Texto expositivo: qué es, estructura, tipos
Se usan a diario, en las escuelas, en las universidades, al leer una revista, pero no se sabe bien
qué son los textos expositivos y cuáles son sus características.
Los textos que explican en los libros escolares cuáles son las características de un tipo de
animal o de la fotosíntesis. Los que cuentan en la facultad de Medicina sobre determinada
enfermedad o patología. Estos son algunos ejemplos de lo que son los textos expositivos
¿Qué es un texto expositivo?
Un texto expositivo es el que transmite conocimientos sobre un tema determinado de forma
objetiva y, en general, ordenada. El lenguaje que se usa depende del lector al que se dirige, si
es un texto en un libro para primer grado de la primaria o segundo de la universidad, no será
igual.
El texto expositivo se vale de descripciones, comparaciones y ejemplos para contar sobre un
hecho histórico, una especie animal, un tema social, etc.
Un texto expositivo expresa una idea, un concepto, un hecho. Siempre de forma objetiva y con
la intención de informar. Esto significa que el autor de un texto expositivo no refleja sus
sentimientos ni da su opinión, sino que aporta datos e información veraz y contrastada, es
decir, que se puede comprobar.
Características del texto expositivo
Este tipo de textos son muy usados en ámbitos escolares y académicos. Se suele usar de forma
muy habitual la tercera persona a la hora de exponer datos y lecciones. No se sabe la opinión
del autor en los textos expositivos, ya que siempre tiene que ser una exposición de hechos
objetivos basándose en datos comprobables.
No existe una extensión mínima para los textos expositivos. Todo dependerá de la temática
abordada, pero pueden ir desde unas pocas líneas hasta una considerable cantidad de páginas
si el asunto abordado es especialmente complejo. Los textos expositivos no son similares o
comparables con los argumentativos, ya que estos están pensados para difundir una idea
concreta de la que se quiere convencer al lector.
Otra de las características del texto expositivo es su estructura. Y es que se centra de manera
que el tema tratado se muestre en forma de hechos, conceptos, ideas y sucesos comprensibles
para el lector. Todo se tiene que exponer de manera jerarquizada y clara para que quien lo lee
entienda el mensaje nítidamente sin que haya lugar a ninguna confusión.
Estructura de los textos expositivos
La estructura de los textos expositivos está formada, como para la mayoría de los textos, por
introducción, un desarrollo y conclusiones.
Introducción: aquí se muestra el tema que será abordado, con qué enfoque se lo hará y cuáles
son los puntos de mayor interés.
Desarrollo: en esta parte se expone, de manera clara y ordenada, la información relativa al
tema que se está abordando.
Conclusión: se hace una síntesis de la información presentada donde se destacan los aspectos
más relevantes del tema.
Tipos de texto expositivo
Hay dos tipos principales de textos expositivos. Los de carácter divulgativo, que son para un
público amplio que no necesita información previa a lo que va a leer. Por ejemplo, un texto
escolar o un artículo periodístico.
Los otros son los de carácter especializado, pero aquí sí es necesario tener un conocimiento
previo o conocer vocabulario técnico. Por ejemplo, las tesis académicas, los artículos
científicos o los escritos jurídicos son este tipo de textos expositivos.
Recursos expositivos (explicativos)
Para lograr una buena explicación, hay una serie de recursos específicos. Estos son:
Comparación: Permite explicitar las diferencias y las semejanzas entre elementos.
Definición: Presenta conocimiento nuevo, explica concepto o indica el significado de un
término.
Ejemplos: Aportan casos concretos que ilustran el tema que se está tratando.
Clasificación: Ordena los elementos por características comunes o categorías (que son
justamente las que permiten armar una serie)
Reformulación: Expone algo ya dicho pero con palabras diferentes. No se agrega información,
sino que se vuelve a la idea para aclararla.