Unidad 10. Seguros FINAL
Unidad 10. Seguros FINAL
“ARTICULO 7º.- Las entidades a que se refiere el artículo 2º serán autorizadas a operar en
seguros cuando se reúnan las siguientes condiciones:
a) Se hayan constituido de acuerdo con las leyes generales y las disposiciones específicas de
esta ley;
b) Tengan por objeto exclusivo efectuar operaciones de seguro, pudiendo en la realización
de ese objeto disponer y administrar conforme con esta ley, los bienes en que tengan
invertidos su capital y las reservas.
Podrán otorgar fianzas o garantizar obligaciones de terceros cuando configuren económica
y técnicamente operaciones de seguro aprobadas.
Los organismos y entes oficiales se ajustarán a lo dispuesto por el artículo 4º;
c) Demuestren la integración total del capital mínimo a que se refiere el artículo 30;
d) Acompañen los balances de los últimos cinco (5) ejercicios de la casa matriz, cuando se
trate de sociedades extranjeras;
e) Tengan la duración mínima requerida según la naturaleza de la rama o ramas de seguros
a explotarse;
f) Se ajusten sus planes de seguro a lo establecido en los artículos 24 y siguientes;
g) Haga conveniente su actuación en el mercado de seguros. La resolución denegatoria de la
autorización por las causales señaladas en los incisos a) a f), da lugar a recurso judicial
conforme al artículo 83.
La denegación fundada en el estado del mercado de seguros autoriza a interponer recurso
ante el Poder Ejecutivo Nacional de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 85, cuya
decisión es irrecurrible.
El domicilio de las entidades autorizadas será el fijado en el acto de su autorización para
operar, y subsistirá como constituido, a todos sus efectos, hasta que se establezca otro.
“ARTICULO 8º.- Las entidades que se constituyan en el territorio de la Nación con el objeto
de operar en seguros, así como las sucursales o agencias de sociedades extranjeras que
deseen operar en seguros en el país, sólo podrán hacerlo desde su inscripción en el Registro
Público de Comercio de la jurisdicción de su domicilio.
Dicha inscripción sólo procederá cuando estando conformado el acto constitutivo por la
autoridad de control que corresponda, según el tipo societario o forma asociativa asumida,
la Superintendencia de Seguros de la Nación haya otorgado la pertinente autorización para
operar de acuerdo con el artículo anterior.
Trámite.
A tal efecto, los correspondientes organismos de control, una vez conformado el acto
constitutivo, según lo dispuesto en la ley 19.550 o en las leyes especialmente aplicables
según el tipo o forma asociativa, pasarán el expediente a la Superintendencia de Seguros de
la Nación, la que dispondrá, en su caso, el otorgamiento de la autorización para operar. En
este supuesto, la Superintendencia girará directamente el expediente y un testimonio de la
autorización para operar, al Registro Público de Comercio del domicilio de la entidad, para
su inscripción por el juez de registro, si lo estimara procedente.
También se requerirá la conformidad previa de la Superintendencia, aplicándose el mismo
procedimiento para cualquier modificación del contrato constitutivo o del estatuto y para los
aumentos del capital, aun cuando no importen reforma del estatuto.
La Superintendencia hará saber igualmente el otorgamiento o denegación de la autorización
para operar o el rechazo de las reformas o aumentos del capital a las autoridades de control
pertinentes.
La inscripción en el Registro Público de Comercio del domicilio de la entidad deberá estar
cumplimentada en el término de sesenta (60) días de recibido el expediente; en su defecto, se
producirá la caducidad automática de la autorización para operar otorgada. Si se operara
la inscripción, el juez de registro remitirá a la Superintendencia un testimonio de los
documentos con la constancia de su toma de razón.
La resolución sobre la autorización para operar y su denegatoria no es revisible en ningún
caso por el juez de registro del domicilio de la entidad, sino sólo recurrible en la forma
establecida por esta ley.
Responsabilidad.
Los fundadores, socios, accionistas, administradores, directores, consejeros, gerentes,
síndicos o integrantes de los consejos de vigilancia, serán ilimitada y solidariamente
responsables por las obligaciones contraídas hasta la inscripción de la entidad en el
Registro Público de Comercio o luego que se hubiese inscripto la revocación de la
autorización para operar en seguros de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 49.
Control exclusivo y excluyente.
El control del funcionamiento y actuación de todas las entidades de seguros, sin excepción,
corresponde a la autoridad de control organizada por esta ley, con exclusión de toda otra
autoridad administrativa, nacional o provincial; sin embargo, la Superintendencia podrá
requerir a estas últimas su opinión en las cuestiones vinculadas con el régimen societario de
las entidades cuando lo estimara conveniente.”
Autoridad de control
La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) que controla la actividad aseguradora
para tutelar el mercado asegurador, proteger los asegurados y beneficiarios; y preservar la
capacidad económica del asegurador para que cumpla con sus prestaciones. Este control se
extiende desde la autorización para funcionar hasta la liquidación, y en todas las ramas del
seguro. Aplica sanciones, controla balances, aplica primas suficientes, limita el número de
aseguradores, fija del régimen de reaseguro, etc.
