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Unidad 10. Seguros FINAL

El documento detalla el régimen legal de las entidades aseguradoras en Argentina, reguladas por la Ley 20.091, que establece requisitos para su autorización y funcionamiento. También describe la función de la Superintendencia de Seguros de la Nación, encargada de supervisar y controlar el mercado asegurador, así como las responsabilidades de los productores y asesores de seguros. Además, se abordan las condiciones para la inscripción de productores asesores y las inhabilidades que pueden impedir su registro.

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Unidad 10. Seguros FINAL

El documento detalla el régimen legal de las entidades aseguradoras en Argentina, reguladas por la Ley 20.091, que establece requisitos para su autorización y funcionamiento. También describe la función de la Superintendencia de Seguros de la Nación, encargada de supervisar y controlar el mercado asegurador, así como las responsabilidades de los productores y asesores de seguros. Además, se abordan las condiciones para la inscripción de productores asesores y las inhabilidades que pueden impedir su registro.

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CONTRATOS DE SEGUROS

SEGUROS PUNTOS 1,2,3


1. Entidades aseguradoras: régimen legal.
Son aquellas entidades que cuentan con autorización estatal para funcionar y realizar
operaciones de seguros. Las mismas están reguladas por la ley 20.091.
Las entidades que pueden realizar operaciones de seguros son:
“ARTICULO 2º.- Sólo pueden realizar operaciones de seguros:
1) sociedades anónimas, cooperativas o mutuales;
2) sucursales o agencias de sociedades extranjeras de los tipos anteriores;
3) organismos y entes oficiales o mixtos, nacionales, provinciales o municipales.
Dada las características especiales de los seguros, es necesario que la entidad aseguradora
que asuma los riesgos, reúna la mayor masa posible de bienes o personas cubiertos y realice
todas las operaciones necesarias para neutralizar y equilibrar su cartera en cada ramo. Se
le exigen 2 requisitos, principalmente: especialización y dedicación exclusiva al seguro.
Asimismo, la Superintendencia de Seguros puede incluir en el régimen a quienes realicen
operaciones asimilables al seguro cuando su naturaleza o alcance lo justifique.”

Requisitos para la autorización y procedimiento.


1) La entidad debe estar constituida conforme a las normas establecidas en la Ley 20.091 de
Entidades de Seguros.
2) Deben tener por objeto la realización EXCLUSIVA de operaciones de seguros, excepto los
organismos y entes oficiales del estado que pueden no tener esta exclusividad.
3) Capital mínimo, no solamente para llevar adelante la organización de la empresa, sino
también para asegurar su función de garantía con los asegurados.
4) Duración mínima, dada por la naturaleza de la rama de seguros que explotase.

“ARTICULO 7º.- Las entidades a que se refiere el artículo 2º serán autorizadas a operar en
seguros cuando se reúnan las siguientes condiciones:
a) Se hayan constituido de acuerdo con las leyes generales y las disposiciones específicas de
esta ley;
b) Tengan por objeto exclusivo efectuar operaciones de seguro, pudiendo en la realización
de ese objeto disponer y administrar conforme con esta ley, los bienes en que tengan
invertidos su capital y las reservas.
Podrán otorgar fianzas o garantizar obligaciones de terceros cuando configuren económica
y técnicamente operaciones de seguro aprobadas.
Los organismos y entes oficiales se ajustarán a lo dispuesto por el artículo 4º;
c) Demuestren la integración total del capital mínimo a que se refiere el artículo 30;
d) Acompañen los balances de los últimos cinco (5) ejercicios de la casa matriz, cuando se
trate de sociedades extranjeras;
e) Tengan la duración mínima requerida según la naturaleza de la rama o ramas de seguros
a explotarse;
f) Se ajusten sus planes de seguro a lo establecido en los artículos 24 y siguientes;
g) Haga conveniente su actuación en el mercado de seguros. La resolución denegatoria de la
autorización por las causales señaladas en los incisos a) a f), da lugar a recurso judicial
conforme al artículo 83.
La denegación fundada en el estado del mercado de seguros autoriza a interponer recurso
ante el Poder Ejecutivo Nacional de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 85, cuya
decisión es irrecurrible.
El domicilio de las entidades autorizadas será el fijado en el acto de su autorización para
operar, y subsistirá como constituido, a todos sus efectos, hasta que se establezca otro.

“ARTICULO 8º.- Las entidades que se constituyan en el territorio de la Nación con el objeto
de operar en seguros, así como las sucursales o agencias de sociedades extranjeras que
deseen operar en seguros en el país, sólo podrán hacerlo desde su inscripción en el Registro
Público de Comercio de la jurisdicción de su domicilio.
Dicha inscripción sólo procederá cuando estando conformado el acto constitutivo por la
autoridad de control que corresponda, según el tipo societario o forma asociativa asumida,
la Superintendencia de Seguros de la Nación haya otorgado la pertinente autorización para
operar de acuerdo con el artículo anterior.
Trámite.
A tal efecto, los correspondientes organismos de control, una vez conformado el acto
constitutivo, según lo dispuesto en la ley 19.550 o en las leyes especialmente aplicables
según el tipo o forma asociativa, pasarán el expediente a la Superintendencia de Seguros de
la Nación, la que dispondrá, en su caso, el otorgamiento de la autorización para operar. En
este supuesto, la Superintendencia girará directamente el expediente y un testimonio de la
autorización para operar, al Registro Público de Comercio del domicilio de la entidad, para
su inscripción por el juez de registro, si lo estimara procedente.
También se requerirá la conformidad previa de la Superintendencia, aplicándose el mismo
procedimiento para cualquier modificación del contrato constitutivo o del estatuto y para los
aumentos del capital, aun cuando no importen reforma del estatuto.
La Superintendencia hará saber igualmente el otorgamiento o denegación de la autorización
para operar o el rechazo de las reformas o aumentos del capital a las autoridades de control
pertinentes.
La inscripción en el Registro Público de Comercio del domicilio de la entidad deberá estar
cumplimentada en el término de sesenta (60) días de recibido el expediente; en su defecto, se
producirá la caducidad automática de la autorización para operar otorgada. Si se operara
la inscripción, el juez de registro remitirá a la Superintendencia un testimonio de los
documentos con la constancia de su toma de razón.
La resolución sobre la autorización para operar y su denegatoria no es revisible en ningún
caso por el juez de registro del domicilio de la entidad, sino sólo recurrible en la forma
establecida por esta ley.
Responsabilidad.
Los fundadores, socios, accionistas, administradores, directores, consejeros, gerentes,
síndicos o integrantes de los consejos de vigilancia, serán ilimitada y solidariamente
responsables por las obligaciones contraídas hasta la inscripción de la entidad en el
Registro Público de Comercio o luego que se hubiese inscripto la revocación de la
autorización para operar en seguros de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 49.
Control exclusivo y excluyente.
El control del funcionamiento y actuación de todas las entidades de seguros, sin excepción,
corresponde a la autoridad de control organizada por esta ley, con exclusión de toda otra
autoridad administrativa, nacional o provincial; sin embargo, la Superintendencia podrá
requerir a estas últimas su opinión en las cuestiones vinculadas con el régimen societario de
las entidades cuando lo estimara conveniente.”

Autoridad de control
La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) que controla la actividad aseguradora
para tutelar el mercado asegurador, proteger los asegurados y beneficiarios; y preservar la
capacidad económica del asegurador para que cumpla con sus prestaciones. Este control se
extiende desde la autorización para funcionar hasta la liquidación, y en todas las ramas del
seguro. Aplica sanciones, controla balances, aplica primas suficientes, limita el número de
aseguradores, fija del régimen de reaseguro, etc.

“ARTICULO 64.- El control de todos los entes aseguradores se ejerce por la


Superintendencia de Seguros de la Nación con las funciones establecidas por esta ley.”

“ARTICULO 65.- La Superintendencia de Seguros es una entidad autárquica con autonomía


funcional y financiera, en jurisdicción del Ministerio de Hacienda y Finanzas. Está a cargo
de un funcionario con el título de Superintendente de Seguros designado por el Poder
Ejecutivo Nacional.”

Productores y asesores de seguros. Régimen aplicable.


Estos son profesionales que ejercen una actividad de intermediación, entre las personas
humanas y jurídicas que se denominan “Asegurables” y las distintas Compañías de Seguros
denominadas “aseguradoras”. Esta intermediación significa, en una primera etapa, asesorar a
los “asegurables” respecto a los riesgos a los que están expuestos. En una segunda etapa,
significa colocar los riesgos detectados en “aseguradores”, quienes a partir de ese momento
se hacen cargo de las consecuencias económicas que esos riesgos puedan causar, otorgando
cobertura al ahora “asegurado”, comprometiéndose los “aseguradores” a resarcir los
perjuicios que los mismos puedan llegar a sufrir. Ley 22.400 de Asesores de seguros.
Artículo 1 - La actividad de intermediación promoviendo la concertación de contratos de
seguros, asesorando a asegurados y asegurables se regirá en todo el territorio de la
República Argentina por la presente ley.
Art. 2 - La actividad de intermediación podrá ejercerse según las siguientes modalidades de
actuación:
Productor asesor directo: persona física que realiza las tareas indicadas en el artículo 1 y
las complementarias previstas en la presente ley.
Productor asesor organizador: persona física que se dedica a instruir, dirigir o asesorar a
los productores asesores directos que forman parte de una organización. Deber componerse
como mínimo de cuatro (4) productores asesores directos, uno de los cuales podrá ser el
organizador cuando actúe en tal carácter.

Art. 3 - Créase un registro de productores asesores de seguros el que estar a cargo de la


Superintendencia de Seguros de la Nación, que será la autoridad de aplicación de la
presente ley.

Art. 4 - Para el ejercicio de la actividad de productor asesor en cualquiera de las categorías


previstas en el artículo 2 de la presente ley, los interesados deberán hallarse inscriptos en el
registro que se crea en el artículo anterior.
Para inscribirse se requerirán las siguientes condiciones:
a) Tener domicilio real en el país;
b) No encontrarse incurso en las inhabilidades previstas por el artículo 8;
c) Acreditar competencia ante la comisión instituida por el artículo 17 mediante examen
cuyo programa ser aprobado por la autoridad de aplicación a propuesta de la citada
comisión. Los empleados en actividad de entidades aseguradoras que acrediten una
antiguedad no menor de cinco (5) años a la fecha de la publicación en el Boletín Oficial de
la presente ley podrán inscribirse en el Registro de Productores Asesores sin rendir el
examen previsto en el primer párrafo de este inciso, siempre que lo hagan dentro de los
trescientos sesenta (360) días de su entrada en vigencia.
Las situaciones análogas serán resueltas por la autoridad de aplicación, vía
reglamentación;
d) Abonar el 'derecho de inscripción' que oportunamente determine la autoridad de
aplicación, el que ser renovado anualmente por el importe y en las condiciones y
oportunidades que la misma establezca
La falta de pago del derecho de inscripción hará caducar automáticamente la inscripción en
el registro.
El producido del derecho de inscripción ser destinado a solventar los gastos que demande
la aplicación de la presente ley.

