JUEZA PONENTE: BLANCA ELENA ANDOLFATTO CORREA
EXPEDIENTE NºAB42-G-2018-000001
En fecha 7 de agosto de 2018, se recibió en la Unidad de Recepción y
Distribución de Documentos (URDD) de las Cortes de lo Contencioso
Administrativo de Caracas, hoy Juzgados Nacionales Primero y
Segundo Contencioso Administrativo de la Región Capital, escrito
contentivo de la Demanda de Nulidad interpuesta conjuntamente con
Medida Cautelar de Suspensión de Efectos por el abogado Luis
Eduardo Henríquez, inscrito en el Instituto de Previsión Social del
Abogado bajo el N° 102.405, actuando con el carácter de Apoderado
Judicial de la ARQUIDIÓCESIS DE VALENCIA, erigida según Bula o
Decreto Pontificio de fecha 12 de noviembre de 1974, firmada por Su
Santidad Pablo VI, con personalidad jurídica de derecho público, de
conformidad con lo establecido en el artículo IV de la Ley aprobatoria
del Convenio celebrado entre la República de Venezuela y la Santa
Sede Apostólica, publicado en la Gaceta Oficial de la República de
Venezuela Nº 27.551, de fecha 24 de septiembre de 1964, contra el
INSTITUTO NACIONAL DE TIERRAS URBANAS (INTU).
En fecha 20 de septiembre de 2018, se dio cuenta al Juzgado de
Sustanciación de este Juzgado Nacional Segundo.
En fecha 25 de Septiembre de 2018, el Juzgado de Sustanciación de
este Órgano Jurisdiccional declaró la competencia de este Juzgado
Nacional Segundo Contencioso Administrativo para conocer de la
presente causa; admitió la Demanda interpuesta; ordenó notificar a
los ciudadanos Presidente del Instituto Nacional de Tierras Urbanas
(INTU), Ministerio del Poder Popular de Hábitat y Vivienda, Comité de
Tierras Urbanas denominado CTU “El Rincón”, Fiscal General de la
República, y Procurador General de la República.
En esta misma fecha, el Juzgado de Sustanciación ordenó comisionar
amplia y suficientemente al Juzgado Superior Contencioso
Administrativo de la Región Centro-Norte de la Circunscripción Judicial
del estado Carabobo, a los fines de practicar la notificación del
Comité de Tierras Urbanas denominado CTU “El Rincón”; instó a la
parte demandante a consignar los fotostatos requeridos para
practicar las notificaciones correspondientes; solicitó al Presidente del
Instituto Nacional de Tierras Urbanas (INTU) el expediente
administrativo relacionado con el presente caso; ordenó abrir el
cuaderno separado a los fines de la tramitación de Medida Cautelar
solicitada, ordenó librar el cartel de emplazamientos a los terceros
interesados, y finalmente, ordenó la remisión del presente expediente
a este Órgano Colegiado, una vez cumplidas dichas notificaciones.
Posteriormente, en fecha 23 de marzo de 2023, el Juzgado de
Sustanciación de este Órgano Jurisdiccional dictó auto mediante el
cual declaró que: “(…) de la revisión exhaustiva de las actas
procesales que conforman el presente expediente, este Órgano
Jurisdiccional observa que, desde el 03 de noviembre de 2021, fecha
en que la parte actora compareció, a presentar una diligencia ante la
unidad de Recepción y Distribución de Documentos (URDD) donde
solicitó se emplazara Comité (sic) de Tierras Urbanas denominado
CTU ‘El Rincón’, y visto que desde la mencionada fecha hasta el
presente, han transcurrido más de un (01) año, sin que la parte haya
ejecutado ninguna otra actuación a los fines de darle continuidad al
presente juicio”, razón por la cual, se ordenó remitir el presente
expediente a este Juzgado Nacional Segundo.
En fecha 9 de mayo de 2023, se designó la ponencia a la Juez
BLANCA ELENA ANDOLFATTO CORREA, a quien se ordenó pasar el
presente expediente, a los fines que este Juzgado Nacional dicte la
decisión correspondiente. En esta misma fecha, se pasó el presente
expediente a la Jueza Ponente.
