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Tema 23

El texto se define como una unidad comunicativa que integra una actividad verbal con carácter social, destacando su coherencia y cohesión. La adecuación al contexto es esencial para la comunicación efectiva, ya que el texto se adapta a las circunstancias y a la relación entre emisor y receptor. Además, se diferencia entre texto y discurso, siendo el primero un constructo teórico y el segundo una forma de interacción comunicativa.
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Tema 23

El texto se define como una unidad comunicativa que integra una actividad verbal con carácter social, destacando su coherencia y cohesión. La adecuación al contexto es esencial para la comunicación efectiva, ya que el texto se adapta a las circunstancias y a la relación entre emisor y receptor. Además, se diferencia entre texto y discurso, siendo el primero un constructo teórico y el segundo una forma de interacción comunicativa.
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Tema 23: EL TEXTO COMO UNIDAD COMUNICATIVA.

SU ADECUACIÓN AL
CONTEXTO. EL DISCURSO.
No hay nada más bonito que la fusión de horizontes de un emisor y su
receptor.

Encabezado: En el presente tema, se toman como referencia los manuales de


lingüística de Enrique Bernárdez, Ignacio Bosque y Manuel Casado Velarde,
entre otros.

Introducción:
La gramática, es sus concepciones más habituales, a tendido desde los orígenes
a centrarse en el estudio de la estructura de las oraciones, consideradas
aisladamente. Ahora bien, dado que toda lengua es un instrumento de interacción
entre los miembros de la comunidad, el estudio de su funcionamiento deberá
hacerse en consecuencia desde la perspectiva de indagar cómo y con qué
propósito se hace uso de ella en la actividad social. Es por ello que a partir de los
años 70 se comienza a dar un nuevo enfoque al estudio de la lengua y la
lingüística, poniendo especial énfasis en el estudio de los textos, pues como ya
hemos comentado anteriormente era la sintaxis la parte considerada más
importante; la oración se trataba como la unidad máxima, pero debemos de
reflexionar, y pensar que no nos comunicamos con oraciones aisladas, sino con
conjuntos de oraciones, con textos.

QUÉ ES UN TEXTO

Comenzamos nuestro tema contestando a la cuestión de que se entiende por


texto. Es un concepto difícil de definir y cada escuela y autor proponen una
definición distinta:

-Desde el estructuralismo, el texto es un signo lingüístico.

-Desde el generativismo, Van Dijk entiende el texto como una secuencia ordenada
de proposiciones que se manifiesta a través de una secuencia ordenada de
oraciones. Por tanto, el texto es una plasmación lingüística de ideas.

Por su parte, Umberto Eco afirma que el texto es un artificio semático, sintáctico y
pragmático cuya interpretación está prevista en su propio proyecto operativo, por
lo cual es, un mecanismo perezoso que precisa de la cooperación interpretativa
del receptor.
Asimismo, Marcos Marin plantea que el texto se define por su finalidad
comunicativa, su coherencia y su cohesión. La finalidad comunicativa genera su
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unidad pragmática: la coherencia, su unidad semántica, y la cohesión, su ligazón
léxica y gramatical. Un informe, un poema, cada uno de ellos es un texto con su
particular finalidad comunicativa, su coherencia y su cohesión. Esa unidad
semántico-pragmática no hace referencia a dos unidades separadas sino a una
doble dimensión; lograda en dos planos que se pueden explicar por separado
pero que funcionan integradamente:

-Unidad semántica porque un texto siempre dice algo y eso que dice es
información relacionada entre sí, información que otorga unidad de contenido.
Esta dimensión de la unidad se logra con mecanismos de coherencia y cohesión.

-Unidad pragmática por la relación particular que se establece entre escritor y


destinatario. Esta unidad se basa en el conocimiento social que tenemos, en
nuestra eXperiencia diaria.

Esta dimensión de la unidad se logra con reglas de uso o de interacción social con
estrategias de adecuación que tomen en cuenta: a) el contexto comunicativo en
que actuará el texto; b) cómo será el destinatario, e) el momento y el lugar en que
será leído d) lo que sabe el lector sobre el tema del texto.

