 1990, intervi- este selecto grupo de jefes y oficiales, yo
nieron varios oradores, con emotivas cortara ahí la investigación. Por ello me
palabras acerca del hecho. Para sorpre- propuse dejar bien definida la trayectoria
44 sa —y preocupación— nuestra, allí se y destino final de los 22 expedicionarios;

Revista final BNCJM 1-2015.indd 44 08/03/2016 10:17:02


fundamentalmente el del mayor
general Antonio Maceo Grajales.
Lograda, en general esta par-
te, tampoco quedé conforme y me
pregunté ¿y cómo salieron de Cos-
ta Rica, cómo fueron la travesía y el
desembarco en sí? Y llegué a la con-
clusión de que si quería de verdad
exponer las particularidades de la
expedición, tenía necesariamente
que investigar por qué y cuándo se
radicaron en Costa Rica, y cómo vi-
vieron allí. Las particularidades de
la organización de la expedición,
su salida de ese país, la peligrosa

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
travesía realizada, el desembarco
o casi naufragio, como lo descri-
ben algunos de ellos, sus recorri-
dos por las intrincadas sierras del
macizo Nipe-Sagua-Baracoa, las
acciones militares y combates lle-
vados a cabo y, por fin, el destino
final de los 23 combatientes que ha-
bían desembarcado.
La idea completa me condujo a Maceo, de Raúl Aparicio; Crónicas de San-
más de 23 años de investigación (de 1990 tiago de Cuba, de Emilio Bacardí Mo-
en adelante), cuyos pormenores aparecen reau; Epistolario de Héroes, de Gonzalo
en el libro La expedición del Honor (Cien- Cabrales; Expediciones Cubanas, de Gas-
cias Sociales, 1999; Oriente, 2003 y 2013). par Carbonel; Baracoa, apuntes para su
Para mí fue una tremenda sorpresa y un historia, de José Ignacio Castro Lores;
motivo de orgullo, la selección del libro Flor Crombet, el Sucre cubano, de Fede-
para la edición del serial televisado de rico de Córdova y Quesada; Narraciones
15 capítulos La Odisea del Honor, por el históricas de Baracoa, de Ernesto de las
ICRT, apoyado por el Ministerio de Cul- Cuevas Morrillo; José Maceo, el león de
tura y las FAR, en el año 2013. Oriente, de Manuel Ferrer Cuevas; Anto-
nio Maceo, apuntes para la historia de su
II vida, de José Luciano Franco; Memoria

El trabajo comenzó por localizar la co- La idea completa me condujo a más


piosa bibliografía sobre la expedición y de 23 años de investigación cuyos
así reuní: Confidencias de Frank Agra- pormenores aparecen en el libro
monte Agramonte; Hombradía de Antonio La expedición del Honor. 45

Revista final BNCJM 1-2015.indd 45 08/03/2016 10:17:02


Revolucionaria, de Manuel de Jesús Gran- recorridos de los expedicionarios; pero no
da Odio; Maceo, dos conferencias histó- era tan sencillo: a partir de entonces fue
ricas, de Eusebio Hernández Pérez; El cuando comenzaron un sinnúmero de di-
general Flor, apuntes históricos de una ficultades, que hubo que afrontar.
vida, de Abelardo Padrón Valdés; Efemé- Al pasar la idea preconcebida a los ma-
rides de la Revolución Cubana, de Enri- pas topográficos, fue posible llegar a una
que Ubieta y Memorias de la Guerra, de hipótesis primaria del recorrido. Se lo-
Enrique Loynaz del Castillo. calizaron con cierta exactitud determi-
De la recopilación de estos libros, su nados puntos, así como un aproximado
lectura y análisis, durante más de un año, de la ruta; pero muchos lugares no pu-
surgió la idea de narrar los acontecimien- dieron ser bien identificados y, además,
tos en forma cronológica; pero lo cierto el pretendido itinerario, en algunos luga-
es que, en muchos casos, se notaba que la res alcanzaba un ancho de hasta cinco o
información pasaba de unos a otros his- seis kilómetros de posibilidades de ruta.
toriadores de forma muy general, repeti- Llegué a la conclusión de que debía pro-
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

tiva y dejando numerosas interrogantes, fundizar en mapas y planos viejos, por lo


vacíos y no pocas contradicciones, entre que acudí de nuevo al Archivo Nacional
sí. No obstante, ya tenía una idea de los y a la mapoteca de Macle, quien una vez
acontecimientos. más, con la mayor cooperación, me ce-
Traté de llevarla a un mapa, pero ca- dió un juego completo de la Nueva Carta
recía de modelos confiables y detallados Geotopográfica de la Isla de Cuba, de Es-
de la potencial zona de operaciones. En- teban Pichardo, del año 1870, así como el
tonces acudí a aquellos que consideraba Nomenclátor Geográfico y Toponímico de
que me podían ayudar: en primer lugar Cuba 1860-1872, de Ernesto de los Ríos,
al coronel Eloy Luis Alum Ortiz, presi- realizado a partir del mapa de Pichardo.
dente del Instituto Cubano de Geode- Con esto adelantaba bastante, pude fijar
sia y Cartografía, quien me facilitó los lugares, aparecieron nombres mencio-
mapas, escala 1:50 000 necesarios. Tam- nados por los expedicionarios y se estre-
bién acudí al Archivo Nacional de Cuba, charon considerablemente las posibles
donde el jefe de la mapoteca, Jorge Macle rutas. Completó la ayuda, un conjunto de
Cruz, me abrió, su departamento y traba- mapas militares de Cuba, de 1914, edita-
jó codo a codo conmigo; así accedí a cen- do por el Ejército Nacional. Por fin esta-
tenares de mapas, planos y croquis de la ba listo para el siguiente e imprescindible
época de las acciones o no muy lejanos a paso: ir al terreno, “tocar” todos estos lu-
ella. Todo ello, me permitió contar con la gares, precisar, perfeccionar, cambiar, eli-
base fundamental, para intentar plasmar minar, etc. ¡Tremenda tarea!
una idea teórica acerca de la cronología, Esto significaba tiempo y, de hecho,
que ya tenía a partir del estudio de los li- solicitar un nuevo permiso al mando o
bros mencionados. emplear mi tiempo de vacaciones. Real-
Con esta valiosa documentación pen- mente, utilicé ambas variantes. El man-
saba que, de ahora en adelante, sería fácil do me dio autorización para continuar
46 localizar lugares y determinar acciones y la investigación en el terreno y mi esposa

Revista final BNCJM 1-2015.indd 46 08/03/2016 10:17:02


Eneida tuvo que prescindir de mis vaca- Cuba, Francisco González López, en su
ciones por varios años. ¡Qué paciencia! campamento en el pico Galán y con su
Además, había que hacer coordinacio- famosa zapa, vehículo 4 x 4, preparado
nes con los organismos de la región, pues para llegar a cualquier lugar del mundo;
yo no tenía la más mínima noción acer- Ángel Fuentes Martínez, con su inteligen-
ca de las características del terreno don- cia natural, conocedor de cada trillo, pie-
de se iba a realizar este trabajo de campo. dra, árbol del centro del territorio y el ya
Así, me trasladé a Guantánamo, hablé con mencionado Ramón Reyes Ramírez, des-
el delegado del Minint, general Cuen- cendiente de indios de Yateras, imprescin-
ca, quien me puso en contacto con fun- dible en la parte que a él correspondió. El
cionarios del buró PCC de la provincia. baracoeso Andrés Vidal Martínez-Utria,
Todos accedieron a apoyarme y Arturo Cholo, fue el primero que recorrió con-
Valdés Curbeira designó a los compañe- migo aquellas lomas y, en no pocas oca-
ros Maritza Maure López —mi enorme siones, me auxilió cuando —por falta de
gratitud para esta joven que, incluso, es- entrenamiento adecuado y por la edad—

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
taba en avanzado estado de gestación— y casi desfallecía de agotamiento y parecía
Ramón Reyes Ramírez para que coordi- que en aquel lomerío moriría irremisible-
naran con las autoridades locales y, jun- mente. Otros más nos sirvieron de guía
to conmigo, se movieran a los lugares de y en mis libros narro las particularida-
interés. Se incluía el transporte en yipis, des de la ayuda que cada uno de ellos me
mulos o caballos; alojamientos y alimen- brindó. Sin estos compañeros, que sufrían
tación, bueno, cuando fuera posible, como junto conmigo las inclemencias del tiem-
se vio más adelante. po, sofocos, hambre, sed, copiosos agua-
Esto se repitió en varios viajes y distin- ceros, así como las sorpresas y alegrías
tos años, y comenzó por Baracoa, playa de los “descubrimientos”, sencillamente
Duaba y otros sitios del recorrido. Dor- poco, muy poco hubiera conseguido en
míamos donde nos cogiera la noche si esta compleja, agotadora y casi intermi-
estábamos muy lejos de las bases y comía- nable tarea. Así, despacito, año tras año,
mos donde y cuando se podía, en muchas pude ir armando ese rompecabezas, que
ocasiones gracias a la generosidad de los al inicio parecía indescifrable.
habitantes de la zona.
Así fuimos “descubriendo” lugares, III
recorridos, etc. Durante las numerosas
visitas al terreno, desempeñaron un pa- Acompañado por Cholo entrevisté al ma-
pel fundamental un grupo de compañe- trimonio de Rafael Jiménez Fuentes y
ros, conocedores de sus zonas, quienes Carmen Paumier Galán, quienes duran-
se turnaban, según se adelantaba el tra- te años han venido cuidando con sus pro-
bajo de campo. Algunos de ellos son: el pios medios y esfuerzos el obelisco en la
ingeniero Sebastián Croissiert Tamayo, playa de Duaba, y en Alto del Pino, recibí
de las personas que mejor conoce, todo explicaciones acerca del primer combate
el macizo Nipe-Sagua-Baracoa; el gene- —el propio día 1º— y de las caracterís-
ral de brigada y héroe de la República de ticas físicas del lugar en aquel entonces, 47

