Hacia principios del siglo XX se configura la práctica de capacitación «cerca del trabajo», para superar las
limitaciones, combinando los beneficios de la capacitación en el aula y en el trabajo. La idea se concreta
al ubicar las aulas cerca de los departamentos para los cuales se capacita a los trabajadores y
acondicionadas con maquinarias similar a la utilizada en la producción. Se establece la idea de «curso»
de capacitación de los nuevos empleados destinados a que estos dominen las máquinas que utilizarán.
Este entrenamiento presenta la ventaja de un método que se realiza de manera muy similar a lo que
ocurre en el trabajo (pp. 151-152).
La capacitación como disciplina no se inició en nuestro siglo ni en el siglo pasado; por el contrario, tiene
un largo recorrido de experiencias y desarrollo (al menos en Argentina). Uno de los principales
referentes de la capacitación identificó la primera experiencia de un centro de capacitación en 1826. Por
este motivo, se considera conveniente recuperar aquellos trazos iniciales de la disciplina y traerlos aquí.
¿El objetivo? Contar con una perspectiva histórica, pero no solo ello, sino también encontrar, en esas
primeras experiencias, orientaciones que, si bien eran muy sencillas, dieron resultados a quienes las
practicaron y orientaron todo el desarrollo posterior de esta disciplina
Los programas de estudio –reconocidos por el Consejo Nacional de Educación Técnica (CONET)– guardaban afinidad
con los del ciclo básico de las escuelas industriales, escuelas de educación técnica o de capacitación por
especialidad. La formación teórica era acompañada por un adiestramiento experimental en las mismas
locomotoras, en coches eléctricos o en unidades automotrices en instalaciones ferroviarias (p. 102).
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FALTO MARCAR ESTA TAMBIÉN!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Aquí se describe el nacimiento y evolución de tres formas distintas de capacitación laboral: el aprendizaje en el
puesto, los dispositivos de simulación del ámbito laboral y la formación «escolarizada». El eje del análisis es el
pasaje hacia una mayor diferenciación entre el mundo del aprendizaje y el mundo del trabajo.
Dado que era básicamente práctica, se construyó lo que hoy llamaríamos un simulador, que cumplía una función
análoga a los que se usan actualmente para el entrenamiento de los pilotos de aviones. Era una especie de torreta
en la que, desplazando una manija, se lograba que el vehículo arrancara, acelerara, disminuyera la velocidad o se
detuviera, a este movimiento se le llamaba «marcado de puntos». (p. 112).
… los cocheros de tranvías a tracción no eran aptos para manejar los trolley, debido a la complejidad tecnológica
que poseían y a otros conceptos de servicio….
El orden de la enseñanza, la velocidad de la actividad y las etapas del proceso responden a este criterio. Dentro de los métodos
activos cabe mencionar a TWI (del inglés training within industry, «entrenamiento dentro de la industria») y el FPA («formación
profesional de adultos» o «formación profesional acelerada»). (p. 152).
El proceso descripto anteriormente fue influenciado por las sociedades industriales y alguno de sus hitos como la Revolución
francesa, la industrialización, la racionalización de la agricultura y la emigración. Estos acontecimientos fueron modificando la
estructura social occidental e influenciaron la formación de la clase trabajadora y las clases burguesas.
INGLATERRA: La capacitación, desde sus orígenes, estuvo vinculada a la producción y al trabajo; esto se dio en el pasado a través
de talleres artesanales en los que había una vinculación muy fuerte entre lo que se practicaba y lo que se sabía. Dicha transmisión
de prácticas y saberes se produce fuera del ámbito educativo, se da en las familias y en los gremios
Entre fines del siglo XIX e inicios del siglo XX, emergió, con Henry Ford y Frederik Taylor, lo que se denominó «gerenciamiento
científico»; esto incluye un método para acortar el tiempo que requerían las tareas (aquellas improductivas) —un incremento en
la velocidad de ejecución de las tareas—. El resultado de esta implementación fue la deshumanización del ámbito laboral.
Desde sus inicios en el país, hasta fines del siglo XIX, la conducción del ferrocarril estuvo a cargo de personal inglés, aun cuando en
el país había mano de obra calificada para realizar esta tarea. De acuerdo con Blake (2008): “El 20 de junio de 1887 los maquinistas
constituyeron La Fraternidad de Maquinistas, Foguistas y Conductores de Locomotoras, el más antiguo de los gremios del país que
agrupaba a los trabajadores de las máquinas de tracción únicamente”
Desde la antigüedad, se encuentran referencias a la formación en el trabajo. En el código de Hammurabi, en 2100 a. C., se incluyen
pautas para regular la actividad de los aprendices.
“En las artes se consolidaron tres categorías laborales: el maestro, los aprendices y los oficiales”
En las primeras décadas del siglo XX, según Mitnik y Coria (2006), “…existe una tendencia a incorporar aquellas teorías que
involucran procedimientos normalizados para la intervención en capacitación, sobresaliendo el conductismo que ha tenido un
lugar destacado…”
Con foco en los procesos de la capacitación, los cambios que se tuvieron que dar principalmente fueron la consideración a la
persona que está aprendiendo en el centro de la escena y no al instructor, como se hacía, para lo cual, se utilizaron los llamados
“métodos activos” el nombre alude a que el alumno aprende regulado por lo que es capaz de “hacer”.
El DIS surge a partir de las décadas del 50 y 60 del siglo pasado, a medida que el desarrollo de la tecnología educacional integró el
enfoque de sistemas utilizado en las organizaciones militares e industriales. El DIS fue un intento de integrar todos los
componentes del proceso de instrucción.
Desde sus inicios en el país, hasta fines del siglo XIX, la conducción del ferrocarril estuvo a cargo de personal inglés, aun cuando en
el país había mano de obra calificada para realizar esta tarea. De acuerdo con Blake (2008): “El 20 de junio de 1887 los maquinistas
constituyeron La Fraternidad de Maquinistas, Foguistas y Conductores de Locomotoras, el más antiguo de los gremios del país que
agrupaba a los trabajadores de las máquinas de tracción únicamente”
Las corrientes más importantes, en lo que respecta a los programas de formación y de cuadros intermedios, se dieron entre la
década del 30 y la década del 80, y dieron lugar a las escuelas racionalistas, la de relaciones humanas, la empirista y la de
contingencia.
Capacitación abierta e in-company: A partir de los 90 hubo un auge de la capacitación y de instituciones dedicadas a ofrecerla.
Dado que el mercado no ofrecía personas formadas, las empresas debieron ocuparse del tema. Frente a esta situación, una gran
cantidad de consultoras, universidades, etc. ofrecieron lo que se conoce como «modalidad in-company»; de acuerdo con Blake
(2008), la modalidad in-company es lo siguiente: “…expresión generalizada para identificar las actividades que realizaban dentro
de las empresas” (p. 190).