Art. 10. - Los productores asesores de seguros tendrán las funciones y deberes que se
indican a continuación:
1. Productores asesores directos:
a) Gestionar operaciones de seguros;
b) Informar sobre la identidad de las personas que contraten por su intermedio, así como
también los antecedentes y solvencia moral y material de las mismas, a requerimiento de las
entidades aseguradoras;
c) Informar a la entidad aseguradora acerca de las condiciones en que se encuentre el
riesgo y asesorar al asegurado a los fines de la más adecuada cobertura;
d) Ilustrar al asegurado o interesado en forma detallada y exacta sobra las cláusulas del
contrato, su interpretación y extensión y verificar que la póliza contenga las estipulaciones y
condiciones bajo las cuales el asegurado ha decidido cubrir el riesgo;
e) Comunicar a la entidad aseguradora cualquier modificación del riesgo de que hubiese
tenido conocimiento. Cobrar las primas de seguros cuando lo autorice para ello la entidad
aseguradora respectiva. En tal caso deberá entregar o girar el importe de las primas
percibidas en el plazo que se hubiere convenido, el que no podrá exceder los plazos fijados
por la reglamentación;
g) Entregar o girar a la entidad aseguradora, cuando no esté expresamente autorizado a
cobrar por la misma el importe de las primas recibidas del asegurado en un plazo que no
podrá ser superior a setenta y dos (72) horas;
h) Asesorar al asegurado durante la vigencia del contrato acerca de sus derechos, cargas y
obligaciones, en particular con relación a los siniestros;
i. En general ejecutar con la debida diligencia y prontitud las instrucciones que reciba
de los asegurables, asegurados o de las entidades aseguradoras, en relación con sus
funciones;
j) Comunicar a la autoridad de aplicación toda circunstancia que lo coloque dentro de
alguna de las inhabilidades previstas en esta ley;
k) Ajustarse en materia de publicidad y propaganda a los requisitos generales vigentes para
las entidades aseguradoras y, en caso de hacerse referencia a una determinada entidad,
contar con la autorización previa de la misma;
l) Llevar un registro rubricado de las operaciones de seguros en que interviene, en las
condiciones que establezca la autoridad de aplicación;
ll) Exhibir cuando le sea requerido el documento que acredite su inscripción en el registro;
2. Productores asesores organizadores:
a) Informar a la entidad aseguradora, cuando ésta lo requiera, los antecedentes personales
de los productores asesores que integran su organización;
b) Seleccionar, asistir y asesorar a los productores asesores directos que forman parte de su
organización y facilitar su labor;
c) Cobrar las primas de seguros en caso que hubiese sido autorizado en la forma y con las
obligaciones previstas en los apartados f) y g) del inciso 1);
d) En general contribuir a ejecutar con la debida diligencia y prontitud las instrucciones que
reciba en forma directa o por medio de los productores asesores vinculados a él, de los
asegurables, asegurados y aseguradores, en relación con sus funciones;
e) Comunicar a la autoridad de aplicación toda circunstancia que lo coloque dentro de las
inhabilidades previstas en esta ley, así como las relacionadas con los productores asesores
que integran su organización, cuando fuesen de su conocimiento;
f) Ajustarse en materia de publicidad y propaganda a lo prescripto en el apartado k) del
inciso anterior;
g) Llevar un registro rubricado de las operaciones de seguros en que interviene, en las
condiciones que establezca la autoridad de aplicación.
2. Contrato de seguros
Antecedentes
El origen de los seguros no está claramente detallado en los libros de historia, pero se
puede realizar una reconstrucción ideal de sus inicios y su evolución. En la antigüedad las
personas vivían en pequeños grupos para protegerse mutuamente. La primera amenaza fue la
muerte. Es importante también destacar que dentro del Código de Hammurabi se preveía una
indemnización a las esposas e hijos en caso de muerte del cónyuge. A raíz de esto, Favier
Dubois entiende que los seguros de vida fueron la primera manifestación de este instituto.
Durante el Imperio Romano surgen las primeras mutuales o colegios romanos, que
eran asociaciones con beneficios definidos y cuyo financiamiento se basaba en
contribuciones regulares establecidas. Más tarde, en Inglaterra surgen los “guilds”, mutuales
que proveían asistencia a los miembros en caso de muerte, enfermedad, captura por piratas,
naufragio, incendio de la casa o pérdida de herramientas de trabajo.
Antes de que aparezcan los sistemas de seguro financiero, los primeros aseguradores
que aparecieron fueron personas que individualmente asumían uno o varios riesgos y por
periodos anuales. Así fue nació el “underwriting” en la cual los aseguradores fijaban listas
con una enumeración de riesgos que estaban dispuestos a correr, los interesados en asegurarse
escribían sus nombres bajo este valor.
Los seguros financieros tuvieron su origen en Italia en el siglo XV, motivado
principalmente por el transporte marítimo. El principal desarrollo de las compañías de seguro
se dio en Inglaterra, donde tuvieron lugar las primeras pólizas de seguro de vida.
Mientras tanto, en Argentina se sancionó la Ley de Seguros 17.418 (1968), en donde
se estableció el régimen legal, uniformó las condiciones generales de las pólizas y estableció
tasas mínimas de primas y comisiones máximas para los intermediarios. Los requisitos para
actuar como productor de seguros eran tener capacidad de venta con los asegurables y una
cartera razonable colocada en cualquiera de las aseguradoras del mercado. Más tarde, se
sanciona la Ley 22.400 (1981) que regula una actividad intermedia entre las empresas de
seguros y los asegurados, el Estatuto del Productor de Seguros donde se incluye al agente
institorio y venta directa, se estableció la matriculación del productor de seguros, aceptando a
los actuantes en ese momento con el requisito mínimo de siete pólizas emitidas entre tres
clientes, entre otras cuestiones.
Contrato de Seguro
El artículo 1 de la Ley de Seguros 17.418 dice que hay contrato de seguro cuando el
asegurador se obliga, mediante una prima o cotización, a resarcir un daño o cumplir la
prestación convenida si ocurre el evento previsto.
Se lo considera como un contrato de adhesión ("aquél mediante el cual uno de los
contratantes adhiere a cláusulas generales predispuestas unilateralmente por la otra parte, sin
que el adherente haya participado o influido en su redacción"); es un contrato consensual,
bilateral, oneroso, de ejecución continua, típico, no formal y aleatorio. Presenta:
● Elementos personales (asegurador, asegurado, tomador o beneficiario);
● elementos económicos (interés asegurable, suma asegurada, prima e indemnización);
● elementos causales (riesgos cubiertos y excluidos);
● y elementos formales (póliza, carta de garantía y certificaciones de seguro).
Quien contrata un seguro tiene una finalidad protectora, el asegurador debe realizar
una agrupación de los riesgos, reunir un fondo de primas para poder cumplir las obligaciones
que promete. La aseguradora se compromete a cubrir con seguridad riesgos ajenos en base al
fondo común. Su finalidad es administrar una mutualidad de riesgos y un fondo de primas
que proviene de los asegurados, garantizando capacidad de respuesta ante el acaecimiento del
evento cubierto.