Revista final BNCJM 1-2015.indd 47 08/03/2016 10:17:02


incluido el trazado de la ¡Tremenda experiencia descender hasta el río
línea de fuego, estable- fue bajar desde la loma Barbudo, en cuyas aguas
cida por el general Ma- de las Mujeres hasta el nos bañamos, subir fue
ceo, información recibida campamento en Vega del terrible, al extremo de que
del matrimonio integra- Zapote!, y si fue difícil quedé totalmente agota-
do por Aurelio Jardines descender hasta el río do y necesité acostarme
Utria, Yeyo, y Encarna- Barbudo, subir fue terrible. en plena falda para tratar
ción Linares Soa, Yeya, de recuperarme. Incluso
de 86 y 76 años respec- Cholo salió a buscar un
tivamente, quienes lo conocían por tra- caballo o mulo para subirme; pero el amor
dición oral. propio y el recuerdo de mi abuelo mambí
María Milet Rodríguez, de 86 años, me llevaron paso a paso hasta el camino
habló del camino recorrido por los expe- que coronaba la loma. Sofocado y, sobre
dicionarios desde Alto del Pino hasta el todo avergonzado, pero llegué.
Naranjal; así como el cruce del río Toa, De los testimonios recogidos muchos
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

indicado por Asícimo Pérez Martínez (de coincidían con lo narrado en los libros y
76), y la ubicación del primer campamento con las descripciones de los expediciona-
en la finca Juncal, confirmado por Arísti- rios. Realmente extraordinarios resultan
des Navarro Navarro (de 80), según le ha- esos testimonios orales, trasmitidos de
bían contado sus padres y tíos. Cantalisio padres a hijos y narrados ahora como si
Hernández Suárez (de 100) dio referencias ellos hubieran sido actores activos o pasi-
de un tío suyo, de la familia Hernández, vos. Llama la atención la avanzada edad de
que ayudó a los expedicionarios a cruzar los testimoniantes, muchos de ellos entre
el Toa en una balsa o en una cayuca. Para los 80 y 100 o más años. Sorprende muy
reconocer el lugar del campamento de gratamente ser testigo de la importan-
la finca Juncal, cruzamos el río Toa en una cia capital, que para este tipo de investi-
balsa de bambú, como posiblemente lo hi- gación, tienen las tradiciones orales de la
cieron los expedicionarios. zona: un apoyo inestimable.
La ruta, con sus particularidades, des- La ruta seguida entre Vega del Zapo-
de la finca Juncal hasta el campamento en te y el campamento en el anochecer del
la Vega del Zapote, en la ribera del río Bar- día 5 resulta bastante confusa y existen
budo, dos o tres días después, que pasaba numerosas contradicciones entre los re-
por la finca Núñez, Los Negritos, Los Pi- latos de los propios expedicionarios, es-
tises y El Barreno fue descrita por Reinal- tudios posteriores del Ejército Nacional
do Pérez Pérez, Nano (de 52), Estanislao y los testimonios recogidos. Lo cierto es
Cuza Monje (de 65), Carlos Galano Go- que acamparon el día 4 en Río Frío (re-
mero (de 49), Ecuperio Blanco Calderón gión de Viento Frío), lugar paradisíaco,
(de 80), Jesús Rodríguez Reyes (de 77) y en las márgenes del río Barbudo, donde
Nemesio Machado Monje (de 77 años). también nos bañamos —¡fría de verdad
¡Tremenda experiencia fue bajar des- el agua!, se los aseguro.
de la loma de las Mujeres hasta el campa- Siguieron la loma de la Gurbia, ba-
48 mento en Vega del Zapote!, y si fue difícil jaron al río Quiviján o Quivijancito y

Revista final BNCJM 1-2015.indd 48 08/03/2016 10:17:02


ascendieron a la loma del Sol, maldecida de la zona, hasta mediados del siglo pa-
por todos los expedicionarios por su di- sado, para transitar y sacar sus produc-
fícil ascenso. Luego o bien hicieron no- tos, hacia Baracoa. Puedo asegurarles,
che ahí o continuaron hasta las márgenes que este tramo, tampoco me dejó un gra-
del arroyo Ahoga Puercos, afluente del to recuerdo.
río Sabanalamar, en las inmediaciones En esta última etapa, conté como guía
de Puriales de Caujerí, según versiones con Ángel Fuentes Martínez y con los tes-
y análisis muy profundos, realizados en timonios de Camilo Lambert Calderón (de
años posteriores. 59 años), Israel Laffitta Labañino (de 53),
La loma del Sol, estuvimos intentando Domingo Lovaina Durán (de 77), Emilio
localizarla en dos o tres viajes a la zona Plasencia Navarro (de 61), Claro Edilio
y cuando por fin pudimos identificarla, Samón Legrá (de 58), Salvador Lambert
gracias al ingeniero Sebastián Croussiert Labañino (de 44), y el propio Ángel Fuen-
y el apoyo de la zapa del general Pancho, tes (de 58).
su subida fue peor que la de la loma de Desde el día 4, el grupo expediciona-

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
las Mujeres. ¡No quiero ni acordarme de rio se encontraba completamente perdido,
ello! Entonces comprendí perfectamente, en ese infierno verde, pues los guías ha-
porque fue maldecida por todos los expe- bían extraviado completamente el rumbo.
dicionarios que la mencionaron. ¡Terri- A esto debemos sumar, la falta casi total de
ble!, tanto la subida, como la bajada, ¡algo alimento —lo único que encontraban a su
espantoso! paso eran naranjas agrias y babosas (Poli-
Para explorar esos lugares, recibimos mita picta)— y los torrenciales aguaceros
significativo apoyo del general Francisco que los empapaban las 24 horas, amén de
González López, Pancho, no solo por la los ríos crecidos, etcétera.
zapa ya mencionada, sino que nos acogió Al acampar en las inmediaciones de
en su campamento El Frijol, en el pico Ga- Puriales, el guía se orientó y anunció que
lán, para mí el lugar más frío del mundo, si seguían ese camino, al otro día llega-
donde para bañarse, lavarse o afeitarse rían al cafetal Los Dos Brazos, territorio
en los amaneceres —la diana tocaba so- de acción de los feroces indios de Yate-
bre las 4:30 o las 5:00 de la madrugada—, ras. Y en efecto, al mediodía del día 7,
había que pensarlo y repensarlo. Yo dor-
mía vestido, con el abrigo puesto y la fra- Entre la Vega del Zapote y río Frío,
zada y ¡para qué contarles!, sencillamente el grupo de expedicionarios tuvo que
insoportable.
moverse por dentro del río, sobre
Entre la Vega del Zapote y río Frío, el
grupo de expedicionarios tuvo que mo-
piedras enormes y entre farallones
verse por dentro del río, sobre piedras inaccesibles, hasta que trazaron una
enormes y entre farallones inaccesibles, trocha a puro machete, en la margen
hasta que trazaron una trocha a puro conocida como la trocha de Maceo,
machete, en la margen conocida como la que luego siguió siendo conservada
trocha de Maceo, que luego siguió siendo y utilizada por los habitantes de la
conservada y utilizada por los habitantes zona, hasta mediados del siglo pasado. 49

Revista final BNCJM 1-2015.indd 49 08/03/2016 10:17:02


arribaron a dicho cafetal y sostuvieron su con los generales Crombet y José Maceo,
primer encuentro con los indios coman- y cuatro expedicionarios, el tercero con
dados por el teniente Pedro Garrido Ro- el coronel Cebreco y cuatro mambises.
mero, encuentro sin consecuencias. Esa La Alegría se encuentra en las inme-
noche acamparon en Altos de Bejuquera. diaciones de la unión del arroyo Bernar-
Testimonian sobre el recorrido y acción do con el río Toa. En esta etapa, como
en Los Dos Brazos, el propio Ángel Fuen- guías venían conmigo Ángel Fuentes y
tes, y Serafín y Alfredo Paján Gámez (de el indiecito Ramón Reyes Ramírez, que
70 y 82 años respectivamente), residentes aportaron informaciones de peso; Epifa-
en el lugar del encuentro. nio Pelegrín Vilches, con la increíble apa-
Por la vía Mulata, cerca del río Arro- rente edad de más de 120 años, de quien
yón, nos llamó la atención un letrero con hablaremos más adelante; Leonides Sán-
el nombre de una cooperativa, titulada chez Simón (de 77), Leocadio Calderón
“Acción de Garrido”. Ese año no pudi- Ramírez (de 57) y Juan Ramírez Rojas,
mos detenernos a averiguar por tan sin- nieto de indios puros.
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

gular denominación; pero al siguiente, al Igual que con las locaciones anteriores,
volver a pasar por el lugar, nos detuvimos nos costó mucho trabajo localizar la fin-
y averiguamos el porqué. Resulta que na- ca La Alegría, pues la placa que la señala-
die sabía quién había sido Garrido ni el ba, no coincidía con nuestros criterios de
porqué de ese nombre; pero la acción de lugar, por lo que nos llevó también dos o
Garrido fue perseguir ferozmente a los ex- tres viajes confirmar la verdad. ¿Qué ha-
pedicionarios, prácticamente exterminar bía pasado? Pues sencillamente que dicha
la expedición, dar muerte con sus indios placa, por ser muy pesada, había sido co-
al general Crombet y casi eliminar a An- locada en un lugar lejano al real, pero más
tonio y José Maceo y, en general, servir cómodo para sus colocadores. Esta mis-
fielmente a la Corona española durante ma situación de las placas señalizadoras,
toda la guerra (Esta situación la informé nos afectó también en otros lugares, difi-
a los órganos del Partido en Guantánamo cultando y retrasando la ubicación de si-
y Yateras, y aunque no conozco el resulta- tios de interés.
do, espero que este asunto fuera adecua- A partir de la emboscada, se hizo más
damente resuelto). difícil seguir los recorridos y accionar de
El día 8, los expedicionarios bajaron los tres grupos y sus integrantes, por lo
de Alto de Bejuquera y se movieron hasta que detallaremos en primer término lo
la finca La Alegría, don- relacionado con el gru-
de cayeron en una em-
El grupo quedó dividido po dirigido por el coro-
boscada preparada por en tres: uno con el general nel Cebreco, quien tomó
Garrido, en la cual se les Antonio y cinco hombres rumbo suroeste y llegó a
hicieran algunos prisio- más, otro con los generales la casa de Telesforo Drike
neros y el grupo que- Crombet y José Maceo, y y Petrona Lovaina, en la
dó dividido en tres: uno cuatro expedicionarios zona de Santa Cruz, ya
con el general Antonio y y el tercero con el coronel sobre el día 13, donde
50 cinco hombres más, otro Cebreco y cuatro mambises. pudieron contactar con

