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ADOLESCENTE

La adolescencia es un periodo de crecimiento y desarrollo que abarca desde los diez hasta los dieciocho años, caracterizado por cambios físicos y hormonales significativos. Se divide en tres etapas: adolescencia temprana, intermedia y tardía, cada una con sus propias características de maduración sexual y crecimiento. Además, se aborda el examen físico del adolescente, el crecimiento en peso y talla, y el desarrollo psicomotor, destacando la importancia de factores hormonales en el desarrollo de características sexuales primarias y secundarias.

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ADOLESCENTE

La adolescencia es un periodo de crecimiento y desarrollo que abarca desde los diez hasta los dieciocho años, caracterizado por cambios físicos y hormonales significativos. Se divide en tres etapas: adolescencia temprana, intermedia y tardía, cada una con sus propias características de maduración sexual y crecimiento. Además, se aborda el examen físico del adolescente, el crecimiento en peso y talla, y el desarrollo psicomotor, destacando la importancia de factores hormonales en el desarrollo de características sexuales primarias y secundarias.

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ADOLESCENTE:

El adolescente, que es el joven en período de crecimiento y desarrollo intermedio


entre la niñez y la adultez. La adolescencia empieza y discurre sin límites precisos.
Empieza alrededor de los diez u once años y termina aproximadamente a los dieciocho
años. Pero como los cambios en los caracteres sexuales primarios y secundarios
(desarrollo de la madurez sexual) se dan de manera regular, independientemente de la
edad cronológica, se utilizan para poner algunos límites artificiales a la edad de la
adolescencia, con el fin de facilitar la comprensión de los numerosos y significativos
cambios.
-​ Adolescencia temprana: se corresponde con el comienzo de la maduración sexual.
Se inicia normalmente de los diez años y medio a los 14 años en los hombres, con
una duración de 0,5 a 2 años, y de los diez a los trece años en las mujeres, con una
duración promedio de 0,2 a 1,2 años.
-​ Adolescencia intermedia: se refiere a la fase de maduración sexual. Suele iniciarse
de los doce años y medio a los quince años en los hombres, con una duración de
0,5 a 2 años, y de los doce a los quince años en las mujeres, con una duración de
0,9 a 3 años, si se toma como referencia la aparición y modificación del vello púbico,
o aproximadamente cuatro a cinco años, si se toma como referencia el crecimiento
de las mamas.
-​ Adolescencia tardía: se corresponde con la fase final de la maduración sexual. Se
inicia normalmente de los catorce a los dieciséis años en los hombres y de los
catorce a los diecisiete años en las mujeres. El final de los cambios de la
adolescencia suele alcanzarse aproximadamente a los dieciocho años de edad, con
un rango de diecisiete a veintiún años.

Examen físico del adolescente:


-​ Aspecto general: Estables Condiciones Generales (EsCsGs). Coloración de piel y
mucosas (rosadas), estado de hidratacion del paciente. Temperatura (febril o afebril).
Tolerancia a la vía oral y al oxígeno ambiente. Estado de alerta (activo).
-​ Piel: Coloración, hidratación, textura, llenado capilar. Evaluar presencia de acné.
-​ Cabeza y cuello: Forma, tamaño, simetría e implantación del cabello; examinar
seborrea. Simetría, centralización y movilidad del cuello.
-​ Ojos: pupilas normoreactivas a la luz, conjuntiva y escleras normocoloreadas.
Descartar estrabismo y alguna relación con miopía, hipermetropia o astigmatismo.
-​ ORL: implantación, canal auditivo externo, membrana timpánica. Nariz: tabique,
mucosas.
-​ Boca: labios simétricos, coloración de mucosas, posición y oclusión dentaria,
paladares bien constituidos, faringe y amígdalas rosadas sin alteraciones. Descartar
halitosis, caries, placa bacteriana o lesiones dentarias.
-​ Torax: Evaluar forma, simetría y expansibilidad. Glándulas mamarias: evaluar
simetrías, pigmentación, ausencia o presencia de reblandecimientos o quistes,
diferencia adipomastia. Uso de escala de Tanner.
-​ Cardiopulmonar: RsRsPs, frecuencia respiratoria, presencia de murmullo vesicular
en primer espacio intercostal (entrada de aire). Ausencia de agregados patológicos.
RsCsPs, frecuencia cardíaca. Evaluar sonido y ritmo de los latidos cadiacos.
-​ Abdomen: Forma, textura. Evaluar si es o no depresible. Evaluar zonas de matidez,
timpanismo y sonoridad. RsHsPs.
-​ Genitales:
a)​ Femeninos: Valorar escala de Tanner del vello púbico, estado de los labios
mayores y menores, coloración de los mismos, estado de la uretra. Descartar
secreciones anormales.
b)​ Masculinos: Valorar escala de Tanner del vello púbico y genitales. Evaluar
forma del pene, color del escroto, volumen testicular.
-​ Osteoarticular: inspección de movilidad, alineación del raquis, simetría y alineación
de los miembros, observar el tipo de marcha.
-​ Sistema nervioso: evaluar movilidad activa y pasiva, tonicidad de miembros
superiores e inferiores, estudio según los pares craneales.

