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Tema 1 Medieval

El documento analiza el arte medieval cristiano en España, enfocándose en el periodo prerrománico hispano y el impacto de las invasiones bárbaras, especialmente de los visigodos, en la Península Ibérica. A pesar de su dominio político, los visigodos no aportaron innovaciones artísticas significativas, y su cultura fue en gran medida una derivación del arte romano tardío. La unificación del reino visigodo bajo el catolicismo marcó un hito en la historia cultural de Hispania, aunque su influencia artística fue mínima y se considera que no hubo un verdadero arte visigodo en el sentido estricto.

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Tema 1 Medieval

El documento analiza el arte medieval cristiano en España, enfocándose en el periodo prerrománico hispano y el impacto de las invasiones bárbaras, especialmente de los visigodos, en la Península Ibérica. A pesar de su dominio político, los visigodos no aportaron innovaciones artísticas significativas, y su cultura fue en gran medida una derivación del arte romano tardío. La unificación del reino visigodo bajo el catolicismo marcó un hito en la historia cultural de Hispania, aunque su influencia artística fue mínima y se considera que no hubo un verdadero arte visigodo en el sentido estricto.

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Arte Medieval Cristiano en España

Tema 1. Prerrománico Hispano. El fin de la romanidad. Hispania bajo el dominio


visigodo. El reino de Toledo.

1. Contexto histórico

El límite entre la época romana y la alta Edad Media se sitúa con las invasiones
bárbaras, aunque ya durante el último siglo del Imperio Romano se evidenciaba una
marcada decadencia. Esta decadencia se caracterizó por:

- Un gobierno más autocrático.


- Instituciones con mayores problemas de funcionamiento.

En la Península Ibérica aparece un grupo bárbaro germánico: los visigodos. Aunque no


representan un cambio artístico significativo, sí establecen una entidad política que
afecta directamente al arte producido en la región. Los visigodos fundaron, en coalición
con los habitantes locales, un reino y una base cultural que perduró durante mucho
tiempo, transformando la época romana en la alta Edad Media.

Las invasiones bárbaras se produjeron en los siglos IV y V y tuvieron múltiples


causas:

- Debilidad del Imperio Romano.


- Administración menos eficiente.
- Descenso demográfico.
- Separación del Imperio (en Imperio Romano de Occidente y de Oriente), lo
cual debilitó su situación.
- Otros problemas internos que facilitaron la llegada de estos pueblos.

Las invasiones provinieron de pueblos que habitaban más allá del río Rin y del
Danubio. Aunque llevaban más de 200 años en esa región, no habían logrado avanzar
debido a la sólida frontera romana.

Lo interesante es que muchos de estos pueblos, en su mayoría germánicos, comenzaron


a romanizarse al estar en contacto con las fronteras del Imperio. Esto provocó un
proceso de aculturación, adoptando elementos de la cultura romana y perdiendo en
parte sus propias tradiciones.
Cuando el Imperio perdió fuerza, estos pueblos encontraron la oportunidad de emigrar
debido a diversas razones:

- Económicas
- Sociales
- Climatológicas

Además, en el siglo IV apareció desde las estepas un pueblo llamado los hunos,
caracterizados por:

- Una cultura rudimentaria.


- Condiciones precarias de vida.
- División social entre una parte guerrera y otra campesina.

Las oleadas de invasiones bárbaras que se dan fueron:

1. Primera Oleada, protagonizada por: suevos, vándalos, alanos y burgundios.

2. Segunda Oleada, de migración constante y más duradera, realizada por:


francos, anglos y sajones. Esta fue posterior a las invasiones en la Península
Ibérica y se desarrolló gradualmente.

3. Tercera Oleada, con una invasión de los lombardos en el norte de Italia, junto
con otros pueblos menos relevantes para este contexto.

Hispania fue invadida en el año 409 por los suevos, vándalos y alanos, quienes
cruzaron el Rin aprovechando que se había congelado. Estos pueblos enteros
aprovecharon las buenas vías romanas para entrar en Galia (Francia) y luego en la
Península Ibérica, saqueando las ciudades por las que pasaban desde el 409 hasta el
414.

El ejército romano no pudo socorrer a Hispania, ya que se encontraba ocupado en otras


zonas del Imperio. Para frenar estas invasiones, el gobierno romano decidió enviar
como tropas auxiliares a otro pueblo bárbaro: los visigodos. A diferencia de los demás,
los visigodos no entraron como saqueadores, sino como parte del ejército romano,
aunque previamente también habían participado en saqueos.

Los godos eran originalmente un pueblo procedente de Suecia. Se trasladaron a Polonia


y luego emigraron al sur, asentándose en la zona de la actual Ucrania. Allí se dividieron
en dos grupos:
- Ostrogodos (del este).
- Visigodos (del oeste).

En la frontera del Imperio Romano de Oriente, los visigodos se vieron obligados a


huir tras la llegada de los hunos, enfrentándose al Imperio. Durante este periodo, se
convirtieron al cristianismo arriano, una secta oriental. En el año 378, en la batalla
de Adrianópolis, derrotaron al ejército del Imperio Romano de Oriente, provocando la
muerte del emperador. Tras esto, los visigodos huyeron hacia Occidente.

En el 401, nombraron a Alarico como su rey. Alarico decidió que la mejor forma de
escapar era dirigirse a Italia, en territorio del Imperio Romano de Occidente. Llegó a
Roma y la saqueó en el 410, lo que provocó que el ejército romano permaneciera en
Italia en lugar de acudir en ayuda de la Península Ibérica.

Posteriormente, Alarico intentó llegar al norte de África, pero tuvo que regresar al
norte de Italia para enfrentarse a los romanos. En lugar de continuar con el conflicto,
los romanos alcanzaron un pacto de foedus (federación) con los visigodos, por el cual:

- Los visigodos actuarían como militares del ejército romano, ayudando a


proteger Hispania de las invasiones bárbaras.
- A cambio, se les permitió asentarse en el suroeste de la Galia.

Alarico nombró a un emperador y secuestró a Gala Placidia con la intención de


emparentarse con la familia real. Su pueblo se trasladó a la Península Ibérica bajo la
condición de expulsar a los bárbaros saqueadores a cambio de obtener un territorio
donde asentarse. Este primer asentamiento visigodo se convirtió en el Reino de
Tolosa, con capital en Toulouse.

Cumpliendo su misión, expulsaron a los pueblos que saqueaban la Península Ibérica:

- Alanos, que desaparecieron del mapa.


- Suevos, quienes huyeron a la actual Galicia y fundaron su propio reino.
- Vándalos, que se instalaron en el norte de África.

Una vez cumplido su papel, los visigodos regresaron al Reino de Tolosa, donde
permanecieron durante 100 años. Para controlar el territorio hispano, mantuvieron
tropas en los Pirineos y en ciudades importantes, aunque no ocuparon la Península
Ibérica.
En el año 507, a principios del siglo VI, los visigodos fueron expulsados del Reino de
Tolosa por otro pueblo germánico de la segunda oleada de invasiones, los francos,
quienes descendieron desde el norte y los derrotaron casi por completo. Los visigodos
huyeron hacia el sur, estableciéndose en la Península Ibérica, aunque solo
conservaron la región de Narbonensis en el sur de Francia.

Se cree que se
asentaron
inicialmente en la
región marcada en
los mapas al oeste,
con Barcelona
como primera
capital, seguida de
Mérida y,
finalmente, Toledo,
elegida por su
ubicación
estratégica en un promontorio de fácil defensa y en el cruce de las principales vías de
comunicación norte-sur.

Tras la caída del Imperio Romano, el gobierno de Hispania quedó en manos de los
reyes y la nobleza visigoda, quienes inicialmente eran arrianos. Aunque dominaban el
territorio, no se mezclaron con la población hispano-romana. Se promulgaron leyes
que prohibían el matrimonio entre visigodos e hispano-romanos. Además,
establecieron su propia iglesia arriana con obispos propios, en contraposición a la
religión católica
que seguía la
nobleza terrateniente romana (patricios), lo que generó una marcada separación
social.

En Andalucía, los visigodos no lograron imponer su dominio debido al control que


mantenía la población romana preexistente. En los mapas, se observa que las zonas
no dominadas por los visigodos incluyen esta región y otras al sur, controladas por
patricios romanos.

Durante este periodo, el emperador Justiniano intentó recomponer el Imperio


Romano. Conquistó parte del sur de Hispania, denominándola Provincia Spaniae,
como se observa en los mapas de la época.

Leovigildo, rey visigodo, creó las condiciones para fundar un estado unitario en la
Península Ibérica. Unificó a los visigodos y se propuso reconquistar todos los
territorios, incluyendo las zonas controladas por los orientales en el sur, territorios
independientes y el reino de los suevos en el norte. Estableció su capital en Toledo y,
durante las décadas de 560 y 570, emprendió esta labor de unificación, conquistando a
los suevos, Córdoba y el Guadalquivir, y fundó Vitoria como campamento militar
para controlar a los vascos. Además, creó una corte en Toledo con símbolos reales y
ceremonias al estilo de los emperadores de Constantinopla.

Sin embargo, no logró unificar a la población debido a su negativa a abandonar el


arrianismo. La Iglesia católica, la institución de origen romano más influyente en la
Península Ibérica, se negó a apoyarlo mientras no renunciara a esta fe. Fue su hijo,
Recaredo, quien se convirtió al catolicismo y fundó Recópolis en Guadalajara,
siguiendo el modelo de los emperadores romanos.

Recaredo selló un pacto con la Iglesia católica y la nobleza hispano-romana en el III


Concilio de Toledo (589). Este acuerdo estableció la conversión al catolicismo de
todos los habitantes del reino, garantizando el apoyo de la Iglesia y anulando las leyes
de segregación racial. A partir de entonces, los nobles visigodos comenzaron a
casarse con hispano-romanos, sentando las bases de un reino unificado, conocido
como el Reino de los Godos, que se mantuvo como mito cultural en Hispania hasta el
siglo XI.

En cuanto a la influencia cultural y artística de los visigodos en Hispania, esta fue


prácticamente nula. Provenían de una cultura protohistórica insignificante en
comparación con la romana. Aunque gobernaron, no aportaron innovaciones
artísticas; el llamado arte visigodo es en realidad una derivación del arte romano
tardío, conocido como arte de Toledo.

Según historiadores como Panofsky, el reino visigodo representa el último reducto del
arte de la Antigüedad, por lo que se le denomina arte "subantiguo", al derivar del
arte clásico. Esta época también se conoce como época isidoriana debido a San
Isidoro de Sevilla, quien recopiló y organizó una vasta cantidad de conocimientos de
la Antigüedad en sus obras, adaptándolos a la cultura cristiana de su tiempo.

Hasta el año 711, que marca el inicio del cambio de régimen, durante más de 100 años
funcionó este reino unificado entre hispano-romanos y visigodos. Fue la época del
renacimiento isidoriano, protagonizado por San Isidoro de Sevilla y sus
contemporáneos, quienes recuperaron gran parte de la cultura de la Antigüedad que
había estado en peligro durante el siglo VI. A principios del siglo VII, un rey llamado
Sisebuto consiguió expulsar los últimos reductos del Imperio Romano de Oriente en la
costa sur, hasta Cartagena. De hecho, esta ciudad fue conquistada por los visigodos en
625, y a partir de entonces no quedaba ningún otro poder político en la Península
Ibérica.

De esta época mítica, conocida como el reino "subantiguo", destaca un rey llamado
Recesvinto, quien tiene una corona votiva conservada con su nombre. Durante la
primera mitad del siglo VI, era conocido como Flavius Recesvinto. En su época se
completó el Liber Iudiciorum, el libro de las leyes del Imperio Romano.

Se fortaleció la monarquía y se empezó a crear una sociedad feudal, tanto de señores


eclesiásticos como civiles, y la mayoría de la población pasó a ser sierva de estos
aristócratas, descendientes de patricios y guerreros visigodos. Esto no resulta extraño,
ya que, con la llegada de los musulmanes, muchos de ellos se convirtieron al islam para
ser liberados de su situación de servidumbre.