Revista final BNCJM 1-2015.indd 50 08/03/2016 10:17:03


el mambí Francisco Bejerano,
que los condujo a las tropas in-
surrectas al día siguiente. Tes-
timoniaron sobre este grupo,
Juan Terrero Gaínza (de 46
años) acerca de la ubicación de
la llamada cueva de San José,
donde acamparon, en las in-
mediaciones de la Caridad de
los Indios; Servilio Suárez Lora
(de 43), historiador de la zona,
y José Patricio Rojas (de 93),
hijo de crianza de Telesforo y
Petrona. Casa de Felicidad de Yateras.
Al recorrido por la Caridad

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
de los Indios fuimos acompañados por el viéramos a un anciano del lugar, que decía
historiador de la provincia, José Sánchez que conocía acerca de los hechos. Esto fue
Guerra, lo que nos permitió contactar con a mediados del año 1996, en que se cum-
la hija del actual cacique, pues su padre no plió el centenario de la caída en combate
estaba presente. En sus inmediaciones lo- del general Antonio Maceo.
calizamos la ya referida cueva y, posterior- Encontramos a Epifanio, ciego, inváli-
mente, no sin esfuerzos, las ruinas de la do y acostado en una camita, y comencé
casa de Telesforo y Petrona, en la zona de a preguntarle. Por su avanzada edad, de
Santa Cruz, donde por fin lograron con- las cosas que decía resultaban “identifica-
tactar con el mambí Francisco Bejerano. bles y útiles” solo unas pocas. Habló de la
Hasta aquí se ha detallado en forma muerte del general Crombet y mi asombro
lineal y continua el itinerario; pero real- fue muy grande, cuando dijo que “[…] él
mente, estos datos se descubrieron, confir- estaba en Felicidad de Yateras, visitando
maron o localizaron, durante varios años a su novia Ramona Lescaille, y vio el mo-
y numerosos viajes a la región de nuestro mento en que llevaron allí el cadáver de
interés —si mal no recuerdo unos 12-14—, Flor”. Pensé que estaba delirando o con-
poco a poco, tramo a tramo, lugar a lugar… fundido con algún relato de personas de
aquella época que había escuchado: está-
IV bamos en 1996 y él me hablaba de algo
ocurrido cien años atrás y para entonces
A Epifanio Pelegrín Vilches lo contac- tenía ya novia y todo…
té precisamente en las inmediaciones de
esta finca, específicamente en el poblado Estos datos se descubrieron,
de Bernardo, en Yateras. confirmaron o localizaron, durante
Íbamos hacia un lugar conocido como varios años y numerosos viajes a la
Los Indios de Garrido, cuando los compa- región de nuestro interés, poco a poco,
ñeros del PCC de la zona nos pidieron que tramo a tramo, lugar a lugar… 51

Revista final BNCJM 1-2015.indd 51 08/03/2016 10:17:03


Lo más emotivo fue que nos
“Epifanio, ¿qué edad contó que, cuando regresaba capitán Peñaló y el gene-
tiene usted?”, le pregunté de Felicidad, tropezó con ral Crombet, que se paró
incrédulo. Y me contes- a pelear, al decir del ex-
otro grupito de rebeldes y les
tó: “126, hijo mío”. En- pedicionario Manuel J.
tonces me convencí de
advirtió que no siguieran ese de Granda. Fueron heri-
que aquello no era real, camino, que estaba ocupado dos o apresados tres más
que estaba delirando o por los españoles y que del grupo y solo se sal-
confundido; pero mi habían matado al general vó el general José, quien
asombro fue gigantes- Flor Crombet. Ese otro grupo, después de efectuar un
co, cuando los presen- necesariamente tuvo que ser disparo, se lanzó por un
tes, representantes del el del general Antonio pronunciado farallón y
PCC y Gobierno, entre logró escapar, comen-
ellos el miembro del buró provincial Ra- zando lo que Máximo Gómez denomi-
món Ortiz Reyes, me confirmaron que naría la odisea del general José.
Epifanio tenía tres hijos, de 99, 96 y 76 Accedimos al lugar del encuentro,
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

años. Así, Epifanio aportó datos impor- acompañados de Ramón Reyes Ramírez
tantes y lo más emotivo fue que nos contó y Ramón Ortiz Reyes, desde la llamada
que, cuando regresaba de Felicidad, tro- loma del Cilindro, en la vía Mulata, por
pezó con otro grupito de rebeldes y les ad- un dificultoso camino, subiendo traba-
virtió que no siguieran ese camino, que josamente, hasta el obelisco que señala el
estaba ocupado por los españoles y que infausto hecho, en el pico Santo, La Co-
habían matado al general Flor Crombet. brera o Alto de Palmarito, como quieran
Ese otro grupo, necesariamente tuvo que llamarlo.
ser el del general Antonio, pues el de Ce- Pocas veces he sentido una emoción
breco, se movía ya hacia el sur. Es decir tan grande, dentro del conjunto de las
que, en 1996, existía aún viva una perso- que habíamos experimentado hasta el
na que había hablado con Maceo. Fabu- presente y las que continuaríamos expe-
loso, pero totalmente cierto. rimentando al recorrer y estudiar ese lu-
Pues bien, por su parte, el grupo de Flor gar, abonado por la sangre de esos héroes
y José se encontraba en la margen opues- metro a metro, reviviendo en nuestras
ta a la emboscada de La Alegría y se mo- mentes el desarrollo de esa acción bélica
vió en dirección oeste. Pasaron el día 9 de y sintiéndonos actores de ese momento.
abril escondidos por la zona, evitando las No voy a detallar hechos que están per-
emboscadas de los indios que los perse- fectamente expresados en las actas que,
guían ferozmente e intentando localizar por encargo del municipio de Yateras, se
al resto de los expedicionarios, en espe- levantaron el 27 de agosto de 1922, repro-
cial al general Antonio. ducidas a su vez en el libro Flor Crombet,
El día 10, continuaron rumbo al oes- el Sucre cubano, de Federico de Córdova
te y al subir el llamado pico Santo o Alto y en La expedición del Honor, del autor
de Palmarito, sobre las 11:00 horas, cho- de este trabajo.
caron con una avanzada española, com- Recorrimos el trayecto que siguió el
52 puesta por los indios, donde murieron el cadáver del general Crombet, bajando del

Revista final BNCJM 1-2015.indd 52 08/03/2016 10:17:03


Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
Parte español sobre la muerte de Flor Crombet.

pico Santo, hasta el poblado de San An- Chivás y Ramona Lescaille —la novia de
drés, Monte Verde y, por fin, Felicidad Epifanio Pelegrín Vilches, el hombre de
de Yateras, donde fue enterrado en el ce- 126 años—, habían preparado el cadáver
menterio del cafetal Jagüey, inmediato a de Flor, antes de sepultarlo.
este poblado. El general José Maceo, después del dis-
Sobre su enterramiento, exhumación y paro y su lanzamiento por el farallón, es-
traslado a Guantánamo y, finalmente, su capó milagrosamente de los indios de
ubicación en el Retablo de los Héroes, en Yateras; contuso, lesionado y muy afec-
el cementerio de Santa Ifigenia, de San- tado por la caída, permaneció escondido
tiago de Cuba, ver anexo titulado “Cómo por la zona del Bejuco; después continuó
se localizó la tumba de Flor Crombet en solo por rumbo oeste, en un terreno to-
Felicidad de Yateras”, donde se detalla talmente desconocido; pasó cerca del ca-
paso a paso cómo, entre los años 1995 y serío de Guayabal de Yateras, próximo
1996, esta pudo ser localizada por mí y el a Palenque (¿Loma Colorada?), La Mu-
papel que desempeñó en ello Berta Porti- nición, Vega Grande, La Mansión y la
llo Belón, hija de Julia Belón Chivás, Chi- loma de Alto del Pinar, sitio donde mató
cha, quien contó que su mamá Magdalena de un disparo una paloma y se la comió
cruda, dado su estado de hambre, fiebre
Magdalena Chivás y Ramona y desfallecimiento.
Lescaille, habían preparado el Esta loma de Alto del Pinar o loma de
cadáver de Flor, antes de sepultarlo. La Paloma, como me gusta llamarla, se 53

Revista final BNCJM 1-2015.indd 53 08/03/2016 10:17:03


Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

La loma de La Paloma.

encuentra en una zona tremendamente los asistentes, se convencieron —siempre


montañosa, apartada de todo camino y desconfiados— de que solo quería mirar
casi despoblada. Para acceder a ella, hube y así pude visitar el sitio y moverme por
de pasar por La Tagua y bajar hasta San- la plazoleta existente.
ta Catalina, caminar muchos kilómetros Luego nos trasladamos, bajando por el
hacia Arenal, San Mateo, Manacas, has- cauce del río Mateo, posiblemente el se-
ta la propia loma de La Paloma. ¡Jornada guido por José, hasta la unión de los ríos
tremenda, en la que quedé completamen- Santa Catalina y Cerrajón, donde pasó
te agotado! su última noche antes de lograr contac-
Ese día, por cierto, en la loma inme- tar con los mambises. Agotadora jornada
diata, se estaba desarrollando algún tipo de dos días, pero tremendamente valiosa
de evento, pues se notaba bastante mo- a los efectos de la investigación.
vimiento entre los habitantes de la zona. También aportaron datos interesan-
Pregunté a mi guía, Miguel Coello Mo- tes sobre el posible recorrido de José, des-
reno (de 62 años), quien en primera ins- de Guayabal de Yateras, Visitación Otón
tancia no quiso decirme; pero ante mi Sainz Hernández (de 67 años), Rodomir
insistencia me confesó que allí había una Coello Hernández (de 63) y Oriber Cuz-
valla de gallos. Ante mi solicitud de vi- co Serrano (de 52).
sitarla, no quería subir conmigo, pues
yo estaba vestido de uniforme y “podría V
haber algún problema”; pero al fin lle-
gamos al lugar y después de cierta “alar- Por su parte, el general Antonio Maceo,
54 ma y el correspondiente correcorre” de después de la dispersión en la finca La

