1. Atributos de la Personalidad en el Código Civil y Comercial de la Nación.
a. El nombre: elementos, composición y regulación legal
b. El domicilio: elementos, tipos, condiciones
c. Estado: Definición Elementos y tipos
d. Capacidad: Concepto, clasificación
2. ¿Qué significa ser Incapaz y/o tener capacidad restringida?
3. ¿Qué tipos de representación tienen los incapaces y que posibilidades tiene las
personas con capacidad restringida?
4. ¿Cuál es el procedimiento judicial para declarar que una persona es incapaz?
5. ¿Cesa la incapacidad o capacidad restringida?
6. ¿Quiénes son los inhabilitados y los pródigos?
Los atributos de la personalidad hacen a la esencia de la persona humana, son cualidades o
circunstancias inherentes a la misma y determinan su individualidad, son emanaciones
necesarias de la persona, ellos son:
EL NOMBRE
EL DOMICILIO
LA CAPACIDAD
EL ESTADO
Una persona humana no puede ser considerada como tal sin estos atributos y dichos atributos
tienen las siguientes características:
Son NECESARIOS, la persona humana no puede carecer de ellos, ya que determinan su
individualidad
Son INNATOS, el hecho de nacer con vida hace que la persona los adquiera en su
plenitud
Son VITALICIOS, ya que se extinguen con la vida de la persona
Son INALIENABLES, no se comercian y hacen al orden publico
Son IMPRESCRIPTIBLES, no se pierden por el transcurso del tiempo
los atributos de la personalidad son elementos imprescindibles de las personas físicas y
jurídicas, aunque las personas jurídicas carecen de estado civil
El nombre: elementos, composición y regulación legal
El nombre es la designación exclusiva y el modo de identificación que le corresponde a cada
persona y que permite la identificación de cada una de ellas en relación con los demás
integrantes de la sociedad y constituye un valor jurídico, económico y social. Tiene ciertas
características:
Es NECESARIO, toda persona debe tener uno
Es UNICO, nadie puede tener más de una denominación
Es INALIENABLE e INEMBARGABLE, es decir, esta fuera del comercio y no es
susceptible de enajenación ni renuncia
Es IMPRESCRIPTIBLE, no se adquiere ni se pierde por el transcurso del tiempo, en
ocasiones es un factor computable, por ejemplo: adquisición del apellido del
guardador de un niño abandonado
Es INMUTABLE, el cambio solo procede cuando el estado lo autoriza
Es INDIVISIBLE, la persona tiene el derecho y el deber de llevar un mismo nombre
frente a todos
El nombre se compone de dos elementos, EL NOMBRE y EL APELLIDO
NOMBRE:
Nombre individual o nombre de pila: es el elemento individual del nombre sirve para
distinguir a la persona dentro de su familia
Tiene ciertas restricciones a la hora de su elección:
o Nombres que sean extravagantes o ridículos, contrarios a nuestras
costumbres, que expresen o signifiquen tendencias políticas o ideológicas, o
que susciten a equívocos respecto del sexo de la persona a quien se impone
o Nombres extranjeros, salvo los castellanizados por el uso, o cuando se trate de
nombres de los padres del inscripto si fuesen de fácil pronunciación y no
tengan traducción en el idioma nacional
o Apellidos como nombre
o Primeros nombres idénticos a los de hermanos vivos
o Más de tres nombres
APELLIDO:
Es la designación común a todos los miembros de una misma familia, identifica a un
grupo familiar, vinculado al nombre de pila, determina la identificación de un individuo
Puede ser
o ORGINIARIA: cuando se vincula a la filiación de un individuo
o DERIVADA: cuando tiene lugar por el cambio del mismo
El apellido es el nombre que corresponde a la familia. Su imposición obedece a normas que
varían según los casos.
Hijos matrimoniales
El Cód. Civ. y Com. habilita la posibilidad de poner o anteponer el apellido de cualquiera de los
padres sin un orden preestablecido. Los hijos matrimoniales llevarán el primer apellido de
algunos de los cónyuges. Un pedido de los padres puede agregar el apellido del otro, art. 64 ,
apartado 1º, Cód. Civ. y Com.
Si el interesado desea llevar a cabo el apellido compuesto del padre o agregar el del otro,
podrá solicitarlo cuando tenga la edad y madurez suficiente, ante el Registro Civil. Una vez
adicionado el segundo apellido paterno o el materno, no podrá suprimirse.
Hijos adoptivos
El Cód. Civ. y Com., establece la regulacion tanto para la adopción de una persona en forma
simple o en forma plena, y las reglas estipuladas en cuanto al apellido del adoptado.