Creada esta sociedad, a finales del siglo VII hubo una serie de malas cosechas y
epidemias. La feudalización de la sociedad terminó cuando se produjo el cambio de
régimen. Se formaron dos bandos para hacerse con el trono: uno liderado por el noble
visigodo Witiza y otro por Rodrigo. Estalló una guerra civil, y uno de los bandos pidió
ayuda a nobles musulmanes del norte de África. Tras el pacto con los musulmanes, la
batalla se decantó a favor del bando que los había solicitado, y tan estrecha fue su
alianza que llevaron a cabo el asesinato de la familia del otro pretendiente al trono. Para
consolidar el nuevo régimen islámico, se enviaron tropas a todos los territorios. En
general, Witiza llamó a los musulmanes para que lo ayudaran contra Rodrigo, pero esto
terminó con la llegada de los musulmanes para dominar el territorio, culminando en la
conquista del año 711.

La mayoría de las ciudades se rindieron sin luchar. Los antiguos señores de la tierra en
zonas como Murcia o Zaragoza continuaron siendo los mismos que en época romana y
visigoda, aunque ahora bajo dominio musulmán. En Murcia, por ejemplo, Teodomiro
configuró un reino propio, mientras que en Zaragoza la familia de los Cassius se
mantuvo hasta el siglo X, cambiando su nombre a Banu Qasi.

La tradición romana se mantuvo en un Estado construido a su imagen y semejanza, por


lo que el cambio de régimen con la llegada de los musulmanes no supuso una
transformación drástica. En el año 711, desapareció el reino visigodo.

¿Qué supuso el final del Imperio Romano y las invasiones bárbaras para la cultura
y el arte en general? ¿Y qué significaron para la Península Ibérica?

La época de las invasiones tuvo un papel decisivo a nivel político, pero su influencia
cultural sobre el Imperio Romano fue prácticamente nula. Su importancia radica en lo
político y económico, pero no en lo cultural. Por ello, a menudo se dice que "no se
puede hablar de arte merovingio, ostrogodo o visigodo, y mucho menos aplicado a los
territorios del Imperio Romano que conquistaron".

El arte y la cultura propios de los bárbaros eran mínimos. Su producción artística,


propia de pueblos protohistóricos, era muy simple, con características primitivas,
esquemáticas y geométricas, destacando únicamente un mayor desarrollo en el trabajo
de los metales. Su cultura no pudo influir significativamente en la cultura tardoantigua
de los territorios que conquistaron.

La época de las invasiones es problemática debido a la falta de datos, la confusión en


los acontecimientos y la dificultad de establecer hipótesis claras. Algunos historiadores
han defendido que los pueblos germánicos tuvieron cierta relevancia en la cultura de los
territorios conquistados, mencionando una supuesta germanización. Sin embargo, hoy
en día se considera que no aportaron nada. Muchos de estos pueblos habían estado en la
frontera del Imperio Romano y se habían aculturado, perdiendo su cultura original y
adoptando la mediterránea. Hay que diferenciar entre su impacto sociopolítico y su
influencia en el arte y la cultura, que fue prácticamente inexistente.

Existen tres fuentes fundamentales para el desarrollo del arte en esta época, que derivan
de las tradiciones previas:

- La tradición tardorromana (la más importante).


o Dentro de esta, destaca la Iglesia cristiana, que aporta su propia visión
artística.
- La influencia de los pueblos bárbaros que llegaron al Imperio Romano (de
menor impacto).

Se trata de un arte de los primeros siglos de la Edad Media, surgido tras la caída del
Imperio Romano. Al ser heredero de la tradición de la Antigüedad Clásica, aunque
con una notable pérdida de calidad, los historiadores lo denominan arte subantiguo.
Esta denominación se aplica especialmente a las regiones de la Península Ibérica que
mejor conservaron la tradición de la Antigüedad.

Características del arte tardorromano o tardoantiguo:

- Las técnicas y las formas arquitectónicas derivan de la tradición romana, pero


se observa una progresiva pérdida de capacidad técnica.
- En arquitectura, esta pérdida no es tan evidente, pero en las artes figurativas se
aprecia un claro abandono del naturalismo.
o El naturalismo helenístico, desarrollado por los griegos, es sustituido
por convenciones más simbólicas, tanto por limitaciones técnicas como
por cambios socio-ideológicos.
o En pintura y mosaico, se sigue la línea artística anterior, aunque ya en los
últimos siglos del Imperio Romano se empezaron a notar estos cambios.

Las limitaciones técnicas se exageran con el tiempo, lo que acentúa la transición del
arte tardoantiguo al subantiguo. Además, los ataques contra Roma provocaron la
desaparición de escultores, arquitectos y otros artistas, lo que afectó a la producción
artística.

Tipologías artísticas según diversas hipótesis:

1. Arte clásico típico.


2. Arte provincial: piezas de menor calidad producidas fuera de los grandes
centros urbanos.
3. Arte plebeyo: asociado a clases populares con menos recursos y formación
artística.

Otra hipótesis diferencia la producción artística según la ubicación geográfica:

- En las grandes ciudades, el arte mantenía su refinamiento.


- En poblaciones más pequeñas, se desarrolló un arte más rudimentario, lo que se
conoce como el "tercer mundo" de la Antigüedad.

Con la desaparición del Imperio Romano, el gran arte clásico helenístico dejó de
producirse. En su lugar, predominó el arte plebeyo de las clases bajas, mientras que el
arte de las ciudades romanas dejó de exportarse y fue sustituido por el de los pequeños
pueblos.

Otras influencias artísticas:

- Reaparición del arte prerromano: El arte celtíbero vuelve a emerger, lo que


indica que nunca desapareció por completo.
- El papel de Constantinopla: Durante la época de las invasiones, la capital
artística del mundo mediterráneo era Constantinopla, centro de la corte
imperial.
o Esta ciudad, junto con Siria y Egipto, conservaba el arte helenístico
antiguo, y su influencia fue clave para el desarrollo del arte subantiguo
en Occidente.
o Este contacto con el Mediterráneo oriental explica muchas de las
características artísticas que surgieron en la época.

Hispania fue uno de los territorios más antiguos del Imperio Romano y uno de los más
romanizados, debido a su antigüedad y proximidad. Además, estaba altamente
cristianizada, ya que fue uno de los primeros lugares de Occidente donde llegó el
cristianismo, incluso antes de que el Imperio Romano adoptara oficialmente esta
religión. Aunque aún existían grupos de herejes y reductos paganos, Hispania era
esencialmente romana.
Los hispanos de la época eran patriotas romanos. Como menciona Prudencio, existía un
género literario llamado Laudes Hispaniae, que exaltaba las virtudes de Hispania.
Además, algunos de los emperadores más importantes del Imperio eran hispanos.

Administrativamente, Hispania era una diócesis de la prefectura de las Galias, que


incluía Gran Bretaña, la Galia, Hispania y parte del norte de África. Contaba con una
sólida organización municipal, grandes obras de ingeniería y ciudades bien
estructuradas, que con las invasiones fueron decayendo.

La Iglesia en Hispania estaba bien organizada y asentada en el territorio. Sus obispos


eran, en muchos casos, hijos de grandes personajes de la nobleza, herederos de los
patricios. Un ejemplo destacado es San Isidoro de Sevilla, que poseía un alto nivel
educativo, reflejando la estrecha relación entre la aristocracia y el clero.

En las ciudades existía una importante población de mercaderes y artesanos, pero con la
caída del Imperio Romano, la economía pasó a ser mayoritariamente agrícola, lo que
provocó la pérdida de importancia de los centros urbanos. Se estima que la Península
Ibérica tenía entre 7 y 8 millones de habitantes, mientras que la llegada de los
visigodos al sur de Francia no superó los 100.000. Cuando se establecieron en Hispania,
la población visigoda rondaba entre 40.000 y 50.000, de los cuales más de la mitad eran
campesinos, lo que limitó significativamente su influencia cultural en el territorio.

Además, Hispania mantenía sus tradicionales contactos con el Oriente Mediterráneo y el


norte de África, regiones de gran relevancia histórica. Desde la época de los fenicios,
Hispania había tenido una relación más estrecha con Cartago, Siria y Líbano que con el
norte de Europa, y estos vínculos solo se intensificaron con el tiempo. África, junto con
los sirios y egipcios, desempeñó un papel crucial en el arte, tanto a través de la
importación de obras como mediante los viajes realizados por los hispanos a estas
regiones.

Por esta razón, no es correcto hablar de un arte visigodo como tal, ni siquiera de un arte
mezclado. En todo caso, podemos referirnos al arte hispano en época visigoda o al arte
hispanovisigodo, aunque esencialmente sigue siendo bajorromano o subantiguo. Se
trata de un arte derivado del mundo clásico con algunas influencias, sobre todo
orientales, desarrollado bajo un Estado unitario que integraba tanto a hispanos como a
godos. Esta es la periodización más adecuada para describir la producción artística de la
época.
2. Primeras manifestaciones

2.1. Artes plásticas y decorativas

Sarcófago del Museo Arqueológico de Córdoba (primera mitad del siglo IV)

Este sarcófago sufrió


daños por parte de los
almohades, quienes
destruyeron las cabezas
de las figuras. Sin
embargo, aún se pueden apreciar su estructura arquitectónica, la alternancia clásica de
frontones triangulares y curvos, así como las columnas clásicas. Presenta un uso del
claroscuro, y sus figuras son algo más achatadas en comparación con el arte
puramente clásico, aunque sigue siendo un ejemplo de arte hispanorromano.

Los temas representados son ya cristianos. Antes de la caída del Imperio Romano, en
el siglo IV, encontramos numerosos ejemplos de este tipo, sobre todo sarcófagos, como
este, que fue realizado en Roma y posteriormente exportado a las provincias para
personas de alta importancia. Su iconografía y estilo son característicos de la Roma del
siglo IV (320-350 d.C.).

Lauda sepulcral de Rufo (Ermita de Monte Cilla,


Huesca)

Además de los sarcófagos, también conservamos otros


ejemplos artísticos como mosaicos en basílicas y villas. La
lauda sepulcral de Rufo, un sacerdote, se encuentra sobre
su tumba. En ella, Rufo aparece orando y porta un crismón.
Su estilo es muy provincial y se fecha en mediados del
siglo IV.

Desde el saqueo de Roma en el año 410, durante el siglo V,


predominaron los talleres locales, que marcaron la evolución artística de la época.
Destacan los sarcófagos, con influencias orientales o africanas, caracterizados por una
técnica escultórica menos elaborada, con un arte más plano y poco naturalista.
Sepulcro de las Orantes
(Necrópolis de Tarragona,
principios del siglo V)

Este sarcófago, elaborado en


Cartago, fue trasladado a
Tarragona, donde aún se
conserva. Su nombre proviene
de las dos figuras femeninas que
aparecen en actitud de oración.
Aunque la técnica utilizada en los personajes es poco detallada, la decoración con
estrígiles (motivo ondulado) está bien conseguida.

El material utilizado es mármol norteafricano. En el centro del sarcófago aparece el


difunto, representado con una toga romana, lo que indica que era un patricio romano.
A través de los pliegues esquemáticos y el rostro simplificado, se observa una pérdida
de calidad técnica, en comparación con épocas anteriores.

Este tipo de arte, importado del norte de África, muestra un avance hacia un estilo más
simbólico y menos naturalista, aunque aún conserva ciertos relieves y volúmenes.

Sarcófago de Leocadio (Tarragona)

Otro sarcófago
conservado en
Tarragona,
denominado así por la
inscripción que posee.
Aunque su estilo se asemeja a los sarcófagos del norte de África, se diferencia en que
fue elaborado con material local, lo que sugiere que fue realizado en la propia
Tarragona.

Se pueden observar elementos clásicos como estrígiles y molduras, junto con dos
figuras que representan escenas bíblicas relacionadas con la salvación del alma, en
consonancia con su función funeraria. Entre las escenas destacadas, se encuentran:

- El sacrificio de Isaac, simbolizando la salvación divina.


- La entrega de las Tablas de la Ley a Moisés, en la que Dios es representado
mediante una mano, siguiendo la tradición iconográfica de evitar la
representación directa de Dios.