Art. 8 - No podrán inscribirse en el registro de productores asesores de seguros:


a) Quienes no puedan ejercer el comercio;
b) Los fallidos por quiebra culpable o fraudulenta hasta diez (l0) años después de su
rehabilitación; los fallidos por quiebra causal o los concursados hasta cinco (5) años
después de su rehabilitación; los directores o administradores de sociedades cuya conducta
se calificare de culpable o fraudulenta, hasta diez (l0) años después de su rehabilitación;
c) Los condenados con accesoria de inhabilitación de ejercer cargos públicos, los
condenados por hurto, robo, defraudación, cohecho, emisión de cheques sin fondo y delitos
contra la fe pública; los condenados por delitos cometidos en la constitución,
funcionamiento y liquidación de sociedades, o en la contratación de seguros. En todos los
casos hasta después de diez (10) años de cumplida la condena;
d) Los liquidadores de siniestros y comisarios de averías;
e) Los directores, síndicos, gerentes, subgerentes, apoderados generales, administradores
generales, miembros del consejo de administración, inspectores de riesgos e inspectores de
siniestros de las entidades aseguradoras cualquiera sea su naturaleza jurídica;
f) Los funcionarios o empleados de la Superintendencia de Seguros de la Nación y del
Instituto Nacional de Reaseguros y los funcionarios jerárquicos de las cámaras tarifadoras
de las asociaciones de entidades aseguradoras;
g) Quienes operen como productores asesores durante la vigencia de la presente ley sin
estar inscriptos y quienes sean excluidos del registro por infracciones a la misma, sin
perjuicio de las sanciones previstas en el artículo 13.
La autoridad de aplicación dispondrá la cancelación o suspensión de la inscripción de las
personas que, después de estar inscriptas en el registro, queden comprendidas o incurran en
las inhabilidades establecidas en el presente artículo, a cuyo fin llevará un registro especial.

Art. 10. - Los productores asesores de seguros tendrán las funciones y deberes que se
indican a continuación:
1. Productores asesores directos:
a) Gestionar operaciones de seguros;
b) Informar sobre la identidad de las personas que contraten por su intermedio, así como
también los antecedentes y solvencia moral y material de las mismas, a requerimiento de las
entidades aseguradoras;
c) Informar a la entidad aseguradora acerca de las condiciones en que se encuentre el
riesgo y asesorar al asegurado a los fines de la más adecuada cobertura;
d) Ilustrar al asegurado o interesado en forma detallada y exacta sobra las cláusulas del
contrato, su interpretación y extensión y verificar que la póliza contenga las estipulaciones y
condiciones bajo las cuales el asegurado ha decidido cubrir el riesgo;
e) Comunicar a la entidad aseguradora cualquier modificación del riesgo de que hubiese
tenido conocimiento. Cobrar las primas de seguros cuando lo autorice para ello la entidad
aseguradora respectiva. En tal caso deberá entregar o girar el importe de las primas
percibidas en el plazo que se hubiere convenido, el que no podrá exceder los plazos fijados
por la reglamentación;
g) Entregar o girar a la entidad aseguradora, cuando no esté expresamente autorizado a
cobrar por la misma el importe de las primas recibidas del asegurado en un plazo que no
podrá ser superior a setenta y dos (72) horas;
h) Asesorar al asegurado durante la vigencia del contrato acerca de sus derechos, cargas y
obligaciones, en particular con relación a los siniestros;
i. En general ejecutar con la debida diligencia y prontitud las instrucciones que reciba
de los asegurables, asegurados o de las entidades aseguradoras, en relación con sus
funciones;
j) Comunicar a la autoridad de aplicación toda circunstancia que lo coloque dentro de
alguna de las inhabilidades previstas en esta ley;
k) Ajustarse en materia de publicidad y propaganda a los requisitos generales vigentes para
las entidades aseguradoras y, en caso de hacerse referencia a una determinada entidad,
contar con la autorización previa de la misma;
l) Llevar un registro rubricado de las operaciones de seguros en que interviene, en las
condiciones que establezca la autoridad de aplicación;
ll) Exhibir cuando le sea requerido el documento que acredite su inscripción en el registro;
2. Productores asesores organizadores:
a) Informar a la entidad aseguradora, cuando ésta lo requiera, los antecedentes personales
de los productores asesores que integran su organización;
b) Seleccionar, asistir y asesorar a los productores asesores directos que forman parte de su
organización y facilitar su labor;
c) Cobrar las primas de seguros en caso que hubiese sido autorizado en la forma y con las
obligaciones previstas en los apartados f) y g) del inciso 1);
d) En general contribuir a ejecutar con la debida diligencia y prontitud las instrucciones que
reciba en forma directa o por medio de los productores asesores vinculados a él, de los
asegurables, asegurados y aseguradores, en relación con sus funciones;
e) Comunicar a la autoridad de aplicación toda circunstancia que lo coloque dentro de las
inhabilidades previstas en esta ley, así como las relacionadas con los productores asesores
que integran su organización, cuando fuesen de su conocimiento;
f) Ajustarse en materia de publicidad y propaganda a lo prescripto en el apartado k) del
inciso anterior;
g) Llevar un registro rubricado de las operaciones de seguros en que interviene, en las
condiciones que establezca la autoridad de aplicación.