Examinadas las actas procesales que conforman el presente
expediente, este Juzgado Nacional Segundo pasa a dictar sentencia,
en los siguientes términos:
-I-
DE LA DEMANDA INTERPUESTA
CONJUNTAMENTE CON MEDIDA CAUTELAR DE SUSPENSIÓN DE
EFECTOS
En fecha 7 de agosto de 2018, el abogado Luis Eduardo Henríquez,
actuando con el carácter de Apoderado Judicial de la Arquidiócesis de
Valencia, supra identificada, interpuso Demanda de Nulidad
conjuntamente con Medida Cautelar de Suspensión de Efectos, con
fundamento en los siguientes alegatos de hecho y de derecho:
Manifestó, que interpuso: “(…) RECURSO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO DE NULIDAD en contra de la Resolución
Administrativa suscrita por el Presidente del Instituto Nacional de
Tierras Urbanas (INTU) en fecha 8 de diciembre de 2017, Nº INTU-DP-
Nº --0040 y, notificada a (su) representada en fecha 09 de febrero de
2018 dictada en el marco del procedimiento especial de prescripción
adquisitiva para la regularización de la tenencia de las tierras
privadas nomenclatura INTU-CJ-PA-02-2017 (…)”. (Mayúscula y
negrillas del original). (Agregado de este Juzgado).
Alegó, que: “(…) La Resolución Administrativa en cuestión adolece de
una revisión profunda sobre la ‘posesión’- que no se trata de
cualquiera según el Código Civil vigente- y sus bases para calificar en
esta modalidad de prescripción adquisitiva especial están fundadas
en premisas falsas. Todo lo anterior, sirve de contexto para dejar
sentado que el acto administrativo recurrido contiene ‘sesgos’ al sólo
tomar en cuenta los argumentos presentados por los solicitantes y sin
verificar su veracidad e ignorar los presentados por (su) representada,
lo cual, constituye un quebrantamiento al debido proceso en el marco
del procedimiento administrativo terminó por afectar el derecho de
propiedad de la ARQUIDIÓCESIS DE VALENCIA, específicamente, sobre
el área de terreno que el INTU adjudicó de forma ilegal (…)”.
(Mayúsculas y negrillas del original). (Agregado de este Juzgado).
Denunció, falso supuesto de hecho, en virtud que: “(…) La premisa
fáctica, entiéndase, la supuesta posesión en el inmueble desde el año
1957 ha debido de mostrarse de forma fehaciente por los solicitantes,
sin embargo, no encontramos elementos de comprobación para
sustentar tal situación fáctica que daría fundamento a la reclamación
en vía administrativa…”, además que: “(…) se crea una contradicción
temporal que demuestra la inconsistencia de elementos probatorios
que destruyen el supuesto de hecho mediante el cual el INTU ha
dictado su decisión administrativa. Es precisamente el punto donde
esta honorable Corte debe determinar la desviada conducta del ente
público, fundamentalmente, porque en un procedimiento
administrativo de esa naturaleza las circunstancias de orden factico
(posesión) tiene que estar plenamente comprobadas para incidir en la
esfera del derecho constitucional de propiedad, tal como lo establece
el artículo 115 constitucional, el cual, se ha quebrantado
directamente (…)” .Agregado de este Juzgado).
Refirió, la inmotivación escasa y su repercusión en el derecho
constitucional a la defensa en: “(…) el acto administrativo recurrido
incurre en una deformada visión de la realidad tomando hechos
aislados para subsumirlos en unos supuestos que no comprenden el
fundamento de la decisión recurrida. (…) no aducimos que el acto
administrativo impugnado adolezca de motivación, sino que su
motivación no es inteligible-ambigua- para algo tan específico como
lo es la afectación del derecho de propiedad. La motivación escasa
irrumpe con la garantía del debido proceso y al derecho a la defensa”.
De la recurribilidad del acto y la violación al derecho a la defensa,
expreso que: “(…) la Resolución administrativa impugnada, sólo
indica la posibilidad de impugnarlo en sede judicial pero no establece
el órgano Jurisdiccional competente para conocer de la posible
demanda ni su disposición temporal para el ejercicio del recurso
contencioso de nulidad”.