En esta época, las figuras muestran pies paralelos y las telas presentan líneas rígidas,
sin reflejar la caída natural de los pliegues, lo que demuestra una tendencia más
simbólica que realista. Aunque las posturas aún conservan cierta naturalidad, se ha
perdido la sofisticación del arte anterior.

Sarcófago de Écija

Este sarcófago, de influencia africana y más avanzada, presenta las siguientes


representaciones:

- Daniel en el foso de los leones


- El Buen Pastor
- El sacrificio de Isaac

Se trata de una pieza peculiar,


ya que fue hallada en
Andalucía y contiene
símbolos cristianos, pero los
nombres de las figuras están
escritos en griego, lo que
indica su posible procedencia oriental. Otro detalle llamativo es que solo la parte
frontal está tallada, ya que el sarcófago estaba diseñado para colocarse contra una pared.
Esta es una característica típica del arte occidental, a diferencia del arte oriental, en el
que los sarcófagos solían estar esculpidos en todos sus lados.

Una de las características estilísticas que empieza a definirse en esta época es la talla a
bisel. En este tipo de trabajo, el escultor dibujaba las figuras sobre la piedra y vaciaba el
fondo sin modelar en relieve las formas. En este sarcófago, sin embargo, se han
rebajado los bordes de las figuras. En general, todo es muy esquemático y
simplificado, aunque destaca un detalle interesante: el altar del sacrificio de Isaac está
representado en perspectiva, lo que mantiene un vestigio del arte de la Antigüedad
clásica.

Sarcófago de Quintana-Bureba (Burgos, principios del siglo V)


Este sarcófago, encontrado en la provincia de Burgos, presenta varias particularidades:

- Está esculpido en los cuatro lados, lo cual es inusual en el arte occidental y


sugiere una clara influencia oriental.
- La iconografía no es típica de Occidente, ya que representa escenas más
propias del arte oriental, entre ellas:
o Joaquín ante el sumo sacerdote
o Visión de la escalera de Santa Perpetua
o San José como varón elegido

Este tipo de sarcófagos


eran más comunes en el
Oriente cristiano, lo que
confirma la fuerte
influencia oriental en esta pieza, tanto en la forma como en los temas representados.

Crismón martirial de Lugo (siglo V)

Otra pieza suelta que refleja la evolución del arte en este período
es el crismón martirial hallado en Lugo. Esta obra también
confirma las características previamente mencionadas en el arte
funerario de la época.

2.2. Arquitectura de la época

De esta época se conservan principalmente cimientos de edificios, lo que permite


conocer la planta original de las construcciones. Sin embargo, es difícil determinar con
precisión si pertenecen a este período o a uno posterior, ya que no siempre existen datos
concretos para su datación. Solo en casos excepcionales, cuando se encuentran
monedas u otros elementos fechables, se puede precisar su cronología.

Estos edificios, a lo largo del tiempo, fueron transformados y adaptados a nuevas


necesidades, por lo que su aspecto original a menudo ha cambiado.

La mayoría de los edificios conservados son religiosos, ya que la arquitectura civil


perdió importancia con el declive del Imperio Romano y no se ha conservado en gran
medida. La iglesia, en cambio, tenía los recursos y el poder para mantener sus
construcciones.
Podemos clasificar esta arquitectura dentro del arte provincial, con una fuerte
influencia del norte de África, pero con rasgos que comienzan a ser específicamente
hispanos, con detalles únicos que solo se encuentran en la península.

Los edificios más comunes de esta época son mausoleos y basílicas, aunque existe una
gran limitación en el estudio de la arquitectura urbana. Los grandes edificios de las
ciudades no se han conservado bien, lo cual es comprensible, ya que las ciudades han
seguido habitadas y sus edificaciones han sido reutilizadas y reformadas a lo largo de
los siglos. En cambio, los edificios rurales han permanecido más intactos, permitiendo
un mejor estudio de sus características arquitectónicas, aunque eran construcciones
secundarias en comparación con las urbanas.

Las basílicas pueden dividirse en dos tipos:

- Basílicas convencionales
- Basílicas de ábsides enfrentados

Mausoleo de la Villa de la Dehesa de la Cocosa (Badajoz, siglo IV)

Este mausoleo es un edificio funerario,


probablemente destinado a un personaje
importante o incluso a un mártir cristiano.
Se encuentra dentro del recinto de una villa
romana, cuyos límites aún pueden observarse
en los restos arqueológicos.

Entre sus elementos principales destacan:

- Un ábside con un sarcófago, lo que sugiere que el enterrado era una figura
relevante dentro de la comunidad cristiana.
- Un baptisterio adjunto, con una piscina bautismal de forma escalonada, que
permitía el acceso y la salida.

Desde el punto de vista arquitectónico, este mausoleo conserva muchas formas


típicamente romanas, como el uso de curvas, ábsides y absidiolos. En concreto, su
estructura se conoce como tetraconcha, es decir, con una planta de cuatro ábsides
dispuestos de forma simétrica.

Otros elementos destacados de su planta incluyen:


- Un pórtico con lados curvos
- Cuatro columnas en la segunda estancia, lo que sugiere que la construcción
estaba abovedada, dado el grosor de sus muros.

Este edificio es un ejemplo claro de cómo, en el siglo IV, la tradición arquitectónica


romana seguía plenamente vigente en la construcción de mausoleos. La planta del
edificio es centralizada, lo cual era una característica habitual en este tipo de
construcciones funerarias.

En el ábside principal, se observa una forma circular, en lugar de la tradicional forma


semicircular. Este detalle es importante, ya que anticipa el uso del ábside en
herradura, una característica que se hará más frecuente con el tiempo.

Mausoleo Octogonal de Las Vegas de


Pueblanueva (Toledo, siglo V)

De este mausoleo solo se han conservado los


cimientos, pero su estructura permite deducir
su función y características.

- Se trata de un mausoleo martirial, lo


que se deduce por la presencia de una
cripta. En las fotografías del
yacimiento pueden observarse las escaleras que conducen a ella.
- Su planta es octogonal, con un deambulatorio y ocho columnas o pilares, un
diseño común en muchos edificios de la época romana.

Iglesia martirial de Marialba (León, siglos IV-V)

Este edificio es de tipo martirial, como se puede deducir por la disposición de tumbas
en el ábside. Aunque hay más enterramientos en otras partes del edificio, los del ábside
parecen tener una organización especial.

- Se desconoce quiénes fueron los


personajes enterrados aquí, pero por
su localización es probable que
fueran mártires importantes de la
región.
- Se observa una práctica cristiana frecuente en esta época:
el entierro ad mártires, es decir, sepultar a los fieles
cerca de un mártir con la creencia de que así aseguraban
su entrada al cielo.
- La iglesia presenta un ábside en herradura, un rasgo que
se convertirá en característico de la arquitectura medieval
hispana.

Martirium de La Alberca (Murcia)

Este mausoleo, situado en una importante villa


romana, fue construido para realizar
enterramientos ad mártires. En él fueron sepultados
los señores de la villa.

- Su arquitectura es fundamental para


comprender el desarrollo de la arquitectura de la Alta
Edad Media en Hispania.
- Sus muros gruesos y la presencia de
contrafuertes indican que debía soportar una bóveda,
cuyos restos pueden verse en los arranques conservados.
- Se componía de dos pisos:
o Una cripta abovedada con muros reforzados por contrafuertes.
o Una iglesia construida encima.
- Se cree que, en la cripta, en la zona del ábside, se encontraba la tumba del
mártir, con un posible agujero que permitía la conexión entre los dos niveles.
Alrededor de este mártir fueron enterrados otros fieles.

Esta estructura tiene un precedente claro en los edificios de Asturias y es un modelo


arquitectónico importante para la evolución medieval en Hispania.

Otro elemento interesante es la presencia del opus spicatum, una técnica constructiva
romana, por primera vez en la Península Ibérica. En general, tanto la planta como el
alzado reflejan una fuerte tradición romana, pero también una transición hacia las
formas medievales.

Las basílicas de este período comparten varias características arquitectónicas:


- Planta rectangular, con columnas y un ábside.
- Dos habitaciones laterales junto al ábside, una a cada lado, un rasgo de
influencia oriental y bizantina.

Basílica de la Villa de Bruñel de Quesada (Jaén,


siglos IV-VI)

Un ejemplo interesante de basílica con una


disposición poco común: los ábsides enfrentados.

- Solo hay otro lugar donde se encuentran


basílicas con esta disposición en este
período: el norte de África.
- Durante el gobierno de Constantino, las iglesias solían orientarse hacia
Occidente. Sin embargo, posteriormente, la Iglesia estableció que debían mirar
hacia Oriente, por razones simbólicas.
- En el norte de África, las basílicas ya construidas con ábsides occidentales
añadieron un segundo ábside en el lado opuesto para ajustarse a la nueva norma.
- En Hispania, a partir del siglo VI, algunas basílicas se diseñaron desde el inicio
con dos ábsides, probablemente imitando estos modelos africanos.
- Este tipo de basílica continuó utilizándose hasta el siglo X, con ejemplos
documentados en la Península Ibérica.

Aunque en el siglo VII se observa una mayor variedad y el reino unificado de Toledo
incorpora modelos orientales más modernos, este tipo arquitectónico sigue utilizándose.
Como ya mencionamos, las estructuras conservadas son las que encontramos en el
ámbito rural, aunque sabemos, por textos antiguos, que también existían en ciudades.
Sin embargo, muchas de ellas no se han preservado debido a cambios en las estructuras
urbanas, como es el caso de una basílica en Mérida, de la que no se han conservado
restos.

Las basílicas de ábsides enfrentados se encuentran en zonas con una fuerte


romanización, como Andalucía y Extremadura. Las que se construyeron en Hispania
fueron diseñadas directamente con dos ábsides, no debido a un cambio de orientación,
sino por un uso específico. En la basílica de Jaén se ha podido determinar, a partir del
trazado de los muros, que uno de los ábsides no formaba parte de la construcción
original.
Este diseño condicionó el acceso al edificio, lo que llevó a que se habilitaran entradas
laterales. La basílica adquiría así una mayor armonía y simetría, aunque también
generaba cierta confusión respecto a la orientación del edificio.

Se supone que el ábside oriental era el destinado al altar, donde se celebraba la misa,
mientras que el ábside occidental planteaba la cuestión de su función. Una teoría sugiere
que se utilizaba para enterramientos privilegiados, como los de mártires o personajes de
alto rango. En el siglo X, se conservan en pie dos iglesias con ábsides enfrentados, una
en León y otra en Valladolid, lo que demuestra la persistencia de esta tradición
hispánica a lo largo del tiempo. Se sabe que el ábside occidental de la iglesia de León
fue utilizado para enterrar a un obispo venerado como santo.

Se sospecha que el rito hispano, propio de la Península Ibérica, era diferente al de otras
regiones y daba gran importancia al culto a los mártires. En este rito existía una misa
especial que incluía una procesión desde el altar hasta las reliquias de los mártires, para
luego regresar al altar. Este rito hispano guardaba una notable semejanza con el de
Constantinopla y aprovechaba la presencia de los dos ábsides en la arquitectura
eclesiástica.

Otros ejemplos de basílicas con ábsides enfrentados son los siguientes:

Basílica de Casa Herrera


(Badajoz, siglo VI)

Es la más interesante por varias


razones:

- Cerca de Mérida, basílica


de villa romana.
- Posee lápidas con gente
enterrada dentro (rectángulos blancos). Una lápida reaprovechada tiene la
fecha 526 (siglo VI), y los enterramientos continuaron hasta el siglo VII.
- Se debió construir hacia el año 500.
- Es pequeña, de carácter rural.