Crecimiento: Los elementos más sobresalientes del crecimiento de los adolescentes para
ambos sexos son: el estirón puberal, el crecimiento genital y el crecimiento de los vellos;
además, para las mujeres la telarquia (desarrollo de las mamas), el crecimiento de vellos y
la menarquia (primera menstruación).
-​ Peso: En la adolescencia, el cuerpo del hombre, por efecto de la testosterona, se
hace más musculoso (adquisición de tejido muscular) que adiposo (adquisición de
grasa corporal), y el de la mujer, por efecto de los estrógenos, se hace más adiposo
que musculoso (en su caso, el porcentaje de grasa corporal total pasa de 8 a 25 %).
El mayor depósito de grasa ocurre en el período en que aumenta la talla; el
crecimiento muscular sucede habitualmente tres meses después. Durante la
adolescencia temprana, el aumento de músculo es poco y el incremento de peso
difiere escasamente del de los años finales de la edad escolar: hay un incremento
promedio de 2 kg por año. En el resto de la adolescencia el aumento de peso es
mucho: de 5,7 a 13,2 kg por año en los hombres y de 4,6 a 10,6 kg en las mujeres.
-​ Talla: En la edad de la adolescencia ocurre el llamado estirón de crecimiento, que
suele presentarse primero en las mujeres que en los hombres. En las adolescentes
este proceso empieza entre los nueve y los diez años de edad; en los adolescentes
comienzan entre los once y los doce años. El estirón de crecimiento inicial (estirón
puberal) tiene en ambos sexos una duración de dos a tres años y termina
aproximadamente a los catorce o quince años en los hombres y a los doce o trece
en las mujeres, y guarda una correlación estrecha con las etapas de maduración
sexual.
En el estirón de crecimiento, el aumento de talla es muy variable, pero durante el
período de máximo crecimiento (segundo año del proceso), los hombres aumentan de 5,8 a
13,1 cm por año, con un promedio de 9 cm, y las mujeres de 5,4 a 13,1 cm por año, con un
promedio de 8 cm. Durante el tiempo que dura el estirón, los muchachos crecen
aproximadamente veintitrés centímetros y las muchachas veinte, de tal modo que la talla
final de los hombres adultos es en promedio 12 cm mayor que la de las mujeres adultas.
En la adolescencia temprana el aumento de talla en ambos sexos es de seis a ocho
centímetros por año. En la adolescencia intermedia, los muchachos aumentan
aproximadamente 10 cm por año y las muchachas 8 cm. Durante toda la adolescencia, los
hombres tienen un mayor crecimiento que las mujeres: 9,5 y 8,3 cm por año,
respectivamente. El adolescente crece con ritmo diferente en las distintas partes de su
cuerpo: las manos y los pies primero, luego los brazos y las piernas y, por último, el tronco,
lo que le da una apariencia especial.
-​ Perímetro cefálico: el perímetro cefálico en el adolescente tiene un crecimiento
mínimo, que se completa a los dieciséis años, cuando alcanza el tamaño del adulto:
55 cm aproximadamente.
-​ Frecuencia respiratoria y cardiaca: La frecuencia respiratoria del adolescente es:
16-20 respiraciones por minuto. En el adoles cente la disminución de la frecuencia
cardíaca es mínima; normalmente es de 85 ± 30 pulsaciones por minuto de los diez
a los catorce años y de 82 ± 25 de los catorce a los dieciocho años. Por otra parte,
de los doce a los catorce años, los adolescentes tienen un llamativo aumento en el
tamaño del corazón y los pulmones en relación con el tamaño corporal.
-​ Presión arterial: adquiere cifras tensionales iguales a las del adulto.
-​ Senos paranasales: En el adolescente se completa la neumatización de la
mastoides, con lo cual termina este proceso en el ser humano.
-​ Dentición: Durante la adolescencia ocurre la caída de los primeros molares y los
caninos de la dentición decidua, si tal cosa no había sucedido al final de la edad
escolar; además, hacen erupción los caninos, los primeros y segundos premolares, y
los segundos molares de la dentición perma nente (11 a 13 años). La erupción del
segundo molar permanente casi siempre coincide con la menarquia.
-​ Caracteres sexuales primarios y secundarios: La maduración de los caracteres
sexuales primarios y la aparición de los caracteres se xuales secundarios se deben
a cambios endo- crinológicos, consistentes en la activación del eje
hipotálamo-hipófisis-gónadas, y son determinadas por el programa genético de cada
individuo.
De los seis a ocho años, en hombres y en mujeres se produce la adrenarquia
(aumento de la producción de andrógenos suprarrenales). Dos años después empieza la
pubertad, proceso que se debe a la secreción en el hipotálamo de hormona liberadora de
gonadotropinas que estimula la hipófisis para que se liberen sustancias hormonales
(gonadotropinas hipofisiarias y hormona del crecimiento); las hormonas hipofisiarias son la
hormona estimulante folicular (HEF), conocida en inglés como FSH, y la hormona
luteinizante (HL), conocida en inglés como LH, las cuales contribuyen a los cambios físicos
y funcionales de los adolescentes, pues estimulan las gónadas para que los muchachos
produzcan andrógenos y las muchachas estrógenos.

