Nch3524 Full
Nch3524 Full
1
2
3
4 Manejo del árbol urbano – Recomendaciones
5
6
7 Preámbulo
8
9 El Instituto Nacional de Normalización, INN, es el organismo que tiene a su cargo el estudio y
10 preparación de las normas técnicas a nivel nacional. Es miembro de la INTERNATIONAL
11 ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION (ISO) y de la COMISIÓN PANAMERICANA DE
12 NORMAS TÉCNICAS (COPANT), representando a Chile ante esos organismos.
13 Este proyecto de norma ha sido preparado por el INN y está basado en la Norma BS 3998:2010 Tree
14 work – Recommendations, y se encuentra en consulta pública por 30 días, ya que el documento se
15 elaboró en un Comité de Anteproyecto y se incorporaron antecedentes nacionales. Las partes
16 interesadas pueden emitir sus observaciones las cuales serán tratadas en un Comité Técnico.
17 El Anexo B, forma parte de la norma.
18 Los Anexos A y C no forman parte de la norma, se insertan sólo a título informativo.
19 Si bien se ha tomado todo el cuidado razonable en la preparación y revisión de los documentos
20 normativos producto de la presente comercialización, INN no garantiza que el contenido del documento
21 es actualizado o exacto o que el documento será adecuado para los fines esperados por el Cliente.
22
23 En la medida permitida por la legislación aplicable, el INN no es responsable de ningún daño directo,
24 indirecto, punitivo, incidental, especial, consecuencial o cualquier daño que surja o esté conectado con el
25 uso o el uso indebido de este documento.
26
27
28
29
30 Manejo del árbol urbano– Recomendaciones
31
32
33 0 Introducción
34
35 0.1 Marco general
36
37 El arbolado urbano es considerado y relevado como parte de la infraestructura verde de la ciudad. Su
38 manejo conlleva la realización de prácticas que se han desarrollado por décadas. Actualmente
39 incorporan diferentes tratamientos que no sólo consideran al árbol, sino que involucran a todos los
40 componentes del espacio físico relacionados con su presencia e influencia, como son las personas, los
41 bienes, el suelo, la avifauna y todos los seres vivos que conviven con su presencia.
42
43 Mantener un arbolado en buenas condiciones es posible en la medida que los gestores apliquen
44 prácticas, técnicas y tecnologías apropiadas, partiendo desde el vivero, pasando por la plantación, su
45 mantención y terminando en su eliminación, en cuyo transitar se hayan recurrido a decisiones y
46 prácticas que favorecen su crecimiento y desarrollo, compatibilizando con el entorno y manteniendo
47 un nivel de riesgo aceptable.
48
49 Esta norma pretende disminuir la brecha existente en el ámbito del manejo del arbolado urbano,
50 proporcionando un marco conceptual y de orientaciones, que ordenada bajo el acervo de la
51 arboricultura, orienta las acciones de las organizaciones, tanto públicas como privadas, hacia una
52 gestión moderna y racional del manejo del arbolado urbano. Si bien esta norma identifica técnicas e
53 información especializada, aún se requiere que los diferentes actores responsables del arbolado
54 urbano, especialmente los públicos, no tan solo la incorporen como parte de procesos licitatorios o
55 acciones en el arbolado público, sino que también se utilice en la formación de los equipos de trabajo
56 que laboran diariamente con el arbolado urbano.
57
58 Esta norma proporciona orientaciones para organizaciones del sector público y privado con
59 responsabilidad en el manejo de árboles, ramas, tronco y raíces, así como los demás espacios vitales,
60 especialmente el suelo. Esta prevista para aportar a la construcción y habilitación de ciudades
61 sostenibles, donde las mejores prácticas de gestión asociadas al arbolado favorezcan la provisión de
62 servicios ecosistémicos a los habitantes y hagan de las ciudades espacios más resilientes frente al
63 proceso de cambio climático.
64
65 0.2 Los árboles como organismos vivos y eficientes
66
67 Los árboles son organismos dinámicos en constante adaptación. Esto quiere decir que cada año,
68 mediante la producción de nuevos brotes, raíces y un incremento radial de su madera y corteza,
69 mantienen tanto sus funciones fisiológicas como su integridad estructural. Así, gran parte de la
70 estructura de un árbol maduro ubicada por sobre el nivel del suelo, compuesta por el tronco, ramas,
71 ramitas pequeñas y el follaje adherido, es altamente eficiente en la captación, uso y almacenamiento de
72 energía solar. En paralelo, también permite el soporte de su propio peso y disipa las fuerzas
73 potencialmente nocivas del viento. Por debajo del suelo, pese a ser menos evidente, el amplio sistema
74 radicular es igual de eficiente tanto al otorgar anclaje como en la penetración del suelo, con el fin de
75 absorber el agua y los nutrientes minerales que son esenciales para la supervivencia, el crecimiento, la
76 floración y la fructificación.
77
78
131
132 0.4 Efectos potenciales del manejo del árbol
133
134 Mientras que la poda puede ser aconsejable para satisfacer las necesidades de las personas respecto al
135 árbol y su alrededor, cualquier trabajo que exponga material leñoso es un daño que puede ser nocivo
136 en el mediano y largo plazo.
137
138 El deterioro es un proceso natural en el envejecimiento de los árboles, pero puede acelerarse,
139 provocando consecuencias potencialmente graves si una porción significativa de la sección transversal
140 del fuste o una rama principal se ven dañados, por ejemplo, mediante lesiones debido a la poda (ver
141 Cláusula 8). Esto puede suceder tanto si los organismos (por ejemplo, hongos y bacterias) ingresan por
142 dichas lesiones, como si se encuentran latentes con anterioridad en los tejidos, activándose por
143 resultado de una lesión. El manejo del árbol inapropiado o una perturbación del sitio que provoquen
144 una lesión o estrés fisiológico, puede hacer que las raíces se vuelvan susceptibles a una gama de
145 organismos que, a menudo, pueden destruirlas y/o deteriorarlas (ver Cláusula 6).
146
147 El deterioro producto de una poda excesiva puede perjudicar eventualmente la integridad estructural
148 de un árbol, pero, con frecuencia, la zona afectada se compartimentaliza para proteger el tejido leñoso
149 no infectado, ni podrido del árbol, que a menudo posee la resistencia suficiente para otorgar un soporte
150 adecuado. Así también, cualquier pérdida de integridad estructural puede contrarrestarse con un
151 crecimiento compensatorio en el árbol.
152
153 La eventual extensión e intensidad del daño dependen de variados factores, incluyendo la especie del
154 árbol y causa de descomposición y el o los organismos causantes. Algunas formas del manejo de árbol
155 (ver Cláusula 9) deberían contribuir a limitar el grado y extensión del deterioro, en especial si
156 involucran trabajo de recuperación por diversos daños, pero ninguna de ellas detendrá el deterioro.
157 Otras formas de control podrían acelerar el proceso (por ejemplo, infligir más daño por poda). Los
158 sistemas de sujeción (ver Cláusula 10), que a menudo se realiza en conjunto con la poda, puede ayudar
159 a prolongar la vida útil del árbol.
160
161 La Cláusula 7 incluye orientación sobre precauciones que pueden reducir los efectos nocivos
162 potenciales. Con el fin de ayudar a garantizar que el deterioro, una vez detectado, no se desarrolle al
163 punto en que el árbol se debilite considerablemente, se deben monitorear la extensión relativa de la
164 zona deteriorada y la madera sana. Cuando sea necesario, se determina efectuar el manejo del árbol.
165
166
167
168
169 Figura 1 -Resumen de la norma y proceso en la toma de decisiones
170
223 Control y soporte. En donde un árbol represente un riesgo inaceptable para las personas, la
224 propiedad y las actividades, sea debido al desarrollo de una debilidad en su estructura o si la
225 integridad de su sistema radicular esté comprometida, un control para reducir el riesgo podría
226 justificarse.
227
228 Esto podría implicar que la poda (ver Cláusula 7) reduzca la carga en partes debilitadas del
229 árbol, o provea un soporte o control artificial (ver Cláusula 10), de acuerdo a lo que establezca
230 un informe de una persona competente que asegure que dicho soporte logrará la estabilidad en
231 pie del árbol.
232
233 No puede esperarse que los soportes artificiales impidan una falla estructural pero, de existir la
234 probabilidad, sí pueden reducir el riesgo.
235
236 Cuando el soporte y la poda se consideren inadecuados para reducir un riesgo a nivel
237 considerable, la única alternativa podría ser la extracción o tala del árbol y plantar uno nuevo
238 en el mismo lugar o lo más próximo a éste.
239
240 Tala y opciones similares. Cuando sea necesario talar un árbol, existe una serie de opciones
241 respecto de cuánto debe conservarse del tronco, si fuese posible. Puede removerse por
242 completo, o una porción del fuste se puede conservar a modo de tronco alto, sea que esté vivo
243 o muerto. Esta norma otorga una guía en las ventajas y desventajas respecto a estas opciones.
244
245 Incluso después de talar un árbol, el tocón y sus ramas leñosas pueden producir daños o
246 beneficios. Por ende, se debe considerar lo indicado en la Cláusula 12.
247
299
300 3.5
301 yemas adventicias/brotes/raíz
302 yema, raíz o brote que forman parte del desarrollo primario
303
304 NOTA Por ejemplo, brotes que se desarrollan aparte de los que surgen desde una yema auxiliar o terminal, o raíces que se generan al interior
305 de los tejidos maduros de un fuste o raíz leñosa. Ver también 3.13.
306
307 3.6
308 residuos (arisings)
309 cualquier parte del árbol, incluyendo fuste, raíces, ramas (matorral), corteza, material leñoso, follaje y
310 cualquier otro material orgánico derivado de las operaciones sobre el árbol
311
312 3.7
313 cancro (cancker)
314 área localizada de cámbium muerto y tejido subyacente con una deformación del tejido que se
315 encuentra en cualquier parte del árbol provocados por un agente mecánico y/o patógeno.
316
317 3.8
318 cavidad
319 oquedad o hueco en una parte leñosa causado por descomposición o daño
320
321 NOTA Las cavidades pueden tener agua (cavidad húmeda) o estar secas.
322
323 3.9
324 codominancia
325 fuste/rama bifurcado de crecimiento ascendente de tamaño y distribución similar a otro/a fuste/rama
326
327 NOTA Cuando algunos/as fustes/ramas surjan de la misma unión, la estabilidad o integridad de su fijación podría verse
328 comprometida. Ver también 3.15.
329
330 3.10
331 persona competente
332 persona que tiene entrenamiento y experiencia pertinentes en la materia a abordar, como también una
333 comprensión en los requerimientos de la tarea específica a efectuar
334
335 NOTA – Se espera que una persona competente comprenda los riesgos involucrados en la tarea a efectuar, como también los
336 métodos a ser implementados para eliminar o reducir los riesgos que puedan surgir. Por ejemplo, una vez en el terreno, la
337 persona competente está capacitada para reconocer en todo momento si es seguro llevar a cabo el procedimiento.
338
339 3.11
340 manejo del rebrote del tocón (coppicing)
341 corte del fuste cercano al suelo para favorecer su rebrote
342
343 3.12
344 horquilla
345 región bifurcada producto de la unión entre una, dos o más ramas y el fuste
346
347 3.13
348 copa
349 parte del árbol que comienza desde la intersección de las ramas hasta el ápice y se compone de ramas,
350 ramillas, frutos y hojas
351
352
353 3.14
354 levantamiento de copa
355 refaldado
356 poda de ramas inferiores para lograr un espacio vertical establecido sobre el nivel del suelo u otra
357 superficie
358
359 NOTA Generalmente el espacio vertical se indica en la especificación de trabajo (ver 4.1).
360
361 3.15
362 reducción de copa
363 operación que consiste en la reducción de la altura y/o extensión de la copa de un árbol mediante el
364 acortamiento de ramas o ramillas, conservado la forma original de la copa
365
366 3.16
367 clareo de copa (crown thinning)
368 extracción de una proporción de ramas pequeñas y vivas a lo largo de la copa para conseguir una
369 densidad foliar uniforme en torno a la estructura bien espaciada y balanceada de las ramas.
370
371 3.17
372 chupones
373 brotes epicórmicos
374 rama/yema/brote que surge de un fuste leñoso o rama.
375
376 NOTA Los brotes pueden formarse mediante yemas dormidas, o ser adventicios (ver también 3.5).
377
378 3.18
379 duramen
380 madera central del árbol, compuesta de células muertas en su totalidad, cuya albura posee una limitada
381 y predeterminada vida útil.
382
383 NOTA En ciertas especies, el duramen es muy resistente, puesto que contiene sustancias defensivas preformadas, mientras
384 que en otras especies se mantiene químicamente reactiva cuando está expuesta al aire y/o a colonizaciones micóticas. Puede
385 ser más duro que la albura y/o diferentes en coloración.
386
387 3.19
388 corteza incluida
389 corteza ubicada entre la unión de una rama y el fuste principal, en la horquilla de dos ramas o entre las
390 bases de fustes o troncos codominantes, que indica una unión potencialmente débil debido a la
391 posición de las cortezas
392
393 3.20
394 callo (knuckle)
395 tejido que se forma en un punto de poda, especialmente después de cortes reiterados
396
397 3.21
398 periodos de manejo del rebrote del tocón o del descope (lapsed coppice/lapsed pollard)
399 árbol que ha sido podado, pero que no se ha mantenido con ciclos de corta
401 3.22
402 descope (pollarding)
403 tipo de poda que induce a la formación de numerosas ramas que surgen de una misma altura desde un
404 tronco o ramas principales.
405 NOTA 1 - Este proceso se lleva a cabo principalmente en árboles que aún no alcanzan su madurez. La forma del árbol se
406 puede mantener al aplicar varios ciclos de corte. Esto no es lo mismo que el desmochado (3.33)
407
408 3.23
409 árbol descopado (pollard)
410 árbol que posee una copa formada por numerosas ramas que surgen de una misma altura desde un
411 tronco principal o ramas principales.
412 NOTA Esto puede darse por proceso natural, por descope (3.22) o por corte terciado.
413
414 3.24
415 poda de reducción
416 tipo de poda de reducción de copa (3.15) que busca potenciar el desarrollo de la parte inferior de la
417 copa, a fin de emular el proceso natural mediante el cual la copa de un árbol envejecido conserva la
418 totalidad de su integridad bioquímica al reducir su tamaño con la progresiva pérdida de ramas
419 pequeñas
420
421 3.25
422 madera madura (ripewood)
423 madera central más vieja de aquellas especies en que la albura envejece gradualmente sin convertirse
424 en duramen
425
426 NOTA - La madera madura generalmente no es duradera, ya que carece de sustancias defensivas y capacidad de reacción
427 ante las heridas. No está claramente delineado de la albura porque las células mueren gradualmente a través del tiempo. Ver
428 también 3.16 y 3.24.
429
430 3.26
431 albura
432 parte más externa de la madera de un árbol, conductora de agua y sales minerales desde las raíces a las
433 hojas es de color claro y de espesor variable, según las especies
434
435 NOTA - Ver también duramen (3.18) y madera madura (3.25).
436
437 3.27
438 fuste
439 principal componente estructural ubicado sobre el nivel del suelo que otorga soporte a las ramas. Esto
440 se extiende a lo largo de la mayor parte de la altura del árbol (fuste primario), o es uno de varios
441 componentes (fustes secundarios) que se dividen entre sí, ya sea cerca del suelo o en un nivel más alto.
442
443 NOTA 1 - Los árboles que comprenden dos o más tallos que surgen de, o inmediatamente por encima del nivel del suelo, se
444 conocen comúnmente como "de fuste bifurcado" o "de fuste múltiple".
445
446 NOTA 2 - “Fuste” es sinónimo de “tronco” para referirse a árboles de fuste simple, en particular los que son de diámetro
447 extenso.
448
449 3.28
450 tocón (stub)
451 porción remanente del tronco o fuste unido a la base radicular producto de una tala
452
453 3.29
454 muñón
455 porción corta de rama producto de una poda alejada del punto ideal de corte o rotura
456
457 NOTA – Se entiende que el corte correcto se ejecuta inmediatamente terminada la axila de una rama e inmediatamente
458 terminado el cuello de una rama.
