Legislacion Naval PDF
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Artículo 1o. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos
en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las
garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las
condiciones que esta Constitución establece.
Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los
tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y
garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad
y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los
derechos humanos, en los términos que establezca la ley.
Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio
nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.
Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades,
la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o
cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades
de las personas.
Artículo 3o. Toda persona tiene derecho a la educación. El Estado -Federación, Estados, Ciudad de México y
Municipios- impartirá y garantizará la educación inicial, preescolar, primaria, secundaria, media superior y superior.
La educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, conforman la educación básica; ésta y la media superior serán
obligatorias, la educación superior lo será en términos de la fracción X del presente artículo. La educación inicial es
un derecho de la niñez y será responsabilidad del Estado concientizar sobre su importancia.
Corresponde al Estado la rectoría de la educación, la impartida por éste, además de obligatoria, será universal,
inclusiva, pública, gratuita y laica.
Artículo 4o.- La mujer y el hombre son iguales ante la ley. Ésta protegerá la organización y el desarrollo de la familia.
Toda persona tiene derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento
de sus hijos.
Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El Estado lo garantizará.
Toda Persona tiene derecho a la protección de la salud. La Ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los
servicios de salud y establecerá la concurrencia de la Federación y las entidades federativas en materia de salubridad
general, conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta Constitución. La Ley definirá un sistema de
salud para el bienestar, con el fin de garantizar la extensión progresiva, cuantitativa y cualitativa de los servicios de
salud para la atención integral y gratuita de las personas que no cuenten con seguridad social.
Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el
respeto a este derecho. El daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en términos
de lo dispuesto por la ley.
Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en
forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos
y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación
de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la
consecución de dichos fines.
Artículo 6o. La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el
caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden
público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será
garantizado por el Estado.
Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir
información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión.
A. Para el ejercicio del derecho de acceso a la información, la Federación y las entidades federativas, en el ámbito
de sus respectivas competencias, se regirán por los siguientes principios y bases:
I. Toda la información en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo de los Poderes
Ejecutivo, Legislativo y Judicial, órganos autónomos, partidos políticos, fideicomisos y fondos públicos,
así como de cualquier persona física, moral o sindicato que reciba y ejerza recursos públicos o realice
actos de autoridad en el ámbito federal, estatal y municipal, es pública y sólo podrá ser reservada
temporalmente por razones de interés público y seguridad nacional, en los términos que fijen las leyes.
En la interpretación de este derecho deberá prevalecer el principio de máxima publicidad. Los sujetos
obligados deberán documentar todo acto que derive del ejercicio de sus facultades, competencias o
funciones, la ley determinará los supuestos específicos bajo los cuales procederá la declaración de
inexistencia de la información.
II. La información que se refiere a la vida privada y los datos personales será protegida en los términos y
con las excepciones que fijen las leyes.
Artículo 8o. Los funcionarios y empleados públicos respetarán el ejercicio del derecho de petición, siempre que
ésta se formule por escrito, de manera pacífica y respetuosa; pero en materia política sólo podrán hacer uso de ese
derecho los ciudadanos de la República.
Artículo 9o. No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito; pero
solamente los ciudadanos de la República podrán hacerlo para tomar parte en los asuntos políticos del país.
Ninguna reunión armada, tiene derecho de deliberar.
No se considerará ilegal, y no podrá ser disuelta una asamblea o reunión que tenga por objeto hacer una petición
o presentar una protesta por algún acto, a una autoridad, si no se profieren injurias contra ésta, ni se hiciere uso de
violencias o amenazas para intimidarla u obligarla a resolver en el sentido que se desee.
Artículo 10. Los habitantes de los Estados Unidos Mexicanos tienen derecho a poseer armas en su domicilio, para
su seguridad y legítima defensa, con excepción de las prohibidas por la Ley Federal y de las reservadas para el uso
exclusivo de la Fuerza Armada permanente y los cuerpos de reserva. La ley federal determinará los casos,
condiciones, requisitos y lugares en que se podrá autorizar a los habitantes la portación de armas.
Artículo 11. Toda persona tiene derecho para entrar en la República, salir de ella, viajar por su territorio y mudar
de residencia, sin necesidad de carta de seguridad, pasaporte, salvoconducto u otros requisitos semejantes. El
ejercicio de este derecho estará subordinado a las facultades de la autoridad judicial, en los casos de
responsabilidad criminal o civil, y a las de la autoridad administrativa, por lo que toca a las limitaciones que impongan
las leyes sobre emigración, inmigración y salubridad general de la República, o sobre extranjeros perniciosos
residentes en el país.
Toda persona tiene derecho a buscar y recibir asilo. El reconocimiento de la condición de refugiado y el otorgamiento
de asilo político, se realizarán de conformidad con los tratados internacionales. La ley regulará sus procedencias y
excepciones.
Artículo 14. A ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna.
Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido
ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento
y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho.
Artículo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de
mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento. En los juicios
y procedimientos seguidos en forma de juicio en los que se establezca como regla la oralidad, bastará con que
quede constancia de ellos en cualquier medio que dé certeza de su contenido y del cumplimiento de lo previsto en
este párrafo.
Cualquier persona puede detener al indiciado en el momento en que esté cometiendo un delito o inmediatamente
después de haberlo cometido, poniéndolo sin demora a disposición de la autoridad civil más cercana y ésta con la
misma prontitud, a la del Ministerio Público. Existirá un registro inmediato de la detención.
En toda orden de cateo, que sólo la autoridad judicial podrá expedir, a solicitud del Ministerio Público, se expresará
el lugar que ha de inspeccionarse, la persona o personas que hayan de aprehenderse y los objetos que se buscan,
a lo que únicamente debe limitarse la diligencia, levantándose al concluirla, un acta circunstanciada, en presencia
de dos testigos propuestos por el ocupante del lugar cateado o en su ausencia o negativa, por la autoridad que
practique la diligencia.
Las comunicaciones privadas son inviolables. La ley sancionará penalmente cualquier acto que atente contra la
libertad y privacía de las mismas, excepto cuando sean aportadas de forma voluntaria por alguno de los particulares
que participen en ellas. El juez valorará el alcance de éstas, siempre y cuando contengan información relacionada
con la comisión de un delito. En ningún caso se admitirán comunicaciones que violen el deber de confidencialidad
que establezca la ley.
Exclusivamente la autoridad judicial federal, a petición de la autoridad federal que faculte la ley o del titular del
Ministerio Público de la entidad federativa correspondiente, podrá autorizar la intervención de cualquier
comunicación privada. Para ello, la autoridad competente deberá fundar y motivar las causas legales de la solicitud,
expresando además, el tipo de intervención, los sujetos de la misma y su duración. La autoridad judicial federal no
podrá otorgar estas autorizaciones cuando se trate de materias de carácter electoral, fiscal, mercantil, civil, laboral
o administrativo, ni en el caso de las comunicaciones del detenido con su defensor.
Artículo 17. Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho.
Toda persona tiene derecho a que se le administre justicia por tribunales que estarán expeditos para impartirla en
los plazos y términos que fijen las leyes, emitiendo sus resoluciones de manera pronta, completa e imparcial. Su
servicio será gratuito, quedando, en consecuencia, prohibidas las costas judiciales.
Artículo 19. Ninguna detención ante autoridad judicial podrá exceder del plazo de setenta y dos horas, a partir de
que el indiciado sea puesto a su disposición, sin que se justifique con un auto de vinculación a proceso en el que
se expresará: el delito que se impute al acusado; el lugar, tiempo y circunstancias de ejecución, así como los datos
que establezcan que se ha cometido un hecho que la ley señale como delito y que exista la probabilidad de que el
indiciado lo cometió o participó en su comisión.
El Ministerio Público sólo podrá solicitar al juez la prisión preventiva cuando otras medidas cautelares no sean
suficientes para garantizar la comparecencia del imputado en el juicio, el desarrollo de la investigación, la protección
de la víctima, de los testigos o de la comunidad, así como cuando el imputado esté siendo procesado o haya sido
sentenciado previamente por la comisión de un delito doloso. El juez ordenará la prisión preventiva oficiosamente,
en los casos de abuso o violencia sexual contra menores, delincuencia organizada, homicidio doloso, feminicidio,
violación, secuestro, trata de personas, robo de casa habitación, uso de programas sociales con fines electorales,
corrupción tratándose de los delitos de enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de funciones, robo al transporte de
carga en cualquiera de sus modalidades, delitos en materia de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, delitos
en materia de desaparición forzada de personas y desaparición cometida por particulares, delitos cometidos con
medios violentos como armas y explosivos, delitos en materia de armas de fuego y explosivos de uso exclusivo del
Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, así como los delitos graves que determine la ley en contra de la seguridad
de la nación, el libre desarrollo de la personalidad, y de la salud.
Artículo 20. El proceso penal será acusatorio y oral. Se regirá por los principios de publicidad, contradicción,
concentración, continuidad e inmediación.
I. A que se presuma su inocencia mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por el
juez de la causa;
II. A declarar o a guardar silencio. Desde el momento de su detención se le harán saber los motivos de la misma y
su derecho a guardar silencio, el cual no podrá ser utilizado en su perjuicio. Queda prohibida y será sancionada por
la ley penal, toda incomunicación, intimidación o tortura. La confesión rendida sin la asistencia del defensor carecerá
de todo valor probatorio;
III. A que se le informe, tanto en el momento de su detención como en su comparecencia ante el Ministerio Público
o el juez, los hechos que se le imputan y los derechos que le asisten. Tratándose de delincuencia organizada, la
autoridad judicial podrá autorizar que se mantenga en reserva el nombre y datos del acusador.
La ley establecerá beneficios a favor del inculpado, procesado o sentenciado que preste ayuda eficaz para la
investigación y persecución de delitos en materia de delincuencia organizada;
IV. Se le recibirán los testigos y demás pruebas pertinentes que ofrezca, concediéndosele el tiempo que la ley
estime necesario al efecto y auxiliándosele para obtener la comparecencia de las personas cuyo testimonio solicite,
en los términos que señale la ley;
V. Será juzgado en audiencia pública por un juez o tribunal. La publicidad sólo podrá restringirse en los casos de
excepción que determine la ley, por razones de seguridad nacional, seguridad pública, protección de las víctimas,
testigos y menores, cuando se ponga en riesgo la revelación de datos legalmente protegidos, o cuando el tribunal
estime que existen razones fundadas para justificarlo.
En delincuencia organizada, las actuaciones realizadas en la fase de investigación podrán tener valor probatorio,
cuando no puedan ser reproducidas en juicio o exista riesgo para testigos o víctimas. Lo anterior sin perjuicio del
derecho del inculpado de objetarlas o impugnarlas y aportar pruebas en contra;
VI. Le serán facilitados todos los datos que solicite para su defensa y que consten en el proceso.
El imputado y su defensor tendrán acceso a los registros de la investigación cuando el primero se encuentre
detenido y cuando pretenda recibírsele declaración o entrevistarlo. Asimismo, antes de su primera comparecencia
ante juez podrán consultar dichos registros, con la oportunidad debida para preparar la defensa. A partir de este
momento no podrán mantenerse en reserva las actuaciones de la investigación, salvo los casos excepcionales
expresamente señalados en la ley cuando ello sea imprescindible para salvaguardar el éxito de la investigación y
siempre que sean oportunamente revelados para no afectar el derecho de defensa;
VII. Será juzgado antes de cuatro meses si se tratare de delitos cuya pena máxima no exceda de dos años de
prisión, y antes de un año si la pena excediere de ese tiempo, salvo que solicite mayor plazo para su defensa;
VIII. Tendrá derecho a una defensa adecuada por abogado, al cual elegirá libremente incluso desde el momento de
su detención. Si no quiere o no puede nombrar un abogado, después de haber sido requerido para hacerlo, el juez
le designará un defensor público.
También tendrá derecho a que su defensor comparezca en todos los actos del proceso y éste tendrá obligación de
hacerlo cuantas veces se le requiera, y
IX. En ningún caso podrá prolongarse la prisión o detención, por falta de pago de honorarios de defensores o por
cualquiera otra prestación de dinero, por causa de responsabilidad civil o algún otro motivo análogo.
La prisión preventiva no podrá exceder del tiempo que como máximo de pena fije la ley al delito que motivare el
proceso y en ningún caso será superior a dos años, salvo que su prolongación se deba al ejercicio del derecho de
defensa del imputado. Si cumplido este término no se ha pronunciado sentencia, el imputado será puesto en libertad
de inmediato mientras se sigue el proceso, sin que ello obste para imponer otras medidas cautelares.
En toda pena de prisión que imponga una sentencia, se computará el tiempo de la detención.
I. Recibir asesoría jurídica; ser informado de los derechos que en su favor establece la Constitución y, cuando lo
solicite, ser informado del desarrollo del procedimiento penal;
II. Coadyuvar con el Ministerio Público; a que se le reciban todos los datos o elementos de prueba con los que
cuente, tanto en la investigación como en el proceso, a que se desahoguen las diligencias correspondientes, y a
intervenir en el juicio e interponer los recursos en los términos que prevea la ley.
Cuando el Ministerio Público considere que no es necesario el desahogo de la diligencia, deberá fundar y motivar
su negativa;
III. Recibir, desde la comisión del delito, atención médica y psicológica de urgencia;
IV. Que se le repare el daño. En los casos en que sea procedente, el Ministerio Público estará obligado a solicitar
la reparación del daño, sin menoscabo de que la víctima u ofendido lo pueda solicitar directamente, y el juzgador
no podrá absolver al sentenciado de dicha reparación si ha emitido una sentencia condenatoria.
La ley fijará procedimientos ágiles para ejecutar las sentencias en materia de reparación del daño;
V. Al resguardo de su identidad y otros datos personales en los siguientes casos: cuando sean menores de edad;
cuando se trate de delitos de violación, trata de personas, secuestro o delincuencia organizada; y cuando a juicio
del juzgador sea necesario para su protección, salvaguardando en todo caso los derechos de la defensa.