Las partes son: el Asegurador o su representante por un lado, es decir la persona que
asume los riesgos ajenos; el tomador, quien contrató o suscribió la póliza; el asegurado como
el titular del interés asegurado; y el beneficiario, como quien tiene derecho a recibir la
prestación del asegurador.
Es imprescindible el pago de un precio, la presencia de un daño a resarcir o prestación
a cumplir y la existencia de un evento previsto.
Elementos
I. Riesgo
Es la posibilidad de ocurrencia de determinado hecho desfavorable; es un hecho
eventual generalmente futuro del que puede derivar un daño o que puede afectar la vida o la
integridad de una persona. El objeto del seguro consiste en el riesgo asegurable, su necesidad
nace de un evento futuro e incierto. El riesgo es el elemento básico de los contratos de
seguro, de no existir el contrato sería nulo. Debe ser futuro, incierto, posible, extraño a la
voluntad de las partes, invariable, permanente, lícito y asegurable.
Para que exista seguro es indispensable que se produzca contractualmente una
transferencia del riesgo previsto, por parte del amenazado de daño, hacia la empresa
aseguradora (NO a la comunidad, masa de asegurados, etc.). El seguro constituye en realidad
una transferencia, pero no del “riesgo” en sí mismo, sino de las consecuencias económicas
del siniestro. Sin “transferencia” no existe seguro.
La ley se refiere al caso especial en que la agravación del riesgo, a juicio de los
peritos, hubiera impedido o modificado las condiciones originales del contrato. Debe ser
denunciada por el tomador, ya sea causada por un hecho suyo o de un hecho ajeno a él y crea
la obligación de notificar inmediatamente o en el término de siete días, respectivamente.
Entonces, el asegurador podrá rescindir el contrato dentro del plazo para no perder ese
derecho por caducidad al cabo de un mes. No obstante, existen dos excepciones: que la
omisión de denuncia se produzca sin culpa o negligencia del tomador y que el asegurador
haya conocido la agravación de todas maneras. La agravación resulta excusada si fue
provocada para prevenir el siniestro, atenuar sus consecuencias (deshacerse de cosas en un
incendio para que no se expanda) o por un deber de humanidad.
II. Interés asegurable
Es la relación fáctica o jurídica, lícita y susceptible de apreciación pecuniaria entre
una persona y un bien, que debe tener un contenido económico. O sea, el interés que se tiene
por conservar las cosas, o la persona (salud, integridad física). Se trata de un elemento
imprescindible del contrato de seguro. Debe ser:
● Determinado, en la póliza se determina la relación del sujeto y el bien;
● cierto;
● existente, al momento de perfeccionar el contrato, si luego desaparece el contrato
debe resolverse y el asegurador tiene derecho a las primas por el período transcurrido
y deberá reembolsar las que sean correspondientes al período no transcurrido. Si no
existió nunca un interés, y ambas partes lo sabían, el contrato es nulo;
● y perdurar en el tiempo.
III. El siniestro
Es la realización del riesgo previsto en el contrato que genera la obligación del
asegurador de indemnizar el daño sufrido por el asegurado. NO debe ser provocado por dolo
o culpa grave del asegurado.
El art. 46 contempla el procedimiento y condiciones de la denuncia del siniestro. El
tomador, el asegurado, los derechohabientes o beneficiarios instituidos de ambos y quién
posea la cosa asegurada por transmisión convencional, deben comunicar el acaecimiento del
siniestro dentro de los tres días de conocerlo, quedando eximido de ello si el asegurador
intervino en el salvamento o en la comprobación del hecho; lo mismo si se hubiera enterado
por medios periodísticos o por terceros entre ellos el dependiente del asegurado. Forma parte
de la obligación suministrar al asegurador la información necesaria para verificar el siniestro
o la extensión de la prestación y permitirle las indagaciones necesarias a ese fin pero que
deben solicitarse en un mínimo de actos si superan al único.
En la eventualidad de incumplimiento de ambas cargas (denuncia e informaciones),
salvo que acredite caso fortuito, fuerza mayor o imposibilidad de hecho sin culpa o
negligencia, y en los casos de exageración fraudulenta de los daños o de utilización de
pruebas falsas, el asegurado verá postergado el inicio del plazo de decisión del asegurador o
perderá el derecho de ser indemnizado, en su caso.
La denuncia no tiene solemnidades y puede ser realizada en forma personal en la
oficina del asegurador o por medio fehaciente, elementos que servirán para probar la
denuncia temporánea del siniestro, pero debe cumplirse con la carga, caso contrario perderá
el derecho a ser indemnizado, salvo caso fortuito, fuerza mayor o imposibilidad sin culpa o
negligencia. A su vez el asegurador debe pronunciarse en el plazo de treinta días sobre la
aceptación o rechazo, exigiendo informaciones excepcionales para postergar el pago que debe
cumplirse dentro de los quince días posteriores a la aceptación. Si no lo hace, esa omisión se
convierte en aceptación.
IV. La prima
Es el precio pagado por el asegurado por la transferencia del riesgo. Representa el
valor actual del riesgo futuro, medido de acuerdo con las estadísticas de siniestralidad, su
frecuencia en el tiempo y su intensidad en los daños. Es la única obligación del asegurado en
sentido estricto. Es la contraprestación por el riesgo que asume el asegurador, también
incluye los gastos administrativos y las comisiones entre otros cargos. Su cálculo está
fundado en criterios técnicos actuariales y en la experiencia sobre la base de una contratación
masiva que hace a su naturaleza pues la existencia de numerosos asegurados permite la
compensación del riesgo y mantener la equivalencia de las prestaciones mediante la creación
del denominado "fondo de primas".
El tomador es el obligado al pago de la prima pero puede efectuarlo el asegurado si el
primero ha caído en insolvencia o un tercero con alguna limitación que debe ser fundada. El
pago debe efectuarse en el domicilio del asegurador o el lugar convenido por las partes.