Una aproximación al concepto de texto como unidad comunicativa también nos


es proporcionada en un sentido amplísimo por Yuri Lotman y la llamada Escuela
de Tartú, quienes lo consideran como un conjunto sígnico coherente. De un modo
todavía más abierto suelen referirse al texto como cualquier comunicación
registrada en un determinado sistema sígnico. Desde ese punto de vista hablan
de un ballet, de un espectáculo teatral y de todos los demás sistemas sígnicos de
comportamiento como de textos, en la misma medida afirman, en que se aplica a
dicho término a un texto escrito en una lengua natural, a un pOeMa o a un cuadro

Adoptaremos el punto de vista de aquellas tendencias científicas que consideran


al texto como un objeto de carácter comunicativo y estructurado. La característica
de objeto estructurado se relaciona con que, para garantizar el propósito
comunicativo, hablante y oyente se atienden a reglas propias del nivel textual que
rigen en la construcción del producto. Daremos entonces una definición de texto
que tiene consenso de la mayoría de las corrientes: Texto es una unidad linguística
comunicativa que concreta una actividad verbal con carácter social en la que la
intención del hablante produce un cierre semántico y comunicativo, de modo que
el texto es autónomo.

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Dimensiones y niveles del texto:
La teoría de interpretación de texto, la podemos analizar desde Teun van Dijk con
el dibujo del cuerpo geométrico de un cubo. Este esquema figurativo cúbico que
representa al texto presenta dimensiones y niveles. Las dimensiones son aquellos
aspectos que nos resultan visibles porque están en la superficie y se materializan
en el aspecto notacional, morfológico, sintáctico , semántico y pragmático.
Los niveles son todo lo contrario, no son perfiles visibles sino abstractos, porque
son conceptuales, son esquemas que el escritor procesa en su intelecto, en la
ideación mental de texto, pero puede identificarse perfectamente desde la
producción en los subprocesos de la planificación de la escritura y desde la
comprensión cuando el lector procesa las representaciones con sus estrategias de
cognición. Dimensiones y niveles se interconectan y relacionan tanto para la
producción del texto como para la comprensión.

El texto y el contexto:
Van Dijk (en Texto y contexto. Semántica y pragmática del discurso. Cátedra.
Madrid. 1980) Distingue entre “co-texto” y “con-texto”. El co-texto es el contexto
verbal, el material lingüístico que precede y sigue a un enunciado dentro del
mismo texto; el con-texto (es el contexto situacional) estaría constituido por todos
los elementos que rodean y enmarcan el acto comunicativo.

Escandell Vidal (en Introducción a la pragmática. Ariel. Barcelona. 2002). Diferencia


tres clases de contexto:
-Contexto situacional. Es el conjunto de datos que se encuentran en el entorno
físico inmediato.
-Contexto cultural. Es el conocimiento asociativo almacenado en la mente de los
interlocutores que consiste en significados y visiones del mundo compartidos por
una comunidad. También los datos sobre el comportamiento verbal.
-Contexto cognitivo. El conocimiento y la experiencia pasada de cada individuo.

-El contexto es dinámico. Todo lo que ya se ha dicho pasa a ser conocido por el
receptor y, por tanto, como una información compartida y situada en la mente de
los interlocutores, forma ya parte del contexto.

Siguiendo a Cerezo Arriaza el contexto puede ser entendido de dos maneras:


-Contexto discursivo. Es el entorno lingüístico compuesto por los elementos que
constituyen el mensaje. El contexto discursivo nos proporciona datos para saber
qué acepciones son las que hay que activar para entender adecuadamente el
mensaje.

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-Contexto circunstancial. Se refiere a todos los elementos físicos y culturales que
acompañan a la emisión y recepción del mensaje, elementos espaciales,
temporales y rituales que concurren en el momento de emisión o de recepción de
un texto.
Otro concepto que no debemos confundir con los anteriores es la situación o
toma de posición comunicativa que adoptan las personas en una circunstancia
determinada seamos emisores o receptores. Está motivada por el estado de
ánimo, por las necesidades o intereses que nos llevan a tomar postura y actuar
emitiendo mensajes, interpretándolos. Por tanto la situación será el estimulo que
desencadena la comunicación, la creamos al comunicarnos o nos viene dada por
las intenciones comunicativas de los otros.

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Adecuación lógica a la perspectiva textual