El Ministerio Público deberá garantizar la protección de víctimas, ofendidos, testigos y en general todas los sujetos
que intervengan en el proceso. Los jueces deberán vigilar el buen cumplimiento de esta obligación;
VI. Solicitar las medidas cautelares y providencias necesarias para la protección y restitución de sus derechos, y
VII. Impugnar ante autoridad judicial las omisiones del Ministerio Público en la investigación de los delitos, así como
las resoluciones de reserva, no ejercicio, desistimiento de la acción penal o suspensión del procedimiento cuando
no esté satisfecha la reparación del daño.
Artículo 21. La investigación de los delitos corresponde al Ministerio Público y a las policías, las cuales actuarán
bajo la conducción y mando de aquél en el ejercicio de esta función.
El ejercicio de la acción penal ante los tribunales corresponde al Ministerio Público. La ley determinará los casos en
que los particulares podrán ejercer la acción penal ante la autoridad judicial.
Artículo 22. Quedan prohibidas las penas de muerte, de mutilación, de infamia, la marca, los azotes, los palos, el
tormento de cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y cualesquiera otras penas inusitadas
y trascendentales. Toda pena deberá ser proporcional al delito que sancione y al bien jurídico afectado.
La acción de extinción de dominio se ejercitará por el Ministerio Público a través de un procedimiento jurisdiccional
de naturaleza civil y autónomo del penal. Las autoridades competentes de los distintos
Artículo 23. Ningún juicio criminal deberá tener más de tres instancias. Nadie puede ser juzgado dos veces por el
mismo delito, ya sea que en el juicio se le absuelva o se le condene. Queda prohibida la práctica de absolver de la
instancia.
Artículo 24. Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener
o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente,
tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no
constituyan un delito o falta penados por la ley. Nadie podrá utilizar los actos públicos de expresión de esta libertad
con fines políticos, de proselitismo o de propaganda política.
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Artículo 27.- La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional,
corresponde originariamente a la Nación, la cual ha tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los
particulares, constituyendo la propiedad privada.
Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos
submarinos de las islas; de todos los minerales o substancias que en vetas, mantos, masas o yacimientos,
constituyan depósitos cuya naturaleza sea distinta de los componentes de los terrenos, tales como los minerales
de los que se extraigan metales y metaloides utilizados en la industria; los yacimientos de piedras preciosas, de sal
de gema y las salinas formadas directamente por las aguas marinas; los productos derivados de la descomposición
de las rocas, cuando su explotación necesite trabajos subterráneos; los yacimientos minerales u orgánicos de
materias susceptibles de ser utilizadas como fertilizantes; los combustibles minerales sólidos; el petróleo y todos
los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos; y el espacio situado sobre el territorio nacional, en la
extensión y términos que fije el Derecho Internacional.
Son propiedad de la Nación las aguas de los mares territoriales en la extensión y términos que fije el Derecho
Internacional; las aguas marinas interiores; las de las lagunas y esteros que se comuniquen permanente o
intermitentemente con el mar; las de los lagos interiores de formación natural que estén ligados directamente a
corrientes constantes; las de los ríos y sus afluentes directos o indirectos, desde el punto del cauce en que se inicien
las primeras aguas permanentes, intermitentes o torrenciales, hasta su desembocadura en el mar, lagos, lagunas
o esteros de propiedad nacional; las de las corrientes constantes o intermitentes y sus afluentes directos o indirectos,
cuando el cauce de aquéllas en toda su extensión o en parte de ellas, sirva de límite al territorio nacional o a dos
entidades federativas, o cuando pase de una entidad federativa a otra o cruce la línea divisoria de la República; la
de los lagos, lagunas o esteros cuyos vasos, zonas o riberas, estén cruzadas por líneas divisorias de dos o más
entidades o entre la República y un país vecino, o cuando el límite de las riberas sirva de lindero entre dos entidades
federativas o a la República con un país vecino; las de los manantiales que broten en las playas, zonas marítimas,
cauces, vasos o riberas de los lagos, lagunas o esteros de propiedad nacional, y las que se extraigan de las minas;
y los cauces, lechos o riberas de los lagos y corrientes interiores en la extensión que fija la ley. Las aguas del
subsuelo pueden ser libremente alumbradas mediante obras artificiales y apropiarse por el dueño del terreno, pero
cuando lo exija el interés público o se afecten otros aprovechamientos, el Ejecutivo Federal podrá reglamentar su
extracción y utilización y aún establecer zonas vedadas, al igual que para las demás aguas de propiedad nacional.
Cualesquiera otras aguas no incluidas en la enumeración anterior, se considerarán como parte integrante de la
propiedad de los terrenos por los que corran o en los que se encuentren sus depósitos, pero si se localizaren en
dos o más predios, el aprovechamiento de estas aguas se considerará de utilidad pública, y quedará sujeto a las
disposiciones que dicten las entidades federativas.
La Nación ejerce en una zona económica exclusiva situada fuera del mar territorial y adyacente a éste, los derechos
de soberanía y las jurisdicciones que determinen las leyes del Congreso. La zona económica exclusiva se extenderá
a doscientas millas náuticas, medidas a partir de la línea de base desde la cual se mide el mar territorial. En aquellos
casos en que esa extensión produzca superposición con las zonas económicas exclusivas de otros Estados, la
delimitación de las respectivas zonas se hará en la medida en que resulte necesario, mediante acuerdo con estos
Estados.
Artículo 29.- En los casos de invasión, perturbación grave de la paz pública, o de cualquier otro que ponga a la
sociedad en grave peligro o conflicto, solamente el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, con la aprobación
del Congreso de la Unión o de la Comisión Permanente cuando aquel no estuviere reunido, podrá restringir o
suspender en todo el país o en lugar determinado el ejercicio de los derechos y las garantías que fuesen obstáculo
para hacer frente, rápida y fácilmente a la situación; pero deberá hacerlo por un tiempo limitado, por medio de
prevenciones generales y sin que la restricción o suspensión se contraiga a determinada persona. Si la restricción
o suspensión tuviese lugar hallándose el Congreso reunido, éste concederá las autorizaciones que estime
necesarias para que el Ejecutivo haga frente a la situación; pero si se verificase en tiempo de receso, se convocará
de inmediato al Congreso para que las acuerde.
En los decretos que se expidan, no podrá restringirse ni suspenderse el ejercicio de los derechos a la no
discriminación, al reconocimiento de la personalidad jurídica, a la vida, a la integridad personal, a la protección a la
familia, al nombre, a la nacionalidad; los derechos de la niñez; los derechos políticos; las libertades de pensamiento,
conciencia y de profesar creencia religiosa alguna; el principio de legalidad y retroactividad; la prohibición de la pena
de muerte; la prohibición de la esclavitud y la servidumbre; la prohibición de la desaparición forzada y la tortura; ni
las garantías judiciales indispensables para la protección de tales derechos.
II. El de las islas, incluyendo los arrecifes y cayos en los mares adyacentes;
IV. La plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas, cayos y arrecifes;
V. Las aguas de los mares territoriales en la extensión y términos que fija el Derecho Internacional y las marítimas
interiores;
VI. El espacio situado sobre el territorio nacional, con la extensión y modalidades que establezca el propio Derecho
Internacional.
Artículo 43. Las partes integrantes de la Federación son los Estados de Aguascalientes, Baja California, Baja
California Sur, Campeche, Coahuila de Zaragoza, Colima, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Guerrero,
Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo,
San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas; así como la
Ciudad de México.
Artículo 44. La Ciudad de México es la entidad federativa sede de los Poderes de la Unión y Capital de los Estados
Unidos Mexicanos; se compondrá del territorio que actualmente tiene y, en caso de que los poderes federales se
trasladen a otro lugar, se erigirá en un Estado de la Unión con la denominación de Ciudad de México.
Artículo 48. Las islas, los cayos y arrecifes de los mares adyacentes que pertenezcan al territorio nacional, la
plataforma continental, los zócalos submarinos de las islas, de los cayos y arrecifes, los mares territoriales, las
aguas marítimas interiores y el espacio situado sobre el territorio nacional, dependerán directamente del Gobierno
de la Federación, con excepción de aquellas islas sobre las que hasta la fecha hayan ejercido jurisdicción los
Estados.
Artículo 49. El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
No podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo
en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión, conforme a lo dispuesto en el
artículo 29. En ningún otro caso, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades
extraordinarias para legislar.
Artículo 80. Se deposita el ejercicio del Supremo Poder Ejecutivo de la Unión en un solo individuo, que se
denominará "Presidente de los Estados Unidos Mexicanos." Artículo 89. Las facultades y obligaciones del
Presidente, son las siguientes:
X. Dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, así como terminar, denunciar, suspender, modificar,
enmendar, retirar reservas y formular declaraciones interpretativas sobre los mismos, sometiéndolos a la aprobación
del Senado. En la conducción de tal política, el titular del Poder Ejecutivo observará los siguientes principios
normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacífica de controversias; la
proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los
Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos
humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales;
Artículo 102. El Congreso de la Unión y las legislaturas de las entidades federativas, en el ámbito de sus respectivas
competencias, establecerán organismos de protección de los derechos humanos que ampara el orden jurídico
mexicano, los que conocerán de quejas en contra de actos u omisiones de naturaleza administrativa provenientes
de cualquier autoridad o servidor público, con excepción de los del Poder Judicial de la Federación, que violen estos
derechos.
Los organismos a que se refiere el párrafo anterior, formularán recomendaciones públicas, no vinculatorias,
denuncias y quejas ante las autoridades respectivas. Todo servidor público está obligado a responder las
recomendaciones que les presenten estos organismos. Cuando las recomendaciones emitidas no sean aceptadas
o cumplidas por las autoridades o servidores públicos, éstos deberán fundar, motivar y hacer pública su negativa;
además, la Cámara de Senadores o en sus recesos la Comisión Permanente, o las legislaturas de las entidades
federativas, según corresponda, podrán llamar, a solicitud de estos organismos, a las autoridades o servidores
públicos responsables para que comparezcan ante dichos órganos legislativos, a efecto de que expliquen el motivo
de su negativa.
Artículo 108. Para los efectos de las responsabilidades a que alude este Título se reputarán como servidores
públicos a los representantes de elección popular, a los miembros del Poder Judicial de la Federación, los
funcionarios y empleados y, en general, a toda persona que desempeñe un empleo, cargo o comisión de cualquier
naturaleza en el Congreso de la Unión o en la Administración Pública Federal, así como a los servidores públicos
de los organismos a los que esta Constitución otorgue autonomía, quienes serán responsables por los actos u
omisiones en que incurran en el desempeño de sus respectivas funciones.
Artículo 5.- Privación de la libertad: Cualquier acto en el que se prive a una persona de su libertad deambulatoria
que derive en alguna forma de retención, detención, presentación, aprehensión, internamiento, aseguramiento,
encarcelamiento o de custodia de una persona, por orden o acto de autoridad judicial o administrativa
Artículo 7. El delito de tortura se investigará y perseguirá de oficio, por denuncia o vista de autoridad judicial.
Artículo 9. No constituyen causas de exclusión del delito de tortura la obediencia a órdenes o instrucciones de un
superior jerárquico que dispongan, autoricen o alienten la comisión de este delito.
Las órdenes de los superiores jerárquicos de cometer el delito de tortura son manifiestamente ilícitas y los
subordinados tienen el deber de desobedecerlas y denunciarlas.
Artículo 10. No se consideran como causas de justificación o excluyentes de responsabilidad del delito de tortura el
que existan o se invoquen circunstancias especiales o situaciones excepcionales, tales como tiempo de guerra,
invasión o su peligro inminente, perturbación grave de la paz pública, grave peligro, conflicto armado, inestabilidad
política interna, suspensión de derechos y sus garantías.
Artículo 13. Los delitos de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; así como los delitos
vinculados, deben ser perseguidos, investigados, procesados y sancionados conforme a las reglas de autoría,
participación y concurso previstas en la legislación penal aplicable, y las reglas de acumulación de procesos previstas
en el Código Nacional de Procedimientos Penales.
Los superiores jerárquicos serán considerados autores del delito de tortura en los términos de lo previsto en la
legislación penal aplicable.
B.- Artículo 22. La investigación, persecución y sanción de los delitos previstos en esta Ley estará a cargo de las
autoridades federales, cuando:
I. Se encuentre involucrado algún Servidor Público federal como responsable, o como sujeto pasivo de los delitos
previstos en esta Ley;
C.- Artículo 24. Comete el delito de tortura el Servidor Público que, con el fin de obtener información o una confesión,
con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo personal, como medio de coacción, como
medida preventiva, o por razones basadas en discriminación, o con cualquier otro fin:
Artículo 7. Las autoridades con acceso al Registro se regirán por los principios de disciplina, legalidad, objetividad,
profesionalismo, eficiencia, honradez, lealtad, imparcialidad, proporcionalidad, integridad, rendición de cuentas,
eficacia y responsabilidad en el tratamiento de datos personales y respeto a los derechos humanos reconocidos por
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los Tratados Internacionales de los que el Estado
mexicano sea parte.
Artículo 17. Los integrantes de las instituciones de seguridad pública que lleven a cabo una detención deberán
realizar el registro de inmediato y en el momento en que la persona se encuentre bajo su custodia, bajo su más
estricta responsabilidad. En caso de que al momento de la detención la autoridad no cuente con los medios para
capturar los datos correspondientes en el Registro deberá informar, inmediatamente y por el medio de comunicación
de que disponga, a la unidad administrativa de la institución a la cual se encuentre adscrito y que pueda generar el
registro.
La ruta de traslado de una persona detenida podrá ser registrada mediante dispositivos de geolocalización. En caso
de no contar con ellos, se procederá en términos de la fracción VI del artículo 23.