2. Contrato de seguros
Antecedentes
El origen de los seguros no está claramente detallado en los libros de historia, pero se
puede realizar una reconstrucción ideal de sus inicios y su evolución. En la antigüedad las
personas vivían en pequeños grupos para protegerse mutuamente. La primera amenaza fue la
muerte. Es importante también destacar que dentro del Código de Hammurabi se preveía una
indemnización a las esposas e hijos en caso de muerte del cónyuge. A raíz de esto, Favier
Dubois entiende que los seguros de vida fueron la primera manifestación de este instituto.
Durante el Imperio Romano surgen las primeras mutuales o colegios romanos, que
eran asociaciones con beneficios definidos y cuyo financiamiento se basaba en
contribuciones regulares establecidas. Más tarde, en Inglaterra surgen los “guilds”, mutuales
que proveían asistencia a los miembros en caso de muerte, enfermedad, captura por piratas,
naufragio, incendio de la casa o pérdida de herramientas de trabajo.
Antes de que aparezcan los sistemas de seguro financiero, los primeros aseguradores
que aparecieron fueron personas que individualmente asumían uno o varios riesgos y por
periodos anuales. Así fue nació el “underwriting” en la cual los aseguradores fijaban listas
con una enumeración de riesgos que estaban dispuestos a correr, los interesados en asegurarse
escribían sus nombres bajo este valor.
Los seguros financieros tuvieron su origen en Italia en el siglo XV, motivado
principalmente por el transporte marítimo. El principal desarrollo de las compañías de seguro
se dio en Inglaterra, donde tuvieron lugar las primeras pólizas de seguro de vida.
Mientras tanto, en Argentina se sancionó la Ley de Seguros 17.418 (1968), en donde
se estableció el régimen legal, uniformó las condiciones generales de las pólizas y estableció
tasas mínimas de primas y comisiones máximas para los intermediarios. Los requisitos para
actuar como productor de seguros eran tener capacidad de venta con los asegurables y una
cartera razonable colocada en cualquiera de las aseguradoras del mercado. Más tarde, se
sanciona la Ley 22.400 (1981) que regula una actividad intermedia entre las empresas de
seguros y los asegurados, el Estatuto del Productor de Seguros donde se incluye al agente
institorio y venta directa, se estableció la matriculación del productor de seguros, aceptando a
los actuantes en ese momento con el requisito mínimo de siete pólizas emitidas entre tres
clientes, entre otras cuestiones.
Contrato de Seguro
El artículo 1 de la Ley de Seguros 17.418 dice que hay contrato de seguro cuando el
asegurador se obliga, mediante una prima o cotización, a resarcir un daño o cumplir la
prestación convenida si ocurre el evento previsto.
Se lo considera como un contrato de adhesión ("aquél mediante el cual uno de los
contratantes adhiere a cláusulas generales predispuestas unilateralmente por la otra parte, sin
que el adherente haya participado o influido en su redacción"); es un contrato consensual,
bilateral, oneroso, de ejecución continua, típico, no formal y aleatorio. Presenta:
● Elementos personales (asegurador, asegurado, tomador o beneficiario);
● elementos económicos (interés asegurable, suma asegurada, prima e indemnización);
● elementos causales (riesgos cubiertos y excluidos);
● y elementos formales (póliza, carta de garantía y certificaciones de seguro).
Quien contrata un seguro tiene una finalidad protectora, el asegurador debe realizar
una agrupación de los riesgos, reunir un fondo de primas para poder cumplir las obligaciones
que promete. La aseguradora se compromete a cubrir con seguridad riesgos ajenos en base al
fondo común. Su finalidad es administrar una mutualidad de riesgos y un fondo de primas
que proviene de los asegurados, garantizando capacidad de respuesta ante el acaecimiento del
evento cubierto.
Las partes son: el Asegurador o su representante por un lado, es decir la persona que
asume los riesgos ajenos; el tomador, quien contrató o suscribió la póliza; el asegurado como
el titular del interés asegurado; y el beneficiario, como quien tiene derecho a recibir la
prestación del asegurador.
Es imprescindible el pago de un precio, la presencia de un daño a resarcir o prestación
a cumplir y la existencia de un evento previsto.
Elementos
I. Riesgo
Es la posibilidad de ocurrencia de determinado hecho desfavorable; es un hecho
eventual generalmente futuro del que puede derivar un daño o que puede afectar la vida o la
integridad de una persona. El objeto del seguro consiste en el riesgo asegurable, su necesidad
nace de un evento futuro e incierto. El riesgo es el elemento básico de los contratos de
seguro, de no existir el contrato sería nulo. Debe ser futuro, incierto, posible, extraño a la
voluntad de las partes, invariable, permanente, lícito y asegurable.
Para que exista seguro es indispensable que se produzca contractualmente una
transferencia del riesgo previsto, por parte del amenazado de daño, hacia la empresa
aseguradora (NO a la comunidad, masa de asegurados, etc.). El seguro constituye en realidad
una transferencia, pero no del “riesgo” en sí mismo, sino de las consecuencias económicas
del siniestro. Sin “transferencia” no existe seguro.
La ley se refiere al caso especial en que la agravación del riesgo, a juicio de los
peritos, hubiera impedido o modificado las condiciones originales del contrato. Debe ser
denunciada por el tomador, ya sea causada por un hecho suyo o de un hecho ajeno a él y crea
la obligación de notificar inmediatamente o en el término de siete días, respectivamente.
Entonces, el asegurador podrá rescindir el contrato dentro del plazo para no perder ese
derecho por caducidad al cabo de un mes. No obstante, existen dos excepciones: que la
omisión de denuncia se produzca sin culpa o negligencia del tomador y que el asegurador
haya conocido la agravación de todas maneras. La agravación resulta excusada si fue
provocada para prevenir el siniestro, atenuar sus consecuencias (deshacerse de cosas en un
incendio para que no se expanda) o por un deber de humanidad.
II. Interés asegurable
Es la relación fáctica o jurídica, lícita y susceptible de apreciación pecuniaria entre
una persona y un bien, que debe tener un contenido económico. O sea, el interés que se tiene
por conservar las cosas, o la persona (salud, integridad física). Se trata de un elemento
imprescindible del contrato de seguro. Debe ser:
● Determinado, en la póliza se determina la relación del sujeto y el bien;
● cierto;
● existente, al momento de perfeccionar el contrato, si luego desaparece el contrato
debe resolverse y el asegurador tiene derecho a las primas por el período transcurrido
y deberá reembolsar las que sean correspondientes al período no transcurrido. Si no
existió nunca un interés, y ambas partes lo sabían, el contrato es nulo;
● y perdurar en el tiempo.
III. El siniestro
Es la realización del riesgo previsto en el contrato que genera la obligación del
asegurador de indemnizar el daño sufrido por el asegurado. NO debe ser provocado por dolo
o culpa grave del asegurado.
El art. 46 contempla el procedimiento y condiciones de la denuncia del siniestro. El
tomador, el asegurado, los derechohabientes o beneficiarios instituidos de ambos y quién
posea la cosa asegurada por transmisión convencional, deben comunicar el acaecimiento del
siniestro dentro de los tres días de conocerlo, quedando eximido de ello si el asegurador
intervino en el salvamento o en la comprobación del hecho; lo mismo si se hubiera enterado
por medios periodísticos o por terceros entre ellos el dependiente del asegurado. Forma parte
de la obligación suministrar al asegurador la información necesaria para verificar el siniestro
o la extensión de la prestación y permitirle las indagaciones necesarias a ese fin pero que
deben solicitarse en un mínimo de actos si superan al único.
En la eventualidad de incumplimiento de ambas cargas (denuncia e informaciones),
salvo que acredite caso fortuito, fuerza mayor o imposibilidad de hecho sin culpa o
negligencia, y en los casos de exageración fraudulenta de los daños o de utilización de
pruebas falsas, el asegurado verá postergado el inicio del plazo de decisión del asegurador o
perderá el derecho de ser indemnizado, en su caso.
La denuncia no tiene solemnidades y puede ser realizada en forma personal en la
oficina del asegurador o por medio fehaciente, elementos que servirán para probar la
denuncia temporánea del siniestro, pero debe cumplirse con la carga, caso contrario perderá
el derecho a ser indemnizado, salvo caso fortuito, fuerza mayor o imposibilidad sin culpa o
negligencia. A su vez el asegurador debe pronunciarse en el plazo de treinta días sobre la
aceptación o rechazo, exigiendo informaciones excepcionales para postergar el pago que debe
cumplirse dentro de los quince días posteriores a la aceptación. Si no lo hace, esa omisión se
convierte en aceptación.
IV. La prima
Es el precio pagado por el asegurado por la transferencia del riesgo. Representa el
valor actual del riesgo futuro, medido de acuerdo con las estadísticas de siniestralidad, su
frecuencia en el tiempo y su intensidad en los daños. Es la única obligación del asegurado en
sentido estricto. Es la contraprestación por el riesgo que asume el asegurador, también
incluye los gastos administrativos y las comisiones entre otros cargos. Su cálculo está
fundado en criterios técnicos actuariales y en la experiencia sobre la base de una contratación
masiva que hace a su naturaleza pues la existencia de numerosos asegurados permite la
compensación del riesgo y mantener la equivalencia de las prestaciones mediante la creación
del denominado "fondo de primas".
El tomador es el obligado al pago de la prima pero puede efectuarlo el asegurado si el
primero ha caído en insolvencia o un tercero con alguna limitación que debe ser fundada. El
pago debe efectuarse en el domicilio del asegurador o el lugar convenido por las partes.
La prima es debida desde la celebración del contrato, pero no es exigible hasta la
entrega de la póliza, salvo que se entregue un certificado provisorio. Si la póliza se entrega
antes se presume la concesión de un crédito para su pago. La mora (automática) en el pago de
la prima extingue la responsabilidad del asegurador por el siniestro ocurrido con anterioridad
pues la rehabilitación, en su caso, tiene efectos hacia el futuro. Es automática y suspende la
cobertura dando derecho a la rescisión del contrato. Asimismo, tiene una sanción económica:
el derecho a cobrar la prima correspondiente entre la rescisión y el vencimiento del contrato
inicial.
Si el riesgo denunciado al momento de la celebración, resultó, por error, más grave o,
por el contrario, menor, pero no hubiera sido un impedimento, las partes tienen derecho al
aumento o disminución de la prima por los períodos posteriores. El asegurador tiene derecho
a rescindir el contrato por agravación del riesgo, pero si no hiciere o fuera improcedente
corresponderá un reajuste de la prima de todas maneras.
Cotización
Es un monto variable que se da cuando la entidad aseguradora es una mutual. En este
caso, primero el asegurado debe asociarse a la entidad para poder gozar del beneficio. La
cotización está vinculada con el ingreso y egreso de asociados a la mutual, por eso ese precio
es variable. Entre más asociados haya, menor será el precio. También, la variabilidad del
monto de la cotización se da por el resultado de las diversas contingencias que se hayan
soportado en un ejercicio.
Plazo
El artículo 17 establece que se presume que el plazo del seguro es de un año, salvo
que por la naturaleza del riesgo la prima se calcule por tiempo distinto. Esto quiere decir que,
como el contrato de seguro es un contrato de ejecución continuada, las partes pueden pactar
el plazo convenido, incluso pueden pactar un plazo indeterminado, pero en caso de silencio se
suple con la disposición del artículo 17, excepto que por la naturaleza del riesgo se calcule
otro tiempo distinto. Luego, la ley habla de la cláusula de rescisión: No obstante el plazo
estipulado, y con excepción de los seguros de vida, podrá convenirse que cualquiera de las
partes tendrá derecho a rescindir el contrato sin expresar causa. Si el asegurador ejerce la
facultad de rescindir, deberá dar un preaviso no menor de quince días y reembolsará la
prima proporcional por el plazo no corrido. Si el asegurado opta por la rescisión, el
asegurador tendrá derecho a la prima devengada por el tiempo transcurrido, según las
tarifas de corto plazo. Mientras que en el artículo 19 habla sobre la prórroga tácita, la cual
para que opere de pleno derecho debe estar pactada, y sólo es eficaz por el término máximo
de 1 período de seguro, salvo en los seguros flotantes. El artículo 18 dice que La
responsabilidad del asegurador comienza a las doce horas del día en el que se inicia la
cobertura y termina a las doce horas del último día del plazo establecido, salvo pacto en
contrario.
Póliza
Si bien es el contrato de seguro es un contrato consensual la ley exige, al menos,
principio de prueba por escrito que pueden consistir en registraciones contables,
administrativas, informáticas, comunicaciones, etc. La póliza es el instrumento del contrato
de seguro que constituye su medio de prueba. Debe contener requisitos mínimos: firma del
asegurador, identificación de las partes y sus domicilios, la prima, el interés o persona
asegurada, la suma, el riesgo, el plazo las condiciones particulares y generales del contrato,
debe estar redactada en forma clara, ser legible y comprensible en todas sus partes.
Según el artículo 13 las pólizas pueden ser nominativas (a favor de una persona
determinada que puede ser una persona distinta al tomador) a la orden (se transmiten por
simple endoso) o al portador (sólo el poseedor puede ejercer los derechos que emanan de la
póliza) con la particularidad que pueden oponerse al tenedor las mismas defensas que podrían
hacerse valer frente al asegurado, salvo la falta de pago de la prima en la medida que no surja
de la póliza. Las que son al portador se transfieren por simple entrega, las nominativas se
transfieren por cesión de derechos y el cambio de titularidad debe ser notificado al
asegurador, que puede rescindir el contrato dentro de los 20 días de la notificación.
Derechos y obligaciones de las partes
Los derechos y obligaciones de ambas partes empiezan desde que se ha celebrado la
convención, incluso antes de haberse emitido la póliza y la aceptación de la oferta que hace el
asegurado puede ser tácita, aunque demostrada por signos inequívocos como el cobro parcial
o totalmente de la prima. Una vez aceptada la propuesta se vuelve irrevocable salvo en el
caso de prórroga ante el silencio por un plazo de quince días, no aplicable al seguro de
personas.

