📜 Primera opción
CARTA AL SOLITARIO DE SAYÁN
Querido José Faustino Sánchez Carrión:
Han pasado ya doscientos años desde que tu voz se apagó físicamente, pero tus ideas y enseñanzas siguen
resonando en nuestra historia y en nuestros corazones. Me dirijo a ti como un joven peruano del siglo XXI, estudiante
de secundaria, que ha tenido la oportunidad de conocer tu vida y tu legado, y que hoy, más que nunca, se siente
inspirado por tu ejemplo.
Nos enseñaste que la libertad no se alcanza solo con armas, sino con ideales claros, principios firmes y educación.
Fuiste un defensor incansable de la república, y tu pluma luchó por ella incluso más que muchas espadas. Nos
demostraste que los valores como la honestidad, la razón y el amor por la patria pueden guiar a una nación hacia su
verdadero destino. Tu espíritu crítico, tu valor cívico y tu compromiso con la justicia son faros que aún iluminan
nuestro camino como peruanos.
A ti, que defendiste la democracia cuando muchos querían imponer reyes en nuestras tierras libres, te agradezco por
pensar en el futuro, por confiar en que los ciudadanos podían gobernarse por sí mismos, por creer en la educación
como base de una sociedad justa. Hoy, en medio de tantos desafíos sociales, económicos y políticos, tu pensamiento
sigue vigente. Nos recuerdas que no basta con ser libres, sino que debemos ser responsables, informados y
solidarios.
Como estudiante, me inspiras a esforzarme más, a formarme con conciencia, a amar a mi país desde lo que estudio y
desde lo que puedo aportar. Tú escribiste desde la soledad de Sayán, pero nunca estuviste solo. Estabas acompañado
por tus principios y por tu fe en el Perú. Hoy quiero decirte que tampoco estás solo. Somos miles los jóvenes que,
como yo, queremos recoger tu antorcha y seguir caminando con la frente en alto, guiados por la verdad, el
conocimiento y el amor a la patria.
Gracias, José Faustino, por demostrar que una vida puede cambiar el rumbo de un país. Gracias por enseñarnos a
pensar, a escribir y a actuar con valor. En este Bicentenario de tu paso a la inmortalidad, tu legado vive en nuestras
aulas, en nuestros sueños y en cada joven que cree que el Perú puede ser mejor.
Con respeto y gratitud,
Juan Diego Salazar Gutiérrez
5° grado de secundaria
I.E. San José School – UGEL Trujillo
📜 Segunda opción
CARTA AL SOLITARIO DE SAYÁN
José Faustino:
No tuve la suerte de conocerte, pero tu historia y tus ideales han llegado a mí con la fuerza de quien sigue hablando
desde las páginas de la historia. Hoy, que conmemoramos los 200 años de tu paso a la inmortalidad, quiero escribirte
esta carta no solo para recordarte, sino para agradecerte.
Tú no fuiste un héroe que buscó aplausos ni medallas. Fuiste un pensador, un hombre de letras y convicciones que
entendió que la verdadera libertad solo se logra cuando las personas aprenden a pensar por sí mismas. Nos
enseñaste que la república es más que un sistema político: es una forma de vida basada en el respeto, la justicia y la
participación de todos.
Como estudiante de secundaria, me conmueve tu ejemplo. En tiempos donde a veces parece que lo más fácil es
quedarnos callados o dejarnos llevar por la corrupción y la indiferencia, tú nos mostraste que una sola persona con
ideales firmes puede marcar la diferencia. Desde Sayán, escribiste con valentía, apostando por un Perú en el que los
ciudadanos fueran protagonistas de su propio destino.
Admiré cómo supiste unir tu inteligencia con tu compromiso cívico. Cómo enfrentaste a quienes querían imponer un
monarca en nuestras tierras y cómo luchaste para que tu pueblo no fuera súbdito, sino ciudadano. Me enseñas que
ser patriota no es gritar con fuerza, sino pensar con claridad y actuar con honestidad.
Hoy, en este siglo tan distinto, pero a la vez tan similar en sus desafíos, tu vida me impulsa a no rendirme. A leer más,
a interesarme por lo que ocurre en mi país, a defender la democracia desde mis acciones cotidianas, y a entender
que la historia se construye desde el presente.
Gracias por tu entrega silenciosa, por tu palabra firme y tu visión de futuro. Gracias por enseñarme que el amor a la
patria se demuestra con conocimiento, trabajo y principios. Que tu legado siga guiando nuestras decisiones, y que los
jóvenes del Perú no olvidemos jamás que un país se transforma cuando sus hijos creen en él.
Con admiración eterna,
Valeria Gutiérrez Paredes
4° grado de secundaria
I.E. San José School – UGEL Trujillo