Delató, el quebrantamiento directo a su derecho de propiedad, ya
que: “(…) la propiedad del inmueble afectado es indubitablemente de
la ARQUIDIOCESIS DE VALENCIA, la cual, no solo fue reconocida por el
propio ente público en el procedimiento sino que se promovieron los
documentos públicos que conforman su título, además, la exhibición
con base documental del ejercicio pleno sobre el dominio del
inmueble no sólo con declaraciones de las autoridades municipales
puesto que también se consignaron documentos de compra-venta de
fechas recientes donde se han realizado actos y negocios jurídicos
que demuestran el efectivo ejercicio de su derecho de propiedad
(…)”. (Mayúsculas y negrillas del original).
Solicitó, medida cautelar de suspensión de efectos del acto
administrativo impugnado, indicando en cuanto a la apariencia del
buen derecho: “(…) la ARQUIDIÓCESIS DE VALENCIA es propietaria del
inmueble afectado por la Resolución Administrativa impugnada según
consta en el testamento otorgado por el prebitero (sic) Bachiller
Vicente Seijas, ante el escribano Diego Melean, quien anotó en los
folios siguientes hasta el 50 del protocolo de contratos públicos con
fecha 21 de abril de 1798, modificado por codicilos de fecha 07 (sic) y
17 de Mayo del mismo año, y, según auto de posesión judicial del
Juzgado de Circuito de Valencia de fecha 14 de noviembre de 1856,
ejecutado por el Juzgado de Paz de Naguanagua, el 24 de noviembre
de 1857 y, según las resultas del juicio de Reivindicación seguido por
Miguel Toro y sus sucesores contra el presbítero José Manuel
Hernández, cura párroco de la iglesia de Naguanangua (sic) en los
años 1857-1864, como consta en todo el expediente de 63 folios
archivado en la Oficina Principal de Registro Público del estado
Carabobo y, según Titulo Supletorio de propiedad y posesión
Registrado en la Oficina Subalterna de Registro del Distrito de
Valencia del estado Carabobo, en fecha 15 de abril de 1971, bajo el
Nº 04, folios 16 al 20, tomo 22, del protocolo primero. Además, tal
como fue consignado en el presente escrito como anexo, la cedula
catastral emitida por la alcaldía del Municipio Naguanagua del estado
Carabobo, así como, el reconocimiento expreso en el acto
administrativo impugnado”. (Mayúsculas y negrillas del original).
Con relación al periculum in mora, manifestó que: “(…) se configura
en atención al grave perjuicio que significa para nuestra representada
la ejecución del referido acto administrativo (PROMOVER FORZADA E
ILEGALMENTE LA OCUPACIÓN EN TERRENOS PROPIEDAD PRIVADA),
vista la afección considerable producto de la Resolución
Administrativa ilegal y violatoria a las garantías constitucionales (…)”
(Mayúsculas y negrilla del original).
Finalmente solicitó, que: “(…) la presente DEMANDA DE NULIDAD DE
ACTOS DE EFECTOS PARTICULARES sea admitida y sustanciada
conforme a derecho y sea declarada CON LUGAR en la sentencia
definitiva y, en consecuencia se declare la NULIDAD ABSOLUTA de la
Resolución administrativa suscrita por el Presidente del Instituto
Nacional de Tierras Urbanas (INTU) en fecha 08 de diciembre de 2017,
Nº INTU-DP-Nº--0040, y notificada a (su) representada en fecha 09
(sic) de febrero de 2018 dictada en el marco de prescripción
adquisitiva para la regularización de la tenencia de tierras privadas
nomenclatura INTU-CJ-PA-02-2017. Y, finalmente, decrete la medida
cautelar solicitada conforme a lo dispuesto en el artículo 104 de la
Ley Orgánica de la Jurisdicción Contencioso Administrativa, ordenando
de inmediato la suspensión de los efectos del acto administrativo
impugnado”. (Mayúsculas y negrilla del original).
-II-
CONSIDERACIONES PARA DECIDIR
• -De la competencia
Declarada y aceptada la competencia para conocer de la presente
causa por el Juzgado de Sustanciación de la entonces Corte Segunda
(hoy Juzgado Nacional Segundo), mediante decisión de fecha 25 de
Septiembre de 2018, corresponde en esta oportunidad emitir un
pronunciamiento en torno a lo señalado por el juzgado de
Sustanciación mediante auto de fecha 23 de marzo de 2023, a través
del cual, indicó que han transcurrido más de un (1) año, sin que la
parte haya realizado una actuación para impulsar la continuidad de la
causa.