Es preciso distinguir, entonces los dos tipos de adopción:
1) En la adopción plena:
a) Cuando se trata de una adopción por parte de un matrimonio, el hijo adoptivo lleva el
apellido de algunos de los cónyuges y en caso de no haber acuerdo se determina por sorteo.
Se podrá también agregar el apellido del otro progenitor, un pedido de este o del interesado
con edad o madurez suficiente.
b) Si la adopción fue unipersonal, el hijo adoptivo lleva el apellido del adoptante; ahora bien si
el adoptante tiene doble apellido, puede solicitar que así se le imponga al adoptado.
c) Si se trata de una adopción conjunta se requieren las reglas específicas al apellido de los
hijos matrimoniales, esto es, o por acuerdo de los progenitores o por sorteo.
d) Si bien la adopción plena supone la ruptura total de todo vínculo de parentesco con la
familia de sangre, excepcionalmente y fundado en el derecho a la identidad del adoptado y el
pedido de este se puede agregar o anteponer el apellido de origen del adoptado al apellido del
adoptante.
2) En la adopción simple:
El hijo llevará el apellido del adoptante, pero se podrá anteponer o agregar, ya sea por pedido
del adoptado o de los adoptantes, el apellido de origen, que en el caso anterior es solo
concedido en forma excepcional.
Revocada la adopción (lo que solo puede resultar en el supuesto de adopción simple, art.
629 ), o declarada su nulidad, el adoptado pierde el apellido de adopción, salvo que el juez
autorice un mantenimiento con fundamento en el derecho a la identidad ( art. 629 , última
parte), recuperando, por lo tanto, el de origen.
Hijos extramatrimoniales
En cuanto a los hijos nacidos fuera del matrimonio, hay que distinguir según hayan sido o no
reconocidos por sus padres.
En el primer caso, el hijo adquiere el apellido del padre o madre que lo reconocido (art. 64 ).
Si es reconocido por ambos simultáneamente, adquiere el apellido de algunos de los
progenitores y en caso de no haber acuerdo se determina por el estado realizado en el
Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas.
Pero puede que el reconocimiento no sea simultáneo. En este caso, el hijo tomará el apellido
del que lo reconoció primero. Si la segunda filiación se determina después, los padres deben
acordar el orden y en caso de falta de acuerdo, el juez dispondrá del orden de los apellidos
según el interés superior del niño. A los efectos de la imposición del apellido paterno o
materno, es indiferente que el reconocimiento haya sido voluntario u obtenido por
pronunciamiento judicial.
Si el hijo extramatrimonial no fue reconocido, el oficial del Registro Civil debe imponerle un
apellido común ( art. 65 ), es decir, un apellido que por su difusión hace imposible vincular al
recién nacido con una determinada familia; tal es el caso de Pérez, González o Martínez, que
son apellidos tan comunes que de alguna permiten sugerir un parentesco entre las personas
que lo llevan.
Pero puede terminar que la denuncia no se haga en el momento del nacimiento, sino varios
años después. En esta hipótesis, la persona con edad y grado de madurez suficiente para pedir
la inscripción del apellido que está usando ( art. 66 , Cód. Civ. Y Com.),por lo que se desea
evitar los inconvenientes del cambio de nombre.
Toda persona con edad y grado de madurez suficiente que carezca de apellido puede pedir la
inscripción del que está usando ( art. 66 ).
Apellido del cónyuge
El apellido del cónyuge ha sufrido numerosos cambios. Hasta la sanción de la ley de 26.618 que
reconoce solo como matrimonio la unión de dos personas de distintos sexos, la cuestión
estaba reducida a la cuestión del apellido de la mujer casada, ahora el uso del apellido marital
reducido facultado para ambos cónyuges sin distinción de sexos
Así la ley 18 .248 disponía, acogiendo una vieja costumbre nacional, que la mujer casada al
contraer matrimonio se agregue a su apellido del marido, precedente por la preposición "de".
Pero la ley 23 .515 modificó este artículo, disponiendo que sea optativo para la mujer casada
agregar a su apellido el de su marido, anterior por la preposición "de". Dejó así de ser
obligatorio el uso del apellido marital, quedando libre al arbitrio de la mujer el llevarlo o no.
Mientras los cónyuges permanecen unidos, el apellido no presenta mayores dificultades,
aunque es notable destacar que el Cód. Civ. y Com. en su art. 67 establece que tanto un
cónyuge como el otro pueden adicionar a su apellido el del otro cónyuge con la preposición
"de" o sin ella. La situación se hace más compleja en caso de divorcio o dispersión del vínculo.
