0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas18 páginas

Arte Románico 2024

El arte románico, que se desarrolló entre los siglos XI y XIII, refleja la sociedad feudal europea y se caracteriza por su unidad a pesar de la fragmentación política. Utiliza principalmente la piedra, con arcos de medio punto y bóvedas, y su decoración es variada, incluyendo esculturas y pinturas murales. La arquitectura románica, especialmente en la península ibérica, muestra influencias de corrientes culturales europeas y se asocia con el crecimiento de monasterios y la importancia de la Iglesia en la vida social y cultural.

Cargado por

6hyzjbhr96
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
29 vistas18 páginas

Arte Románico 2024

El arte románico, que se desarrolló entre los siglos XI y XIII, refleja la sociedad feudal europea y se caracteriza por su unidad a pesar de la fragmentación política. Utiliza principalmente la piedra, con arcos de medio punto y bóvedas, y su decoración es variada, incluyendo esculturas y pinturas murales. La arquitectura románica, especialmente en la península ibérica, muestra influencias de corrientes culturales europeas y se asocia con el crecimiento de monasterios y la importancia de la Iglesia en la vida social y cultural.

Cargado por

6hyzjbhr96
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONTEXTO HISTÓRICO

Siglos XI-XIII. El arte románico es la manifestación artística de la sociedad


feudal europea en la que la tierra es la principal fuente de riqueza y sus
propietarios, el clero y la nobleza, las clases dominantes. El nombre de
“románico” se debe a la utilización de técnicas romanas.

En este momento Europa no tiene una unidad política: el imperio carolingio ha


desaparecido, la segunda oleada de invasiones ha dejado asolados los
territorios y los pueblos se repliegan en si mismos en una economía rural y
cerrada. A pesar de la división política, el románico es un estilo unitario (“primer
estilo internacional”) debido a una serie de factores de unidad:

 La sociedad feudal dominante en toda Europa explica el desarrollo de


sus principales edificios: iglesias, monasterios y castillos.
 La recuperación económica de Europa occidental en el [Link] tras finalizar
las invasiones: mejora de las técnicas agrícolas, roturaciones,
resurgimiento del comercio y la artesanía, que aumentaron las sumas de
dinero de nobles y eclesiásticos permitiendo una intensa actividad
constructiva.
 El poder del Papado (Gregorio VII) que rige la cristiandad por encima de
los poderes temporales, impone una liturgia común y potencia el
desarrollo de las órdenes monásticas.
 Los monasterios se extienden por Europa a partir de una orden madre
(Cluny). Son centros culturales, económicos y religiosos desde los que
se extienden las soluciones arquitectónicas románicas.
 Las Cruzadas, que permiten el contacto con Oriente de donde legan
influencias artísticas bizantinas, y las peregrinaciones, ligadas al culto a
las reliquias, favorecen los intercambios culturales y artísticos dentro del
continente. Ambos factores son fundamentales en la creación y
expansión del románico.
 La Iglesia monopoliza la cultura e impone a toda la sociedad una
ideología teocentrista para la que la existencia terrenal está en función
del más allá y de la salvación, y no existen más verdades que las
“verdades eternas” que impone la fe.
En la P:I., el románico se desarrolla en los reinos cristianos situados al norte
durante los siglos XI y XII, período en el que empiezan a experimentar un
importante crecimiento demográfico y económico. A comienzos del XI, tras la
caída del Califato de Córdoba, la hegemonía militar pasa a los cristianos que
obligan a los reinos de taifas a pagar impuestos en oro (parias). La llegada de
oro contribuye a la recuperación de los reinos cristianos.

Además, en ellos se van a introducir las nuevas corrientes culturales europeas


gracias al desarrollo del Camino de Santiago y a la llegada de repobladores
francos.

La cultura europea en este período está dominada por la orden de Cluny que
promovió una renovación eclesiástica que dio gran fuerza al monacato. Gracias
a ella, se introduce y se difunde el románico en la península: primero se
introduce en Cataluña desde Italia y después por el Camino de Santiago.
Aunque el arte románico español es importado (la influencia lombarda es fuerte
en Cataluña y la francesa en el Camino de Santiago), los artistas cristianos de
la península influidos por el prerrománico peninsular y por el arte islámico crean
un románico de poderosa originalidad.

CARACTERÍSTICAS ARQUITECTURA

El principal material utilizado es la piedra.

