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Exposición 22

San Agustín de Hipona fue un filósofo cristiano que abordó la música como una ciencia basada en principios matemáticos y proporciones armónicas, creyendo que podía elevar el alma hacia Dios. En su obra 'De Musica', distingue entre música práctica y teórica, y considera que la música puede despertar emociones profundas que dirigen a la devoción. A pesar de sus preocupaciones sobre el placer sensorial que la música puede provocar, aceptó su uso en el culto cristiano, siempre que se utilice con moderación y con un propósito edificante.

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Exposición 22

San Agustín de Hipona fue un filósofo cristiano que abordó la música como una ciencia basada en principios matemáticos y proporciones armónicas, creyendo que podía elevar el alma hacia Dios. En su obra 'De Musica', distingue entre música práctica y teórica, y considera que la música puede despertar emociones profundas que dirigen a la devoción. A pesar de sus preocupaciones sobre el placer sensorial que la música puede provocar, aceptó su uso en el culto cristiano, siempre que se utilice con moderación y con un propósito edificante.

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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación


Conservatorio de Música Juan Manuel Olivares
Estética

San Agustín de Hipona

Docente: Cesar Rumbos Estudiante: Silvia


Paola
Serene
San Agustín de Hipona (Aurelio Agustino, 354-430 EC) fue el
primer filósofo importante de la era cristiana. Fue el obispo de
Hippo Regius en Numidia durante los últimos años
del Imperio Romano, y su obra más famosa, La ciudad de Dios,
describió lo que él creía que era la causa de este declive. En sus
obras, también abordó cuestiones como el pecado original o el
libre albedrío

Agustín nació en el 354 EC en la ciudad de Tageste, Numidia


(actual Argelia), y asistió a la escuela tanto en Madaura como
en Cartago, donde estudió gramática y retórica. Mientras que su
madre era cristiana, su padre era pagano y luego se convirtió,
posiblemente en su lecho de muerte, al cristianismo
Desilusionado, acabó rechazando el cristianismo por el estilo de
escritura y la crudeza doctrinal de la Biblia, y se volvió a las
enseñanzas del profeta persa Mani (216-276 EC). El maniqueísmo
era una mezcla de budismo, cristianismo, judaísmo
insatisfecho tanto con el maniqueísmo como con la antigua
Academia de Platón en Atenas. Viajó a Roma, donde consiguió un
puesto como profesor municipal de retórica en Milán.
Mientras estaba en Milán, conoció al renombrado teólogo obispo
Ambrosio (339-397 EC), quien había fusionado el cristianismo con
las enseñanzas del filósofo ateniense Platón. Con una conciencia
renovada, Agustín comenzó a estudiar los escritos de Platón y
Plotino, lo que lo llevó a interesarse por el neoplatonismo.
Utilizaría esta nueva pasión por el neoplatonismo para defender y
afirmar la teología cristiana.

Trabajos
En sus obras De ordine y De musica desarrolla sus concepciones
estéticas, basadas en los conceptos de orden, número y armonía.
Estas ideas provienen del pitagorismo y del platonismo. Sin
embargo, en San Agustín estas nociones adquieren un carácter
definitivamente cristiano, puesto que para este autor el orden, el
número y la armonía provienen de Dios. En sus escritos afirma
que la música es la ciencia de la buena modulación y que, como
tal, permite al hombre alcanzar la virtud y elevarse hasta Dios.

Dentro de los Seis Libros sobre la Músics se encuentran dos


bloques claramente distintos. Los primeros cinco libros son un
manual científico dentro de los que el mismo San Agustín llamó
«libros sobre las disciplinas» (disciplinarum libros). Estos
constituyen un tratado sobre la parte de la música conocida como
«rítmica». En estos libros se ocupa de las duraciones de los
sonidos, de la combinación de sonidos largos y breves (pies
métricos), de la sucesión de estos pies métricos (metros) y de la
constitución de los versos. Y lo hace a partir de ejemplos tomados
de la métrica latina, vehículo oportuno de las realidades musicales
que pretende explicar.

