Enfermedad por reflujo gastroesofágico
la ERGE se define como la condición patológica que aparece cuando el reflujo
del contenido del estómago produce síntomas molestos y/o complicaciones.
Típicamente aparece en hombres a partir de la tercera o cuarta década de la vida.
Fisiopatología
El reflujo gastroesofágico (RGE) fisiológico es común después de las comidas
debido a la relajación del esfínter esofágico inferior (EEI), pero se compensa
con la saliva y el peristaltismo. La enfermedad por reflujo gastroesofágico
(ERGE) ocurre por la incontinencia de la unión esofagogástrica, causada por
relajaciones transitorias excesivas del EEI, alteraciones del EEI (hipotonía,
acortamiento, hernia de hiato) o aumento de la presión intraabdominal
(obesidad, esfuerzos físicos).
Factores gástricos incluyen
Después del reflujo gástrico, la lentitud en la motilidad esofágica prolonga el
contacto del ácido con el esófago, dañando su mucosa. La hipersensibilidad
esofágica agrava los síntomas del ERGE. La hernia de hiato, al desplazar el
estómago, debilita el esfínter esofágico inferior (EEI) y favorece el reflujo.
Otros factores gástricos incluyen hipersecreción ácida, vaciamiento lento y la
formación de una "bolsa ácida" que contribuye al reflujo posprandial. Ciertos
alimentos (grasas, tabaco, alcohol, chocolate, picantes) y fármacos
(bloqueadores de canales de calcio, anticolinérgicos, xantinas,
benzodiazepinas) reducen la presión del EEI, aumentando el reflujo.
Síntomas
Los síntomas principales del reflujo gastroesofágico son la pirosis retro-
esternal, la regurgitación ácida y la disfagia. in embargo, hay pacientes que
presentan síntomas poco característicos, como dolor torácico de origen no
cardiológico, laringitis, tos crónica y alteraciones del esmalte dental. Es
importante recordar que el 25%-50% de los pacientes con ERGE pueden tener
síntomas dispépticos concomitantes (epigastralgia, distrés posprandial).
Diagnóstico
El diagnóstico de la ERGE es fundamentalmente clínico. e puede establecer a
partir de la presencia de síntomas compatibles (pirosis y/o regurgitación ácida),
para los que se pautará un tratamiento empírico con antiácidos o IBP.
La endoscopia es la técnica más útil para investigar si existe daño mucoso,
establecer su gravedad y objetivar las lesiones de mucosas derivadas de la
ERGE
El mejor método para documentar la existencia de reflujo ácido patológico y
cuantificarlo es la pH-metría esofágica ambulatoria de 24 h. Esta técnica debe
ser reservada para pacientes seleccionados no respondedores al tratamiento con
IBP, permitiendo subclasificar a los pacientes en distintos fenotipos de ERGE,
con estrategias terapéuticas diferentes bien definidas.
Tratamiento
Medidas higiénicas, dietéticas y posturales
- Pérdida de peso.
- Evite los alimentos y los fármacos que favorezcan la incompetencia del
EEI, así como abs- tenerse de tabaco y bebidas alcohólicas/gaseosas.
- Evitar comidas copiosas y prendas que compriman el abdomen.
- En pacientes con síntomas predominantemente nocturnos, se debe evitar
la ingesta de alimentos en las 3 h previas a acostarse, dormir sobre el lado
izquierdo y elevar el cabecero de la cama con tacos de 15-20 cm.
Tratamiento farmacológico
La piedra angular del tratamiento farmacológico de la ERGE son los
inhibidores de la bomba de protones. Los IBP se deben administrar en ayunas,
al menos 30-60 min antes de la primera comida del día, para una mayor eficacia
en la supresión de secreción ácida gástrica, pudiendo fraccionarse la dosis antes
de desayuno y cena si los síntomas son diurnos y nocturnos e incluso antes de
la cena si son síntomas exclusivamente nocturnos.
Tratamiento quirúrgico
La funduplicatura quirúrgica consiste en restaurar la función antirreflujo de la
unión gastroesofágica, lo que implica mantener un segmento del esófago en
situación intraabdominal (con reducción de la hernia hiatal si existe) y enrollar
el fundus gástrico alrededor de la porción inferior del esófago.
Complicaciones
Las principales complicaciones son la esofagitis por reflujo (incluyendo la
úlcera esofágica), la estenosis péptica, el esófago de Barrett y el
adenocarcinoma esofágico.