Elementos sustentados:

 El arco de medio punto es el elemento constructivo principal, que se


utiliza en la estructura de la bóveda, en las arquerías que separan las
naves, en la portada y en los vanos; y como elemento decorativo.
 La cubierta abovedada. Los primeros edificios románicos tenían la
cubierta de madera. La principal aportación de la arquitectura románica
es el hecho de resolver con distintas soluciones el problema de cubrir
espacios grandes con sólidas cubiertas de piedra. La utilización de la
bóveda de piedra responde al deseo de dar solidez a los edificios y a
evitar los incendios. Diferentes tipos de bóvedas: de cañón, de arista y
de cuarto de esfera (para cubrir el ábside semicircular). Las cúpulas con
linterna o cimborrio se usan para cubrir el crucero. La cúpula puede ir
sobre trompas o pechinas que permiten el paso de la planta cuadrada
del crucero a la circular de la cúpula.

Elementos sustentantes:

 El muro es el principal sostén y cerramiento. Por ello, son gruesos, no


muy altos y con pocas aberturas para que puedan resistir el gran peso y
el empuje de la pesada bóveda de piedra. Las ventanas son estrechas y
abocinadas, de alabastro.
 En el exterior del edificio el muro va reforzado con contrafuertes.
 Pilares y columnas.

La planta más generalizada es la de cruz latina, con una o varias naves


longitudinales (terminadas en su cabecera en un ábside semicircular) y una
nave transversal o crucero.

La decoración es variada tanto en el interior como en el exterior del edificio.


Puede ser escultórica (de carácter figurativo, vegetal o geométrica) y pintura
mural al fresco que cubre ábsides y paredes interiores.

Significado del edificio: expresa la mentalidad teocéntrica. Es oscuro y cerrado


tanto por el sistema constructivo, que exige muros gruesos y resistentes, como
por el deseo de crear una atmosfera de misterio que lleve a los fieles al
recogimiento. Tiende a la horizontalidad llevando la vista hacia el altar. La
decoración contribuye a aumentar el simbolismo.

Los monasterios

Formados por un conjunto de dependencias ordenadas en torno a un claustro:


además de la iglesia, destacan la sala capitular, el refectorio, la biblioteca, la
cocina, la botica y las celdas. Se trata de un edificio arquitectónico funcional y
autosuficiente.

Se construyen a partir del s. XI por la acción decisiva de las órdenes


monásticas, de entre las que destacan los benedictinos de la orden de Cluny.
Ellos fueron los que establecieron el prototipo de monasterio con un edificio,
que no se conserva en la actualidad, y que llegó a ser, tras sus sucesivas
reconstrucciones, el edificio más rico y monumental de Europa. A su imagen y
semejanza, se fundaron numerosos monasterios como el de Silos (Burgos) o el
de Santa María de Ripoll (Girona).

La riqueza acumulada en los monasterios benedictinos y la consiguiente


relajación de las costumbres en los monjes provocó una reacción que condujo
a una reforma monástica que pretendía la vuelta a las normas de San Benito: el
Cister. Los nuevos monasterios cistercienses se van a caracterizar por la
sobriedad decorativa como reacción a los excesos anteriores y por adelantar
las soluciones constructivas del gótico. Entre ellos destacan el Monasterio de
las Huelgas (Burgos) y los de Poblet y Santes Creus (Tarragona).

ARQUITECTURA ROMÁNICA

Primer románico (finales s.X y [Link])

El románico se inicia en Cataluña debido a las intensas relaciones que los


condados catalanes mantienen con Italia y Francia. Se desarrolla una
arquitectura austera, con poca decoración (ornamentos geométricos
principalmente), sillería pequeña, decoración a base de arquillos ciegos y
elevadas torres exentas como elemento destacado del edificio. A este período
pertenecen el Monasterio de Sant Pere de Roda, San Vicente de Cardona,
Sant Climent de Taüll y Santa María de Taüll.

San Vicente de Cardona

Presenta un aspecto exterior sobrio con decoración solo en los muros con
parejas de arcadas ciegas (bandas lombardas), separadas por pequeños
contrafuertes, que además de reforzar el soporte de los arcos que sostienen las
bóvedas, contribuyen a realzar el aspecto del edificio. Como decoración
también hay una galería de ventanas ciegas a lo largo de la parte superior del
ábside central.