La prima es debida desde la celebración del contrato, pero no es exigible hasta la
entrega de la póliza, salvo que se entregue un certificado provisorio. Si la póliza se entrega
antes se presume la concesión de un crédito para su pago. La mora (automática) en el pago de
la prima extingue la responsabilidad del asegurador por el siniestro ocurrido con anterioridad
pues la rehabilitación, en su caso, tiene efectos hacia el futuro. Es automática y suspende la
cobertura dando derecho a la rescisión del contrato. Asimismo, tiene una sanción económica:
el derecho a cobrar la prima correspondiente entre la rescisión y el vencimiento del contrato
inicial.
Si el riesgo denunciado al momento de la celebración, resultó, por error, más grave o,
por el contrario, menor, pero no hubiera sido un impedimento, las partes tienen derecho al
aumento o disminución de la prima por los períodos posteriores. El asegurador tiene derecho
a rescindir el contrato por agravación del riesgo, pero si no hiciere o fuera improcedente
corresponderá un reajuste de la prima de todas maneras.
Cotización
Es un monto variable que se da cuando la entidad aseguradora es una mutual. En este
caso, primero el asegurado debe asociarse a la entidad para poder gozar del beneficio. La
cotización está vinculada con el ingreso y egreso de asociados a la mutual, por eso ese precio
es variable. Entre más asociados haya, menor será el precio. También, la variabilidad del
monto de la cotización se da por el resultado de las diversas contingencias que se hayan
soportado en un ejercicio.
Plazo
El artículo 17 establece que se presume que el plazo del seguro es de un año, salvo
que por la naturaleza del riesgo la prima se calcule por tiempo distinto. Esto quiere decir que,
como el contrato de seguro es un contrato de ejecución continuada, las partes pueden pactar
el plazo convenido, incluso pueden pactar un plazo indeterminado, pero en caso de silencio se
suple con la disposición del artículo 17, excepto que por la naturaleza del riesgo se calcule
otro tiempo distinto. Luego, la ley habla de la cláusula de rescisión: No obstante el plazo
estipulado, y con excepción de los seguros de vida, podrá convenirse que cualquiera de las
partes tendrá derecho a rescindir el contrato sin expresar causa. Si el asegurador ejerce la
facultad de rescindir, deberá dar un preaviso no menor de quince días y reembolsará la
prima proporcional por el plazo no corrido. Si el asegurado opta por la rescisión, el
asegurador tendrá derecho a la prima devengada por el tiempo transcurrido, según las
tarifas de corto plazo. Mientras que en el artículo 19 habla sobre la prórroga tácita, la cual
para que opere de pleno derecho debe estar pactada, y sólo es eficaz por el término máximo
de 1 período de seguro, salvo en los seguros flotantes. El artículo 18 dice que La
responsabilidad del asegurador comienza a las doce horas del día en el que se inicia la
cobertura y termina a las doce horas del último día del plazo establecido, salvo pacto en
contrario.
Póliza
Si bien es el contrato de seguro es un contrato consensual la ley exige, al menos,
principio de prueba por escrito que pueden consistir en registraciones contables,
administrativas, informáticas, comunicaciones, etc. La póliza es el instrumento del contrato
de seguro que constituye su medio de prueba. Debe contener requisitos mínimos: firma del
asegurador, identificación de las partes y sus domicilios, la prima, el interés o persona
asegurada, la suma, el riesgo, el plazo las condiciones particulares y generales del contrato,
debe estar redactada en forma clara, ser legible y comprensible en todas sus partes.
Según el artículo 13 las pólizas pueden ser nominativas (a favor de una persona
determinada que puede ser una persona distinta al tomador) a la orden (se transmiten por
simple endoso) o al portador (sólo el poseedor puede ejercer los derechos que emanan de la
póliza) con la particularidad que pueden oponerse al tenedor las mismas defensas que podrían
hacerse valer frente al asegurado, salvo la falta de pago de la prima en la medida que no surja
de la póliza. Las que son al portador se transfieren por simple entrega, las nominativas se
transfieren por cesión de derechos y el cambio de titularidad debe ser notificado al
asegurador, que puede rescindir el contrato dentro de los 20 días de la notificación.
Derechos y obligaciones de las partes
Los derechos y obligaciones de ambas partes empiezan desde que se ha celebrado la
convención, incluso antes de haberse emitido la póliza y la aceptación de la oferta que hace el
asegurado puede ser tácita, aunque demostrada por signos inequívocos como el cobro parcial
o totalmente de la prima. Una vez aceptada la propuesta se vuelve irrevocable salvo en el
caso de prórroga ante el silencio por un plazo de quince días, no aplicable al seguro de
personas.
Concepto
Existen múltiples definiciones de reaseguro:
“El reaseguro es el seguro del riesgo asumido por el asegurador”. (Art. 779 del
Código de Comercio Alemán).
El reaseguro puede ser entendido como el seguro de los riesgos que afrontan las
aseguradoras. (“El reaseguro en Argentina: conceptos fundamentales y nuevo marco
normativo” - Mariela Ricciutti y Martín J. Endere).
“El asegurador puede, a su vez asegurar los riesgos asumidos, pero es el único
obligado con respecto al tomador del seguro”. (Art. 159 - Ley de Seguros Nº 17.418
(1967)).
Es “un verdadero contrato de seguro que cubre la responsabilidad civil del asegurador”
(Resolución 35.615/2011 de la Superintendencia de Seguros de la Nación, citado por Mariela
Ricciutti y Martín J. Endere en “El reaseguro en Argentina: conceptos fundamentales y nuevo
marco normativo”).
Debe ser distinguido del coseguro: el coseguro es celebrado simultáneamente con más de
un asegurador sobre el mismo riesgo; esto es, supone pluralidad de seguros, requiere el
consentimiento del asegurado; en caso de siniestro, supone multiplicación de
liquidaciones, etc”. (Halperin: Lecciones de Seguros (1993)).
Función económica:
“El contrato de reaseguro le permitirá a la entidad aseguradora desarrollar sus negocios con
menos limitaciones, tomar coberturas por valores que superan su capacidad económica
individual o limitar la incertidumbre sobre las pérdidas.”