Cónyuge divorciado
El cónyuge divorciado pierde el derecho a seguir usando el apellido marital salvo que por
motivos razonables el juez lo autorice a conservarlo ( art. 67 , ap art. 2 º del Cód. Civ. Y Com.),
Por ejemplo, si la persona es vastamente conocida en su profesión, industria o actividad
comercial por el apellido de casada o casado, y su cambio le implique casi un cambio de
individualidad.
Disolución del matrimonio por muerte del cónyuge
En caso de muerte de uno de los cónyuges, el cónyuge viudo tiene derecho a seguir usando el
apellido de aquel, hasta tanto no contraiga nuevo matrimonio o no constituya una unión
convivencial.
Claro está que si contrae nuevas nupcias, pierde automáticamente el apellido del cónyuge
anterior y puede adicionar el actual.
Solo se admite el cambio de nombre cuando median justos motivos y siempre con
intervención judicial cuando:
a) el seudónimo ha adquirido notoriedad;
b) por la raigambre cultural, étnica o religiosa; o finalmente
c) por la afectación de la personalidad de la persona interesada, sea sea su causa, siempre que
se encuentre acreditada.
La jurisprudencia, en estos últimos años, ha sido por otros condescendientes con los pedidos
de cambio de nombre. El cambio es admisible y así se resolvió:
a) Si el nombre tiene en nuestro idioma un significado ridículo o se presta a giros injuriosos o
agraviantes o deformaciones maliciosas. Es así como ha autorizado el cambio de apellidos
cuentos como Miculinich por Micolini, Kacas por Katz, Jodzinsky por Josen, María Tranquila por
María Rosa, Sin Fin para el Amor por Serafín.
b) Si el nombre es contrario al sentimiento religioso del peticionante y al que predomina en la
sociedad: tal fue el caso de Ateo, que se autorizó a cambiar por el de Atilio; o si tiene un
significado ideológico contrario a las ideas predominantes en nuestro medio, como Anárquico,
Lenín.
c) Si es la traducción del extranjero.
d) Si se aduce error del funcionario público al labrar el acta: tal, por ejemplo, el caso de que se
inscribió el nombre de Ster por Esther, o de Mario por María, etc.
e) Si el nombre ha sido públicamente deshonrado por los padres o por otros homónimos; pero
no basta un delito cualquiera, sino uno grave y que haya tenido notoriedad pública. Es así
como se ha decidido que no autoriza al hijo a cambiar el apellido del padre si este ha cometido
un homicidio simple o si no se alega otra cosa que el abandono hecho por el padre, ya
fallecido, de su familia; en cambio, proceda el cambio si el padre formó parte de una banda de
ladrones profesionales, integrado también por los tíos paternos y maternos, que dio lugar a un
ruidoso proceso público.
Puede cambiar el nombre de pila del hijo adoptivo si hubiere razones fundadas en lo
prescripto en el art. 69 , o bien por uso de un acuerdo con el cual el adoptado se siente
identificado ( art. 623 , Cód. Civ. Y Com.).
También se ha considerado que configuración justo motivo de adición de nombre el hecho de
ser la persona conocida tanto en el ámbito de sus relaciones familiares y sociales enmarcadas
por la influencia de la cultura de origen, como en el ámbito escolar, pues esto contribuye a
reafirmar su identidad en los identificadores familiares y sociales.
Justas causas de cambio de nombre, sin intervención judicial
El art. 69 del Cód. Civ. y Com. específicamente dos casos en los que no es necesario la
intervención judicial para poder cambiar el nombre:
a) cuando el cambio de nombre obedece a la identidad de género
b) por haber sido víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o alteración o supresión
del estado civil o de la identidad.
En el caso de esta última causal es más que evidente la razonabilidad de que no sea necesaria
la intervención judicial porque el vínculo quedará acreditado fehacientemente con la prueba
genética que en la actualidad no admite dudas y que por otra parte la adulteración de la
partida ha sido en violación al derecho personalísimo de la identidad personal.
Por el contrario, no son causas necesarias como para autorizar el cambio de nombre:
a) Motivos de orden puramente sentimental o familiar.
b) El abandono del padre ya fallecido y el reconocimiento hacia el padrastro que lo educó y
protegido.
c) La costumbre de usar un nombre distinto del propio; pero esta costumbre autoriza una
declaración de identidad de persona.
La adición implica también una modificación del nombre original y, por lo tanto, se rige, en
principio, por las mismas reglas señaladas en los números anteriores. Sin embargo, es preciso
hacer dos observaciones:
a) en algunos casos, la especificación no solo se permite, sino que está impuesta por la ley;
b) la complejidad no tiene la misma trascendencia y gravedad que el cambio de nombre, por lo
cual la jurisprudencia ha sido algo más tolerante.