La iglesia es de planta basilical de tres naves (la central más ancha y alta que
las laterales); la cabecera la forman tres ábsides y la cripta donde se
guardaban las reliquias. La separación de los tres tramos centrales se consigue
mediante unos pilares cruciformes muy gruesos que reciben la fuerza de los
arcos de la bóveda de cañón y de los arcos de medio punto que separan las
naves.
Románico puro (finales XI- mediados XII)

Las obras más importantes de este período las encontramos en el Camino de


Santiago. El auge de las peregrinaciones exigía un conjunto de edificios
(iglesias, hospederías, hospitales) que acogieran a los peregrinos que llegaban
de toda Europa. A este período pertenecen la Catedral de Jaca y Monasterio de
San Juan de la Peña (Huesca), Monasterio de Leyre (Navarra), San Martín de
Fromista (Palencia) y la Catedral de Santiago de Compostela.

San Martín de Fromista

La iglesia es de planta basilical, con tres ábsides, el central mayor que los
laterales, crucero, cimborrio, y tres naves de cuatro tramos cada una. Destaca
la presencia de dos torres campanario cilíndricas a los pies de la iglesia.

Los ábsides orientados al este y semicirculares se dividen en dos cuerpos


horizontales separados por unas impostas de ajedrezado. El cuerpo inferior
carece de decoración mientras que en el cuerpo superior se encuentran las
ventanas abocinadas formadas por arcos de medio punto. En el caso del
ábside central encontramos tres ventanas quedando separadas por tres
estilizadas columnas que recorren todo el muro hasta la cornisa. En los ábsides
laterales encontramos dos ventanas en cada uno de ellos y una sola columna
de las mismas características las separan. Bajo el tejado de los tres ábsides
encontramos una gran colección de canecillos.

La iglesia dispone de tres portadas; la principal se sitúa a los pies de la iglesia


(oeste), y las dos restantes se abren en las fachadas laterales, una orientada al
norte y otra al sur. Destaca en el exterior el cimborrio octogonal, que es
cuadrado en el interior y mediante el uso de trompas se vuelve octogonal.

La decoración se compone de tres grandes grupos desarrollados a gran escala.


El primero de ellos es el uso de molduras de ajedrezado que recorren todo el
perímetro de la iglesia a diferente altura. El segundo grupo lo forman los
capiteles con decoración de inspiración vegetal, animal y humana. El tercer
grupo lo forman los canecillos, que recorren todo el perímetro exterior del
tejado de la iglesia. Representan un gran número de figuras de inspiración
variada: vegetales, geométricos, animales, monstruos, humanos…
La construcción de esta iglesia fue un encargo de doña Mayor, viuda de
Sancho III de Navarra. Ello explica la calidad y grandeza de la construcción,
que se edificó estratégicamente en la ruta del Camino de Santiago, desde
donde contribuyó a la difusión del románico por Castilla.

Catedral de Santiago de Compostela

Según la tradición, el apóstol Santiago el Mayor difundió el cristianismo entre


los celtas de la Península Ibérica. Su sepulcro fue descubierto hacia el año
829, y sobre él se edificó durante el reinado de Alfonso II el Casto, un primer
templo de reducidas dimensiones. Más tarde se levantaron dos basílicas
prerrománicas a las que finalmente acabó sustituyendo la catedral actual.

Intervinieron en su construcción cuatro arquitectos. El maestro Bernardo el


Viejo inició en 1075 la construcción de la cabecera. El maestro Esteban,
arquitecto y escultor, terminó la cabecera y realizó el crucero según el modelo
de tres naves; también es el autor de cada una de las portadas de los brazos
del crucero (Puerta de la Azabachería y Puerta de Platerías). El maestro
Bernardo el Joven construyó desde el crucero hasta los pies. El maestro Mateo
fue el encargado de realizar el Pórtico de la Gloria. La catedral fue consagrada
en 1211

Material granito. Es una catedral románica que responde al modelo típico de


iglesia de peregrinación con planta de cruz latina. Tanto el cuerpo principal
como el crucero se dividen espacialmente en tres naves. La central posee
mayor anchura y altura que las laterales. Sobre dichas naves laterales se alzan
tribunas que asoman a la nave central. La iluminación natural del templo
proviene de las ventanas de los dos pisos de las naves laterales. La cabecera
es de amplias dimensiones y dispone de una girola con cinco capillas radiales.
El sepulcro del apóstol se sitúa en la cripta.