Artículo 18. El Registro inmediato sobre la detención que realiza la autoridad deberá contener, al menos, los
siguientes elementos;
I. Nombre;
II. Edad;
III. Sexo;
IV. Lugar, fecha y hora en que se haya practicado la detención y los motivos de la misma, así como si esta obedece
al cumplimiento de una orden de aprehensión, detención por flagrancia, caso urgente o arresto administrativo;
V. Nombre de quien o quienes hayan intervenido en la detención. En su caso, institución, rango y área de adscripción;
VI. La autoridad a la que será puesta a disposición;
VII. El nombre de algún familiar o persona de confianza, en caso de que la persona detenida acceda a proporcionarlo;
VIII. El señalamiento de si la persona detenida presenta lesiones apreciables a simple vista, y
IX. Los demás datos que determine el Centro Nacional de Información que permitan atender el objeto de la presente
Ley.
El Registro deberá realizarse sin demérito de que la autoridad que efectúe la detención cumpla con la obligación de
emitir su respectivo informe policial y demás documentos a que se refiere el Código Nacional de Procedimientos
Penales.
Artículo 19. Cuando la detención se practique por autoridades que realicen funciones de apoyo a la seguridad
pública, éstas, bajo su más estricta responsabilidad, deberán dar aviso, inmediatamente, de la detención a la
autoridad policial competente, brindando la información necesaria para que ésta genere el registro correspondiente,
en términos de lo establecido por esta Ley.
Artículo 20. Una vez ingresada la información de la persona detenida, el Registro generará un número de registro
de la detención, mismo que deberá de constar en el informe policial que se entregue al Ministerio Público o a la
autoridad administrativa correspondiente al momento de la puesta a disposición del detenido.
Artículo 23. La actualización de la información del Registro que lleven a cabo las instituciones de procuración de
justicia o administrativas deberá contener, cuando menos, lo siguiente:
b) Domicilio;
d) Estado civil;
e) Escolaridad;
f) Ocupación o profesión;
i) Descripción del estado físico de la persona detenida y nombre del médico que certificó o, en su caso, copia del
certificado médico;
j) Huellas dactilares;
II. Número de carpeta de investigación o expediente administrativo y, tratándose de reincidencia, delito por el que fue
sentenciado y pena impuesta;
IV. Nombre y cargo del servidor público que actualiza el registro, así como área de adscripción;
V. Día y hora de la liberación de la persona detenida o, en su caso, del traslado a otro lugar de detención;
VI. Descripción mínima de la ruta sobre el traslado y la autoridad encargada del mismo;
VII. Autoridad que recibe a la persona detenida, así como el día y hora de la recepción;
VIII. En caso de fallecimiento durante la detención o privación de libertad, las circunstancias y causas del deceso y
el destino final de la persona fallecida, y
Artículo 1. Las disposiciones de la presente Ley son de orden público, de interés social y de observancia general
en todo el territorio nacional; tienen como fin regular el uso de la fuerza que ejercen las instituciones de seguridad
pública del Estado, así como de la Fuerza Armada permanente cuando actúe en tareas de seguridad pública.
Cuando las autoridades a que se refiere el párrafo anterior realicen tareas de protección civil, y se requiera el uso
de la fuerza, lo harán en los términos que dispone la presente Ley.
I. Absoluta necesidad: para que el uso de la fuerza sea la última alternativa para tutelar la vida e integridad de las
personas o evitar que se vulneren bienes jurídicamente protegidos o con el fin de mantener el orden y la paz pública,
al haberse agotado otros medios para el desistimiento de la conducta del agresor;
II. Legalidad: para que la acción de las instituciones de seguridad se realice con estricto apego a la Constitución, a
las leyes y a los Tratados Internacionales de los que el Estado mexicano sea parte;
III. Prevención: para que los operativos para el cumplimiento de la ley sean planificados y se lleven a cabo, en la
medida de lo posible, minimizando el uso de la fuerza y, cuando esto sea inevitable, reduciendo al mínimo los daños
que de ello puedan resultar;
IV. Proporcionalidad: para que el nivel de fuerza utilizado sea acorde con el nivel de resistencia ofrecido por el
agresor y el nivel de riesgo exhibido, de tal forma que los agentes apliquen medios y métodos bajo un criterio de uso
diferenciado y progresivo de la fuerza, y
V. Rendición de cuentas y vigilancia: para que existan controles que permitan la evaluación de las acciones de uso
de la fuerza y sea valorada su eficacia en términos del desempeño de las responsabilidades y funciones previstas
por esta Ley.
Artículo 5. El uso de la fuerza se hará en todo momento con pleno respeto a los derechos humanos.
Artículo 6. El impacto del uso de la fuerza en las personas estará graduado de la siguiente manera:
I. Persuasión: cese de la resistencia a través del uso de indicaciones verbales o de la simple presencia de la
autoridad, para lograr la cooperación de las personas con la autoridad;
III. Sujeción: utilizar la fuerza física con moderación para lograr el control o aseguramiento de los individuos;
IV. Inmovilización: utilizar la fuerza física con intensidad, pudiendo emplear medios o equipos destinados a restringir
la movilidad de las personas para lograr su aseguramiento;
V. Incapacitación: utilizar la fuerza física con máxima intensidad, permitiendo el empleo de armas menos letales, así
como sustancias químicas irritantes que perturben las funciones sensoriales, con la finalidad de neutralizar la
resistencia y la violencia, teniendo alta probabilidad de causar lesiones que no pongan en riesgo la vida del agresor;
VI. Lesión grave: utilizar la fuerza, permitiendo el uso de armas menos letales o de fuego con la finalidad de
neutralizar a los agresores y proteger la integridad de la autoridad o de personas ajenas, con alta probabilidad de
dañar gravemente al agresor, y
VII. Muerte: utilizar la fuerza letal como una acción excepcional, permitiendo el uso de armas menos letales o de
fuego con la finalidad de repeler y neutralizar la agresión, no teniendo otra opción para proteger la vida de las
personas ajenas o la propia, a sabiendas que existe un alto riesgo de causar la muerte del agresor.
I. La acción de apuntar con el cañón de un arma de fuego o una réplica de la misma en dirección a una persona;
II. La acción de no soltar un arma de fuego o una réplica de la misma después de advertencia clara;
III. La acción de poner en riesgo la integridad física de una persona con un arma punzocortante;
V. La acción de portar o manipular un explosivo real o una réplica del mismo, o Las acciones tendientes a perturbar
objetos o sistemas que puedan tener efectos letales o incapacitantes en una o más personas.
Artículo 8. Los protocolos y procedimientos del uso de la fuerza deberán atender a la perspectiva de género, la
protección de niñas, niños y adolescentes, así como la atención de situaciones de riesgo en el interior o en las
inmediaciones de guarderías, escuelas, hospitales, templos, centros de reclusión y otros lugares en el que se
congreguen personas ajenas a los agresores.
II. Control mediante contacto: su límite superior es la intervención momentánea en funciones motrices;
III. Técnicas de sometimiento o control corporal: su límite superior es el impedimento momentáneo de funciones
corporales y daños menores en estructuras corporales;
V. Fuerza Letal: su límite es el cese total de funciones corporales. Se presume el uso de la fuerza letal cuando se
emplee arma de fuego contra una persona.
Artículo 10. La clasificación de las conductas que ameritan el uso de la fuerza, ordenadas por su intensidad, es:
I. Resistencia pasiva: conducta de acción u omisión que realiza una o varias personas, exenta de violencia, para
negarse a obedecer órdenes legítimas comunicadas de manera directa por los sujetos obligados, quienes
previamente se han identificado como autoridad. Contra la resistencia pasiva podrán oponerse los mecanismos de
reacción a los que se refieren las fracciones I y II del artículo anterior;
II. Resistencia activa: conducta de acción u omisión que realiza una o varias personas, empleando la violencia, el
amago o la amenaza, para negarse a obedecer órdenes legítimas comunicadas de manera directa por los sujetos
obligados, quienes previamente se han identificado como autoridad. Contra la resistencia activa podrán oponerse
los mecanismos de reacción a los que se refieren las fracciones I, II, III y IV del artículo anterior, y
III. Resistencia de alta peligrosidad: conducta de acción u omisión que realiza una o varias personas, empleando la
violencia, el amago o la amenaza con armas o sin ellas para causar a otra u otras o a miembros de las instituciones
de seguridad, lesiones graves o la muerte, negándose a obedecer órdenes legítimas comunicadas de manera
directa por los sujetos obligados, quienes previamente se han identificado como autoridad. Contra la resistencia de
alta peligrosidad podrán oponerse los mecanismos de reacción a los que se refieren las fracciones I, II, III, IV y V
del artículo anterior.
Artículo 11. Los niveles del uso de la fuerza, según el orden en que deben agotarse, son:
I. Presencia de autoridad: es la primera forma de contacto que tienen los agentes con la ciudadanía en general. Se
manifiesta a través de:
II. Persuasión o disuasión verbal: a través del uso de palabras o gesticulaciones que sean catalogadas como
órdenes y que permitan a la persona facilitar a los agentes a cumplir con sus funciones;
III. Reducción física de movimientos: mediante acciones cuerpo a cuerpo a efecto de que se controle a la persona
que se ha resistido y ha obstaculizado que los agentes cumplan con sus funciones;
IV. Utilización de armas incapacitantes menos letales: a fin de someter la resistencia activa de una persona, y
V. Utilización de armas de fuego o de fuerza letal: para repeler las resistencias de alta peligrosidad.
Artículo 12. El uso de la fuerza solo se justifica cuando la resistencia o agresión es:
I. Real: si la agresión se materializa en hechos apreciables por los sentidos, sin ser hipotética ni imaginaria;
II. Actual: si la agresión se presenta en el momento del hecho, no con anterioridad o posterioridad, y
III. Inminente: si la agresión está próxima a ocurrir y, de no realizarse una acción, esta se consumaría.
Artículo 13. El uso de la fuerza letal será el último recurso en cualquier operativo. En su caso, los agentes deberán
comprobar que la agresión era real, actual o inminente, sin derecho, que ponía o podría poner en peligro la vida o
integridad física de personas ajenas o de uno de ellos y que el uso de la fuerza en los niveles referidos en las
fracciones I a la IV del artículo 11, eran insuficientes para repeler, contrarrestar o neutralizar los actos de resistencia.
Artículo 14. Las instituciones de seguridad asignarán las armas solamente al agente que apruebe la capacitación
establecida para su uso y este, a su vez, solo podrá usar las armas que le hayan sido asignadas.
Artículo 15. Los agentes podrán tener a su cargo y portar las siguientes armas:
II. Letales:
b) Explosivos permitidos, en este y en el inciso anterior, en términos de la Ley Federal de Armas de Fuego y
Explosivos.
Las instituciones de seguridad deberán dotar a los agentes con el equipo de protección y vehículos con y sin
blindaje, a fin de proteger su integridad y disminuir la necesidad del uso de armas de cualquier tipo.
En todos los casos, las armas que se autoricen para los cuerpos de policía deberán apegarse a lo establecido en
el párrafo tercero del artículo 24 de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.
Artículo 16. Las instituciones de seguridad emitirán los protocolos de actuación con perspectiva de género y para
niñas, niños, adolescentes y protección de los derechos humanos, así como los manuales de técnicas para el uso
de la fuerza y la descripción de las conductas a realizar por parte de los agentes.
El manual correspondiente determinará el contenido de las prácticas que los agentes deberán cumplir para estar
capacitados en el uso de la fuerza, así como la periodicidad del entrenamiento para el uso de las armas permitidas
y las técnicas de solución pacífica de conflictos, como la negociación y la mediación, así como de control de
multitudes y otros medios lícitos que limiten al máximo el uso de la fuerza en los niveles de uso de armas
incapacitantes menos letales y de armas de fuego.
El entrenamiento para el uso de las armas permitidas comprenderá técnicas de solución pacífica de conflictos, como
la negociación y la mediación, así como de control de multitudes y otros medios lícitos que limiten al máximo el uso
de la fuerza en los niveles de uso de armas menos letales y uso de arma de fuego.
Artículo 21. En el uso de la fuerza para la detención de una persona se atenderán los principios y procedimientos
establecidos en esta Ley, de acuerdo con las siguientes reglas:
II. Comunicar de inmediato a la persona o personas las razones por las cuales serán detenidas;
III. Comunicar a la persona detenida ante qué autoridad será puesta a disposición y solicitar que la acompañen, y
IV. Poner a disposición de forma inmediata ante la autoridad competente a la persona detenida.
Los agentes, bajo su más estricta responsabilidad, velarán porque durante la custodia del detenido se resguarde su
integridad y se impidan actos de tortura, tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, desaparición forzada o
cualquier otro hecho que la ley señale como delito, o que impliquen una violación grave a los derechos humanos;
así como por el cumplimiento de las disposiciones correspondientes de la Ley Nacional del Registro de Detenciones.
Artículo 22. Cuando para la detención de una persona sea necesario hacer uso de la fuerza, el
agente deberá:
I. Procurar no ocasionar daño a la persona susceptible de detención y velar por el respeto a la vida e integridad
física de ésta;
II. Utilizar de forma racional, subsidiaria y proporcional, los distintos niveles de uso de la fuerza, conforme a los
niveles contemplados en esta Ley, y
En cualquier caso, será aplicable lo dispuesto por el último párrafo del artículo anterior.
Artículo 24. Las instituciones de seguridad deberán abstenerse de ejercer el uso de la fuerza en contra de una
persona detenida bajo su custodia, salvo que las circunstancias demanden la necesidad de su uso para el
mantenimiento del orden y la seguridad o se ponga en riesgo la integridad de las personas.
Artículo 25. Las detenciones podrán ser registradas en medios audiovisuales que serán accesibles por los medios
que establezcan las disposiciones en materia de acceso a la información pública y protección de datos personales.
Artículo 26. De cada detención se llevará a cabo el registro e informe correspondiente, en términos
de lo establecido por la ley en la materia.