Deberes del asegurado o tomador Deberes del asegurador


● Pago de la prima. Los sujetos obligados son los ● Pago de la indemnización o cumplimiento de la
asegurados en los seguros de cuenta propia, y el prestación convenida. En los seguros de daños
tomador en los seguros de cuenta ajena, pero el patrimoniales, el asegurador se obliga a resarcir
asegurador también puede cobrar la prima al el daño sufrido por el asegurado como
asegurado en caso de insolvencia del tomador. consecuencia del siniestro, hasta el límite de la
En seguros de vida el único 3° que puede pagar suma asegurada. El daño se mide en relación al
la prima es el beneficiario a título oneroso. El valor del bien al momento del siniestro (puede
pago debe hacerse en el lugar previsto. ser dejado de lado). En los seguros de personas,
● Declarar el estado de riesgo al celebrar el el asegurador se obliga a cumplir la prestación
contrato. convenida dado que la muerte es un hecho
factible que sucederá pero no se sabe cuándo, es
decir, es una contingencia futura inevitable.
Cargas del asegurado:
No agravación del estado de riesgo. Tiene el deber de no alterar el estado de riesgo
y de informar toda alteración. Opción del asegurador: ante la denuncia puede optar por
rescindir el contrato o reajustar el mismo y su prima. El derecho de rescindir se extingue si no
lo ejerce en el plazo o si la agravación desaparece.
Denuncia del siniestro. El asegurado o sus derechohabientes deben denunciar el
hecho dentro de los 3 días del conocimiento del hecho. Denunciado el siniestro el asegurador
debe pronunciarse sobre el derecho del asegurado en 30 días. Aceptado el derecho del
asegurado, la contraparte deberá cumplir su prestación dentro de los 15 días.
Evitar y disminuir los daños. El asegurado debe procurar prevenir el siniestro, o
tratar de reducir sus consecuencias. Para esto debe observar las instrucciones del asegurador y
realizar lo que sea necesario. Si no lo hace por dolo o por culpa grave el asegurador se libera,
y si el asegurado realizó gastos para cumplir la carga de salvamento, el asegurador debe
reembolsarle los que no hayan sido desacerados, aun cuando excedieran la suma asegurada.
Cambio del estado de cosa luego del siniestro. El asegurado no debe introducir
daños a las cosas dañadas que hagan más difícil establecer la causa del daño, hasta que
termine el procedimiento de liquidación, salvo que sea, para disminuir el daño, en interés
público o con consentimiento del asegurador. El incumplimiento de esta carga libera al
asegurador sólo si es malicioso.
Determinación de la indemnización
El asegurador debe pronunciarse acerca del derecho del asegurado dentro de los
treinta días de recibida la información complementaria prevista en los párrafos 2º
(informaciones) y 3º (documentos) del artículo 46. La omisión de pronunciarse importa
aceptación.
Intervención de auxiliares en la celebración del contrato
El productor o agente de seguro, cualquiera sea su vinculación con el asegurador,
autorizado por éste para la mediación, sólo está facultado con respecto a las operaciones en
las cuales interviene, para:
❖ Recibir propuestas de celebración y modificación de contratos de seguro;
❖ entregar los instrumentos emitidos por el asegurador, referentes a contratos o sus
prórrogas;
❖ aceptar el pago de la prima si se halla en posesión de un recibo del asegurador. La
firma puede ser facsimilar.
Cuando el asegurador designa un representante o agente con facultades para actuar en
su nombre se aplican las reglas del mandato. La facultad para celebrar seguros autoriza
también para pactar modificaciones o prórrogas, para recibir notificaciones y formular
declaraciones de rescisión, salvo limitación expresa. Si el representante o agente de seguro es
designado para un determinado distrito o zona, sus facultades se limitan a negocios o actos
jurídicos que se refieran a contratos de seguro respecto de cosas que se hallen en el distrito o
zona, o con las personas que tienen allí su residencia habitual. El conocimiento del
representante o agente equivale al del asegurador con referencia a los seguros que está
autorizado a celebrar.
Caducidad
El artículo 36 de la ley establece que Cuando por esta ley no se ha determinado el
efecto del incumplimiento de una carga u obligación impuesta al asegurado, las partes
pueden convenir la caducidad de los derechos del asegurado si el incumplimiento obedece a
su culpa o negligencia, de acuerdo al siguiente régimen:
➢ Cargas y obligaciones anteriores al siniestro: dentro del mes de conocido el
incumplimiento. Si el siniestro ocurre antes sólo se deberá la prestación si el
incumplimiento no influyó en el acaecimiento del siniestro o en la extensión de la
obligación del asegurador.
➢ Cargas y obligaciones posteriores al siniestro: el asegurador se libera por el
incumplimiento si el mismo influyó en la extensión de la obligación asumida.
➢ Efecto de la prima: En caso de caducidad corresponde al asegurador la prima por el
período en curso al tiempo en que conoció el incumplimiento de la obligación o carga.
Prescripción
Las acciones fundadas en el contrato de seguro prescriben en el plazo de un año,
computado desde que la correspondiente obligación es exigible (según el art. 58). En el caso
del pago en cuotas, se computa a partir del vencimiento de la última o desde la intimación al
pago.
El procedimiento establecido por la ley o el contrato para la liquidación del daño
interrumpe la prescripción para el cobro de la prima y la indemnización. Se trata de los
señalados actos técnicos de designación de liquidador, requerimiento, investigación,
observación, valuación, etc. del artículo 49.
En el caso del beneficiario del seguro de vida, el vencimiento del plazo de la acción
tiene un máximo de 3 años, que se computa desde la declaración del conocimiento que se
tenga del beneficiario del seguro y/o desde la acreditación del carácter de heredero. El plazo
de prescripción no puede ser abreviado. Tampoco es válido fijar plazo para interponer acción
judicial.

3. Reaseguro. Concepto. Naturaleza jurídica.

Concepto
Existen múltiples definiciones de reaseguro:

“El reaseguro es el seguro del riesgo asumido por el asegurador”. (Art. 779 del
Código de Comercio Alemán).
El reaseguro puede ser entendido como el seguro de los riesgos que afrontan las
aseguradoras. (“El reaseguro en Argentina: conceptos fundamentales y nuevo marco
normativo” - Mariela Ricciutti y Martín J. Endere).

“Podría definirse al reaseguro como el instrumento mediante el cual la entidad


aseguradora deposita su confianza en otra entidad, la reaseguradora, para
compartir las responsabilidades y obligaciones que pueden exceder su capacidad
económica y financiera”. (Favier Dubois, p. 821)

“El asegurador puede, a su vez asegurar los riesgos asumidos, pero es el único
obligado con respecto al tomador del seguro”. (Art. 159 - Ley de Seguros Nº 17.418
(1967)).

Es “un verdadero contrato de seguro que cubre la responsabilidad civil del asegurador”
(Resolución 35.615/2011 de la Superintendencia de Seguros de la Nación, citado por Mariela
Ricciutti y Martín J. Endere en “El reaseguro en Argentina: conceptos fundamentales y nuevo
marco normativo”).

Debe ser distinguido del coseguro: el coseguro es celebrado simultáneamente con más de
un asegurador sobre el mismo riesgo; esto es, supone pluralidad de seguros, requiere el
consentimiento del asegurado; en caso de siniestro, supone multiplicación de
liquidaciones, etc”. (Halperin: Lecciones de Seguros (1993)).

“El reaseguro es un contrato mediante el cual una entidad aseguradora


(asegurador, o reasegurado) cede parte de los riesgos de su cartera a otra entidad
(reasegurador). Este proceso es esencial para la gestión de riesgos en el sector
asegurador, permitiendo una distribución más eficiente y equilibrada de los
mismos”. ([Link]
sector-asegurador)

Función económica:

“El contrato de reaseguro le permitirá a la entidad aseguradora desarrollar sus negocios con
menos limitaciones, tomar coberturas por valores que superan su capacidad económica
individual o limitar la incertidumbre sobre las pérdidas.”

“En esencia, la función del reaseguro consiste en brindar una fuente de capital a la actividad
aseguradora. Ya sea por contar con un bajo nivel de capitalización, por no desear asumir
determinado tipo de riesgo, o porque puede no resultar óptimo o deseable el uso de capital
propio para la actividad, las aseguradoras utilizan el reaseguro, en definitiva, como una fuente
de capital”.

“Es bastante frecuente que aseguradoras y reaseguradoras mantengan relaciones comerciales


significativas, que exceden a un ramo o a un producto en particular. De esta manera se logran
crear verdaderas sociedades o alianzas pensadas para el beneficio común”. (“El reaseguro en
Argentina: conceptos fundamentales y nuevo marco normativo” - Mariela Ricciutti y Martín
J. Endere)
“En ciertas actividades, debido a lo costoso que resulta la siniestralidad poseen mayor
protagonismo, por ejemplo, en los seguros de transporte aéreo” (Favier Dubois –
Manual de Derecho Comercial – p. 821)
Seguros en particular. Seguros de daños y seguros de las personas.

Preeliminar
Antes de centrarnos en la clasificacion de los tipos de seguros, creemos acertado comenzar
dando un concepto del mismo.
El art. 1º de la ley 17.418 define al contrato de seguro de las siguientes palabras: "Hay
contrato de seguro cuando el asegurador se obliga mediante una prima o cotización, a
resarcir un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto". Su amplio
alcance abarca los seguros patrimoniales y de personas.
Quien contrata un seguro lo hace a fin de resguardar su patrimonio, ya sea para el caso en que
deba resarcir un daño ocasionado a un tercero, o bien un daño que se produzca en un bien de
su propiedad. Con ese objetivo, y esencialmente basado en la confianza, transfiere recursos
(las primas) al sistema asegurador. Éste los organiza y los administra para, llegado el caso,
poder responder económicamente en tiempo y forma a las eventuales obligaciones por
siniestros con los asegurados, beneficiarios y/o terceros.
Se trata de un contrato consensual, aunque se celebre a distancia, bilateral, oneroso, y
aleatorio.
Los elementos que configuran el contrato son: el pago de una prima (precio), un daño a
resarcir o prestación a cumplir y la existencia de un evento previsto.
La contratación es un proceso que se inicia con una propuesta dirigida al asegurador o a
intermediario autorizado en un formulario por quien requiere la cobertura, denominado el
asegurable. El asegurador verifica si ella es admisible desde los puntos de vista técnico y
comercial, determina la prima y acepta la propuesta en este caso emite la póliza.
Una vez aceptada la propuesta se vuelve irrevocable salvo en el caso de prórroga ante el
silencio por un plazo de quince días, no aplicable al seguro de personas (arts. 4 y 19, ley
17.418).
Las partes en el seguro son: el asegurador o su representante, el tomador quién contrato o
suscribe la póliza, el asegurado como el titular del interés asegurado y el beneficiario como
quien tiene derecho a recibir la prestación del asegurador; se advierte que no necesariamente
coinciden los tres últimos sujetos.

Seguros en particular

Seguro de daños patrimoniales


La ley 17.418 distingue entre, el seguro de daños patrimoniales en su capítulo II, y el seguro
de personas en su capítulo III.
El seguro de daños patrimoniales es un contrato que pretende el resarcimiento de un daño
patrimonial sufrido por el asegurado. El daño puede basarse en [daños en la cosa], en el
[lucro cesante] y en la [disminución del patrimonio]. Se encuentran regulados en el capitulo
II de la ley 17.418 y comprende los daños de provocación, de incendio, de la agricultura,
de animales, de responsabilidad civil y de transporte.

Objeto del contrato: Los riesgos


Pueden ser objeto de estos seguros, cualquier riesgo bajo la condición de que exista interés
económico licito en que un siniestro no ocurra y es independiente del derecho de propiedad
de la cosa asegurada (art. 60).
La obligación del asegurador es resarcir el daño patrimonial solo hasta el monto de la suma
asegurada, sin incluir el lucro cesante, salvo que hubiere sido expresamente convenido (art.
61). No podrá ser superior al valor de la cosa asegurada a la fecha del siniestro por más que
se haya abonado una prima mayor a ese valor.
Si la suma asegurada supera notablemente en su origen o de manera sobreviniente el valor
actual de interés, el asegurador o tomador pueden requerir su reducción (art. 62); de esta
manera ninguno se verá perjudicado abonando una indemnización injustificada o una prima
desproporcionada, respectivamente.
El valor del bien puede consistir en un importe determinado de acuerdo con una tasación de
antemano, sin perjuicio de estimar el valor del bien al momento del siniestro (art. 63).
Si se incluye una universalidad de bienes o conjunto de cosas, comprende las cosas que se
incorporen posteriormente a ella (art. 64). En el comercio se torna dificultoso precisar en
forma continua los productos que son incorporados a la organización económica y los que
salen de él, atento a la celeridad del intercambio que caracteriza la actividad sin perjuicio de
describir los principales para evitar un inadecuado apartamiento del objeto.
Por último, el vicio propio de la cosa que produzca el daño o la pérdida o los agrave debe ser
asumido por el asegurador (art. 66). Comprende los defectos internos de la cosa, no los
originados en elementos externos, provengan de personas u otras causas de esa índole.

Sobreseguro e Infraseguro; ¿Qué diferencias tienen?