Regulación legal del nombre:
El Código Civil y Comercial de la Nación establece las normas y procedimientos para la
determinación del nombre de las personas. Dichos aspectos están regulados en dicho
código en el capitulo 4, artículos 62 al 72.
DOMICILIO
El domicilio es el lugar que la ley fija como asiento o sede de la persona, para la producción de
determinados efectos jurídicos.
Es una exigencia ineludible del buen orden social, que las personas pueden ser ubicadas en el
territorio. Es necesario que exista un lugar determinado en donde se les puede exigir el
cumplimiento de sus obligaciones, el pago de los impuestos, donde se pueden notificar
judicialmente o administrativamente; se precisa que las personas tengan un asiento jurídico,
en donde puedan reclamar la protección de las leyes. De ahí la importancia del domicilio
• El domicilio se clasifica en general u ordinario y en especial. El primero es el que se
aplica a la generalidad de los derechos y obligaciones de una persona; en cambio, el segundo
es un domicilio de excepción y se aplica únicamente a ciertas relaciones jurídicas
específicamente específicas en cada caso particular.
• A su vez, el domicilio general u ordinario se clasifica en real y legal. El nuevo Código
alude expresamente al domicilio ignorado y no hace referencia al domicilio de origen por
cuanto no forma una categoría aparte, sino que está comprendido dentro del concepto de
domicilio legal.
DOMICILIO REAL: Según el art. 73 del Cód. Civ. y Com., la persona humana tiene su domicilio
real en el lugar de su residencia habitual o donde desempeña su actividad profesional o
económica si así es su vehículo. Es el lugar en donde una persona vive, en donde tiene el
centro principal de sus actividades, en donde reside habitualmente
El domicilio real requiere dos elementos:
objetivo, que es la residencia habitual (corpus)
subjetivo, que consiste en el ánimo o intención de permanecer en él (animus)
El domicilio real presenta las siguientes caracteristicas:
• es voluntario, porque depende de la voluntad de las personas;
• es mutable, porque puede cambiar de un lugar a otro; esta ha sido reputada como una
de las garantías de la libertad humana y, por ello, el Código ha dispuesto que dicha
facultad no puede ser coartada ni por contrato ni por disposición de última voluntad
( art. 77 );
• es inviolable, y así lo dispone el art. 18 de la CN. Este texto habla únicamente de
domicilio; pero es obvio que se refiere al real.
DOMICILIO LEGAL
Según el art. 74 del Cód. Civ. y Com., el domicilio legal es el lugar donde la ley presume, sin
admitir prueba en contra, que una persona residE de una manera permanente para el ejercicio
de sus derechos y cumplimiento de sus obligaciones, aunque de hecho no esté allí presente. El
domicilio legal, a del real, es forzoso. Su elección no depende de la voluntad de la persona,
sino que es impuesta por la ley, y no puede ser cambiado ni fijado en otro lugar mientras dure
la situación jurídica de la dependencia.
• Casos de domicilio legal
El art. 74 del Cód. Civ. y Com. enumera distintas conclusiones de domicilio legal,
mencionados a continuación:
a) Funcionarios públicos
• Los funcionarios públicos tienen su domicilio en el lugar en que deben cumplir sus
funciones, no siendo estas temporarias, periódicas, o de simple comisión ( art. 74 , inc. A]). Se
discute en la doctrina si al hablar de funcionarios la ley alude solamente a los de alta jerarquía
(pues esta es la aceptación común de la palabra funcionario)
• Si una persona desempeña dos funciones públicas permanentes en distintas
jurisdicciones o lugares, tiene dos domicilios legales, ya que ninguna norma legal autoriza a
hacer prevalecer uno de ellos.
• La atribución de domicilio legal no comprende, sin embargo, a los que desempeñan
funciones temporarias, periódicas o de simple comisión ( art. 74 , inc. A). Como ejemplo
pueden citarse los legisladores, sean provinciales o nacionales, los directores de banco u otras
instituciones oficiales, nuestras funciones tienen un término fijo, los miembros de una
intervención federal, etc. Estos funcionarios carecen, por lo tanto, de domicilio legal.
o Militares
• Los militares en servicio activo tienen su domicilio en el lugar en que se hallen
prestando aquel ( art. 74 , inc. B]).
• También los militares son funcionarios públicos, por lo que nuestro Código ha creído
conveniente tratarlos por separado e introducir una diferencia sensible con respecto a los
demás, desde que, en este caso, el interesado puede manifestarse su voluntad de tener el
domicilio en el lugar del asiento de su residencia o de sus negocios.