Acciones hormonales en hombres: En los adolescentes, la hormona luteinizante estimula


las células de Leydig para la producción de testosterona; la hormona estimulante folicular
hace proliferar los túbulos seminíferos, lo que lleva al crecimiento testicular; también
aumenta la producción de testosterona para que empiece la espermatogénesis (producción
de espermatozoides), función que se adquiere uno o dos años después de las primeras
poluciones nocturnas.
La testosterona produce el crecimiento de pene, escroto, próstata, vesículas
seminales y vello facial, axilar y pubiano, así como la separación del cabello de la región
frontal y parietal. También estimula la secreción de las glándulas sebáceas (con la
posibilidad de aparición de acné); el crecimiento de la laringe (profundi- zación de la voz), el
crecimiento lineal, por aumento del tamaño de los huesos, y el crecimiento muscular;
produce también el cierre de las zonas de crecimiento óseo, con lo cual termina el
crecimiento; aumenta la masa corporal y la masa eritrocitaria, así como la libido. Además, el
influjo androgénico determina que el adolescente tenga más amplia la cintura escapular (es
más ancho de hombros) que la cintura pelviana.

Acciones hormonales en mujeres: En las jóvenes, la hormona estimulante folicular


estimula el crecimiento y la maduración de los ovarios y la producción de estrógenos; la
hormona luteinizante hace que se produzca la ovulación y la progesterona. La interacción
cíclica de ambas hormonas controla el ciclo menstrual.
Los estrógenos producen crecimiento de mamas, clítoris, útero y vagina, con
aumento de pigmentación, de vascularización y sensibilización erótica de los labios
mayores; redistribución de la grasa y cierre de las zonas de crecimiento óseo. Además, son
los determinantes de que la adoles cente tenga una cintura pelviana más amplia (más
ancha de caderas) que la cintura escapular. Los andrógenos suprarrenales estimulan el
crecimiento lineal y hacen que aparezcan los vellos axilar y pubiano, y pueden hacer que se
presente acné; además, son responsables de la transpiración con olor. La progesterona
tiene como acción el desarrollo mamario y endometrial.

Índices de maduración sexual: secuencia de aparición de cambios en los caracteres


sexuales primarios y secundarios, con tiempos e intervalos muy variables. Se han agrupado
en estadios o fases de maduración, según Tanner, o como índices de maduración sexual
(IMS), que sirven como una escala de madurez sexual; estos índices, cinco en total, se
refieren a las variaciones del vello púbico y de las mamas en las mujeres, y del vello púbico
y los genitales en los hombres.
-​ Crecimiento de vellos: Además de lo ya expuesto en lo relativo a índices de
maduración sexual, es preciso señalar otros hechos que ayudan a comprender la
evolución del crecimiento del adolescente. Así, por ejemplo, en muchachos y
muchachas, el vello axilar aparece más o menos dos años después del pubiano. En
los muchachos, el vello facial aparece simultáneamente con el axilar, primero en las
esquinas del labio superior, luego en el inferior, después en la región malar y por
último en el mentón.
-​ Menarquia: este influjo suele demorarse un buen tiempo para ser eficiente, por lo
cual las primeras menstruaciones son irregulares en tiempo de aparición y duración,
aunque una vez producidas, hasta 50 % de las jóvenes continúan con ciclos
regulares y fértiles. Del 50 % restante, aproximadamente el 35 % tendrán su ciclo
regular en los tres años siguientes y el 15% persistirán con irregularidades después
de haber completado toda la maduración sexual. La joven necesita tener un
porcentaje mínimo de grasa corporal (17-23%) para que ocurra este evento, lo que
señala una relación con el estado nutricional.
La menarquia se da generalmente al final del estirón puberal, de los nueve a los
quince años de edad, con un promedio de 12,5 años. La edad de aparición tiene relación
con la genética (es frecuente que ocurra a la misma edad en todas las mujeres de una
familia) y una tendencia a ser cada vez más temprana, probablemente por las variaciones
en el estado nutricional. La menarquia suele aparecer de cinco meses a cinco años
después de la telarquia (en promedio, dos años después); en relación con el IMS de las
mamas