“En esencia, la función del reaseguro consiste en brindar una fuente de capital a la actividad
aseguradora. Ya sea por contar con un bajo nivel de capitalización, por no desear asumir
determinado tipo de riesgo, o porque puede no resultar óptimo o deseable el uso de capital
propio para la actividad, las aseguradoras utilizan el reaseguro, en definitiva, como una fuente
de capital”.
Preeliminar
Antes de centrarnos en la clasificacion de los tipos de seguros, creemos acertado comenzar
dando un concepto del mismo.
El art. 1º de la ley 17.418 define al contrato de seguro de las siguientes palabras: "Hay
contrato de seguro cuando el asegurador se obliga mediante una prima o cotización, a
resarcir un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto". Su amplio
alcance abarca los seguros patrimoniales y de personas.
Quien contrata un seguro lo hace a fin de resguardar su patrimonio, ya sea para el caso en que
deba resarcir un daño ocasionado a un tercero, o bien un daño que se produzca en un bien de
su propiedad. Con ese objetivo, y esencialmente basado en la confianza, transfiere recursos
(las primas) al sistema asegurador. Éste los organiza y los administra para, llegado el caso,
poder responder económicamente en tiempo y forma a las eventuales obligaciones por
siniestros con los asegurados, beneficiarios y/o terceros.
Se trata de un contrato consensual, aunque se celebre a distancia, bilateral, oneroso, y
aleatorio.
Los elementos que configuran el contrato son: el pago de una prima (precio), un daño a
resarcir o prestación a cumplir y la existencia de un evento previsto.
La contratación es un proceso que se inicia con una propuesta dirigida al asegurador o a
intermediario autorizado en un formulario por quien requiere la cobertura, denominado el
asegurable. El asegurador verifica si ella es admisible desde los puntos de vista técnico y
comercial, determina la prima y acepta la propuesta en este caso emite la póliza.
Una vez aceptada la propuesta se vuelve irrevocable salvo en el caso de prórroga ante el
silencio por un plazo de quince días, no aplicable al seguro de personas (arts. 4 y 19, ley
17.418).
Las partes en el seguro son: el asegurador o su representante, el tomador quién contrato o
suscribe la póliza, el asegurado como el titular del interés asegurado y el beneficiario como
quien tiene derecho a recibir la prestación del asegurador; se advierte que no necesariamente
coinciden los tres últimos sujetos.
Seguros en particular
Seguro de Incendio
Es aquel seguro en virtud del cual, el asegurador se obliga a resarcir los daños ocurridos en
un bien o bienes asegurados, provocados por un incendio, a cambio de una prima.
En este contrato se indemniza el daño causado a los bienes por: la acción directa e indirecta
del fuego, por las medidas para extinguirlo, y por las relacionadas a ello, cubriendo también
los bienes extraviados durante el incendio (art. 85).
Terremoto, explosión o rayo: El asegurador no responde por el daño si el incendio o
explosión es causado por terremoto. En cambio, los daños causados por explosión o rayo, si
serán equiparables a los de incendio (art. 86).
El monto de resarcimiento se determina: (art. 87)
- En edificios: por su valor a la época del siniestro.
- Para mercaderías producidas por el asegurado: por el costo de su fabricación, o por el
precio de su adquisición.
- Para animales: por el valor que tenían al tiempo del siniestro.
- Para el moblaje del hogar y similares: por su valor al tiempo del siniestro.
Si en el seguro de incendio se incluye el lucro cesante, no se puede convenir su valor (art.
88).
Cuando se convenga una garantía de reconstrucción o reposición del bien dañado, el
asegurador tiene derecho a exigir que la indemnización se destine realmente a ese objeto (art.
89).
Seguro de animales: Cualquier riesgo que afecte la vida o salud de cualquier especie de
animales puede asegurarse (art. 98|). En los seguros de mortalidad de animales, el asegurador
debe indemnizar el daño causado por la muerte del animal asegurado, o lo que se convenga
(art. 99).
Los daños no comprendidos son los siguientes: (art. 100)
- Derivados de epizootia o enfermedades por las que corresponda al asegurado un
derecho a indemnización con recursos públicos aun cuando el derecho se hubiera
perdido a consecuencia de una violación de normas sobre policía sanitaria.
- Causados por incendio, rayo, explosión, inundación o terremoto.
- Ocurridos durante o en ocasión del transporte, carga o descarga.
El asegurador tiene derecho a inspeccionar y examinar los animales asegurados en cualquier
tiempo (art. 102). El asegurado denunciará cualquier siniestro al asegurador dentro de las 24
hs, aunque no sea riesgo cubierto.
Asistencia veterinaria: Cuando el animal asegurado enferme o sufra un accidente, el
asegurado dará inmediata intervención a un veterinario, o donde éste no exista, a un práctico
(art. 104).
El asegurado pierde el derecho a ser indemnizado si maltrató o descuidó gravemente al
animal. Tampoco puede sacrificar al animal sin consentimiento del asegurador, salvo que éste
sea dispuesto por autoridad, o que deba realizarse de manera urgente y no se pueda avisar al
asegurador (arts. 105 y 106).
La indemnización se determina por el valor del animal fijado en la póliza.
Muerte o incapacidad posterior al vencimiento: El asegurador responde por la muerte o
incapacidad del animal ocurrida hasta un mes después de extinguida la relación contractual,
cuando haya sido causada por enfermedad o lesión producida durante la vigencia del seguro.
El asegurado debe pagar la prima proporcional de tarifa (art. 108).
Recisión en caso de enfermedad contagiosa: El asegurador no puede rescindir el contrato si
un animal asegurado es afectado por una enfermedad contagiosa, siempre que esté cubierta.
- El pago de los gastos y costas judiciales: Éstas se deben en la medida en que fueron
necesarias (art 111), pero las debe íntegramente si la causa se mantuvo por decisión
manifiestamente injusta del asegurador. Un ejemplo sería como cuando de la
descripción del hecho por el asegurado o de la confrontación de los términos de la
demanda resulta indudable la responsabilidad del asegurado o si rechaza
injustificadamente una propuesta de transacción.