El sobreseguro se da cuando, al tiempo del siniestro, el valor asegurado excede el interés
asegurable. Conforme el art. 65, el asegurador sólo está obligado a resarcir el perjuicio
efectivamente sufrido; no obstante, tiene derecho a percibir la totalidad de la prima.
En cambio, cuando el valor asegurado es inferior al interés asegurable, se trata de un
infraseguro. En este caso el asegurador sólo indemnizará el daño en la proporción que resulte
de ambos valores, quedando a cargo del asegurado el perjuicio sufrido por el interés
asegurado que excede el valor asegurado.
En el caso que hubiera existido intención de enriquecerse indebidamente con el excedente la
ley prevé la nulidad del contrato a causa del obrar doloso (art. 62).
Pluralidad de seguros
La notificación del siniestro debe realizarse inmediatamente a cada asegurador si más de uno
asegura el mismo interés y riesgo bajo pena de caducidad. Cada asegurador contribuirá
proporcionalmente a la indemnización debida, aunque puede convenirse responsabilidad
subsidiaria de ellos o cuando se exceda una suma determinada (art. 67).
El asegurado no puede pretender en el conjunto una indemnización que supere el monto del
daño sufrido pues el enriquecimiento indebido es sancionado con la nulidad de los contratos
celebrados con esa intención (art. 68).
Si el asegurado celebra el contrato sin conocer la existencia de otro anterior, puede pedir la
rescisión del más reciente o la reducción de la suma asegurada al monto no cubierto por el
primer contrato (art. 69).
Provocación del siniestro: El art. 70 determina que el tomador o el beneficiario quedan
excluidos de la cobertura si provocan el accidente dolosamente (intención de dañar) o por
culpa grave (extremada imprudencia). Sin embargo, quedan excluidos los actos realizados
para precaver el siniestro o atenuar sus consecuencias, o por un deber de humanidad
generalmente aceptado.
El artículo 71 por su parte, establece que el asegurador no cubre los daños causados por
hechos de guerra civil o internacional, por motín o tumulto popular, salvo convención en
contrario.
Salvamento y verificación de los daños
El asegurado está obligado a proveer lo necesario en la medida de sus posibilidades para
evitar o disminuir el daño y observar las instrucciones del asegurador que deben ser
solicitadas sin dilación incluso por los dependientes si participaran personalmente en el
siniestro. Si existe más de un asegurador y median instrucciones contradictorias, el asegurado
actuará según las instrucciones que parezcan más razonables. (art. 72).
Violación: Si el asegurado viola esta obligación dolosamente o por culpa grave, el asegurador
queda liberado de su obligación de indemnizar en la medida que el daño habría resultado
menor sin esa violación.
Los gastos de verificación y liquidación son a cargo del asegurador en tanto no se hayan
originado en indicaciones inexactas del asegurado (art. 76).
Otro deber del asegurado es no introducir cambios en las cosas dañadas que tornen más
dificultoso establecer la causa del daño, en tanto el asegurador proceda sin demoras a la
determinación de las causas y la valuación del siniestro, en caso de dilación el asegurado
dispone de la debida intimación (art. 77).
El monto de los daños se determina por peritos, y no puede apartarse del verdadero estado de
las cosas o del procedimiento pactado, bajo pena de nulidad y con la facultad de recurrir a la
valuación de un perito designado judicialmente (art. 78). De esta manera la valuación judicial
reemplazará el peritaje convencional, siempre que los peritos no puedan expedirse o no se
expidan en término.
Subrogación
El art. 80 dispone que los derechos que correspondan al asegurado contra un tercero, en razón
del siniestro se transfieren al asegurador hasta el monto de la indemnización abonada, el
excedente queda a cargo del asegurado.
El asegurado tiene siempre el deber de colaboración y es responsable si perjudica la
transferencia de esa subrogación pues él mismo carece del derecho de accionar contra el
causante del daño, una vez indemnizado, sin perjuicio de detentar acción directa sin
obligación de requerir la intervención del asegurador.
Excepción: El asegurador no puede valerse de la subrogación en perjuicio del asegurado. En
el seguro de personas, la subrogación en inaplicable.

Desaparición del interés por cambio de titular


Si el interés asegurado desaparece al tiempo de comenzar la vigencia, el tomador queda
liberado de pagar la prima, pero el asegurador conserva el derecho de reembolso de los gastos
más un adicional.
Si el interés desaparece después, el asegurador tendrá derecho a percibir la prima en forma
proporcional al tiempo transcurrido o por todo el periodo que hubiera comenzado, según
hubiera o no comunicado oportunamente o no al asegurador (art. 81).
El cambio del titular del interés asegurado debe ser notificado al asegurador pudiendo este
rescindir el contrato mediando un plazo de 20 días, y con preaviso de 15 días. (art. 82).
Respecto al plazo para notificar, este deberá hacerse en el término de 7 días, si la póliza no
prevé otro. La omisión libera al asegurador si el siniestro ocurre después de 15 días de
vencido este plazo.

Seguro de Incendio
Es aquel seguro en virtud del cual, el asegurador se obliga a resarcir los daños ocurridos en
un bien o bienes asegurados, provocados por un incendio, a cambio de una prima.
En este contrato se indemniza el daño causado a los bienes por: la acción directa e indirecta
del fuego, por las medidas para extinguirlo, y por las relacionadas a ello, cubriendo también
los bienes extraviados durante el incendio (art. 85).
Terremoto, explosión o rayo: El asegurador no responde por el daño si el incendio o
explosión es causado por terremoto. En cambio, los daños causados por explosión o rayo, si
serán equiparables a los de incendio (art. 86).
El monto de resarcimiento se determina: (art. 87)
- En edificios: por su valor a la época del siniestro.
- Para mercaderías producidas por el asegurado: por el costo de su fabricación, o por el
precio de su adquisición.
- Para animales: por el valor que tenían al tiempo del siniestro.
- Para el moblaje del hogar y similares: por su valor al tiempo del siniestro.
Si en el seguro de incendio se incluye el lucro cesante, no se puede convenir su valor (art.
88).
Cuando se convenga una garantía de reconstrucción o reposición del bien dañado, el
asegurador tiene derecho a exigir que la indemnización se destine realmente a ese objeto (art.
89).

Seguros agropecuarios: Seguro de animales y Seguro de granizo


La principal característica en común que tienen estos seguros es que la indemnización se
puede limitar a los daños que sufra el asegurado en una determinada etapa o momento de la
explotación (siembra, cosecha, etc.), con respecto a todos o c/u de los productos (art. 90).
Seguro de granizo: Es aquel en el cual el riesgo es un fenómeno climático. Se indemnizan
los daños causados por el granizo en los frutos o productos asegurados, y el valor que se toma
es el de estos al tiempo de la cosecha (se restan los gastos de recolección). El interés
asegurable es la suma determinada en el contrato, que establece hasta cuánto debe responder
el asegurador (arts. 91 y 92).
La denuncia del siniestro deberá hacerse al asegurador en el término de 3 días, salvo que las
partes acuerden un plazo mayor (art. 93).
Si ha sido perjudicada por otros fenómenos meteorológicos, se individualizarán, ya que solo
se indemniza el causado directamente por el granizo.
Rige durante el plazo de 1 año (normalmente) salvo para tareas de recolección de frutos que
tienen plazos mayores.
El asegurado no puede abandonar los cultivos. En ciertos contratos, también se establece que
comunique al asegurador si constituyó prenda con registro. Una vez ocurrido el siniestro,
tiene 3 cargas: 1) Denunciar el siniestro, 2) Informar el estado de las cosas] y 3) No remover
los productos dañados.
El asegurador podrá realizar las inspecciones necesarias (con los gastos a su cargo) y el
asegurado debe facilitar las mismas. Por último, al seguro de helada se le aplican las normas
del seguro de granizo.

Seguro de animales: Cualquier riesgo que afecte la vida o salud de cualquier especie de
animales puede asegurarse (art. 98|). En los seguros de mortalidad de animales, el asegurador
debe indemnizar el daño causado por la muerte del animal asegurado, o lo que se convenga
(art. 99).
Los daños no comprendidos son los siguientes: (art. 100)
- Derivados de epizootia o enfermedades por las que corresponda al asegurado un
derecho a indemnización con recursos públicos aun cuando el derecho se hubiera
perdido a consecuencia de una violación de normas sobre policía sanitaria.
- Causados por incendio, rayo, explosión, inundación o terremoto.
- Ocurridos durante o en ocasión del transporte, carga o descarga.
El asegurador tiene derecho a inspeccionar y examinar los animales asegurados en cualquier
tiempo (art. 102). El asegurado denunciará cualquier siniestro al asegurador dentro de las 24
hs, aunque no sea riesgo cubierto.
Asistencia veterinaria: Cuando el animal asegurado enferme o sufra un accidente, el
asegurado dará inmediata intervención a un veterinario, o donde éste no exista, a un práctico
(art. 104).
El asegurado pierde el derecho a ser indemnizado si maltrató o descuidó gravemente al
animal. Tampoco puede sacrificar al animal sin consentimiento del asegurador, salvo que éste
sea dispuesto por autoridad, o que deba realizarse de manera urgente y no se pueda avisar al
asegurador (arts. 105 y 106).
La indemnización se determina por el valor del animal fijado en la póliza.
Muerte o incapacidad posterior al vencimiento: El asegurador responde por la muerte o
incapacidad del animal ocurrida hasta un mes después de extinguida la relación contractual,
cuando haya sido causada por enfermedad o lesión producida durante la vigencia del seguro.
El asegurado debe pagar la prima proporcional de tarifa (art. 108).
Recisión en caso de enfermedad contagiosa: El asegurador no puede rescindir el contrato si
un animal asegurado es afectado por una enfermedad contagiosa, siempre que esté cubierta.