Artículo 29. Los agentes tienen derecho a responder a una agresión usando fuerza letal cuando esté en peligro
inminente su integridad física con riesgo de muerte. Para calificar el hecho se deberán tomar en cuenta las
circunstancias de modo, tiempo y lugar del operativo, así como la situación del agresor y su capacidad de
resistencia.
Artículo 30. En el uso de la fuerza y la planeación de operativos siempre se tomará en consideración la salvaguarda
de los objetivos y principios que establece esta Ley para garantizar la protección a los derechos humanos de todos
los potenciales involucrados. Además, deberán cumplir con lo siguiente:
I. Determinar el agente o agentes al mando del operativo, que serán responsables de su debido cumplimiento;
II. El mando deberá realizar reuniones para la coordinación con las diferentes autoridades participantes y los
agentes que participarán en el operativo, con el objetivo de plantear las estrategias adecuadas y la toma de
decisiones para definir el cumplimiento de los objetivos;
III. Contar con planes operativos y logísticos para hacer frente al evento de que se trate, que contemplen la forma
para controlar la eventual resistencia, considerando la capacidad de respuesta del objetivo, las características
físicas del lugar, las entradas y salidas para poder considerar la retirada en caso de que el uso de la fuerza resulte
inadecuado y la vida de los agentes corra peligro, así como evitar la huida de la o las personas en caso de que se
trate de una detención;
IV. Los planes operativos deberán establecer acciones para repeler, contrarrestar y neutralizar cualquier tipo de
resistencia;
V. Contemplar en el desarrollo del operativo el uso progresivo y diferenciado de la fuerza, procurando generar el
menor daño posible;
VI. Contar con un plan de desplazamiento de los agentes en la zona del operativo;
VII. Antes del operativo, pasar revista de agentes, equipo, armamento, cartuchos y vehículos, misma que deberá
constar por escrito;
VIII. Asegurar que el mando operativo mantenga una constante comunicación con sus superiores para la toma de
decisiones durante la realización del operativo, incluida la posible negociación con las personas que ejercen la
resistencia;
XI. Es legal grabar o filmar el desarrollo del operativo, desde el inicio hasta la conclusión del mismo.
Artículo 31. En el caso de los planes, estrategias y programas para actuar frente a asambleas, manifestaciones o
reuniones que se tornen violentas o que atenten contra el orden público, se deberá considerar la presencia de
agentes capacitados para llevar a cabo negociaciones y procedimientos de disuasión y persuasión para que los
manifestantes abandonen las conductas agresivas, debiendo buscar a los líderes para entablar el diálogo entre
éstos y las autoridades.
El agente que funja como negociador deberá permanecer en comunicación directa y en coordinación con el mando
operativo, quien a su vez tendrá contacto directo con el mando superior.
Artículo 32. Siempre que los miembros de las instituciones de seguridad utilicen la fuerza en cumplimiento de sus
funciones deberán realizar un reporte pormenorizado a su superior jerárquico inmediato, una copia de este se
integrará al expediente del agente al mando del operativo y en lo conducente de cada uno de los participantes.
Los superiores jerárquicos serán responsables cuando deban tener o tengan conocimiento de que los agentes bajo
su mando hayan empleado ilícitamente la fuerza, los instrumentos o armas de fuego a su cargo y no lo impidan o
no lo denuncien ante las autoridades correspondientes.
Artículo 42. Los mandos de las instituciones de seguridad, así como de la Fuerza Armada permanente, cuando
actúen en tareas de seguridad pública, deberán verificar que el empleo de la fuerza ejercida por sus subordinados,
se efectúe conforme a lo establecido en la presente Ley y demás ordenamientos aplicables.
Artículo 44. Cualquier integrante de las instituciones de seguridad, así como de la Fuerza Armada permanente
cuando actúe en tareas de seguridad pública, al tener conocimiento que se usó indebidamente la fuerza, deberá
denunciar el hecho ante la autoridad competente.
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Artículo 3o.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos tendrá competencia en todo el territorio nacional, para
conocer de quejas relacionadas con presuntas violaciones a los derechos humanos cuando éstas fueren imputadas
a autoridades y servidores públicos de carácter federal, con excepción de los del Poder Judicial de la Federación.
Cuando en un mismo hecho, estuvieren involucrados tanto autoridades o servidores públicos de la Federación,
como de las Entidades Federativas o Municipios, la competencia se surtirá en favor de la Comisión Nacional.
Tratándose de presuntas violaciones a los Derechos Humanos en que los hechos se imputen exclusivamente a
autoridades o servidores públicos de las entidades federativas o municipios, en principio conocerán los organismos
de protección de los derechos humanos de la Entidad de que se trate, salvo lo dispuesto por el artículo 60 de esta
ley.
Asimismo, corresponderá conocer a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos de las inconformidades que
se presenten en relación con las recomendaciones, acuerdos u omisiones de los organismos equivalentes en las
Entidades Federativas, a que se refiere el artículo 102, Apartado B, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; así como por la no aceptación de sus recomendaciones por parte de las autoridades, o por el deficiente
cumplimiento de las mismas.
Artículo 4o.- Para la defensa y promoción de los derechos humanos se observarán los principios de universalidad,
interdependencia, indivisibilidad y progresividad. Los procedimientos de la Comisión deberán ser breves y sencillos,
y estarán sujetos sólo a formalidades esenciales que requiera la documentación de los expedientes respectivos;
seguirán además los principios de inmediatez, concentración y rapidez. Se procurará, en la medida de lo posible, el
contacto directo con quejosos, denunciantes y autoridades, para evitar la dilación de las comunicaciones escritas.
El personal de la Comisión Nacional deberá manejar de manera confidencial la información o documentación relativa
a los asuntos de su competencia.
Artículo 25.- Cualquier persona podrá denunciar presuntas violaciones a los derechos humanos y acudir ante las
oficinas de la Comisión Nacional para presentar, ya sea directamente o por medio de representante, quejas contra
dichas violaciones.
Cuando los interesados estén privados de su libertad o se desconozca su paradero, los hechos se podrán denunciar
por los parientes o vecinos de los afectados, inclusive por menores de edad.
Las organizaciones no gubernamentales legalmente constituidas podrán acudir ante la Comisión Nacional de
Derechos Humanos para denunciar las violaciones de derechos humanos respecto de personas que por sus
condiciones físicas, mentales, económicas y culturales, no tengan la capacidad efectiva de presentar quejas de
manera directa.
Artículo 26.- La queja sólo podrá presentarse dentro del plazo de un año, a partir de que se hubiera iniciado la
ejecución de los hechos que se estimen violatorios, o de que el quejoso hubiese tenido conocimiento de los mismos.
En casos excepcionales, y tratándose de infracciones graves a los derechos humanos, la Comisión Nacional podrá
ampliar dicho plazo mediante una resolución razonada. No contará plazo alguno cuando se trate de hechos que por
su gravedad puedan ser considerados violaciones de lesa humanidad.
Artículo 46. La recomendación será pública y no tendrá carácter imperativo para la autoridad o servidor público a
los cuales se dirigirá y, en consecuencia, no podrá por sí misma anular, modificar o dejar sin efecto las resoluciones
o actos contra los cuales se hubiese presentado la queja o denuncia.
En todo caso, una vez recibida, la autoridad o servidor público de que se trate informará, dentro de los quince días
hábiles siguientes a su notificación, si acepta dicha Recomendación. Entregará, en su caso, en otros quince días
adicionales, las pruebas correspondientes de que ha cumplido con la Recomendación. Dicho plazo podrá ser
ampliado cuando la naturaleza de la Recomendación así lo amerite.
Cuando las recomendaciones emitidas no sean aceptadas o cumplidas, se procederá conforme a lo siguiente:
a) La autoridad o servidor público de que se trate deberá fundar, motivar y hacer pública su negativa, y atender los
llamados de la Cámara de Senadores o en sus recesos la Comisión Permanente, a comparecer ante dichos órganos
legislativos, a efecto de que expliquen el motivo de su negativa.
b) La Comisión Nacional determinará, previa consulta con los órganos legislativos referidos en el inciso anterior, en
su caso, si la fundamentación y motivación presentadas por la autoridad o servidor público que se hubiese negado
a aceptar o cumplir las recomendaciones emitidas, son suficientes, y hará saber dicha circunstancia por escrito a la
propia autoridad o servidor público y, en su caso, a sus superiores jerárquicos, para los efectos del siguiente inciso.
c) Las autoridades o servidores públicos, a quienes se les hubiese notificado la insuficiencia de la fundamentación
y motivación de la negativa, informarán dentro de los quince días hábiles siguientes a la notificación del escrito
referido en el inciso que antecede, si persisten o no en la posición de no aceptar o no cumplir la recomendación.
d) Si persiste la negativa, la Comisión Nacional podrá denunciar ante el Ministerio Público o la autoridad
administrativa que corresponda a los servidores públicos señalados en la recomendación como responsables.
Artículo 1.- La presente Ley se aplicará a todo el personal de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica de la
Armada de México.
Artículo 2.- Este ordenamiento establece los lineamientos de conducta que con base en los principios de
obediencia, justicia, ética y un alto sentido del honor, deben orientar al personal de la Armada de México en el
cumplimiento de sus deberes; así como los estímulos y sanciones que en los diferentes casos procedan.
Artículo 3.- El personal de la Armada observará el principio vital de la disciplina como un deber de obediencia que
lo capacita para el mando.
I. Deber es el conjunto de obligaciones que el servicio impone al personal de la Armada en virtud de la jerarquía
que ostente o del cargo o comisión que desempeñe, y su cumplimiento es el medio por el cual se obtiene la
disciplina.
El personal naval cumplirá con dignidad su deber y evitará, en el ejercicio del mando, que se actúe con
despreocupación y tibieza o en pugna con el verdadero espíritu de la profesión que supone lealtad, obediencia,
valor, audacia, desinterés y abnegación, y
II. Actos del servicio son los que ejecuta el personal naval, aislada o colectivamente, en cumplimiento de órdenes
que recibe o en el desempeño de las funciones que le competen según su jerarquía, cargo o comisión, de acuerdo
con las leyes, reglamentos y disposiciones de la Armada.
Artículo 5.- El servicio de la Armada exige que el personal naval cumpla con su deber en defensa de la soberanía
del Estado, de las instituciones y del prestigio e imagen pública de la Armada de México.
Artículo 6.- Es deber del superior estimular a quien sobresalga en el cumplimiento de sus obligaciones, así como
prevenir que los subalternos infrinjan este ordenamiento y, sólo como último recurso, sancionarlos.
Artículo 7.- Todo el personal de la Armada será responsable del mantenimiento de la disciplina en proporción a su
jerarquía, cargo o comisión, considerando lo siguiente:
I. La jerarquía define los deberes que le corresponde para el desempeño de los diferentes servicios y comisiones
que les sean asignados en las unidades y establecimientos navales, y
II. Los cargos o comisiones que le sean encomendados por los mandos facultados le exige e impone el cumplimiento
de los deberes y funciones que establece el reglamento de la presente Ley, los manuales de organización,
procedimientos sistemáticos de operación y demás disposiciones aplicables.
Artículo 8.- El mantenimiento de la disciplina naval será firme y razonado, y serán sancionados:
I. Todo rigor innecesario y la imposición de sanción no determinada por las leyes o reglamentos;
II. Las exigencias que sobrepasen las necesidades o conveniencias del servicio, y
III. En general, todo lo que constituya una extralimitación por parte del superior hacia sus subalternos.
Artículo 13.- La relación entre superiores y subalternos se fundamenta en el respeto mutuo. Las muestras de
respeto se observarán aun vistiendo de civil.
Artículo 14.- La subordinación será rigurosamente respetada entre grado y grado de la jerarquía naval, a fin de
mantener a cada quien dentro del límite de sus deberes y derechos.
Entre individuos de igual grado habrá subordinación, cuando alguno de ellos esté investido del mando o cargo, ya
sea de carácter titular, interino, accidental o incidental.
Artículo 15.- El personal de la Armada está obligado a cumplir las órdenes que por escrito o verbalmente reciba.
En caso de recibir otras que se opongan a las recibidas con anterioridad, deberá exponerlo respetuosamente a
quien le dé la nueva orden.
Las órdenes deben cumplirse en el tiempo indicado por el superior, salvo en los casos en que ocurran circunstancias
de fuerza mayor que modifiquen el tiempo previsto para su ejecución. En esta situación, se dará parte de la decisión
tomada, tan pronto como sea posible, al superior que dio la orden.
Artículo 16.- El superior que dé una orden, tiene el deber de exigir que se cumpla y los subalternos el de cumplir
su ejecución y será responsable por las omisiones en que incurran los subalternos.
Artículo 17.- Quien reciba una orden y advierta que de su ejecución puede derivarse manifiestamente la comisión
de un hecho sancionable o una infracción disciplinaria, deberá exponerlo al superior que la dio y en caso de persistir
la orden, la solicitará por escrito para salvaguardar su responsabilidad.
Artículo 18.- El personal de la Armada está obligado a actuar con equidad y energía para cumplir sus obligaciones,
a fin de obtener el respeto y la obediencia de sus subordinados. Todo superior tiene la obligación de instruir, educar
y dirigir dentro de las normas navales al personal bajo su mando; para cumplir con esta obligación, deberá esforzarse
en conocer las características personales de sus subalternos.
Artículo 19.- Quien mande una unidad, cualquiera que sea su magnitud o composición, deberá inspirar en ella la
satisfacción del cumplimiento de las leyes y reglamentos, así como las órdenes de la superioridad; estando obligado
a evitar que se propaguen ideas y rumores que impidan el cumplimiento de las obligaciones, o que sean deprimentes
para sus subordinados.
Artículo 20.- En caso de agresión, quien ejerza el mando repelerá los ataques con todos los medios disponibles;
infundirá a sus subalternos el ánimo y el entusiasmo necesarios, y evitará o reprimirá los actos que puedan originar
desmoralización.