Elementos sustentantes y sostenidos. Las naves centrales se cubren con


bóvedas de cañón. Para reforzar la bóveda se utilizan arcos fajones que
descargan su peso en columnas adosadas a los pilares, mientras que por fuera
se contrarresta el empuje con contrafuertes. Las naves laterales, cubiertas con
bóveda de arista, ayudan en esa misma función estructural, al tiempo que
permiten la iluminación natural del templo. La tribuna además de tener una
función social (aumentar la capacidad del templo) tiene una función técnica, ya
que las bóvedas de cuarto de esfera que la cubren hacen el efecto de
arbotante que transmite los empujes a los contrafuertes exteriores. Casi todas
las columnas son de fuste liso de tradición corintia, excepto cuatro columnas de
mármol bicolor helicoidales en el tramo del crucero. Exteriormente, el edificio se
cubre con cubierta a dos aguas en las naves centrales y a un agua en las
laterales.

La Catedral de Santiago viene a simbolizar, en primer lugar, la importancia de


una ciudad y una sede obispal en la que se encuentra situado el sepulcro de
uno de los doce apóstoles de Jesús. En este sentido, la propia planta de la
iglesia es imagen de la cruz de Cristo y, en consecuencia, representación en
piedra de la idea de crucifixión y muerte de Jesús como base para la salvación
del mundo. Pero, por otro lado, la construcción simboliza el desarrollo del reino
astur-leonés en un momento en el que el espacio geográfico peninsular se
encontraba fragmentado y en el que sobresalía el mundo islámico representado
por Al-Andalus.

El hecho de disponer de la única tumba conservada de uno de los apóstoles de


Jesús convirtió a Santiago en el centro de un creciente movimiento de
peregrinaciones que pronto alcanzó a toda la cristiandad europea, de la cual
Santiago de Compostela acabó convirtiéndose en uno de los principales
centros religiosos. Surgió así el Camino de Santiago, que facilitó los
intercambios culturales entre las distintas partes de Europa.

La Catedral de Santiago es una obra paradigmática del románico español. Será


inspiración de iglesias tanto del románico tardío como de los inicios del gótico.

Románico tardío (mediados XII hasta principios del XIII)

El románico va tomando influencias de las distintas zonas en las que se


desarrolla, por lo que se formaran distintas escuelas.

En Galicia destacan la Catedral de Lugo y la Catedral de Ourense. En la zona


castellano-leonesa la Iglesia de la Vera Cruz (Segovia), la Iglesia de Santo
Domingo y el Claustro de San Juan de Duero (Soria),la Catedral de Zamora y
el Monasterio de Silos (Burgos). Románico civil: murallas de Ávila y Castillo de
Loarre (Navarra).

CARACTERÍSTICAS ESCULTURA Y PINTURA

Ley del marco: escultura y pintura se subordinan a la arquitectura como


elementos decorativos, lo que explica la ausencia del canon y la distorsión de
las figuras.

La temática es religiosa preferentemente. Las fuentes más utilizadas son el


Apocalipsis de San Juan, el Antiguo Testamento y los Evangelios. Los temas
principales son:

 La manifestación de la gloria de Dios o Maiestas Domini representada


por el Pantocrator (Jesucristo como juez sentado en su trono)
enmarcado en una almendra o mandorla y acompañado por el
Tetramorfos (San Lucas toro, San Marcos león, San Juan águila y San
Mateo ángel). También aparecen los 24 ancianos del apocalipsis. Este
tema, inspirado en el apocalipsis de San Juan, predomina hasta finales
del XII. A partir de ese momento, aparece un Cristo humanizado, que
muestra las llagas e instrumentos de la Pasión, rodeado de ángeles y
santos, siguiendo el evangelio de San Mateo.
 Los relacionados con la salvación como el Juicio Final, el pesaje de las
almas por el arcángel San Miguel…
 También existen decoraciones vegetales, geométricas, representaciones
de animales fantásticos y monstruos, y otros temas profanos como
trabajos, costumbres, calendario agrícola…

Finalidad didáctica. Las imágenes son un medio de adoctrinamiento para fieles


analfabetos (“biblias en piedra”). Las imágenes muy expresivas tratan de
causar una fuerte impresión, despertar el miedo y excitar la piedad religiosa de
los fieles.

