Premios Ejército del Aire y del Espacio 2024'
Disciplina Creación Literaria
Modalidad poesía
HÉROES
BARBERÁN
Para dominar el aire, desde el cielo las batallas,
muchas naciones soñaban
el poder contar con alas.
Así también lo hizo España;
con aerodinos volaban.
Los quince años tenía
cuando en su Guadalajara
el tan joven Barberán,
vio aterrizar un avión
ante el hangar del ‘España’-.
Recién nombrado cadete
de la escuela de ingenieros,
su familia militar
apoyó seguir los pasos
de Mauvais y Kindelán:
¡a la patria defender!, ser
aviador en Tetuán.
Fotógrafo, observador,
ingeniero, bombardero,
telegrafista de pro;
los ataques y derribos
le confirieron honor
y en las comunicaciones
adelantos nos legó.
Planificó el ‘Plus Ultra’
y el Atlántico cruzó
con Collar, el Cuatro Vientos,
¡desde Sevilla hasta Cuba!
aunque el avión… no volvió.
AVIADORES PIONEROS
Valientes al cielo subían,
en máquina traqueteante y fiera,
arriesgando su existir, sin frontera,
pese al clima, viejos mapas por guía.
Honor y compañerismo, día a día,
era su premio, su lucha sincera,
y en ocasiones, la suerte severa,
les imponía un duro desafío.
Silencio y orgullo, frente en alto,
mirilla al punto, botas lustradas,
almas en vilo, por la guerra marcadas.
En la frontera, retaguardia
de españoles; la esencia resguardando
a la nación, eterna lealtad prestada.
Héroes de gesta, en la historia grabados,
por accidentes: la técnica afinada,
siempre al cálculo, la ruta trazada.
Nombres que el tiempo ha consagrado:
Arenas, Gaspar, Baños, Ferrer, Haya,
Vives, Alda, Santillana...
Pioneros del aire, su vuelo alzado;
en la memoria, su hazaña está grabada.
A España, la gloria, por siempre dada.
LA LUCHA CONTRA EL INFIERNO DE DANTE
Estelas de valor surcan el cielo,
raudos del aire, en lucha constante
contra el fuego que arde, voraz gigante;
salvaguardan la tierra con desvelo.
Con coraje enfrentan el destello,
héroes sin capa, esfuerzo danzante,
en sus manos el destino vibrante,
del bosque, del monte, de los prados.
Bajo el sol que en el horizonte se posa,
el avión del ejército se alza en vuelo,
cargado de esperanza, agua y fuerza.
Cada gota caída es una rosa
que en el suelo ardiente halla su anhelo,
y en cada retorno, una nueva certeza,
un nuevo intento inasequible al desaliento.
La lucha es dura, el enemigo fiero,
mas no hay llama que apague su coraje,
con alas de acero, firme abordaje,
protegen un legado, el patrimonio, el sueño.
El humo se eleva, cruel y certero;
su voluntad es homenaje,
a la vida, al verde, al mundo entero.
Por cada árbol que en el fuego perece,
hay un guardián que al cielo se eleva,
con la misión de que la vida permanezca.
Su gente, su paz, su tierra.
A LOS CAÍDOS DEL EJÉRCITO DEL AIRE
Alas sobre mares y desiertos
en misiones de honor, valentía y anhelos,
el Ejército del Aire, con destreza y consuelos,
marca en el firmamento rumbo y vuelos.
Operación Atalanta, en Yibuti, con celo,
contra la piratería, su osadía; sus duelos
protegiendo la vida, con firmeza,
en el Índico, con éxitos certeros.
Pero no siempre el triunfo corona el esfuerzo;
la escasez y el tiempo, en combate adverso,
de recursos y sueños, el sentido disperso,
el enemigo avieso.
Aún en la derrota, el honor existe; en el alma inmerso,
por todo el denuedo puesto en cualquier cielo.
Algunos valientes, en maniobras y ensayos,
con la complejidad de aparatos, desafíos graves,
por su gran cansancio sufrieron desmayos.
Algunos, en su juventud, encontraron finales,
en la vastedad del cielo, entre nubes y rales,
su honor se mantiene, ¡nuestros inmortales!
En cada misión su valor demuestra.
Cualquier resultado siempre es respetado;
por España amada la emprendida gesta.
RESCATE EN EL BÁLTICO
En el cielo azul, dos Harriers danzan,
raudos y ágiles, en el sol se bañan.
"¡Libre, soy libre!", grita el piloto al compañero,
mientras el mar y el cielo se funden con el viento.
El despegue es un arte, la libertad ciencia;
en el Aire hallamos nuestra esencia.
"El Harrier es caprichoso", dije con una sonrisa,
Mientras el radar nos observa, nuestra presencia avisa.
En el Báltico resplandece, Juan Carlos I espera:
un velero en apuros, a la ayuda se aferra.
"Es la del cambio climático", exclamo con sorpresa.
Salvamos vidas en el mar; la misión empieza.
Con valor y destreza, el rescate se logra,
Y en la cubierta del portaaviones, una figura asoma.
Es la activista del clima que, con trenzas y valor,
regaña a los gobernantes por la contaminación.
¡Es la niña sueca que los aviones critica!
y que por ellos se ha salvado con gran suerte.
Sobre nuestras cabezas, un helicóptero se cierne,
"BILD" en rojo, nos advierte,
un periódico alemán; los periodistas llegan.
Las preguntas nos lanzan en el puente de mando;
llegan más helicópteros, la prensa se agolpa,
por la fama, un enjambre, una chica rescatada,
en el mar una estampa,
su mirada intensa, de vergüenza velada.
"PLANES SAVE!", grita con fuerza y verdad:
“¡Los aviones salvan!”, es el cielo un clamor.
Y en el acto de salvar el ejército español
es universal.
SACRIFICIO, ABNEGACIÓN
Levántate y vuela
como Lázaro alado.
Las aspas del helicóptero no pueden parar
ni las hélices del avión,
ni tu corazón
aunque a veces duela.
¡Tu tarea es importante!
Sigue, temprano por la mañana.
Sigue, aunque no te den las gracias.
Sigue, y levantarás España;
eres nuestro Atlas.