Artículo 21.- El personal de la Armada, cualquiera que sea su jerarquía, cargo o comisión, no intervendrá en los
asuntos de la competencia de las autoridades civiles, ni entorpecerá sus funciones y respetará sus determinaciones.
Cuando la autoridad civil requiera del auxilio del personal de la Armada se le prestará previa autorización del Alto
Mando.
Cuando se ponga en riesgo el desarrollo de actividades de superior importancia para las instituciones militares, en
caso de flagrancia en el delito, el personal de la Armada deberá detener al infractor de la ley, poniéndolo de
inmediato a disposición de las autoridades competentes.
Artículo 22.- En su trato con la población civil, el personal de la Armada deberá observar un comportamiento digno
y respetuoso de los derechos de las personas.
Artículo 23.- El superior procurará no hacer observaciones o correcciones al militar en presencia del personal de
menor jerarquía y menos aún de civiles.
Artículo 24.- El personal de la Armada elevará sus solicitudes por los conductos regulares, respetando el nivel de
autoridad que le corresponda por la jerarquía, cargo o comisión que desempeñe; en caso de tener queja por no
haber recibido respuesta a su solicitud o por haber sido objeto de un agravio, podrá recurrir al siguiente nivel de
autoridad, hasta llegar, si es preciso, ante el Presidente de la República.
Artículo 25.- A toda petición escrita, formulada en términos respetuosos, deberá recaer la resolución que conforme
a derecho corresponda a la brevedad posible de la persona a quien se haya dirigido, quien estará obligada a
comunicar dicha resolución al interesado.
Toda solicitud que hubiere sido denegada por la superioridad, no podrá repetirse sino después de que haya
desaparecido la necesidad del servicio que motivó la negativa.
Artículo 26.- Si se suscitare alguna diferencia o duda sobre cualquier acto del servicio entre el personal de la
Armada, se deberá sujetar a lo que resuelva el superior de quien dependan.
Artículo 27.- Todo marino militar tiene la obligación de apoyar a los elementos pertenecientes a la Armada de
México, Ejército o Fuerza Aérea, cuando se vean comprometidos.
Artículo 28.- El personal, respetará y será salvaguardia del honor de las familias de los superiores, de sus iguales
y de los subalternos.
Artículo 29.- Los haberes del personal de la Armada sólo podrán ser objeto de deducciones por disposición de la
ley o resolución judicial.
Queda prohibido:
Realizar deducciones a los haberes del personal de la Armada, sin autorización de la ley o sin que medie resolución
judicial.
Realizar todo acto de agio o de comercio con los subalternos cualesquiera que sea su origen o importe.
Todo el que ejerza el mando o cargo tiene la obligación de reprimir tales actos, consignando a los infractores ante
el órgano de justicia competente.
Artículo 30.- Los mandos superiores en jefe y mandos superiores podrán proporcionar cualquier información, salvo
que sea clasificada sobre personal, material, instalaciones, operaciones y demás asuntos relativos a la Armada; los
mandos subordinados podrán hacerlo con autorización del mando correspondiente.
Artículo 35.- El personal de la Armada actuará siempre con la mejor compostura y educación, absteniéndose de
crear situaciones que causen desdoro o desprestigio a la Institución.
I. Expresar sus ideas siempre que no se trate de asuntos que afecten la disciplina, los derechos de terceros o que
tengan relación con las actividades clasificadas de la Armada;
II. Presentar quejas respecto de sus superiores ante quien pueda remediarlas;
III. Asistir uniformado a los templos o lugares donde se practiquen ceremonias religiosas con la autorización del
mando de quien dependan, y
IV. Participar uniformado, previa autorización del mando de quien dependan, en eventos culturales y deportivos.
I. Murmurar en contra de las órdenes superiores y orientaciones del mando supremo, pudiendo pedir su baja del
servicio cuando no esté conforme con ellas;
II. Realizar actividades de proselitismo político o religioso en las unidades y establecimientos de la Armada o en
actos del servicio;
IV. Distraerse de los deberes que le imponga su jerarquía, mando, cargo o comisión, sin permiso de su inmediato
superior, a menos que concurran circunstancias extraordinarias o no previstas en esta Ley, en cuyo caso obrará
bajo su exclusiva responsabilidad;
VI. Cursar uno o más anónimos. Quien sea identificado, será sancionado conforme a la legislación penal militar;
VII. Hacer presión para conseguir de otro miembro de la Armada, cualquiera que fuere su sexo, determinadas
concesiones o favores;
VIII. Solicitar a la superioridad el cambio de adscripción de un subalterno por medios que no estén previstos por la
ley o los reglamentos;
XI. Mezclar las prendas de los diferentes uniformes entre sí o con las de paisano;
XII. Aceptar todo compromiso que implique deshonor, falta de disciplina o menoscabo de la reputación de la
Institución, y
Artículo 38.- El personal de la Armada que se distinga por su oportuno y eficiente desempeño en el cumplimiento
de sus obligaciones, se hará merecedor a un estímulo, mismo que se hará constar por escrito, buscando con esto,
que el resto del personal imite este comportamiento en beneficio propio y de la Institución.
Artículo 39.- Las condiciones que se deben tomar en cuenta para otorgar un estímulo serán, entre otras:
I. Las actuaciones meritorias en el desempeño de sus comisiones;
Los estímulos podrán ser concedidos a todo el personal naval que lo amerite a juicio de sus mandos,
quienes serán los facultados para evaluar las acciones realizadas por sus subalternos.
El titular de una unidad o establecimiento otorgará los estímulos a sus subalternos. Una copia de dichos estímulos
se deberá consignar en el expediente de cuerpo del militar y, tratándose de almirantes, capitanes y oficiales; se
remitirá, además, copia al Estado Mayor General de la Armada.
Artículo 41.- Los medios para encauzar la disciplina son las medidas preventivas y los correctivos disciplinarios; las
primeras se utilizan para conservarla, mantenerla y vigorizarla; los segundos para restablecerla cuando ha sido
quebrantada.
Artículo 42.- Medidas preventivas son las acciones cuya finalidad es mostrar al elemento humano las normas
básicas de comportamiento; exhortándolo a mantenerse dentro de los lineamientos de conducta, y motivarlo a
perseverar en el cumplimiento de sus deberes.
Artículo 43.- Correctivo disciplinario es la sanción que se impone al personal de la Armada como resultado de haber
infringido un precepto legal o reglamentario, y la infracción no constituya un delito. Tiene como finalidad corregir las
conductas contrarias a la disciplina naval y evitar la reincidencia.
Artículo 44.- Quien infrinja un precepto legal o reglamentario se hará acreedor a un correctivo disciplinario, de
acuerdo con su jerarquía y la magnitud de su falta. Si tal infracción constituye un delito, quedará el infractor sujeto
al proceso correspondiente de acuerdo con la legislación penal militar y, en su caso, al fuero federal o común.
Artículo 45.- Son infracciones a esta Ley y se sancionarán disciplinariamente según la gravedad de la causa, las
faltas siguientes:
III. Elevar quejas infundadas, hacer públicas falsas imputaciones o cometer indiscreciones en asuntos del servicio,
así como expresarse mal de sus superiores;
IV. El uso de drogas o psicotrópicos, siempre y cuando no sea por prescripción médica;
Artículo 46.- Las faltas a la disciplina naval contempladas en el artículo anterior y las que deriven de éstas, se
clasificarán en:
I. Faltas Leves, y
Artículo 47.- Las faltas leves son aquellas que se cometen por acción u omisión en contra de las disposiciones de
esta Ley, su reglamento y demás ordenamientos navales y militares, que afecten a la disciplina de la Armada.
La sanción a estas faltas será competencia de los titulares de las unidades y establecimientos de la Armada, así
como personal designado por el mando.
Artículo 48.- Las faltas graves son aquellas que se cometen por acción u omisión en contra de esta Ley, su
reglamento y demás ordenamientos, que afecten, además de la disciplina, al prestigio e imagen pública de la
Armada.
La sanción a estas faltas será competencia de los organismos disciplinarios.
Artículo 49.- Tienen facultad para imponer correctivos disciplinarios:
II. Los mandos y el personal en razón de su cargo o comisión, a sus subalternos y a los de su misma jerarquía
cuando les estén subordinados, y
I. Amonestación;
II. Arresto;
IV. Suspensión de los derechos escalafonarios para fines de promoción, hasta por un año;
V. Pase a disposición en espera de órdenes por un periodo no mayor a un año. El personal en esta situación no
será propuesto para ascenso, y
Artículo 52.- La amonestación es el acto por el cual el superior advierte al subalterno la omisión o defecto en el
cumplimiento de sus deberes, exhortándolo a corregirse a fin de que no vuelva a incurrir en la falta y se haga
acreedor a un castigo mayor. La amonestación puede hacerse de palabra o por escrito.
Cuando la amonestación sea por escrito, ésta deberá formularse en términos que no denigren y sí le inviten a no
incurrir en la misma o diferente falta, debiendo figurar dicha amonestación en el expediente del infractor.
Artículo 53.- La orden de arresto es la retención que sufre un miembro de la Armada por un término de veinticuatro
horas hasta quince días con o sin perjuicio del servicio en su alojamiento oficial, recinto de la guardia en prevención
o en prisión, según sea el caso.
Las órdenes de arresto se comunicarán por escrito. Ahora bien, si se comunican verbalmente éstas surtirán efectos
de inmediato, pero deben ser ratificadas por escrito dentro de las veinticuatro horas siguientes, indicando el motivo
y fundamento de la misma; en caso de que no se ratifique, la orden quedará sin efecto.
Tratándose de arrestos impuestos a personal con categoría de almirante y a los capitanes de navío, se consignará
copia del documento al Estado Mayor General de la Armada
.
Artículo 54.- Tienen facultad para graduar los arrestos:
II. El Subsecretario, Oficial Mayor, Inspector y Contralor General de la Secretaría de Marina, y el Jefe del Estado
Mayor General de la Armada;
VI. Los almirantes, capitanes y oficiales expresamente designados por el Mando respectivo.
Artículo 55.- El Alto Mando tendrá facultad para imponer y graduar arrestos hasta por ocho días, y los organismos
disciplinarios hasta por quince días en prisión.
Salvo los casos anteriores, la máxima graduación de los arrestos de acuerdo con la jerarquía del infractor, será la
siguiente:
Artículo 55.- El Alto Mando tendrá facultad para imponer y graduar arrestos hasta por ocho días, y los organismos
disciplinarios hasta por quince días en prisión.
Salvo los casos anteriores, la máxima graduación de los arrestos de acuerdo con la jerarquía del infractor, será la
siguiente:
Artículo 58.- El personal que reciba orden de arresto dará parte a su mando y al superior que le impuso el correctivo,
la hora en que inicia y la hora en que termina de cumplirlo. En los casos de almirantes, capitanes y oficiales, se hará
por escrito; en los casos del personal de clases y marinería, se hará verbalmente
Artículo 59.- La graduación de los arrestos, será en proporción a la falta cometida, a la jerarquía y antecedentes
de los infractores, así como a la existencia de circunstancias atenuantes o agravantes.
Artículo 60.- El superior que imponga un arresto o amonestación contraviniendo la presente Ley, será responsable
disciplinaria o penalmente según el caso, de los efectos que resulten del mal uso que haga de la facultad que tiene
de arrestar o de amonestar
Artículo 61.- El cambio de adscripción en observación de su conducta a una comisión subalterna, consiste en
designarle al sancionado un cargo de menor importancia en otra unidad o establecimiento, hasta por seis meses.
Una vez que la sanción haya concluido, el mando correspondiente deberá informar al Estado Mayor General de la
Armada sobre la conducta y actuación del sancionado, a efecto de que se le considere para su siguiente comisión.
Artículo 62.- La suspensión de los derechos escalafonarios consiste en que el infractor no puede ser considerado
para ascender al grado inmediato superior durante el plazo que determine el organismo disciplinario respectivo. El
plazo antes referido podrá ser de hasta un año, contado a partir del momento en que al sancionado le corresponda
ser convocado para participar en promoción.
Artículo 63.- La Baja del Servicio Activo consiste en la separación definitiva del mismo con la pérdida total de los
derechos que corresponden a la jerarquía del infractor y a su tiempo de servicios. Este correctivo será aplicado:
I. En el caso del personal de la milicia auxiliar, tanto por los organismos disciplinarios como por los órganos
jurisdiccionales, y
II. En el caso del personal de la milicia permanente, sólo será aplicada por órganos jurisdiccionales.
Artículo 64.- Los marinos militares podrán inconformarse respecto a la imposición de los diversos correctivos
disciplinarios. El superior autorizado para graduarlo escuchará por separado a ambas partes a fin de evaluar las
pruebas y argumentos que pudieran presentarle para decidir si le asiste o no la razón. La graduación de los arrestos
no podrá ser materia de inconformidad.
El personal facultado para graduar arrestos podrá suspenderlos, hasta en tanto se averigua si es o no procedente
la inconformidad que se le plantee, así como nulificarlos, es decir, dejarlos sin efecto, cuando existan razones
justificadas para ello.
Artículo 65.- En caso de que un correctivo disciplinario sea suspendido o nulificado por la autoridad que lo graduó,
quien lo impuso, si no está de acuerdo con esta resolución, podrá manifestar su inconformidad al superior que haya
ordenado la suspensión o nulificación del correctivo disciplinario.
Artículo 66.- El personal que se encuentre en situación de disposición en espera de órdenes por resolución de
organismo disciplinario competente, quedará sujeto a que se le nombren comisiones del servicio de acuerdo a su
jerarquía, y a cumplir con la rutina de la unidad en que se encuentre encuadrado, no debiéndosele nombrar
entretanto, cargo alguno, ni ser propuesto para ascenso.
Artículo 67.- Las infracciones clasificadas como faltas a la disciplina en la presente Ley, no serán sancionables
cuando se demuestre que ocurrieron por causa de fuerza mayor.