En este sentido, se observó que el Juzgado de Sustanciación de este
Órgano Jurisdiccional, dejó constancia que: “(…) de la revisión
exhaustiva de las actas procesales que conforman el presente
expediente, este Órgano Jurisdiccional observa que, desde el 03 de
noviembre de 2021, fecha en que la parte actora compareció, a
presentar una diligencia ante la unidad de Recepción y Distribución
de Documentos (URDD) donde solicitó se emplazara Comité (sic) de
Tierras Urbanas denominado CTU ‘El Rincón’, y visto que desde la
mencionada fecha hasta el presente, han transcurrido más de un (01)
año, sin que la parte haya ejecutado ninguna otra actuación a los
fines de darle continuidad al presente juicio”.
En atención a lo antes expuesto, resulta necesario traer a colación lo
dispuesto en el artículo 41 de la Ley Orgánica de la Jurisdicción
Contencioso Administrativa, el cual lo siguiente:
“Artículo 41. Toda instancia se extingue por el transcurso de un año
sin haberse ejecutado ningún acto de procedimiento por las partes,
salvo que el acto procesal siguiente le corresponda al Juez o Jueza, tal
como la admisión de la demanda, la fijación de la audiencia y la
admisión de pruebas.
Declarada la perención, podrá interponerse la acción inmediatamente
después de la declaratoria”.
En relación con la disposición legal transcrita, la consolidada, pacífica
y reiterada jurisprudencia de la Sala Político Administrativa del
Tribunal Supremo de Justicia, mediante sentencia N° 00673 de fecha
30 de octubre de 2019, indicó que:
“La norma antes transcrita, prevé el transcurso de un (1) año sin
haberse ejecutado ningún acto de procedimiento por las partes, como
presupuesto para declarar -bien sea de oficio o a instancia de parte-
que se ha consumado la perención de la instancia en una
determinada causa, estableciéndose de forma expresa excepciones a
tal declaratoria, específicamente en aquellos casos en los cuales
corresponda al Juez o la Jueza emitir pronunciamiento, a saber: la
admisión de la demanda, la fijación de una audiencia y la admisión de
pruebas.
Al respecto, este Alto Tribunal ha señalado que la perención de la
instancia es un mecanismo anómalo de terminación del proceso, en el
sentido que el pronunciamiento dictado por el operador de justicia no
produce cosa juzgada material, pudiendo el demandante interponer
nuevamente la acción en similares términos en que fue propuesta
anteriormente, siempre que se encuentre dentro del lapso legal
previsto a tales fines.”
Adicionalmente, la referida Sala, en el mencionado fallo, mencionó:
“(…) ha establecido que “(…) este instituto procesal se constituye,
así, en un mecanismo de ley diseñado con el propósito de evitar que
los procesos se perpetúen y los órganos de administración de justicia
deban procurar la composición de causas en las cuales no existe
interés de los sujetos procesales (…)”. (Vid. Sentencias de esta Sala
Nros. 0853 y 217 de fechas 21 de septiembre de 2010 y 23 de marzo
de 2017, respectivamente). (…)”.
Debe acotarse además, que del artículo 41 de la Ley Orgánica de la
Jurisdicción Contencioso Administrativa, antes trascrito, permite
advertir que, el supuesto de procedencia de la figura procesal en
análisis comporta la concurrencia de dos requisitos, a saber: i) la
paralización de la causa durante el transcurso de un año, que debe
computarse a partir de la fecha en que se efectuó el último acto de
procedimiento y, ii) la inactividad de las partes durante el referido
período, en el que no realizaron acto de procedimiento alguno; sin
incluir el Legislador procesal el elemento volitivo de las partes para
que opere la perención de la instancia; por el contrario, con la sola
verificación objetiva de los requisitos aludidos, procede de pleno
derecho, bastando, en consecuencia, un pronunciamiento mero
declarativo dirigido a reconocer la terminación del proceso por esta
vía.
