Cenicientas, madrastras y tías.
Reflexiones acerca de la feminización de la docencia.
La lectura “Cenicientas, madrastras y tías” plantea una reflexión ante el papel
asignado a la percepción de las mujeres de manera social y profesional, así como
los estereotipos que se le condicionan en la docencia.
El autor marca tres aspectos descriptivos ante el papel impuesto en ellas,
iniciando por un recuerdo de su transcurso de formación que le generó el darse
cuenta de que no todas ejercían esta profesión por agrado propio, señalando así
por su parte, que las docentes “cenicientas” son aquellas que ejercen con la
esperanza de que llegue un hombre a su vida que pueda sacarlas de ejercer esta
profesión, destacando que, si esto es así vivirá con abnegación y sumisión durante
la espera ante esta condición.
De ahí también existen las maestras que ejercen bajo regaños, chantajes e incluso
gozan de estos malos tratos ante los niños, a las cuales les llama “madrastras”,
siendo así que genera cierta marca negativa en la infancia de los niños, tanto que
menciona el hecho de que no todas las maestras son buenas en esta profesión.
El último aspecto son las maestras que se asumen como “tías”, a mi punto de
vista seria la condición ideal en la que toda maestra debería estar condicionada,
pues el autor señala que, estas son intermedias entre madre y madrastra, para lo
que tienen esa iniciativa de jugar, comprender y cuidar de los niños sin algo que
las forcé a modo que convierta esas acciones en sacrificio o abnegación ante esta
profesión.
Señala también que a la mujer se le imponen ciertos estereotipos que la idealizan
y santifican para supuestamente generar cierta igualdad ante una condena de vivir
en dependencia del género opuesto. Creando así cierto reconocimiento de una
relación natural, la cual está en ser mujeres, madres y maestras al proveer con un
instinto maternal comprensivo y responsable, independientemente bajo la
condición en que se encuentren durante la profesión.
Ante esto el autor finaliza con una reflexión de que esta profesión ha sido
consagrada a apariencia para las mujeres, siendo así que también resalta los
desafíos a los que se enfrenta en esta profesión tanto como mujer y como
profesional, pues muestra el reto ante la reivindicación sin importar cual condición
de las tres anteriores tengan pues siempre existirán las imposiciones de estos
estereotipos creadas bajo mandos masculinos.