Artículo 68.- Previo a la imposición de una sanción, el marino militar deberá informarse de los antecedentes del
subordinado, consultando si es posible, su expediente a fin de tener elementos de juicio para tomar una decisión
justa.
Artículo 70.- Un infractor no deberá ser sancionado dos veces por la comisión de la misma falta, ya sea con dos
sanciones distintas o por distintos superiores.
Artículo 71.- Cuando en la comisión de una falta aparezca más de un infractor, se realizarán las indagaciones
necesarias para establecer las responsabilidades individuales y se impondrán los correctivos de igual manera; por
lo tanto, no se impondrán sanciones colectivas
Artículo 72.- Son circunstancias atenuantes para la graduación de arrestos las siguientes:
V. Cometer la falta impulsado por un manifiesto deseo de cumplir con sus obligaciones;
VI. Tomar por sí mismo la iniciativa de implementar las acciones para reparar las consecuencias de la falta, y
VII. Cualquier otra circunstancia que a juicio del superior disminuya la gravedad de la falta o haga presumir la no
intencionalidad del infractor.
III. Cometer la falta en presencia de personal subalterno, constituyéndose en mal ejemplo para ellos;
VIII. Tratar de ocultar las consecuencias de la falta, mediante la comisión de una nueva;
XI. Abusar de la jerarquía o del cargo que se desempeña para cometer la falta, y
XII. Otras circunstancias que a juicio del mando correspondiente, aumenten la gravedad de la falta.
Artículo 76.- Todo el personal de la Armada que sea juzgado por un tribunal u organismo competente y resulte
inocente, será restituido en su cargo y no deberá ser perjudicado para obtener futuros cargos y ascensos por dicha
causa. En caso de resultar culpable, se le sancionará conforme se determine y cumplida la sanción será restituido al
servicio efectivo, sujetándose a lo que establecen los preceptos legales correspondientes.
Artículo 77.- Cuando un miembro de la Armada no esté conforme con las resoluciones del organismo disciplinario
que lo juzgó, podrá recurrir ante el organismo disciplinario superior al que emitió el fallo, siendo ésta la única instancia
de inconformarse. En el caso de las resoluciones emitidas por la Junta de Almirantes, serán analizadas por el Consejo
del Almirantazgo Reducido
II. Puerto: El lugar de la costa o ribera habilitado como tal por el Ejecutivo Federal para la recepción, abrigo y atención
de embarcaciones, compuesto por el recinto portuario y, en su caso, por la zona de desarrollo, así como por accesos
y áreas de uso común para la navegación interna y afectas a su funcionamiento; con servicios, terminales e
instalaciones, públicos y particulares, para la transferencia de bienes y transbordo de personas entre los modos de
transporte que enlaza.
III. Recinto portuario: La zona federal delimitada y determinada por la Secretaría y por la Secretaría de Bienestar en
los puertos, terminales y marinas, que comprende las áreas de agua y terrenos de dominio público destinados al
establecimiento de instalaciones y a la prestación de servicios portuarios.
IV. Terminal: La unidad establecida en un puerto o fuera de él, formada por obras, instalaciones y superficies, incluida
su zona de agua, que permite la realización integra de la operación portuaria a la que se destina.
V. Marina: El conjunto de instalaciones portuarias y sus zonas de agua o tierra, destinadas a la organización
especializada en la prestación de servicios a embarcaciones de recreo o deportivas.
VI. Instalaciones portuarias: Las obras de infraestructura y las edificaciones o superestructuras, construidas en un
puerto o fuera de él, destinadas a la atención de embarcaciones, a la prestación de servicios portuarios o a la
construcción o reparación de embarcaciones.
VII. Servicios portuarios: Los que se proporcionan en puertos, terminales, marinas e instalaciones portuarias, para
atender a las embarcaciones, así como para la transferencia de carga y transbordo de personas entre embarcaciones,
tierra u otros modos de transporte.
VIII. Zona de desarrollo portuario: El área constituida con los terrenos de propiedad privada o del dominio privado de
la Federación, de las entidades federativas o de los municipios, para el establecimiento de instalaciones industriales
y de servicios o de cualesquiera otras relacionadas con la función portuaria y, en su caso, para la ampliación del
puerto.
IX. Administrador portuario: El titular de una concesión para la administración portuaria integral.
XI Protección Marítima y Portuaria: El conjunto de medidas y acciones destinadas a salvaguardar de toda amenaza
que pueda afectar al puerto, recinto portuario, terminales, marinas e instalaciones portuarias, así como a las
embarcaciones, artefactos navales, personas, carga, unidades de transporte y provisiones, abordo de las mismas.
I. Las leyes de Navegación y Comercio Marítimos, de Vías Generales de Comunicación, y General de Bienes
Nacionales;
a) De altura, cuando atiendan embarcaciones, personas y bienes en navegación entre puertos o puntos nacionales
e internacionales, y
a) De cabotaje, cuando sólo atiendan embarcaciones, personas y bienes en navegación entre puertos o puntos
nacionales.
Artículo 10.- Las terminales, marinas e instalaciones portuarias se clasifican por su uso en:
I. Públicas, cuando se trate de terminales de contenedores y carga general o exista obligación de ponerlas a
disposición de cualquier solicitante, y
II. Particulares, cuando el titular las destine para sus propios fines, y a los de terceros mediante contrato, siempre y
cuando los servicios y la carga de que se trate sean de naturaleza similar a los autorizados originalmente para la
terminal.
Artículo 13. La Secretaría, por caso fortuito o fuerza mayor, o bien cuando existan razones de seguridad nacional o
interés público, podrá declarar, en cualquier tiempo, provisional o permanentemente, parcial o totalmente cerrados a
la navegación determinados puertos, a fin de preservar la integridad de las personas y la seguridad de las
embarcaciones, así como de los bienes en general.
Artículo 14.- En los puertos, terminales y marinas, tendrán carácter de bienes de dominio público de la Federación:
I. Los terrenos y aguas que formen parte de los recintos portuarios, y
II. Las obras e instalaciones adquiridas o construidas por el gobierno federal cuando se encuentren dentro de los
recintos portuarios.
Artículo 16.- La autoridad en materia de puertos radica en el Ejecutivo Federal, quien la ejercerá por conducto de la
Secretaría, a la que, sin perjuicio de las atribuciones de otras dependencias de la Administración Pública Federal,
corresponderá
:
I. Formular y conducir las políticas y programas para el desarrollo del sistema portuario nacional;
II. Fomentar la participación de los sectores sociales y privado, así como de los gobiernos estatales y municipales,
en la explotación de puertos, terminales, marinas e instalaciones portuarias, así como impulsar la competitividad de
los puertos mexicanos en sus instalaciones, servicios y tarifas, atendiendo a los intereses de la Nación;
II. Bis. Fomentar que los distintos tipos de servicios de transporte que convergen en los puertos nacionales se
interconecten de manera eficiente;
II. Ter. Fomentar que los servicios mediante los cuales se atiendan embarcaciones, personas y bienes en navegación
entre puertos o puntos nacionales, sean prestados de manera eficiente;
III. Autorizar para navegación de altura terminales de uso particular y marinas, cuando no se encuentren dentro de
un puerto;
IV. Otorgar las concesiones, permisos y autorizaciones a que se refiere esta ley, así como verificar su cumplimiento
y resolver sobre su modificación, renovación o revocación;
V. Determinar las áreas e instalaciones de uso público así como las áreas, terminales o instalaciones que se destinen
para la atención y servicios a embarcaciones, personas y bienes relacionados con la navegación de cabotaje;
VI. Construir, establecer, administrar, operar y explotar obras y bienes en los puertos, terminales, marinas e
instalaciones portuarias, así como prestar los servicios portuarios que no hayan sido objeto de concesión o permiso,
cuando así lo requiera el interés público;
VII. Autorizar las obras marítimas y el dragado con observancia de las normas aplicables en materia ecológica;
VIII. Establecer, en su caso, las bases de regulación tarifaria, cuando en determinado puerto sólo exista una sola
terminal o una terminal dedicada a la atención de ciertas cargas, o un sólo prestador de servicios. Para tal efecto la
Secretaría podrá solicitar la intervención de la Comisión Federal de Competencia Económica;
IX. Expedir las normas oficiales mexicanas en materia portuaria, verificando y certificando su cumplimiento, además
de que vigilará que en los puertos mexicanos sujetos a una Administración Portuaria Integral, todo proceso de mejora,
implementación de procedimientos de calidad o la prestación de los servicios, se ajusten a lo establecido a la presente
ley, su Reglamento, a la Ley Federal Sobre Metrología y Normalización y a las normas oficiales mexicanas, en los
casos en los que se traten aspectos previstos en las mismas;
Artículo 18.- La Armada de México, así como las corporaciones federales, estatales y municipales de policía,
auxiliarán en la conservación del orden y seguridad del recinto portuario, a solicitud de la capitanía del mismo.
Artículo 19 Bis.- La Secretaría es la autoridad en materia de protección marítima y portuaria y fungirá como la
autoridad designada para efectos del Código Internacional para la Protección de los Buques y de las Instalaciones
Portuarias, así como para otorgar certificados de competencia en materia de protección marítima y portuaria, vigilar
su cumplimiento y revocarlos o suspenderlos, en su caso.
✓
Artículo 2o. Todo el personal naval tiene el deber de cumplir y hacer cumplir lo establecido en el presente
Reglamento. Los deberes comunes son de observancia obligatoria y los señalados para las jerarquías, cargos,
cuerpos o servicios, son aplicables en su especificidad y de forma acumulativa a todo el personal en su parte
correspondiente.
III. Cargo: área de responsabilidad dentro de una unidad o establecimiento de la Armada que se asigna a un individuo
para administrar, operar y conservar los recursos humanos, materiales y financieros;
IV. Comisión: destino que se da al personal naval de acuerdo a su jerarquía, para ocuparse de asuntos específicos y
de interés para el servicio;
V. Deber: el que se establece en el artículo 4, fracción I, de la Ley de Disciplina para el Personal de la Armada de
México;
VI. Disciplina: norma a la que el personal naval sujeta su conducta, tiene como base la obediencia y un alto concepto
del honor, la justicia y la moral y por objeto, el fiel y exacto cumplimiento de los deberes que dictan las leyes y
reglamentos navales;
VII. Doctrina Naval: es el conjunto de principios, normas y procedimientos que guían la actuación del personal naval
para el cumplimiento de las funciones asignadas, y
Artículo 4o. A todo ciudadano que ingrese al servicio de la Armada, se le hará saber el compromiso que contrae con
la patria al momento de jurar Bandera, así como sus obligaciones y derechos adquiridos de acuerdo a la legislación
naval.
Artículo 5o. El personal naval tiene todas las obligaciones, prerrogativas y derechos que las leyes establecen para
los ciudadanos, sin más limitaciones que las señaladas por las mismas y sin menoscabo de lo establecido en las
leyes y reglamentos navales.
En el ejercicio de sus derechos ciudadanos votará libremente en todo proceso electoral sin permitir ni ejercer presión
moral o material en sus subordinados en beneficio de partido político o candidato alguno.
Artículo 6o. El personal que ocupa un lugar en el escalafón de la Armada tiene la obligación de poner toda su
voluntad, inteligencia y actitud profesional en el cumplimiento del deber, sin anteponer sus intereses personales a los
de la patria.
Artículo 7o. Desde el momento en que cause alta en la Armada será adscrito a una unidad o establecimiento y tendrá
derecho a percibir vestuario y equipo, así como el haber íntegro que le asigne el presupuesto de egresos vigente.
Artículo 8o. Todo hombre de mar perteneciente a un buque de guerra, unidad o establecimiento deberá tener lealtad,
seguridad y confianza en el liderazgo de su Mando. Con ello y con el cumplimiento de sus obligaciones coadyuvará
al éxito de la misión encomendada.
Artículo 9o. El personal naval deberá conservar y mantener de manera digna el prestigio de la Armada, del cual es
heredero, debe considerarlo como un bien colectivo, resultado de la historia, la cultura naval y el esfuerzo de todos
sus integrantes.
Artículo 10. El personal naval debe conocer sus atribuciones, deberes, y responsabilidades, manteniéndose dentro
de las disposiciones legales correspondientes.
Artículo 11. Quien ejerza un Mando o Dirección es responsable de su unidad o establecimiento y cuidará que se
cumplan las órdenes y disposiciones íntegramente, utilizando los medios disponibles para cumplir su misión.
En caso de que su unidad fuera atacada, repelerá el ataque con todos los medios disponibles defendiéndola hasta el
último momento para dejar en lo más alto el honor de la Armada. Frente al enemigo infundirá a sus subalternos el
ánimo y el entusiasmo necesarios para obtener la victoria, evitando y reprimiendo enérgicamente todo acto que
pudiera originar desmoralización.
Artículo 12. Será responsabilidad de todo superior la preparación de su unidad o establecimiento para la defensa
marítima del territorio y el ejercicio de las funciones de Estado en la mar, mediante el adiestramiento permanente y
la instrucción individual y colectiva de sus subordinados.
Artículo 13. El superior en el ejercicio de su autoridad, debe hacerlo con firmeza, circunspección, justicia y rectitud,
promoviendo un ambiente de responsabilidad y armonía para lograr entre su personal un sentimiento de satisfacción
y orgullo de pertenencia a la Armada.
Artículo 14. Quien observe alguna novedad o tuviese noticia de cualquier irregularidad que pueda perjudicar a los
intereses o eficacia de la Armada, intentará remediarlo y lo pondrá en conocimiento de sus superiores mediante parte
verbal o escrito según la urgencia e importancia del caso.
Artículo 15. Al que se le nombre una comisión, en el territorio nacional o en el extranjero, tiene la obligación de
informarse amplia y detalladamente de todos los aspectos relacionados con ella, principalmente de aquellos asuntos
de interés para la patria y Armada, informando de ello a la superioridad.
