Unidad 1.
Psicología de la salud Temas: Fundamentos Históricos, Procesos de Salud-
Enfermedad (Modelo Biomédico y Modelo Biopsicosocial) y Diferencias entre
la psicología clínica y de la salud
1. Fundamentos Históricos
El origen de la Psicología de la Salud nace en los años 70 en Estados Unidos.
Tiempo después para 1978 se crea la División 38 de la American Psychology Association
(APA) la cual es la División de Psicología de la Salud, creada para consolidar el
reconocimiento de esta disciplina dentro de la Psicología y en 1979, Stone, Cohen y Adler
publican el primer libro en Psicología de la Salud.
En Latinoamérica, específicamente en cuba la psicología de la salud comenzó a
consolidarse desde finales de los 60 con la creación del grupo Nacional de Psicología de la
Salud. En Europa tardó aún mucho más, para los años 80 y 90 se crearon las secciones de
Psicología de la Salud en sociedades Británicas, Alemanas, Españolas y en Latinoamérica,
países como Brasil, México, Venezuela y Colombia, estos fueron fundamentales en la
expansión de esta. Se dice que el primer libro en español sobre Psicología de la Salud
apareció en México en 1986.
La Psicología de la Salud desde los años 70 ha surgido como un campo que aportar
solución a muchos de los problemas de salud pública contemporánea. Esta área no solos
surge por la necesidad de contribuir y formar mejores profesionales en salud, sino que
también es el resultado de una evolución en la manera de poder entender la salud y la
enfermedad. Rachman (1980) reconoce que los aspectos psicológicos influyen en todas las
ramas de la medicina, que el psicólogo no tiene que reducir su actividad a los problemas
psicopatológicos, y que la Psicología puede suministrar concepciones propias sobre la salud
y sus problemas.
Así mismo, se destacan los cambios que ha tenido la ciencia de la salud en el siglo
XXI, los cuales han sido marcados por la transición del modelo biomédico al modelo
biopsicosocial. Estos cambios han traído consigo nuevas formas de conceptualizar lo que es
el proceso de salud-enfermedad, en donde se tiene en cuenta factores psicosociales y la
calidad de vida, también se plantea la crisis de los sistemas sanitarios tradicionales y la
importancia de la atención primaria.
Muchos autores como (Bloom, 1988; Friedman y DiMatteo, 1989; DiMatteo, 1990;
Grau, Morales, Pérez Lovelle, 1990; León, Jarana, 1992; Grau, Martín, 1993; Grau, 1991,
1992, 1995a-b, 1996, 1997a-b-c; Morales, 1997, 1999; Simón, 1999; Werner, 2000, y otros)
han señalado que el desarrollo de esta disciplina se debe a 3 factores claves.
Las controversias con el modelo biomédico tradicional y sus limitaciones en
la práctica actual en salud.
El fracaso de los sistemas sanitarios por una concepción restrictiva y
descontextualizadora de la salud
La posibilidad de comprender como variables sociales y psicológicas
(creencias, conductas, emociones, actitudes, apoyo social, etc.)
Por otra parte, ha existido una transición epidemiológica, donde enfermedades
crónicas como el SIDA, cáncer y afecciones cardiovasculares han sido influenciadas por
factores psicológicos y estilos de vida, esto ha cambiando las políticas y las perspectivas de
salud, ya que no son suficientes las medidas sanitarias tradicionales y los avances
tecnológicos para luchar contra sus determinantes.
Al hablar de Psicología de la Salud se cita a Joseph Matarazzo (1980, 1982).
“El conjunto de contribuciones educativas, científicas y profesionales de la
Psicología a la promoción y mantenimiento de la salud, la prevención y el tratamiento de la
enfermedad, la identificación de correlatos etiológicos y diagnósticos de la salud, la
enfermedad y las disfunciones relacionadas, y al análisis y mejora del sistema sanitario.”
A partir de la Psicología de la Salud se logran identificar tres influencias principales
como lo son:
Psicología Clínica: Goldenberg (1973) la entiende como una rama de la
Psicología que investiga y aplica sus principios a la situación única y
exclusiva del paciente para reducir sus tensiones y ayudarle a funcionar de
una forma más eficaz y con mayor sentido.
Psicología Social Comunitaria: Bloom (1973) la considera como el campo
de la Psicología que intenta resolver los aspectos sociales en lugar de los
problemas particulares de cada individuo.
Medicina Conductual: es un amplio campo de integración de conocimientos
proveniente de diferentes disciplinas biomédicas (anatomía, fisiología,
bioquímica, epidemiología, endocrinología, neurología) y psicosociales
(psicología del aprendizaje, terapia y modificación de conducta, sociología,
antropología).