Además de lo mencionado anteriormente, presenta las siguientes características es su


construcción:
- La cabecera, con un ábside para la misa y dos habitaciones correspondientes a
las naves laterales. Esta cabecera triple es muy hispánica y de origen
oriental, ya que el ábside estaba destinado a la misa, mientras que las
habitaciones servían para:
o Tesoro de la iglesia.
o Sacristía.
- Un contra-ábside con una gran cantidad de enterramientos, en su mayoría de
niños mártires de época romana. En un primer momento, se construyó el muro
como una pequeña capilla, estableciendo un enterramiento ad mártires, es
decir, un enterramiento particular cerca de estos mártires.
- Los muros en el centro, que en realidad no son muros, sino canceles, es decir,
muros bajos que delimitaban el espacio. Esto se observa con frecuencia, ya que
la liturgia hispana dividía a las personas por categoría social. Los canceles
podían ser de mármol o de ladrillo, impidiendo el paso a ciertas personas. Es
curiosa su disposición en el centro de la nave, lo que indica que el resto de la
zona era de acceso exclusivo para los sacerdotes. También había cortinas para
impedir la vista y otro tipo de mobiliario litúrgico.
- La construcción, a ambos lados de la iglesia, de dos pórticos o porches, un
elemento arquitectónico que se mantuvo como tradición en la arquitectura
medieval española, continuando hasta los siglos XVI-XVII. Su función era
servir como espacio de reunión comunitaria por diversas razones.

Basílica de San Pedro de


Alcántara (Málaga, ¿siglo VI?)

Territorio dominado por el


Imperio Romano de Oriente. La
cabecera triple tenía, en uno de
los lados, una piscina
bautismal, además de varias
habitaciones. El contra-ábside
no es triple, pero posee
enterramientos. En su
construcción se utilizaron columnas de mármol y opus signinum. Presenta un estilo
muy romano, con características hispánicas de la época que perdurarán en el tiempo.
Basílica de Torre de Palma
(Portugal, siglos IV-VII)

Ubicada en la antigua Lusitania,


en una zona de Extremadura muy
romanizada, con numerosas villas.
Se construyó una basílica que
posteriormente se convirtió en un
centro de peregrinación, aunque fue abandonado en época musulmana, lo que
impide conocer el nombre del mártir o santo enterrado allí.

La basílica fue ampliada en varias ocasiones, lo que indica su gran importancia.


Presenta un ábside contrapuesto y una cabecera triple. Durante las excavaciones en el
ábside, se encontraron monedas de fundación de la primera fase del edificio, fechadas
en el siglo IV, lo que indica que la basílica original pertenecía a ese período, mientras
que el otro ábside probablemente sea posterior.

Se identificó un camino procesional con paredes bajas, además de una zona decorada
en mármol, a diferencia del resto de la iglesia. Es probable que aquí se realizara la
misma ceremonia litúrgica mencionada previamente.

En cierto momento, la basílica fue ampliada hacia el contra-ábside, lo que sugiere la


necesidad de una expansión. En el siglo VII, se añadió una zona cuadrada con una
piscina bautismal y escaleras de acceso. Se sospecha que allí se veneraba a un santo de
gran importancia, lo que justificaría la ampliación del espacio, la celebración de
bautismos y el culto al santo. Esto confirma la idea de que el ábside occidental estaba
destinado a enterramientos privilegiados de mártires y santos.

Basílica de El Germo,
Alcaracejos (Córdoba, siglos
VI-VII)

Actualmente se encuentra
arrasada. Presenta el mismo
esquema arquitectónico ya visto,
con añadidos laterales, como
porches. Se han hallado tumbas
del siglo VII, correspondientes a la época del Reino de Toledo. Se desconoce la fecha
exacta de su abandono, aunque podría haber sido en el momento de la invasión
musulmana.

En uno de los laterales se construyó una piscina bautismal, junto con otros espacios
anexos. Este modelo de basílica fue ampliamente utilizado, demostrando su gran éxito
arquitectónico como sistema.

Basílica del Anfiteatro


(Tarragona, s. VI)

Este ya presenta un
ejemplo de basílica
convencional. Se
conservan restos del
graderío del anfiteatro.
En este lugar, un obispo
de Tarragona, junto con
otros cristianos, fue ejecutado en la arena durante la época de persecución contra estos.
Posteriormente, se construyó una basílica en el mismo sitio donde había sido
martirizado.

La basílica del siglo VI, identificada en los planos con color negro oscuro, tenía tres
naves y características propias de la época:

- Un ábside en forma de herradura, un elemento que con el tiempo se volverá


típicamente hispánico.
- Restos de un cancel, un muro que separaba a los fieles de los eclesiásticos.

Actualmente, solo se conservan los cimientos de la basílica.

Basílica del huerto de Nicomedes, Gerena, Sevilla, s. VII

Se han encontrado los cimientos de una basílica cuya cronología exacta aún es incierta,
pudiendo pertenecer al siglo VI o VII. Se
conservan restos de la cabecera triple, las tres
naves y un espacio que posiblemente fuera un
contra-ábside.
Planta de la Basílica de Segóbriga (Saelices, Cuenca) – Siglo VI

Este edificio se encontraba en la ciudad romana de


Segóbriga, en Cuenca, la cual fue abandonada tras
la conquista musulmana. Durante años, se tenía
constancia documental de su existencia, pero su
ubicación era desconocida. Se sabe que en la ciudad
había un obispo, y esta basílica era su sede.

La basílica presenta tres naves, un ábside de


herradura y una especie de crucero peculiar, con
uno de sus brazos más alargado. En la zona del
altar, se construyó una bóveda en altura, sin
escalones de acceso, generando una gran diferencia
entre la nace y el ábside, mientras que en la parte inferior se situaba una cripta
destinada a los enterramientos de los obispos de la ciudad.

Se han encontrado similitudes con el sistema del altar en Santo Tomás de Ávila y San
Francisco de Úbeda, lo que indica un precedente arquitectónico que se mantendrá en
estas iglesias y en algunos templos de Asturias. Una característica única de esta basílica
es que no se accedía al ábside desde la nave, un rasgo exclusivamente hispánico.

El Bobalar, Serós (Lérida)

En el poblado de El Bobalar, durante las


excavaciones, se descubrió que se trataba de un
pequeño asentamiento que fue quemado y destruido
durante la invasión musulmana. Los habitantes
abandonaron el lugar dejando sus pertenencias, lo que
permitió a los arqueólogos encontrar una capa de
cenizas, evidencia de que no hubo
ocupaciones posteriores.

Entre los hallazgos más relevantes se encuentran restos litúrgicos


en la iglesia, que conserva una cabecera triple y lo que podría ser
un contra-ábside. En la zona del nártex, se identificó una fuente y
se ha determinado que la entrada principal al templo era lateral.
Ladrillos decorados
de la Bética

Estos elementos,
típicos del siglo VI,
conforman una
colección conocida por
este nombre y que solo
se ha encontrado en Andalucía. Su iconografía está relacionada con el cristianismo
primitivo y presenta símbolos característicos como:

- Cráteras con el símbolo de Cristo en un frontón y pájaros enfrentados.


- Pavos reales bebiendo del agua de la vida, que representa a Cristo.

Se cree que estos ladrillos se utilizaban para la decoración de paredes y posiblemente


también como elementos estructurales en los techos, colocados sobre las vigas.

Estos elementos reflejan la herencia directa de la arquitectura tardo-romana en la época


de las invasiones. Se observa una continuidad de las tradiciones hispánicas, con
características arquitectónicas que influirán en las construcciones de Asturias y en el
siglo X.

En el siglo VII, se mantuvieron los modelos de basílicas tradicionales, pero se


introdujeron nuevos elementos procedentes de Oriente. La existencia de estructuras
con plantas de cruz, bóvedas, materiales de gran calidad y soluciones arquitectónicas
complejas evidencia una sociedad con recursos y un reino consolidado.

Por los restos conservados, el Reino de Toledo fue el único territorio en Europa que
contó con edificios de estas características, configurando un panorama arquitectónico de
gran relevancia.

3. Arquitectura (I)

A partir de Recaredo, cuando se produce ese pacto y unificación de visigodos


convertidos al catolicismo, la iglesia católica y los patricios nobles de herencia romana,
cuando se constituye el reino mencionado y que nos ha dejado gran patrimonio
arquitectónico que vamos a comentar.
Entramos ahora en la fase denominado por los especialistas, hispanovisigoda, que
supone la unión de ambas culturas, pero es algo convencional porque, como ya vimos,
no aportaron nada artístico, y menos arquitectónico. Los edificios que tenemos del siglo
VII no son los únicos que se conservan ni que se usaban, pues hay otros que se
mantuvieron utilizándose durante gran período y modificándose. Se conservan en su
mayoría los edificios que no pertenecen a grandes ciudades y no han sufrido dichas
modificaciones.

Encontramos prácticamente iglesias, y tenemos que esperar al gótico a encontrar obras


civiles. Son en su mayoría rurales, y hay bastantes restos conservados, además muchos
de los que se conocían estaban en zona de asentamiento de población visigoda, en
concreto la zona del centro de la península, como Castilla y León, sobre todo. En su
momento se decía que eran edificios vinculados con los propios visigodos, pero esto es
falso ya que los constructores de los edificios eran hispanorromanos con cultura
hispanorromana.

Se desconoce en su mayor parte. Sin embargo, sabemos:

- En Mérida tenemos una basílica de Santa Eulalia, pero está muy destruida y no
se ha podido reconstruir la planta;
- así como la famosa basílica de San Vicente, debajo de la Mezquita de Córdoba,
que no se ha encontrado y solo se han apreciado algunos restos;
- en Sevilla tenemos restos decorativos arquitectónicos grandes, pero sin edificios
concretos, así como pasa en Córdoba y en Toledo.

En esta última ciudad sabemos de la existencia de edificios grandes gracias a los textos
donde se reunía el poder de los visigodos, la gente importante. Nos sirve para
imaginarnos lo que conservamos, lo que pudo a ser a gran escala.

Son rurales, aunque siguen siendo de gran importancia. La mayoría son monasterios o
casas rurales, pero algunos son de categoría real. Todo lo que tenemos es de herencia
constructiva romana, que era la cultura que había aquí previamente. Esta herencia
constructiva se aprecia perfectamente, comparado con el resto de Europa en el siglo VII,
ya que de los Pirineos al norte se construía, por ejemplo, en madera, mientras suqe aquí
se hacía con piedras y se empleaba el uso de la bóveda. En época carolingia hay muy
pocos edificios abovedados. En Inglaterra había desaparecido ese conocimiento
arquitectónico.
Se conservan esas técnicas constructivas y los principios estéticos heredados de la
antigüedad romana. Presentan bastantes complejidades heredadas tanto del Imperio
Romano como del Imperio Romano de Oriente, lo que se demandaba en la época. Los
edificios que se conservan a veces son toscos, porque se ha perdido un poco de esa
cultura bajorromana de alto nivel, pero se adivina una arquitectura culta, que conocía
todavía esas técnicas y principios estéticos de la antigüedad.

Todos los edificios que vemos son tipos casi únicos, diferentes lo que causa que sea
bastante complicado agruparlos. La historiografía tradicional ha intentado ofrecer una
lista de características de cómo era esta arquitectura del reino hispano visigodo, si tenía
características comunes en todos los edificios conservados que nos ofrezcan un modelo.
Estas características son demasiado estrictas y poco concluyentes, porque cuando se
hicieron se conocían pocos edificios, y con el tiempo se conocen más. Hasta hace poco,
se han seguido descubriendo.

Hablaremos de las partes y las estructuras de estos, empezando por los muros, siendo
estos uno de los elementos que más llaman la atención.

- Los edificios típicos del Reino de Toledo tienen


unos muros de sillares regulares, bien
cortados y normalmente colocados sin
argamasa, a hueso. Es lo que se conoce como
more gothicum, que aparece en las
Etimologías de San Isidoro de Sevilla cuando
habla de la arquitectura.
- Muchos edificios de la época
conservan este tipo de sillería,
incluso con grapas de madera
de encina o roble, que sirven para
que las
piedras no se muevan. Esto es una técnica de
origen romano, al igual que el uso de dichas grapas
de madera o de hierro, así como plomo.
- Se emplean piezas de mampostería, muros de
acarreo en muchos casos y sillería irregular en
otros. Encontramos edificios con sillería más o
menos regular. En los edificios no se observaba la piedra, pues en la época
estaban todos enfoscados, lo que protegía la obra de daños. En muchos casos
estos tenían dentro montero, es decir, argamasa o cemento romano. Vemos
elementos de mampostería con refuerzos de sillares en las esquinas.
- Se sigue utilizando además el ladrillo, incluso
para bóvedas. No solo se enfoscaban por fuera,
sino también por dentro, pero no se han
conservado apenas nada. Tenían decoración que
veremos y utilizaban en zonas especiales las
placas de mármol que desde época romana se
consideraba como un edificio de lujo y esplendor
aquel que las tuviese.

