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Version de Asilo

Juan Carlos López Armendia, un ciudadano venezolano de 41 años, presenta su solicitud de asilo debido a la persecución y violencia sufrida por su activismo político en contra del régimen de Nicolás Maduro. Desde 2012, él y su familia enfrentaron represión, amenazas y violencia por parte de las fuerzas de seguridad, lo que culminó en su decisión de escapar del país en busca de seguridad y derechos humanos. Actualmente, vive en Colombia, donde continúa enfrentando el temor de represalias contra su familia en Venezuela.
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Juan Carlos López Armendia, un ciudadano venezolano de 41 años, presenta su solicitud de asilo debido a la persecución y violencia sufrida por su activismo político en contra del régimen de Nicolás Maduro. Desde 2012, él y su familia enfrentaron represión, amenazas y violencia por parte de las fuerzas de seguridad, lo que culminó en su decisión de escapar del país en busca de seguridad y derechos humanos. Actualmente, vive en Colombia, donde continúa enfrentando el temor de represalias contra su familia en Venezuela.
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Yo, Juan Carlos López Armendia número Aliens 326986761A4, bajo fe de juramento y total

conocimiento presento mi versión de Asilo para su consideración en la aplicación de Asilo, de


los hechos que sustentan mi petición:

Soy un ciudadano venezolano de 41 años de edad, mi nombre es Juan Carlos López


Armendia, número Aliens 326986761A4, durante gran parte de mi vida fui un hombre
luchador siempre viviendo en Venezuela junto a mi pareja María del Carmen Castillo nacida
en fecha 01/10/1991, y mis hijos Carlos Adolfo López Pelayo nacido en fecha 02/11/2009,
Wilbelys Valeria López Figueredo nacida en fecha 16/03/2007, María Victoria López Castillo
nacida en fecha 25/05/2017 y Wilmerys Valentina López Pelayo nacida en fecha 08/03/2005.

Nuestra vida siempre estuvo acompañada de lucha y esfuerzos para evitar que la
situación del país afectara a nuestra familia, sin embargo desde el año 2012 la situación en
mi país natal comenzó a desmejorar , lo primero que recuerda mi memoria era la
expropiación de distintas empresas sin procedimientos previos y la intervención del estado,
posterior regulación en el precio de los vehículos, lo que genero una larga lista de personas
solicitando vehículos, incluso investigaciones contra dueños de concesionarios y pues
conllevó al cierre de la mayoría de los concesionarios de vehículos, posterior a eso el
gobierno regulo los precios de los alimentos generando caos y desabastecimiento, aunado a
los constantes cortes de luz, falta del vital líquido, colas de gasolina entre otros y muchos
más factores que me motivaron a participar por un cambio positivo en el país, porque sentía
impotencia de ver la situación actual y no elevar una protesta,. Mi familia, todos siempre
estuvimos en una constante lucha para darle a nuestros hijos una sociedad que no se
rindiera a la dictadura y a la corrupción que poco a poco se fue instaurando entre nosotros.
Primero con el difunto Hugo Chávez y luego con su sucesor Nicolás Maduro. Participamos en
concentraciones en tarima, ayudábamos en la organización de marchas y la logística de las
actividades. En diversas ocasiones fuimos dispersados por la fuerza y en varias ocasiones
debíamos correr porque la Guardia Nacional salía a dispersarnos usando la fuerza y hasta
disparando a la población civil. En esos tiempos estábamos trabajando por la democracia
con el partido VOLUNTAD POPULAR.
En varias ocasiones fuimos a protestar en lugares emblemáticos de la ciudad para
ser oídos y animar a la gente a salir en contra del Gobierno, pero éste siempre en
complicidad con
los colectivos y la Guardia Nacional Bolivariana usaban la fuerza para disuadir a los
manifestantes.

A partir del 2017, iniciamos una serie de marchas en protesta a todo el conjunto de
situaciones y crisis que vivíamos actualmente , esas machas eran pacificas agradables
llenas de motivación y esperanza , sin embargo siempre buscaban enviar los organismos
de seguridad para infundir miedo y temor en la población , a tal punto de tornarse violentos
y arremeter contra grupos de personas que marchaban de manera pacífica sin importar si
eran adultos mayores mujeres adolescentes, no en menos de cinco oportunidades fui
víctima del uso por parte de los organismos de seguridad, que yo llamo de represión de
bombas lacrimógenas , mi vida se tornó muy complicada porque dos semanas después
empezó un acoso constante de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia
Nacional (SEBIN), quienes me identificaron y comenzó con una persecución de un
vehículo Ford color gris que pasaba por mi casa cuando salía.