Artículo 16. El personal naval administrará con honestidad e integridad los medios y recursos puestos a su
disposición, evitando el dispendio, mal uso, desaprovechamiento y gasto innecesario en el consumo de los bienes de
la Armada.
Artículo 17. El personal naval deberá respetar la construcción y estructura de las unidades o establecimientos, dando
el uso correcto para el que fueron diseñados los compartimientos, locales o pañoles. Asimismo, evitará cambiar,
modificar o alterar el armamento o el equipo, excepto en casos de necesidad, debiendo justificar ampliamente los
motivos
Artículo 18. Todo el personal naval tiene el deber y responsabilidad, por su jerarquía y en el ejercicio de sus cargos
o comisiones en tiempo de paz o de conflicto, de preservar y conservar los bienes históricos que constituyen el
patrimonio marítimo de la Nación, en beneficio del bien común.
Artículo 19. Todo el personal naval debe conocer el contenido de este Reglamento y cumplir las funciones inherentes
a su cargo, comisión o jerarquía, así como las previstas en las demás disposiciones que rigen su situación en la
Armada.
Asimismo, deberá conocer las obligaciones de sus subordinados y las de dos jerarquías superiores.
La ignorancia en el conocimiento de las leyes, reglamentos y disposiciones navales, no exime al personal naval de
su responsabilidad en el cumplimiento de sus deberes.
Artículo 20. Debe tener una acendrada vocación, que se desarrollará con los hábitos de disciplina y abnegación
hasta alcanzar el alto grado de entrega a la carrera naval, que el propio servicio demanda.
Artículo 21. Cumplirá las órdenes con exactitud e inteligencia, sin demora ni murmuraciones. En su cumplimiento ha
de esforzarse en ser fiel a los propósitos del Mando, con gran responsabilidad e iniciativa. Ante lo imprevisto tomará
una decisión coherente con aquellos propósitos y con la unidad de Doctrina Naval.
Artículo 22. Cualquiera que sea su jerarquía, acatará las órdenes de sus superiores. Si considera su deber presentar
alguna objeción la formulará ante su inmediato superior, siempre que no perjudique la misión encomendada, en cuyo
caso la reservará hasta haberla cumplido. Cuando le parezca confusa, podrá pedir le sea aclarada o que se la den
por escrito si por su índole lo amerita.
Artículo 23. Tiene la obligación de enterarse y conocer toda orden, disposición o directiva que emita el Alto Mando
o los Mandos Superiores en Jefe, de acuerdo a su nivel de clasificación.
Artículo 24. Al tomar la iniciativa ante circunstancias imprevistas, debe hacerlo de manera resuelta, responsable y
coherente con los principios de la Doctrina Naval. En la toma de decisiones no deberá obrar con ligereza, apatía, ni
desidia.
Artículo 25. No estará obligado a obedecer las órdenes cuando éstas entrañen la ejecución de actos que
manifiestamente sean contrarios a las leyes o constituyan un delito. En todo caso asumirá la responsabilidad de su
acción u omisión.
Artículo 26. Debe respetar y no realizar las funciones de policía; auxiliará a la autoridad civil únicamente a solicitud
de la misma y con autorización expresa del Alto Mando y sólo intervendrá directamente en caso de flagrante delito,
poniendo sin demora al infractor a disposición de la autoridad competente.
Artículo 27. Observará la exacta aplicación del principio de la subordinación entre grado y grado, como regla
fundamental de la disciplina.
Existe también la subordinación al cargo, por lo que atenderá las indicaciones o instrucciones de otro que, aun siendo
de jerarquía inferior a la suya, se encuentre de servicio y actúe conforme a órdenes o consignas que esté encargado
de hacer cumplir.
Artículo 28. Será respetuoso y leal con sus superiores independientemente del cuerpo o servicio a que pertenezcan
y profesará un noble compañerismo, sólo supeditado al bien del servicio.
Artículo 29. Mantendrá con sus subordinados un contacto personal que le permita conocer y atender sus inquietudes
y necesidades, tratándoles con consideración y deferencia, sin permitirse familiaridades en el servicio o fuera de él,
que puedan afectar su autoridad o prestigio y no tolerará ni disimulará la insubordinación.
Artículo 30. Tendrá presente que el valor, prontitud en la obediencia y exactitud en el cumplimiento del servicio son
virtudes y principios fundamentales a los que nunca se ha de faltar, aunque exijan sacrificios.
Artículo 31. Deberá esforzarse en obtener la confianza de sus superiores en todo lo que se refiere al desempeño de
sus funciones.
Artículo 32. Tendrá presente que el saludo militar constituye la expresión del respeto mutuo, disciplina y unión entre
todos los miembros de las Fuerzas Armadas.
I. Mantener un alto nivel de adiestramiento, con el fin de que la Armada alcance el más eficiente empleo de los
medios;
II. Esforzarse en alcanzar una amplia cultura general, una sólida formación profesional y una adecuada preparación
física, que le permitan cumplir su misión con la debida competencia y actuar con eficacia en sus tareas;
III. Elevar su nivel educativo y sólida formación moral e intelectual, adquiriendo los conocimientos teórico-prácticos
que le permitan desempeñar con toda eficiencia el cargo o comisión que se le asigne, y
Artículo 34. La disciplina deberá ser firme, pero al mismo tiempo razonada; será practicada y exigida como norma
de actuación, teniendo como expresión el acatamiento a las leyes, reglamentos y la exacta y puntual observancia de
las órdenes, como base fundamental del servicio.
Artículo 35. Para demostrar el orgullo de pertenecer a la Armada, el personal naval debe:
I. Permanecer debidamente uniformados dentro de las unidades o establecimientos de la Armada en los horarios y
días establecidos por la rutina;
II. Portar sus uniformes en la forma que lo establece el reglamento correspondiente, con marcialidad y distinción, sin
modificarlos ni mezclar las prendas de los mismos entre sí ni con las de civil;
III. El personal masculino usará el cabello corto, el bigote recortado hasta la comisura de los labios; en caso de usar
barba, lo hará en forma completa, presentable, bien cortada y limpia;
IV. El personal femenino podrá usar anillos, aretes y esclavas en forma moderada y el cabello largo sin ser excesivo,
que le permita usar el tocado de forma estética. En ceremonias y actos protocolarios deberá usar el cabello
completamente recogido; el maquillaje deberá ser discreto, con tonos ligeros sin llegar a ser llamativo y no portará
aretes, prendedores, ni adornos de ninguna clase en el pelo, ni en el uniforme;
VI. Caminar con la cabeza erguida y sin llevar las manos en los bolsillos;
VII. Evitar llamar la atención en la vía pública hablando en voz alta, gritando, profiriendo palabras obscenas o
insolencias, o efectuando actos que provoquen desprestigio a su persona o a la Armada;
VIII. Estando uniformado, sólo entrará en cantinas, garitos u otros centros de vicio o prostitución, cuando el servicio
lo requiera, y
IX. Abstenerse de tomar parte en espectáculos públicos, salvo los deportivos y culturales con la autorización del
Mando de quien dependan, portando uniforme.
X. Llegar a tiempo para el cumplimiento de sus deberes y no justificar sus faltas con excusas de enfermedades o de
fatiga.
Artículo 36. El personal naval escuchará con respeto y sin manifestar desagrado las indicaciones de sus superiores,
no sólo en lo que atañe al servicio, sino también en lo que se relacione con sus costumbres y modo de vivir que
afecten la disciplina o prestigio de la Armada.
Artículo 37. Abstenerse de dar mal ejemplo con sus murmuraciones y tolerarlas entre sus subalternos, así como
hablar mal de sus superiores y subordinados.
Artículo 38. Para el desempeño del servicio el personal naval observará lo siguiente:
I. Conocerá las obligaciones y funciones que implica la ejecución del servicio nombrado, desarrollándolo con el celo
y responsabilidad que éste requiere;
II. Todo servicio en tiempo de paz se desempeñará con igual puntualidad y desvelo que en tiempo de guerra frente
al enemigo;
III. Al desempeñar servicios de apoyo y auxiliares o profesionales, los deberán realizar con igual diligencia que los de
armas, pues hacen posible la vida de las unidades, el bienestar del personal y consumen recursos, y
IV. No mostrar desagrado o apatía por los actos del servicio o comisiones que se le nombren.
Artículo 39. Al informar sobre asuntos del servicio al superior, lo hará de forma objetiva, clara y concisa, sin ocultar
ni desvirtuar nada de cuanto supiere.
Artículo 40. Dará parte a su superior de cuanto sea útil o necesario para el bien del servicio, manteniéndolo enterado
tanto del progreso de las labores encomendadas como de las dificultades, retrasos o impedimentos que se hayan
presentado.
Artículo 41. Tramitará sus solicitudes a través de su inmediato superior. Este conducto podrá salvarse cuando se
trate de asuntos ajenos al servicio o cuando se incurra en queja contra algún superior. En este caso se recurrirá al
inmediato superior de quien haya provenido el agravio o de quien no hubiere recibido la atención correspondiente.
Cuando los diferentes Mandos tampoco hubieren atendido al recurrente, se podrá acudir en última instancia ante el
Mando Supremo.
Artículo 42. El personal de la jerarquía de Marinero a Teniente de Navío podrá solicitar su cambio de adscripción,
siempre y cuando no se perjudique el servicio, exista vacante y motivos que lo justifiquen.
Artículo 43. El personal naval tendrá como plaza habitual de residencia la base de su unidad o la sede del
establecimiento de su adscripción, y por circunstancias atendibles podrá autorizársele fijarla en otra distinta, con la
condición de que pueda cumplir adecuadamente sus obligaciones.
Artículo 44. Sólo podrá salir de su unidad o establecimiento con la autorización expresa concedida por quien esté
facultado para ello y hará uso de su franquicia en los horarios y condiciones que estipule el régimen interno.
Artículo 45. Dentro del territorio nacional, en el uso de su franquicia, podrá separarse de la plaza de su adscripción
con la autorización correspondiente y con la única limitación que le imponga la posibilidad de incorporarse a su unidad,
en los horarios fijados por su Mando.
Artículo 46. Para salir al extranjero, además de observar las mismas prescripciones que la ley impone al ciudadano
mexicano, deberá disponer de la autorización de la superioridad.
Artículo 47. Tendrá la obligación de informar al Mando de quien dependa, la dirección y teléfono de su domicilio, con
objeto de que pueda ser localizado si las necesidades del servicio lo exigen.
Artículo 48. En situaciones de emergencia y por disposición del Alto Mando, permanecerá en su unidad o
establecimiento por el periodo de tiempo que lo exija la situación.
Artículo 49. Podrá pedir su baja del servicio activo de la Armada, cuando no esté conforme con la orientación que el
Mando Supremo dé a la política del país, pero de ninguna manera, mientras esté en servicio, dará mal ejemplo
exteriorizando su disgusto.
Artículo 50. Está obligado a observar estrictamente las normas sobre el uso legítimo de la fuerza, conforme a las
normas aplicables, teniendo siempre presente el respeto que merece la vida humana, por lo que deberá ajustar su
conducta en toda ocasión y circunstancias a los preceptos que protegen los derechos humanos y a los que establecen
los derechos de la guerra.
Artículo 51. El personal naval cumplirá y hará cumplir las órdenes de sus superiores. Conocerá exactamente sus
obligaciones específicas, tanto las generales del servicio como las particulares del puesto que desempeñe.
Artículo 52. El superior debe conocer a sus subordinados, particularmente su capacidad, mentalidad, aptitudes,
cualidades y limitaciones; con la finalidad de obtener su máximo aprovechamiento en el servicio y en la asignación
de las comisiones y cargos que se le encomienden.
Artículo 53. Los superiores respetarán el ejercicio del derecho de petición de sus subordinados, siempre que lo
ejerzan en forma individual, por escrito, de manera respetuosa y por los conductos regulares, mismo que deberá ser
resuelto a la brevedad posible.
Artículo 54. El superior debe inculcar a sus subordinados una disciplina basada en el convencimiento, a razonar las
órdenes para facilitar su comprensión y aceptación, así como a fortalecer su lealtad y confianza a fin de evitar que
éstos obedezcan únicamente por temor al castigo.
Artículo 55. Inculcará al personal bajo su mando, de que conociendo su armamento, material y equipo, contribuirán
a incrementar la operatividad de la unidad para cumplir con éxito la misión encomendada.
Artículo 56. Influir a sus subordinados con su ejemplo, liderazgo y prestigio, alcanzados a través del trabajo constante
y competencia profesional.
II. Promover entre sus subordinados un ambiente de armonía y respeto que genere satisfacción, afecto y orgullo de
estar bajo sus órdenes, y
Artículo 59. Al recibirse una orden en cualquier unidad o establecimiento de la Armada y no se encuentre el
Comandante o Director, el Mando o Dirección recaerá en el Segundo Comandante o equivalente, quien tomará las
medidas necesarias para cumplirla.
Artículo 60. En unidades y establecimientos o en un grupo de elementos de distintas unidades, quien debe asumir
el Mando accidental o incidental será el de mayor jerarquía y antigüedad
Artículo 8. Legalidad.
El principio de Legalidad fomenta el cumplimiento de las normas jurídicas, con un estricto sentido de vocación de
servicio hacia la sociedad, garantizando el profesionalismo, así como los valores de respeto a los derechos humanos
y liderazgo.
Artículo 9. Honradez.
El Principio de Honradez fomenta la rectitud en el ejercicio del empleo, cargo o comisión promoviendo un gobierno
abierto que promueva la máxima publicidad y el escrutinio público de sus funciones ante la sociedad, garantizando la
transparencia y la rendición de cuentas, así como el valor de respeto.
Toda audiencia se desarrollará íntegramente en presencia del Órgano jurisdiccional, así como de las partes que
deban de intervenir en la misma, con las excepciones previstas en este Código. En ningún caso, el Órgano
jurisdiccional podrá delegar en persona alguna la admisión, el desahogo o la valoración de las pruebas, ni la emisión
y explicación de la sentencia respectiva.