• El inc. b) se refiere concretamente a los militares en servicio activo; por lo que ocurre,
los que están en situación de retiro carecen de domicilio legal.
Transeúntes o las personas de ejercicio ambulante como las que no tienen domicilio conocido
• Los transeúntes, o las personas de ejercicio ambulante, como los que no tienen su
domicilio conocido, lo que tienen en el lugar de su residencia actual ( art. 74 , inc. C]).
• Esta disposición se vincula con el principio de la necesidad del domicilio. El legislador
se ha preocupado de atribuir un domicilio aun a estas personas, que no tienen un asiento
principal conocido. En cuentos casos, la ley lo fijo en el lugar de su residencia actual, es decir,
de su habitación, ya que no es necesaria la permanencia habitual, bastando el simple hecho de
su presencia actual.
Personas jurídicas
• El domicilio de las personas jurídicas es el fijado en sus estatutos o en la autorización
que se le dio para funcionar ( art. 152 , Cód. Civ. Y Com.).
• En el caso de la persona jurídica que tenemos muchos establecimientos o sucursales
tiene su domicilio especial en el lugar de dichos establecimientos solo para la ejecución de las
obligaciones allí contraídas. Es perfectamente justo y razonable que las personas que
contratan con las sucursales o agencias de una empresa no se vean obligadas más tarde a
plantear sus reclamos en otro lugar, ubicado quizás a gran distancia.
• No siempre resulta claro, sin embargo, si la representación que tiene acreditada una
casa de comercio en algún punto del interior del país es o no una sucursal, en el concepto del
art. 152 , esto es, que autorice a demandarla en ese lugar. Es esta una cuestión de hecho, que
debe resolver el juez apreciando la importancia comercial del establecimiento local y la
extensión de los poderes conferidos al gerente o jefe de ella
ESTADO
En el Código Civil y Comercial de la Nación Argentina, el estado es otro de los atributos de la
personalidad que se encuentran regulados
Definición del estado:
El estado civil de una persona se refiere a la situación jurídica en la que se encuentra, derivada
de su relación con la familia y la sociedad. Es una categoría legal que describe la posición de
una persona en términos de su vínculo matrimonial, filiación y otros aspectos relacionados con
su vida familiar.
Elementos del estado:
Los principales elementos que conforman el estado de una persona son:
Matrimonio: Se refiere a la situación jurídica de una persona en relación con su cónyuge. Una
persona puede estar soltera, casada, divorciada o viuda, dependiendo de su situación
matrimonial.
Filiación: Hace referencia a la relación de parentesco entre padres e hijos. Una persona puede
ser hijo biológico, adoptado o tener otro tipo de filiación legal reconocida.
Nacionalidad: Se refiere a la pertenencia de una persona a un determinado país o nación. La
nacionalidad puede ser adquirida por nacimiento, por opción o por naturalización, y determina
la ciudadanía y los derechos y deberes asociados con ella.
Tipos de estado:
En el Código Civil y Comercial de Argentina, se reconocen varios tipos de estado civil:
• Soltero/a: Se refiere a una persona que no ha contraído matrimonio.
• Casado/a: Se refiere a una persona que está legalmente unida en matrimonio con otra.
• Divorciado/a: Se refiere a una persona que ha obtenido un divorcio legal y, por lo
tanto, se ha disuelto su matrimonio.
• Viudo/a: Se refiere a una persona que ha perdido a su cónyuge debido a su
fallecimiento.
• Hijo/a: Se refiere a la condición de ser descendiente de sus padres, ya sea por
nacimiento biológico o adopción.
• Adoptado/a: Se refiere a una persona que ha sido legalmente adoptada y adquiere los
derechos y obligaciones como si fuera hijo biológico de sus padres adoptivos.
Nacionalidad: Se refiere a la pertenencia de una persona a un país en particular.
Es importante tener en cuenta que el estado civil puede cambiar debido a eventos como el
matrimonio, el divorcio, el fallecimiento de un cónyuge, la adopción o la obtención de una
nueva nacionalidad. Estos cambios deben ser registrados y reflejados en los documentos
legales y en el Registro Civil correspondiente.
CAPACIDAD
En el Código Civil y Comercial de la Nación Argentina, el atributo de la capacidad es
fundamental y está relacionado con la aptitud legal que tiene una persona para ejercer
derechos y asumir obligaciones por sí misma
Concepto de capacidad:
La capacidad en el ámbito legal se refiere a la aptitud de una persona para ser titular de
derechos y obligaciones y para ejercerlos por sí misma. Una persona que es considerada capaz
si tiene la capacidad de comprender la naturaleza y el alcance de sus actos y de actuar de
acuerdo con esa comprensión. Es decir, tiene la capacidad de autodeterminación y de asumir
responsabilidades por sus acciones.