Valores estéticos. Expresividad, antinaturalismo y simbolismo. En el románico


no existen los criterios estéticos de proporción, belleza y realidad del mundo
clásico. De acuerdo con su finalidad docente, teológica y moral, el arte no
busca la perfección de las formas sino, exclusivamente, que las figuras
transmitan a los fieles las vivencias interiores, un mensaje religioso
trascendente. Para lograr esta transmisión de ideas se utilizan diversos medios:

 Se deforman las imágenes, buscando la expresividad anímica mediante


exageraciones de la forma: los cuerpos se alargan, las partes más
expresivas como las manos, ojos y cabezas se agrandan, las piernas se
entrecruzan…En otros casos, se recurre a la deformidad y el feísmo, es
el caso de representaciones de vicios y pecados. Junto a la deformación
expresiva está la adecuación al marco. El resultado es la representación
de la figura humana de forma antinaturalista, rígida, frontal y plana.
 Se repiten unos esquemas y tipos iconográficos fijos. Así, la figura
humana no tiene un tratamiento individual, sino genérico. Nunca
aparecen retratos, sino unas formas estereotipadas en las que se quiere
representar a toda la humanidad o a las personas divinas. Ello explica la
impresión de que “todas las figuras se parecen”.
 En la composición clara, ordenada y simétrica, impera el horror al vacío
(“horror vacui”).

La escultura se centra en:

 La portada de las iglesias: en el tímpano se despliega el tema más


amplio, formando frecuentemente escenas; en las arquivoltas se suelen
colocar figuras geométricas, vegetales o pequeñas figuras dispuestas
radialmente; en el parteluz se coloca una imagen de Cristo, la Virgen o
el santo al que está dedicado el templo; y en las jambas pueden estar
las columnas desnudas, con los capiteles decorados con relieves, o
colocarse alargadas figuras de apóstoles y santos, superpuestas a los
fustes.
 Los capiteles de las iglesias y de las arquerías de los claustros de los
monasterios.

La pintura al fresco decora las extensas superficies de los muros del interior de
los templos, con especial atención a los ábsides. Las pinturas son de colores
vivos, puros y planos, delimitados por líneas gruesas. Las figuras están en un
espacio irreal y carecen de profundidad y volumen.
Además, también hay esculturas exentas en diversos materiales: piedra, marfil
o madera, frecuentemente policromada; y la pintura sobre tabla. Los temas
básicos son el de Cristo crucificado ( rígido, de cuatro clavos, inexpresivo y
vestido) que pretende resaltar la divinidad de Cristo por encima del sufrimiento
humano; y el de la Virgen Theotokos (sedente, con el niño sobre las rodillas
totalmente frontal, sin que exista comunicación con la madre).

PINTURA

Generalmente está supeditada a la arquitectura: cubre los muros y las cúpulas


de los ábsides y las bóvedas de las iglesias.

Características:

 La técnica empleada es la pintura al fresco.


 La pintura es lineal con predominio del dibujo: un trazo negro muy
grueso perfila los detalles.
 Los colores son puros y vivos pero planos, sin efecto de claroscuro: se
extienden de forma uniforme en las superficies delimitadas por líneas.
 Pintura plana y bidimensional en la que no hay profundidad ni paisaje. El
espacio se sugiere mediante franjas de colores.
 La función y los valores estéticos son similares a los de la escultura:
carácter didáctico-religioso, simetría, frontalidad, hieratismo, rigidez…

También hay pintura sobre tabla: los frontales de altar. Son tablas rectangulares
con escenas pintadas que se colocan delante del altar. Se dividen en secciones
que recogen diversas escenas de las vidas de los santos, Cristo o la Virgen. Un
ejemplo es el Frontal de la Seu d’Urgell (Lleida) con el Pantocrator en el centro
con doble mandorla y los apóstoles a los lados dirigiendo la mirada a Cristo.

Entre los frescos románicos destacan:

 En la pintura románica catalana, las obras más destacadas son las de


los ábsides de las iglesias de Sant Climent de Tahull y Santa Maria de
Tahull.
 En la pintura románica castellana, la obra cumbre son los frescos del
Panteón Real de San Isidoro (León). También destacan los frescos de la
Ermita de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia).
Ábside de Sant Climent de Tahull

El conjunto se divide en tres partes o registros superpuestos: el superior está


formado por la bóveda del ábside y representa el cielo, con la “dextera domini”
dentro de la mandorla mística y el “agnus dei”; el intermedio remite a la iglesia;
y la parte inferior, prácticamente perdida, simboliza el mundo terrenal.

Un elemento importante es la simetría de la composición, que se observa, por


ejemplo, en la cara de Cristo, cuya cara se ha convertido en el paradigma de
este concepto, y en la estructuración geométrica de los cuerpos de los diversos
personajes. La simetría solo se rompe en la posición de las manos de Cristo,
representado según el modelo iconográfico de “Maiestas Domini”.

Esta esquematización formal aporta al conjunto un claro antinaturalismo,


reforzado por el hieratismo, la frontalidad de las figuras que infunden respeto y
autoridad (sobre todo Cristo) , y por el uso de franjas monocromáticas
horizontales en el fondo, que dan al espectador una visión atemporal de la
escena.