Luego el 12 de abril del 2017, durante una marcha en las ciudades de Araure-
Acarigua estado Portuguesa, ese mismo vehículo nos siguió hasta el lugar de
concentración en la redoma denominada Mamanico, de ese vehículo se bajaron dos
personas, se desaparecían por momentos y luego los veíamos tomando fotos con el
celular. En esa oportunidad, mi persona, junto a otros, tuvimos la oportunidad de hablar a
los manifestantes en la Tarima, por lo que fuimos muy visibles, lo que de seguro
aprovecharon los grupos del gobierno para fotografiarnos e identificarnos. Esa
manifestación estuvo activa hasta las 6:00 de la tarde. Luego de culminada nos fuimos a
nuestras casas, yo me fui solo, caminando hasta un lugar que pudiera agarrar un taxi.
Estando frente a una licorería esperando un taxi, vi como de repente se paró un vehículo
justo frente donde yo estaba y de dicho vehículo bajaron dos personas, cuando las vi eran
los mismo que desde temprano nos seguían, con la única diferencia que ahora había un
tercero que estaba manejado; se me abalanzaron y me apuntaron con armas de fuego, me
dijeron tenía que ir con ellos, yo estaba muy nervioso, en shock porque nunca había visto
un arma de fuego de cerca, me montaron en la parte de atrás, del vehículo; me
empujaron para que bajara la cabeza y empezaron a andar. Como diez minutos después
se detuvo el carro y me sacaron del vehículo; Estábamos en la parte del estacionamiento
del SEBIN, y lo pude ver porque desde la rampa de acceso se ven unos locales
comerciales que ya había visto antes. Me llevaron del brazo y allí empecé a llorar mucho
porque sentí que me iban a matar, por la actitud de los dos hombres. Me llevaron a
un cuartico pequeño que estaba en el mismo sótano; Allí me esposaron a una reja de la
ventana, y uno de ellos me decía que me iban a matar y me apunto con la pistola en la
cabeza. Allí se fueron. Yo lo que hacía era rezar, pensaba que ya había llegado a mi fin,
pensaba en mis hijas. Como 40 minutos después llegó un funcionario que si estaba
uniformado, con ropa negra y emblemas del SEBIN, era moreno bastante oscura su piel,
de mediana estatura y de cuerpo atlético; Ese, en compañía de los dos que me trajeron
comenzó a gritarme y a decirme que era lo que pensaba; Que si creía que con marchas y
cosas íbamos a tumbar al gobierno, me preguntaba por las hojas de ruta y los nombres de
los dirigentes de VOLUNTAD POPULAR que estaban en eso; Me decía que le dijera
donde estaban las armas y las bombas; Yo le decía que yo no sabía nada de eso; Así
duro como 15 minutos y al final como yo no le decía lo que él quería saber empezó a
golpearme; Me golpeó en la cabeza y en las costillas; Eso me dolía muchísimo; En un
momento después que me golpeó, agarró una pistola, yo tenía los ojos cerrados porque
estaba asustado por los golpes, disparó, no sé si al techo o la pared, y me dijo: “Eso es lo
que te espera, sigue, y veras la próxima le meto una bala en la cabeza a tu hija”… Allí se
fueron otra vez y yo quede allí adolorido y asustado, luego llegaron me quitaron las
esposas y me llevaron otra vez al carro; Luego me montaron yo baje la cabeza para evitar
me siguieran golpeando y al final del recorrido me bajaron y me dejaron cerca del Hospital.
Me empujaron, yo me caí y antes de salir me dijeron que si denunciaba me matarían que
ya conocían donde vivía mi familia, que ya me tenían ubicado, que si me volvía loco iba a
ver la muerte de cerca. Me quedé un rato allí, hasta que me calmé y llamé a mi hermano,
el me buscó en un taxi y nos fuimos a casa; Yo estaba en shock, no quería que los niños
me vieran así. Le dije a mi hermano que no contara nada porque no quería esos
funcionarios nos mataran.

Con indignación decidí que mis hijos debían quedarse con mi pareja una temporada sin
saber nada de mi para no perjudicarlos, toda esa situación me afectó psicológicamente;
entonces pasaba parte del tiempo en casa de mi hermano, para evitar perjudicar a mi
familia.