Al efecto, tal como lo ha señalado la doctrina y la jurisprudencia,
deberá entenderse como acto de procedimiento, aquel que sirva para
iniciar, sustanciar y decidir la causa, sea efectuado por las partes o
por el Tribunal y, en caso de emanar de terceros, debe igualmente
revelar su propósito de impulsar o activar la misma, hasta culminar el
procedimiento -presentación de los informes y antes de ser vista la
causa- (Vid. Sentencia número 2.673, dictada por la Sala
Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en fecha 14 de
diciembre de 2001, caso: DHL Fletes Aéreos, C.A. y otros).
Asimismo, en materia de perención de la instancia debe atenderse a
lo previsto en el encabezado del artículo 267 del Código de
Procedimiento Civil, cuyo texto establece:
“Artículo 267.- Toda instancia se extingue por el transcurso de un año
sin haberse ejecutado ningún acto de procedimiento por las partes. La
inactividad del juez después de vista la causa, no producirá la
perención…”. (Negrilla y resaltado de este Juzgado).
De la norma transcrita anteriormente, se desprende que este instituto
procesal se erige como un mecanismo de Ley, diseñado con el
propósito de evitar que los procesos se perpetúen en el tiempo y los
órganos de administración de justicia procuren la composición de
causas en las cuales no exista interés por parte de los sujetos
procesales.
Establecido lo anterior, esta Instancia Jurisdiccional estima que en el
caso objeto de estudio resulta oportuno observar las actuaciones
suscitadas en el presente procedimiento, insertas en el expediente
judicial, por considerar que las mismas contienen elementos de
importancia a los fines de analizar si en la causa se produjo o no la
perención de la instancia, y al efecto observa que:
-Riela del Folio 1 hasta el folio 26 del expediente judicial, la presente
Demanda interpuesta conjuntamente con Medida Cautelar en fecha 7
de agosto de 2018, por el abogado Luis Eduardo Henríquez, antes
identificado, actuando con el carácter de Apoderado Judicial de la
Arquidiócesis de Valencia, contra el Instituto Nacional de Tierras
Urbanas (INTU).
-Riela a los folios 83 y 85 del expediente judicial, decisión de fecha 25
de septiembre de 2018, dictada por el Juzgado de Sustanciación
declarando la competencia de este Juzgado Nacional Segundo
Contencioso Administrativo para conocer de la presente causa;
admitió la Demanda interpuesta; ordenó notificar a los ciudadanos
Presidente del Instituto Nacional de Tierras Urbanas (INTU), Ministerio
del Poder Popular de Hábitat y Vivienda, Comité de Tierras Urbanas
denominado CTU “El Rincón”, Fiscal General de la República, y
Procurador General de la República.
Asimismo, ordenó comisionar amplia y suficientemente al Juzgado
Superior Contencioso Administrativo de la Región Centro-Norte de la
Circunscripción Judicial del estado Carabobo, a los fines de practicar
la notificación del Comité de Tierras Urbanas denominado CTU “El
Rincón”; instó a la parte demandante a consignar los fotostatos
requeridos para practicar las notificaciones correspondientes; solicitó
al Presidente del Instituto Nacional de Tierras Urbanas (INTU) el
expediente administrativo relacionado con el presente caso; ordenó
abrir el cuaderno separado a los fines de la tramitación de Medida
Cautelar solicitada, ordenó librar el cartel de emplazamientos a los
terceros interesados, y finalmente, ordenó la remisión del presente
expediente a este Órgano Colegiado, una vez cumplidas dichas
notificaciones.
-Riela al folio 113 del expediente judicial, diligencia de fecha 3 de
noviembre de 2021, presentada por la representación judicial de la
parte demandante, ya identificadas, mediante el cual expuso que: “en
virtud de las resultas negativa de la notificación ordenada al ‘CTU
RINCÓN’ a través de la comisión ordenada, a su vez, al Juzgado
Estadal Contencioso Administrativo de la Región Centro-Norte de la
Circunscripción Judicial del estado Carabobo, solicito a este Juzgado
de Sustanciación, se sirva librar el cartel respectivo. La presente
actuación tiene como finalidad demostrar el interés procesal de darle
continuidad al presente proceso judicial”.
-Riela al folio 114 del expediente judicial, auto del Juzgado de
Sustanciación de fecha 11 de noviembre