Siguiendo a Helena Calsamiglia, el marco comunicativo condiciona nuestra


expresión y nos impulsa a decir determinadas cosas, de una manera adecuada y
en el instante preciso, si es que pretendemos ser unos comunicadores
competentes. La adecuación al contexto es la propiedad sociolingüística y
pragmática por la cual el texto se adapta al contexto comunicativo, es decir, al
entorno para el cual y por el cual se produce. De este modo, el texto depende del
contexto y al mismo tiempo lo modifica. Los diversos elementos del proceso
comunicativo (emisor, receptor, etc.) influyen en su estructura, su contenido y sus
formas lingüísticas.
Cuando nos comunicamos nos situamos inconscientemente en una variedad
dialectal o estándar de nuestra lengua, elegimos un código personal o posicional,
es decir, trazamos un modelo de interacción comunicativa pertinente para el
marco situacional. Ello supone la elección de una variedad o registro que va
acompañada de otras elecciones temáticas, de canal (oral o escrito) de propósito
perseguido (impresionar, convencer, provocar un contacto humano etc.).
Los registros son variedades asociadas con los usos, el exponente más
importante de la norma, capacidad que el lenguaje ha desarrollado para adaptarse
al entorno. Halliday señala que los elementos de la realidad contextual que
conforman los registros se puedan agrupar en tres apartados:
-Campo: es el evento total en el que funciona el texto, incluye el propósito o
intención del emisor y el tema de qué trata.
-Tono: es el tipo de relación interpersonal entre los interlocutores.
-Modo: Incluye el canal de producción y el género o modo retórico.
-El tema es el campo de la realidad a que se refiere el texto o divide los textos en:
De tema general, y de tema específico. Estos últimos conducen a os lenguajes
especializados.
-El propósito o intención. Todo texto se produce de acuerdo con unos objetivos
determinados: informar, pedir, etc. en función de los cuales se actualizan
determinados elementos lingüísticos. Daría origen a los diversos tipos de textos.
- La relación entre el emisor y el receptor condicionan el grado de formalidad. El
texto puede ser más o menos informal (usos públicos, usos privados del lenguaje).
- El canal de producción implica que el uso escrito permite un grado mayor de
elaboración y el uso oral emplea más los códigos no verbales. Los textos orales
suelen ser más espontáneos que los escritos (más preparados).
-El registro es una denominación útil para poner de manifiesto las variedades
lingüísticas en relación con las variaciones del contexto. La capacidad de cambiar
de registro da a la lengua variedad y riqueza. De hecho hay personas que poseen
un registro monocorde que hablan siempre igual coloquialmente o como un libro

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independientemente del contexto en que se hallen. Dichas personas carecen de
competencia comunicativa de tipo pragmático.
En vista a todos estos datos entendemos que el texto responde a un fin y
necesidad y se enmarca en una situación concreta, el contexto.

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El texto y el discurso:
Bernárdez en
comenta que de los conceptos próximos en texto interesa el de discurso que en
algunos autores aparece como sinónimo de texto.
Barthes ofrece una particular definición acerca del texto acentuando la idea
generativa que ello implica, es decir el texto no es simplemente un producto o el
enunciado como tal sino que implica también un significado, un discurso, en el
cual el ser humano sería simplemente como un producto de ese entretejido que es
el texto. Texto quiere decir tejido,, pero si hasta aquí se ha tomado este tejido
como un producto , un velo detrás del cual se encuentra más o menos oculto el
sentido, nosotros acentuamos ahora la idea generativa del que el texto se hace ,
se trabaja a través de un entrelazado perpetuo; perdido en ese tejido -esa textura-
el sujeto se deshace en él como una araña que se disuelve en las segregaciones
constructivas de su tela. De hecho, la concepción de Barhes se encuentra en el
ámbito del estructuralismo, es decir, donde no importa tanto el ser humano como
tal, sino ese entretejido que sería el texto. Aunque en esta definición vemos que
Barthes no distingue tanto entre texto y discurso sino los toma como si fueran la
misma cosa.
Teun A. Van Dijk utiliza el término de texto para designar el constructo teórico
abstracto que suele llamarse discurso. Los enunciados a los que se puede asignar
una estructura textual son, en consecuencia, discursos aceptables de la lengua. A
continuación delimita y precisa la distinción texto/discurso señalando que el texto,
es ese constructo teórico que pertenece a la teoría del lenguaje gramatical,
mientras que el discurso es definido como algo observacional e intuitivo.

Por otra parte, Greimas y Courtes distinguen claramente lo que es el discurso y lo


que es el texto., en especial se delimitan a considerarlo como enunciado, como
producto, en este sentido el texto se opone a discurso. Por tanto, texto y discurso
serían parte consustancial del mensaje, que nos permite dar cuenta de los
significados, que en sí ya es un discurso que discursiviza sobre algo, sin embargo
el discurso no se sostiene en el aire sino que necesita mantenerse e una
expresión material, este sería entonces el texto.

Así los conceptos de texto y discurso no son suficientemente claros . La principal


diferenciación es considerar el texto como la forma escrita y el discurso como una
forma oral, por tanto, que en el discurso existe una interacción entre el emisor y el
receptor. Cassany afirma que todo producto de un discurso es susceptible de ser
texto siempre que cumpla con ciertos requisitos de textualidad que son
reconocidos implícita o explícitamente por los hablantes y permiten que el
producto verbal sea texto.

