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CONCLUSIÓ1

Los sistemas de bajo flujo son esenciales en aplicaciones clínicas y técnicas, ofreciendo eficiencia y bajo costo, aunque presentan limitaciones que deben ser consideradas. La implementación adecuada de oxigenoterapia puede reducir significativamente la mortalidad infantil por neumonía, destacando la importancia de protocolos basados en evidencia. La experiencia en entornos hospitalarios resalta la responsabilidad de la enfermería en el uso consciente y efectivo del oxígeno como recurso vital.

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CONCLUSIÓ1

Los sistemas de bajo flujo son esenciales en aplicaciones clínicas y técnicas, ofreciendo eficiencia y bajo costo, aunque presentan limitaciones que deben ser consideradas. La implementación adecuada de oxigenoterapia puede reducir significativamente la mortalidad infantil por neumonía, destacando la importancia de protocolos basados en evidencia. La experiencia en entornos hospitalarios resalta la responsabilidad de la enfermería en el uso consciente y efectivo del oxígeno como recurso vital.

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CONCLUSIÓN

Los sistemas de bajo flujo representan una herramienta fundamental en contextos


donde se requiere un suministro controlado y constante, ya sea en aplicaciones
clínicas como la oxigenoterapia o en sistemas hidráulicos de precisión. Su
eficiencia, simplicidad y bajo costo los hacen ideales para situaciones en las que
no se necesita un ajuste dinámico del flujo. Sin embargo, es crucial tener en
cuenta sus limitaciones, como la sensibilidad a las variaciones en el patrón
respiratorio del paciente (en el caso médico) o la presión del sistema (en el caso
técnico), para garantizar su correcto funcionamiento y evitar resultados no
deseados.

Diversos estudios científicos respaldados por la OMS y la revista The Lancet


Global Health han demostrado que la implementación adecuada de sistemas de
oxigenoterapia, con apoyo del personal de enfermería capacitado, puede reducir la
mortalidad infantil por neumonía hasta en un 35%. Esto resalta la necesidad de
integrar protocolos basados en evidencia científica, incluso en unidades primarias
de salud.
COMENTARIOS PERSONALES

Desde una perspectiva profesional y humana, el trabajo con oxigenoterapia en


contextos reales demuestra la responsabilidad que conlleva cada intervención de
enfermería. En mi experiencia en entornos hospitalarios, he presenciado cómo la
elección oportuna de una cánula nasal, bien instalada, logró estabilizar a un
paciente en insuficiencia respiratoria sin necesidad de trasladarlo a terapia
intensiva.

Asimismo, durante la pandemia de COVID-19, muchas instituciones colapsaron


por falta de sistemas de alto flujo. En esos casos, el conocimiento del sistema de
bajo flujo, junto con estrategias de posicionamiento y monitoreo constante, fue
esencial para salvar vidas. Enfermería, entonces, no es solo aplicar cuidados, sino
hacerlo con conciencia clínica, empatía y rigor técnico.

Este tipo de conocimientos no deberían considerarse avanzados, sino básicos


para todo profesional de enfermería. El oxígeno puede ser un recurso limitado,
pero su correcto uso lo convierte en un recurso poderoso. Y eso es parte de
nuestra misión: convertir lo esencial en vital.
ANEXOS

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