Revista final BNCJM 1-2015.indd 54 08/03/2016 10:17:03


El general Antonio Maceo,
Alegría, siguió rum- después de la dispersión en contribuyó de nuevo el
bo oeste con sus cinco la finca La Alegría, siguió indiecito Ramón Reyes
acompañantes; llegó en Ramírez, que también lo
rumbo oeste con sus cinco
Guayabal de Yateras a la había intentado conmi-
casa de Flor Blanco, cuyo
acompañantes; llegó en go durante las ocasiones
nieto Guillermo Felicia- Guayabal de Yateras a la anteriores.¡Por fin loca-
no Blanco, nos llevó has- casa de Flor Blanco, cuyo lizamos loma Colorada!
ta el sitio donde había nieto Guillermo Feliciano Por cierto, recorrien-
estado la antigua vivien- Blanco, nos llevó hasta el sitio do la zona por donde
da, en un lugar conoci- donde había estado. presuntamente había
do actualmente como La transitado el grupo del
Bamba (antigua Alabama). general Maceo después de dejar Guaya-
De ahí, siguieron rumbo al oeste, guia- bal de Yateras, salimos rumbo al noroes-
dos por el traidor Eustaquio Rodríguez, te, hacia los alrededores de San José, pues
que luego condujo a los indios hasta don- mi guía, Ramón Reyes Ramírez, me ha-

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
de estaban acampados los expediciona- bló de personas que vivían en lugares muy
rios. El general y sus compañeros llegaron intrincados, quienes debían conocer algo
a la llamada loma Colorada donde hi- al respecto. Luego de más de dos horas a
cieron campamento y, a los pocos minu- caballo, arribamos a una casa de bien di-
tos, fueron sorprendidos por los indios: fícil acceso. En cuanto llegamos, mujeres
dos cayeron prisioneros, y Maceo y los y niños se movieron y casi se escondieron
restantes lograron escapar y continuaron en la cocina —había llegado gente extra-
rumbo oeste. ña—, desde donde los veíamos sacar curio-
Parece que tanto el guía Eustaquio Ro- samente las cabezas, intentando averiguar
dríguez como el que hirió de muerte a Flor quiénes éramos y qué queríamos. Cos-
después se unieron a las tropas mambisas, tumbres de la zona, según me explicaron
pues años después, recorriendo el caserío después.
de La Bamba, en unión del periodista de la Después de saludar al “hombre de la
TV guantanamera José Mejías, llegamos a casa”, me identifiqué como historiador y
la casa de los descendientes de aquel hom- le pregunté el tiempo que hacía que vivía
bre, quienes lo consideraban “un gran pa- en ese lugar; respondió que toda su vida
triota” y exhibían en la sala de su modesta —era un campesino de unos 50-55 años—,
casa un retrato suyo. por lo que presumí que algo pudiera in-
El intrincado lugar donde acamparon formar acerca del tema.
en la loma Colorada estuve tratando de Le solicité información, ya la hubiera
localizarlo durante tres años. Una vez fe- recibido de sus padres o vecinos, sobre
lizmente identificado —casi de pura suer- la presencia o tránsito de Antonio Ma-
te cuando ya nos retirábamos otra vez, ceo por la zona. Se quedó pensativo unos
desencantados de la búsqueda fallida—, instantes, como repasando su memoria
nos convencimos de que era muy posible y al fin respondió, muy categórico: “¡¡¡Él
que después de ellos no hubiera pasado no vive por aquí!!!” En un principio no
nadie más por el lugar. A su localización entendí su respuesta, creí que no había 55

Revista final BNCJM 1-2015.indd 55 08/03/2016 10:17:03


se encontraron con el mambí
Eusebio Leyva, conocido por
Lateral, que tan importante
papel desempeñó, como guía
y colaborador a partir de ese
momento.
Terrenos muy abruptos,
elevaciones tremendas, ríos y
arroyos numerosos nos obli-
garon a realizar grandes es-
fuerzos para la localización y
acceso a los distintos puntos
Paso de Cañas.
de la ruta.
Desde Guayabal de Yateras al
comprendido la pregunta y se la repe- paso de Cañas, varias personas ofrecieron
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

tí más calmadamente. Volvió a pensar y información de interés: Santos María Ley-


afirmó: “¡¡¡Yo creo que está muerto, pues va Molina (de 82 años, hijo de Eusebio Ley-
he oído hablar de él, pero le aseguro que va, Lateral) aportó acerca del encuentro de
debió ser hace tiempo ya, pues como le de- su padre con el general Maceo y algunas
cía, yo conozco bien a todos los vecinos acciones posteriores; Juan Manuel Leyva
de la zona y el Maceo ese, nunca lo cono- Molina, sobre cómo llegar al paso de Ca-
cí de por aquí!!!” Vale la anécdota para re- ñas, desde La Tagua y en el camino ulterior
flexionar acerca de cuánto debemos hacer desde ese tránsito por La Somanta (cami-
aún en pro del conocimiento de nuestra no de Merencio), hasta Arroyo Blanco, ruta
historia y nuestros héroes. que siguió el grupo del general, quien con
Cerré la libreta, donde pensaba ano- la ayuda de Lateral, pasó por La Somanta,
tar las informaciones, acepté una taza de Arroyo Blanco, La Zarza; todo indicaba,
café que trajo una señora de edad, con la por la rapidez con que se movían, que po-
vista baja, como con miedo de la presen- siblemente andaban a caballo. De las dos
cia de dos extraños; luego miré significa- posibles opciones de recorrido, escogí una
tivamente al guía Ramón, le di las gracias que aparece muy bien descrita en los partes
al campesino por la información y el café, de los propios españoles: El Rayo, La Escon-
y nos retiramos. dida, San Juan, La Punta, Achotal, Santo
Lo que quedaba del grupo de Maceo, Domingo; subieron a Calabazas —donde
más hacia el noroeste, llegó ya se movían por caminos—,
a la elevación de La Tagua, Vale la anécdota para Mangal de Concepción, Sole-
bajando por el arroyo Negri- reflexionar acerca dad y llegaron en las afueras
tos, hasta el paso de Cañas, de cuánto debemos de Mayarí Arriba a la casa de
donde este entronca con el hacer aún en pro José Fuentes, conocido como
río Santa Catalina, ya men- del conocimiento de Che Mena.
cionado. Fue por estos luga- nuestra historia y Por estos parajes, nos mo-
56 res donde Maceo y su gente nuestros héroes. vemos en vehículos 4 x 4,

Revista final BNCJM 1-2015.indd 56 08/03/2016 10:17:03


acompañados por el ingeniero Sebastián travesía, aspectos que por aquel entonces
Croissiert Tamayo y recogemos impor- resultaban un obstáculo enorme, ya que
tante información de Sigfredo Fernández prácticamente no teníamos nada de Cos-
Saumell (de 38 años) sobre la ubicación ta Rica ni del itinerario marítimo. Cono-
de Arroyo Blanco; Ricardo Fiol Moya (de cía que habían salido de Puerto Limón,
67), con respecto a la ubicación de La Zar- en un barco, nombrado Adirondack, que
za y el camino hacia Achotal; Félix Alejo llegaron a la isla Fortuna, en las Bahamas
Rodríguez (de 48), referidas a Santo Do- y que de allí se movieron a Cuba, en una
mingo; Mercedes y Fina Pérez Leyva (de goleta, con el sugestivo nombre de Honor.
62 y 66 años), sobre la estancia de Maceo Una vez más a buscar datos.
y tres o cuatro compañeros en casa de su Para ampliar la información acerca de
abuelo José Reyes Romero, en Calabazas la presencia del grupo cubano en Costa
y su posterior enrumbamiento hacia el ca- Rica, en la Biblioteca Nacional de Cuba,
mino a Soledad de Mayarí; Noel Trujillo accedimos a unos pocos libros: Fondo
Kindelán (de 38) e Hilda Esther Campos Delegación del Partido Revolucionario

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
Armesto (de 47) mencionaron la acampa- Cubano, caja 43, Costa Rica y libro 54 de
da y lugar del Mangal de Soledad (en la sus finanzas; Libro Azul de Costa Rica, de
escuela actual); Evelio Álvarez Macía (de Jones Bascom; Maceo en Costa Rica,
74), ahijado de José Fuentes (Che Mena), de Manuel González Zeledón (con notas de
habló de la ubicación de su casa y también José Luciano Franco); Album de vistas de
la de Félix Aguilar, a la salida de Mayarí Costa Rica, de Fernando Zamora. Y, como
Arriba (donde actualmente están los tan- es lógico, repasé algunos de los libros an-
ques de combustible), última parada del tes señalados, como los de Raúl Aparicio,
general Maceo, y nos llevó al lugar don- José Luciano Franco, Abelardo Padrón,
de se encontraba el campamento mambí Manuel J. de Granda, Enrique Loynaz
de Vega Bellaca, lugar de su contacto con del Castillo, Federico de Córdova y al-
las fuerzas rebeldes el 18 de abril de 1895. gún otro de nuestro interés. Poco, pero
por ahí comenzamos.
VI El historiador y amigo de la familia
Abelardo Padrón Valdés —autor de va-
Con todos estos datos —aunque vuelvo a rios libros sobre patriotas insignes, entre
precisar, que no fueron obtenidos de for- ellos el de Flor Crombet—, ante mis recla-
ma lineal, sino en varios viajes y años de mos de datos acerca de la ruta marítima,
trabajo de campo y entrevistas a muchí- me informó que conocía a un historiador
simos más residentes de la región investi- costarricense, nombrado Armando Var-
gada, que los que aquí se señalan—, tenía gas Araya, quien escribía sobre la presen-
casi completa la idea que les expresé en el cia de los cubanos en su país y, en especial,
acápite I, de llevar la investigación hasta del general Antonio Maceo y podría saber
el origen, con la radicación de los futuros algo del vapor Adirondack. Me puse con-
expedicionarios, en la Republica de Costa tento al saberlo; pero existía una pequeña
Rica, la fundación por el general Maceo de dificultad, don Armando se encontraba
la colonia agrícola en ese país y algo de su radicado en Londres; aunque para suerte 57

