El pez Arcoiris, admirado por su belleza, se vuelve solitario al rechazar a otros peces que le piden una de sus brillantes escamas. Tras recibir un consejo de un pulpo, decide compartir sus escamas, lo que le trae felicidad y nuevos amigos. Al final, el pez Arcoiris se siente más feliz al dar que al recibir, quedándose solo con una escama para sí mismo.