Seguro de responsabilidad civil


Concepto
Es el contrato mediante el cual se obliga a mantener indemne al asegurado por cuanto deba a
un tercero en razón de la responsabilidad civil prevista en el contrato, excluyente de la
responsabilidad penal y pecuniaria, y que tenga por causa un hecho acaecido dentro de los
límites y plazos de vigencia estipulados en el contrato.
Este seguro se encuentra regulado por la ley 17.418 en los artículos que van desde el 109
hasta el 120.
También comprende la responsabilidad contractual, como en el caso por ejemplo de
accidentes de trabajo.
Alcance de la cobertura
Art. 109. El asegurador se obliga a mantener indemne al asegurado por cuanto deba a un
tercero en razón de la responsabilidad prevista en el contrato, a consecuencia de un hecho
acaecido en el plazo convenido.
Peculiaridad
En este seguro el interés versa sobre todo el patrimonio, la responsabilidad civil que no derive
del dolo o culpa grave del asegurado. La prestación del asegurador consiste en la liberación
del asegurado de las pretensiones o reclamaciones de los terceros, por la prestación de
asistencia jurídica y la liberación del patrimonio del asegurado de las obligaciones impuestas
por la satisfacción, reconocimiento y fijación de las pretensiones de terceros
Caracteres principales
El contrato de responsabilidad civil presenta las siguientes características:
● La obligación que asumió la compañía de seguros lo es sólo en favor del asegurado.
● En el riesgo automotor, se extiende también la obligación en favor del conductor
autorizado.
● Es un contrato de interés realizado en favor del asegurado debido a que no se realiza
en miras de un eventual tercero beneficiario.
● La obligación principal que tiene la compañía de seguros es mantener indemne al
asegurado, en la medida del seguro contratado. Por su parte, a la inversa, el asegurado
tiene el derecho de ser mantenido indemne por la compañía.
● El tercero que es damnificado no es una parte contractual del seguro, sino que es
extraño a este.
● El tercero damnificado por el evento dañoso es el titular de un derecho contra el
asegurado, y este consiste en ser resarcido por el daño que deriva de un hecho lesivo.
● El asegurador asume la obligación de mantener indemne el patrimonio del asegurado,
manteniendo la integridad de este.
● La causa del contrato de seguro de responsabilidad civil es la indemnización del daño
derivado de la aparición de una deuda de responsabilidad.
● Existe un débito del asegurado en favor de un tercero debido a la responsabilidad que
fue prevista en el contrato.
El contrato de seguro de responsabilidad civil difiere del seguro de daño patrimonial sobre
bienes, por la naturaleza del riesgo, por su objeto y por el momento en que se produce el
siniestro.
A) Mientras en el seguro de bienes el riesgo es natural, en el de responsabilidad civil es legal.
B) La responsabilidad se aplica a todo el patrimonio y no a los hechos o fenómenos que
afectan a bienes determinados.
C) El siniestro en el seguro de responsabilidad civil se produce con la reclamación del
tercero, el hecho generador no es contemporáneo al siniestro, mientras que en los demás
seguros, generalmente, el riesgo se realiza al mismo tiempo que se concreta el daño.
Naturaleza jurídica
Los elementos estructurales de contrato de seguro de responsabilidad civil son:
- El consentimiento,
- El riesgo asegurado (objeto)
- El interés asegurable (causa).

a- El consentimiento o acuerdo de voluntades, a su vez, contiene sus propios presupuestos


como ser la capacidad y la forma.
b- El riesgo asegurado (objeto) está constituido por la eventualidad de un daño en el
patrimonio del asegurado o, dicho en otras palabras, el riesgo se halla representado por la
aparición de una deuda de responsabilidad.
Resulta así excluida la responsabilidad penal pero no las consecuencias civiles del hecho
punible. La exclusión también se extiende a las penas fiscales y administrativas, porque sería
contrario al objeto de esa responsabilidad, ni es admisible que las normas de derecho público
puedan ser eludidas con un negocio jurídico privado (art. 102).
La responsabilidad civil puede ser determinada o indeterminada y según se refiera a cosas
precisas o a personas determinadas o indeterminables, o cosas o personas indeterminadas, por
ej. Responsabilidad profesional.
Limitación del riesgo: En el seguro de la responsabilidad civil automóvil existe una cláusula
que exige el permiso para conducir, ésto significa una limitación del riesgo, la misma debe
ser regular y aplicarse a la clase de vehículo en relación al cual se aseguró la responsabilidad.
c.- El interés asegurable (causa) es aquel motivo concluyente del contrato que ha
determinado al asegurado a contratar, es la indemnización del daño que deriva de la aparición
de una deuda de responsabilidad. El asegurado contrata para quedar relevado por el
asegurador de las consecuencias dañosas de su obrar antijurídico. Para ello, el asegurador se
obliga a mantener indemne el patrimonio del asegurado "por cuanto deba a un tercero en
razón de la responsabilidad prevista en el contrato".

En cuanto a la pluralidad de seguros, la misma plantea algunos problemas:


Si bien para el pago de indemnización el art. 67 elimina cualquier interrogante o problema,
este estipula: “Quien asegura el mismo interés y el mismo riesgo con más de un asegurador,
notificará sin dilación a cada uno de ellos los demás contratos celebrados, con indicación del
asegurador y de la suma asegurada, bajo pena de caducidad, salvo pacto en contrario” “En
caso de siniestro, cuando no existan estipulaciones especiales en el contrato o entre los
aseguradores se entiende que cada asegurador contribuye proporcionalmente al monto de su
contrato, hasta la concurrencia de la indemnización debida”
Estos (problemas) subsisten para otras obligaciones accesorias como puede ser el ejercicio de
la dirección del proceso (en cuyo caso parece la solución confiarlo al primer asegurador, sin
perjuicio de comunicar a los otros aseguradores la promoción de la causa) y la prohibición de
transar (art. 116) pues sólo podrá allanarse con el consentimiento de todos los aseguradores.
En este seguro en lo que hace al estado del riesgo, se entiende que no deben producirse
variaciones anormales no genéricamente previsibles al momento de celebrar el contrato, sean
acciones u omisiones. La circunstancia de que este seguro cubra los actos culposos del
asegurado y sus dependientes no afecta las reglas de la agravación del riesgo.
Si la causa que provocó el siniestro pertenecía al estado del riesgo y surge a consecuencia de
una agravación de estado de riesgo por el hecho del asegurado, el asegurador no es
responsable (por ej. siniestro debido a rotura de frenos y ésta debida a la culpa del
asegurado). La carga de informar el siniestro debe ajustarse a las modalidades de este seguro
y la noción de siniestro.
Debe distinguirse la denuncia del hecho del que nace eventualmente la responsabilidad, que
debe hacerse dentro del tercer día y con cumplimiento de algunas formalidades
complementarias, según la especie de responsabilidad de que se trate (así en el seguro de
responsabilidad por automotores la denuncia se hará con un plano de individualización del
lugar, indicación de testigos y demás daños del hecho); y la denuncia del siniestro que es la
reclamación o proporción de la demanda, con comunicación al asegurador de todos los
documentos que se acompañan, hecha en tiempo hábil para que el asegurador pueda asumir la
dirección del proceso. Existe prohibición de reconocer la propia responsabilidad por cuanto
importaría una agravación del siniestro.
Siniestro
Debe distinguirse que es siniestro en la relación entre el asegurado y el asegurador, porque
para la víctima es el hecho generador del daño. Esto significa que hay un hecho del cual nace
el derecho a reclamar, y para el asegurado, siniestro es la reclamación del tercero fundada en
aquel hecho.
En cuanto a la provocación, el art 114 de la ley estipula la liberación del asegurador cuando el
asegurado provoque dolosamente o por culpa grave el hecho del que nace su responsabilidad.
Es la regla general y se refiere al hecho en que se funda la reclamación (que es el siniestro
entre el asegurado y el asegurador).

Cargas particulares del asegurado y asegurador


Cargas del asegurado
Algunas de las cargas impuestas al asegurado cambian su modalidad de cumplimiento en
razón de la naturaleza del seguro. Así:
Son cargas del asegurado:
A) Estado de riesgo: mantenimiento y agravación. Debe tenerse en cuenta que el riesgo
cambia y se transforma, y el asegurador conoce y prevé estos cambios al momento de
contratar; por lo que, en esta clase de seguro, la norma de mantener el estado de riesgo se
entiende en el sentido de que no deben producirse variaciones anormales, no genéricamente
previsibles al momento de contratar, sean acciones u omisiones. Es característica especial del
estado de riesgo su perduración, sin provocar necesariamente el siniestro. Si la causa que
provocó el siniestro permanecía al estado de riesgo y surge a consecuencia de una agravación
de este estado por hecho del asegurado, el asegurador no responde.
B) Carga de informar el siniestro: debe distinguirse:
1.- La denuncia del hecho del cual nace eventualmente la responsabilidad, que debe hacerse
dentro del tercer día y con cumplimiento de algunas formalidades complementarias según la
especie de responsabilidad de que se trate. Así, por ejemplo, en el seguro de responsabilidad
por automotores la denuncia se hará con un plano del lugar del accidente, testigos
individualizados y demás datos del hecho, así como la denuncia policial del daño si no media
proceso penal por lesiones u homicidio culposo.
2.- La denuncia del siniestro con comunicación al asegurador de todos los documentos que se
acompañan con la reclamación o demanda, hecho en tiempo hábil para que el asegurador
pueda asumir la dirección del proceso.
3.- Carga de salvamento, en este seguro se concreta en la dirección del proceso que debe
confiar al asegurador y este asumir, que lleva como complementos:
a. La prohibición de celebrar transacción por el asegurado sin consentimiento del
asegurador. Si existen varios aseguradores se requerirá el consentimiento de todos ellos. En
caso de que el asegurador se resista a la transacción sin fundamento razonable, en ocasión de
sentencia que condene al pago de un monto mayor, será responsable de la totalidad.
b. La prohibición de reconocer la propia responsabilidad, porque importaría una agravación
del siniestro, excepto cuando sea con motivo de interrogación judicial sobre hechos de los
cuales derive la responsabilidad debido a que tiene la obligación de decir la verdad.

Cargas del asegurador


Siendo que conforme al artículo 109 de la ley “el asegurador se obliga a mantener indemne
al asegurado por cuanto deba a un tercero en razón de la responsabilidad prevista en el
contrato” la misma regula como ha de mantenerse indemne al asegurado estableciendo: la
dirección del proceso, el pago de los gastos y costas judiciales, el cumplimiento por él de la
condenación judicial en la parte a su cargo, entrega de los fondos para el cumplimiento de la
transacción que se celebre.
- La dirección del proceso: La dirección del proceso es una obligación del asegurador
de la cual solo puede liberarse en los términos del art. 110, inc. a: pagando a la
víctima su parte en la reclamación y las costas devengadas hasta ese momento. Si el
asegurador no cumple con esta obligación el asegurado puede compelerlo haciéndolo
citar en garantía, con el efecto que la sentencia hará cosa juzgada en su contra.
Puede existir también causa penal. En este supuesto la dirección del proceso debe adecuarse a
su naturaleza: si el procesado es el asegurado, éste puede designar su defensor, que actuará
contemporáneamente con el que indique el asegurador. En este supuesto, si el asegurador
asume la defensa también las costas penales. El interés del asegurador para asumir la defensa
penal estriba en la eficacia de la cosa juzgada de la sentencia, para la causa civil posterior.
La citacion en garantia es un mecanismo procesal establecido en la ley de seguros como
herramienta para que el asegurador de la responsabilidad sea integrado al proceso de daños en
el cual se discute la responsabilidad del asegurado y en caso de condena resulte obligado al
pago del tercero reclamante, dejando indemne al asegurado por cuanto le deba a este, en la
medida del seguro.

- El pago de los gastos y costas judiciales: Éstas se deben en la medida en que fueron
necesarias (art 111), pero las debe íntegramente si la causa se mantuvo por decisión
manifiestamente injusta del asegurador. Un ejemplo sería como cuando de la
descripción del hecho por el asegurado o de la confrontación de los términos de la
demanda resulta indudable la responsabilidad del asegurado o si rechaza
injustificadamente una propuesta de transacción.
- Cumplimiento de la sentencia judicial en la parte a su cargo, en términos
procesales: trata de depositar por el asegurador en el juicio, en pago, al tercero
(víctima) vencedor.
- Entrega de los fondos para cumplir con la transacción que se celebre: Es mera
aplicación de la obligación del asegurador de mantener indemne al asegurado. No lo
sería si éste debiera pagar primero para luego ser reembolsado.

