1.
Marco teórico
1.1. Introducción a la Clasificación de Suelos
La clasificación de suelos es una herramienta fundamental en la ingeniería
geotécnica y civil, pues permite identificar, comparar y comunicar las propiedades y
comportamientos del suelo. Esta clasificación se realiza en base a características
físicas y granulométricas, tales como el tamaño de las partículas, la plasticidad, el
contenido de finos, y la distribución granulométrica. Las clasificaciones más utilizadas
a nivel mundial son el Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (SUCS) y el
sistema de la Asociación Americana de funcionarios Estatales de Carreteras y
Transporte (AASHTO).
Ambos métodos son ampliamente reconocidos y adoptados por organismos
nacionales e internacionales, tanto en obras viales, como en edificaciones, obras
hidráulicas y estudios de cimentaciones. Mientras que AASHTO es más utilizado en
proyectos viales y de transporte, SUCS es más aplicado en obras civiles generales y
proyectos de geotecnia.
1.2. Importancia de la Clasificación de Suelos
Una correcta clasificación del suelo permite:
Estimar el comportamiento mecánico del suelo (resistencia,
compresibilidad, permeabilidad).
Definir parámetros de diseño en obras civiles.
Elegir métodos apropiados de mejoramiento de suelos.
Identificar potenciales problemas geotécnicos.
Seleccionar métodos de compactación, estabilización y drenaje adecuados.
Garantizar la durabilidad y estabilidad de estructuras.
1.3. Sistema de Clasificación AASHTO
1.3.1. Historia y contexto
El sistema AASHTO (American Association of State Highway and
Transportation Officials) fue desarrollado en 1929 por el Bureau of Public Roads con el
fin de clasificar suelos para proyectos de pavimentación. A partir de su publicación
inicial, el método ha sido revisado y perfeccionado, siendo formalizado como el
método M 145 de AASHTO. Su aplicación es fundamental en la ingeniería vial, ya que
permite clasificar los suelos en función de su idoneidad para subrasantes y otras
capas del pavimento.
1.3.2. Principios de clasificación
El sistema AASHTO clasifica los suelos en 8 grupos principales: A-1 a A-8, con
subdivisiones como A-1-a, A-1-b, A-2-4, A-2-5, etc. Se basa principalmente en:
Tamaño de partículas (porcentaje que pasa por los tamices N.º 10, N.º 40 y
N.º 200).
Plasticidad (índice plástico y límite líquido).
1.3.3. Grupos del sistema AASHTO
Grupo A-1: Suelos granulares de buena calidad para subrasantes.
Grupo A-2: Suelos intermedios, con algo de finos y características mixtas.
Grupo A-3: Arenas finas y no plásticas.
Grupo A-4 a A-7: Suelos finos, generalmente con mayor plasticidad e
inferior comportamiento como subrasantes.
Grupo A-8: Turbas y suelos orgánicos, con comportamiento impredecible.
1.3.4. Propiedades clave utilizadas
Tamaño del grano: el tamiz N.º 200 (0.075 mm) separa los suelos gruesos
de los finos.
Índice plástico (IP): se calcula como la diferencia entre el límite líquido (LL)
y el límite plástico (LP).
IP = LL - LP
Índice de grupo (IG): fórmula auxiliar usada para cuantificar la calidad del
suelo como subrasante.
IG = 0.2(a) + 0.005(a)(c)+0.01(b)(d)
1.3.5. Uso del índice de grupo (IG)
El índice de grupo (IG) permite ordenar suelos dentro de un mismo grupo; a
mayor IG, peor es la calidad del suelo como subrasante. Valores de IG van de 0
(excelente) a 20 o más (pobre).
1.4. Sistema Unificado de Clasificación de Suelos (SUCS)
1.4.1. Origen y desarrollo
El Sistema Unificado de Clasificación de Suelos fue desarrollado originalmente
por el ingeniero Arthur Casagrande para el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE.
UU. durante la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente fue adoptado por organismos
civiles y estandarizado en la norma ASTM D2487 y la norma D2488 (para
identificación visual).
1.4.2. Principios del sistema SUCS
El SUCS clasifica los suelos en dos grandes categorías:
Suelos gruesos (arenas y gravas).
Suelos finos (limos y arcillas).
Además, se identifican subcategorías basadas en:
Distribución granulométrica.
Plasticidad.
Contenido de finos.
Presencia de materia orgánica.
1.4.3. Clases principales de suelos según SUCS
Gravas: G (Gravel)
GW: Grava bien graduada.
GP: Grava mal graduada.
GM: Grava con limo.
GC: Grava con arcilla.
Arenas: S (Sand)
SW: Arena bien graduada.
SP: Arena mal graduada.
SM: Arena con limo.
SC: Arena con arcilla.