Artículo 10. Principio de igualdad ante la Ley
Todas las personas que intervengan en el procedimiento penal recibirán el mismo trato y tendrán las mismas
oportunidades para sostener la acusación o la defensa. No se admitirá discriminación motivada por origen étnico o
nacional, género, edad, discapacidad, condición social, condición de salud, religión, opinión, preferencia sexual,
estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los
derechos y las libertades de las personas
Las autoridades velarán por que las personas en las condiciones o circunstancias señaladas en el párrafo anterior,
sean atendidas a fin de garantizar la igualdad sobre la base de la equidad en el ejercicio de sus derechos. En el caso
de las personas con discapacidad, deberán preverse ajustes razonables al procedimiento cuando se requiera.
a. Acoso Laboral: Conducta que se presenta sistémicamente en un nivel similar en la jerarquía ocupacional, a partir
de una serie de actos o comportamientos hostiles hacia uno de los integrantes de la relación laboral, con el objetivo
de intimidar, opacar, aplanar, amedrentar o consumir emocional o intelectualmente a la víctima o mermar su
autoestima, salud, integridad, libertad o seguridad, con miras a excluirla, infringir agresiones verbales, asignar
excesiva carga de trabajo etc.
b. Acoso Sexual: Es una forma de violencia con connotación lasciva en la que, si bien no existe la subordinación,
hay un ejercicio abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima,
independientemente de que se realice en uno o varios eventos.
c. Autoridad investigadora: La autoridad en las Secretarías, los Órganos internos de control, la Auditoría Superior
de la Federación y las entidades de fiscalización superior de las entidades federativas, así como las unidades de
responsabilidades de las Empresas productivas del Estado, encargada de la investigación de Faltas administrativas;
d. Autoridad substanciadora: la autoridad en las Secretarías, los Órganos internos de control, la Auditoría Superior
y sus homólogas en las entidades federativas, así como las unidades de responsabilidades de las Empresas
productivas del Estado que, en el ámbito de su competencia, dirigen y conducen el procedimiento de
responsabilidades administrativas desde la admisión del Informe de presunta responsabilidad administrativa y hasta
la conclusión de la audiencia inicial. La función de la Autoridad substanciadora, en ningún caso podrá ser ejercida por
una Autoridad investigadora;
e. Autoridad resolutora: Tratándose de Faltas administrativas no graves lo será la unidad de responsabilidades
administrativas o el servidor público asignado en los Órganos internos de control. Para las Faltas administrativas
graves, así como para las Faltas de particulares, lo será el Tribunal competente;
f. Capacitación: El proceso por el cual las personas servidoras públicas son inducidas, preparadas y actualizadas
para el eficiente desempeño de sus funciones y su desarrollo profesional y, cuando corresponda, para contribuir a la
certificación de capacidades profesionales o competencias;
g. Certificación: El proceso de validación formal de capacidades o competencias adquiridas por una persona a través
de un proceso de evaluación;
h. Comunicación asertiva: Se refiere a la forma de comunicación que deberá de adoptarse con la presunta víctima,
sin adoptar prejuicios de género que pudieran revictimizar o agredirle de manera discriminada, particularmente si es
mujer. Asimismo, implica el uso de un lenguaje claro, simple y accesible;
j. Conflicto de Intereses: La posible afectación del desempeño imparcial y objetivo de las funciones de las personas
servidoras públicas en razón de intereses personales, familiares o de negocios.
k. Corrupción: abuso del poder o posición para beneficio propio que puede clasificarse en corrupción a gran escala,
menor y política, según la cantidad de fondos perdidos y el sector en el que se produzca.
l. Debido proceso: Implica respetar los derechos procedimentales de las partes, tales como la presunción de
inocencia, de acuerdo con las leyes aplicables;
m. Denuncia: La manifestación de hechos presuntamente irregulares que se hacen del conocimiento de la autoridad
por la y/o el denunciante (presunta víctima) o por un tercero en los que se encuentren involucradas personas
servidoras públicas en el ejercicio de sus funciones. Incluye la manifestación por escrito.
n. Discriminación: Toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que, por acción u omisión, con intención o sin
ella, no sea objetiva, racional ni proporcional y tenga por objeto o resultado obstaculizar, restringir, impedir,
menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades, cuando se base en
uno o más de los siguientes motivos: el origen étnico o nacional, el color de piel, la cultura, el sexo, el género, la edad,
las discapacidades, la condición social, económica, de salud o jurídica, la religión, la apariencia física, las
características genéticas, la situación migratoria, el embarazo, la lengua, las opiniones, las preferencias sexuales, la
identidad o filiación política, el estado civil, la situación familiar, las responsabilidades familiares, el idioma, los
antecedentes penales o cualquier otro motivo;
o. Estereotipos de género: Son aquellos atributos que se relacionan con las características que social y
culturalmente han sido asignadas a hombres y mujeres a partir de las diferencias físicas, biológicas, sexuales y
sociales basadas principalmente en su sexo;
p. Formato de primer contacto: El formato que para tal efecto es empleado en la Secretaría de Marina.
q. Hostigamiento Sexual: El ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor
en el ámbito laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad
de connotación lasciva.
r. Hostigamiento Laboral: Acoso laboral que se presenta de manera vertical descendente, cuando la agresividad o
el hostigamiento laboral se realiza entre quienes ocupan puestos de jerarquía superioridad respecto de la víctima
independientemente de que se realice en uno o varios eventos. Es equiparable con el abuso de autoridad.
s. Mediador de la Secretaría de Marina: Instancia unipersonal que tiene como misión intervenir y gestionar las
medidas necesarias para consolidar un ambiente laboral libre de maltrato, desigualdades, violencia, segregación o
discriminación y propicie el ejercicio de los derechos humanos del personal que preste sus servicios en la Secretaría
de Marina.
t. Órgano Interno de Control: La unidad administrativa a cargo de promover, evaluar y fortalecer el buen
funcionamiento del control interno en los entes públicos, así como aquellas otras instancias de los Órganos
constitucionales autónomos que, conforme a sus respectivas leyes, sean competentes para aplicar las leyes en
materia de responsabilidades de servidores públicos;
u. Persona Asesora. La o las personas designadas que orientan y acompañan al o la denunciante (presunta víctima),
en la prevención de conflicto de intereses, durante la presentación y seguimiento de denuncias por presuntos actos
de discriminación.
v. Persona Consejera: La persona designada en términos del numeral 14 del Protocolo para la Prevención, Atención
y Sanción del Hostigamiento Sexual y Acoso Sexual que orientará y acompañará al denunciante (presunta víctima)
durante la presentación y seguimiento de denuncias por presuntos actos de Hostigamiento Sexual y Acoso Sexual.
w. Persona Denunciante: La persona física o moral, o el servidor público que acude ante la Secretaría de Marina
con el fin de denunciar actos u omisiones que pudieran constituir o vincularse con faltas a la Disciplina Naval o
Administrativas.
x. Perspectiva de Género: La metodología y los mecanismos que permiten identificar, cuestionar y valorar la
discriminación, desigualdad y exclusión de las mujeres, que se pretende justificar con base en las diferencias
biológicas entre mujeres y hombres, así como las acciones que deben emprenderse para actuar sobre los factores
de género y crear las condiciones de cambio que permitan avanzar en la construcción de la igualdad de género.
y. Presidenta o Presidente del Comité: La persona que preside el Comité de Ética y Prevención de Conflictos de
Intereses.
z. Presunta Víctima: La persona que ha presentado una queja en materia de Derechos Humanos al ser afectada
directa o indirectamente en su esfera jurídica al ser objeto de presunto Hostigamiento Sexual o Acoso Sexual,
Hostigamiento Laboral, Acoso Laboral o Discriminación.
aa. Primer Contacto: El momento dentro de la Secretaría, preferentemente ante la Persona Consejera, en que la
denunciante (presunta víctima) cuando se incumpla el Código de Conducta de la SEMAR en lo relativo al
Hostigamiento Sexual o Acoso Sexual, recibe orientación precisa y libre de prejuicios, sobre las vías o instancias en
donde se atenderá su caso.
bb. Protocolo: El presente Protocolo para la atención de denuncias por incumplimiento al Código de Conducta de la
SEMAR;
cc. Reglas de Integridad: Las Reglas de Integridad para el ejercicio de la función pública;
dd. Revictimización: Profundización de un daño recaído sobre la presunta víctima o denunciante derivado de la
inadecuada atención institucional;
ee. Secretaria o Secretario Ejecutivo: La persona designada por la presidenta o presidente del Comité de ética y
de prevención de conflictos de intereses.
ff. Sensibilización: La primera etapa de la Formación en materia de prevención, atención y sanción del hostigamiento
sexual y acoso sexual, en la que se incluyen los conocimientos generales, normativos y su relación con la Perspectiva
de género;
gg. Persona servidora pública: La persona que desempeñe un empleo, cargo o comisión de cualquier naturaleza
en la Administración Pública Federal.
hh. Subcomité: Instrumentos de integración permanente o temporal para atender las quejas contra el Hostigamiento
Sexual, Acoso Sexual; Hostigamiento Laboral y Acoso Laboral; Discriminación, Corrupción y Conflictos de intereses
por Personal Naval y Civil.
ii. Unidades Administrativas: Unidades o Establecimientos de la Secretaría de Marina con atribuciones para tratar
asuntos administrativos, disciplinarios y derechos humanos: Comandante del Mando Naval, Junta de Almirantes,
Junta Naval, Inspección y Contraloría General de Marina y la Unidad de Promoción y Protección de los Derechos
Humanos, Unidad de Atención Ciudadana.
jj. Violencia contra las Mujeres: Cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufrimiento
psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el ámbito privado como en el público
Capítulo I
Generalidades
7. En la interpretación y aplicación del Protocolo se deberán considerar los derechos, principios y postulados
siguientes:
a) Cero tolerancia a las conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual;
b) Perspectiva de género;
c) Acceso a la justicia;
d) Pro persona;
e) Confidencialidad;
f) Presunción de inocencia;
h) Prohibición de represalias;
i) Integridad personal;
j) Debida diligencia;
k) No revictimización;
l) Transparencia; y
m) Celeridad.
iv. Pronunciamiento, con los siguientes elementos mínimos:
a. Explicitar el compromiso de cero tolerancia frente a conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual y cualquier
forma de violencia contra las mujeres, así como los tipos de sanciones a los que puede haber lugar por estas
conductas;
b. Reafirmar el compromiso para erradicar las conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual.
c. Definir el hostigamiento sexual y acoso sexual de conformidad con lo establecido en la Ley General de Acceso de
las Mujeres a una vida Libre de Violencia;
d. Expresar, de forma enunciativa más no limitativa, las conductas que vulneran la Regla 13 de "comportamiento
digno" de las Reglas de Integridad para el Ejercicio de la Función Pública, publicadas en el Diario Oficial de la
Federación el 6 de septiembre de 2016. El pronunciamiento debe explicitar que la prohibición de estas conductas
incluye al personal, público usuario y personal sin nombramiento como personas prestadoras de servicio social,
personal de honorarios y personas subcontratadas, entre otras;
f. Explicitar el compromiso de interpretar y aplicar el Protocolo para la prevención, atención y sanción del
hostigamiento sexual y acoso sexual, con pleno respeto de los derechos humanos y bajo los principios establecidos
el numeral 7 de este Protocolo;
g. Compromisos particulares de la institución para erradicar las conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual;
b) Asegurar que la totalidad del personal reciba al menos una sesión anual de Sensibilización en materia de igualdad
entre mujeres y hombres y prevención del hostigamiento sexual y acoso sexual;
c) Brindar facilidades para el proceso formativo de Sensibilización de quienes integran los Comités y para la
Certificación de las Personas consejeras;
d) Promover una cultura institucional de igualdad de género y un clima laboral libre de violencia, y documentar la
campaña de difusión que anualmente se lleve a cabo, entre otros, para prevenir y erradicar el hostigamiento sexual y
acoso sexual;
f) Fortalecer las capacidades de las personas servidoras públicas para identificar conductas que impliquen
hostigamiento sexual y acoso sexual, y
g) Proporcionar a la Persona consejera los medios para llevar a cabo sus actividades con oportunidad en los casos
de hostigamiento sexual y acoso sexual.
23. La presunta víctima podrá seguir el procedimiento ante las instancias que sugiere el Protocolo, teniendo la facultad
de acudir a cualquiera de las siguientes:
a) Persona consejera;
b) Comités, u
Lo anterior, sin perjuicio de que la presunta víctima elija cualquier otra vía que considere más adecuada a sus
intereses.
24. La presunta víctima podrá elegir ser acompañada por la Persona consejera, a efecto de recibir la orientación sobre
las instancias para denunciar las conductas de hostigamiento sexual y acoso sexual
34. La recepción de denuncias será a través de los mecanismos que para tal efecto establezcan las autoridades
investigadoras. Su presentación podrá realizarse:
a) Por parte de la Presunta víctima, la cual puede ser presentada sin la exigencia de evidencias; y
b) Por parte del Comité.
44. Las medidas de protección deben ser tendientes a evitar la revictimización, la repetición del daño y a garantizar
el acceso a la justicia en sede administrativa, la igualdad jurídica y la no discriminación, de manera enunciativa más
no limitativa, comprenden las siguientes:
a) La reubicación física, cambio de unidad administrativa, o de horario de labores ya sea de la presunta víctima o de
la persona presuntamente responsable;
b) La autorización a efecto de que la presunta víctima realice su labor o función fuera del centro de trabajo, siempre
y cuando sus funciones lo permitan;
c) La restricción a la persona presuntamente responsable para tener contacto o comunicación con la presunta víctima;
y
d) Canalizar y orientar a la presunta víctima a otras instancias con la finalidad de que reciba apoyo psicológico, social
o médico, entre otras posibilidades.