459 3.30
460 diana/blanco
461 persona, objeto o actividad, ya sea móvil o fija, dentro de la zona potencial de impacto de un árbol o
462 sus ramas, que podría verse perjudicado como resultado de la falla parcial o total del árbol.
463
464 NOTA - El término también puede referirse a una ruta peatonal o vehicular donde podría ocurrir un daño.
465
466 3.31
467 desmoche (topping)
468 extracción de la mayor parte de la copa de un árbol maduro mediante un corte indiscriminado a través
469 del fuste o los fustes principales.
470
471 NOTA No es lo mismo que el descope (ver 3.22).
472
473 3.32
474 veteranización
475 envejecimiento
476 acción controlada para lograr el envejecimiento o sobre madurez del árbol para conseguir objetivos
477 específicos en el hábitat
478
479 NOTA - Esta acción se adopta para promover o emular el desarrollo de algunas de las características de un árbol veterano,
480 especialmente destinado al desarrollo de hábitats de la vida silvestre y refugios otorgados por la madera en descomposición y
481 las cavidades (Ver la Referencia [1]). Por lo general, se encuentra en árboles jóvenes o maduros.
482
483 3.33
484 árbol veterano (veteran tree)
485 árbol sobremaduro
486 árbol que, mediante un criterio aceptado, presenta cualidades de valor biológico, cultural o estético que
487 son característicos (pero no exclusivos) de individuos que superan el rango etario promedio de la
488 especie en cuestión.
489
490 NOTA Por lo general, dentro de estas características se podría incluir un diámetro mayor de fuste, la cual es signo de recorte
491 de copa y pudrición central del tronco.
492
493 3.34
494 vigor
495 medida general de procesos fisiológicos y bioquímicos, cuyo vigor equivale a una función cercana a la
496 óptima.
497
498 3.35
499 bolsa de agua
500 en un árbol, cavidad natural u horquilla que contiene agua.
501
502 3.36
503 madera húmeda
504 condición anormal en árboles vivos donde la madera posee una alta cantidad de agua y se ve como que
505 estuviera empapado
506
507 3.37
508 daño mecánico
509 lesión en un árbol causada por una fuerza física por causas abióticas
510
511 NOTA - Ejemplos de estas fuerzas incluyen cortes y abrasión. Factores como temperaturas extremas y patógenos pueden
512 causar lesiones, pero no se consideran como daño mecánico en sí.
567 Las modificaciones siguientes a la especificación de trabajo deben tener las aprobaciones que se
568 podrían requerir.
569
570 Cuando la organización con responsabilidad y control del manejo del árbol urbano apruebe
571 modificaciones en la especificación de trabajo, incluyendo el compromiso contractual, estos cambios
572 se deben documentar y comunicar a quienes llevarán a cabo el trabajo.
573
574 4.2 Planificación de la seguridad para efectuar el manejo del árbol
575
576 Existen varios riesgos inherentes a cualquier operación del manejo del árbol, entre ellos:
577
578 los riesgos asociados al propio trabajo (por ejemplo, trabajo en altura, trabajo cercano a líneas
579 energizadas, trabajo en vía pública).
580
581 la repercusión de la acción en alguna parte del árbol o sobre el resto de éste, o en la población
582 de árboles circundantes (por ejemplo, debilidades estructurales).
583
584 riesgos médicos específicos para el operador (por ejemplo, reacciones alérgicas).
585
586 Todos los riesgos asociados al trabajo se deberían identificar mediante una evaluación para determinar
587 el riesgo específico en el área de trabajo, así como también el control mediante el uso apropiado de
588 procedimientos de trabajo.
589
590 NOTA - Se debe prestar atención a los documentos mencionados en las Referencias [6], [2], [7–20] y [21].
591
592 Antes de comenzar el trabajo, todos los trabajadores deberían conocer sus roles en cuanto al sistema de
593 seguridad. Las herramientas y el equipamiento necesario para todos los aspectos del trabajo se
594 deberían verificar por seguridad, así como ser útiles y apropiados para el propósito.
595
596 Cuando existan problemas estacionales específicos (por ejemplo, existen algunas especies que pueden
597 causar alergias e irritación o que experimentan fracturas de ramas sin causa aparente en verano), el
598 trabajo se debería reprogramar (ver Cláusula 5) a fin de otorgar una adecuada protección para las
599 personas, las propiedades, las actividades, el acceso.
600
601 4.3 Evitar la transmisión de plagas y patógenos
602
603 Se debe aplicar un cuidado extremo para prevenir la presencia y transmisión de plagas y patógenos,
604 especialmente por medio de herramientas y equipamiento que se hayan utilizado previamente en áreas
605 afectadas, así como entre árboles y áreas de trabajo contiguas.
606
607 NOTA 1 - Los patógenos más probables de ser transmisibles a través de herramientas, equipamiento y vehículos son:
608 Phytophthora spp., causante de varias enfermedades; Erwinia amylovora, causante del fuego bacteriano; Erwinia salicis,
609 causante de la enfermedad de la marca de agua en sauces; Pseudomonas syringae pv. Aesculi, causante del cancro bacteriano
610 del castaño de Indias.
611
612 Las herramientas de corte son una causa común de transmisión, cuando se trabaje en árboles
613 infectados con patógenos, se deben desinfectar de manera efectiva con el fin de evitar su propagación.
614
615 En el caso particular de patógenos de alto riesgo, la desinfección se debería efectuar en cualquier
616 equipo que podría entrar en contacto con otro árbol (por ejemplo, herramientas, manos, equipos de
617 protección personal, (EPP)). Cuando se desinfecta un EPP y el equipo de ascenso y aparejo, las
618 recomendaciones del fabricante se deberían tomar en cuenta para evitar el deterioro del equipo.
619
620 NOTA 2 La guía en desinfección se encuentra en la Referencia [22].
621
622 4.4 Evitar el daño del árbol por operaciones de manejo
623
624 El manejo del árbol se debe efectuar y completar a modo de evitar o reducir la generación de nuevos
625 riesgos. Por ejemplo, un levantamiento de copa inadecuado puede causar que la copa tenga mucho
626 peso en la parte superior (ver 7.6).
627
628 NOTA 1 - Un manejo inapropiado y deficiente del árbol, el uso incorrecto de trepadores y otros equipos podría alterar la
629 salud e integridad biomecánica del árbol, incluyendo sus raíces (ver Cláusula 6).
630
631 NOTA 2 - La fricción por cuerdas puede sobrecalentar la corteza y el cambium. Este daño se puede evitar mediante el uso de
632 un protector de cambium.
633
634 NOTA 3 – El movimiento del brazo hidráulico de plataformas de elevación puede provocar fractura de ramas, tanto en el
635 árbol intervenido como en los árboles contiguos.
636
637 Al podar o talar un árbol, los pasos se deben efectuar con el fin de disminuir el daño por caída de
638 ramas o largas piezas de madera mediante la extracción o acortamiento de éstas de forma adecuada,
639 impidiendo que las piezas cortadas caigan libremente, a menos que una evaluación muestre que dicha
640 caída implique un riesgo no significativo de daño o lesión posible. Para evitar cualquiera de estos
641 riesgos, se debe adoptar un sistema de control del descenso seguro de las ramas y de largas piezas de
642 madera hacia el suelo.
643
644 NOTA 3 - Varios sistemas aprobados que involucren la suspensión de ramas y un descenso seguro de éstas al suelo están
645 disponibles, los cuales incluyen el uso de piezas de equipamiento estáticas y dinámicas (por ejemplo, cuerdas y poleas).
646
647 Cuando se utilice cualquier parte de un árbol que se quiera conservar para desviar una carga (por
648 ejemplo, cuando se usa un sistema de suspensión, o como un anclaje), se deberían tomar precauciones
649 para evitar dañarla.
650
651 4.5 Manejo del área de trabajo
652
653 La poda se debe organizar de manera efectiva y efectuar con el objetivo de reducir cualquier tipo de
654 efectos adversos en los árboles, el área de trabajo y su alrededor. Considerando el impacto potencial
655 del trabajo propuesto, se deben tomar las siguientes medidas específicas. Se debe seguir la orientación
656 proporcionada en la NCh3525, cuando sea apropiado y además lo siguiente:
657
658 se debe determinar la entrada, salida, circulación de vehículos, disposición de
659 estacionamientos del predio urbano área de trabajo, incluyendo planes para monitoreo y
660 ejecución;
661
662 cuando se utilice grúa y/o plataforma hidráulica, se deben ubicar y operar con el fin de evitar
663 dañar los árboles u otras propiedades (por ejemplo, mediante el uso de protección temporal del
664 suelo. Ver NCh3525);
665
666 se deben designar áreas para el almacenamiento y mantenimiento del equipo y materiales, en
667 especial químicos y combustibles;
668
669 NOTA 1- Se debe prestar atención a lo indicado en el documento de la Referencia [24].
670
671 se deben tomar los resguardos necesarios con el fin de evitar la contaminación del suelo o del
672 agua (por ejemplo, por aceite o químicos);
673
674 se deben tomar los resguardos necesarios para minimizar el ruido y otras molestias causadas
675 por las operaciones de poda;
676
677 NOTA 2 - Se debe prestar atención a lo indicado en el documento de la Referencia [26].
678
679 se deben tomar los resguardos necesarios para minimizar la contaminación del aire (por
680 ejemplo, gases de combustión, polvo, material vegetal suspendido);
681
682 se deben implementar medidas de prevención de incendios en las áreas de trabajo. Los
683 trabajos se deben llevar a cabo de forma tal de disminuir riesgos de lesión a personas,
684 conservar árboles, arbustos (incluyendo sus raíces) y vida silvestre, estructuras e instalaciones
685 (por ejemplo, cables eléctricos), etc.;
686
687 NOTA 3 - Se debe prestar atención a lo indicado en el documento de la Referencia [27] en relación con los
688 incendios de vías públicas, derechos de paso y veredas, y también la Referencia [26].
689
690 al abandonar el área de trabajo al término de la jornada laboral o una vez concluido el trabajo,
691 se debe realizar bajo una condición segura (por ejemplo: retirar o gestionar los residuos
692 vegetales en el lugar y su entorno; no dejar labores inconclusas, extinguir focos de posibles
693 incendios, etc.).
694
695
696 5 Planificación del manejo del árbol
697
698 NOTA Esta cláusula entrega una orientación sobre un número de factores que con frecuencia influyen en la duración del
699 manejo del árbol. Otros factores, los cuales no se detallan en esta cláusula, podrían incluir características específicas del área
700 de trabajo, así como el uso de ésta (por ejemplo, acceso estacional utilizado para eventos especiales). Las prioridades de la
701 organización con responsabilidad y control del manejo del árbol urbano también se deben tomar en cuenta.
702
703 5.1 Control del riesgo
704
705 Cuando el propósito de la poda es controlar los riesgos para las personas, la propiedad o las
706 actividades que se realicen, la prioridad relativa del manejo del árbol se debe determinar mediante una
707 evaluación del riesgo por una potencial falla en el árbol.
708
709 Las decisiones sobre dicha prioridad deben considerar cualquiera de los factores relevantes que varían
710 en el transcurso del año, tales como uso del área de interés, si es ventoso, incidencia de sequía o
711 anegamiento, probabilidad de avalancha o heladas no estacionales, o riesgos asociados a ciertas
712 especies que surgen según el período del año (ver 4.2), que probablemente influyan en el nivel de
713 riesgo para las personas, incluyendo operadores, la propiedad y las actividades.
714
715 5.2 Estación, clima y daño anterior
716
717 5.2.1 Planificación del manejo del árbol que afecta el suelo
718
719 Cuando se quiera lograr una conservación de los árboles, los trabajos se deberían planificar con el
720 objetivo de disminuir el paso de maquinaria o constante pisoteo de áreas de paisaje blando durante
721 condiciones de suelo húmedo, en particular donde sus raíces tiendan a estar expuestas. Si el trabajo no
722 se puede planificar de esta manera, la protección del suelo debería efectuarse cubriendo secciones
723 vulnerables del área de trabajo, con una distancia radial equivalente a 12 veces a la del diámetro del
724 tronco (expresado en metros) para cada uno de los árboles, cuando el diámetro se mida a 1,3 m desde
725 el suelo (ver NCh3525 para información sobre protección del suelo).
780 NOTA El planteamiento podría ser apropiado en el control del hábitat (ver 5.3), del impacto visual, o sombra
781 (por ejemplo, en avenidas con manejo de rebrote de tocón, grupos de árboles descopados), o gestión del riesgo.
782
783
784 6 Gestión del entorno radicular
785 6.1 Generalidades
786
787 NOTA 1- Las principales opciones para la mejora o remediación se encuentran en el Anexo A, Tabla A.2. Se espera que la
788 elección en base a estas opciones tendrá indicada la especificación del manejo (ver 4.1).
789
790 NOTA 2 - La guía detallada se puede encontrar en la Referencia [29].
791
792 Los cambios adversos en el suelo y un daño en las raíces de los árboles pueden provocar riesgo,
793 deterioro o, en casos extremos, inestabilidad o muerte; por lo tanto, se deben evitar. La causa (o las
794 causas) de cualquier tipo de problema debería determinarse antes de que una amenaza se desarrolle: en
795 ciertas ocasiones, la causa se conocerá, mientras que en otros casos, un árbol pudo haber sido dañado
796 por eventos desconocidos, que posiblemente ocurrieron muchos años atrás.
797
798 Los estudios deberían determinar la presencia de condiciones adversas que ocurren naturalmente, así
799 como aquellas relacionadas a la actividad humana y evaluar el impacto potencial de estas en relación
800 con la especie, edad y ubicación del árbol. Los estudios se deberían llevar a cabo de tal forma que
801 puedan reducir los efectos adversos en las raíces y el entorno radicular de cualquier árbol contiguo.
802
803 Cuando la sobrevivencia de un árbol esté amenazada, se debe tomar la decisión de aplicar un manejo
804 del árbol o si fuese más apropiado, plantar uno o más árboles antes de una extracción planificada.
805 Dependiendo de la naturaleza del problema, las medidas para descontaminar el suelo deberían ser
806 implementadas cuanto sea necesario para asegurar el establecimiento exitoso de cualquier árbol
807 reemplazado.
808
809 6.2 Acolchado o mulch
810
811 Los materiales que se pueden utilizar para la producción del acolchado incluyen materia vegetal
812 dividida en grandes trozos, tales como astillas de madera, corteza pulverizada o compost de hojas.
813 Cualquiera de estos materiales se puede mezclar con estiércol animal bien descompuesto.
814
815 Una porción del suelo sobre el sistema radicular de un árbol o un grupo de éstos podría acolcharse con
816 el fin de proveer los siguientes beneficios, lo que podría ocurrir bajo condiciones naturales donde la
817 materia orgánica (por ejemplo, hojas caídas) se va acumulando:
818
819 retención de humedad;
820
821 inhibición de crecimiento de malezas y hierba;
822
823 estímulo de la flora y fauna benéficas para el suelo;
824
825 alivio o prevención de compactación (en especial al estimular la actividad larvaria);
826
827 mitigación de temperaturas extremas del suelo;
828
829 retención de sustancias tóxicas (fitoremediación);
830
831 aporte de nutrientes al suelo.
832 Si la única intención es conservar la humedad, se puede utilizar una capa de gravilla o láminas bien
833 aseguradas de material tales como film plástico, tela geotextil, tapete o cartón. También pueden
834 cubrirse con fines estéticos. Cualquier tipo de hoja debería mantenerse para evitar daños en el árbol
835 (por ejemplo, por obstrucción, crecimiento vegetal, restricción del flujo de aire o constricción del
836 tronco).