Clasificación de la capacidad:
En el Código Civil y Comercial de Argentina, se establecen diferentes clasificaciones de la
capacidad en función de la situación particular de cada individuo. Las principales clasificaciones
son las siguientes:
Capacidad plena: Es cuando una persona cuenta con la aptitud legal para ejercer por sí misma
todos sus derechos y obligaciones. Esta es la situación común para la mayoría de los adultos
que no tienen ninguna restricción legal o judicial en su capacidad.
Capacidad restringida o limitada: Se refiere a la situación de aquellas personas que, por
razones específicas, tienen su capacidad reducida para ejercer algunos derechos o asumir
ciertas obligaciones. Esta restricción puede deberse a problemas de salud mental,
discapacidad, minoridad, entre otras circunstancias.
Incapacidad: Es cuando una persona carece de capacidad para ejercer por sí misma algunos o
todos sus derechos y asumir obligaciones. La incapacidad puede ser total o parcial,
dependiendo del grado de restricción de la capacidad.
La capacidad puede ser evaluada por medio de peritajes médicos y psicológicos, y en el caso
de personas con capacidad restringida o incapacidad, se puede designar un representante
legal (tutor, curador, apoyo, etc.) que actúe en su nombre y proteja sus intereses.
Es importante tener en cuenta que la capacidad puede ser variable y que algunas personas
pueden recuperar o mejorar su capacidad a lo largo del tiempo, mientras que otras pueden
requerir asistencia o protección legal de manera permanente.
2.Ser incapaz o tener capacidad restringida implica que una persona no tiene la aptitud legal
para ejercer algunos o todos sus derechos y asumir ciertas obligaciones por sí misma. Esta
situación puede deberse a diversas circunstancias, como problemas de salud mental,
discapacidad, minoridad, entre otras.
En el caso de las personas incapaces o con capacidad restringida, el Código Civil y Comercial de
la Nación prevé la designación de un representante legal que actúe en su nombre y proteja sus
intereses. Estos representantes pueden ser tutores, curadores o apoyos, según el grado de
restricción de la capacidad.
Es importante destacar que tener capacidad restringida o ser incapaz no implica que la
persona pierda todos sus derechos. Los derechos fundamentales y aquellos que no puedan ser
delegados por ley, como el derecho a la vida, la integridad física, la dignidad y otros derechos
personalísimos, siguen siendo protegidos y respetados.
La restricción de la capacidad tiene como objetivo proteger a las personas en situaciones
vulnerables y asegurar que sus intereses y derechos sean resguardados adecuadamente. La
situación de incapacidad o capacidad restringida puede ser revisada periódicamente y, en
algunos casos, pueden existir mecanismos para rehabilitar la capacidad o ajustar las
restricciones en función de la evolución de la persona y sus circunstancias.
Las personas con capacidad restringida, también conocidas como personas con capacidad
jurídica limitada o incapacidad parcial, son aquellas que, debido a ciertas circunstancias, no
pueden ejercer plenamente todos sus derechos y obligaciones legales. Las posibilidades de
estas personas pueden variar dependiendo de las restricciones específicas impuestas por la ley
o por decisiones judiciales. Algunas de las posibilidades y situaciones comunes para las
personas con capacidad restringida son las siguientes:
Representación legal: En muchos casos, se designa a un representante legal para actuar en
nombre de la persona con capacidad restringida. Este representante puede ser un tutor,
curador, apoyo o guardador, dependiendo de la legislación local y del grado de restricción de
la capacidad.
Decisiones personales: En función del grado de restricción de la capacidad, algunas personas
pueden seguir tomando decisiones personales de menor importancia, como cuestiones
cotidianas y de cuidado personal, siempre y cuando estén capacitadas para ello.
Asistencia en decisiones importantes: Para asuntos de mayor relevancia, como cuestiones
financieras o médicas, las personas con capacidad restringida pueden requerir la intervención
o autorización de su representante legal.
Derechos fundamentales: Las personas con capacidad restringida deben mantener intactos sus
derechos fundamentales, como el derecho a la vida, la dignidad, la integridad física y la
libertad personal.
Protección legal: La restricción de capacidad tiene como objetivo proteger los intereses de las
personas con dificultades para tomar decisiones por sí mismas. De esta manera, se busca
evitar que terceros se aprovechen de su situación vulnerable.
Participación en la sociedad: Aunque su capacidad esté restringida en ciertos aspectos, se
busca facilitar la participación activa de estas personas en la sociedad en la medida de lo
posible, siempre protegiendo sus derechos e intereses.