Otro aspecto formal importante y muy característico del periodo románico es la


utilización de la perspectiva jerárquica, con la cual el artista consigue que la
figura de Cristo, de grandes proporciones respecto al resto de personajes,
domine toda la escena. Se debe resaltar también el uso de una raya negra que
delimita todas las figuras y que favorece la claridad de la composición. Además
se nota la utilización de colores puros e intensos, aplicados de una manera
plana, sin claroscuros.

El conjunto iconográfico de Sant Climent de Tahull muestra una representación


de la teofanía (manifestación de la divinidad de Dios) basada en un texto del
Apocalipsis de San Juan.

En la parte superior del ábside está la imagen de la “Maiestas Domini”, Cristo


Juez, de cuerpo entero e inscrito en una mandorla, sentado sobre el arco del
cielo y con la Tierra a sus pies. Cristo bendice con la mano derecha y con la
izquierda sostiene un libro con la frase latina “Ego sum lux mundi”. En los lados
están las letras alfa y omega (primera y última letra del alfabeto griego) que
simbolizan que Cristo es el principio y el fin de todo. Rodea esta imagen la
representación simbólica de los cuatro evangelistas: el ángel Mateo, el león
Marcos, el toro Lucas y el águila Juan (Tetramorfos); acompañada cada una
por un ángel. Finalmente, en los extremos de la composición está la figura de
un serafín.

Bajo esta imagen está representada la Virgen, que sostiene el Santo Grial,
acompañada por los apóstoles Bartolomé, Tomás, Santiago, Felipe y Juan
Evangelista. En la parte superior de la bóveda está la representación de la
“Dextera Domini”( la mano de Dios que bendice) y la imagen del “Agnus Dei”
(cordero místico de 7 ojos que simboliza el poder ilimitado de Cristo).

Se trata de uno de los mejores ejemplos de pintura románica por su temática


(tomada de la iconografía bizantina), su ubicación y sus características
formales. La finalidad es didáctica: enseñar impresionando y atemorizando. Es
un ejemplo del arte de una sociedad feudal, en la que iglesia y nobleza son las
clases dominantes , y en la que la iglesia juega un importante papel cultural y el
sentimiento religioso domina la moral y la vida en Europa occidental.

Anunciación de los Pastores

La escena forma parte de la decoración de las bóvedas del Panteón Real de


San Isidoro de León. Pertenece al siglo XII y su autoría es anónima.

El conjunto de bóvedas del panteón aparecen recubiertas de pintura al fresco


representando escenas relacionadas con el nacimiento de Jesús (Anunciación
a los pastores, Degollación de los Inocentes), su Pasión (Santa Cena y el
Prendimiento) y el Apocalipsis (visión de San Juan y Pantocrator).

Esta escena está formada por tres pastores, dos tocando sendos instrumentos,
uno el cuerno y otro el caramillo, mientras el tercero da de beber a un perro
mastín. Cabras y cerdos conforman el rebaño mientras que un ángel de formas
alargadas, coronado con un nimbo, anuncia la buena nueva del nacimiento de
Jesús acompañando el anuncio con el gesto de sus manos así como la
dirección en el que ha tenido lugar el mismo. Ramas y árboles en flor así como
unas líneas onduladas sitúan la escena en el monte. Las figuras aparecen
delimitadas por un grueso trazo mientras que hay un predominio de colores
cálidos tales como marrones, ocres, amarillos y rojizos. Éstas carecen de
expresividad no mostrando sorpresa ni temor ante la milagrosa aparición del
ángel. La escena se adapta a la forma de la bóveda que decora, de manera
que mientras unas figuras aparecen derechas otras lo hacen boca abajo, lo que
acentúa la sensación de irrealidad de la misma. Igualmente destaca la
ausencia de perspectiva de manera que las figuras aparecen representadas en
un plano único, y solo la aparición de ciertos elementos naturales, como ramas
y árboles, representados de manera esquemática permiten la localización de la
escena.

La obra es un excelente exponente de la calidad que alcanzó la pintura mural


románica. Así podemos observar el predominio de la línea para definir formas y
figuras, el uso de colores planos, la esquematización en la composición así
como la ausencia de perspectiva y expresividad en las figuras. Todo ello
obedece a un sentido artístico y religioso en el que lo primero no se entiende
sin lo segundo, de manera que el arte figurativo, escultórico y pictórico, debe
tener una clara función didáctica además de decorativa, de manera que los
aspectos estéticos pasan a un segundo plano frente a la claridad narrativa.