Así pasaba el tiempo, y yo trataba de salir menos por temor a que me metieran preso
nuevamente y me torturaran de nuevo. Sin embargo, en fecha 18 de diciembre de 2017,
cuando llegué a mi casa ubicada en avenida Gonzalo Barrios callejón santa Eduviges casa
número 06 como a las 7:00 de la noche, encontré mi casa abierta y al entrar con miedo, vi
como habían revisado mi casa, destruyendo las cosas, mi vecina me dijo que ella vio como
unos funcionarios del SEBIN entraron y tocaron su puerta preguntando si el dueño de esa
casa estaba de viaje y si no sabían de él. Revisé y se habían llevado la planificación de las
actividades del primer trimestre del año 2018 que habíamos discutido en Primero Justicia y
unos folletos que acabábamos de recibir de la Dirección Nacional del Partido. Le di gracias a
Dios que mis hijos no estaban en mi casa.

Así las cosas y ante la imposibilidad de garantizar mi integridad física y la de mi familia


que permitiera el libre tránsito en el territorio nacional, se le sumo la aguda escasez de
alimentos y artículos de higiene personal, en la cual se tenían que realizar colas y pernoctar
entre 4 y 5 días en las afueras de los establecimientos bajo sol y lluvia, para la adquisición
con suerte de un solo producto que no cumplía con los requerimientos de consumo de mi
hogar, lo cual conllevó a un deterioro notable de salud, tanto física como mental, siendo este
el detonante final para tomar la decisión de escapar del país por tierra hacia Colombia en
búsqueda de seguridad progreso y derechos humanos.

Hable con mi familia y decidimos, juntos que lo mejor era que yo me escondiera en otra
ciudad, hasta poder salir del país. Así lo hice y me fui al día siguiente, el 19 de diciembre de
2017 hasta la ciudad de San Carlos Estado Cojedes. Allí me recibió una familia amiga de mi
hermano y estuve escondido en esa ciudad, pero que me recomendaba salir del país lo más
pronto porque había información que debían encontrarme para matarme o dejarme detenido,
al enterarse mi familia me dicen que van a hacer lo posible para resolver y que debían
enviarme lejos de Venezuela porque todo se estaba tornando peligroso y no quería poner en
riesgo a mi familia.

En febrero de 2020 Salí solo a Colombia, comencé a ubicarme, conseguí un trabajo


como soldador, buscamos una residencia para vivir exactamente en las mercedes Neiva. Mi
esposa me ayudaba con los gastos en casa ya que comenzó a vender comida en nuestro
mismo lugar de residencia y así poder solventar con algunas cosas, allí en este país no
tuvimos ningún estatus migratorio.

Así paso el tiempo, a nuestras casas en Venezuela seguían llegando allanamientos por
parte del SEBIN en busca de mi persona y de mi familia. En todo ese tiempo que permanecí
escondido junto a mi familia pude sentir la desolación y la manera como el gobierno destruye
los hogares venezolanos. Nunca pude tener un destino de exilio cerca de Venezuela porque
ya el chavismo es una organización criminal que está invadiendo todo el continente; Sus
organizaciones tienen presencia en la mayoría de los países, fundamentalmente en
Colombia, Ecuador, Brasil, chile y casi todos los países de América, salvo los Estado Unidos
de América. Hoy a pesar de lo que pase siento tranquilidad, pero sé que, si algún día vuelvo
a Venezuela o me hacen volver, me volverán a ultrajar, torturar y hasta matar porque ya eso
es común para los que se oponen al gobierno con fortaleza. Aun por información de mis
compañeros del Partido sé que continúan las represiones a quienes se oponen o protestan
contra el régimen actual, incluso tengo información de luego dl fraude de las elecciones
presidenciales se realizó una protesta en un sector denominado villa Araure del municipio
Araure estado portuguesa y dejaron a varios jóvenes detenidos, sin proceso previo y fueron
sometidos a jurisdicción militar y calificándolos como terroristas solo por participar en una
protesta pacífica que se torna en violencia por la represión de los cuerpos de seguridad. Mi
vida, mis estudios y todo lo que tanto luche quedó atrás hoy no tengo nada, solo la seguridad
de que este país puede protegerme junto a mis hijas del Régimen dictatorial de Venezuela.

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Juan Carlos López Armendia
C.I.: V 17.599.263

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