La música, dentro de este esquema, es, pues, una ciencia que,


partiendo del deleite o la percepción de una melodía bella (suave),
se eleva desde allí para descubrir los principios matemáticos que
la rigen; de allí la definición que propuso el autor africano:
“Musica est scientia bene modulandi (Música es la Comprendida
de esta forma, Agustín logró diferenciar claramente y tomar
partido en la distinción entre música de uso y música teórica –
docta, o ciencia musical- presente en su tiempo. En términos
generales, la primera se refiere al hecho acústico y a su
producción; asuntos que dentro del esquema ontológico
neoplatónico se referían al trato con la materialidad de la música
Agustín da un paso más dentro de la discusión de la música. Una
vez encontrados los principios estables de modulación del tiempo
musical expande su campo de aplicación a los demás objetos
temporales. De este modo, no sólo las piezas musicales estarían
gobernadas por las proporciones originadas a partir de la unidad:
el mundo creado está gobernado por los números y las relaciones
matemáticas, de allí que el estudio de la música sirva también
para comprender la constitución ontológica del mundo.1
Agustín describe la música usando la estructura general del signo
en su
doble relación, a la cual ya nos referimos. Principalmente, en los
Comentarios a los salmos desarrolla este asunto. Por un lado,
describe instrumentos y formas musicales en cuanto cosas y, por
otro, señala qué significan, es decir, muestra el contenido al que
apuntan. Por ejemplo, las flautas significan el anuncio de la
palabra, la cítara y el salterio las obras, el coro, la caridad, entre
otros
elementos. Citemos sólo un ejemplo. En los Comentaios a los
salmos 97 y 32 señala Agustín: “Notad los instrumentos que aduce
en las semejanzas: con trompeas dúctiles y con sonido de corneta.
¿Qué significa ‘trompetas dúctiles’ y 17 Esto es lo que Agustín
denomina fuerza de la palabra o significado Prada Dussán,
Maximiliano Vía del significante y vía del significado: función
anagógica de la música en San Agustín da Fortuna? ¿Revista
Electrónica sobre Antigüedades e Medievo trompetas de cuerno’?
Las trompetas dúctiles son de bronce; se construyen machacando.
Si machacando, luego golpeando” (San Agustín, 1966: 97. 6;

o San Agustín definía la música como "la ciencia de la


buena modulación". Para él, la música no era
simplemente un arte, sino una disciplina basada en
principios matemáticos y proporciones armónicas.
o Él creía que la música, al igual que las matemáticas,
podía conducir al alma hacia la contemplación de
verdades eternas.
o San Agustín veía la música como un medio para elevar el
alma hacia Dios. Creía que la música podía despertar
emociones y sentimientos profundos, y que estos podían ser
dirigidos hacia la devoción y la contemplación divina.
o En sus "Confesiones", describe cómo la música de los himnos
y salmos lo conmovía profundamente, llevándolo a un estado
de éxtasis espiritual.

o San Agustín consideraba que a través de la música se podía


llegar a las armonías eternas, las cuales se encontraban en
Dios.
o El objetivo principal de su obra "De Musica" era conducir a
los lectores desde el conocimiento de los ritmos y números
que rigen la música práctica, hasta los ritmos y números
eternos, que se encuentran en Dios.

o la armonía musical no es un mero accidente de la naturaleza,


sino una manifestación de un principio superior. Según la
concepción neoplatónica que él adopta, todo en el cosmos
está regido por proporciones y números, lo que demuestra la
existencia de un orden divino. La música, al estar basada en
estas proporciones, se convierte en una herramienta para
contemplar la verdad y acercarse a Dios.
o San Agustín tenía una visión ambivalente sobre la música en
relación con la moral. Por unlado, reconocía su poder para el
evar el espíritu, pero por otro, temía que su atractivosensori
al pudiera distraer del camino de la virtud.

o En Las Confesiones, expresa su preocupación por el deleite


que le producía la músicalitúrgica, pues le resultaba difícil di
scernir si su emoción provenía de un auténtico fervorreligios
o o simplemente del placer del sonido. Esta preocupación ref
leja la influencia de suformación maniquea previa a su conve
rsión al cristianismo, donde el placer sensorial eravisto con s
ospecha.

o A pesar de estas dudas, Agustín aceptó la música como un in


strumento válido para el cultocristiano, siempre que se utiliz
ara con moderación y con un propósito edificante. Para él, la
música debía subordinarse a la Palabra de Dios y servir com
o un medio para reforzar la fe yla contemplación divina.

o En este sentido, San Agustín influyó en la tradición cristiana


posterior, ayudando aestablecer una visión de la música dent
ro de la Iglesia en la que su uso debía ser reguladopara evita
r excesos sensuales y emocionales.

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