- Cumplimiento de la sentencia judicial en la parte a su cargo, en términos
procesales: trata de depositar por el asegurador en el juicio, en pago, al tercero
(víctima) vencedor.
- Entrega de los fondos para cumplir con la transacción que se celebre: Es mera
aplicación de la obligación del asegurador de mantener indemne al asegurado. No lo
sería si éste debiera pagar primero para luego ser reembolsado.
Indemnización
La fijación amistosa de la indemnización requiere del consentimiento del asegurador, ya que
debe hacerse con la víctima, por reconocimiento de responsabilidad y transacción.
Esta indemnización comprende:
● Los gastos y costas judiciales, si la indemnización debida excede del monto
asegurado, en proporción.
● El pago de los intereses y el incremento de la indemnización por la desvalorización
monetaria (debido a que éste retuvo hasta ese momento el capital que debía desde el
hecho dañoso, y porque conforme al artículo 109 debe mantener indemne al
asegurado por el hecho previsto en el contrato. De lo contrario se beneficiaría siempre
con la prolongación y retención de los fondos.
Situación de la víctima
Conforme al artículo 118 de la Ley 17.418 la víctima goza de un doble amparo: En primer
lugar, su crédito tiene privilegio sobre la suma asegurada, y sus accesorias, con preferencia
sobre el asegurado y cualquier acreedor de éste, aún en caso de concurso o quiebra. En
segundo lugar, autoriza a la víctima a citar en garantía al asegurador, en la causa que
promueva contra el responsable del daño. La citación en garantía está sujeta a los siguientes
requisitos:
a- El asegurador puede ser llamado en juicio hasta que la causa se abra a prueba.
b- Para hacer efectiva la citación, la demanda deberá estar interpuesta ante el juez del hecho o
del domicilio del asegurador. El motivo es no recargar la organización del asegurador, debido
a que también debe asistir al asegurado en la misma causa.
c- El asegurador no puede oponer a la víctima defensas navidad del contrato con
posterioridad al siniestro (en sentido del hecho generador del daño)
d- La sentencia que se dicte en estas condiciones hará cosa juzgada respecto del asegurador.
Si existiera pluralidad de damnificados, la indemnización debida por el asegurador se
distribuye a prorrata, es decir que será proporcional a la relación entre la suma asegurada y el
valor real del bien.
Prescripción
“Las acciones fundadas en el contrato de seguro prescriben en el plazo de un año computado
desde que la correspondiente obligación es exigible” (art. 58).
Seguro de caución
Concepto
Es el contrato por el cual el empresario actuando como tomador, asegura al acreedor para que
en el caso de no realizar la obra o cumplir con el suministro o servicio reciba una
indemnización del asegurador.
Peculiaridad
Este seguro no es típico, debido a que no se encuentra regulado dentro de la Ley 17418, pero,
al ser una operación de seguro, debe igualmente ajustarse a dicha normativa.
Objeto y finalidad
El objeto de este contrato es que el asegurador garantiza al acreedor de una obligación
determinada que su deudor ha de cumplirla en tiempo, forma y modo previsto entre ellos,
cobrando por este servicio una suma que será pagada por el deudor.
Su finalidad es asegurar al acreedor el cumplimiento de una obligación pecuniaria futura. Es
una garantía de la deuda aún no exigible.
Caracteres
Es un contrato PLURILATERAL, existen 3 partes: tomador, asegurado y asegurador;
FORMAL, porque es plasmado por medio de una póliza que reviste ciertas formalidades;
REAL, ya que se perfecciona con la entrega de la póliza al tomador y de él al asegurado;
ALEATORIO, debido a que la obligación del asegurado sólo se hace exigible cuando
efectivamente ocurre el evento provisto; NOMINADO se encuentra regulado en la ley
20.091; ACCESORIO sigue la suerte del contrato principal.
Las partes
En el seguro de caución, intervienen tres sujetos: el tomador o proponente, el asegurado y el
asegurador. El tomador asegura al acreedor (asegurado), quien, en caso de no realizar la obra
o no cumplir con el servicio o suministro, recibe una indemnización por parte del asegurador.
Las obligaciones y las cargas del contrato de seguros de caución recaen sobre el tomador o
proponente, y nunca sobre la figura del asegurado.
La prima en el seguro de caución
En los seguros de caución por plazo indeterminado, la vigencia se extiende hasta que se
produce la liberación del asegurador, por lo cual dicha indeterminación temporal no permitirá
determinar una prima única que abarque todo el plazo de vigencia del contrato. Ante esta
situación, cada periodo de cobertura da lugar a que se devengue una nueva prima. Los
premios devengados a medida que se van sucediendo los periodos de cobertura no
representan cuotas de una única prima, porque esto implicaría que existiera una prima
correspondiente a todo el plazo de vigencia del contrato, la que no puede ser fijada debido a
la indeterminación temporal que caracteriza dicho contrato (Stiglitz, 2016).
El siniestro en el seguro de caución
Se concreta cuando se da el comportamiento negligente del deudor/tomador del seguro
respecto de la obligación o contrato que ha sido objeto de garantía, y concluye con un
incumplimiento imputable. Habitualmente se manifiesta por el reclamo realizado por el
asegurado a la compañía por el monto de la suma asegurada, la cual representa el límite de
indemnización a cargo del asegurador.
Este es un contrato de garantía que tiene la forma y las modalidades de un contrato de
seguros, donde no existe un verdadero riesgo asegurable, sino que lo que se asegura es el
incumplimiento, que es imputable al tomador, en relación con sus obligaciones frente al
beneficiario.
En el seguro de caución, la aseguradora no se obliga a cumplir por el deudor principal, sino
que a resarcir al acreedor de los daños y perjuicios que el incumplimiento del deudor
principal le hubiere provocado.