3. ¿Qué tipos de representación tienen los incapaces y que posibilidades tiene las
personas con capacidad restringida?
En el contexto del derecho civil, las personas incapaces y aquellas con capacidad restringida
pueden contar con diferentes tipos de representación legal que les ayudan a proteger sus
intereses y derechos. A continuación, se describen los tipos de representación más comunes
para estos casos, así como las posibilidades que tienen las personas con capacidad restringida:
Tipos de representación para los incapaces:
Tutela: La tutela es una figura de representación legal que se aplica a personas que han sido
declaradas incapaces de manera total o parcial. Un tutor es designado para actuar en nombre
del incapaz en todos los actos de la vida civil que le están vedados al representado. El tutor
asume la responsabilidad de tomar decisiones y actuar en beneficio del incapaz.
Curatela: La curatela es una figura de representación que se aplica a personas con capacidad
restringida, es decir, que tienen limitaciones específicas para ejercer algunos derechos o
asumir ciertas obligaciones. El curador es designado para representar al curatelado en los
actos que la ley determina, mientras que en otros actos, el curatelado puede actuar por sí
mismo.
Apoyo: El apoyo es una figura de representación en la que una persona con capacidad
restringida recibe asistencia y apoyo para ejercer sus derechos y actuar en determinados
actos. La persona bajo apoyo mantiene la capacidad para actuar por sí misma, pero cuenta con
el apoyo de una persona designada por el juez para brindar asesoramiento y asistencia en
ciertos ámbitos.
Posibilidades de las personas con capacidad restringida:
Las personas con capacidad restringida tienen diversas posibilidades y derechos, dependiendo
del tipo y grado de restricción que tengan:
Decisiones personales: En muchos casos, las personas con capacidad restringida pueden seguir
tomando decisiones personales de menor importancia, como cuestiones cotidianas y de
cuidado personal, siempre y cuando estén capacitadas para ello.
Asistencia en decisiones importantes: Para asuntos de mayor relevancia, como cuestiones
financieras o médicas, las personas con capacidad restringida pueden requerir la intervención
o autorización de su representante legal.
Derechos fundamentales: Las personas con capacidad restringida mantienen intactos sus
derechos fundamentales, como el derecho a la vida, la dignidad, la integridad física y la
libertad personal.
Protección legal: La restricción de capacidad tiene como objetivo proteger los intereses de las
personas con dificultades para tomar decisiones por sí mismas. De esta manera, se busca
evitar que terceros se aprovechen de su situación vulnerable.
Rehabilitación de la capacidad: En algunos casos, las personas con capacidad restringida
pueden mejorar su situación y, mediante un proceso legal, rehabilitar parte o la totalidad de su
capacidad.
Es importante tener en cuenta que las posibilidades y derechos de las personas con capacidad
restringida pueden variar según la legislación de cada país o jurisdicción específica. Además, la
capacidad puede ser evaluada de forma periódica y, en algunos casos, pueden existir
mecanismos para ajustar las restricciones en función de la evolución de la persona y sus
circunstancias. Siempre es recomendable consultar a un profesional legal o experto en la
materia para obtener información específica sobre los derechos y posibilidades de las personas
con capacidad restringida en una determinada jurisdicción.
4. ¿Cuál es el procedimiento judicial para declarar que una persona es incapaz?
El procedimiento judicial para declarar que una persona es incapaz varía según la legislación de
cada país o jurisdicción específica. En el caso de Argentina, el procedimiento para la
declaración de incapacidad se encuentra regulado en el Código Civil y Comercial de la Nación.
El procedimiento general que se sigue en Argentina para declarar la incapacidad de una
persona:
• Inicio del procedimiento: El procedimiento puede ser iniciado por una solicitud
presentada por cualquier persona interesada en la protección del presunto incapaz,
como familiares, amigos cercanos, instituciones, o incluso el Ministerio Público.
• Evaluación médica y pericial: Una vez presentada la solicitud, el juez ordenará una
evaluación médica y psicológica del presunto incapaz a cargo de profesionales
especializados. Estos peritos emitirán un informe detallado sobre la capacidad del
individuo y su estado de salud.
• Audiencia: Luego de recibir los informes periciales, se fijará una audiencia para que el
presunto incapaz y todas las partes interesadas puedan presentar sus argumentos y
pruebas ante el juez.
• Designación de abogado y defensor: El presunto incapaz debe ser asistido por un
abogado que lo represente en el proceso. Si la persona no puede designar a un
abogado por sí misma, el juez designará un defensor oficial para proteger sus
intereses.