Las bóvedas mantuvieron la tradición técnica romana y es un unicum, es decir, en otras


etapas no se sabía construir con estas aún, pero aquí se mantienen. Las basílicas tenían
tradicionalmente techos de madera, pero aquí se emplea la técnica de abovedarlas, lo
que muestra esa pervivencia. Encontramos una amplísima gama de soluciones y gran
variedad de tipos de bóvedas, y cómo se colocaban.

Para asegurar que estas no se cayeran, se tendía a


compartimentar muchos los edificios. Esto se debe a la
técnica, pero también a la litúrgica mistérica y ocultista
del momento que favorece esto. Es preferible abovedar un
espacio pequeño a uno grande, lo que explica esta
compartimentación. Además, los muros suelen ser
gruesos, sobre solo cuando tienen que soportar el peso de
la bóveda. Las ventanas y las puertas se hacían pequeños,
estrechos, para evitar debilitar el muro.

Se dividían los espacios por canceles para que no pasasen


determinados grupos sociales, normalmente de mármol y con
cortinas. Todo esto supone que la mayoría de los edificios presenten
una característica: el escalonamiento de volúmenes, ya que la
bóveda central se apoyaba en las
laterales, y estas a su vez en otras, y para contrarrestar y repartir el peso se tendía a esta
solución.

Los tipos de bóvedas son de tipo romano, y no crearon ninguna


nueva.

- La típica que se usa es la bóveda de cañón, la más extendida,


que veremos durante mucho tiempo.
- Pero como el arco típico es el de herradura,
se empleará también la bóveda de
herradura. Pueden ser de sillería, o pueden utilizarse, como
hacían los romanos, con piedra calcárea, que tiene poros y pesa
menos. En Andalucía hemos
encontrado restos de tubos
cerámicos que se emplearían en la construcción de
la bóveda.
- Normalmente se utilizaban los cimborrios, con
bóveda de aristas, que es también típicamente
romano.
- Además, emplean bóvedas de horno, o de cuarto de
esfera, que son las que encontramos en los ábsides.
- También hay cúpulas y
bóvedas baídas. En algún
caso encontramos cúpulas
como tal, aunque se conserva
poco en la mayoría de casos elaboradas con esa
piedra toga, piedra calcárea, que hemos
mencionado.

Todos estos elementos tenían sus molduras, algunas


siendo más clásicas y con los perfiles de la
arquitectura antigua, pero lo normal es que sean
esquemáticas, como los que vemos, que imitan el
efecto de cornisa a la
antigua, o incluso una
puerta, lo que lleva a llamarse codiformes o sogueados.
Se emplea la lacería trenzada, y bandas que sirven a modo de friso con decoración
vegetal, geométrica o que alterna entre ambas. También encontramos círculos secantes
o cuadrifolios, que se forma con círculos seguidos y con cuatro hojas formando una
especie de cruz; así como discos solares con cruces dentro.

La técnica constructiva empleada es el uso de muros con un


grosor que en la época no necesitaba contrafuertes para su
sujeción. Tenían detalles de calidad técnica como el empleo de
los arcos de descarga que observamos camuflados en el
muro. Es un recurso técnico para evitar que caiga sobre la
puerta todo el peso.

Se emplean arcos de todo tipo.

- El arco que se pensaba que


pertenecía a esta etapa por fuerza, y
que era propiamente hispánico, es el
de herradura
o Es un arco
fundamentalmente que busca
aumentar la estética. Se
usaba para crear una mejor sensación de belleza. Es un arco peraltado, al
que se le meten los riñones hacia dentro, generando un semicírculo. La
historia del estudio de este arco es complicada, pero defiende la
capacidad estética de los arquitectos hispanos de la época. Es el arco
hispánico por excelencia. Se sabe que existían en época tardorromana y
su esplendor fue en época del reino de Toledo.
 En el siglo XIX los historiadores creían que este arco era
islámico, porque lo veían en los edificios de este origen. Se
pensaba entonces que fue traído aquí por estos, pero se descubre
que no, ya que existía antes del nacimiento del islam en la
península. Tampoco vino por influencia siria, como también se
comentó, sino que es de aquí y se inventó en Hispania, y aunque
haya alguno en otro sitio, son
posteriores.
- Se usaban también de medio punto,
- peraltados,
- y arcosolios en las tumbas, con diferencias.
- Los hay decorativos, como los arcos en mitra. Esa
alternancia de semicircular y triangular es propia de
la arquitectura romana.

El primer arco de herradura


constructivo, no decorativo,
conservado es el que vemos de Sana
Eulalia de Lugo, de siglo IV-V, edificio de origen romano.
Decorativos tenemos desde el siglo II, como el de una estela
funeraria de una tal Ania Buturra, como pone en la inscripción,
en Navarra (imagen). Tiene trísqueles y discos solares de una gente
de origen celtíbero, con la difunta en una silla rodeada de un arco de
herradura.

Más adelante tenemos otras estelas funerarias que lo imitan, y son


decorativas. Poseen sus columnas, con el disco solar y los arcos de
herraduras claros. Han sustituido el disco solar pagano por el crismón,
perteneciente a un tal Andreas en Lisboa del año 525.

Se han realizado clasificaciones de los arcos de herradura. Algunos lo


hacen en base a las proporciones, como Camps Cazorla. El problema
con que estos es que se elaboraron ya hace tiempo y conforme se
excava y se estudia, este tipo de arcos se fueron complicando, sobre
todo en Córdoba en época islámica, generando a un mayor desarrollo. La teoría de dicho
investigador es falsa, ya que no necesariamente tienen estas características, algo
descubierto al estudiar los restos.

 No necesariamente tiene que ser de 1/3 de radio.


Los arcos con más peso tienen menos peralte,
pero los que no soportan peso sí se pueden
peraltar a una mayor altura. Encontramos
diferencias en los que soportan el interior de la
iglesia a los que conforman las ventanas. También depende de la solución dada
por el arquitecto.

Las columnas siguen siendo por


regla general el elemento preferido
para sustentar las arquerías y
adornar este tipo de elementos.
Siguen el
sistema tardorromano y son columnas de tipo clásico, que
normalmente utilizan el orden corintio, a
veces presenta una imitación buena a las
formas originales, pero otras no tanto. Los
capiteles siguen teniendo las características
corintias con las hojas de acanto y caulículos y suelen ser de
mármol. Donde no había tanto nivel se ve un poco más de
impericia, muchos de ellos reutilizados. El capitel posee forma
tronco piramidal invertida, que no es similar a los bizantinos, y
posee gran decoración.

Los pilares y las pilastras también son reutilizadas, e imitan la distribución de los
soportes clásicos, con su basa, un fuste decorado con hojas, así como el capitel con
hojas.

4. Arquitectura (II)

Veremos edificios construidos en el siglo VII, pero no eran los únicos que había, ya que
los anteriores seguían existiendo y formando parte de la cultura arquitectónica de lugar.
La clasificación que se suele dar son las de iglesia basilicales, y un tipo nuevo, que son
las iglesias cruciformes, tipo que viene del oriente mediterráneo. Podemos clasificarlo
aproximadamente en:

- Iglesias basilicales
- Iglesias cruciformes (tienden a ello)
- Iglesias cruciformes (plenamente desarrolladas)
- Iglesias con forma de cruz
Primero veremos las que son basilicales más claras, y luego las que son cruciformes, o
más bien, que tienden a ello. Finalmente veremos las cruciformes puras y las que poseen
forma de cruz más explícita, acabando con ejemplos de nave única.

IMÁGENES DESDE AQUÍ

SAN JUAN DE BAÑOS, BAÑOS DE CERRATO, PALENCIA

Este tipo de iglesias forman parte de una tradición de época bajorromana, que pasa de
siglos IV-VI, y las que vemos son en su mayoría basílicas. Esta es la más destacada,
llamada así por donde se encuentra. Es importante por ser de promoción real, pues se
conserva un texto que indica que la elaboró un rey, con características bastante claras. El
texto es un epígrafe dedicatorio fundacional, no se sabe si es original o no ya que la han
trasformado y restaurado en una gran cantidad de ocasiones. Está en letras de la época
encima del ábside, en un latín característico del momento fechado, que atribuye la
fundación a Recesvinto. Está dedicada a San Juan Bautista. Se fecha en el año 661, por
esa correspondencia al calendario cesariano que siguen.

La planta nos habla de la tipología, donde había una fuente de aguas termales, por eso se
dedicó al Bautista, y se sospecha que había una villa romana con termas y los reyes
visigodos iban allí a bañarse. Se asimila a cómo los reyes merovingios en Francia iban a
Aquisgrán a bañarse. Construyeron esta por esas termas.

La planta actual está totalmente trasformada, perteneciendo al siglo XIV, ya que, en la


repoblación del territorio en época cristiana, se trasformó mucho. En la segunda planta,
lo oscuro es lo que queda del siglo VII y lo gris claro es lo del XIV, quedando en
punteado y en la siguiente lo que habría, los cimientos. Es una basílica con tres naves
separadas por columnas y una cabecera con ábside principal y otros dos ábsides
formando un tridente. Los tres ábsides tenían bóveda, pero solo se conserva el central.
Esto era probablemente el ábside y los dos espacios que solíamos encontrar, la sacristía
y el tesoro. Separaron esto formando un tridente, y hay varias hipótesis de por qué
ocurre esto:

- Porque los visigodos no creían en la trinidad en el arrianismo, pero ya se habrían


hecho cristianos.
- Que se separaran los ábsides abovedados por las bóvedas para hacer más
sencillo este, o quizás por los tejados.
- Posible pórtico con columnas, pero no se han encontrado pruebas.

Este no es el único ejemplo, veremos más. Con las reformas del siglo XIV, solo se ve el
arranque de la bóveda de un ábside en los laterales. El interior es de bastante calidad
con decoración de escultores buenos, al ser bastante refinado. Las columnas son
aprovechas y algún capitel, pero el resto es nuevo.

Tiene la forma de basílica convencional tardorromana, y detalles decorativos, así como


calidad en la sillería, sobre todo de los arcos, los frisos de los cuadrifolios, etc. Recorre
además el arranque de la bóveda del ábside.

Aparece la cruz matada en el pórtico-nártex, similar a la cruz de Malta. Posee la


portada decoración alrededor del arco del pórtico de cuadrifolios. Muchos elementos
constructivos de la parte superior son añadidos posteriores.

SAN PEDRO DE BALSEMAO, PORTUGAL PLANTA

Es una basílica muy simple, restaurada, y que conserva algunos elementos. Es un ábside
rectangular o cuadrado, donde podemos apreciar sus tres naves. Posee un arco de
entrada al ábside, y este edificio es más local, lo que explica la menor calidad de la talla.
Las columnas de las naves son de pequeño tamaño en general.

SAN PEDRO DE LA NAVE ZAMORA

Es una de las iglesias del siglo VII que se conoce por más tiempo, en la provincia de
Zamora. Es bastante compleja ya que hay pocos datos, ni arqueológicos ni
documentación. Encontramos las grapas de madera que sujetaban los sillares, y se les
hizo el análisis del carbono 14, de lo cual se supo que sería una iglesia del siglo VII. Se
trasladó de lugar, encontrándose al principio en un valle, pero, para que esta no se
inundase, se desmontó y se trasladó, además de que se construyó un embalse por parte
del gobierno.