837
838 Los materiales derivados de especies vegetales que desarrollan toxicidad por causa natural, como por
839 ejemplo, césped o el nogal negro (Juglans nigra), se deberían compostar al menos durante un mes, de
840 preferencia a altas temperaturas (60 ºC), con el fin que el material se vuelva inocuo. El compostaje a
841 alta temperatura también se debería utilizar para eliminar pestes y patógenos. Los materiales que no
842 pueden detoxificarse, incluyendo los que han sido contaminados por herbicidas u otros químicos, no
843 deberían utilizarse para el acolchado.
844
845 El área acolchada debería cubrir el sistema radicular tanto como sea posible por sobre otros
846 requerimientos de uso del terreno de emplazamiento. La profundidad de un acolchado orgánico no
847 debería llegar al punto de inhibir la ventilación del sistema radicular o producir un sobrecalentamiento
848 del material sin compostaje (normalmente no más de 80 mm a 100 mm). El acolchado debería
849 reponerse periódicamente al descomponerse, con el fin que no disminuya en cantidad.
850
851 NOTA 1 - Los acolchados que retienen agua estimulan el desarrollo de raíces cercanas a la superficie del suelo y también a
852 las presentes en el mismo acolchado. Esto puede volverse una desventaja debido a la desecación si se remueve el acolchado o
853 no se repone.
854
855 Los acolchados no se deberían mantener en contacto directo con la corteza del tronco, o de las raíces
856 superiores, dado que esto podría estimular la infección por patógenos al favorecer condiciones
857 húmedas.
858
859 NOTA 2 - Generalmente, aunque los acolchados ayudan a prevenir humedades y sequedades extremas en el suelo al mejorar
860 su textura y actuando como un amortiguador para la lluvia, pueden prolongar el anegamiento en las áreas de trabajo donde el
861 drenaje se obstaculiza seriamente, lo que a su vez puede dañar las raíces de los árboles y hacerlas más susceptibles a
862 determinados patógenos, como la Phytophthora spp.
863
864 6.3 Ventilación/descompactación
865
866 Cuando la compactación del suelo y las condiciones físicas se consideren una limitación para el
867 crecimiento del árbol, las condiciones del suelo en el área del sistema radicular deberían evaluarse
868 mediante la excavación de pequeños agujeros, o con el uso de una muestra del suelo y/o un test de
869 percolación. De este modo, los problemas pueden identificarse y se pueden determinar e implementar
870 tratamientos adecuados.
871
872 NOTA Una densidad aparente del suelo sobre 1,25 g/cm3, por lo general, es demasiado para un óptimo crecimiento de las
873 raíces. El crecimiento radicular es poco probable que ocurra cuando la densidad del suelo excede los 1,6 g/cm3.
874
875 La compactación del suelo puede atenuarse al resolver el motivo de la compactación y permitiendo la
876 acción de procesos naturales como la descompresión natural, la cual puede acelerarse al cubrir el área
877 del sistema radicular con acolchado/mulching orgánico (ver 6.2). Esto se debería efectuar
878 considerando que podría tomar una cantidad considerable de años para obtener todos los beneficios de
879 los tratamientos diseñados para mejorar la zona radicular de los árboles a intervenir.
880
881 El acolchado es el método recomendado para mejorar las condiciones físicas del suelo. Existe un
882 número de opciones que se pueden utilizar bajo condiciones adecuadas, siempre que el cuidado se
883 lleve a cabo para evitar rupturas de raíces leñosas. Dichas opciones incluyen:
884
885 a) Uso de hoyadora (mecánica o manual) o barreno, perforando el suelo a través del sistema
886 radicular para mejorar la aireación del suelo.
887
888 b) Cultivo localizado, por ejemplo, mediante el uso de herramientas manuales o lanzas de soplado,
889 incluyendo rellenado con material suelto.
890
891 c) Inyectando ráfagas de aire comprimido al interior del suelo para aliviar la compactación.
892
893 Cualquier intento de romper la compactación en el suelo podría dañar las raíces. Por consiguiente, la
894 perturbación del suelo debe controlarse para que las raíces más grandes (por ejemplo, 25 mm de
895 diámetro o mayor) se mantengan fuera de riesgo. El cultivo extenso, como el arado o rotocultivador,
896 puede provocar daños severos al sistema radicular y debería evitarse en zonas de enraizamiento de
897 árboles.
898
899 Si se requiere aplicar material de relleno (áridos) para complementar con otros tratamientos que
900 atenúen la compactación, éste debería ser de material grueso (por ejemplo, arena gruesa, gravilla y
901 gravilla sílica), agregando en lo posible, con fertilizante orgánico de lenta liberación. El material de
902 llenado no debería compactarse, sino que se distribuya de forma natural y, según lo necesario, rellenar
903 hasta el nivel deseado.
904
905 6.4 Remoción/sustitución del suelo
906
907 Donde el nivel del suelo haya sido alterado junto a la zona radicular de un árbol, deben tomarse en
908 cuenta los siguientes factores para determinar si el suelo necesita removerse o sustituirse:
909
910 a) edad, condición y especies de árboles (incluyendo su tolerancia a los cambios de nivel del suelo).
911
912 NOTA 1 Algunas especies, en particular álamos, sauces, plátanos y cipreses, y otras pueden tolerar algún suelo colocado
913 sobre sus raíces. Éstos podrían responder con una producción de raíces adventicias que surjan del tejido enterrado.
914
915 b) la cantidad de tiempo que el nivel del suelo alterado haya estado en el lugar.
916
917 NOTA 2 La extracción de material añadido que haya estado presente un largo tiempo alrededor del árbol podría causar un
918 estrés hídrico o muerte cambial o de la raíz.
919
920 c) La composición de cualquier material añadido y cómo haya sido reemplazado (es decir,
921 manualmente o con el uso de maquinaria).
922
923 La revisión mediante herramientas manuales debería determinar si un sistema radicular sano se ha
924 extendido hacia cualquier material añadido. De ser el caso, el material debería dejarse intacto.
925
926 Cuando la alteración del nivel del suelo lleve a la disminución de la ventilación, el suelo en la zona
927 afectada debería cubrirse con acolchado orgánico (ver 6.2) o bien descomprimirse de forma mecánica
928 (ver 6.3).
929
930 Cuando las raíces hayan sido expuestas o cortadas por la remoción del suelo (es decir, por reducción
931 del nivel del suelo), el árbol debería evaluarse para determinar su estabilidad. Si se detecta una
932 inestabilidad, debería tomarse una acción apropiada: poda (Cláusula 7), afianzamiento/anclaje (10.6),
933 guiado (10.7) o (si es que otras medidas no pueden ser puestas en práctica) tala (Cláusula 12). Si el
934 árbol ha de conservarse, se debería restaurar el nivel del suelo para cubrir las raíces expuestas sin
935 compactar el suelo. El acolchado puede utilizarse donde se requiera una cobertura de poca profundidad
936 (ver 6.2).
937
953 acequias;
954
955 jardines de infiltración; y
956
957 riego tecnificado.
958
959 NOTA - El exceso de agua sobre la superficie del suelo produce una escorrentía, provocando un desperdicio de agua y el
960 árbol continua aún sin recibir la suficiente cantidad.
961 Cuando el suelo se inunda constantemente debido al drenaje deficiente o a cambios en las condiciones
962 del área de emplazamiento, el exceso de agua debe eliminarse del suelo mediante la instalación de un
963 sistema de drenaje o mejorando el movimiento del agua a través del suelo al abordar factores causales
964 como la compactación (ver 6.3).
965
966 6.6 Deficiencia de nutrientes
967
968 Si hay síntomas de falta o disminución de un crecimiento normal para una especie, se deben realizar
969 investigaciones para determinar si las condiciones del suelo inhiben la actividad de la raíz, en cuyo
970 caso la adición de nutrientes probablemente no proporcionará ningún beneficio duradero por sí solo.
971
972 Los factores potencialmente adversos para investigar deben incluir el anegamiento, la compactación,
973 las condiciones anaeróbicas y la presencia de toxinas.
974
975 NOTA 1 A menudo el crecimiento deficiente en los árboles se atribuye a una deficiencia de nutrientes disponibles en el
976 suelo. Sin embargo, otras causas pueden producir síntomas similares. Estas pueden incluir:
977
978 actividad patógena que mata las raíces;
979 malas condiciones físicas del suelo;
980 daño físico a las raíces, particularmente durante trabajos de construcción o ingeniería;
981 productos químicos tóxicos en el suelo;
982 especies arbóreas inadecuadas para el área de trabajo;
983 escasez de agua.
984
985 Generalmente el análisis químico del suelo indicará qué nutriente está presente (o si es que falta
986 alguno) en un nivel que podría limitar el crecimiento, pero no necesariamente muestra si el nutriente
987 está disponible. El análisis foliar a veces indica un desequilibrio de nutrientes en el árbol. Cuando el
988 análisis químico del suelo ha confirmado una deficiencia de nutrientes, esto puede abordarse mediante
989 un régimen de fertilización apropiado, con materiales que se aplican en las dosis recomendadas por el
990 fabricante. Se debe tener cuidado al usar fertilizantes inorgánicos para garantizar que las raíces y los
991 hongos micorrícicos asociados no sean destruidos o inhibidos por altas concentraciones localizadas de
992 nutrientes. Los fertilizantes orgánicos pueden ser útiles para proporcionar un suministro sostenido de
993 nutrientes de una manera no tóxica.
994
995 NOTA 2 - Tradicionalmente las aplicaciones de fertilizantes a los árboles se han hecho en agujeros perforados en el suelo,
996 pero la inyección de fertilizantes líquidos en el suelo podría proporcionar una distribución más efectiva.
997
998 NOTA 3 - El fertilizante aplicado a un sitio con plantas herbáceas que crecen en él, particularmente pasto, es probable que
999 beneficie a esas plantas dándole preferencia al árbol. La eliminación mecánica de estas plantas herbáceas puede ser apropiada
1000 como una operación cultural a corto plazo para permitir que los fertilizantes estén disponibles para el árbol.
1001
1002 6.7 Otros tratamientos
1003 6.7.1 Aditivos del suelo
1004
1005 Los aditivos deben agregarse al suelo solo si se ha realizado un estudio riguroso de las condiciones
1006 para el desarrollo y la función de la raíz, lo que demuestra que esta acción podría ser beneficiosa. Si
1007 las condiciones son desfavorables, deben mejorarse (Ver Anexo A, Tabla A.2).
1008
1009 NOTA - Existen aditivos para el suelo que contienen preparaciones de hongos micorrícicos. Si dichos productos contienen
1010 especies fúngicas que son adecuadas para las condiciones locales y compatibles con las especies de árboles en cuestión,
1011 podrían ayudar al establecimiento de árboles recién plantados en suelos que son deficientes en hongos micorrícicos.
1012
1013 6.7.2 Tratamiento de suelos contaminados
1014 Cuando el suelo se ha contaminado, se debe obtener el asesoramiento de expertos sobre diagnóstico y
1015 tratamiento para luego tomar las medidas apropiadas.
1016
1017 NOTA - Los tratamientos incluyen la aplicación de agua para avanzar en el proceso de degradación, la aplicación de
1018 materiales para contrarrestar el contaminante o, en casos severos, el reemplazo del suelo contaminado (ver Anexo A,
1019 Tabla A.2). Se deben tomar precauciones, cuando se necesita reemplazar el suelo, para evitar daños a las raíces (ver 6.4).
1020
1021
1022 7 Poda y trabajos relacionados
1023
1024 7.1 Generalidades
1025
1026 NOTA - Las opciones principales para abordar una gama de objetivos de gestión se muestran en el Anexo A, Tabla A.1. Se
1027 espera que la elección de estas opciones se informe en la especificación de trabajo (ver 4.1).
1028
1029 Durante el curso de la poda, cualquier trabajo que afecte negativamente la integridad estructural y el
1030 crecimiento sostenido del árbol o los especímenes a su alrededor se deben evitar en la medida de lo
1031 posible. El trabajo debe planificarse para minimizar cualquier posible disminución del valor estético,
1032 ecológico o cualquier otro valor del árbol (ver Cláusula 4).
1033
1034 Para ayudar a garantizar que el árbol tenga suficiente energía y permanezca lo más intacto posible
1035 como para resistir enfermedades y descomponerse satisfactoriamente, la cantidad de ramas removidas
1036 y el tamaño de los cortes de poda, tanto individual como colectivamente, se deben mantener al mínimo
1037 requerido para lograr los objetivos (ver Figura 1 y Anexo A). Si, sobre esta base, aún no fuera posible
1038 conservar suficiente área foliar para una función fisiológica satisfactoria, el trabajo debe realizarse, si
1039 es posible, en fases (ver 5.4) para permitir la mantención de una masa foliar que cumpla
1040 adecuadamente con la función de fotosíntesis. La especificación del trabajo (ver 4.1) debe observarse
1041 con respecto a cualquier contingencia que pueda surgir mientras dicho trabajo está en progreso. La
1042 guía en el Anexo B se debe seguir en los casos en que una poda relativamente severa podría ser
1043 apropiada. Excepto en la poda especializada para árboles veteranos (Anexo B), se debe tener cuidado
1044 para evitar rasgar o comprimir la madera y la corteza retenidas cuando se hace un corte, también para
1045 evitar que las ramas que caen dañen otras partes del árbol (incluidas sus raíces), sus alrededores,
1046 personas o propiedades.
1047
1048 7.2 Minimización de los efectos potencialmente indeseables de la poda
1049
1050 7.2.1 Generalidades
1051
1052 Los efectos de la poda están influenciados por muchos factores, algunos de los cuales están
1053 relacionados con el árbol y otros con su entorno o con las herramientas y técnicas utilizadas. Los
1054 efectos potencialmente adversos incluyen el desarrollo de enfermedades, muerte regresiva,
1055 descomposición o problemas estructurales futuros.
1056 El momento (ver Cláusula 5) y el alcance de la poda (especialmente en relación con el número y el
1057 tamaño de las heridas; ver 7.2.4) se deben determinar tanto por los objetivos de manejo (ver Anexo A)
1058 como por una evaluación de los posibles efectos en el árbol y sus alrededores. La evaluación debe
1059 tener en cuenta las tolerancias de las especies, la edad y el estado del árbol (ver 7.2.3) y cualquier
1060 implicación para la seguridad de otros árboles. Cuando sea importante evaluar los niveles de energía
1061 del árbol, esto se puede hacer mediante una simple prueba de tinción de yodo (ver Referencias [30,
1062 31]). Esta prueba determina la concentración de almidón en una muestra de los últimos tres
1063 incrementos de albura tomados de pequeños núcleos representativos de todo el árbol.
1064
1065 7.2.2 Especies y variedades
1066 El grado de poda debe controlarse de acuerdo con la capacidad de la especie de reaccionar de manera
1067 ofensiva contra las heridas. Miembros de la familia Rosaceae, y del género Eucalyptus spp. y otras
1068 especies con alta susceptibilidad al hongo de hoja de plata (Chondrostereum purpureum) deben
1069 podarse solo cuando sus reservas de almidón sean altas, luego de buenas condiciones de crecimiento
1070 durante el verano. (La información sobre el tiempo de corte y sobre una prueba de reservas de almidón
1071 se proporciona en la Cláusula 5 y 7.2.1, respectivamente).
1072
1073 Excepto cuando la probabilidad de falla estructural fuera inaceptablemente alta, se debe observar la
1074 siguiente guía al podar especies que son relativamente susceptibles a la descomposición inducida por
1075 la herida:
1076
1077 Siempre que sea posible, la poda debe restringirse a partes sanas de pequeño diámetro del
1078 árbol, ya que esto minimizará el tamaño de las heridas resultantes y brindará la mejor
1079 oportunidad para su compartimentalización (ver 7.2.4).
1080
1081 Las especies que generalmente tienen defensas particularmente débiles contra el desarrollo de
1082 la descomposición, deben podarse con la mayor moderación posible y sin exponer el duramen
1083 o la madera madura.
1084
1085 Esto se debe observar para cualquier especie o variedades que se sepa que tienen defensas
1086 igualmente débiles.