No obstante, en esta escena podemos observar el nivel de observación de la


realidad del autor que le ha llevado a representar algunos aspectos
anecdóticos como el perro mastín que bebe el agua que le ofrece un pastor,
dos cabras enfrentándose o los cerdos comiendo bellotas.

Las escenas de las bóvedas aparecen acompañadas por otras que decoran los
intrados de los arcos y entre las cuales cabe citar las que representan los
meses del año en relación a las diferentes tareas agrícolas así como signos
zodiacales.

Estas pinturas han sido denominadas la “Capilla Sixtina” del románico.

ESCULTURA

A través del Camino de Santiago penetra la influencia de la escultura francesa


dando lugar en la península a gran cantidad de relieves y esculturas de bulto,
generalmente de carácter religioso, de gran dramatismo y expresividad.
La función y los valores estéticos son: carácter didáctico-religioso, deformación
de las figuras por necesidades expresivas o adaptación al marco,
jerarquización del espacio y las figuras, ley de frontalidad y escaso movimiento
(hieratismo), composición simétrica, figuras planas sin profundidad ni volumen,
y tendencia a la abstracción y esquematismo (simplificación rostro, vestidos y
anatomía).

Escultura exenta

Se repiten los rasgos propios de las artes figurativas románicas: simetría,


frontalidad, hieratismo y rigidez. Pueden ser de madera policromada o marfil
(Crucifijo de don Fernando y de doña Sancha). En madera policromada existen
varios tipos:

 Cristo Majestad, crucificado, cubierto con túnica, rígido e inmóvil


(Majestad Batlló).
 Cristo crucificado, solo o rodeado de la Virgen, San Juan y otros
personajes, que ofrece una imagen de sacrificio (Descendimiento de
San Juan de las Abadesas).
 Virgen sedente con el niño, sin comunicación entre ambos.

Escultura monumental

Se centra principalmente en los capiteles, de los que destacan los de los


claustros, y en las portadas.

Duda de Santo Tomás

Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos).

Forma parte del conjunto de capiteles que decoran los pilares de las esquinas
del claustro con escenas de la Pasión y Resurrección de Cristo.

La escena muestra un planteamiento compositivo original: se desarrolla bajo un


arco de medio punto con columnas de capitel corintio sobre el que hay
esculpida una fortaleza románica con torres; pero Cristo no ocupa el centro de
la composición, sino que está desplazado hacia la izquierda. No obstante, se
establecen una serie de líneas diagonales que conducen la mirada hacia la
escena principal con Jesús y Santo Tomás, reforzadas por la inclinación de las
cabezas de los apóstoles. La disposición de las figuras se adapta al marco,
creado por el arco de medio punto, y se estructura en tres registros, con los
apóstoles distribuidos en filas. Esta disposición tan simétrica la rompen la figura
de Jesús, que levanta el brazo para enseñar las heridas, y Tomás que pasa la
mano por la herida.

La factura es poco naturalista, caracterizada por el fondo plano, sin


profundidad, perspectiva jerárquica e isocefalia. Las figuras, de canon
estilizado, aparecen representadas con os pies colocados en forma de V.
Aunque el tratamiento de los rasgos es esquemático, se nota una cierta
individualización en el trabajo de las barbas, el cabello y los vestidos.

El claustro muestra la doctrina evangélica en diversos conjuntos escultóricos.


El más importante es el que trata sobre la resurrección, formados por dos
episodios del Descendimiento, la Ascensión, el Pentecostés (venida del Espiritu
Santo sobre los apóstoles reunidos en torno a la Virgen) y la duda de Santo
Tomás. En la primera aparición de Jesús resucitado ante los apóstoles, Tomás
no estaba; cuando le explicaron que habían visto al Señor, él contestó que si no
ponía la mano en la herida del costado, no se lo creía. A los ocho días todos los
apóstoles estaban reunidos y se apareció Jesús, que le dijo a Tomás: “Dame la
mano y ponla en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente”.

La última cena

El monasterio de San Juan de la Peña comprende diversos episodios que


forman su leyenda. Inicialmente fue una cueva de eremitas, siendo el germen
del reino de Aragón; con el tiempo se convirtió en panteón real de los monarcas
aragoneses y navarros. Su joya es el claustro románico. En la escena de la
última cena se aprecia el estilo inconfundible del maestro de Agüero.