Revista final BNCJM 1-2015.indd 57 08/03/2016 10:17:03


mía, Padrón se acordaba del nombre de Edward Hobart, que paciente y gentil-
la empresa donde laboraba. mente escuchó todos mis requerimien-
Establecí contactos con los compañe- tos e intereses y me prometió “hacer lo
ros del Minint, solicité su ayuda, les di que pudiera” al respecto, lo que me pare-
los datos y… a esperar. Por suerte —bue- ció una respuesta de puro compromiso.
no, suerte no, sino buen trabajo y me- Sin embargo, varios meses después, reci-
jor espíritu de cooperación—, pudieron, bí una llamada de la embajada, en la que
después de varios meses, localizar a don me informaban que tenían algo para mí
Armando y plantearle mi interés. El he- y, en efecto, me entregaron dos documen-
cho es que recibí de él, una fotocopia de tos: uno, con los mismos datos que ya ha-
la hoja original del registro de la agencia bía recibido de don Armando, y otro, muy
aseguradora Lloyd, de Liverpool, con to- importante, con todos los datos técnicos
dos los datos del referido barco de la em- de la goleta Honor; además, quedaron en
presa Atlas, inglesa. Satisfacción enorme seguir buscando en sus archivos. El propio
y sincero agradecimiento a don Arman- señor Hobart me facilitó una carta, res-
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

do Vargas, con el que continué teniendo puesta a un requerimiento suyo, al Museo


relaciones de cooperación y amistad, que Marítimo Nacional de Gran Bretaña, don-
se mantienen a excelente nivel, en lo in- de se le informaba acerca de la existencia
vestigativo y lo personal, de forma siste- de un libro, donde de seguro habría más
mática, tanto aquí, como en Costa Rica, datos del Adirondack, titulado Duncan
a lo que me referiré más adelante. Haws´Merchant Fleets 4: Hamburg Ame-
Paralelas a estas gestiones para con- rica, Adler and Carr Lines (Cambridge:
seguir información sobre el Adirondack Patrick Stephens, 1980).
—no tenía confianza en que se pudiera Inmediatamente busqué; pero ante las
contactar a don Armando en Londres dificultades para conseguirlo, descarté
y mucho menos que él me contestara, esta posibilidad. Sin embargo, en la filial
pues ni me conocía—, estuve pensando de base de la Asociación de Combatien-
en otra vía y decidí acceder a la embajada tes de la Revolución Cubana a la que per-
de Inglaterra, donde también podríamos tenezco, también era miembro la doctora
averiguar acerca de un proceso judicial Rosa Elena Simeón, presidenta de la Aca-
iniciado al dueño de la goleta Honor, Mr demia de Ciencias, o quizás ya ministra
Farrington, por haberse utilizado su nave
en el traslado de expedicionarios a Cuba,
Varios meses después, recibí una
según había leído en el libro de Manuel J.
de Granda o en las Confidencias de Frank llamada de la embajada, en la que
Agramonte, del cual por cierto, hablare- me informaban que tenían algo para
mos más adelante. mí y, en efecto, me entregaron dos
Solicité permiso a la jefatura y me fue documentos: uno, con los mismos
concedido de inmediato. Me presenté en datos que ya había recibido de don
la sede diplomática vestido de uniforme Armando, y otro, muy importante,
por indicación de mis jefes. Fui atendi- con todos los datos técnicos de la
58 do por uno de los secretarios, de nombre goleta Honor.

Revista final BNCJM 1-2015.indd 58 08/03/2016 10:17:03


de Medio Ambiente, no Un buen día, meses después, en un serial televisivo.
recuerdo. El hecho es que una llamada telefónica Fue una compañera de
conversando con ella, le de la Fundación Alejo trabajo, la teniente coro-
hablé de la investigación Carpentier, me informaba nel y doctora en Ciencias,
y mencioné el libro sobre que el jurado integrado Magalys Martín Quijano,
los barcos y los datos que por los prestigiosos quien muy interesada en
este contenía; la docto- intelectuales Graziella mi trabajo me insistía en
ra Simeón, me pidió los la necesidad de volcarlo
Pogolotti, Salvador Arias
datos para ver si por ca- en un libro, pues la pala-
sualidad en Cuba o en la
y Edel Morales había bra escrita es lo que que-
Academia de Ciencias se concedido el primer premio da. Yo no le hacía mucho
hallaba. Pero lo mandó a mi proyecto de libro La caso; pero ella insistía
a comprar y me lo obse- expedición del Honor, en el e, incluso, consiguió las
quió a nombre de la Aca- género investigación. bases del concurso anual
demia de Ciencias, como Razón de Ser, de la Fun-

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
apoyo a mi investigación. Eso demuestra dación Alejo Carpentier, y se comprome-
el amplio espíritu cooperativo y la gene- tió a ayudarme con los trámites, para la
rosidad que siempre la caracterizaron. La presentación. Accedí a presentar mi pro-
querida y admirada doctora Rosa Elena yecto de libro y, de forma conjunta —en
Simeón es otra persona a quien agradecer honor a la verdad, fue ella la que llevó el
de todo corazón, su contribución y gran- peso principal de la documentación—, así
deza de espíritu. lo hicimos. Jamás pensé en llegar a nada
En fin, en dicho libro, encontré, no concreto, hasta que… ¡Sorpresa enorme!
solo los datos técnicos del buque, que ya Un buen día, meses después, una llamada
tenía a través de don Armando y la em- telefónica de la Fundación Alejo Carpen-
bajada británica, sino de todos los barcos, tier, me informaba que el jurado integrado
de la línea inglesa Atlas, que viajaban des- por los prestigiosos intelectuales Graziella
de Nueva York a Puerto Limón en Cos- Pogolotti, Salvador Arias y Edel Morales
ta Rica y eran los utilizados por todos los había concedido el primer premio a mi
exiliados cubanos que se movían por el proyecto de libro La expedición del Ho-
área, incluido José Martí. nor, en el género investigación. Así todo
Además el libro traía una historia del este esfuerzo, compartido con tantas per-
principio y fin de cada nave, así como un sonas, se materializó, en un modesto li-
esquema de su silueta y una historia ge- bro, publicado por la editorial Ciencias
neral de la propia línea Atlas. Indiscuti- Sociales (1999). La presentación estuvo a
blemente, fue un aporte de enorme valor cargo del entonces viceministro de Cul-
para mi investigación. tura Rafael Bernal Alemany y se realizó
Aunque mucho había conseguido, en el Memorial José Martí. Magalys Mar-
continuaba buscando más y más infor- tín Quijano fue la verdadera promotora e
mación, aunque solo por satisfacción per- impulsora del éxito alcanzado por la in-
sonal. Hasta entonces, no había pensado vestigación resumida en el libro La expe-
en publicación alguna y mucho menos dición del Honor; a ella, toda mi gratitud. 59

Revista final BNCJM 1-2015.indd 59 08/03/2016 10:17:03


Sin embargo, mientras esto ocurría la rama Morales Sequeira, un poco me-
continuaban desarrollándose aconteci- nos numerosa, con quienes había teni-
mientos decisivos en la investigación, que do contacto unos meses antes, durante
llevaron en poco tiempo a una segunda la visita de una de ellas a La Habana. Ella
edición enriquecida del texto. fue mi acompañante en el recorrido por
otras ciudades que, además de San José,
VII visité como parte de mis investigaciones,
se nombra Yolanda Morales Sequeira y
En el propio año 1999, mi prima hermana me brindó una ayuda inestimable en este
Marilena Gómez Crombet (sor Florita de primer viaje.
Sion), radicada en Costa Rica desde 1959, De lleno trabajé, desde su apertura has-
donde había tomado hábitos de monja de ta el cierre, en el Archivo y Biblioteca Na-
la congregación de Sion, invitó a su her- cionales, así como en los archivos de la
mana Flora a visitarla en San José. Como Asamblea Nacional, y el ministerio de
la cantidad de dinero enviada alcanza- Relaciones Exteriores, en ocasiones, sin
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

ba para trasladar a más de una persona, almorzar para “no perder tiempo”, pues
mi prima Flora me ofreció acompañar- pensaba que quizás no podría viajar más
la en el viaje, pues su salud a ese país y debía aprovechar
no era buena y no se atrevía En Costa Rica, al máximo la oportunidad
a hacerlo sola. Por supuesto pude conocer a toda que se me brindaba. Accedí
acepté y comencé las com- una numerosísima a información y documen-
plejas gestiones para viajar a familia, de la rama tos fundamentales para mi
ese país, que de hecho, aun de mi abuela, investigación, muchos de los
se mantienen, para quien cuales pude fotocopiar, y da-
la guanacasteca
viaje con pasaporte no diplo- tos suministrados por va-
nicoyana, Elena
mático, de servicio u oficial. rios historiadores que muy
De nuevo mi mando Castillo Baltodano, así gentilmente me acogieron y
superior me concedió el como a los de la rama ayudaron en todo sentido,
correspondiente permiso Morales Sequeira, un informaciones que dieron
y allá volamos; en mi caso, poco menos numerosa. pie más adelante, junto a lo
por primera vez y con un antes conseguido y detalla-
ambicioso plan para obtener toda la in- do, a la hasta entonces impensada segunda
formación posible en interés de mi in- edición del libro. Entre estos historiado-
vestigación, plan que, por cierto, cumplí res, se destacaron por su gran ayuda, don
con creces. Armando Vargas Araya, ya radicado en su
Nos alojamos en una casa de oración, país, y don Miguel Guzmán Stein.
dirigida por mi prima sor Florita, quien Con mi prima Yolanda, descendien-
residía allí. te de Teodosia Sequeira, quien tuvo un
En Costa Rica, pude conocer a toda hijo de sus relaciones con mi abuelo, vi-
una numerosísima familia, de la rama de sitamos Mansión, lugar donde el general
mi abuela, la guanacasteca nicoyana, Ele- Maceo fundó la Colonia Cubana en 1891
60 na Castillo Baltodano, así como a los de y nos alojamos, entre enormes atenciones