Seguro de personas
Son los que garantizan el pago de un capital o de una renta cuando se produce un hecho que
afecta la existencia, salud o vigor del asegurado. Generalmente terminan en un pago en
dinero, pero las prestaciones (que pueden ser en especie: asistencia médica, asistencia
farmacéutica, provisión de prótesis, etc.) están subordinadas a hechos atinentes directamente
a la persona del asegurado. (art. 128-156)
No tienen carácter resarcitorio. De ahí que no proceda subrogación en los derechos contra el
3° responsable, ni las reglas referentes al sobreseguro y al infraseguro, limitadas al seguro de
daños patrimoniales.
Seguro de vida
El art. 128 expresa que el seguro puede celebrarse sobre la vida del contratante o de un
tercero. Comprende el seguro "dotal" por el cual el asegurado obtiene la prestación
comprometida o cobra la suma asegurada si sobrevive al vencimiento del plazo acordado. El
seguro denominado "de muerte" el asegurador si el asegurado fallece durante su vigencia se
obliga a pagar la obligación a sus herederos o beneficiarios instituidos. Existen diversas
modalidades que pueden combinarse entre sí, de acuerdo con la duración de los períodos de
la vida que comprenda. En este seguro se tomará en cuenta el conocimiento que el asegurador
tenga de la conducta del contratante o tomador y del tercero o beneficiario, pero no puede
invocar reticencia transcurridos tres años desde el comienzo de su vigencia (art. 129). Es
obligación del asegurado denunciar la agravación de los riesgos expresamente previstos en el
contrato o por cambio de profesión o actividad (art. 132). El seguro se puede convertir en el
cobro de una suma de dinero denominada "rescate" o rescindirse a cambio del pago de una
suma determinada "seguro saldado" (art. 138).
En caso de que se asegure para el caso de muerte, se cumplirá su prestación si el asegurado
muere; pudiendo ser [de vida entera], [de vida entera en pagos limitados], o [temporario].
Puede ser también [de supervivencia], caso en que se cumplirá la prestación si el asegurado
sobrevive determinada edad. O puede ser [mixto], una mezcla de los 2. Si el asegurado
fallece durante la vigencia del seguro, el asegurador se obliga a pagar la obligación a sus
herederos o beneficiarios instituidos. El valor queda librado al arbitrio de las partes.
En el seguro para el caso de muerte, el siniestro lo constituye el fallecimiento del asegurado,
cualquiera sea la causa –excepto la provocación prevista en la ley-; en el seguro de
supervivencia, el hecho de que al vencimiento viva el asegurado; y en el mixto o dotal, uno u
otro hecho. El asegurador debe pagar dentro de los 15 días.
El seguro se puede celebrar sobre la vida del contratante o la de un 3° (con su
consentimiento). Los menores de 18 pero mayores de 14 años, pueden contratar uno, siempre
que el beneficiario sea ascendiente, descendiente, cónyuge o hermano, que se halle a su
cargo. El asegurado puede rescindir el contrato sin limitación alguna después del 1° período
de seguro.
El riesgo consiste en la probabilidad de muerte, y es algo progresivo. La prima y la renta que
asegurador deba pagar se determina en base a la duración de la vida de la persona; como el
riesgo aumenta a medida que pasan los años, el asegurador debe calcular la prima teniendo en
cuenta esas variables, siendo modificada a lo largo del contrato. Es obligación del asegurado
denunciar la agravación de los riesgos expresamente previstos en el contrato o por cambio de
prestación o actividad.
Casos especiales:
1) Suicidio voluntario → de la persona asegurada, libera al asegurador, excepto que el
contrato rija ininterrumpidamente por 3 años.
2) Muerte del 3º por el contratante → en seguros sobre vida de 3º, asegurador se libera si la
muerte fue provocada deliberadamente por un acto ilícito del contratante.
3) Muerte del asegurado por el beneficiario → pierde todo derecho el beneficiario.
4) Empresa criminal o pena de muerte → asegurador se libera si la vida se puede en empresa
criminal o por aplicación legítima de la pena de muerte.
Seguro de accidentes personales
Se trata de un seguro para personas y brinda cobertura en caso de que se produzca un
accidente o una muerte ocasionada por un accidente contempladas en la póliza que se haya
contratado.
El ámbito de este seguro el riesgo a prevenir es la posibilidad de sufrir un menoscabo físico
personal, muerte de la persona asegurada o daño corporal, como consecuencia de un
accidente considerado como un acontecimiento súbito e imprevisto. Se le aplican parte de los
artículos referidos al seguro de vida. Se le impone al asegurado impedir o reducir las
consecuencias del siniestro y observar las instrucciones del asegurador, en cuanto le sea
posible (art. 150). La prueba es tasada por peritos y el dolo o culpa grave del asegurado o
beneficiario liberan al asegurador (arts. 151 y 152).
No es necesario que el accidente sea la causa exclusiva del daño; el hecho de que este se
agrave por las condiciones de salud del asegurado no limita la responsabilidad del
asegurador. El asegurador se libera si el asegurado o beneficiario provoca el accidente
dolosamente o por culpa grave, o lo sufre en empresa criminal.
El interés asegurable queda al arbitrio de las partes. Generalmente la prestación a pagar se
calcula con relación a la incapacidad que sufre el asegurado. Las pólizas contienen un cuadro
de porcentajes de incapacidad según los órganos afectados.
Si no media acuerdo de partes, las consecuencias serán fijadas por peritos, cuyo dictamen se
podrá impugnar “si se aparta evidentemente de la real situación de hecho o del procedimiento
pactado” (art. 151). Anulado el peritaje, se determinará judicialmente.
Seguro colectivo
Es una forma de contratación, y no un tipo de seguro. Es el caso del seguro que se contrata en
interés exclusivo de determinadas personas que conforman un grupo quienes, a su vez, junto
con sus beneficiarios (art. 156) tienen un derecho propio contra el asegurador (art. 153) para
el caso de ocurrencia de determinado acontecimiento dañoso el tomador resulte cubierto
frente a una obligación legal de reparar el daño o afrontar la pérdida como es el caso de los
deudores bancarios, dependientes de un empleador, socios de clubes y demás casos o la
prestación se cumple sólo a favor de los beneficiarios del asegurado. Quienes dejan de
pertenecer definitivamente al grupo asegurado quedan excluidos del seguro desde ese
momento, salvo pacto en contrario (art. 155).
