Problemática: La falta de recolección de basura en el Sector San Miguel
del Cantón El Empalme durante el año 2024
Durante el año 2024, el Sector San Miguel, ubicado en el Cantón El Empalme,
provincia de Guayas, ha enfrentado una creciente problemática relacionada
con la falta de recolección de residuos sólidos. Esta situación ha generado un
impacto negativo significativo en la salud, el medio ambiente y la convivencia
social de los aproximadamente 5.000 habitantes del sector.
La recolección irregular o inexistente de basura ha provocado que los desechos
domésticos se acumulen en las calles, esquinas, terrenos baldíos y cerca de
viviendas, generando focos de contaminación que afectan directamente la
calidad de vida de los habitantes. La acumulación de basura no solo representa
un problema visual y de mal olor, sino que también se convierte en un criadero
de insectos y roedores que propagan enfermedades como el dengue, la
leptospirosis, infecciones gastrointestinales y problemas respiratorios,
especialmente en niños, adultos mayores y personas con condiciones de salud
vulnerables.
Uno de los factores que ha agravado esta situación es la falta de una
planificación adecuada por parte del gobierno municipal, que no ha logrado
garantizar un servicio eficiente y continuo de recolección. A esto se suma la
carencia de contenedores adecuados, lo que obliga a los residentes a depositar
la basura directamente en el suelo, aumentando la exposición al aire libre de
los residuos y el riesgo sanitario.
Además del impacto en la salud, la situación genera un daño ambiental
evidente. La basura acumulada en zonas verdes y quebradas contamina el
suelo y las fuentes de agua cercanas, especialmente durante la temporada de
lluvias, cuando los desechos son arrastrados hacia ríos y alcantarillas,
provocando taponamientos e inundaciones. Por otro lado, muchos habitantes,
ante la desesperación, optan por quemar la basura, liberando gases
contaminantes que afectan la calidad del aire y contribuyen al deterioro del
ambiente.
Socialmente, la falta de recolección ha generado descontento y tensión entre
los moradores, quienes sienten que sus derechos están siendo vulnerados por
la ineficiencia de las autoridades competentes. Esta situación ha provocado
protestas y reclamos comunitarios que, en muchos casos, no han recibido
respuestas concretas.