Revista final BNCJM 1-2015.indd 60 08/03/2016 10:17:03


y muestras de cariño en la casa de otros (1893) y mi padre (1895). En fin, viaje y
primos y primas, de la rama de la familia estancia que, a la par de aportar impor-
de mi abuela. Además descubrí y me re- tante información para la investigación,
lacioné con un numeroso grupo de fami- me llenó de emotivos recuerdos de mis
liares, que aún residen en ese poblado. De raíces paternas y guanacastecas.
hecho, aún he estado descubriendo fami- Con Yolanda, visité Puerto Limón, lu-
liares míos tanto en Mansión, como en la gar de salida de la expedición en el Adiron-
ciudad de Nicoya, así como en San José, dack. Nos alojamos en casa de sus padres
Puntarenas, Puerto Limón y otras loca- (Haydée, su madre es prima mía, descen-
lidades del país. De esto no voy a escri- diente del hijo de la india Teodosia, con
bir, pues ocuparía gran espacio. Aunque mi abuelo). La casa radicaba en un lugar
sí debo referirme a otra rama nicoyana, llamado Saborío, en plena colonia plata-
la de los Arauz (otra relación de abuelo). nera, a varios kilómetros de la carretera a
Recorrí metro a metro toda la región, Limón, los cuales debíamos recorrer, para
las ruinas del central azucarero fundado tomar un ómnibus que nos llevara a la ciu-

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
por los mambises; realicé numerosas en- dad. Estaba montada sobre pilotes, que
trevistas a familiares y descendientes de la protegían de las numerosas serpientes
los colonos cubanos, que allí acompa- venenosas de la zona, de las cuales vi al-
ñaron al general Maceo; excavamos en gunas. Gran cantidad de monos (congos
las ruinas y conseguimos sacar pesados aulladores) nos despertaba cada amane-
ladrillos refractarios del horno del central cer y rondaban la casa cientos de pájaros
y otros objetos museables. Además, mis increíblemente bellos, que decoraban el
primos me regalaron la primera llave te- selvático entorno.
legráfica que, en 1895, funcionó en la co- En Puerto Limón, fuimos directa-
lonia y monedas del comisariato (tienda) mente a conversar con la alcaldesa y le
que allí existió, hasta bastante bien entra- explicamos nuestros intereses; nos apo-
do el siglo xx. Estuvimos en la bella es- yó en todo sentido. Entrevistamos a los
cuela, nombrada Antonio Maceo, cuyos historiadores de la ciudad y del puerto,
primeros maestros fueron los hermanos que, por cierto, no tenían la más mínima
del general Enrique Loynaz del Castillo información acerca de que en esa ciudad
y en cuyo parque, con el mismo nombre,
repleto de mangos —se dice que cuba- Recorrí metro a metro toda la región,
nos—, hay un busto de bronce del Titán,
las ruinas del central azucarero
donado por Cuba, y los restos de piezas del
antiguo central, todo ordenado, diseñado
fundado por los mambises; realicé
y reconstruido por la arquitecta cubana numerosas entrevistas a familiares y
Thelbia Marín, en la década del sesenta. descendientes de los colonos cubanos,
Llegué a la ciudad de Nicoya y la re- que allí acompañaron al general
corrí, incluso su iglesia colonial, posi- Maceo; excavamos en las ruinas y
blemente la más antigua del país, donde conseguimos sacar pesados ladrillos
se casó mi abuelo con Elena Castillo, en refractarios del horno del central y
1892, y fueron bautizados mi tía Flora otros objetos museables. 61

Revista final BNCJM 1-2015.indd 61 08/03/2016 10:17:04


y lamentable fallecimiento,
en una epidemia de dengue.
Como se comprende, el
viaje fue de suma importan-
cia también en lo personal;
tuve la oportunidad de ex-
plorar mis raíces ticas, co-
nocer y entablar relaciones
con numerosos familiares,
de la rama paterna. No esca-
timé esfuerzos por cumplir
las expectativas que llevaba,
a tal extremo que el fuerte
régimen de trabajo a que me
sometí, los viajes, la falta de
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

Parque Vargas, en Puerto Limón, con sus palmas cubanísimas.


descanso nocturno y la no
sistemática alimentación me
se había organizado y partido la expedi- llevaron a perder más de seis kilogramos
ción Costa Rica-Cuba. Recorrimos los de peso. En realidad fue un magnífico y
muelles, el bello parque Vargas, con sus productivo viaje. Me había introducido en
palmas cubanas y logramos identificar el País Esmeralda, al decir de José Martí y,
lugares por donde se movieron los cu- de forma tal, que la considero y, de hecho
banos y los expedicionarios; vimos las es, mi segunda Patria, pues en definitiva
ruinas del Gran Hotel —de tres pisos en mi abuela y mi padre son costarricenses y
aquel entonces—, donde se alojó Martí allá tengo muchos más familiares que en
en su segundo viaje al país en 1894. Vi- este mi verde caimán caribeño.
sitamos varios edificios e instalaciones Las autoridades ticas, tanto en archivos
de puro estilo caribeño que se conser- como bibliotecas, y también los historia-
van en buen estado, y trabajamos en la dores y otras personas me ofrecieron un
biblioteca, donde tomamos numerosas trato exquisito, todo su apoyo y colabo-
notas sobre la historia de la ciudad, des- ración, y designaron incluso, en algunos
de su propio “descubrimiento”, por el al- lugares, un funcionario que me facilitara
mirante Cristóbal Colón en 1502, hasta el trabajo. Hubo ocasiones, dado mi em-
la fecha, notas que resultaron de enorme peño en no almorzar para ganar tiempo,
interés para la investigación. que me dieron acceso a sus comedores
En esta ocasión, establecí contacto como si fuera trabajador del organismo.
con el doctor Walter Goebels, director
del hospital de la ciudad, la persona que VIII
más conocía la historia de Puerto Limón,
quien me ofreció valiosísimas informacio- Durante mi servicio en la República
nes. Con él me unió una gran y sincera de Checoeslovaquia, junto a mi esposa
62 amistad durante años, hasta su absurdo Eneida, que había sido designada como

Revista final BNCJM 1-2015.indd 62 08/03/2016 10:17:04


agregada militar en dicho país —prime- el archivo personal de quien fue capitán
ra y única mujer cubana que ha ocupado general en Cuba, Camilo García de Pola-
ese cargo— y posteriormente, de forma vieja, donado por su familia, donde en-
simultánea en Polonia, entablamos estre- contré varias cosas de interés relacionadas
cha amistad con el matrimonio cubano, con los generales Maceo y Crombet, en la
radicado en la ciudad de Bratislava, inte- década del setenta, y de la expulsión de
grado por María Regueiro, cónsul gene- Antonio durante su visita a Cuba en 1890
ral y su esposo, Héctor Manresa, cónsul. (Paz del Manganeso).
Luego de una corta estancia de este ma- En Madrid, estuve en el Archivo His-
trimonio en Cuba, fue designado para el tórico Militar, donde fui presentado por
consulado cubano en Andalucía y Extre- el prestigioso investigador cubano Jorge
madura, radicado en Sevilla. Durante sus Ibarra. También investigaban allí los his-
vacaciones, nos reunimos varias veces y, toriadores Gustavo Placer y Rolando Ro-
en cierta ocasión, les dije en broma que dríguez, que me otorgaron su aval, ante la
me consiguieran una invitación a España, dirección del archivo y, de inmediato, se

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
para explorar en los archivos militares… me permitió acceder a todos los fondos y
Todos reímos la ocurrencia y, luego, olvi- documentos de manera expedita. En esa
damos del asunto. La gran sorpresa lle- búsqueda, encontré prácticamente todo
gó cuando, meses después, me llamaron lo relacionado con la presencia de los co-
desde Sevilla y me informaron que la go- lonos cubanos en Costa Rica desde su lle-
bernación de Andalucía me invitaba a vi- gada, la organización de la expedición, su
sitar el país con todos los gastos pagados, salida de Puerto Limón, la travesía, el de-
incluidos los pasajes. sembarco y las acciones posteriores. Aho-
Llegamos a la bella ciudad sevillana, ra sí tenía completo lo ocurrido en Costa
nos alojamos en la casa de los cónsules y, al Rica y Cuba en relación con la expedición
otro día, ya entraba al local del Honor. ¡Una fabulosa
de los Archivos de Indias, Pude estudiar el archivo documentación!
radicados en esa ciudad. personal de quien fue A estos datos y docu-
Nos acreditaron con un capitán general en mentos, se sumaron otros,
documento que permitía Cuba, Camilo García obtenidos mediante visitas
el acceso a cualquier ar- de Polavieja, donado al Archivo Nacional y al de
chivo español; aunque, en por su familia, donde la Asamblea de ese país en
realidad, en este no pudi-
encontré varias cosas de Madrid. Este viaje, como
mos obtener mucha infor- el de Costa Rica, resultó de
interés relacionadas con
mación relacionada con importancia capital para
el tema de nuestro interés, los generales Maceo y el trabajo. No obstante, no
pues guardaban documen- Crombet, en la década pude localizar, a pesar de
tos nada más que hasta va- del setenta, y de la los esfuerzos realizados,
rios años antes de la fecha expulsión de Antonio los documentos que se le
que estábamos localizan- durante su visita ocuparon al general Flor
do: 1891 en adelante. De to- a Cuba en 1890 Crombet, cuando cayó en
das formas, pude estudiar (Paz del Manganeso). combate, los que fueron 63