• Sentencia: Tras evaluar las pruebas y los argumentos presentados, el juez dictará una
sentencia declarando la incapacidad total o parcial de la persona, estableciendo las
limitaciones específicas y designando un tutor o curador en caso de ser necesario.
• Registro Civil: La sentencia de incapacidad se inscribe en el Registro Civil para que se
tenga constancia de la restricción de la capacidad de la persona.
El procedimiento judicial para declarar la incapacidad es un proceso complejo y sensible, ya
que implica la restricción de los derechos de una persona. Por lo tanto, es necesario garantizar
que se respeten los derechos del presunto incapaz en todo momento y que se tomen en
cuenta sus intereses y preferencias en la medida de lo posible.
5. ¿Cesa la incapacidad o capacidad restringida?
Sí, la incapacidad o capacidad restringida puede cesar en determinadas circunstancias. La
posibilidad de que cese la incapacidad o restricción de capacidad dependerá de la legislación
de cada país o jurisdicción específica, así como de la naturaleza y causa de la incapacidad o
restricción en cuestión. En general, existen varias situaciones en las que la incapacidad o
capacidad restringida puede cesar:
• Mejora de la condición de la persona: En algunos casos, la persona puede
experimentar una mejoría en su salud mental o en la causa que originó la restricción
de su capacidad. Si se demuestra que la persona ya no requiere de la representación
legal y que es capaz de tomar decisiones por sí misma, se puede solicitar la
rehabilitación de su capacidad.
• Cambio de circunstancias: Las restricciones de capacidad pueden ser impuestas debido
a situaciones específicas, como una enfermedad temporal o un problema puntual. Si
esas circunstancias cambian o se resuelven, la persona puede recuperar la capacidad
plena.
• Evaluación judicial periódica: En algunos sistemas legales, las personas con capacidad
restringida pueden estar sujetas a evaluaciones periódicas para determinar si ha
habido cambios en su condición que justifiquen ajustar o modificar las restricciones.
• Petición de rehabilitación: La persona bajo representación legal o con capacidad
restringida, o su representante legal, puede presentar una solicitud ante el tribunal
para rehabilitar su capacidad total o parcialmente. En este caso, el juez evaluará la
situación y tomará una decisión en función de los informes y pruebas presentados.
La rehabilitación de la capacidad suele ser un proceso legal formal que requiere de una
revisión cuidadosa y evaluaciones médicas y psicológicas para asegurar que se respeten los
derechos e intereses de la persona involucrada.
Siempre es recomendable consultar a un profesional legal o experto en la materia para
obtener información específica sobre los procedimientos y requisitos para la rehabilitación de
la capacidad en una determinada jurisdicción.
6. ¿Quiénes son los inhabilitados y los pródigos?
En el contexto del derecho civil, los términos "inhabilitados" y "pródigos" se refieren a
situaciones específicas relacionadas con la capacidad jurídica de las personas.
Inhabilitados:
Los inhabilitados son aquellas personas que, por sentencia judicial, han sido privadas total o
parcialmente de su capacidad jurídica. Esta situación se produce cuando una persona es
declarada incapaz de ejercer por sí misma todos o algunos de sus derechos y asumir ciertas
obligaciones debido a un problema de salud mental, discapacidad u otras circunstancias que
limitan su capacidad. En el caso de los inhabilitados, se designa un representante legal,
generalmente un tutor o curador, para actuar en su nombre y proteger sus intereses. La
sentencia de inhabilitación establece las limitaciones específicas de la capacidad y designa al
representante legal encargado de velar por los derechos y bienestar del inhabilitado.
Pródigos:
Los pródigos son personas que, sin estar incapacitadas mentalmente, tienen una
administración deficiente o disipan imprudentemente sus bienes, lo que pone en riesgo su
patrimonio y su bienestar económico. Es decir, los pródigos son aquellos que, debido a su
comportamiento negligente o imprudente en la administración de sus bienes, se encuentran
en una situación de vulnerabilidad financiera.
En el caso de los pródigos, se puede solicitar su declaración de prodigalidad ante el tribunal, y
si la solicitud es aceptada, se designa un administrador para supervisar y proteger sus bienes.
El administrador tendrá la responsabilidad de tomar decisiones financieras y administrativas
en beneficio del pródigo y evitar que se dilapide su patrimonio.
Tanto los inhabilitados como los pródigos son sujetos de protección legal para asegurar que
sus derechos e intereses sean resguardados adecuadamente. En ambos casos, se busca evitar
que terceros se aprovechen de la situación de vulnerabilidad de estas personas y se busca
garantizar su bienestar y protección.