Suelos finos: M (Limo), C (Arcilla)
ML: Limo de baja plasticidad.
CL: Arcilla de baja plasticidad.
MH: Limo de alta plasticidad.
CH: Arcilla de alta plasticidad.
Suelos orgánicos:
OL: Limo orgánico de baja plasticidad.
OH: Limo o arcilla orgánica de alta plasticidad.
PT: Turba.
1.4.4. Carta de plasticidad de Casagrande
La carta de plasticidad es esencial en el SUCS. Establece una línea de
distinción entre limos y arcillas con base en la relación entre el índice plástico (IP) y el
límite líquido (LL).
Línea A: IP = 0.73(LL - 20)
Por encima: Arcillas.
Por debajo: Limos.
Línea U: Límite superior empírico: IP = 0.9(LL - 8)
1.4.5. Notación del SUCS
El sistema utiliza una combinación de dos letras para clasificar el suelo:
Primera letra: tipo de suelo principal (G, S, M, C, O).
Segunda letra: gradación o plasticidad (W, P, M, C, H, L).
Por ejemplo:
SW-SC: arena bien graduada con arcilla.
CL-ML: mezcla de arcilla y limo de baja plasticidad.
1.5. Comparación entre AASHTO y SUCS
Criterio AASHTO SUCS
Aplicación Diseño de Obras civiles y
principal pavimentos geotecnia
ASTM D2487 /
Base normativa AASHTO M 145
D2488
Número de 8 principales (con 15 grupos
grupos subgrupos) principales
Considera IP y
Sí Sí
LL
Considera %
Sí Sí
finos
Identificación
Limitada Amplia
visual
Índice de grupo
Sí, numérico No aplica
(IG)
1.6. Aplicaciones prácticas
AASHTO: elección de suelos para subrasantes, capas de base y sub-base.
SUCS: diseño de cimentaciones, estabilidad de taludes, presas de tierra,
obras hidráulicas.
1.7. Ventajas y limitaciones
1.7.1. AASHTO
Ventajas:
Rápido y fácil de usar.
Directamente útil para diseño de pavimentos.
Limitaciones:
Menor detalle en la descripción del suelo.
Poco útil para obras fuera del ámbito vial.
1.7.2. SUCS
Ventajas:
Clasificación detallada y completa.
Útil para una amplia gama de obras.
Limitaciones:
Requiere análisis más extensos.
No indica directamente calidad para pavimentos.
1.8. Importancia en normativa y proyectos
Tanto el SUCS como el AASHTO están incluidos en normativas internacionales
como:
ASTM.
AASHTO.
Manual de Carreteras del MTC (Perú).
ACI (American Concrete Institute).
Manuales de geotecnia del USACE.
1.9. Consideraciones Geotécnicas en la Clasificación de Suelos
La clasificación de suelos no solo es una tarea de laboratorio, sino también un
proceso interpretativo que requiere correlacionar los resultados con el comportamiento
geotécnico. El tipo de suelo influye directamente en aspectos como:
Capacidad portante: Las arcillas de alta plasticidad (CH) pueden presentar
problemas de capacidad portante debido a su alta compresibilidad.
Estabilidad de taludes: Suelos granulares como las gravas y arenas tienden a
presentar fallas por deslizamiento; mientras que los finos, por deformación plástica.
Asentamientos: Los suelos finos con alta compresibilidad (CL, CH, MH) generan
asentamientos diferidos.
Contracción y expansión: Arcillas expansivas pueden generar esfuerzos
destructivos en cimentaciones.
1.10. Importancia en Proyectos Sostenibles y Nuevas Tecnologías
En la actualidad, la correcta clasificación de suelos es base para:
Estudios de impacto ambiental.
Diseño de soluciones sostenibles como estabilización con residuos
(ceniza, cal, fibras).
Modelación geotécnica avanzada mediante software (Plaxis,
GeoStudio), que requiere parámetros derivados de la clasificación.
Construcción de carreteras verdes y uso de suelos locales.
El conocimiento de los sistemas SUCS y AASHTO es indispensable para el
ingeniero civil. Permite una correcta caracterización de los suelos y fundamenta
decisiones de diseño, construcción y mantenimiento de estructuras. Su dominio es
también requisito en procesos de control de calidad, ensayos de laboratorio y estudios
de mecánica de suelos.
No solo cumple una función organizativa, sino que constituye una etapa crítica
en la caracterización geotécnica del terreno, ya que la naturaleza del suelo influye
directamente en la respuesta estructural de las obras civiles. Por ello, el uso correcto
de los sistemas de clasificación, acompañado de una interpretación crítica de los
resultados, permite no solo categorizar, sino anticipar el comportamiento ingenieril del
suelo frente a cargas, drenaje y condiciones ambientales extremas.