Indemnización
La fijación amistosa de la indemnización requiere del consentimiento del asegurador, ya que
debe hacerse con la víctima, por reconocimiento de responsabilidad y transacción.
Esta indemnización comprende:
● Los gastos y costas judiciales, si la indemnización debida excede del monto
asegurado, en proporción.
● El pago de los intereses y el incremento de la indemnización por la desvalorización
monetaria (debido a que éste retuvo hasta ese momento el capital que debía desde el
hecho dañoso, y porque conforme al artículo 109 debe mantener indemne al
asegurado por el hecho previsto en el contrato. De lo contrario se beneficiaría siempre
con la prolongación y retención de los fondos.
Situación de la víctima
Conforme al artículo 118 de la Ley 17.418 la víctima goza de un doble amparo: En primer
lugar, su crédito tiene privilegio sobre la suma asegurada, y sus accesorias, con preferencia
sobre el asegurado y cualquier acreedor de éste, aún en caso de concurso o quiebra. En
segundo lugar, autoriza a la víctima a citar en garantía al asegurador, en la causa que
promueva contra el responsable del daño. La citación en garantía está sujeta a los siguientes
requisitos:
a- El asegurador puede ser llamado en juicio hasta que la causa se abra a prueba.
b- Para hacer efectiva la citación, la demanda deberá estar interpuesta ante el juez del hecho o
del domicilio del asegurador. El motivo es no recargar la organización del asegurador, debido
a que también debe asistir al asegurado en la misma causa.
c- El asegurador no puede oponer a la víctima defensas navidad del contrato con
posterioridad al siniestro (en sentido del hecho generador del daño)
d- La sentencia que se dicte en estas condiciones hará cosa juzgada respecto del asegurador.
Si existiera pluralidad de damnificados, la indemnización debida por el asegurador se
distribuye a prorrata, es decir que será proporcional a la relación entre la suma asegurada y el
valor real del bien.
Prescripción
“Las acciones fundadas en el contrato de seguro prescriben en el plazo de un año computado
desde que la correspondiente obligación es exigible” (art. 58).

El contrato de seguro automotor


El seguro automotor, tiene la característica de que su objeto incluye una pluralidad de riesgos
dentro de una misma póliza, como robo o hurto, incendio, accidente, granizo, responsabilidad
civil, etcétera (Stiglitz, 2016).
En cuanto al ámbito de la responsabilidad civil en este seguro en 1994, se sancionó la Ley de
Tránsito, la cual consagró el seguro obligatorio automotor de acuerdo con las condiciones que
fije la autoridad en materia aseguradora; en este caso, la SSN.
El seguro obligatorio es un contrato necesario, forzoso y obligatorio que se basa en razones
de interés público y garantiza la efectividad de la reparación a todas las víctimas involucradas
en un evento dañoso (Stiglitz, 2016).
Definición
También conocido como seguro contra terceros, este tipo de seguro es obligatorio en
Argentina para todos los propietarios y conductores de vehículos. La Ley de Tránsito exige
que tengas esta cobertura para circular con tu vehículo.
Cobertura
El seguro de responsabilidad civil brinda protección frente a daños físicos y materiales
ocasionados a otras personas (transportadas o no) como consecuencia de un accidente de
tránsito. No cubre daños a tu propio vehículo.

Seguro de transporte terrestre


Concepto
Es aquel contrato en virtud del cual el asegurador asume cualquier riesgo a que están
expuestos los vehículos de transporte, las mercaderías o la responsabilidad del transportador.
Peculiaridad
Es un seguro combinado por el que se amparan diversos intereses asegurables del tomador:
1) Daños a los vehículos de transporte empleados por cualquier riesgo, incluido el incendio,
choque, etc.
2) Responsabilidad del transportador hacia el cargador o pasajero y los daños a terceros. Está
sujeto a un régimen legal complejo.
Esta complejidad de los riesgos incluidos hace que el contrato se halle sometido a normas
especiales (art. 121) además de peculiares, por los riesgos específicos (por ej. incendio,
responsabilidad civil, etc.).
Régimen legal
La ley 17.418 distingue los riesgos de transporte por tierra para los cuales el seguro se rige
por las normas de la ley y en subsidio por las del seguro marítimo. En cambio, cuando se trate
de los riesgos de transporte por ríos y aguas interiores se aplicarán las disposiciones de los
seguros marítimos con las modificaciones que resultan de los arts. 121 y siguientes de la ley
17.418.
Plazo
El plazo puede fijarse por viaje o por tiempo, en el primer caso comprenderá un número
indeterminado de transportes, que se precisarán a medida que se contraten (seguro flotante,
declaración de alimento) hasta un monto máximo en cada viaje (responsabilidad civil hacia el
cargador). Si se contratara por viaje normalmente no será de abono (se precisará destino,
vehículo, mercadería transportada y su valor, etc) pero puede serlo..
Es de destacar que en ambos casos el asegurador es responsable por el daño que sufra, “si la
prolongación del viaje del transporte obedece a un siniestro cubierto por el seguro”. (art 123)
Siniestro
Si bien el artículo 70 de la ley establece que el asegurador sólo queda liberado si el tomador o
el beneficiario provocan el siniestro, dolosamente o por culpa grave, el artículo 127 autoriza,
para el seguro de transporte, la exclusión de la cobertura cuando los daños se causaren por
simple culpa del cargador o del destinatario, esto debido a las peculiaridades geográficas del
país y de funcionamiento de las empresas de transporte.
Indemnización
Varía según se trate de daños sufridos por los vehículos, la carga o los pasajeros:
Cuando se refiere a los medios de transporte terrestre, la indemnización se calcula sobre su
valor al tiempo del siniestro. Si no se fijó, se determinará por el procedimiento de póliza, si se
pactó, de lo contrario, por el valor corriente o por peritos.
Cuando se refiere a las mercaderías o carga, debe distinguirse: si asegura el transportador, es
un seguro de responsabilidad civil; si asegura el cargador, es un seguro del daño sufrido por
los bienes.
Cuando se refiere a vicios propios, el asegurador (según el art. 66) no indemnizará por los
daños y pérdidas producidos por el vicio propio de la mercadería, excepto cuando el daño
obedece a una demora causada por un siniestro cubierto. Si el vicio propio sólo agravó el
daño, sólo se libera en la medida de la agravación, salvo pacto en contrario. El daño
producido por vicio propio puede incluirse en la cobertura por pacto expreso.
Cuando el seguro se refiere a los pasajeros, si lo contrata el transportador se tratará de un
seguro de responsabilidad civil; si lo contrata el pasajero, se tratará de un seguro de
accidentes personales.

Seguro de caución
Concepto
Es el contrato por el cual el empresario actuando como tomador, asegura al acreedor para que
en el caso de no realizar la obra o cumplir con el suministro o servicio reciba una
indemnización del asegurador.
Peculiaridad
Este seguro no es típico, debido a que no se encuentra regulado dentro de la Ley 17418, pero,
al ser una operación de seguro, debe igualmente ajustarse a dicha normativa.
Objeto y finalidad
El objeto de este contrato es que el asegurador garantiza al acreedor de una obligación
determinada que su deudor ha de cumplirla en tiempo, forma y modo previsto entre ellos,
cobrando por este servicio una suma que será pagada por el deudor.
Su finalidad es asegurar al acreedor el cumplimiento de una obligación pecuniaria futura. Es
una garantía de la deuda aún no exigible.