La factura es más esquemática y más básica que la de otros capiteles


coetáneos, pero sobresale por la voluntad narrativa, por el tratamiento más
expresivo de la escena y de la composición, y por el gusto por los detalles. Las
figuras están trabajadas en medio relieves, abigarradas, alineadas y sometidas
al marco arquitectónico.
El episodio evangélico de la Última Cena está escenificado de manera poco
habitual. No representa a Jesús partiendo los alimentos o bendiciéndolos, sino
el momento en que coloca el pan en la boca de Judas Iscariote.

Pórtico de la Gloria (Catedral de Santiago de Compostela)

Autor Maestro Mateo. Materiales granito y mármol.

El pórtico está dividido en tres arcos; el central es más grande y está dividido
con un mainel o parteluz con la figura del apóstol.

Horizontalmente se distinguen tres registros:

 El inferior corresponde a las basas de las columnas y está decorado con


animales fantásticos.
 El medio está formado por las columnas con las estatuas adosadas de
los apóstoles.
 En el superior están situados los tímpanos y los arcos que coronan las
puertas.

Las esculturas del Pórtico siguen las características del arte románico, como la
adaptación al marco arquitectónico, horror vacui, fidelidad a la narración bíblica,
uso de la policromía, jerarquización de los personajes y solemnidad.

El Pórtico de la Gloria simboliza la segunda venida de Jesús a la tierra para


juzgar a los hombres, que se explica en el Apocalipsis. Siguiendo la lectura
iconográfica de abajo hacia arriba, encontramos el árbol genealógico de
Jesucristo en la base del mainel, seguido por la figura del apóstol Santiago que
ocupa la zona central, y el tímpano, presidido por Cristo resucitado.

El Maestro Mateo tomó como modelo para este pórtico la portada de la Iglesia
de la Madeleine (Vezelay), de la cual imita la división en tres arcos, el uso del
mainel y la disposición de las figuras. Su obra tuvo influencia en una serie de
obras posteriores como la Portada de San Martín de Noya y el Pórtico del
Paraíso( Catedral de Ourense).

Tímpano del Juicio Final (Santa Fe de Conques)

La fachada occidental de la iglesia de Santa Fe de Conques presenta una de


las obras cumbre del románico del siglo XII, el tímpano del Juicio Final.
Siguiendo el estilo iconográfico de la escultura románica, el programa se
distribuye en tres registros superpuestos, divididos en compartimentos, de
manera que los 124 personajes están perfectamente ordenados en torno al
Maiestas Domini. Santa Fe presenta un estilo más realista que otros tímpanos
románicos, como el de Vezelay o Moissac, pero sin perder el carácter didáctico,
como muestran algunos detalles anatómicos más exagerados, sobre todo los
ojos y las manos, y la escala de los personajes según su importancia. Es en el
repertorio de los demonios donde se desborda la imaginación de los escultores,
que crearon escenas de un gran impacto visual, con cuerpos extraños y
criaturas infernales.

El tímpano ilustra la llegada del Juicio Final, explicada en el evangelio de San


Mateo. En los ángulos de la parte superior hay dos ángeles que tocan el
olifante para anunciar el Juicio Final, mientras que otros llevan la cruz y el
hierro de la lanza, que simbolizan la Pasión. En el registro central Cristo
manifiesta con sus manos la irreversibilidad de su decisión: con la derecha
señala a los afortunados que están en el camino de la salvación; y con la
izquierda señala el infierno a los condenados. A la derecha de Cristo están los
elegidos, santos y personajes destacados de la historia de Conques,
encabezados por la Virgen y San Pedro; a la izquierda, los ángeles guerreros
intentan impedir que los condenados se escapen del infierno. En el medio del
registro inferior está San Miguel que pesa las virtudes y los pecados de las
almas, y las puertas del paraíso y del infierno. Esta última se abre con un
leviatán, un monstruo marino del Antiguo Testamento que representa a
Satanás. En un lado del registro inferior vemos el paraíso, como la nueva
Jerusalén celestial, donde se respira una atmosfera de serenidad y paz; en el
otro lado, el horror y la violencia del infierno, presidido en el centro por un
diablo.

La escena del Juicio Final fue introducida en Occidente hacia el año 1000, pero
fue durante el románico y el gótico cuando se convirtió en un motivo popular en
los conjuntos escultóricos de iglesias y catedrales, sobre todo en los tímpanos
y capiteles. Este tema mantuvo su popularidad durante el Renacimiento y
Barroco: Bosco, Fra Angelico, Rubens, Tintoretto y Miguel Ángel (Juicio Final
de la Capilla Sixtina).

También podría gustarte