Pertenece a los templos cruciformes. Es mixto, pero en su diseño original parecía que
iba a ser una cruz inscrita en un rectángulo, algo que no se realizó porque hubo un
cambio en su construcción y acabó transformándose. Empezaron por el ábside, e iban a
continuar por una nave, pero a raíz de esta construyeron una especie de basílica en
miniatura. No sabemos si ese cambio fue con la repoblación en el siglo XIV, o ya estaba
cambiada previamente. Hay opiniones diferentes, pero no se sabe de manera concreta.
La iglesia cruciforme tiene que ver con un fenómeno del siglo V, que fue el monacato,
Los primeros monjes de Oriente se establecieron aquí sobre el siglo V y se desarrollaron
ya en el siglo VII como comunidades con reglas monásticas hispanas propiamente
dichas. Curiosamente, las iglesias con forma de cruz son las que tienen relación directa
con este tipo de comunidades. En las basilicales también, pero en las de cruz es
directamente así. La zona del crucero estaba dedicada a los monjes que se situaban allí.

Esta iglesia tiene una decoración totalmente anicónica dese el ábside hasta el
presbiterio, pero desde el crucero a los pies sí. Es lo que se llama el aniconismo
hispánico. Esto es porque la iglesia hispana de los primeros tiempos era partidaria del
aniconismo, y hay muchas pruebas de esto. El Concilio de Elvira, en el canon 36, en
época romana, es donde se produce decisiones entre las que encontramos la de no
representar imágenes en la iglesia, sacado de un mandato bíblico. La península parece
haber sido restrictiva con esta y hay dos tendencias:

- La anicónica
- La proveniente de Roma, que decía que las imágenes son la Biblia de los
analfabetos, de san Gregorio Magno.

La alta jerarquía de la iglesia hispana era anicónica y los monasterios también, pero es
probable que luego las parroquias lo aceptasen. Esta iglesia se explica que comenzase
como monasterio, pero luego se cambiase el plan y se colocasen imágenes después, para
hacerlo parroquial.

El ábside es muy alto y tenía una habitación encima que no sabemos para qué era. No
sabemos para qué era la ventana que daba a esta, pero había una especie de celdas-
prisión para los monjes que se portaban mal, y podría ser una de estas. El bloque de la
cruz hace la esquina, y luego surge el bloque del ábside, un refinamiento arquitectónico
y retoque de calidad que implica un control de detalles importante. Por fuera se observa
esa separación.

Vemos el ábside cuadrangular, con un brazo de la cruz principal, así como un crucero
con dos porches laterales, y a los lados del primer brazo de la cruz, hay dos habitaciones
que no sabemos para qué eran. Dando por supuesto que junto al ábside había dos
habitaciones laterales, podían ser el tesoro y la sacristía. Es muy laberíntico, intrincado.
Posee una puerta detrás de la columna y ventana al interior.
Las representaciones se muestran en la parte basilical, lo que indicaría la hipótesis
previamente comentada. Se emplea el uso de piedra irregular. Se descubrieron las
grapas de madera originales que hoy día se conservan en museos. Se ha hecho un diseño
de dónde estarían exactamente, e igualmente, con el carbono 14, se ha datado la fecha
del siglo VII.

SANTA MARÍA DE QUINTANILLA DE LAS VIÑAS, BURGOS

Es otro edificio adjudicado al reino visigodo de Toledo. Se mantiene lo que queda de


una iglesia grande, cerca de Peñalara con solo el ábside y parte del crucero, aunque está
bastante destruida. Es una zona de mucha ocupación de época romana que se habría
seguido manteniendo en el momento, y no hay información de esta y de su
construcción.

En el ábside tenemos bandas decorativas con monogramas de nombres de personas. Es


típico del Imperio oriental, con una cruz para poner las letras del nombre de la persona,
pero nosotros no sabemos a quiénes hace referencia. Sabemos que está sin terminar
parcialmente, ya que tenemos discos sin tallar, y en una zona no continúa. Hay quién la
data del siglo VIII y en época ya de invasión musulmana.

La banda de arriba tiene escenas de animales, motivos típicos de los tejidos bizantinos.
La de en medio tiene el monograma normal, y la de abajo se decora con racimos de uva
que simbolizan la eucaristía, formas más cercanas a los rodeos clásicos. Los sillares son
buenos y con una construcción perfectamente alineada y bien dispuesta. Solo hay una
exhibición en un relieve en el interior, en el ábside, que pone en una pequeña
inscripción que es una ofrenda a Dios de una tal Flammola. No ayuda a datar, pero
indica la calidad de la iglesia, que es de finales de la época visigoda.

Lo que aparece en negro en la planta es lo conservado y el resto son los cimientos, de


gran grosor. La iglesia estaba totalmente abovedada, quedando restos de estas en el
ábside, de un material más ligero. Esto se interpreta como que tenía un crucero
desarrollado, probablemente un monasterio; el tesoro y la eucaristía están en los
extremos del crucero y el resto es una basílica. Se sabe que la zona a los “pies” no era
un ábside contrapuesto, sino que es una tribuna sobre la puerta, propio de estas iglesias,
donde estarían personajes importantes de la zona.
Se emplea el arco de herradura decorado en la entrada del ábside, así como restos de la
bóveda, que debía ser vaída por la entrada que se conserva. Podemos apreciar en ciertas
partes en el suelo los cimientos conservados. Las ventanas son muy finas.

Las reconstrucciones hechas son varias, al principio se pensaba que eran 3 naves, pero
luego se ha visto que las laterales son muy estrechas. Tenemos una hipótesis que
conecta con lo que veremos en Asturias, y es que probablemente la nave central tenía
una bóveda de cañón a lo largo, y en los laterales habría pequeñas bóvedas puestas
trasversalmente para sujetar el peso de la central. Es una hipótesis, lo único seguro es la
existencia de estas.

5. Arquitectura (III)

SANTA MARÍA DE MELQUE, TOLEDO

La gran influencia del Imperio Romano de Oriente se observa no solamente por la


tradición cultural, sino porque el reino de Toledo quería ser imagen de este. Son de
planta cruciforme, aún más que las anteriores, y el ejemplar de más calidad y más
cercano a las soluciones propias hispanas es este primer ejemplo, al sur de Toledo. Es un
ejemplo bueno de la calidad arquitectónica conservada en este reino.

Esta iglesia ha dado muchos problemas porque cuando se estudió por primera vez
habían hecho cambios en épocas posteriores. En el 1919 se estudió y el historiador que
lo hizo Manuel Gómez-Moreno, vio esto y dijo que sería de época islámica por la zona,
entre otros factores. Desde ese momento hasta los años 80 se consideró parte del arte
mozárabe, del siglo IX datado aproximado.

Cuando se estudió de nuevo y se excavó se planteó que no podía ser. Es un edificio de


piedra, abovedado y con planta cruciforme a la manera oriental, fuera de la época
islámica del siglo IX, ya que tampoco tendrían esos mozárabes dinero para hacerlo. Está
en el Camino Real, la carretera entre Córdoba y Toledo, que era la vía de comunicación
más importante del siglo VII. Por la forma era un monasterio, y no estaba en medio del
campo abandonado sino en el camino principal que comunicaba dichas ciudades.

Todo indica que es un edificio del siglo VII, y probablemente relacionado con la
monarquía. Las yeserías y el estucado del interior datan del siglo VII con el carbono 14.
El profesor Bango habla de que es edificio subantiguo, herencia de la tradición romana
que se ha llegado a comparar con Gala Placidia.
El equilibrio de los volúmenes y la composición arquitectónica habla de una estética
monumental procedente de la arquitectura romana de inercia. Conocían la estética de la
arquitectura bajorromana. Parece algo rudo, pero enfoscado se vería mucho más
elegante, y es arquitectura de calidad:

- En primer lugar, porque está totalmente abovedado, siendo excepcional en la


época.
- Los volúmenes están estudiados. Está lleno de líneas clásicas.
- Los frontones y las esquinas están redondeadas para simular columnas, y los
tejados con frontón de edificios romanos. También el empleo de las cornisas.

Era un monasterio, y la iglesia estaba en el centro del patio, como en el mundo


bizantino, lo que indica que es un monasterio a la manera oriental. Hay además
infraestructuras construidas para el monasterio, que son embalses de agua para regar los
campos.

En la planta vemos que es una cruz perfectamente definida, con un ábside recto en el
exterior y de herradura en el interior, con un pórtico cuadrado, como una especie de
nártex entrada. Lo que está en oscuro en la planta es la iglesia original y se añadieron
luego habitaciones y un espacio funerario que hay detrás. Hay canceles para que no
pasasen al ábside, así como en las zonas a ambos lados, que serían altares funerarios.
Ahora lo han restaurado para que se visite.

Los 4 arcos del crucero son de herradura cerrada y posee enormes bóvedas. Vemos
restos del enfoscado. Ha quedado un trozo de la decoración original, ya que había
relieves de estuco, no completamente blancos. La bóveda del ábside es un exceso
técnico importante. Hay arcosolios donde estarían enterrados un abad o un santo,
aunque no se sabe con seguridad.

Vemos en la cara externa del arco la decoración que queda mencionada, llamadas
peltas, un motivo decorativo clásico, y en el interior del arco vemos plantas subiendo
con roleos a la manera antigua. Son modelos derivados de la decoración clásica. Se ha
empleado una reconstrucción que ofrece una idea de cómo sería estéticamente la
herencia de la bajarromanidad (añadir imagen en el Moodle).

SAN PEDRO DE LA MATA, TOLEDO


Es un edificio más tosco que tiene varios elementos añadidos. En origen la iglesia sería
cruciforme, con el ábside, los canceles, y otros elementos. Está en ruinas porque el
material era mampostería, salvo los refuerzos en las esquinas, y probablemente no
estaría abovedado, aunque no se sabe. Conserva un par de arcos.

SANTA COMBA DE BANDE, OURENSE

Otra de las iglesias que se conoce de hace tiempo y que está muy transformada se
encuentra en el sur de Galicia. Tiene un pórtico con espadaña que es posterior, de época
gótica. Se intuye que era un edificio con forma de cruz y cimborrio. Recuerda bastante a
Santa María de Melque.

Al edificio original le empezaron a añadir habitaciones, pero en origen era cruciforme, a


la manera oriental. También sería probablemente un monasterio y tendría los canceles.
Esta iglesia es del siglo VII, algo que se sabe porque cuando se repuebla se conserva un
documento del siglo X, en el que se comenta que había en este lugar una iglesia que
estaba abandonada de hacía 200 años o más, y decidieron arreglarla, lo cual veremos
posteriormente.

Probablemente las bóvedas son de ladrillo. Tenemos elementos semejantes como los
que hemos visto antes. La bóveda del cimborrio es dudosa que sea la original, y la
sillería se ve que no es tan elaborada. Se conservan detalles de las columnas y la
decoración del ábside.

SANTA LUCÍA DEL TRAMPAL, ALCUÉSCAR, CÁCERES, PLANTA

Se descubrió en 1981, aunque siempre había estado ahí, no se había estudiado hasta
entonces y no se había descubierto la existencia de una iglesia visigoda. En el siglo XV
le quitaron unas columnas y le pusieron otras góticas, así como redujeron la herradura
de los arcos, poniendo en la nave grande unos arcos góticos que se mantienen, pero que
no eran así. Al principio sería una iglesia-monasterio que sería un laberinto, con bloques
por todas partes. Presenta una simetría y una correspondencia que habla de que el
proyecto sería así, sin que le sumaran nada.

Posee un crucero y 3 ábsides formando el tridente mencionado previamente. Tenemos


un crucero largo y delante de cada uno un cimborrio, estando todo el edificio abovedado
completamente. Luego había un pasillo con canceles que indicaría una frontera, y a
partir de ahí vemos tres naves con bóvedas de cañón longitudinales por lo que se ha
podido construir. El resto son habitaciones añadidas también abovedadas, así como
había dos pórticos laterales. Es un complejo monástico peculiar y laberíntico, con
habitaciones que podían ser viviendas, almacenes o incluso funerarias.

6. Arquitectura (IV)

VALDECEBADAR OLIVENZA, BADAJOZ

Esta iglesia, que en principio era de cruz griega con ábside de herradura, es de
elaboración mediocre, con mampostería. A esta se le añadieron habitaciones cuadradas,
una con un baptisterio y una habitación a manera de sacristía. Nos demuestra que el
sistema cruciforme estaba bastante desarrollado.