1087
1088 En especies que tienen defensas relativamente fuertes contra la descomposición pero que producen
1089 duramen o madera susceptible a pudrición, al menos dos tercios del diámetro de cualquier corte debe
1090 consistir en madera que, según las características de la especie en cuestión, se evalúa que todavía
1091 contiene tejido vivo.
1092 Se debe tener en cuenta la tolerancia a la sombra de las especies que se están podando y de los árboles
1093 vecinos, para que los árboles no se vean excesivamente sombreados por otro follaje o por edificios
1094 como resultado de la reducción del dosel o copa (por ejemplo, Fagus sylvatica es más tolerante a la
1095 sombra que Fraxinus excelsior). Por el contrario, se debe evitar la poda si, al eliminar el follaje
1096 sombreado, expondría extensas áreas de corteza delgada (incluida la corteza de un árbol vecino) a una
1097 alta probabilidad de quemaduras solares.
1098
1099 Cuando existe la necesidad de podar especies que tienden a producir una proliferación de crecimiento
1100 muy denso de brotes débilmente unidos alrededor de cada herida, las ramas resultantes deben
1101 manejarse mediante corte cíclico a intervalos apropiados, o poda selectiva mientras el periodo de
1102 tiempo permita un crecimiento estructural más fuerte de la rama a desarrollar (ver también Anexo B).
1103
1104 NOTA La poda selectiva de nuevas ramas de crecimiento denso es, por ejemplo, a menudo aconsejable en especies de Salix,
1105 Populus y Tilia.
1106
1107 La capacidad de la especie o variedad para conservar brotes viables o brotes latentes en fustes y ramas
1108 cada vez más viejos, y/o producir brotes adventicios, se debe tener en cuenta al decidir dónde y cuánto
1109 podar (ver 7.2.4), siendo más probable que el árbol desarrolle nuevas ramas cerca de todos los cortes
1110 de poda.
1111
1112 7.2.3 Condición del árbol individual
1113
1114 [Link] Factores ambientales y estacionales
1115
1116 Siempre que sea factible, se debe evitar la poda en momentos en que la resistencia a las enfermedades
1117 y la pudrición del árbol probablemente se vea afectada por el estrés fisiológico inducido por el manejo
1118 previo del árbol, la construcción, daños o factores estacionales o relacionados con el clima, por
1119 ejemplo, durante o poco después de una sequía o cuando las reservas de almidón se han agotado por
1120 un mayor consumo energético (por ejemplo, floración de la primavera (ver 5.2)).
1121
1122 [Link] Factores relacionados con la edad
1123
1124 NOTA La edad se usa para reflejar la condición fisiológica y la etapa de desarrollo del árbol. Al decidir si se debe podar y
1125 cuánto (ver 7.2.4), se deben tener en consideración la posible influencia de la edad del árbol en el resultado del trabajo.
1126
1127 Una pudrición muy extensa inducida por heridas, puede desarrollarse en árboles más viejos de
1128 especies que contienen una gran proporción de madera madura o duramen poco lignificado
1129 (ver 7.2.4).
1130
1131 En las especies que son altamente susceptibles a enfermedades cancrológicas particulares, los
1132 árboles más viejos pueden ser especialmente vulnerables a la infección por los patógenos en
1133 cuestión. Sin embargo, un árbol podría sobrevivir a una infección si su fuste es de gran
1134 dimensión para que los cancros lo rodeen fácilmente.
1135
1136 Los árboles maduros y viejos generalmente tienen una capacidad reducida para tolerar los
1137 efectos potencialmente adversos de las heridas, especialmente con respecto al desarrollo de
1138 disfunción fisiológica y pudrición.
1139
1140 Cuanto más viejo es el fuste o rama, menos capacidad tiene generalmente para producir
1141 nuevos brotes de yemas latentes o adventicias después de la poda. La disminución de esta
1142 capacidad varía mucho según especies (ver 7.2.1). Si, debido a las limitaciones del área de
1143 trabajo o los objetivos de manejo, existe la necesidad de podar un árbol para manejar el
1144 tamaño o la forma de su copa, esto debe comenzar tempranamente con una poda formativa en
1145 una fase de desarrollo juvenil del árbol (ver 7.4), para reducir la necesidad de poda en etapas
1146 posteriores del desarrollo del árbol.
1147
1148 7.2.4 Decidir dónde y cuánto podar
1149 Para garantizar que los efectos potencialmente adversos de la poda se eviten en la medida de lo posible
1150 (ver 7.2 y 0.4), el área de la sección transversal de cada uno de los cortes individuales se debe
1151 minimizar de la siguiente manera:
1152 Cada corte final debe mantenerse lo más pequeño posible, por ejemplo, cortando en un ángulo
1153 óptimo (ver 7.2.5).
1154
1155 Las dimensiones óptimas de un corte dependen de la eficacia del sistema de defensa del árbol.
1156 Para las especies bien compartimentalizadas, las ramas de un diámetro que llega hasta los
1157 10 cm pueden ser suprimidas generalmente sin problemas. Para las especies con escasa
1158 compartimentalización, lo ideal es intervenir sobre las ramas de diámetro inferior a 5 cm. Se
1159 debe modular estas indicaciones según edad y estado fisiológico del árbol. No se puede cortar
1160 más que ramas muy pequeñas en arboles viejos o muy debilitados a excepción de que se haga
1161 para reducir la condición de riesgo del árbol debidamente evaluada por una persona
1162 competente, a través de un informe. Ver la Referencia [67].
1163
1164 Si se va a acortar una rama, el corte debe hacerse distal a una unión o grupo de uniones donde
1165 una o más ramas laterales sanas tengan suficiente follaje para sostener a la rama original.
1166
1167 Si solo hay una de esas uniones cerca del corte previsto, la rama lateral debe tener el mayor
1168 diámetro como sea posible (es decir, al menos un tercio y preferiblemente más de la mitad de
1169 la parte eliminada).
1170
1171 En especies que carecen de duramen duradero o que tienen defensas particularmente débiles
1172 contra la descomposición inducida por lesiones, se debe seguir la guía en 7.2.2 con respecto a
1173 la necesidad de evitar, en la medida de lo posible, la exposición de la madera central más
1174 antigua.
1175 Se debe evitar la eliminación de ramas que están muy juntas en un tallo o rama principal, a menos que
1176 el árbol sea joven (ver 7.4) o los cortes sean tan pequeños que puedan ocluirse por completo y, por lo
1177 tanto, sean resistentes al deterioro, dentro de unos pocos años. Si no se puede evitar dicho trabajo, las
1178 ramas seleccionadas para la eliminación no deben alinearse estrechamente dentro del sistema vascular
1179 del árbol (por ejemplo, en línea vertical). Si esta precaución no es compatible con los objetivos de
1180 control a largo plazo, el trabajo podría realizarse en etapas durante varias temporadas con el fin de
1181 disminuir efectos dañinos.
1182 NOTA Si se eliminan las ramas adyacentes de manera axial, las zonas resultantes de disfunción (y de cualquier deterioro
1183 asociado) a menudo se fusionan en una columna extensa. Es especialmente probable que esto ocurra en especies que a
1184 menudo se deterioran rápida y ampliamente (por ejemplo, especies de Aesculus, Salix, Populus y algunas especies de Acer).
1185 Además, la eliminación excesiva de las ramas inferiores de un fuste o rama principal podría conducir a un mayor balanceo
1186 (ver también 7.5 y 7.6).
1187 Para la mayoría de las formas de control de la copa, los cortes de poda normalmente se deben realizar
1188 en las uniones de ramas o fustes para evitar la formación de muñones, que pueden secar e inhibir la
1189 compartimentalización de la lesión, o dar lugar a una proliferación indeseable de nuevos brotes, por
1190 ejemplo, en Tilia spp. Sin embargo, los tocones se pueden conservar para alentar la formación de
1191 brotes en árboles viejos, árboles en periodo de descope (ver 7.10) o árboles dañados con valor de
1192 conservación. Para estas y otras categorías de árboles, es apropiado utilizar procedimientos especiales
1193 como la poda de reducción, para lo cual se debe seguir la guía del Anexo B.
1194
1195 7.2.5 Para decidir dónde hacer el corte final (poda de objetivo natural)
1196 Cuando se retira una rama en su punto de unión, se debe evitar dañar la madera y la corteza del fuste o
1197 rama principal sobre el corte (ver Figura 2) para evitar el deterioro por medio de la colonización de
1198 organismos y patógenos. Si se ve un cuello de rama, el corte final debe estar justo afuera [Figura 2,
1199 R (a)]. Si hay una arruga de la corteza de rama, pero no un cuello visible, el corte debe hacerse con el
1200 borde superior justo fuera de la arruga y en ángulo recto respecto del ángulo de inserción de la rama, a
1201 menos que la experiencia indique la necesidad de un ángulo más pronunciado (por ejemplo, cuando la
1202 especie o variedad en cuestión tiende a secarse por debajo de los cortes en ángulo recto). En cualquier
1203 caso, el corte debe tener un ángulo más agudo donde un fuste o rama co-dominante se está eliminando
1204 o cuando hay una unión aguda con corteza incluida. Si no son evidentes ni el collar ni la arruga (por
1205 ejemplo, en un árbol con corteza muy fisurada), el borde superior del corte debe estar justo afuera del
1206 brote basal de la rama y en ángulo recto con la rama que se está eliminando [Figura 2, R (b)]. Al
1207 acortar un fuste o rama, el corte final debe ser justo más allá y paralelo al extremo distal de la arruga
1208 de la corteza (si es evidente) de una rama elegida para conservación como se indica en la Figura 2,
1209 R (c). Si la especie tiene ramas en espiral (por ejemplo, Pinus spp.), el corte final debería estar en
1210 ángulo recto con la veta, solo distal a la espiral.
1211
1212 NOTA 1 Una guía adicional se proporciona en las Referencias [30] y [31].
1213
1214 NOTA 2 El tratamiento de los cortes de poda se explica en la Cláusula 8.
1215
1216 NOTA La posición y los ángulos óptimos del corte final no pueden prescribirse exactamente, ya que las uniones de las ramas
1217 varían considerablemente en su conformación.
1259 formativa" también se puede aplicar a prácticas más especializadas, por ejemplo, poda de servicios de
1260 utilidad pública (7.9.2), descope (7.10), corte de setos cubiertos (7.11), entrelazado, cuyos resultados a
1261 veces se comparan con un seto sobre pilotes y tipos de poda más formales, por ejemplo, topiaria.
1262
1263 Si para influir en la estructura, forma o tamaño de la copa de un árbol, se ha comenzado la poda
1264 formativa en el vivero, cualquier poda en o poco después de la siembra debe mantenerse al mínimo
1265 para conservar un área foliar adecuada. La poda formativa normalmente se debe reanudar tres o cinco
1266 años después, pero si se ha permitido que el árbol desarrolle una estructura de rama inadecuada,
1267 algunas de las ramas pueden acortarse o eliminarse en una etapa previa al establecimiento. Sin
1268 embargo, se debe evitar la eliminación temprana de todas las ramas más bajas dentro de lo posible, ya
1269 que podría perjudicar el desarrollo de un cono firme en el fuste. Si se necesita eliminar o acortar las
1270 ramas para lidiar con patrones de crecimiento no deseados, esto debe realizarse en etapas tempranas
1271 para no eliminar demasiada cubierta de hojas en cualquier momento. Idealmente, ninguna de las ramas
1272 seleccionadas que se eliminarán debería superar los 20 mm de diámetro en el punto de unión al fuste.
1273 Al menos dos tercios de la altura del árbol siempre deben constar de una copa viva. Dentro de las áreas
1274 de alto uso o plantaciones formales, las uniones potencialmente débiles en los árboles jóvenes
1275 deberían controlarse de tal manera que solo un fuste o rama dominante continúe creciendo a partir de
1276 tal unión. Cuando la eliminación total de un fuste o rama co-dominante no deseada crearía una gran
1277 lesión, en su lugar debería acortarse, produciendo que pierda el dominio.
1278 NOTA 1 - La falla en el control de los brotes principales co-dominantes, eventualmente puede conducir a la debilidad de la
1279 horquilla de compresión y, por lo tanto, necesitar una tala prematura para salvaguardar a las personas, bienes y actividades.
1280 Si dos ramas se cruzan entre sí, es posible que se rocen, una de ellas debería eliminarse o cortarse de
1281 modo que el contacto entre ramas se evite. (Ver Cláusula 10 para sistemas de sujeción y soporte como
1282 alternativa).
1283 NOTA 2 - Si las ramas que se cruzan están en contacto entre si el daño por fricción o los patrones de crecimiento alterados
1284 podrían conducir a la pérdida de resistencia o posible fractura. Cuando se corta una de las ramas cruzadas y la rama restante
1285 queda debilitada y / o expuesta y, por lo tanto, es probable que se quiebre, es posible que también deba cortarse.
1305
1332 Se debe respetar el gálibo en el caso de los árboles incorporados en la faja vial. No obstante, prima el
1333 cumplimiento de esta norma.
1334
1335 1 El espacio libre que se especificará mediante la eliminación de las ramas principales (A) o secundarias (B).
1337
1338 Al especificar el levantamiento de la copa, se deben indicar los puntos entre los cuales se medirá el
1339 espacio libre; por ejemplo, esto puede ser desde el suelo hasta el punto de origen de la rama más baja
1340 restante o del follaje más bajo restante.
1341 7.7 Reducción y remodelación de copa
1342 7.7.1 Generalidades
1343 La reducción de la copa alivia el estrés biomecánico al reducir tanto el apalancamiento como el área
1344 velica del árbol, y puede permitir la mantención de un árbol en un espacio confinado. También se
1345 puede usar para crear una apariencia deseada o para hacer que el árbol se adapte mejor a su entorno. A
1346 diferencia del desmoche (ver 3.28 y Anexo B), conserva el marco principal de la copa y, por lo tanto,
1347 una alta proporción de la estructura de soporte del follaje, que es importante para la mantención de la
1348 vitalidad. No todas las especies o árboles individuales son candidatos apropiados para la reducción. En
1349 la remodelación de la copa, la altura y/o extensión de una o más porciones de la copa se reducen
1350 selectivamente, mientras no sea necesario reducir la altura y la extensión del árbol en su totalidad (ver
1351 también 7.8 y 7.9.2 con respecto a la poda selectiva de ramas individuales).
1352 Al evaluar la idoneidad de un árbol para la reducción de la copa, se debe prestar especial atención a las
1353 características de la especie, así como a la condición fisiológica del árbol individual. El alcance de la
1354 reducción de la copa debería determinarse en función del objetivo de control (ver Anexo A) y en una
1355 evaluación de la capacidad del árbol para resistir el tratamiento. El principio general es que, después
1356 de la reducción, todavía debe haber un marco fuerte de ramas y ramas sanas de pequeño diámetro
1357 (estructura portadora de hojas), capaces de producir una cubierta de hojas densa durante la siguiente
1358 temporada de crecimiento. Para aplicar este principio, primero se debería evaluar cada árbol para
1359 decidir cuánto cortar y dónde (ver también 7.2.4).
1360 Una copa normalmente debería reducirse en proporción a su forma original, para evitar alterar el
1361 equilibrio del árbol en su conjunto, pero el objetivo no debería ser lograr la simetría por sí misma. La
1362 forma de la copa puede alterarse si hay una necesidad específica de hacerlo, por ejemplo, para
1363 integridad biomecánica. Debido a sus efectos potencialmente negativos, la reducción de la copa no
1364 debería llevarse a cabo además de otras operaciones de poda de la copa, lo que aumentaría la cantidad
1365 de lesiones y pérdida de hojas.
1366 NOTA 1 Aunque la reducción de la copa no debería combinarse con un clareo sistemático de la copa, a menudo conlleva
1367 cierto grado de adelgazamiento debido a la eliminación selectiva de ramas en sus puntos de origen.
1368 Dentro del contexto de la reducción de la copa, en lugar del desmoche, los cortes normalmente
1369 exponen una proporción mucho menor de duramen o madera madura que de albura y no debería
1370 exceder los 100 mm de diámetro, salvo en árboles muy grandes.