Desarrollo:
●​ Desarrollo psicomotor:
-​ Conducta motriz: En la adolescencia temprana, el crecimiento acelerado lleva de
nuevo a los adolescentes a tener movimientos torpes, principalmente los que
requieren precisión, por esta razón, con frecuencia dejan caer las cosas y no son
raros los accidentes en la mesa cuando tratan de coger objetos; además, su marcha
es desgarbada, debido al gran crecimiento de las extremidades. Durante la
adolescencia tardía se completa el desarrollo motor, con el cual se logra
nuevamente la precisión en los movimientos finos; es la época de una notable
actividad motriz, sobre todo en deportes. Esta enorme actividad determina en el ado
lescente un gran apetito, que puede calificarse de voraz, pero con grandes
fluctuaciones, tanto en cantidad como en preferencias.
-​ Conducta adaptativa: El adolescente ya tiene una pinza digital perfeccionada desde
la edad escolar. En este período, afina su uso, con las dificultades de coordinación
propias de la desproporción de crecimiento de las extremidades.
-​ Conducta del lenguaje: El adolescente, que ya tiene un lenguaje completo, participa
del enriquecimiento de la lengua con el aporte de palabras nuevas, las cuales utiliza
como jerga indicadora de la pertenencia a sus grupos.
-​ Conducta personal social: En la construcción de su independencia, se producen
grandes y llamativos conflictos familiares, debidos a que el adolescente necesita
independencia y los padres no se resignan a perder al hijo niño. El adolescente
desplaza sus relaciones interpersonales hacia sus amigos, con los cuales consolida
grupos cerrados en los que se practica la lealtad de grupo a ultranza.
Al principio de la etapa, los adolescentes son inquietos (andan de un lado para otro y
no se quedan quietos cuando están sentados), investigadores y charlatanes. Presentan
notables variaciones de ánimo de un día a otro o durante el mismo día. Al principio de la
adolescencia aún no se ha consolidado la conducta en relación con el aseo personal, pero
paulatinamente se consigue el patrón de la familia. En la adolescencia suele empezar el
interés por el dinero, también con gran influencia del patrón familiar en este aspecto. El
juego ya no es el centro de la actividad adolescente, pero en sus relaciones con la gente
puede incluirlo.

Puericultura del adolescente: La intervención puericultora está dirigida fundamentalmente


hacia la prevención de la enfermedad, la promoción de la salud y el desarrollo integral. En el
caso del adolescente es, por lo tanto, un terreno en el que es necesario incluir una
educación orientadora, abierta, clara, en la cual se resalta en todo momento la significación
que tienen los múltiples cambios que afronta el adolescente y que muchas veces son
marcados equivocadamente como “enfermedad” por la cultura. La labor educativa y el
acompañamiento hacen posible que la ansiedad y los temores que el proceso adolescente
genera no se vean aumentados innecesariamente por fantasías o informaciones
distorsionadas. Además, cierto nivel de ansiedad no solo es inevitable, sino que es
necesario para impulsar el proceso de aceptación del cambio.
En el proceso evolutivo, la adolescencia sigue a la etapa escolar, al final de la niñez.
Cronológicamente comienza con los cambios puberales, de los diez a los catorce años, los
que terminan al cumplirse gran parte del crecimiento y desarrollo físicos. La juventud, por su
parte, abarca el período comprendido entre los quince y los veinticinco años; se refiere más
a la inclusión del individuo como parte activa de la sociedad, asumiendo derechos y
responsabilidades.
-​ Adolescencia temprana: En ella el adolescente tiene múltiples cam bios en la
estructura y funcionamiento de su cuerpo, y empieza a modificar su relación con la
familia, desplazando su interés hacia los ambientes extrafamiliares. Se inicia
asimismo un cambio en la estructura del pensamiento, que le facilita empezar a
procesar de manera distinta los datos de la realidad, pues empieza a incluir la
dimensión de lo posible y no basa sus razonamientos únicamente en los datos
tangibles de la realidad inmediata.
-​ Adolescencia media: En esta etapa las vivencias del adolescente se centran
principalmente en torno a las preguntas, implícitas o explícitas, ¿quién soy yo? y
¿qué quiero hacer de mi vida?, es decir, las preguntas por la identidad. Es la época
en la cual, por lo general, se da un mayor alejamiento con respecto a la familia. La
estructura de pensamiento ha alcanzado un nivel de desarrollo que le da
posibilidades para la comprensión de la realidad en términos de abstracciones y
deducciones.
-​ Adolescencia final: La pregunta básica del adolescente en este momento tiene que
ver con su proyecto de ubicación social y laboral. Las relaciones con la familia se
redefinen y se establecen en un plano horizontal. Es un momento en el cual se
consolida el sentimiento de identidad personal: saber quién se es, cuáles son los
propios valores y tener esbozado un proyecto básico que rige la propia vida. Se
espera que durante esta etapa el pensamiento alcance plenamente el nivel de
desarrollo propio del pensamiento abstracto, hipotético-deductivo.