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Las condiciones son:
-Ser una unidad comunicativa producto de la actividad verbal.
-Integrada por secuencias linguisticas.
-Debe tener coherencia, es decir, que lo que se comunica sea congruente.
-Tener un cierre semántico, que coincide con el fin de la comunicación. En la
comunicación cotidiana el cierre de la comunicación no tiene límites precisos:
puede, por ejemplo, darse por terminada una conversación telefónica porque haya
algún tipo de avería en la linea. Pero el cierre no es algo determinante en la
conversación, porque al tener una posición incierta poco afecta al cifrado del
mensaje. En cambio, en los textos escritos si que existe una posición bien
determinada: todo texto está constreñido a un límite que es el que fija su
extensión y obliga a ajustar los contenidos que se quieren expresar. Las señales
externas de estructuralización debidas al cierre del mensaje son a veces muy
claras porque, como señala Lázaro Carreter, la fuerza constrictiva de un proyecto
está en proporción inversa a la extensión del texto: a menor extensión mayor es la
tensión que se da en la construcción del mensaje y esto es lo que fuerza la
elección de determinadas estructuras gramaticales .

Teniendo en cuenta la naturaleza del discurso se pueden distinguir los siguientes


tipos:
Genette, Benveniste, Ricoeur, Labov , entre otros señalan diferentes tipologías
textuales. La lingüística textual representada por Weinrich explica la dificultad de
clasificar los discursos al estudiar las categorías del discurso especificadas desde
perspectivas distintas, entidades nocionales y conceptos relacionados con el
discurso como la narración, la descripción, la explicación, la información, la
argumentación, la de liberación. El análisis tradicional del discurso combinó un
estudio centrado en la estructura interna de los textos con el orden circunstancial.
Así una tipología discursiva general puede constituir un instrumento de análisis en
un modelo determinado de organización del discurso.
Teniendo en cuenta la naturaleza del discurso se pueden distinguir los siguientes
tipos:
-Discurso oral y escrito: El oral se caracteriza por la inmediatez comunicativa, que
implica simultaneidad de emisión y recepción, pero no copresencia física de los
interlocutores. En una situación comunicativa en la que el emisor y receptor
comparten un mismo espacio y un mismo tiempo permite el empleo de marcas
deícticas del tipo “aquí, ahora, mañana, ese, aquel” cuya referencia es
extralingüística. Además, el hablante no tiene por qué decirlo todo, ya que los
gestos, el tono, también comunican. Por su parte, el escrito no implica
simultaneidad, ni emisión. En este caso, el empleo de deícticos se realizará de un
modo diferente: las referencias siempre habrán de explicitarse y habrá de tenerse

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en cuenta que solamente la palabra transmite lo que queremos decir. No podemos
olvidar mencionar otros parámetros que miden las condiciones de comunicación,
tales como el conocimiento mutuo de ellos, la cooperación…

-Discurso formal e informal. Aquí no encontramos dos tipos de discurso


únicamente, sino que son más las posibilidades según los parámetros
comunicativos. De este modo, un texto escrito puede tener un carácter coloquial y
presentar rasgos propios de lo oral (por ejemplo, un mensaje de correo electrónico
dirigido a un amigo) al igual que un discurso puede pronunciarse en un tono formal
(por ejemplo, en un congreso).

-Discurso primario y secundario. James Paul Gee distingue entre el discurso


primario de una persona y su uso característico del lenguaje, así como sus
discursos secundarios y sus respectivos usos del lenguaje. El discurso primario
implica la comunicación cara a cara con los íntimos, es decir, es el discurso de
nuestro grupo inmediato. Pero también podemos encontrar discursos secundarios
cuando las personas participan en instituciones secundarias (escuelas, clubes
deportivos, centros de trabajo…).

Conclusión:

Para concluir con este tema, conviene que rescatemos la noción de texto que
hemos ido perfilando a lo largo del mismo como lugar de encuentro entre un
emisor, un mensaje con una intención determinada y un receptor. En definitiva,
saber actuar en situación es dominar la competencia comunicativa de tipo
pragmático: la capacidad de decir lo apropiado en el momento preciso y de
manera correcta. El desarrollo de esa competencia requiere la práctica avezada y
continua. La aplicación de este tema al aula puede considerarse de vital
importancia.
También puede resultar interesante el monólogo de Hernán Casciari, en
TEDxMontevideo. Refleja al máximo cómo adaptar el mensaje al contexto o al
receptor. Lleva por título: “Mi hija quiere entender el sistema financiero”.

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