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Trabajo Pastores

El documento aborda la importancia de las técnicas retóricas y de presentación en la oratoria, destacando figuras como la aliteración, anáfora y metáfora para captar la atención del público. También se enfatiza la relevancia de una introducción y conclusión efectivas, así como el manejo del contacto visual, gestos y postura durante la presentación. Se menciona a Jesucristo como un modelo de comunicación efectiva, resaltando la necesidad de integrar habilidades de escucha, lectura y escritura en el proceso de comunicación.
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Trabajo Pastores

El documento aborda la importancia de las técnicas retóricas y de presentación en la oratoria, destacando figuras como la aliteración, anáfora y metáfora para captar la atención del público. También se enfatiza la relevancia de una introducción y conclusión efectivas, así como el manejo del contacto visual, gestos y postura durante la presentación. Se menciona a Jesucristo como un modelo de comunicación efectiva, resaltando la necesidad de integrar habilidades de escucha, lectura y escritura en el proceso de comunicación.
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Muchos oradores son buenos para transmitir información a sus audiencias.

Pero ¿Cuántos de
ellos son realmente interesantes? Con demasiada frecuencia, los dispositivos retóricos se
descartan de los discursos, pero, no debería ser así. Cuando se ejecutan bien, pueden darles
vida a los discursos, presentaciones e incluso a las conversaciones personales. Algunas figuras
retóricas que se pueden utilizar en el discurso son:
• Aliteración: Es la repetición de un sonido en la primera sílaba de cada frase. La Aliteración
tiene la virtud de captar la atención y provocar un efecto de musicalidad y sonoridad. Es
también una poderosa herramienta para recordar palabras y frases por lo que es muy usada
en oratoria y en la escritura. Ejemplo: Sonaban suavemente sus sabias palabras.
• Anadiplosis: La última palabra o frase se repite para comenzar la siguiente. La anadiplosis
agrega una sensación de coherencia y preparación al discurso. Ejemplo: Lo más temido de la
oratoria son los nervios; esos nervios que impiden estar a la altura. Estar a la altura, por otro
lado, es lo único que siempre se desea en un discurso.
• Anáfora: La anáfora es una de las figuras retóricas por excelencia. Muy usada en los
discursos, consiste en repetir las mismas palabras al inicio de distintas frases. La anáfora dota
de sonoridad a lo que dices y hace más impactantes y memorables las frases en las que la
utilizas. Ejemplo: Cuando cuentes algo no pienses en el qué dirán. Cuando cuentes algo que
sea por, de verdad lo sientes.
• Metáfora: Es una analogía que compara una cosa o idea con otra, usando un término o frase
que literalmente no sugiere su similitud. Ejemplo: La sangre del bolígrafo es la mejor prueba
de lo que cuesta escribir.
Establecer declaraciones de enlace: La siguiente etapa es desarrollar el flujo lineal de la
presentación. Esto se puede lograr mediante el uso de declaraciones de enlace para mostrar
claramente cómo encajan los puntos principales. Estas declaraciones vinculadas envían señales
a su audiencia, resaltando el siguiente punto en su argumento, vinculando ideas anteriores o
aclarando la etapa que ha alcanzado en su argumento en general. Esto puede ser de particular
importancia en una larga presentación en la que incluso el presentador más efectivo tiene que
trabajar duro para mantener involucrada a la audiencia.
Desarrollo de la Introducción: la introducción de una presentación es clave. Es el primer
contacto con la audiencia, allí se puede capturar o perder totalmente la atención con el
público. Para lograr una buena introducción es importante empezar presentándose; luego, se
debe indicar de qué se va a hablar, cómo se va a hablar sobre el tema, cual es la finalidad, y
qué se espera de la audiencia (que hable, que haga preguntas o que escuche).
Desarrollo de la conclusión: Esta es otra etapa importante en una presentación. Se puede usar
para recordar a la audiencia los puntos principales, sacar estos puntos a una conclusión
estimulante y dejar a la audiencia con una impresión duradera de la calidad de la presentación.
Revisar la presentación: Una vez que se ha escrito la presentación, es necesario revisar su
contenido. Se debe corroborar que la presentación cumple con sus objetivos, que está
estructurada lógicamente y que el material tiene el nivel adecuado para la audiencia.

TÉCNICAS PARA HABLAR EN PÚBLICO


Ya sea que estemos hablando en una reunión de equipo o presentándonos frente a una
audiencia, todos tenemos que hablar en público de vez en cuando. Es importante tener un
buen manejo del contacto visual, los gestos, el manejo del espacio, el uso de las manos, el uso
de las ayudas audiovisuales y la postura. El contacto visual en la comunicación oral es una
herramienta que le permite al orador conectarse con la audiencia a través de la mirada y de
esta manera, transmitir el mensaje de forma efectiva. Esto genera seguridad. Los gestos son
acciones que envían un estímulo visual a un observador y transmite información. Las manos,
pies y cabeza son las principales partes del cuerpo que transmiten información al público. Es
importante enfatizar que los movimientos deben ser naturales. Aprender a manejar el espacio
es clave para lograr una excelente presentación. Si se está bien ubicado en el espacio, y se
tiene un buen manejo de la voz ligado a este, el orador se sentirá más cómodo y seguro y su
mensaje será mucho más efectivo.
Es muy importante y clave utilizar bien las manos cuando hablamos en público. Las manos nos
ayudan a enfatizar las ideas; por lo tanto, debemos tener control total de cada uno de los
movimientos de las manos y que sean naturales. Cuando estamos hablando en público, por
ejemplo, una exposición, es importante tener buenas ayudas que puedan facilitar el desarrollo
del mensaje. Claro está, es importante saber cuándo utilizarlas y cuando no.
La postura también es un factor trascendental para una buena oralidad. Se puede hacer una
presentación oral de pie, sentado, combinando ambas formas, dependiendo el tipo de
ejercicio oral que se quiera realizar. La postura apoya el mensaje, transmite seguridad y hace
que el orador sea creíble o no en su discurso. Jesucristo fue, es y será el comunicador perfecto.
Jesús nos mostró al padre y su amor infinito por nosotros. Jesús nos mostró credibilidad en su
discurso, el modelaba el comportamiento y las verdades que hablaba. En su discurso se ve uso
elocuente, belleza en sus palabras, Jesús se comunicó a través de sus sentidos. Hablo no solo
por sus palabras, sino por sus acciones, pues en cada una de ellas transmitía un mensaje
específico. Su mensaje fue relevante, hablaba el idioma de la gente tanto literal como
figurativo. Jesús siempre involucró su audiencia con preguntas y respuestas, buscando hacer
de su comunicación un verdadero diálogo. Los animo a tomar a Jesús como modelo perfecto
en nuestra oralidad en las funciones ministeriales que realizan cada día. sí, es necesario
trabajarlas juntas… Si sabes escuchar bien, Las competencias comunicativas van enlazadas
entre puedes leer bien, pues al escuchar lees pensamientos, intenciones y necesidades. Si lees
bien, eres capaz de plasmar una idea o una expresión a través de la escritura y esta, es el inicio
y la puerta a la oralidad, pues finalmente es transmitir con la boca lo que se plasma con la
escritura. “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la
necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”. Efesios 4:29

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