SAN FRUCTUOSO DE MONTELIOS, BRAGA, PORTUGAL

Nos falta ver un ejemplar que es un edificio centralizado cruciforme que nos recuerda a
Gala Placidia, y se encuentra en la ciudad portuguesa de Braga. Se lo hizo el obispo de
la ciudad, San Fructuoso de Montelios, que fundó la orden de San Fructuoso y es uno de
los jefes de la iglesia de la época. San Fructuoso era un personaje de la alta sociedad,
alto cargo de la iglesia e importante.

Se mandó construir un mausoleo no muy grande pero sí de refinamiento arquitectónico


exquisito. Está bastante restaurado. Presenta gran calidad en la sillería, con decoración
exterior e interior, con pantallas de columnas de Justiniano en menor dimensión en la
zona central a la cual se entra por pantallas de columnas de tres arcos, para acceder a la
cúpula central, el cimborrio. Se configura un anillo de columnas. A pesar de la
restauración es uno de los mejores conseguidos, por su pervivencia.

El rey Recesvinto nombró a Fructuoso obispo del monasterio de Dumio el año 656 y
este murió en el 16 de abril de 665, lo que hace que nos ayuda a fechar en este período
la construcción del edificio. La Capilla de San Fructuoso de Montelios, ubicada en
Braga (Portugal), se construyó en la segunda mitad del siglo VII por iniciativa del
obispo Fructuoso, quien eligió ser enterrado en ella. Este dato nos da constancia de que
pertenecía a este período.

En el siglo X se conocía y se conservaba bastante bien. En la planta tiene una entrada en


uno de los brazos con una bóveda de cañón, aunque no se han conservado estas tan bien
como los muros. Hay un espacio central con una cúpula, y en los restantes brazos
encontramos formas absidales, que son las exedras curvas de la arquitectura romana
típicas. Separando los distintos espacios encontramos pantallas de columnas como las
de Santa Sofía de Constantinopla, o San Vital. Bajo los arcos hay columnas que decoran
y separan el espacio, lo cual es una solución del Imperio Romano de Oriente de época
de Justiniano.

Los muros están elaborados con sillerías del mismo grosor, y recurso estético
arquitectónico importante, lo que configura la articulación de los muros, con bandas a
manera de pilastras que reparten el muro en 3, para evitar la planitud, con entrantes y
salientes. Es una moldura que recorre todo horizontalmente, que se complementa con
una decoración basado en la alternancia de arcos en mitra y circulares que, en el fondo,
es herencia de la alternancia clásica de frontones. La base del edificio se presenta con
molduras herederas de la tradición clásica. Encontramos los frontones en los brazos de
la cruz y un cimborrio articulado, con un friso con alternancia de arquitos que en origen
tenían pequeñas columnas, así como una alternancia de arcos triangulares y
semicirculares, de herradura.

Lo lógico sería que en uno de los interiores hubiese un arco para el sepulcro del obispo,
pero este se encuentra en el exterior, a causa de que San Fructuoso era muy cumplidor
de la normativa eclesiástica. Se ordenó a finales del siglo VII que no se enterrara nadie
dentro de los edificios, lo que llevo a esta disposición.

En el interior, vemos pantallas de columnas, con fustes romanos, pero capiteles nuevos
de calidad casi original de época romana. Tenemos el friso capitel que rodea los muros
y que se utilizaba mucho en el Imperio Romano de Oriente. Los arcos son grandes y de
herradura leve por la sujeción de peso, pero los de las pantallas de columnas son de
herradura mucho más cerrada.

Vemos el recurso empleado de rellenar el arco, puramente estético. Es una costumbre


romana que el arco central de una tríada de arcos es más grande, una cuestión que viene
de Vitrubio. El intercolumnio central es más ancho que los laterales en este caso
igualmente, así como más alto. El arquitecto debía ser de buena formación y tener gran
idea de lo que sería la arquitectura romana que aquí se mantiene en gran cantidad. En
uno de los tramos se aprecia como en el tallo del friso capitel no se acabó por realizar la
labor completamente. Las piezas decorativas de este tipo se tallaban una vez puestas.
En los espacios laterales, se ve como se han conservado exedras con un círculo de
columna en el interior como pequeño deambulatorio, de gran importancia técnica. El
modelo lo tenemos en edificios como el de Gala Placidia en Rávena, aunque este lo
supera arquitectónicamente.

Sigue la línea de los mausoleos de época importante de época romana con el sentido de
planta centralizada y de una sociedad que mantuvo esas enormes diferencias de clases
sociales. San Fructuoso era un personaje que se encontraba en la cúspide política,
eclesiástica y cultural, lo que lleva a que esto sea arquitectura de prestigio, con técnica y
soluciones estéticas, así como el uso del mismo edificio de tradición romana.

Con este terminamos el recorrido de edificios más cruciformes, y veremos ahora


algunos de una sola nave.

SAN PEDRO DE MÉRIDA, PLANTA

No se conserva, solo la planta. Era un edificio simple con un ábside rectangular, que
tendría techo de madera, con una piscina bautismal, y soportes que indica que habría
una tribuna para la gente con poder.

SANTA MARÍA DE VENTAS BLANCAS, LA RIOJA

Es un edificio pequeño, de una sola nave que conserva parte del ábside. Además, tenía
una cúpula de la que se conserva poco. El arco que se mantiene era el de entrada al
ábside. La cúpula era de piedra ligera, calcárea.

SAN JUAN DE PANJÓN, PONTEVEDRA

Vemos un arco de herradura.

CRIPTA DE SAN ANTOLÍN CATEDRAL DE PALENCIA

Es una cripta pequeña en la catedral de Palencia, que se sabe por el tipo de columnas y
la decoración de la época que era.

RECÓPOLIS

Existirían otros edificios de tipo civil, aunque se han conservado pocos. En la ciudad de
Recópolis, al lado del Tajo en alto, entre Guadalajara y Toledo, se está volviendo a
excavar y se encuentran edificios que debían ser caballerizas o alojamientos de tropas
por las formas que tienen. Falta aún mucho por conocer.
PLA DE NADAL, VALENCIA, EDIFICIO CIVIL

El pórtico parece la entrada de una villa. Sigue el mismo esquema de portadas de villas
hispanorromanas con dos torres y una bóveda en medio.

7. Artes figurativas
La invasión musulmana afectó a encontrar este tipo de decoración, pero veremos sobre
todo escultura. No hay esculturas exentas, solo relieves que normalmente están
supeditados a la decoración arquitectónica. Todo lo que encontramos es decoración de
edificios religiosos, y es una decoración que sigue dos modelos, y deriva de la época
que hay en estos momentos, con la pérdida de principios clásicos, de la calidad, el uso
de talla a bisel, etc.

- Hay un modelo de escultura que es muy poco clásico y heredero de la tradición


antigua, que es más libre y hace uso de la geometría.
- Hay otro que deriva de los modelos antiguos con menor calidad, menor
naturalismo y está simplificado.

Predominan por un lado los motivos geométricos y por otros los vegetales
decorativos, pero a veces tienen un significado simbólico. Los derivados del modelo
romano derivan de los roleos y otros motivos clásicos como las molduras, pero también
los hay de procedencia muy oriental, así como recuperación de motivos prerromanos de
origen celta.

No hay apenas representaciones de personajes, y siempre se menciona que la ausencia


de este tipo de representaciones tiene que ver con el aniconismo de la iglesia cristiana
del momento. Hay representaciones, pero son pocas porque no se hayan conservado,
pero ese aniconismo está probado:

- Concilio de Elvira, del siglo IV, en el que se comenta como no debían


representarse porque iba contra el precepto de la Biblia. La iglesia romana fue la
que defendió el uso de estas para enseñar a gente no letrada.
o En Asturias hay monasterios donde no hicieron representaciones, y con
la llegada musulmana, muchos huyeron a Francia, convirtiéndose en
personajes importantes del Imperio Carolingio, que, al llegar a dichos
cargos, acabaron con las imágenes. Teodulfo de Orleans posee una
capilla particular con la representación del arca de la alianza, como
significado de la manifestación de Dios, algo que cuenta se cuenta en la
Biblia como la manera en la que debe ser representado.

Hay dudas de hasta qué punto esto fue así. Había imágenes, pero algunas determinadas
y en ciertos lugares. Habría manuscritos con miniaturas, y todo, salvo unas páginas no
demostradas que fueron destruidas en época islámica. Aun así, las representaciones
escultóricas estarían tomadas de imágenes de libros.

Se suele dividir el estudio de la escultura de la época visigoda por zonas. Hay algunos
lugares que tienen escultura de mucha calidad técnica, como Mérida, que ha conservado
restos de grupos de escultores que trabajarían allí y que trabajaron el mármol. En Toledo
se han conservado también ciertos elementos.

CANDEL DE PIEDRA PROCEDENTE DE RECÓPOLIS

Hace un uso extensivo de círculos secantes o cuadrifolios, y se utilizan las cruces


patadas (más anchas por fuera que por dentro). Se emplea un elemento oriental con
significado eucarístico: animales enfrentados que toman pan, es un significado en
relación con dicho alimento en la eucaristía.

CANCEL DE PIEDRA DE LA BASÍLICA DE BARCELONA

Debajo de la actual catedral se encontró una basílica. Tenemos una especie de cancel
con un trozo de columna de esta época y con calidad realmente destacable. Sigue siendo
talla a bisel, y con círculos secantes en la decoración exterior, así como plantas
puramente geométricas.

PLACA DE CANCEL CON FRONTÓN TARRAGONA

Sigue modelos de flores esquemáticas, con talla a bisel, y con forma de un templete a la
manera romana, con frontón.

SAN JUAN DE BAÑOS, FRISO DE CÍRCULOS SECANTES Y CUADRIFOLIOS

Emplea motivos decorativos de iglesias, como este, con bandas debajo con motivos
clásicos.

IMPOSTAS DE SAN PEDRO DE LA NAVE

Encontramos otros tipos de repertorios:


 Los que derivan más claramente de los roleos romanos como las impostas de
San Pedro de la Nave, con racimos de uva con significado eucarístico.
 En el mismo edificio encontramos círculos con cruz de patadas.

Hay una contraposición entre ambos, uno con mayor conocimiento de lo romano y otro
más esquemático, lo que muestra es que se ha realizado por manos diferentes.

PEDRA FORMOSA CASTREÑA

Es una imagen de un castro celta, cuya decoración renace en los edificios importantes.
Posee decoración geométrica y cordiformes, es decir, que imitan cuerdas. Se supone
que nunca se había perdido este tipo de arte.

Encontramos motivos derivados del mundo clásico como una venera encima de la
puerta (Quintanilla); o una moldura (Santa Comba de Bande) con aire naturalista más a
la antigua. En el ábside de San Pedro de la Nave encontramos círculos secantes y todo
lo que vemos son trisqueles o discos solares de varios brazos.

La estela de Ana Buturra del siglo II nos muestra detalles del arte local que luego se va a
heredar, y de arte prerromano conservado, con la vegetación y los discos solares. En San
Pedro de la Nave hacen la vegetación parecida con curva de tallo y racimos de uva. Esto
muestra que hay una continuidad.

VENTANA DECORADA DE LA IGLESIA DE LA VERA CRUZ DE MARMELAR,


PORTUGAL

Siempre aparecen la venera clásica que habla de la continuidad y de esa mezcla con los
restos de la cultura antigua.

MÉRIDA

En Mérida observamos restos de canceles, pilares y pilastras y más conservados en


mármol, que muestran una gran influencia de lo romano.

PLACA DE CANCEL DE MÉRIDA

Es una placa con arco y motivos de venera clásica. Encontramos otra alternancia de
frontón triangular y arco semicircular con columnitas, así como barandillas de bronce
con motivos empleados para estas.

NICHO CON CRISMÓN DE MÉRIDA


Se emplea el símbolo cristiano y la decoración típica. Todo lo que es la intención final
deriva del mundo clásico.