Además de estas tres, otras disciplinas han contribuido al desarrollo de la Psicología de
la Salud, como la Psicología Médica y la Medicina Psicosomática. Cabe resaltar que para la
amplitud de esta nueva rama surgen nuevas necesidades como lo son:
Mayor interdisciplinariedad entre la Psicología y otras ciencias de la salud.
Enfoques más preventivos y promocionales en lugar de solo curativos.
Consideración de factores sociales, culturales y políticos en el diseño de
intervenciones en salud.
Por último, se resalta que la Psicología de la Salud surge como respuesta a las
limitaciones del modelo biomédico, incorporando factores psicosociales en el estudio de la
salud y la enfermedad. Su desarrollo ha sido influenciado por diversas disciplinas y ha
tenido un crecimiento significativo en América Latina. Su reto actual es consolidarse como
un enfoque integral para mejorar la salud pública.
2. MODELO BIOMEDICO Y BIOPSICOSOCIAL
El modelo biomédico explica la salud y la enfermedad a partir de dos principios
fundamentales:
El reduccionismo biológico: Según esta perspectiva, los problemas de salud tienen
un origen netamente biológico. Esto se debe a alteraciones en los procesos fisiológicos por
algunos factores como desequilibrios bioquímicos internos o agentes externos como
bacterias y virus. Asimismo, se explica que la salud es vista como el correcto
funcionamiento del organismo, y la enfermedad es una falla en este sistema.
Dualismo cartesiano: Establece una separación absoluta entre la mente y el cuerpo.
La mente se concibe como algo abstracto asociado con el pensamiento y las emociones,
mientras que el cuerpo es una estructura física sin influencia alguna. Por esta razón
defiende que, cualquier problema de salud se atribuye exclusivamente a causas biológicas,
no considerando los procesos biológicos o sociales como influyentes en el bienestar físico.
En este sentido, los síntomas que experimenta una persona son considerados un
reflejo de un mal funcionamiento en su organismo, y se entiende que la biología puede
afectar lo psicológico, pero no al revés. Esto implica que, si una persona está enferma no
tiene responsabilidad sobre su condición, ya que es vista como víctima de factores fuera de
su control.
Por lo tanto, el tratamiento dentro de este modelo sigue un enfoque mecanicista, es
decir, se busca identificar una única causa biológica para cada enfermedad y aplicar una
solución que corrija esa disfunción. Esto ha llevado a desarrollar estrategias medicas
altamente especializadas, pero también ha sido criticado por excluir aspectos psicológicos y
sociales que pueden influir en la salud.
Implicaciones para la concepción de la salud y la organización de los sistemas
de salud.
El modelo biomédico entienda la salud como la simple ausencia de enfermedad.
Desde esta perspectiva, el diagnóstico y el tratamiento son las únicas intervenciones
posibles, y ambas se centran exclusivamente en los aspectos biológicos del individuo. Este
enfoque ha marcado la estructura de los sistemas de salud actuales, que se han desarrollado
con una orientación predominante asistencialista, es decir, dirigidos a identificar y tratar
enfermedades desde un punto físico. No obstante, este sistema ha demostrado ser
insuficiente hoy en día. Tras el envejecimiento de la población, las enfermedades crónicas
han sido el centro en la atención sanitaria, por lo que los modelos tradicionales no han sido
tan eficientes ya que priorizaban las enfermedades agudas y curables.
Importancia del contexto sociocultural a la hora de interpretar qué significa
estar enfermo
La enfermedad no puede entenderse únicamente como un desequilibrio biológico,
su significado también está influenciado por el contexto sociocultural. Parsons (1951)
explicaba que estar enfermo no solo implica un problema de salud, sino también una
incapacidad para desempeñar ciertos roles en la sociedad. Desde esta perspectiva, la
enfermedad se asocia con una situación de dependencia y conlleva derechos y deberes que
son reconocidos socialmente como:
1) Exención de las responsabilidades sociales: La persona enferma queda
temporalmente liberada de sus obligaciones cotidianas, pero esta condición debe ser
validada por una autoridad médica para evitar posibles abusos.
2) Exculpación respecto a su condición de enfermo: Se asume que la enfermedad es
un estado involuntario, por lo que la persona no es considerada responsable de su
condición.
3) Obligación de reconocer que el hecho de “estar enfermo” es una situación
indeseable.
4) Responsabilidad (en proporción a la gravedad de la enfermedad) de buscar ayuda
profesional y de cooperar en el proceso terapéutico que se le imponga.