1371 NOTA 2 En el Anexo B se proporciona orientación sobre situaciones en las que podría ser necesaria una reducción más
1372 severa de la copa.
1373 NOTA 3 La Figura 4 muestra una ilustración esquemática de un árbol antes y después de la reducción de la copa, con las
1374 ramas periféricas acortadas o eliminadas de manera uniforme y sistemática, conservando la forma más natural posible.
1381 NOTA 1 Las especificaciones para una reducción porcentual son imprecisas e insatisfactorias sin referencia a la longitud,
1382 altura, extensión, etc. Una reducción del 30% en el volumen de la copa puede considerarse aproximadamente equivalente a
1383 una reducción del 12% en la longitud total de la rama (es decir, la distancia radial).
1384 NOTA 2 Las especificaciones que establecen lo que queda se utilizan normalmente para permitir la verificación, que ayudan
1385 a la implementación y se pueden traducir en lo que se debe eliminar (por ejemplo, longitud de la rama).
1386 Se deberían proporcionar fotografías con anotaciones que sean útiles para describir el resultado
1387 deseado.
1388 Al especificar la reducción y / o remodelación de la copa para crear espacio libre desde otra estructura
1389 o árbol (ver 7.8 y 7.9), se deberían indicar los puntos entre los cuales se medirá el espacio libre.
1390
1395 continuar un programa por etapas de una mayor reducción de la copa (ver también el
1396 Anexo B);
1397
1398 mantener la copa reducida como marco para el manejo cíclico, mediante el cual las nuevas
1399 ramas se cortan periódicamente cerca de sus puntos de origen (como en el descope; ver 7.10);
1400 para establecer un nuevo marco mediante la "poda de renovación de brotes", de modo que la
1401 copa alcance una apariencia relativamente natural, pero permanezca más pequeña que antes de
1402 la reducción o remodelación. Para lograr el último de los objetivos anteriores, las nuevas
1403 ramas deben despuntar y clarear para fomentar el crecimiento de ramas secundarias, que a su
1404 vez deben podarse y clarearse según sea necesario para mantener la forma, el tamaño y la
1405 densidad deseados de la copa.
1406 El intervalo entre la primera reducción de la copa y la poda de las nuevas ramas debe determinarse de
1407 acuerdo con los siguientes factores:
1408 la especie de árbol;
1409
1410 la tasa esperada de producción, extensión o crecimiento de brotes del árbol individual; y
1411
1412 los objetivos específicos del área de trabajo, incluido cualquier requisito para ayudar a
1413 prevenir la falla biomecánica de cualquier rama nueva que se haya debilitado.
1414 7.8 Poda selectiva
1415 Las ramas deberían eliminarse o acortarse individualmente solo si la necesidad está claramente
1416 establecida (en contraste, ver 7.7.1 con respecto a la simetría y por la integridad del árbol, ver también
1417 7.9 para otras opciones en relación con el despeje de la infraestructura). Si dicho trabajo es necesario,
1418 la cantidad de material que se eliminará y el diámetro o diámetros de las ramas de poda deberían ser
1419 los mínimos requeridos para tal fin. Si se considera que la poda selectiva afecta negativamente a la
1420 estabilidad total del árbol, se debería realizar una poda adicional para solucionar el problema.
1421 NOTA Los objetivos específicos pueden incluir la remoción o reducción de ramas de un lado de la copa que interfieren con
1422 edificios, características del paisaje u otras estructuras, o la remoción o reducción de ramas que probablemente de otro modo,
1423 fallarían.
1424 Si es necesario acortar o eliminar ramas individuales para aumentar el espacio libre horizontal o
1425 vertical, la especificación de trabajo (ver 4.1) debería indicar el espacio libre que se requiere.
1426 7.9 Poda para infraestructura
1427 7.9.1 Generalidades
1428 Para evitar que los árboles interfieran con el uso eficiente y seguro de la infraestructura (por ejemplo,
1429 servicios públicos, mobiliario urbano y vías de transporte), puede procederse a la poda para obtener
1430 espacio libre, de acuerdo con la guía para la poda selectiva (ver 7.8).
1431 Sin embargo, deberían elegirse otras opciones si dicha poda produce que la forma de un árbol resulte
1432 tan desequilibrada como para comprometer su integridad mecánica, o si fuera impracticable, incluso si
1433 se repite, para lograr el despeje requerido de los árboles directamente debajo de una instalación aérea.
1434 Las otras opciones que se pueden elegir en tales circunstancias, dependiendo de la viabilidad, son
1435 trasplantar, rebrotar y en último caso talar o mover la instalación aérea.
1436
1437 7.9.2 Poda de servicios de utilidad pública
1438 En áreas donde hay conductores eléctricos elevados, los árboles se pueden ver sometidos a una
1439 reducción de la copa, remodelación y/o poda direccional para prevenir su interferencia con la
1440 electricidad, o para eliminar un medio fácil de acceso no autorizado a los peligros eléctricos (ver
1441 Cláusula 4 y legislación eléctrica [32]).
1442 NOTA- Existe a nivel nacional el Decreto Supremo N°327 Ministerio de Minería, Ley General de Servicios Eléctricos, ver la
1443 Referencia [65]).
1444 La poda direccional debería elegirse cuando el objetivo es reducir o eliminar las ramas que crecen
1445 hacia aparatos o estructuras fijas, reteniendo al mismo tiempo otras ramas y ayudando a fomentar un
1446 nuevo crecimiento en la dirección deseada. La poda de utilidad debe seguir las recomendaciones de
1447 7.1 a 7.8, con especial atención a los muñones en las que los nuevos brotes podrían interferir pronto
1448 con los cables de electricidad.
1449 7.9.3 Vías públicas y cursos de agua
1450 La poda en las vías públicas (incluyendo senderos, puentes, caminos, carreteras, autopistas y
1451 ferrocarriles) y en los cursos de agua debe seguir las recomendaciones de 7.1 a 7.8.
1452 La poda cíclica debe realizarse cuando sea necesario para evitar que se obstruya el acceso o la
1453 visibilidad de vehículos y peatones, por ejemplo, la eliminación periódica de los brotes basales o
1454 chupones.
1455 Si en lugar de podar ramas individuales, se utiliza equipo de corte mecanizado para crear o mantener
1456 espacios libres, se debe tener precaución para minimizar el impacto adverso en los árboles y evitar
1457 crear peligros, por ejemplo, dejando ramas parcialmente arrancadas o dañando los fustes y creando así
1458 condiciones en las que se puede desarrollar un deterioro extensivo.
1459 7.10 Descope
1460 Si se va a realizar el descope, es preferible que éste se inicie poco después que el árbol se haya
1461 establecido y tenga un diámetro de entre 25 y 50 mm a la altura de descope seleccionado (a menudo de
1462 2 m a 3 m). El descope inicial del árbol se debe realizar a una altura que refleje el uso del lugar pero
1463 que, si es posible, permita conservar parte del follaje preexistente, a fin de mantener la función
1464 fisiológica y reducir así la probabilidad de muerte o deterioro. Si el árbol se divide en varios fustes o
1465 ramas por debajo de una altura de 3 m, éstos deben podarse individualmente para iniciar un marco de
1466 forma de candelabro.
1467 Si el fuste ha alcanzado un diámetro de más de 50 mm, pero menos de unos 200 mm a una altura de
1468 2 m a 3 m, puede iniciarse el descope. El árbol debe descoparse a la misma altura o cercana a la altura
1469 de un árbol más joven, pero se debe tener especial cuidado para conservar algunas ramas existentes.
1470 Normalmente, los árboles más grandes no deben recibir este tratamiento (ver el Anexo B para la tala
1471 severa con fines especiales).
1472 Una vez iniciado, el árbol descopado se debe mantener cortando las nuevas ramas de manera cíclica.
1473 La frecuencia del ciclo debe decidirse en función de los objetivos de gestión del lugar, las especies, la
1474 edad, la condición y/o cualquier aspecto que pueda ser necesario. El corte selectivo, en el que algunas
1475 de las ramas de los árboles descopados se mantienen dentro de cada ciclo, debe elegirse si esto ayuda a
1476 prevenir la muerte o descomposición en el fuste. Las ramas que crecen después del descope del árbol
1477 normalmente deben cortarse en sus bases para favorecer la formación de un callo luego de varios
1478 ciclos. Sin embargo, si se ha permitido que el ciclo del árbol descopado transcurra a lo largo de
1479 muchos años, la copa se debe reducir (ver 7.7) al mínimo necesario para cumplir los objetivos
1480 actuales. Esto podría dar alivio a cualquier tensión mecánica que, de otro modo, podría causar que el
1481 fuste se divida.
1482 Incluso si el estrés en una rama vieja de un árbol descopado es severo, no se debe cortar hasta el callo,
1483 ya que la remoción de todo el follaje adherido probablemente llevaría a una disfunción fisiológica y
1484 deterioro. En su lugar, debe acortarse reduciendo justo por encima de una rama lateral adecuada [ver la
1485 Figura 2, R(c)] o, en su defecto, conservando un fuste vivo del que se obtengan nuevos brotes. Si la
1486 reducción de la copa no es suficiente para salvaguardar las ramas que tienen más probabilidades de
1487 fallar, pueden reducirse al mínimo en una sola operación (un "poste delgado"), mientras que las ramas
1488 restantes se acortan para conservar suficiente cantidad de la estructura de la ramilla portadora de la
1489 hoja para sostener el árbol.
1490
1491 NOTA La retención de brotes vivos en los árboles podados a menudo ayudará a reducir el riesgo de disfunción grave y, por
1492 lo tanto, el deterioro y debilidad que se desarrolla debajo de los callos. Los cortes deben realizarse por debajo de los callos
1493 sólo en circunstancias particulares, por ejemplo, para prevenir fallos catastróficos.
1575 NOTA 2 Siempre que el árbol produzca anualmente incrementos sustanciales de madera nueva, tendrá la capacidad de
1576 compartimentalizar las lesiones por el crecimiento de madera nueva y corteza alrededor de los bordes de la lesión. Si
1577 mientras tanto la madera expuesta se coloniza por organismos descomponedores, cualquier descomposición tenderá a
1578 obstaculizar cuando ocurra la compartimentalización. Sin embargo, la compartimentalización de lesiones muy grandes no
1579 suele ser una perspectiva realista.
1584 disfunciones fisiológicas o deterioro. La extensión de una herida de corteza basal debe tenerse en
1585 cuenta a la hora de decidir si se debe tratar, ya que, por lo general, es poco probable que los
1586 organismos nocivos colonicen la lesión a menos que ésta ocupe una proporción muy grande de la
1587 circunferencia del árbol. Una lesión de corteza en una rama alta tiene más probabilidades de provocar
1588 una disfunción o deterioro significativo, por lo que el tratamiento podría estar justificado si se evalúa
1589 que la herida tiene consecuencias potencialmente graves para la salud o la integridad biomecánica del
1590 árbol.
1591
1592 Si se desprendió una gran superficie de corteza muy recientemente, debe mantenerse en su lugar o
1593 sustituirse por un envoltorio que retenga la humedad para aumentar la posibilidad de que los tejidos se
1594 regeneren de forma natural en la o las superficies expuestas. La envoltura debe retirarse cuando el
1595 resultado del tratamiento se haya hecho evidente (es decir, cuando la corteza se haya reunido, se hayan
1596 desarrollado callos en la madera expuesta o cuando el tratamiento no haya dado resultado).
1597
1598 Excepto cuando se envuelve la corteza recién desprendida, cualquier tratamiento de las heridas de la
1599 corteza generalmente debe comenzar sólo cuando la posición del crecimiento de la
1600 compartimentalización es obvia. Generalmente, cualquier corteza muerta o suelta debe conservarse
1601 como un hábitat potencial para la vida silvestre, a menos que esté obstaculizando el crecimiento de los
1602 tejidos que participan en la compartimentalización, en cuyo caso puede eliminarse suavemente. Si el
1603 margen presenta hendiduras o esquinas abruptas, éstas se deben trazar con una cuchilla afilada para
1604 crear un contorno suave y así ayudar a evitar el desarrollo de inclusiones de corteza, que de otro modo
1605 podrían desencadenar un fallo estructural. De lo contrario, la lesión no debe agrandarse.
1606
1607 Independientemente de que se trate o no una lesión de corteza, cualquier inclusión de corteza que se
1608 descubra posteriormente que se ha iniciado puede estar trazada. Además, cualquier corteza muerta que
1609 haya permanecido en una lesión no tratada puede eliminarse cuidadosamente si posteriormente se
1610 descubre que ayuda al desarrollo de organismos potencialmente dañinos como los hongos de cancros.
1611
1612 Independientemente de si se trata o no una herida de la corteza, se puede describir cualquier inclusión
1613 de la corteza que luego se haya iniciado. Además, cualquier corteza muerta que haya permanecido en
1614 su lugar en una herida no tratada se puede eliminar con cuidado si luego se descubre que está
1615 ayudando al desarrollo de organismos potencialmente dañinos, como los cancros producto del ataque
1616 de los hongos.
1617
1618 Si una lesión envuelve el fuste o afecta a la mayor parte de la circunferencia (como sucede a veces, por
1619 ejemplo, debido a que el animal explora, se frota o deteriora), puede tratarse mediante injertos en el
1620 puente, para lo que se requiere una habilidad especializada (Ver la Referencia [37]). Con el fin de
1621 decidir si esto es apropiado, la probabilidad de éxito debe evaluarse teniendo en cuenta la especie
1622 arbórea, el tiempo transcurrido desde que se produjo la lesión y la época del año (este método suele ser
1623 más eficaz cuando se aplica durante la temporada de latencia).
1624
1625 8.3 Tratamiento de las lesiones que afectan a la madera
1626
1627 Generalmente, la madera expuesta debe dejarse sin tratar. Sin embargo, si la albura lesionada corre el
1628 riesgo de colonizarse por un patógeno, como el Chondrostereum purpureum, se debería aplicar un
1629 protector a la lesión fresca rápidamente si es posible, a fin de proporcionar protección a corto plazo
1630 mientras la lesión sigue estando susceptible. Por lo general, este tratamiento no debe intentarse en
1631 lesiones de más de un mes de antigüedad, ya que es probable que ya se hayan colonizado o que ya no
1632 sean susceptibles. No se debe intentar la protección a largo plazo contra los organismos que causan
1633 deterioro en ausencia de cualquier protector que pueda proporcionar una adecuada persistencia,
1634 penetración o adhesión a largo plazo.
1635 Si la causa de una lesión es el calor [por ejemplo, por una quemadura solar después de haber quitado la
1636 sombra (ver el punto 7.2.2) o por una fogata mal ubicada (ver 4.5), la futura gestión del árbol deberá
1637 tener en cuenta el posible desarrollo de un deterioro extenso. Lo mismo se aplica si ha habido un
1638 impacto de aplastamiento severo (por ejemplo, por el impacto de un vehículo), o si el árbol se ha visto
1639 dañado por un rayo y si se evalúa que dicho daño crea las condiciones para el desarrollo extensivo del
1640 deterioro.
1641
1642 Si una lesión implica un agrietamiento de la madera suficiente para comprometer la integridad
1643 biomecánica del árbol, puede elegirse un sistema de soporte o sujeción artificial (ver la Cláusula 10)
1644 con el fin de reducir la probabilidad de colapso estructural.
1645
1646 8.4 Exudación
1647
1648 La exudación de líquido de cualquier parte de un árbol, a menudo llamada "sangrado" (ver APN8 [28])
1649 debe estudiarse, por un especialista, si es necesario, para determinar si las medidas de control son
1650 apropiadas. Si se descubre que el líquido es savia de xilema que exuda de una lesión, no se debe
1651 intentar detener el flujo, la aplicación de este tipo de medidas es normalmente inviable y, por lo
1652 general, no puede aportar ningún beneficio, salvo una reducción de la posible disminución de los
1653 azúcares disueltos (ver la Cláusula 5 para obtener información sobre la época de poda). Del mismo
1654 modo, no debe intentarse ninguna acción si la exudación está ocurriendo en respuesta a la presión del
1655 fluido dentro de la corriente de savia. Sin embargo, si la causa es una enfermedad como una úlcera
1656 sangrante (ver 4.3), saneamiento (ver 7.3.2) u otra acción, se puede llevar a cabo de acuerdo la
1657 recomendación de una persona competente en el tema. Si la causa es la madera húmeda bacteriana, se
1658 puede intentar desviar el flujo de líquido, que podría ser tóxico, para ayudar a proteger los tejidos
1659 susceptibles.