Revista final BNCJM 1-2015.indd 63 08/03/2016 10:17:04


Me fue remitida una o
catalogados por el capi- copiosa documentación el 1 de abril de 1895, en
tán general español Ar-
de los referidos archivos, la playa de Duaba, la cual
senio Martínez Campos, atribuía a un lamentable
consistente en casi
como muy importantes accidente causado por un
para conocer de las rela- toda la información disparo escapado; de igual
ciones entre los principa- relacionada con la llegada modo, daba fe de las ideas
les jefes de la Revolución. de los expedicionarios y principios que sustenta-
Lástima grande, pues de —catalogados como ban la guerra recién em-
seguro, se trataban de las filibusteros— a la isla prendida contra la Corona
instrucciones “persona- Fortuna, su permanencia, española para lograr la to-
les”, que el Delegado del salida e, incluso, su arribo tal independencia y que
PRC había enviado al ge- a territorio cubano. Cuba ocupara el lugar que
neral Crombet, relaciona- le correspondía dentro del
das con la organización de la expedición y conjunto de pueblos de América en el nue-
otros documentos, hasta ahora nunca lo- vo siglo que se aproximaba.
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

calizados, pero que en algún lugar de los Esta carta, con una traducción libre, fue
archivos militares españoles se encuen- incluida lógicamente como gran novedad,
tran “enterrados”. en un anexo del libro, como interesante e
A mi regreso, luego de contarle detalla- importante aporte a nuestra historiografía.
damente al entonces viceministro prime- Simultáneamente a mis contactos con
ro de Cultura, Rafael Bernal Alemany, los don Armando Vargas, en Londres, y la
nuevos elementos obtenidos tanto en Cos- embajada inglesa, en La Habana, con la
ta Rica, como en España e Inglaterra, este intención de obtener información acerca
manifestó: “Todo esto obliga a una nue- del barco Adirondack y del potencial jui-
va edición, pues hay tantas cosas nuevas cio al dueño de la goleta Honor, contacté
e importantes, que bien lo amerita”. Así, con el funcionario de nuestro consulado
La expedición del Honor tuvo su segun- en Barbados Helmuth Domemech, con los
da edición, esta vez por expresa indica- mismos requerimientos, pues, en defini-
ción de Bernal, quien responsabilizó con tiva, todo estaba muy relacionado con ese
ella a la Editorial Oriente. archipiélago que había sido colonia ingle-
Pocos días después, recibí una nueva sa y los acontecimientos previos al arribo
llamada de la embajada inglesa, pidiéndo- por Duaba desde la isla Fortuna permi-
me que pasara por allá, pues tenían algo de tían presuponer que podían haber queda-
interés para mí. Me entregaron un docu- do registrados en sus archivos.
mento que estaba enterrado en los archi- Y, efectivamente, en mayo del año
vos consulares del Ministerio de Asuntos 1998, me fue remitida una copiosa do-
Exteriores británicos: nada más y nada cumentación de los referidos archivos,
menos que una carta inédita del Dele- consistente en casi toda la información
gado del PRC, José Martí, dirigida a la relacionada con la llegada de los expedi-
Secretaría de Relaciones Exteriores, en cionarios —catalogados como filibuste-
la que explicaba las particularidades de ros— a la isla Fortuna, su permanencia,
64 la muerte el capitán de la goleta Honor, salida e, incluso, su arribo a territorio

Revista final BNCJM 1-2015.indd 64 08/03/2016 10:17:04


cubano, así como las instrucciones y dis- era una simple adición de nuevos datos al
posiciones dadas a las autoridades colo- libro ya existente, sino una nueva edición,
niales británicas de la zona y a su flota en pues, como explicaremos a continuación,
el Caribe para realizar todos los esfuerzos se trató de un nuevo libro.
por impedir la organización y salida des- Si bien la primera propuesta fue muy
de sus dominios de algún otro grupo de bien acogida, tanto por los aportes al tema
rebeldes cubanos, con el fin de no dañar como la amena y cronológica forma en
sus relaciones con España, considerada que estaba instrumentada, se habían re-
“nación amiga” de su Majestad británica. cibido sugerencias encaminadas a que, si
Partes diarios, cables cifrados, informes salía una nueva, se ampliaran o explicaran
periódicos y otros numerosos documen- algunos aspectos que solamente se toca-
tos enriquecieron nuestro arsenal gráfico ban, pues resultaba necesario, enfocarlos
y fueron utilizados en la segunda edición, de forma más explícita.
ya fuera de manera directa o vinculados Se incluyeron dentro de sus anexos,
a determinadas explicaciones y, por su- amplias y detalladas propuestas sobre la

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
puesto, fotos de uno que otro documento, Mansión de Nicoya, colonia cubana en
como ejemplo. Costa Rica, fundada por el general An-
Además, pude contar con folletos don- tonio Maceo en 1891, destinada a acoger
de se reflejaba la historia de este archipié- a un numeroso grupo de veteranos de las
lago, croquis y mapas de las islas, incluida Guerras Grande y Chiquita, “pinos nue-
Fortuna. Un documento muy importante vos” y amigos revolucionarios de Centro y
reflejaba la vinculación de la línea de va- Suramérica, con el fin de lanzarlos sobre la
pores inglesa Atlas, con las autoridades Isla, en la guerra necesaria que, inevitable-
coloniales de Bahamas. En fin, el archivo mente, estallaría en nuestro país, gracias
y bibliografía ganó en calidad y cantidad a la puerta que dejara abierta la Protesta
de datos relacionados, con este tránsito de de Baraguá, guerra que venía siendo or-
la expedición, por estos lugares. ganizada por el Delegado del PRC; sobre
Puerto Limón, único puerto de ese tipo
IX hacia el Atlántico, su historia, desarrollo
y papel decisivo jugado en la vida de Cos-
Con todos estos nuevos elementos ob- ta Rica, lugar de salida de la expedición
tenidos en Costa Rica, archivos españo- en el Adirondack; sobre los Indios de Ya-
les, ingleses y bahamenses, sumados a un teras, despiadados y terribles enemigos al
conjunto de ligeras correcciones, adicio- servicio de la Corona española, en las tres
nes y puntualizaciones del contenido de guerras de independencia del siglo xix.
la edición anterior, entró en imprenta la Como elementos importantes, se inclu-
nueva, que vio la luz, en las primeras se- yeron numerosos documentos, en muchos
manas del año 2003. Aunque estaba pre- casos inéditos, obtenidos en los archivos e
vista su presentación en la Feria del Libro investigaciones ya mencionados, los que
de ese año, no pudo realizarse. enriquecieron considerablemente la nueva
Tenía razón el compañero Rafael Bernal, oferta y, como caso especial y de carácter
cuando planteó que lo que se necesitaba, no trascendental, la carta, también inédita 65

Revista final BNCJM 1-2015.indd 65 08/03/2016 10:17:04


del Delegado del PRC, José Martí, escrita comportamiento durante el desembarco
desde los campos de batalla de Guantá- y después.
namo, al Ministerio de Asuntos Exterio- Esto originó que el Ministerio de Cul-
res de Gran Bretaña, explicando la muerte tura, promotor de la edición del libro,
del capitán de la goleta Honor y otros as- decidiera realizar algunas consultas acer-
pectos capitales, relacionados con los orí- ca de si resultaba, conveniente incluir-
genes y objetivos de la contienda bélica, las o no. Como consecuencia, se tomó
recién comenzada. la decisión final de solo incluir aquellos
Por lógica, se precisaron algunas fe- fragmentos que sirvieran para apoyar de-
chas y nombres de lugares, se adicionó terminados aspectos.
la bibliografía obtenida, y se ampliaron Tengo la plena convicción de que en las
las fichas y datos de personas de interés y condiciones extremas en que Frank Agra-
otras que aportaban alguna información monte, escribió a su madre estas Confiden-
importante. cias…, prisionero en el Morro de Santiago,
Si bien en la edición primera, se in- en vísperas de lo que él consideraba que se-
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

cluyeron como anexos 19 fotocopias de ría su ejecución inminente, todo lo que re-
documentos, en esta nueva se alcanzó la lata en ellas, por injusto que pueda parecer,
cantidad de 61, que apoyaban, amplia- se ajusta a la estricta verdad.
ban o verificaban datos ofrecidos den-
tro del texto. X
Agregábamos en su composición las
Confidencias de Frank Agramonte, por su Una tercera edición, al calor de la pues-
excepcional carácter narrativo y el testi- ta en pantalla del serial dramatizado “La
monio acerca de los avatares de la expe- Odisea del Honor”, salió a la luz a princi-
dición, desde la decisión sobre el mando, pios del 2013 y fue su presentación, conjun-
su organización, travesía, desembarco, re- tamente con el referido serial, el día 17 de
corridos y acciones terrestres, hasta el des- julio de ese año, en el Memorial José Mar-
tino final de cada uno de los 23 heroicos tí, con la asistencia de los compañeros Abel
expedicionarios. Lo considerábamos de Prieto, asesor del presidente de los Conse-
importancia vital conjuntamente con el jos de Estado y Ministros; Rafael Bernal
libro Memorias Revolucionarias, de Ma- Alemany, ministro de Cultura; Eusebio
nuel de Jesús Granda Odio, el otro actor Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de
y testigo presencial de estos hechos. Sin La Habana; René González Barrios, pre-
embargo, no fue autorizada su inclusión sidente del Instituto de Historia de Cuba
y el documento permanece inédito has- y otras personalidades, historiadores, pe-
ta el presente. En dichas confidencias, el riodistas y público en general. El local es-
comisionado Frank Agramonte plasma taba totalmente lleno, a pesar del torrencial
algunas críticas de mayor o menor en- aguacero con que nos premió la tarde.
vergadura, sobre las acciones del general Además del autor del libro, asistieron
Antonio Maceo, relacionadas con la de- los compañeros Roly Peña y Eduardo Váz-
cisión sobre el mando de la expedición, quez, director y guionista del serial, acom-
66 particularidades de su organización y pañados de un selecto colectivo técnico y

Revista final BNCJM 1-2015.indd 66 08/03/2016 10:17:04


actores, que trabajaron en él. Esta nueva la Anexión (momento en que el 25 de julio
oferta no incluyó nuevos elementos signi- de 1824, los vecinos de la actual provin-
ficativos; pero si varias puntualizaciones, cia de Guanacaste, decidieron anexarse
adiciones y fotos. Volvió a hacerse cargo a Costa Rica) a artistas cubanos de pri-
de ella la editorial Oriente. mer nivel, con gran aceptación por parte
de los vecinos.
XI En el año 2006, durante la celebración
de la Reunión Iberoamericana, en San
Esta investigación, por el conjunto de ac- José, la delegación cubana visitó la Man-
tividades que se han desarrollado en la sión y se develó allí un busto del general
hermana república de Costa Rica con la Flor Crombet, fundido por el escultor san-
participación de historiadores, periodis- tiaguero Alberto Lezcay, en el parque de
tas, familiares, políticos, artistas, univer- este poblado. Posteriormente, dicha dele-
sidades, descendientes de cubanos que gación recorrió la ciudad de Nicoya, don-
arribaron desde el siglo xix hoy estable- de fue atendida amigablemente por las