PILARES Y PILASTRAS REUTILIZADAS ALCAZABA DE MÉRIDA

Son aprovechadas de época emiral que son para bajar al aljibe. Aprovecha las pilastras
de mármol de un edificio, con capitel, basa, de bastante calidad y con talla buena. Las
que se han colocado a modo de dintel presenta una gran calidad.

(Diferentes ejemplos)

Las mejores conservadas son en Córdoba. Debió ser de época visigoda por tener una
cruz. Los capiteles de la entrada de la antigua mezquita tienen capiteles con cruces a los
que se han picado los brazos para la adaptación en época musulmana. El pedestal
muestra buena talla, y en una de las caras poseía una cruz de la que hemos visto que los
musulmanes picaron. Lo que más se conservan son cruces.

CAPITEL DE LOS EVANGELISTAS, CÓRDOBA

En el Museo Arqueológico de Córdoba se conserva una de las pocas piezas con


imágenes. Son del mismo estilo, con calidad técnica, talla inocente a bisel. Se nota la
rigidez, linealidad e ingenuidad a la hora de representar personas, animales, etc. Se ven
muchos detalles que muestran como todavía había cierto nivel de la cultura antigua,
probablemente por basarse en textos ilustrados y libros con miniatura. Se encontró en
los años 40 del siglo XX, en el proceso de obras de una casa del casco histórico de
Córdoba y se atribuye al siglo VII.

Vemos un capitel corintio con flor, hojas en esquinas y que han mantenido la esencia del
capitel, pero han puesto en cada una de sus caras una imagen de los evangelistas, a cada
lado uno. En los edificios romanos hacían esto, ya que los evangelios eran los pilares de
la iglesia, y tenía un sentido simbólico. Las caras de los evangelistas están picadas por
los musulmanes.

Usan el cuerpo de la persona y la cara del animal simbólico. San Lucas tiene la cabeza
con unos cuernos. Esto viene del oriente mediterráneo, porque en Egipto los coptos,
representaban a los evangelistas de esta manera. En el siglo X hay un tipo de miniatura
llamada los beatos que se da aquí.
- San Juan aparece con un libro, y sabemos que es él por las alas y la cabeza del
águila.
- En la manera de hacer los pliegues, el San Juan está elaborado de manera
inocente, con líneas paralelas, muy sobria.
- San Marcos estaba representado con una melena de león así como el libro, y
también está elaborado en líneas paralelas.
- San Mateo tiene un broche y la tela le cae de manera algo más natural.

Todos llevan el nimbo de santidad.

PILAR DECORADO SAN SALVADOR DE TOLEDO

En esta iglesia donde se ha conservado este pilar, encontramos, por un lado,


decoraciones geométricas, mientras que la parte trasera presenta tres escenas
superpuestas. Son 4 escenas de los evangelios, con apariciones de Jesús realizando
milagros o salvando a alguien. Picaron también las cabezas de las representaciones de:

- Curación del ciego


- Resurrección de Lázaro
- Cristo y la samaritana
- Cristo y la hemorroisa

Las líneas marcan la ropa, y la talla del fondo de manera muy esquemática. El modo de
decoración es a modo de escenas de cómic porque estaría sacado de un libro.

SAN PEDRO DE LA NAVE, CABECERA

La parte anicónica se encuentra en el ábside y el primer plano hasta el crucero. Presenta


frisos con cruces, representaciones esquemáticas vegetales, y más. En el crucero
encontramos cuatro columnas con capiteles. Hay gente que fecha estas del siglo VII y
otras que creen que es de la época de la repoblación. La línea más defendida es la
primera.

Los capiteles más cerca de la zona anicónica presentan ambas representaciones de


animales picando de las uvas, y a los lados, aparecen cabezas con un nimbo con forma
de venera. La cabeza tiene una banda, que da la sensación de ser monje por la tonsura.

En la zona basilical encontramos los que más interesa, con dos escenas bastante
curiosas. Tenemos dos capiteles que tienen historiados diferentes escenas, así como
basas con decoración que en los laterales representa a un evangelista, San Lucas, con la
cabeza con animal simbólico, el toro, así como otros.

Lo que mejor se ha conservado son los capiteles con dos escenas:

 En uno encontramos a Daniel en el foso de los leones, porque arriba aparece el


texto e indica que ha salido de un libro. Vacía el fondo, pule las esquinas, pero
genera solo dos planos. Las líneas de decoración están hechas por encima de
forma antinaturalista y esquemática. En los laterales del capitel hay personajes,
que se conocen porque tienen escritura, y son,
o uno de ellos un personaje que porta una corona de santidad, que sería San
Felipe Apóstol;
o y en el otro lado, a Santo Tomás Apóstol, los cuales se encuentran ahí
porque ambos llegaron a ser santos a pesar de haber pecado. Muestra la
idea de que, aunque seas pecador puedes llegar a salvarte.
 En el otro se representan el sacrificio de Isaac, que muestran el poder de Dios. A
Dios se le representa únicamente con una mano. A los lados vemos a
o San Pedro
o y a San Pablo, por haber pecado igualmente.

SANTA MARÍA DE QUINTANILLA DE LAS VIÑAS

Es otra iglesia que presenta iconografía y se plantea que son de épocas de la reconquista
o del siglo VII. La mayoría está fuera de su lugar, pero parece que están alrededor del
arco triunfal. Los frisos exteriores presentan decoración de mundo oriental influido por
la iglesia bizantina. Hay piezas por el suelo que debían formar parte del mensaje
genérico. En el arco vemos los roleos comentados.

En los bloques, en los salmeres del arco, vemos dos imágenes: uno que pone Luna y
otro Sol, con inscripciones que lo indican. Es un tipo de talla habitual de la época: un
motivo clásico, con dos personajes que sostienen un clípeo con el retrato de un
personaje, en este caso dos ángeles que sostienen esta representación.

Otros bloques que se conservan en el suelo tienen representaciones de un personaje con


una cruz rodeado de ángeles, pero que no es Jesús porque no tiene el nimbo crucífero,
sino que sería probablemente un hombre que participó en la reforma de la iglesia, así
como otra mujer que aparece representada. El conjunto tiene un aire de clasicismo de
menor calidad. Encontramos representaciones de personajes además con cuadrados que
debían ser libros. No sabemos quiénes podían ser.

Encima del arco, pegado con el tejado de madera hay una piedra que sobresale, que es el
que tenemos en el centro, y es Cristo con el nimbo crucífero, un Cristo modelo
palestino del que encontramos en esta zona. Culminando el arco se encuentra este,
flanqueado por el Sol y la Luna y dichos personajes con libros, que serían donantes de
la iglesia probablemente, en su conjunto, según interpretaciones del profesor Bango.
Esto sería una especie de Calvario simbólico, porque en la crucifixión habría salido la
luna y el sol, y se encuentran en el arco alrededor Cristo, representando el sacrificio.

8. Orfebrería

La historiografía tradicional consideraba que no había vestigios de influencia


germánica, pero algo podrían haber aportado en el aspecto de los metales. Hay
investigadores, sin embargo, que plantean que se da igualmente en otras zonas con uso
de decoración tardorromana y cierta pérdida de calidad, así como aspectos previamente
vistos. Los objetos que tenemos son ajuares conservados en tumbas. Los romanos se
enterraban con pocos elementos, pero los jefes visigodos se enterraban con todo lujo:
cinturón, adornos y espada. En el siglo VI la economía sería mala, pero en época del
reino de Toledo, siglo VII, se sube el nivel en su tratado, pero sin llegar a ser de
materiales nobles.

Debía de haber talleres de fundición de bronce para la elaboración de hebillas de


cinturón que son de placa. Estas son hispanas y de calidad algo regular. No se aprecia
fácilmente lo que representan.

(AÑADIR IMÁGENES COMPARATIVAS)

Poseen alguna decoración similar a la de los edificios. Se decoraba con pasta vítrea y
se empleaba el uso de granates. Debajo de los granates encontramos una lámina de oro
para que se pueda apreciar la trasparencia. También encontramos aguamarinas, que es
una pieza semipreciosa que se utilizaba mucho en la época. Otras con mayor calidad,
pero que siguen los mismos elementos.

ALOVERA (GUADALAJARA)
Hay alguna pieza de esta época de origen oriental lo que demuestra la relación de la
península y el mundo oriental. Son interesantes las fíbulas con forma de águila /
aquiliformes encontradas en cementerios. Se ponían por encima del hombro para
sujetar la capa y eran alfileres decorativos. Se emplean piedras preciosas, de granate,
como es la de Guadalajara, que usa perlas en los ojos. Las águilas son más de época
visigoda, ya sea por cultura o por gusto por el diseño.

La cultura material, en la capital en Toledo, intentaban imitar el ceremonial de Bizancio.


Manejaban un gran poder económico y tendrían un taller de orfebres especializado en
dar riqueza y esplendor a la corte de los reyes de Toledo.

CORONAS VOTIVAS DEL TESORO DE GUARRAZAR

En 1870 se encontró en una excavación el tesoro de Guarrazar. Consiste en que,


cuando supieron de la conquista musulmana, alguien recogió el ajuar de una iglesia
importante, posiblemente la capilla del palacio, y lo enterró allí, encontrándose así hasta
el siglo XIX. Tenemos las coronas votivas que colgaban del techo de las iglesias,
procedentes de la tradición del Imperio romano de Oriente, y del Bajo Imperio romano.
Los emperadores ofrecían a la iglesia principal réplicas de sus coronas y las colgaban
del techo con cadenas. En miniaturas observamos cómo se colocaban estas.

En el tesoro de Guarrazar se encontraron coronas de oro, que muestran que había un


taller áulico que suministraba este tipo de objetos. Muchas de ellas presentan
inscripciones, una con un tal Sónica (Corona de Sónica) y otro con el abad Teodosio
(Corona del abad Teodosio). Son placas de oro, que se cierran con dos goznes. Una de
ellas está más decorada, con cabujones. Seguían la moda, querían imitar a los anteriores.
Llevan motivos colgantes, como cruces patadas. Es de gran calidad, pero muchas fueron
robadas.

TESORO DE GUARRAZAR CORONA VOTIVA DE SUINTILA

Pertenece al rey visigodo Suintila, con letras que mostraron que eran donadas por este.
Fue robada y no se conserva ahora. La bola que posee arriba es de cristal de roca
trasparente.

TESORO DE GUARRAZAR CORONA VOTIVA DE RECESVINTO

En las letras pone que fue ofrecidas por Recesvinto. El diseño es oriental, hace una
especie de cruce, aspas. En cada extremo y en el centro hay piedras, caladas con hojitas
con granate dentro. Se ha perdido una parte y toda esta pieza se elabora en base a perlas
y piedras preciosas en cabujones. Las letras son placas pequeñas con tabicado de oro
con pequeños cabujones con granates del que cuelgan perlas, aguamarinas.

La cruz que cuelga es bizantina, con un broche para colgar la ropa. Se emplean círculos
secantes utilizados en la arquitectura en friso el superior y posterior. Demostraba el
poder económico y el simbolismo político de estos reyes visigodos. En la cruz hay
engarces no cabujones.

EJEMPLOS AÑADIR

Hay cruces sueltas. El brazo de la cruz procesional sigue el modelo de la corona de


Recesvinto.

TESORO DE TORREDONJIMENO JAÉN

Es un tesoro del siglo VII de la iglesia andaluza en Torredonjimeno, Jaén, que se


encontró en un agujero, lo que indica que habría sido escondido. No es de oro, sino de
un material menor, ya que no es de corte ni presenta la calidad de trabajo que demuestra
la corona de Recesvinto, pero es de la misma época y con formas parecidas. Cuando lo
encontraron no le dieron valor y lo destrozaron.

Se han encontrado también un jarro litúrgico y una patena de bronce en una iglesia que
había sido incendiada. Las formas que presenta son iguales a la de los cristianos de
Egipto, los coptos.

INCIENSARIO DE BOBALÁ-SERÓS, LÉRIDA

El incensario pertenece a la iglesia que se incendió. Es de bronce, donde se quemaban


las pastillas y saldría el humo. La parte de arriba tiene con piña y un pajarito, y son
colgantes, a modo romano, así como presenta pies de pata de león.

FIN TEMA 1

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