1660
1661 8.5 Cancro
1662
1663 Cuando se ha desarrollado un cancro activo alrededor de una lesión, y si el tratamiento es beneficioso
1664 para reducir la expansión del cancro o para reducir la producción de inóculo, los tejidos muertos y un
1665 margen circundante de corteza aparentemente sana deben eliminarse con una cuchilla afilada. Se debe
1666 dejar suficiente corteza sana intacta para mantener una translocación adecuada de la savia.
1667
1668 Por lo general, no se debe retirar la madera para eliminar un agente patógeno del cancro. Sin embargo,
1669 esta acción puede intentarse según el consejo de un especialista si se comprueba que el patógeno es
1670 uno de los que pueden propagarse en la parte más exterior de la albura.
1671
1672 Se debe tener cuidado para evitar la transmisión de patógenos (ver 4.3).
1673
1674 Si se ha producido deterioro durante la inspección de un cancro, se debe determinar la acción
1675 apropiada (ver Cláusula 9).
1676
1677 8.6 Lesiones en la raíz
1678 Si, como resultado de un daño en las raíces, se ha determinado que un árbol representa un riesgo
1679 inaceptable para las personas o la propiedad, se deben tomar las medidas adecuadas (ver 9.1). Si la
1680 evaluación ha demostrado que el árbol es apto para mantenerlo, se deben cortar las raíces dañadas
1681 expuestas o las que hay que podar para que la lesión final sea lo más pequeña posible y esté libre de
1682 puntas rasgadas y desgarradas.
1683
1684 NOTA En la Cláusula 6 se entrega una guía sobre la gestión del entorno de enraizamiento.
1685
1686
1717 No se debe intentar cortar o exponer la madera sana, ya que es probable que las lesiones resultantes
1718 rompan las defensas naturales del árbol contra los hongos que pudren la madera.
1719 La madera en descomposición que rodea la cavidad debe conservarse si es probable que sea el hábitat
1720 de alguna especie rara o en peligro de extinción, especialmente las protegidas por la ley.
1721 9.2.2 Cavidades húmedas
1722 NOTA Ver también 9.2.3.
1723 Las cavidades llenas de agua no deben drenarse, ya que la perforación de canales de drenaje romperá
1724 las barreras defensivas, permitiendo que el deterioro se extienda hacia la madera previamente sana.
1725 La conservación de las condiciones de humedad continua y estancamiento ayuda a evitar el deterioro.
1726 Si las paredes de una cavidad húmeda van a ser reforzadas por la inserción de pernos (ver 10.5), esto
1727 debe hacerse por encima del nivel en el que se acumula el agua.
1728 9.2.3 Bolsas de agua
1729 Si una bolsa de agua (3.32) está libre de descomposición, no se debe tomar ninguna medida. Si hay
1730 deterioro, la bolsa de agua debe tratarse de la misma manera que una cavidad húmeda (ver 9.2.2).
1777 el diseño de un sistema eficaz y cómo podría afectar al movimiento de la o las partes sujetas o
1778 sostenidas;
1779 la carga (por ejemplo, impuesta por el peso de la parte del árbol que podría ser necesario
1780 sujetar/apoyar en caso de falla);
1781 las propiedades físicas de los materiales que se vayan a utilizar (por ejemplo, resistencia y
1782 durabilidad) (ver el punto 10.3);
1783 el potencial de daño al árbol;
1784 el potencial para el crecimiento adaptativo futuro del árbol;
1785 la probabilidad de falla con o sin la restricción.
1786
1787 NOTA Una de las siguientes medidas puede proporcionar un sistema de sujeción adecuado:
1788 a) sujeción flexible (ver 10.4) - la instalación de un material flexible, ya sean cables de fibra sintética o cables de acero,
1789 para reducir la carga dinámica en estructuras potencialmente débiles y, por consiguiente, para sujetar las cargas de
1790 movimiento excesivo. Esta operación suele ir acompañada de una poda para reducir la carga sobre las estructuras
1791 débiles del árbol (ver la Cláusula 7);
1792
1793 b) abrazaderas rígidas (ver 10.5) - la instalación de varillas o pernos sólidos en el árbol para limitar el movimiento o
1794 para ayudar a sostener una estructura débil;
1795
1796 c) apuntalamiento (ver 10.6) - apoyo desde el suelo o una estructura sólida a la parte inferior de una rama o a un fuste,
1797 suficiente para reducir el riesgo de fractura o desarraigamiento del árbol;
1798
1799 d) anclaje (ver 10.7) - apoyo a los árboles inclinados y a los que tienen raíces inseguras.
1800
1801 El diseño, la selección de materiales y la instalación de cualquier forma de restricción física
1802 (especialmente en el caso de una instalación compleja, por ejemplo, un sistema de cables y cuerdas
1803 múltiples) debe realizarse únicamente por una persona competente con un conocimiento de la
1804 anatomía y fisiología de los árboles y un conocimiento práctico de los principios de ingeniería.
1805 10.3 Construcción de sistemas de sujeción
1806 Un sistema de sujeción debe tener las características y la resistencia adecuadas, a fin de garantizar que
1807 las tensiones mecánicas máximas previstas no superen la carga de trabajo segura declarada del sistema
1808 o de los componentes individuales.
1809 Cuando se vaya a fijar más de un cable/cuerda a un solo perno o eslinga, los componentes tendrán que
1810 ser más fuertes que si sólo se hace un aditamento. Se deben calcular las cargas soportadas y
1811 seleccionar los componentes adecuados. Cualquier cálculo de este tipo debe documentarse en caso de
1812 que en el futuro deban abordarse cuestiones (por ejemplo, después de una falla).
1813 Los componentes de un sistema de sujeción deben ser compatibles, de manera que sus propiedades de
1814 resistencia se mantengan durante al menos dos veces el intervalo de inspección indicado (ver 10.9).
1815 Cuando se utilice un sistema de sujeción múltiple, los cables o cuerdas deberán colocarse de manera
1816 que se opongan en una configuración triangular para distribuir las cargas de manera uniforme, pero no
1817 para transferir cargas excesivas al tronco o a una estructura débil.
1818 10.4 Sistemas de sujeción flexibles
1819 10.4.1 Generalidades
1820 Un sistema de sujeción flexible es un sistema de cables, cuerdas o cinturones construido dentro de la
1821 copa de un árbol para reducir la probabilidad de falla de uno o más elementos estructuralmente débiles
1822 bajo un movimiento excesivo. Cuando sea deseable para estimular el crecimiento adaptativo, se puede
1823 mantener un cierto grado de movimiento (oscilación de baja carga) mediante el uso de cuerdas o
1824 correas sintéticas, en lugar de cables de acero, posiblemente en combinación con un dispositivo de
1825 absorción de energía.
1826
1827 El método de sujeción del sistema puede ser no invasivo (10.4.2) o invasivo (10.4.3).
1828
1829 Se debería diseñar un sistema de sujeción flexible que ayude a evitar el movimiento excesivo [ver la
1830 nota a) del punto 10.2] de una estructura débil y, en caso de falla, a tener la suficiente resistencia para
1831 soportar la parte desprendida del árbol.
1832
1833 NOTA 1 Los sistemas de sujeción flexibles pueden construirse utilizando componentes de ingeniería ad hoc o sistemas
1834 patentados, que se adaptan in situ.
1835
1836 La fijación de una sujeción flexible a la rama o fuste vulnerable normalmente debe ser
1837 aproximadamente dos tercios de la distancia desde su base hasta su punta. El ángulo del accesorio
1838 debe ser, en la medida de lo posible, para minimizar las tensiones impuestas tanto en el árbol como en
1839 el sistema. Los fustes o ramas deben ser lo suficientemente fuertes para soportar las cargas máximas
1840 transmitidas por el sistema (ver 10.4.3, relativo a la resistencia de la madera en los puntos de fijación).
1841
1842 NOTA 2 Si una rama lateral soportada se levanta por el viento, pueden producirse elevadas cargas de enganche en el cable o
1843 cuerda cuando vuelve a caer en su lugar.
1844
1845 NOTA 3 Un sistema de sujeción flexible fijado a una rama lateral proporcionará apoyo en un plano vertical descendente,
1846 pero la rama podría seguir siendo susceptible a una carga lateral excesiva del viento.
1847
1848 Cuando se instala un sistema de contención flexible, la rama o fuste vulnerable no debe desplazarse de
1849 su posición de descanso, pero cuando la parte del árbol sujeta está en reposo, el cable o la cuerda no
1850 debe estar visiblemente floja en ningún momento del año. Los cables o cuerdas no se deben rozar entre
1851 sí ni contra las fijaciones, ni contra ninguna parte del árbol.
1852
1853 10.4.2 Sistemas de sujeción flexibles no invasivos
1854
1855 Los cinturones y eslingas de sujeción deben colocarse y construirse de manera que no resbalen ni
1856 causen abrasión o constricción del fuste o la rama a la que están sujetos. Cuando una cuerda de fibra
1857 sintética forme parte de un kit fabricado, debe fijarse estrictamente de acuerdo con las
1858 recomendaciones del fabricante. Las cuerdas de fibra sintética deben incorporar algún tipo de
1859 indicador de desgaste/daño para ayudar en las inspecciones de seguridad. Los componentes
1860 individuales utilizados deben ser compatibles entre sí, y deben tener la resistencia y elasticidad
1861 apropiadas para la carga total que se va a soportar y para el grado de sujeción requerido.
1862
1863 NOTA 1 Algunas cuerdas de fibra sintética pueden estirarse hasta un 20%, lo que las hace inadecuadas para ciertas
1864 instalaciones. Cuando el objetivo es minimizar el movimiento hacia afuera entre las secciones soportadas del árbol, se puede
1865 utilizar un cable de acero en lugar de una cuerda de fibra sintética, ya que el acero se estira menos bajo tensión.
1866
1867 NOTA 2 Las propiedades de una cuerda de fibra sintética aliviarán hasta cierto punto las tensiones que se transferirían al
1868 árbol durante el clima ventoso si se utilizara en su lugar un cable de acero. Esto generalmente permitirá un movimiento más
1869 dinámico, que puede estimular el crecimiento adaptativo de apoyo. Sin embargo, estas propiedades son específicas del
1870 material. Para tener en cuenta las variaciones estacionales de peso y crecimiento, así como las fuerzas impuestas en caso de
1871 fallo del árbol, algunos sistemas de sujeción flexibles incluyen un muelle o un amortiguador (amortiguador de energía)
1872 debidamente especificado.
1873
1874 Las Figuras 5 y 6 ilustran la disposición típica de los componentes utilizados en dos sistemas de sujeción no
1875 invasivos alternativos a) y b).
1876
1877
1878
1879 Leyenda
1880
1881 1 Correa de sujeción de bandas
1882 2 Cinturón de posicionamiento flexible de elasticidad suficiente para ajustar tamaño
1883 3 Cuerda de poliéster trenzada hueca unida al cinturón por un ojo empalmado de acuerdo con las recomendaciones del fabricante
1884
1885 Figura 5 - Ilustración esquemática de componentes utilizados en un sistema de sujeción no invasivo: a) sistema de
1886 doble correa con cuerda trenzada hueca de poliéster
1887
1888
1889
1890
1891 Leyenda
1892 1 Banda de expansión interna y cubierta antiabrasión externa instalada donde la cuerda pasa alrededor del fuste.
1893 2 Empalme (la cuerda se introduce en el centro de la cuerda y sale de nuevo de acuerdo con las recomendaciones del fabricante)
1894 3 Lazo de tensión para acomodar el crecimiento del árbol
1895 4 Empalme terminal
1896
1897 NOTA Se puede insertar un amortiguador de goma opcional en la cuerda en el punto medio de la instalación para permitir
1898 oscilaciones de baja carga.
1899
1900 Figura 6 - lustración esquemática de los componentes utilizados en un sistema de sujeción no invasivo: b) sistema de
1901 cuerda hueca de polipropileno monofilamento
1902
1903 10.4.3 Sistemas de sujeción flexibles invasivos
1904
1905 Se puede utilizar cualquiera de los dos tipos de fijación invasiva: cáncamos, que se extienden a través
1906 del vástago o de la rama, y perno de ojo, que se apoyan en la sujeción de la madera a través de parte de
1907 la sección transversal.
1908
1909 Se debe colocar un cáncamo solo cuando la resistencia de la madera sea suficiente para evitar que el
1910 conjunto del cáncamo, la (s) arandela (s) y la (s) tuerca (s) se extraigan cuando el sistema esté bajo
1911 carga (ver Figura 7). Para evaluar la resistencia de la madera en una sección transversal parcialmente
1912 deteriorada, se debe hacer uso de la información obtenida al perforar el agujero para el cáncamo. En
1913 particular, se debe tener en cuenta el ancho de la pared residual de la madera sólida (ver la Referencia
1914 [38]). Los pernos de ojo no deben usarse en ramas y fustes de gran diámetro, en madera podrida o
1915 dañada, o en árboles de madera blanda (por ejemplo, Populus spp., Salix spp. o Aesculus spp.) porque,
1916 al extenderse sólo parcialmente a través de la madera, existe un mayor potencial para que salgan de la
1917 madera y provoquen el fallo del sistema de sujeción.
1918
1919 NOTA 1 Los métodos para asegurar los cáncamos en secciones leñosas afectadas por la descomposición se describen en la
1920 Referencia [31].
1921
1922 Las restricciones flexibles invasivas preexistentes deben mantenerse adecuadamente y reemplazarse si
1923 es necesario (ver 10.9).
1924
1925 La Figura 7 muestra una ilustración esquemática de los componentes ad hoc utilizados en un sistema
1926 de sujeción invasivo.
1927
1928
1929 Leyenda
1930 1 Cartucho
1931 2 Arandela ovalada avellanada a madera
1932 3 Sujeción de cable
1933 4 Espaciador en ángulo
1934
1935 Figura 7 - Ilustración esquemática de los componentes utilizados en un sistema de sujeción invasivo
1936
1937 NOTA 1 Este diagrama muestra un ensamblaje en línea recta, en el cual el cáncamo no está en ángulo recto con el grano. La
1938 otra opción, como se describió anteriormente, es insertar el cáncamo en un ángulo menos oblicuo, mientras se asegura que
1939 tenga la resistencia adecuada.
1940
1941 NOTA 2 Por lo general, se necesitará un espaciador en ángulo (4) cuando el perno no esté en ángulo recto a través de la
1942 rama; Esto ayudará a asegurar que la presión aplicada por la tuerca en la arandela se distribuya uniformemente.
1943
1944 Dos o más accesorios insertados en la misma rama o fuste, colocados en la misma alineación radial o
1945 separada por menos de 500 mm longitudinalmente, pueden provocar grietas en la madera entre ellos.
1946
1947 En general, solo un cable está conectado a una argolla, a menos que el sistema esté diseñado
1948 específicamente para ser lo suficientemente resistente como para dos o más.
1949
1950 Los extremos del cable están asegurados con fijaciones apropiadas, por ejemplo, agarres de cable, para
1951 evitar resbalones.
1952
1953 10.5 Abrazaderas rígidas
1954
1955 10.5.1 Generalidades
1956
1957 Una abrazadera rígida implica el uso de componentes de acero hechos a medida insertados en un árbol
1958 para evitar el movimiento independiente de las partes adyacentes del árbol que forman una estructura
1959 débil. Esto ayuda a aliviar la tensión en la estructura débil, como en el caso de una horquilla
1960 comprimida con corteza incluida, o una hendidura a lo largo del eje de un fuste o rama (10.5.2). Las
1961 abrazaderas rígidas también pueden utilizarse para evitar el movimiento de las ramas cuando se rozan
1962 entre sí (10.5.3) o para abrazar las paredes de una cavidad (10.5.4).