Caracteres
Es un contrato PLURILATERAL, existen 3 partes: tomador, asegurado y asegurador;
FORMAL, porque es plasmado por medio de una póliza que reviste ciertas formalidades;
REAL, ya que se perfecciona con la entrega de la póliza al tomador y de él al asegurado;
ALEATORIO, debido a que la obligación del asegurado sólo se hace exigible cuando
efectivamente ocurre el evento provisto; NOMINADO se encuentra regulado en la ley
20.091; ACCESORIO sigue la suerte del contrato principal.
Las partes
En el seguro de caución, intervienen tres sujetos: el tomador o proponente, el asegurado y el
asegurador. El tomador asegura al acreedor (asegurado), quien, en caso de no realizar la obra
o no cumplir con el servicio o suministro, recibe una indemnización por parte del asegurador.
Las obligaciones y las cargas del contrato de seguros de caución recaen sobre el tomador o
proponente, y nunca sobre la figura del asegurado.
La prima en el seguro de caución
En los seguros de caución por plazo indeterminado, la vigencia se extiende hasta que se
produce la liberación del asegurador, por lo cual dicha indeterminación temporal no permitirá
determinar una prima única que abarque todo el plazo de vigencia del contrato. Ante esta
situación, cada periodo de cobertura da lugar a que se devengue una nueva prima. Los
premios devengados a medida que se van sucediendo los periodos de cobertura no
representan cuotas de una única prima, porque esto implicaría que existiera una prima
correspondiente a todo el plazo de vigencia del contrato, la que no puede ser fijada debido a
la indeterminación temporal que caracteriza dicho contrato (Stiglitz, 2016).
El siniestro en el seguro de caución
Se concreta cuando se da el comportamiento negligente del deudor/tomador del seguro
respecto de la obligación o contrato que ha sido objeto de garantía, y concluye con un
incumplimiento imputable. Habitualmente se manifiesta por el reclamo realizado por el
asegurado a la compañía por el monto de la suma asegurada, la cual representa el límite de
indemnización a cargo del asegurador.
Este es un contrato de garantía que tiene la forma y las modalidades de un contrato de
seguros, donde no existe un verdadero riesgo asegurable, sino que lo que se asegura es el
incumplimiento, que es imputable al tomador, en relación con sus obligaciones frente al
beneficiario.
En el seguro de caución, la aseguradora no se obliga a cumplir por el deudor principal, sino
que a resarcir al acreedor de los daños y perjuicios que el incumplimiento del deudor
principal le hubiere provocado.
Seguro de personas
Son los que garantizan el pago de un capital o de una renta cuando se produce un hecho que
afecta la existencia, salud o vigor del asegurado. Generalmente terminan en un pago en
dinero, pero las prestaciones (que pueden ser en especie: asistencia médica, asistencia
farmacéutica, provisión de prótesis, etc.) están subordinadas a hechos atinentes directamente
a la persona del asegurado. (art. 128-156)
No tienen carácter resarcitorio. De ahí que no proceda subrogación en los derechos contra el
3° responsable, ni las reglas referentes al sobreseguro y al infraseguro, limitadas al seguro de
daños patrimoniales.
Seguro de vida
El art. 128 expresa que el seguro puede celebrarse sobre la vida del contratante o de un
tercero. Comprende el seguro "dotal" por el cual el asegurado obtiene la prestación
comprometida o cobra la suma asegurada si sobrevive al vencimiento del plazo acordado. El
seguro denominado "de muerte" el asegurador si el asegurado fallece durante su vigencia se
obliga a pagar la obligación a sus herederos o beneficiarios instituidos. Existen diversas
modalidades que pueden combinarse entre sí, de acuerdo con la duración de los períodos de
la vida que comprenda. En este seguro se tomará en cuenta el conocimiento que el asegurador
tenga de la conducta del contratante o tomador y del tercero o beneficiario, pero no puede
invocar reticencia transcurridos tres años desde el comienzo de su vigencia (art. 129). Es
obligación del asegurado denunciar la agravación de los riesgos expresamente previstos en el
contrato o por cambio de profesión o actividad (art. 132). El seguro se puede convertir en el
cobro de una suma de dinero denominada "rescate" o rescindirse a cambio del pago de una
suma determinada "seguro saldado" (art. 138).
En caso de que se asegure para el caso de muerte, se cumplirá su prestación si el asegurado
muere; pudiendo ser [de vida entera], [de vida entera en pagos limitados], o [temporario].
Puede ser también [de supervivencia], caso en que se cumplirá la prestación si el asegurado
sobrevive determinada edad. O puede ser [mixto], una mezcla de los 2. Si el asegurado
fallece durante la vigencia del seguro, el asegurador se obliga a pagar la obligación a sus
herederos o beneficiarios instituidos. El valor queda librado al arbitrio de las partes.
En el seguro para el caso de muerte, el siniestro lo constituye el fallecimiento del asegurado,
cualquiera sea la causa –excepto la provocación prevista en la ley-; en el seguro de
supervivencia, el hecho de que al vencimiento viva el asegurado; y en el mixto o dotal, uno u
otro hecho. El asegurador debe pagar dentro de los 15 días.
El seguro se puede celebrar sobre la vida del contratante o la de un 3° (con su
consentimiento). Los menores de 18 pero mayores de 14 años, pueden contratar uno, siempre
que el beneficiario sea ascendiente, descendiente, cónyuge o hermano, que se halle a su
cargo. El asegurado puede rescindir el contrato sin limitación alguna después del 1° período
de seguro.
El riesgo consiste en la probabilidad de muerte, y es algo progresivo. La prima y la renta que
asegurador deba pagar se determina en base a la duración de la vida de la persona; como el
riesgo aumenta a medida que pasan los años, el asegurador debe calcular la prima teniendo en
cuenta esas variables, siendo modificada a lo largo del contrato. Es obligación del asegurado
denunciar la agravación de los riesgos expresamente previstos en el contrato o por cambio de
prestación o actividad.
Casos especiales:
1) Suicidio voluntario → de la persona asegurada, libera al asegurador, excepto que el
contrato rija ininterrumpidamente por 3 años.
2) Muerte del 3º por el contratante → en seguros sobre vida de 3º, asegurador se libera si la
muerte fue provocada deliberadamente por un acto ilícito del contratante.
3) Muerte del asegurado por el beneficiario → pierde todo derecho el beneficiario.
4) Empresa criminal o pena de muerte → asegurador se libera si la vida se puede en empresa
criminal o por aplicación legítima de la pena de muerte.
Seguro de accidentes personales
Se trata de un seguro para personas y brinda cobertura en caso de que se produzca un
accidente o una muerte ocasionada por un accidente contempladas en la póliza que se haya
contratado.
El ámbito de este seguro el riesgo a prevenir es la posibilidad de sufrir un menoscabo físico
personal, muerte de la persona asegurada o daño corporal, como consecuencia de un
accidente considerado como un acontecimiento súbito e imprevisto. Se le aplican parte de los
artículos referidos al seguro de vida. Se le impone al asegurado impedir o reducir las
consecuencias del siniestro y observar las instrucciones del asegurador, en cuanto le sea
posible (art. 150). La prueba es tasada por peritos y el dolo o culpa grave del asegurado o
beneficiario liberan al asegurador (arts. 151 y 152).
No es necesario que el accidente sea la causa exclusiva del daño; el hecho de que este se
agrave por las condiciones de salud del asegurado no limita la responsabilidad del
asegurador. El asegurador se libera si el asegurado o beneficiario provoca el accidente
dolosamente o por culpa grave, o lo sufre en empresa criminal.
El interés asegurable queda al arbitrio de las partes. Generalmente la prestación a pagar se
calcula con relación a la incapacidad que sufre el asegurado. Las pólizas contienen un cuadro
de porcentajes de incapacidad según los órganos afectados.
Si no media acuerdo de partes, las consecuencias serán fijadas por peritos, cuyo dictamen se
podrá impugnar “si se aparta evidentemente de la real situación de hecho o del procedimiento
pactado” (art. 151). Anulado el peritaje, se determinará judicialmente.
Seguro colectivo
Es una forma de contratación, y no un tipo de seguro. Es el caso del seguro que se contrata en
interés exclusivo de determinadas personas que conforman un grupo quienes, a su vez, junto
con sus beneficiarios (art. 156) tienen un derecho propio contra el asegurador (art. 153) para
el caso de ocurrencia de determinado acontecimiento dañoso el tomador resulte cubierto
frente a una obligación legal de reparar el daño o afrontar la pérdida como es el caso de los
deudores bancarios, dependientes de un empleador, socios de clubes y demás casos o la
prestación se cumple sólo a favor de los beneficiarios del asegurado. Quienes dejan de
pertenecer definitivamente al grupo asegurado quedan excluidos del seguro desde ese
momento, salvo pacto en contrario (art. 155).
El contrato determina las condiciones de incorporación al grupo asegurado. Quienes dejen de
pertenecer al grupo, quedan excluidos del seguro desde ese momento, salvo pacto en
contrario. El contratante del seguro colectivo puede ser beneficiario del mismo también, salvo
que integre el grupo y por los accidentes que sufra personalmente.
La empresa aseguradora
Fontanarrosa, basado en un texto de Lacour et Bouteron, sostuvo que es un rasgo esencial de
las empresas aseguradoras la explotación de un negocio en masa, mediante la celebración de
numerosos contratos singulares ajustados a determinadas fórmulas tipos. "De esta manera,
por motivos económicos y técnicos —no jurídicos— el asegurador se convierte en un
intermediario. Su función consiste en agrupar los clientes, concentrar las sumas (primas) que
éstos pagan contra los riesgos y forma con ellas el fondo que luego habrá de distribuirse en
forma de indemnizaciones. El excedente de las primas sobre las indemnizaciones constituye
la retribución o lucro del asegurador por su actividad en la intermediación de capitales". Es
característica de empresa de seguros su solvencia para permitirle afrontar con suficiencia los
compromisos con sus asegurados, los beneficiarios y terceros reclamantes de la
responsabilidad civil. En función de ella se encuentra sujeta a un control permanente de parte
del estado; es un servicio público impropio en tanto es prestado de acuerdo con disposiciones
reglamentarias, establecidas por la administración pública. La empresa aseguradora se
encuentra regulada en la ley 20.091 que sólo admite para constituir una entidad aseguradora
determinados tipos societarios: las sociedades anónimas, las cooperativas, de seguros mutuos,
las sucursales o agencias sociedades extranjeras que respondan a esos tipos y los organismos
o entes oficiales mixtos nacionales, provinciales o municipales. Podemos mencionar algunas
de las limitaciones que les impone:
A) Sujeta su funcionamiento estrictas directivas.
B) El objeto de esas sociedades debe estar dirigido exclusivamente a operaciones de seguros
y deben tener un capital y una duración mínimos.
C) Sus planes de desarrollo deben ajustar a la normativa específica.
D) Tienen prohibido tener bienes en condominio, gravar sus bienes con derechos reales,
descontar los documentos de sus asegurados o negociar los cheques que reciban de ellos,
emitir cheques que no sean a orden, recurrir al crédito sin autorización, otorgar fianzas o
garantías ajenas a su actividad. Si bien la actividad se encuentra claramente pautada
estableciendo prohibiciones que amplíen su marco normativo, se prevé que la
Superintendencia de Seguros que podrá asimilar cualquier operación al régimen previsto en la
ley. Son sus caracteres: organización administrativa compleja que constituye control
establecido en la misma ley (art. 4), capacitación económica financiera (art. 7 inc. c) y art. 26,
habitualidad en el sentido de durabilidad de la empresa (art. 7) y también como presupuesto
de actividad efectiva (art. 48), como sociedad anónima resulta aplicable la ley de sociedades
comerciales. A la vez cabe destacar que, las empresas aseguradoras para lograr una
protección eficaz la protección posee otro respaldo para hacer frente a los riesgos asumidos,
naciendo el "reaseguro", como institución económica, como un componente fundamental del
sistema asegurador. Podría definirse al reaseguro como el instrumento mediante el cual la
entidad aseguradora deposita su confianza en otra entidad, la reaseguradora, para compartir
las responsabilidades y obligaciones que pueden exceder su capacidad económica y
financiera. Asimismo, en ciertas actividades, debido a lo costoso que resulta la siniestralidad
poseen mayor protagonismo, por ejemplo, en los seguros de transporte aéreo que a su vez
tienen un régimen de limitación de responsabilidad especial ya que está dado por tratados
internacionales.
La superintendencia de seguros de la nación
El funcionamiento del sistema asegurador se da en un marco de reglas y controles impuestos
desde el Estado, el que debe velar por el correcto funcionamiento y la solvencia del sistema.
Es función indelegable del Estado proteger a los asegurados, beneficiarios y usuarios del
sistema en general, fomentando y fortaleciendo el sistema de previsión social que constituye
el seguro. El Código Civil y Comercial, aprobado por ley 26.994 y que entró en vigencia el 1º
de agosto de 2015, no contiene modificaciones respecto de las leyes de Contrato de Seguros
17.418, de Entidades de Seguros y su control 20.091 y de Productores 22.400. La ley 20.091
regula la organización y el funcionamiento de las empresas de seguros. En el Capítulo II
establece las funciones de la Superintendencia de Seguros como el organismo que encargado
del control de todos los entes aseguradores. Es un organismo descentralizado autárquico con
autonomía funcional y financiera que está a cargo de un funcionario con el título de
Superintendente de Seguros designado por el Poder Ejecutivo Nacional. Señala que los
integrantes deben ser preferentemente graduados en ciencias económicas o en derecho y no
deben estar vinculados con las empresas aseguradoras ni con quiénes se encuentren
vinculados a la actividad. Sus funciones son: 1. Custodiar la solidez de los capitales
invertidos para que la constitución y modificaciones sustanciales de todas las entidades
aseguradoras en la jurisdicción nacional o fuera de ella. 2. Velar por el cumplimiento de las
leyes generales, las disposiciones específicas de la ley y las que con carácter general que
dicte. 3. Reglamentar el desarrollo solvente de la actividad mediante la valuación y control de
activos, los pasivos, la inversión y retención de riesgos. 4. Inspeccionar con fines preventivos
de insolvencia a los operadores del mercado en protección de los intereses de los asegurados,
verificando el cumplimiento de las disposiciones legales y regulaciones vigentes. 5.
Administrar el Fondo de Reserva relacionado con la Ley de Riesgos del Trabajo. 6. Recaudar
de los aseguradores y de los asegurados las contribuciones para la constitución de ese fondo
de reserva. 7. Posee facultades para sancionar y disolver empresas aseguradoras.

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