El amor.
Los poetas han creado la idea que los amantes son el uno para el otro, que existe la media naranja,
que siempre hay armonía, que todo encaja perfectamente entre dos personas, que existe el
compañero ideal. La verdadera realidad es que las personas somos muy distintos o diferentes en
gustos, ideas, cada persona tiene su propia individualidad.
El problema se crea porque estamos añorando la media naranja y por consiguiente todo es amor,
paz y armonía, pero la realidad es todo lo contrario, desarmonía, conflictos, luchas, le dices algo a
la otra persona y ella entiende otra, casi nunca están de acuerdo en nada, tú tienes tus gustos la
otra los suyos, ambos quieren ser jefes el uno del otro, entonces empiezan a sentir que algo falta,
que son incompatibles y comienza a surgir los problemas.
El verdadero amor es capaz de superar todas estas cosas.
Existe un pequeño cuento para ilustrar nos un poco al respecto. Cuando Dios creó al hombre y a la
mujer, les dio una pequeña cama al llegar la noche empezaron a discutir quién dormiría en la
cama, pasaron toda la noche discutiendo al día siguiente el hombre malhumorado le dijo a Dios:
“te pedí una amiga, no una enemiga, estaba mejor solo, nunca tendremos paz, no quiero esa
mujer porque está intentando ser igual a mí” y así nació el machismo. Entonces Dios, deshizo a la
mujer y dijo: “voy a crear a una mujer inferior a ti, que no reclame la igualdad” durmió a Adán y de
su costilla hizo a la mujer; entonces Adán dijo: “no quiero una mujer demasiado sumisa y
abnegada, entonces Dios hizo a la mujer para que reclamará sus derechos. No todas las noches
cuando el hombre llegaba la mujer le contaba sus costillas, no sea que le faltará una costilla,
comenzaron los celos. Luego el hombre se quejó ante Dios, porque no tenía donde comer y Dios
les regalo un tazón. El hombre y la mujer no hicieron más que discutir por el tazón, pues cada uno
quería tenerlo; Adán la dijo a Eva: “Ya que cada uno quiere tener el tazón, vamos a dividirlo
equitativamente” Eva respondió: “si lo partimos no te servirá ni a ti, ni a mí” alegó Adán: “si yo me
quedo con el tazón después nadie te va aguantar cantaleteando todo el día, ¿qué porqué me
quede can el tazón?, lo partimos y punto.” Nace el divorcio.
Lo que nuestros personajes no han comprendido es que una sola cama pequeña y el tazón son
para que aprendan compartir, que el hombre dejará a su padre y a su madre y los dos serán una
sola carne, no dos. Ambos tienen que morir a sus egos, para poder convivir. Pero lo malo de esta
historia es que hoy se sigue repitiendo.
Errar es humano, nadie tiene la razón, cada uno está convencido de tener la razón. La mujer es
polígama por que ha sido condicionada por la cultura durante miles de años que ha penetrado su
inconsciente. El hombre le ha cortado las alas, de tal forma que la mujer dependa económica y
emocionalmente del hombre; sea ha minado su independencia, ha convertido su casa en una
prisión domiciliaria, se la ha mantenido privada del conocimiento, porque el conocimiento es
poder, no han existido filosofas, sociólogas y psicólogas en el pasado y si han existido alguna se la
ha masacrado como el caso de Ipartida en Alejandría.
El amor no pide nada a cambio, no espera nada ¿Cómo va sentirse herido? Cuando nada pides a
cambio, cuando nada esperas no hay posibilidad de sentirse herido, todo lo que venga será bueno.
La dicha consiste en dar, en amar y no en recibir, como dice san Francisco de Asís en el cántico de
paz: “Señor que un busque ser amado sino amar”. La desdicha consiste en que siempre
esperamos algo del otro, de allí toda la problemática que hoy existe, es común escuchar me
traicionó, me fue infiel y toda una cantidad de sandeces, el que se siente engañado es el ego,
reclama su posesión, el amor puro y verdadero nunca se siente defraudo.
El amor verdadero es un fenómeno espiritual, pero muchas veces se confunde con el apego carnal
filius y el eros, el deseo puede der físico o espiritual.
No hay nada que te pueda ayudar, nadie puede destruir tu ego, si te apegas nadie puede
destruirlo, el apego o dependencia mutila, paraliza, hace que se sienta que no se pueda vivir sin el
otro, que se muere, se le acaba el mundo. Se siente herido cuando ve que su ser querido puede
vivir feliz con otra persona deferente a ella ¿Cómo puede vivir feliz sin mí? La persona hará que tú
también seas dependiente y de ese modo trata de atrapar a la otra persona para que dependa
emocional, psicológica y económicamente el uno del otro.
El Verdadero amor no puede ser atrapado, cualquier esfuerzo por atraparlo te llevará al
sufrimiento y dolor, por querer hacer del amor una posesión, el amor no puede ser poseído. El
amor sólo puede ser vivido y sentido en el alma con los sentidos espirituales. Con los sentidos
corporales sólo puedes vivir y sentir el apego con el ego; la primera parte del iceber, pero no lo
que yace en el fondo del mar, para ello tienes que sumergirte y penetrar el basto profundo del
océano.
El error más grande de nuestra cultura consiste en querer poseer el amor, en estar convencido
que la otra persona es tú posesión.
Tú pareja no te puede dar amor, que sientes al escuchar esto, que tus teorías y conceptos que
quedan sin fundamento; sabes que te puede dar tú pareja actitudes de afecto, caricias, simpatía,
tolerancia, delicadeza, flexibilidad… que cada día alimentarán tu ego. Cada día tu ego con esos
detalles crecerá y se convertirán en presunción (engreimiento) y vanagloria. Cada día querrás más
y más. Cuando el día menos pensado la persona amada te retira esas manifestaciones de afecto,
quedas vuelto trizas, puedes llegar hasta matar o matarte. A eso llaman amor, eso puro y legitimo
apego. Dos personas llenas de amor, sólo pueden irradiar amor, sin depender la una de la otra.
Unas de las características del amor es que no tiene exigencias, por ejemplo si fueras… si haces
exigencias le estas cerrando las puertas y luego vendrá el dolor. El ejemplo más claro es de la
madre que aunque sabe que su hijo es un presunto asesino un paria ella lo ama. Otra
característica del amor es que no espera nada a cambio, si sientes que la necesitas eres una
persona carente de eso que reclamas, y esa carencia te va hacer mucho daño, va crear una
dependencia psicológica o material.
Si logras descubrir el amor que hay dentro de ti en tu corazón, serás como algunos astros que
brillan con luz propia y no con la que reciben. El pez fuera del agua perece, estamos alejados del
paraíso, del reino de Dios donde todo es amor, felicidad. De la separación de Dios surge el deseo y
la necesidad de volver nuevamente al paraíso, la Mayoría de las personas optamos por vivir
alejados del paraíso mendigando migajas de afecto a otras personas, creemos que con ello vamos
a mitigar el vacío de hambre y sed. Pero, sólo nos distrae por un memento nada más. Puedes estar
junto con tu pareja enamorado (a), pero profundamente solo.
Debemos descubrir el amor que hay dentro de cada uno de nosotros, para luego poder irradiarlo a
tu alrededor. Cualquiera que se acerque a ti estará encantado de tu presencia, si estas sólo
seguirás irradiando el mismo amor. El amor estará constantemente alumbrando.
Nadie enciende una lámpara y la esconde debajo del celemín. La lámpara es el amor.