Actitudes puericultoras relacionados a los cambios físicos:


-​ Es necesario informar al adolescente sobre el proceso de cambios físicos que está
viviendo o va a vivir; explicarle que es un proceso saludable. Dicha información debe
darse de manera clara y explícita.
-​ Es necesario que se le reasegure y tranquilice sobre la normalidad del proceso que
está viviendo y se le informe sobre la transitoriedad de algunos eventos, como, por
ejemplo, la ginecomastia.
-​ Dialógo para que reconozca y acepte las diferencias individuales como algo normal,
lo cual hace posible que no las viva como desventajas o signos de inferioridad.
-​ Es necesario referirse también a los nuevos impulsos y posibilidades que este le
plantea, tanto en relación con la excitación sexual y la masturbación como con las
expresiones de agresividad.
-​ Actividades como el ejercicio físico, el deporte, el baile y la relación con los pares
ayudan en el conocimiento y confrontación de las nuevas posibilidades y
características adquiridas.
Actitudes puericultoras relacionadas a los cambios psicológicos:
-​ Se debe aceptar la inmadurez como un hecho ineludible durante la adolescencia,
que solo será resuelto con el paso del tiempo y la vivencia de experiencias
adecuadas.
-​ El adulto debe mantener, en lo posible, una actitud abierta al diálogo, de manera que
pueda estar ahí en el momento en que el adolescente lo necesite.
-​ Cuando, inevitablemente, el adolescente se equivoque o tenga alguna situación de
dificultad, es básico el apoyo del adulto, expresado en principio por una actitud
abierta al diálogo y a la escucha. Este diálogo no debe tener como fin la sanción,
sino que ambos traten de entender el sentido de la situación y aprender de la
experiencia.
Actitudes puericultoras en el cambio de relaciones intrafamiliares y extrafamiliares:
-​ Determinar que este cuente, dentro de la familia, con un ambiente facilitador en el
proceso de reubicarse ante sí mismo y ante su entorno, para que pueda apropiarse
poco a poco de sus decisiones y conflictos.
-​ Es necesario que los padres no abandonen en este momento su función de padres,
pues se pondría al adolescente en una situación de desamparo en un momento muy
importante de su vida.
-​ El adolescente adquiera la capacidad de reconocer y aceptar límites, es necesario
respetar su derecho a decidir por sí mismo.
-​ Los padres deben estar en disposición de aceptar que el adolescente desplaza
intereses hacia fuera de la familia.

Sexualidad:
-​ Integrar las nuevas expresiones de la sexualidad como posibilidades de crecimiento
sano y de una nueva dimensión en las relaciones consigo mismo.
-​ Es necesario acompañar al adolescente, mediante el diálogo, en su necesidad de
saber acerca de la sexualidad propia y del otro sexo.
-​ El esfuerzo y acompañamiento del adulto deben encaminarse a que el adolescente
viva su sexualidad con libertad, a que la integre como algo placentero, constructivo y
como una posibilidad más
Salud:
-​ Enfatizar en la promoción de la salud.
-​ Actitud de aceptación.
-​ Capacidad de escucha activa.
-​ Otorgarle responsabilidad al adolescente de su salud.
-​ Cantidad de consultas: 3 al año o una sola al año en dependencia del adolescente.

Vacunas: etapa de refuerzos y rescates.


-​ Refuerzos de dTp
-​ Vacuna VPH dos o 3 dosis, preferiblemente a los 12 años a las chicas.
-​ Covid-19 (en caso de no ser colocada antes).
-​ Vacuna triple vírica de rescate o refuerzo.

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