El contrato determina las condiciones de incorporación al grupo asegurado. Quienes dejen de
pertenecer al grupo, quedan excluidos del seguro desde ese momento, salvo pacto en
contrario. El contratante del seguro colectivo puede ser beneficiario del mismo también, salvo
que integre el grupo y por los accidentes que sufra personalmente.
La empresa aseguradora
Fontanarrosa, basado en un texto de Lacour et Bouteron, sostuvo que es un rasgo esencial de
las empresas aseguradoras la explotación de un negocio en masa, mediante la celebración de
numerosos contratos singulares ajustados a determinadas fórmulas tipos. "De esta manera,
por motivos económicos y técnicos —no jurídicos— el asegurador se convierte en un
intermediario. Su función consiste en agrupar los clientes, concentrar las sumas (primas) que
éstos pagan contra los riesgos y forma con ellas el fondo que luego habrá de distribuirse en
forma de indemnizaciones. El excedente de las primas sobre las indemnizaciones constituye
la retribución o lucro del asegurador por su actividad en la intermediación de capitales". Es
característica de empresa de seguros su solvencia para permitirle afrontar con suficiencia los
compromisos con sus asegurados, los beneficiarios y terceros reclamantes de la
responsabilidad civil. En función de ella se encuentra sujeta a un control permanente de parte
del estado; es un servicio público impropio en tanto es prestado de acuerdo con disposiciones
reglamentarias, establecidas por la administración pública. La empresa aseguradora se
encuentra regulada en la ley 20.091 que sólo admite para constituir una entidad aseguradora
determinados tipos societarios: las sociedades anónimas, las cooperativas, de seguros mutuos,
las sucursales o agencias sociedades extranjeras que respondan a esos tipos y los organismos
o entes oficiales mixtos nacionales, provinciales o municipales. Podemos mencionar algunas
de las limitaciones que les impone:
A) Sujeta su funcionamiento estrictas directivas.
B) El objeto de esas sociedades debe estar dirigido exclusivamente a operaciones de seguros
y deben tener un capital y una duración mínimos.
C) Sus planes de desarrollo deben ajustar a la normativa específica.
D) Tienen prohibido tener bienes en condominio, gravar sus bienes con derechos reales,
descontar los documentos de sus asegurados o negociar los cheques que reciban de ellos,
emitir cheques que no sean a orden, recurrir al crédito sin autorización, otorgar fianzas o
garantías ajenas a su actividad. Si bien la actividad se encuentra claramente pautada
estableciendo prohibiciones que amplíen su marco normativo, se prevé que la
Superintendencia de Seguros que podrá asimilar cualquier operación al régimen previsto en la
ley. Son sus caracteres: organización administrativa compleja que constituye control
establecido en la misma ley (art. 4), capacitación económica financiera (art. 7 inc. c) y art. 26,
habitualidad en el sentido de durabilidad de la empresa (art. 7) y también como presupuesto
de actividad efectiva (art. 48), como sociedad anónima resulta aplicable la ley de sociedades
comerciales. A la vez cabe destacar que, las empresas aseguradoras para lograr una
protección eficaz la protección posee otro respaldo para hacer frente a los riesgos asumidos,
naciendo el "reaseguro", como institución económica, como un componente fundamental del
sistema asegurador. Podría definirse al reaseguro como el instrumento mediante el cual la
entidad aseguradora deposita su confianza en otra entidad, la reaseguradora, para compartir
las responsabilidades y obligaciones que pueden exceder su capacidad económica y
financiera. Asimismo, en ciertas actividades, debido a lo costoso que resulta la siniestralidad
poseen mayor protagonismo, por ejemplo, en los seguros de transporte aéreo que a su vez
tienen un régimen de limitación de responsabilidad especial ya que está dado por tratados
internacionales.
La superintendencia de seguros de la nación
El funcionamiento del sistema asegurador se da en un marco de reglas y controles impuestos
desde el Estado, el que debe velar por el correcto funcionamiento y la solvencia del sistema.
Es función indelegable del Estado proteger a los asegurados, beneficiarios y usuarios del
sistema en general, fomentando y fortaleciendo el sistema de previsión social que constituye
el seguro. El Código Civil y Comercial, aprobado por ley 26.994 y que entró en vigencia el 1º
de agosto de 2015, no contiene modificaciones respecto de las leyes de Contrato de Seguros
17.418, de Entidades de Seguros y su control 20.091 y de Productores 22.400. La ley 20.091
regula la organización y el funcionamiento de las empresas de seguros. En el Capítulo II
establece las funciones de la Superintendencia de Seguros como el organismo que encargado
del control de todos los entes aseguradores. Es un organismo descentralizado autárquico con
autonomía funcional y financiera que está a cargo de un funcionario con el título de
Superintendente de Seguros designado por el Poder Ejecutivo Nacional. Señala que los
integrantes deben ser preferentemente graduados en ciencias económicas o en derecho y no
deben estar vinculados con las empresas aseguradoras ni con quiénes se encuentren
vinculados a la actividad. Sus funciones son: 1. Custodiar la solidez de los capitales
invertidos para que la constitución y modificaciones sustanciales de todas las entidades
aseguradoras en la jurisdicción nacional o fuera de ella. 2. Velar por el cumplimiento de las
leyes generales, las disposiciones específicas de la ley y las que con carácter general que
dicte. 3. Reglamentar el desarrollo solvente de la actividad mediante la valuación y control de
activos, los pasivos, la inversión y retención de riesgos. 4. Inspeccionar con fines preventivos
de insolvencia a los operadores del mercado en protección de los intereses de los asegurados,
verificando el cumplimiento de las disposiciones legales y regulaciones vigentes. 5.
Administrar el Fondo de Reserva relacionado con la Ley de Riesgos del Trabajo. 6. Recaudar
de los aseguradores y de los asegurados las contribuciones para la constitución de ese fondo
de reserva. 7. Posee facultades para sancionar y disolver empresas aseguradoras.