1963 Las partes de un árbol que contienen madera deteriorada normalmente no son adecuadas para
1964 reforzarlas con un sistema rígido, ya que es probable que las varillas de refuerzo se desprendan si el
1965 deterioro se extiende a la madera sana en la que se han fijado las varillas.
1966 10.5.2 Horquillas apretadas y hendiduras
1967 Si se ha desarrollado (o se está desarrollando) una horquilla comprimida o una hendidura en una
1968 horquilla, la o las varillas deben insertarse, cuando sea posible, en un punto distal a la hendidura, de
1969 manera que no pase a través de áreas donde el árbol haya formado barreras internas contra disfunción.
1970 Cuando la instalación a través de la división es inevitable, se pueden utilizar tuercas y arandelas dentro
1971 de la división, así como en el exterior, si es necesario. Cuando un árbol esté desfigurado o
1972 desequilibrado por la extracción de una rama que forme una horquilla comprimida, o por el
1973 acortamiento de una rama que se haya partido axialmente, las dos partes podrán mantenerse separadas
1974 o atornilladas entre sí (ver 10.5.3).
1975 10.5.3 Roce de ramas
1976 Cuando las ramas crecen juntas, pueden eventualmente empezar a rozarse a medida que aumentan de
1977 diámetro o se doblan más cerca unas de otras. Cuando la remoción o poda de una o ambas ramas que
1978 rozan es inaceptable debido a su impacto en la integridad estructural o apariencia del árbol, la abrasión
1979 debe limitarse ya sea asegurando las ramas juntas o manteniéndolas separadas usando una varilla de
1980 metal o un perno. A continuación, las ramas deben atornillarse juntas o mantenerse separadas, ya sea
1981 mediante tuercas y arandelas de bloqueo o mediante un espaciador que debe revestir el perno. El
1982 perno, a su vez, debe fijarse en el exterior con tuercas apretadas sobre las arandelas. Idealmente, todas
1983 estas arandelas deben estar avellanadas en la superficie de la madera.
1984 La Figura 8 muestra una ilustración esquemática de dos sistemas, A y B, para separar dos ramas que se
1985 rozan.
1986
1987
1988
1989 Leyenda
1990 A Tornillo sin funda
1991 B Tornillo con funda
1992 1 Tuerca
1993 2 Separador
1994 3 Rama
1995 4 Arandela
1996 5 Tornillo
1997
1998 Figura 8 - Ilustración esquemática de sistemas para separar y asegurar ramas de roce
1999
2000 10.5.4 Cavidades
2001 Al abrazar las paredes de una cavidad, los pernos o varillas se deben asegurar con tuercas y arandelas.
2002 Si es necesario evitar el colapso hacia adentro, las tuercas y arandelas deberían utilizarse tanto en el
2003 interior como en el exterior de la cavidad. Este trabajo no debería realizarse sin una evaluación de los
2004 efectos mecánicos de la férula y de la probable propagación de la descomposición a través de los
2005 orificios necesarios para insertar los pernos o varillas.
2006 10.6 Apuntalamiento
2007 El apuntalamiento general debe utilizarse para proporcionar sujeción física cuando la alternativa de
2008 cortar un árbol o rama, entre en conflicto con otros objetivos de manejo o con el uso del lugar, y no
2009 debe aplicarse un apoyo excesivo hacia arriba, ya que podría afectar negativamente el crecimiento
2010 adaptativo.
2011 NOTA Para mayor información ver la Referencia [22]
2023 construir un montículo bajo que no esté en contacto con la rama si el objetivo es permitir que la rama
2024 descanse naturalmente en el suelo al doblarse, pero no tan lejos como para romperse.
2025 NOTA La conservación de ramas importantes que de otro modo fallarían o se podarían puede ser un factor crítico para
2026 extender la longevidad de un árbol.
2033 Cuando se debe apoyar un árbol inclinado que se ha vuelto inestable (por ejemplo, un árbol
2034 parcialmente inclinado por el viento), se debe insertar un apoyo firmemente fundado, con suficiente
2035 compresión para estabilizar el árbol. Si es posible, el árbol debe elevarse mientras el puntal está
2036 posicionado para garantizar que descanse firmemente sobre el puntal cuando se baja nuevamente a su
2037 posición final.
2038 10.6.3 Diseño de un apoyo y sus materiales
2039 El diseño de un accesorio debe tener en cuenta la ubicación, la apariencia y otros factores relevantes
2040 del lugar, y todas las cargas anticipadas, tanto verticales como laterales.
2041 Se debe diseñar, fundar e instalar un accesorio para restringir el desplazamiento de sí mismo y de la
2042 rama o árbol apoyado. La abrasión o el desplazamiento deben evitarse mediante el diseño adecuado
2043 del cabezal de apoyo, por ejemplo, una forma acolchada en forma de "U". Los materiales utilizados
2044 deben ser duraderos, pero no deben restringir la parte apoyada del árbol. La esperanza de vida de los
2045 materiales debe ser al menos el doble del período de inspección establecido.
2046 NOTA Los materiales comúnmente utilizados para apuntalar árboles o partes de árboles incluyen madera; postes de
2047 andamios y dispositivos de ingeniería, los cuales pueden ser ajustables; y estructuras construidas.
2065 Al determinar las opciones para el manejo de los árboles caídos, se deben tener en cuenta los siguientes factores,
2066 además de los indicados en 10.2:
2067 a) la seguridad de las personas o bienes durante el trabajo y posteriormente;
2068 b) el espacio disponible, acceso al lugar y uso del suelo (particularmente si se necesita espacio para acomodar
2069 cuerdas / alambres o accesorios);
2070 c) las condiciones del suelo;
2071 d) los deseos y expectativas de la organización con responsabilidad y control del manejo del árbol urbano
2072 (incluido el costo);
2073 e) las amenidades u otro valor del árbol (por ejemplo, valor de la vida silvestre).
2074 El manejo de los árboles caídos debe ser realizado por trabajadores debidamente capacitados, ya que
2075 dicho trabajo puede ser particularmente peligroso debido a la imprevisibilidad del movimiento del
2076 árbol y el plato radicular a medida que cambia la distribución del peso.
2077 Las siguientes opciones para la gestión van desde una intervención mínima hasta la eliminación del
2078 árbol.
2079 1) Mantención del árbol con el plato radicular dejado en la posición hacia arriba.
2080 i) Cuando el espacio y el uso del lugar lo permitan y sea aceptable, los árboles caídos deberían ser
2081 mantenidos y permitir que vuelvan a crecer desde el fuste y las ramas principales. A largo plazo, se
2082 debe estimular a estos árboles a desarrollar raíces adventicias en un proceso natural de estratificación
2083 al amontonar el suelo alrededor de las ramas y/o el fuste.
2084 ii) Si no se puede mantener todo el árbol en su totalidad, se debe estabilizar el plato radicular en la
2085 posición hacia arriba llenando el agujero, posiblemente acumulando el suelo contra la parte inferior del
2086 plato radicular, y conservando un tocón largo.
2087 2) Restaurar el árbol hacia su posición original. Antes de intentar volver a erigir un árbol, se debe
2088 excavar para acomodar las raíces expuestas. Para árboles más grandes, la copa debe reducirse o se
2089 retira de tal manera que permita que el plato radicular vuelva a entrar en su agujero. El plato radicular
2090 se debe estabilizar ya sea por debajo o por arriba (ver 10.7).
2091 3) Apuntalar el árbol. Si no es posible reposicionar un árbol por completo, se debe emplear
2092 apuntalamiento siempre que sea posible para evitar o restringir el movimiento, y para sostener el árbol
2093 en ángulo (Ver 10.6).
2094 4) Eliminar el árbol. Si no hay espacio disponible u otras obras son inviables, entonces el árbol debe
2095 eliminarse (ver Cláusula 12).
2096 10.9 Inspección y mantenimiento de sistemas de sujeción y soporte
2097 Todas las formas de sujeción en un árbol deben inspeccionarse a intervalos determinados de acuerdo
2098 con los materiales utilizados y las estructuras soportadas, la condición del árbol y el uso del lugar. Se
2099 deberían realizar inspecciones adicionales en circunstancias particulares (por ejemplo, después de
2100 nevadas fuertes, vientos fuertes o después de un cambio en el uso del suelo). Cuando se considera la
2101 instalación inicial de soporte, se debería informar a la organización con responsabilidad y control del
2102 manejo del árbol urbano de estos requisitos y de la frecuencia recomendada de las inspecciones. Las
2103 frecuencias predeterminadas deben ser anuales para una inspección general desde el nivel del suelo,
2104 utilizando binoculares u otro mecanismo, si es necesario, y cada cinco años para una inspección aérea
2105 detallada. Durante cada inspección, se debe evaluar lo siguiente:
2106 el desgaste o roturas o daños (por ejemplo, deslizamiento de los agarres de cables,
2107 fotodegradación de materiales blandos o daños por animales) que afectan los materiales
2108 utilizados y su aptitud continua para el propósito;
2109 NOTA La frecuencia de inspección de los materiales de fibra sintética normalmente estará determinada por las
2110 recomendaciones del fabricante. Algunos materiales se degradarán más rápidamente que otros, y esto tendrá un
2111 efecto en la vida útil segura del sistema.
2217 La conservación de tocones más altos puede ser apropiada en otras circunstancias (ver Anexo A,
2218 Tabla A.3).
2219 NOTA 2 - La mayoría de las especies arbóreas de hoja ancha y algunas especies de coníferas (por ejemplo, Taxus) producirán
2220 nuevos brotes cuando los tocones se retienen después de la tala. Tal rebrote puede ser aceptable, o incluso deseable en
2221 algunas situaciones, pero si no se controla, los brotes se desarrollarán en árboles maduros similares en proporción o incluso
2222 más grandes que el árbol original. Estos podrían ser la retoñación abundante del tocón o de la raíz.
2230 Cuando los retoños de monte bajo se cortan para un nuevo manejo, éstos se deben hacer por encima de
2231 la altura de los últimos cortes, dejando tocones cortos. La creación de nuevas arboledas de monte bajo
2232 y el corte de brotes de los mismos existentes deben realizarse durante la estación inactiva (entre fines
2233 de otoño y principios de primavera), ya que esto tiende a dar los mejores resultados con respecto a la
2234 supervivencia del nuevo crecimiento.
2235 Se deberían tomar las medidas de protección para evitar que los animales se alimenten de los nuevos
2236 brotes de la arboleda.
2237 12.3.3 Tocón muerto y conservado
2238 Cuando sea deseable matar el tocón, se debe usar una de las siguientes opciones:
2239 a) Aplicar el herbicida de translocación directamente a la superficie del tocón (incluida la corteza) tan
2240 pronto como sea posible después de la tala, y también a cualquier nuevo brote que pueda desarrollarse.
2241 Todos los herbicidas utilizados deben cumplir con la legislación vigente y deben usarse estrictamente
2242 de acuerdo con las recomendaciones de los fabricantes, y también con extrema precaución cuando
2243 exista el riesgo de que otras plantas se vean afectadas.
2244 ADVERTENCIA. Los productos químicos capaces de matar árboles u otras plantas también podrían
2245 ser tóxicos para los humanos, el ganado y otras especies.
2246 NOTA 1 Se proporciona orientación en la Referencia [39]. Los herbicidas de translocación solo actúan con flujo de savia y
2247 no funcionarán en la estación latente.
2248 NOTA 2 En la Referencia [66] se proporciona información sobre reglamentación relacionada a la aplicación de pesticidas.
2249
2250 NOTA 3 Algunos productos químicos que ingresan al suelo migrarán y podrían absorberse por plantas, incluidos los árboles
2251 que se conservarán, lo que podría matarlos como resultado. Las plantas que reciben una dosis sub-letal podrían producir un
2252 crecimiento anormal y recuperarse progresivamente durante dos o más años.
2253 b) Eliminar cualquier nuevo crecimiento del tocón (por ejemplo, corte) tan pronto como aparezca. Esto
2254 debería continuarse (si es necesario durante varios años) hasta que ya no se produzcan brotes. El tocón
2255 de un árbol puede conservarse como hábitat o como una expresión tallada o esculpida, siempre que se
2256 aprecie que, incluso si dicho objeto se trata con preservantes, tendrá una vida limitada debido al
2257 desarrollo de organismos que causan la descomposición a través de las raíces.
2258 12.4 Tocones eliminados/destruidos
2259 12.4.1 Generalidades
2260 Si, debido a su ubicación, se considera que un tocón es un peligro de tropiezo significativo o una
2261 fuente de patógenos (por ejemplo, ciertas Armillaria spp.) que podría afectar a los árboles
2262 conservados, se deben eliminar o destruir.
2263 Si hay un retraso entre la tala y la extracción del tocón, el tocón debe dejarse en una condición que
2264 mantenga el área segura. No se recomienda la destrucción del tocón quemándolo.
2265 NOTA 1 - La atención se dirige hacia la legislación de protección de la vida silvestre.
2266 NOTA 2 - Normalmente no es posible eliminar todo el sistema de raíces o incluso todas las raíces principales. Los métodos
2267 detallados en 12.4.2 a 12.4.4 pueden ser apropiados en diferentes situaciones. Las raíces muertas se descomponen lentamente
2268 y su lugar generalmente lo ocupan las partículas finas del suelo. Por lo tanto, es muy poco probable que ocurra el colapso del
2269 suelo.
2344 NOTA 2 - Se llama la atención a las regulaciones, ver las Referencias [42], [43] [44], con respecto a la prevención de la
2345 propagación de plagas de plantas y suelos.
2346
2347 13.3 Seguimiento del manejo
2348
2349 Si el seguimiento del manejo es apropiado, se debe especificar (ver 4.1) y registrar para la información
2350 de la organización con responsabilidad y control del manejo del árbol urbano. Los ejemplos de
2351 seguimiento incluyen la inspección de árboles y tocones, defectos observados o sistemas de sujeción y
2352 soporte.
2353
2354
2355
2356 Anexo A
2357 (informativo)
2358 Opciones de manejo
2359
2360
2361 A.1 Decidiendo qué tipo de poda es la adecuada
2362
2363 La Tabla A.1 presenta una serie de tipos de poda, con referencias cruzadas a las subcláusulas
2364 pertinentes en esta norma y sugiere cómo su selección podría servir para conocer una variedad de
2365 objetivos gestionados y declarados. Las clasificaciones expuestas en la tabla sólo reflejan la habilidad
2366 de cada tipo de poda para cumplir con los objetivos de gestión. En la práctica, tanto la opción escogida
2367 como el grado en que se efectúa, necesitarán balancearse junto a otras consideraciones tales como la
2368 salud, longevidad y valor del árbol.
2369
2370 A.2 Mejora o remediación del suelo
2371
2372 La Tabla A.2 muestra una serie de opciones para la mejora o remediación del suelo con referencias
2373 cruzadas a las subcláusulas pertinentes en esta norma, y sugiere cómo su selección podría ser útil para
2374 varios problemas.
2375
2376 A.3 Tala del árbol y manejo del tocón
2377
2378 La Tabla A.3 presenta las opciones para el manejo del tocón, mostrando ventajas y desventajas de
2379 cada una, en conjunto con sus posibles implicancias.
2380
2381
2382
2383
(7.3.2/7.8/C.2)
apalancamiento
Reducción del
(7.4)
Poda formativa
(7.4 / 7.6)
Elevación de la copa
2385
2386
2387
2388 Tabla A.2 - Problemas de la raíz y del suelo: opciones para mejorar o remediar
2389
2390 Tabla A.3 – Opciones de manejo de tocones
Sin suelo
perturbación /
compactación
Manejo del rebrote del Regeneración natural Costos de mantenimiento Corte cíclico
tocón Árbol de reemplazo
Fustes
Mayor variedad de vida
silvestre y mayor
longevidad de
hábitat
Tocón alto Mayor variedad de vida Peligro potencial para un Estudio de seguridad por
silvestre y mayor área más grande por un un período de tiempo
longevidad del mayor período de tiempo mayor
hábitat
Soporte para la planta
Potencial de convertirse en
escultura
Método de eliminación
Tratamiento de hoyos y
reinstalación
2391
2392
2393
2394 Anexo B
2395 (Normativo)
2396
2397 Manejo de copa - prácticas especializadas
2398
2399 NOTA - La orientación detallada se puede encontrar en la Referencia [1]. Para árboles veteranos ver la Referencia [36].