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
cidos en esa nación, además de otras per- autoridades del gobierno y la población.
sonas, ha contribuido en cierta medida, a De nuevo, doña Marta Arauz jugó un pa-
un acercamiento entre ambos pueblos de pel importante en la organización de las
forma indirecta o directa: actividades.
En el año 2002, por iniciativa de don En el 2008, se descubrió, en poder de
Armando Vargas Araya, se efectuó por la una prestigiosa familia costarricense, el
alcaldía de la ciudad de Nicoya, un Ca- revólver que el general Maceo entregó a
bildo Maceísta, donde por aclamación las autoridades y que portaba cuando fue
se aprobó rescatar el nombre original del objeto del atentado realizado por agentes
poblado de Mansión, por el de Mansión españoles en San José, durante la noche
de Maceo, así como declarar ciudadanos del 10 de noviembre de 1894. Esta arma
ilustres a los generales Antonio y José Ma- fue devuelta a la ciudad heroica de San-
ceo, Flor Crombet, Tomás Maceo, Enri- tiago, en una emotiva y patriótica activi-
que Loynaz del Castillo y María Cabrales dad cultural el 15 de marzo del 2012, por
de Maceo. una delegación costarricense, país que
En el siguiente año, esta vez por idea no hacía acto de presencia en Cuba, des-
del Centro de Estudios de la familia Ma- de hacía más de 34 años —figuraron un
ceo Grajales, de Santiago de Cuba, y con ministro y un viceministro, acompañados
el impulso decisivo de doña Marta Arauz
Mora, biznieta del general Flor Crombet,
se firmó un convenio de colaboración en- Durante la celebración de la Reunión
tre el Cantón de Nicoya y la Ciudad He- Iberoamericana, en San José, la
roica de Santiago de Cuba; aunque, por delegación cubana visitó la Mansión
cierto, nada en concreto se ha materiali- y se develó allí un busto del general
zado hasta el presente. Flor Crombet, fundido por el escultor
Desde ese propio año, doña Marta ha santiaguero Alberto Lezcay, en el
llevado a participar en la llamada Fiesta de parque de este poblado. 67

Revista final BNCJM 1-2015.indd 67 08/03/2016 10:17:04


de un grupo de histo- hermoso busto del gene-
riadores y personajes ral Antonio, de la autoría
de ese hermano país—. del escultor Lezcay Me-
La parte cubana estu- rencio. Se visitó el pobla-
vo representada por los do Mansión de Maceo y
compañeros Abel Prie- la ciudad de Nicoya, con
to, asesor del presidente la celebración de varios
de los Consejos de Esta- actos culturales.
do y Ministros; Rafael Al reestablecerse las
Bernal Alemany, minis- relaciones diplomáticas
tro de Cultura; Eduardo a nivel de embajada en-
Torres-Cuevas y René tre ambas naciones hace
González Barrios, pre- cuatro años, el emba-
sidentes de la Academia jador de Costa Rica en
y el Instituto de Histo- Cuba ha realizado un
Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015

ria de Cuba, respecti- trabajo encomiable y or-


General Antonio Maceo.
vamente, así como las ganizado todos los años,
máximas autoridades entre otras actividades,
de la provincia. Este evento fue un im- la Semana Cultural Costarricense, con la
portantísimo paso para el acercamiento participación de artistas, artesanos y con-
general de ambos pueblos. juntos artísticos costarricenses, todos de
En octubre del 2011, se había constitui- alta calidad y muy buena aceptación por
do por la Universidad Nacional Autóno- nuestra población.
ma, sede chorotega, radicada en Nicoya, En ocasión de presentarse la necesidad
la Cátedra Antonio Maceo, primera que se de filmar en Costa Rica escenas del serial
fundaba fuera de Cuba. Asistimos como “La odisea del Honor”, se recibieron de las
invitados el doctor Eduardo Torres-Cue- autoridades ticas todo tipo de facilida-
vas y el autor de este trabajo. des, atenciones y apoyo al reducido co-
Para diciembre del 2012, se organizó lectivo técnico, con lo que se aseguró el
de forma conjunta entre ambos ministe- cumplimiento de los objetivos trazados.
rios de Cultura y ambas Academias de la Esta investigación y sus contactos du-
Historia, un evento de historiadores, para rante las sistemáticas visitas de trabajo
tratar acerca del papel latinoamericanis- han contribuido a este mejoramiento y
ta del general Maceo, con la asistencia por nos sentimos satisfechos del granito de
la parte cubana del ministro de Cultu- arena, aportado para este fin.
ra Rafael Bernal, de los presidentes de la No quiero concluir sin agradecer a las
Academia e Instituto de Historia, antes numerosas personas e instituciones que
mencionados y de mi humilde persona; nos brindaron su apoyo desinteresado.
este tipo de visita oficial no se realizaba a Ellos también son parte de ese granito de
ese nivel desde hacía más de 50 años. Du- arena para profundizar en nuestra heroi-
rante la visita, la alcaldía de San José, or- ca historia patria y consolidar la amistad
68 ganizó la instalación y develación de un con otros pueblos del área.

Revista final BNCJM 1-2015.indd 68 08/03/2016 10:17:04


Anexo
Cómo se localizó la tumba de Flor Crombet en Felicidad de
Yateras

Se conocía que después de la caída en combate, en Alto de Palmarito, su cadáver


fue transportado hasta San Andrés, el propio 10 de abril de 1895, donde hicieron
noche, y posteriormente —ya día 11—, hasta el poblado de Felicidad de Yateras,
donde radicaba la jefatura del batallón español, del regimiento Simancas 64, que
mandaba el teniente cororel Joaquín Bosch; allí fue “depositado” y preparado para
su enterramiento, que se efectuó el día 12 de abril, en el cementerio de un cafetal
llamado Jaguey.
Mientras estuve invitado a los actos conmemorativos del centenario del desembarco
de Duaba el 1o de abril, por las autoridades de Guantánamo, también se me convidó
a a participar en los actos conmemorativos por la caída en combate de mi abuelo, el

Revista de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí Año 106, no. 1, 2015
10 de abril, así como el día 11, del desembarco de Martí y Gómez, por Playitas de Ca-
jobabo, todo esto en el año 1995.
Aprovechando el regreso de una práctica de control en Alto de Palmarito (lugar
de su caída en combate) hacia Guantánamo —teníamos que pasar por el poblado de
Felicidad—, le planteé al miembro del buró del PCC, Ramon Ortiz, la necesidad de
intentar averiguar, al transitar por ese poblado, donde estaba el cafetal Jaguey y, si
era posible, visitarlo.
Al llegar, preguntamos y preguntamos, pero nadie nos daba razón… hasta que ya
a punto de retirarnos, le preguntamos a un moreno viejo y este nos indicó donde se
encontraba lo que el llamó, el antiguo cafetal Jaguey del Grillo, a unos dos kilóme-
tros del pueblo.
A través de potreros y cruzando cercas, buscamos una vivienda donde nos pudie-
ran informar al respecto y, por fin, llegamos a una casa antigua, señorial, que era pre-
cisamente la “casa asiento” del cafetal, que había sido y aún era, de la familia Preval.
A nuestro requerimiento de si existía algún cementerio en los alrededores, nos
respondieron afirmativamente y señalaron hacia un palmar, como a unos 400 me-
tros de lo que había sido el cementerio del cafetal. Indagamos si sabían algo sobre el
enterramiento allí del general Flor Crombet y contestaron con precisión, que sí, que
ahí estuvo; pero no se pudo precisar el sitio exacto: no existía ninguna señal, pues el
río Yateras, se había desbordado hacía años y había arrasado con el cementerio, por
lo que lo ubicaron en otro lugar.
Solicitamos datos de alguna persona que pudiera ampliar la información y nos en-
comendaron a Bertha Portillo Belon, hija de Julia Belon Chivás, Chicha, quien vivía
detrás de la panadería del pueblo. Hacia allá fuimos y la encontramos; nos identifi-
camos y enseñamos una foto, salida hace años en la revista Bohemia, en la que se ex-
plicaba, donde se depositó el cadáver de mi abuelo. Para gran sorpresa nuestra, dijo
que, por supuesto, la conocía, pues ahí había nacido. 69

Revista final BNCJM 1-2015.indd 69 08/03/2016 10:17:04


Nos dio información de cómo su mamá, Magdalena Chivás, le contaba que su
abuela, junto a Ramona Lescaille, hija del capitán de voluntarios Félix Lescaille, lim-
piaron, arreglaron y amortajaron el cadáver de Flor, para enterrarlo. Ramona Les-
caille era la novia de Epifanio Pelegrín Vilches, aquel anciano de 126 años de edad.1
Informó Bertha que la casa en cuestión se había caído hacía unos dos o tres años;
pero a solicitud mía, me llevó y pude ver sus bases bien definidas en el suelo. Señaló
la parte izquierda de la casa, donde, según su madre y abuela, “tiraron” el cadáver. La
casa había sido una tienda, propiedad en aquel entonces de Panchito Naranjo. Aho-
ra existe allí una modestísima tarja, recién colocada, que señala el lugar. Ese año, por
falta de tiempo no pudimos investigar más y quedamos pendientes de volver al año
siguiente para visitar el cementerio
En la próxima visita, me contó cómo la caja donde enterraron al general, había sido
ordenada por Enrique Lescaille y confeccionada por Francisco Sampera Baryet, que
participó tanto en el entierro, como en la exhumación realizada el 15 de octubre de
1901. Actualmente los restos de Flor descansan junto a otros patriotas santiagueros
destacados en el Retablo de los Héroes, del cementerio de Santa Ifigenia.
Bertha me acompañó, por “el camino viejo”, hasta el antiguo cementerio, como a
un kilómetro del pueblo; pensaba que no podríamos precisar el lugar exacto del en-
terramiento y, al comentárselo, como increíble “milagro”, aseguró que ella lo cono-
cía perfectamente, pues cuando era niña, cada 10 de abril, los alumnos de la escuela
de Felicidad, peregrinaban hasta el lugar y depositaban flores silvestres en su tumba,
que por entonces señalaba un obelisco, que fue también arrastrado por el río y debe
estar “en algún lugar cercano”.
Así quedó identificado el lugar exacto, donde se realizó el primero de los cuatro
entierros del mayor general del Ejercito Libertador, Francisco Adolfo Crombet Teje-
ra, Flor. El segundo sería una tumba en Santa Ifigenia, junto con otros patriotas de la
Ciudad Heroica el 10 de octubre de 1902; el tercero provisionalmente el panteón de
las fuerzas armadas, el 14 de febrero de 1944 y, por último, el 7 de diciembre de 1945,
el nicho no. 3, del referido Retablo de los Héroes.
1 Sus declaraciones, dadas en 1996, pueden leerse en la p. 313, de La Expedición del Honor.

Revista final BNCJM 1-2015.indd 70 08/03/2016 10:17:04

También podría gustarte