PAÍS: RUSIA
CAPITAL: MOSCU
FORMA DE GOBIERNO: Es decir, la forma de gobierno de la Federación de Rusia
es semipresidencial. Ahora bien, aunque la designación es libre, para que el
nombramiento pueda darse es precisa la aprobación del candidato por la Duma
del Estado, esto es, la cámara baja de la Asamblea Federal.
Moneda:
El Rublo ES IGUAL A 0.21 Peso mexicano
Los sectores más desarrollados son la minería, con un 9,5%,las manufacturas con
un 13,5%, electricidad, gas y agua 3% y la construcción 6,4%. Sector Terciario: El
sector terciario emplea un 66,3 % de la población activa y participa en un 66,8 %
del PIB.
En los últimos años Rusia aparece con frecuencia en las noticias de los medios
occidentales, envuelta en temas controversiales. Lo anterior sucede en el marco
de una complicada situación geopolítica y una inédita guerra informativa entre este
país y Occidente, que sugieren la inminencia de un conflicto de altas dimensiones.
En este artículo se presenta, de manera descriptiva y general, el reacomodo
político en la Rusia actual, su potencial económico y las dificultades que encuentra
para insertarse en las nuevas realidades económicas globalizadas, desde la caída
de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
La economía de Rusia es una economía mixta de mercado de ingresos medio
altos, cuyas características actuales provienen en gran medida de las grandes
reformas de la década de 1990, cuando se privatizó la mayor parte de la industria
y la agricultura rusas, aunque el Estado mantiene la propiedad en áreas
estratégicas de la economía, especialmente en sectores relacionados con defensa
y energía.
En 2021 es la sexta economía del mundo economía del mundo en términos
de paridad de poder adquisitivo y la decimocuarta en términos nominales. La
transición de una economía socialista planificada a una economía capitalista de
mercado trajo consigo una crisis casi ininterrumpida en la década de 1990 con
resultados desastrosos para la economía de los que el país tardó largo tiempo en
recuperarse. Entre 2000 y 2012 la situación de la década pasada dio un vuelco y
las exportaciones de energía impulsaron un rápido crecimiento del nivel de vida y
el ingreso real disponible aumentó en un 160%, lo que en términos nominales en
dólares supuso multiplicar por siete los ingresos disponibles en esos 12 años. Este
crecimiento se ha venido achacando a una combinación de los altos precios del
petróleo, una política económica y fiscal prudente y al boom de las materias
primas de comienzos del siglo XXI. Sin embargo, estas ganancias fueron muy
dispares, y aunque el desempleo y la pobreza se redujeron a la mitad, se produjo
una gran brecha en la desigualdad social, con 110 personas controlando el 35%
de los activos financieros en poder de los hogares rusos y unas fugas de capital
entre 2002 y 2011 valoradas en 881 000 millones de dólares.12 A partir de 2014, la
economía rusa empezó a sufrir una serie de altibajos, producto de la caída de los
precios del petróleo y las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión
Europea y la consiguiente fuga de capitales[cita requerida]; sin embargo, el Banco
Mundial y el FMI predijeron que la economía comenzaría a recuperarse en 2017.
Como país más grande del mundo, su vasta geografía es determinante para su
actividad económica, ya que algunas fuentes señalan que el país posee más del
30% de los recursos naturales del mundo, con un valor total estimado por el Banco
Mundial en 75 billones de dólares, estando considerado una superpotencia
energética. Rusia depende para impulsar una mayor parte de su economía y
crecimiento de los ingresos obtenidos de la venta de energía, al poseer gran
cantidad de petróleo, gas natural y metales preciosos, que además representan la
mayor parte de sus exportaciones, al punto de que en 2019 el sector petrolero y
gasístico aportó el 5% del PIB nacional, el 20% de los ingresos estatales y más del
30% de las exportaciones. Posee las mayores reservas probadas de gas
natural con diferencia y es uno de los tres principales productores y exportadores
de petróleo del mundo. Otro de sus principales pilares es una grande y sofisticada
industria militar, capaz de diseñar, fabricar y exportar equipos militares de alta
tecnología que incluyen aviones de combate de última generación, submarinos
nucleares, misiles balísticos de corto y largo alcance y un amplio surtido de armas
cortas; es de hecho el segundo mayor exportador de armas, solo después de
Estados Unidos, gracias a las ventas al extranjero de aviones, sistemas de
defensa aérea, barcos y submarinos.
A nivel nacional, el desarrollo del país ha sido geográficamente desigual, con una
concentración de la riqueza en las grandes urbes occidentales, especialmente
en Moscú. Posee un considerable volumen de reservas internacionales, una cierta
disciplina fiscal, una de las deudas públicas más bajas del mundo y un
considerable superávit de cuenta corriente. En los últimos años se ha producido
una caída del salario medio y 14,2 millones de personas vivían en la pobreza en
2016, además la desigualdad en el reparto de la riqueza ha aumentado de manera
tan sustancial desde el fin de la era soviética que Credit Suisse concluyó que esta
«era tan extrema en comparación con otros países que merecía ser colocada en
una categoría aparte». La falta de esfuerzos en la modernización de las
infraestructuras, el mal endémico en el país de la corrupción generalizada y el
envejecimiento de la población desde la década de 1990 son también problemas
estructurales de su economía.
El Gobierno ruso revisó en octubre su estrategia hasta el año
2050 para recortar las emisiones de gases invernadero. El plan
prevé reducirlas para entonces en un 79% respecto a 1990 y
lograr la neutralidad del carbono en 2060 (lo que significa que
solo se liberarían las emisiones que puede absorber la naturaleza