En este sentido, el medico se convierte en la figura de autoridad que valida quien
está enfermo y quién no. La confiabilidad de la enfermedad depende de una evaluación
médica, y aquellos que no buscan atención o se niegan a seguir un tratamiento pueden ser
vistos como responsables de su propio estado.
Este enfoque, que vincula la salud con el desempeño de funciones dentro de la
sociedad, supone un primer cuestionamiento al modelo biomédico tradicional. Al
considerar la enfermedad como un fenómeno que también tiene raíces sociales y culturales,
se abre la puerta a una visión más amplia de la salud, que reconoce la influencia de factores
psicosociales en la experiencia de estar enfermo.
Es muy importante destacar que, Parsons cambio la forma en que se entiende la
enfermedad. Ya no se veía como un problema biológico, sino que también era un fenómeno
social. Distingue entre la enfermedad desde la perspectiva médica y la percepción personal
y cultural de los síntomas.
Autores como Mechanic (1986) explican que la conducta de enfermedad es el
proceso en el que las personas perciben, interpretan y responden a sus síntomas,
influenciados por su entorno social. De esta forma, el individuo evalúa su estado de ánimo
dependiendo de su interacción con los demás, creencias culturales y observación de
experiencias similares en su entorno o comunidad. Pilowsky (1986) refuerza esta idea
señalando que el reconocimiento de una enfermedad depende del contexto social. Si los
síntomas persisten, la persona enferma puede ser vista como alguien que no se adapta.
Introduce el concepto de "conducta anormal de enfermedad" para describir casos donde la
persona mantiene una percepción inadecuada de su estado de salud, incluso con una
explicación médica clara y un tratamiento adecuado. La salud y la enfermedad no son solo
cuestiones biológicas, sino también construcciones sociales. Hertzman, Frank y Evans
(1996) señalan que un problema de salud se vuelve relevante cuando la sociedad lo
reconoce como tal. Esto nos lleva a cuestionar la medicalización excesiva y a considerar
factores sociales en la comprensión y manejo de la enfermedad.
Por último, mencionemos :
La formulación del modelo biopsicosocial o una concepción integral de la
salud.
Este modelo biopsicosocial de la salud surge como una alternativa al enfoque
biomédico tradicional, al reconocer que los factores psicológicos y sociales también
influyen en la aparición y evolución de las enfermedades. Este enfoque propone una visión
más amplia de la salud y la enfermedad, lo que implica la necesidad de replantear la manera
en que se organizan y prestan los servicios de salud.
“Un acercamiento sistémico a la enfermedad que enfatiza la interdependencia de los
factores físicos, psíquicos y sociales que intervienen en la misma, así como la importancia
de abordar la enfermedad en todos sus niveles.”
El modelo biopsicosocial como fundamento de la psicología de la salud.
Por consiguiente, el modelo impulsó la investigación sobre cómo los factores
psicosociales influyen en la enfermedad, dando lugar a disciplinas como la psicología de la
salud. Pero, más allá de eso, propone una nueva forma de entender la salud, viéndola de
manera positiva y desde un enfoque social.
Las diferencias entre psicología clínica y psicología de la salud
Se trata de dos disciplinas que, aunque se retroalimenten e interactúen, son
independientes y están bien diferenciadas.
Objetivos
La psicología clínica trata de identificar y aplicar los principios psicológicos
para prevenir y tratar los problemas psicológicos de la persona.
La Psicología de la Salud tiene como objetivos mantener la salud, prevenir y
tratar la enfermedad, así como identificar las diferentes causas que están
originando la enfermedad.
La psicología clinica se encarga más de tratar la enfermedad una vez ha
aparecido (o, mejor dicho, el trastorno mental) (esto incluye también su
diagnóstico), mientras que la psicología de la salud está más enfocada a la
prevención de la enfermedad y a la promoción de la salud; la psicología de la salud
también pretende mejorar el sistema sanitario y promover la formación de una
política sanitaria.
¿De qué se ocupa cada una?
Algunos autores también han opinado sobre las diferencias entre psicología clínica y
psicología de la salud; por ejemplo, en 1991 Marino Pérez estableció que la psicología de
la salud se ocupa de asuntos psicológicos que puedan tener consecuencias fisiológicas,
mientras que la psicología clínica se encarga de los problemas psicológicos en sí mismos.
La psicología de la salud también se centra en las consecuencias psicológicas que
puedan desencadenar ciertos problemas de salud o fisiológicos.
Aquí también entrarían en juego los comportamientos de enfermedad de la
persona (acciones que realizan las personas cuando experimentan síntomas de enfermedad),
así como la interacción del paciente con el sistema de salud a nivel institucional.