2400
2401 B.1 Reducción tamaño de la copa y manejo subsecuente
2402
2403 Si a causa de un deterioro o debilidad estructural se requiere prevenir una falla en un árbol
2404 veterano, mediante periodos de manejo del rebrote del tocón, periodo de descopado del tocón alto,
2405 algún tipo de reducción de copa (ver 7.7) debería adoptarse normalmente como solución principal.
2406 Las técnicas de reducción convencional pueden emplearse si un árbol posee una buena vitalidad y
2407 una abundancia de ramas o ramaje potencial en la parte inferior de su copa, pero una vitalidad
2408 deficiente en la parte más alta de ella, sumado a un ramaje estructural disperso, podría llevar a una
2409 mayor ruptura o secado, más que una reducción natural.
2410
2411 B.2 Poda de reducción en árboles veteranos y árboles descopados de manera periódica
2412
2413 La poda de reducción es un tipo de reducción de copa que busca emular el proceso natural a través
2414 del cual la copa de un árbol en deterioro conserva su integridad biomecánica total al hacerse más
2415 pequeña mediante la pérdida continua de pequeñas ramas y el desarrollo de la copa inferior
2416 (reducción). Esta pérdida natural de ramas de escaza vitalidad mejora el ratio entre masa dinámica
2417 (biológicamente activa) y estática (biológicamente inactiva). De este modo, favorece a todo el árbol
2418 en la conservación óptima de funciones fisiológicas. Sin embargo, este proceso natural no es
2419 suficiente para prevenir la falla de los árboles o la generación de riesgos inaceptables hacia
2420 blancos/dianas específicos (por ejemplo, calles, pavimentos, etc.).
2421 La poda de reducción debería considerarse la principal opción para el manejo de los árboles
2422 descopado de manera periódica, que de otro modo tenderían a romperse; producto de una deficiente
2423 copa inferior, podría no tener un área foliar suficiente para sobrevivir (ver 7.1) si se reduce a la
2424 altura prevista en última instancia y se extiende en una sola operación. También puede utilizarse
2425 para el manejo de árboles cortados a ras del suelo que llevan sin descopar un largo período de
2426 tiempo, siendo poco probable que sobrevivan a un nuevo corte de los rebrotes.
2427
2428 NOTA 1 - El descope es una forma tradicional de manejo sustancial del árbol, que inicialmente otorga un producto
2429 (forraje, poste de madera o leña) como parte del sistema silvopastoril del manejo de la tierra (caracterizado por madera -
2430 pastura). También es un sistema para el manejo de árboles en situaciones formales, o bien para controlar su tamaño o por
2431 razones culturales.
2432
2433 La tolerancia del árbol frente a la pérdida del área foliar y las lesiones deberían evaluarse antes de
2434 comenzar la poda de reducción. Si producto de sus características y condición, es poco probable la
2435 producción de nuevas ramas, cualquier tipo de poda debería efectuarse en la cantidad mínima
2436 requerida con el fin de obtener cualquier beneficio biomecánico similar al de la fase inicial. La
2437 poda debería implementarse reduciendo ramas pesadas, largas o debilitadas a través de la copa,
2438 conservar en paralelo el área foliar cuanto sea posible y estimular el desarrollo de nuevas ramas
2439 secundarias desde brotes epicórmicos o yemas dormidas o adventicias.
2440
2441 Todos los tratamientos de poda posteriores deberían llevarse a cabo solo cuando las ramas
2442 recientemente desarrolladas y aptas para su mantención se hayan consolidado fuertemente. Tras la
2443 última etapa de reducción progresiva, una poda cíclica de nuevo crecimiento debería continuar, a
2444 fin de evitar la carga excesiva de ramas que en su mayoría estén decaídas.
2445
2446 Si existiera la necesidad de estimular el crecimiento de una copa inferior densa, el desarrollo de
2447 brotes desde brotes epicórmicos debería estimularse mediante la conservación de muñones cuando
2448 las ramas son podadas. La longitud de los muñones debería ser de aproximadamente tres a cinco
2449 veces su diámetro basal. Desde que las ramas epicórmicas tienden a fijarse débilmente, cualquier
2450 rama que se desarrolle posteriormente debería podarse si se requiere (sujeto a inspección) con el fin
2451 de ayudar a prevenir una falla biomecánica.
2452
2453 NOTA 2 Es poco probable que un muñón resista una cantidad de yemas inactivas o, en algunas especies, sitios
2454 potenciales para la formación de yemas adventicias. Así también, en ciertas ocasiones los brotes adventicios forman
2455 fracturas naturales próximas a donde la corteza ha sido rasgada, dejando bordes irregulares. Este es un mecanismo común
2456 de supervivencia tras daños causados por tormentas. Con el objetivo de estimular la formación de varios brotes para la
2457 reducción de la copa, la poda puede llevarse a cabo por medio de un corte parcial, seguido del manejo de una fractura.
2458 Además, la corteza debe evaluarse con la intención de estimular el crecimiento.
2459
2460 Para especificar los detalles y duración de la poda de reducción, el plan de manejo para un árbol
2461 individual puede elaborarse y modificarse posteriormente según corresponda, mientras dure el
2462 programa. Si es posible, los detalles del trabajo y condiciones del árbol deberían registrarse a lo
2463 largo del plan para mejorar el conocimiento en aplicaciones futuras. El plan debería basarse en las
2464 siguientes decisiones:
2465 a) Los objetivos de la poda de reducción del árbol involucrado (respecto a su integridad estructural,
2466 forma y tamaño de copa, vitalidad, etc.)
2467 b) La utilidad de la poda como medio de mejora o resguardo de la integridad biomecánica del
2468 árbol, considerando su tolerancia a ésta, según las características de la especie, edad, vitalidad
2469 actual y la reacción que se espera frente a la poda.
2470 c) La cantidad de etapas del trabajo, detalles previstos, duración de cada fase y duración total del
2471 programa.
2472
2473 d) El tiempo para comenzar el trabajo (evaluar la prioridad para los diferentes árboles).
2474
2475 B.3 Apoyo en el suelo para ramas y estímulo de estratificación
2476
2477 Cuando sea conveniente prevenir roturas, debería permitirse el reposo de ramas bajas en el suelo si
2478 el uso del sitio lo hace posible, a fin de otorgarle soporte. Si es de interés la producción de nuevos
2479 individuos, se puede estimular la estratificación. La estratificación (producción de raíces y nuevos
2480 brotes donde existe contacto con el suelo) puede reforzarse para proteger las ramas bajas. Cuando
2481 una rama baja tenga el potencial de estratificar, pero no esté en contacto con el suelo, puede crearse
2482 un montículo entre la rama y el suelo. Así, su parte inferior generará contacto con el suelo (ver
2483 también 10.6.2 en relación al soporte mecánico). La corteza en el área de contacto prevista se
2484 puede planificar antes de la creación del montículo para ayudar a promover el desarrollo de raíces
2485 adventicias. Para prevenir la movilización, aunque las raíces crezcan desde el punto de contacto, la
2486 rama puede asegurarse con estacas en dirección al suelo por ambos lados del montículo. La rama
2487 debería inspeccionarse periódicamente y, de ser necesario, asegurar una vez más para mantener el
2488 contacto con el montículo del suelo.
2489
2490 B.4 Corte severo para propósitos especiales
2491
2492 NOTA - El corte severo es cualquier corte que exceda el sugerido en la orientación de la Cláusula 7.
2493
2494
2537 Anexo C
2538 (Informativo)
2539 Bibliografía
2540
2541 [1] BS 462, Specification for wire rope grips.
2542
2543 [2] BS 5228-1, Code of practice for noise and vibration control on construction and open sites –
2544 Part
2545 1: Noise.
2546
2547 [3] BS 7370-4, Grounds maintenance – Part 4: Recommendations for maintenance of soft
2548 landscape (other than amenity turf).
2549
2550 [4] READ, H. Veteran trees: a guide to good management. Peterborough: English Nature, 2000).
2551 GREAT BRITAIN. Management of Health and Safety at Work Regulations 1999. London: The
2552 Stationery Office.
2553 [5] NEILAN, C. CAVAT (Capital Asset Value for Amenity Trees) full method: user’s guide.
2554 Revised edition. London: London Tree Officers’ Association, 2008.
2555 [6] HELLIWELL, D.R. Visual amenity valuation of trees and woodlands (the Helliwell system).
2556 Guidance Note 4. Cheltenham: Arboricultural Association, 2008.
2557 [7] COUNCIL OF TREE AND LANDSCAPE APPRAISERS (CTLA). Guide for plant appraisal.
2558 9th edition. Champaign, IL, USA: International Society of Arboriculture, 2000.
2559 [8] GREAT BRITAIN. Health and Safety at Work etc. Act 1974. London: HMSO.
2560 [9] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Using petrol-driven chainsaws. AFAG301. Sudbury:
2561 HSE Books, 2003.
2562 [10] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Basic chainsaw felling and manual takedown.
2563 AFAG302. Sudbury: HSE Books, 2003.
2564 [11] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Chainsaw snedding. AFAG303. Sudbury: HSE
2565 Books, 2003.
2566 [12] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Chainsaw cross-cutting and manual stacking.
2567 AFAG304. Sudbury: HSE Books, 2003.
2568 [13] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Chainsaw clearance of windblow. AFAG306.
2569 Sudbury: HSE Books, 2003.
2570 [14] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Chainsaw felling of large trees. AFAG307. Sudbury:
2571 HSE Books, 2003.
2572 [15] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Tree-climbing operations. AFAG401. Sudbury: HSE
2573 Books, 2009.
2574 [16] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Aerial tree rescue. AFAG402. Sudbury: HSE Books,
2575 2003.
2576 [17] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Mobile elevating work platforms (MEWPs) for tree
2577 work. AFAG403. Sudbury: HSE Books, 2003.
2578 [18] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Wood chippers. AFAG604. Sudbury: HSE Books,
2579 2003.
2580 [19] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Electricity at work: forestry and arboriculture.
2581 AFAG804. Sudbury: HSE Books, 2003.
2582 [20] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Training and certification. AFAG805. Sudbury:
2583 HSE Books, 2003.
2584 [21] DEPARTMENT FOR TRANSPORT. Safety at street works and road works – A code of
2585 practice. Second edition. London: Department for Transport, 2005. 5)
2586 [22] LONSDALE, D. Principles of tree hazard assessment and management. Research for Amenity
2587 Trees No. 7. London: The Stationery Office, 1999.
2588 [23] GREAT BRITAIN. Lifting Operations and Lifting Equipment Regulations 1998. London: The
2589 Stationery Office.
2590 [24] GREAT BRITAIN. Control of Substances Hazardous to Health Regulations 2002. SI2002, No
2591 2677. London: The Stationery Office.
2592 [25] GREAT BRITAIN. Control of Noise at Work Regulations 2005. London: The Stationery
2593 Office.
2594 [26] GREAT BRITAIN. Environmental Protection Act 1990. London: HMSO.
2596 [28] PATCH, D. Trees bleeding. Arboricultural Practice Note 8. Farnham, Surrey: The Tree
2597 Advice Trust, 2004.
2598 [29] ROBERTS, J. et al. Tree roots in the built environment. Research for Amenity Trees No.8.
2599 London: The Stationery Office, 2006.
2600 [30] SHIGO, A.L. A new tree biology. Durham, NH, USA: Shigo and Trees Associates, 1986.
2601 [31] SHIGO, A.L. Modern arboriculture. Durham, NH, USA: Shigo and Trees Associates, 1991.
2602 [32] ENERGY NETWORKS ASSOCIATION. Safe tree working in proximity to overhead electric
2603 lines. Engineering Recommendation G55/2. Issue 2. London: Energy Networks Association, 2008.
2605 [34] HEALTH AND SAFETY EXECUTIVE. Avoidance of danger from overhead electric power
2606 lines. HSE Guidance Note GS6. Third edition. Sudbury: HSE Books, 1997.
2607 [35] PATCH, D. Ivy – Boon or bane? Arboricultural Practice Note 10. Farnham, Surrey: The Tree
2608 Advice Trust, 2004.
2609 [36] LONSDALE, D. (ed.) Ancient and other veteran trees: Further guidance on management.
2610 Grantham, UK: Ancient Tree Forum.6)
2611 [37] GARNER, R.J. The grafter’s handbook. ISBN 978 1844 0303 92. London: Cassell & Co.,
2612 2003.
2613 [38] MATTHECK, C. Updated field guide for visual tree assessment. Karlsruhe:
2614 Forschungszentrum Karlsruhe GmbH, 2007.
2615 [39] WILLOUGHBY, I. and DEWAR, J. The use of herbicides in the forest. Forestry Commission
2616 Field Book 8. London: HMSO, 1995.
2617 [40] HARMER, R. and HOWE, J. The silviculture and management of coppice woodlands.
2618 Edinburgh: Forestry Commission, 2003.
2619 [41] GREAT BRITAIN. Control of Pesticides Regulations 1986. SI 1986, No.1510. London:
2620 HMSO.
2621 [42] GREAT BRITAIN. Plant Health Act 1967. London: HMSO.
2623 [44] GREAT BRITAIN. Wildlife and Countryside Act 1981. London: HMSO.
2624 [45] NATIONAL JOINT UTILITIES GROUP. Volume 4: NJUG Guidelines for the planning,
2625 installation and maintenance of utility apparatus in proximity to trees. London: National Joint
2626 Utilities Group, 2007.
2627 [46] GREAT BRITAIN. Town and Country Planning Act 1990. London: HMSO.
2628 [47] NORTHERN IRELAND. Planning (Northern Ireland) Order 1991. SI1991, No.1220 (N.I. 11).
2629 London: HMSO.
2630 [48] SCOTLAND. Town and Country Planning (Scotland) Act 1997. London: The Stationery
2631 Office.
2633 [50] GREAT BRITAIN. Conservation of Habitats and Species Regulations 2010. London: The
2634 Stationery Office.
2635 [51] GREAT BRITAIN. Countryside and Rights of Way Act 2000. London: The Stationery Office.
2636 [52] NORTHERN IRELAND. Wildlife (Northern Ireland) Order 1985. SI1985, No.171 (N.I.2).
2637 London: HMSO.
2638 [53] NORTHERN IRELAND. Conservation (Natural Habitats, etc.) Regulations (Northern Ireland)
2639 1995. SI 1995, No.380. London: HMSO.
2640 [54] NORTHERN IRELAND. Environment (Northern Ireland) Order 2002. SI 2002, No.3153
2641 (N.I.7). London: The Stationery Office.
2642 [55] GREAT BRITAIN. Conservation (Natural Habitats etc.) Regulations 1994. SI1994, No.2716.
2643 London: HMSO.
2644 [56] SCOTLAND. Nature Conservation (Scotland) Act 2004. London: The Stationery Office.
2645 [57] GREAT BRITAIN. Hedgerow Regulations 1997. Hedgerows Regulations 1997 SI1997,
2646 No.1160. London: The Stationery Office.
2647 58] OFFICE OF THE DEPUTY PRIME MINISTER. Hedge height and light loss. Revised edition.
2648 London: ODPM, 2005.7)
2649 [59] ARBORICULTURAL ASSOCIATION. Protected species and arboriculture. Guidance Note
2650 10. Cheltenham: Arboricultural Association: 2010.
2651 [60] NORTHERN IRELAND. Plant Health Act (Northern Ireland) 1967. London: HMSO.
2652 [61] DEPARTMENT FOR ENVIRONMENT, TRANSPORT AND THE REGIONS. Tree
2653 preservation orders: a guide to the law and good practice. London: DETR, 2000.7)