Facultad de derecho
Estudio de Caso Casos prácticos 12/5
Anual_2025-ELEM. DE [Link] Y [Link] 7760 (1er Cuat-2025)
Nombre y Apellido: Erica Belén Aramayo
Consigna:
CASO I:
Julio César vive en un departamento de planta baja que integra una antigua casa de dos
plantas, subdividida en dos viviendas en propiedad horizontal, una de Julio César, en planta
baja, otra, de su vecino de la planta superior. La relación entre ambos vecinos es insostenible.
Una fría mañana de agosto, cuando Julio César se marcha al trabajo, deja prendida la estufa
a gas, a fin de hallar la casa más confortable a su regreso del trabajo, a la noche. Se
representa, realmente, que alguna desgracia podría ocurrir, p. ej., si sucediese que la llama
se apagara por alguna razón y siguiera saliendo el gas. Pero recuerda que ha usado este
procedimiento en alguna otra ocasión y que "no había pasado nada". También se dice a sí
mismo: "de todos modos, no me vendría mal «un incendio involuntario»; quizá me libre
del vecino de arriba". Ocurrió que, a las dos horas de irse Julio César al trabajo, se produjo
un corte de gas que anuló la llama de la estufa. El corte duró tan sólo media hora y, al volver
el gas, éste fluyó libremente en el ambiente principal de la casa, sin combustión, ni aireación.
A las pocas horas la cantidad de gas superó la de oxígeno en el ambiente. Una pequeña chispa
provocada en el sistema de funcionamiento de la heladera produjo una explosión. El vecino
murió casi inmediatamente. Cuando Julio César llegaba a su casa, por la noche, los bomberos
estaban terminando de sofocar el incendio.
¿Julio César debe responder por homicidio doloso?
Según los hechos expuestos podemos analizar lo siguiente:
• Julio Cesar llevó a cabo un acto sumamente peligroso que desencadenó una explosión
y como resultado, la muerte de su vecino. Existe una acción y un resultado y hay un
nexo causal suficiente entre el acto del autor y el resultado que se produjo, por lo que
objetivamente cometió un homicidio.
• En segundo lugar, podemos observar que se representó la posibilidad de que al dejar
la estufa prendida podría ocurrir un accidente altamente perjudicial como lo es un
incendio. Estaba consciente del peligro que representaba su acción y de los daños que
podía causar, no solo al inmueble, sino que también se representó la idea de que su
vecino podría morir. Sin embargo, tenía la confianza de que era un riesgo mínimo, ya
que había hecho esta práctica anteriormente y no había ocurrido nada grave.
Analizando estos hechos, podemos concluir que Julio Cesar se representó una mínima
posibilidad de producir daños y hasta la muerte del individuo, pero le era indiferente si tal
caso ocurría, es decir, no le importaba si su vecino salía perjudicado o no, hasta cierto punto
lo esperaba, por lo que se le puede atribuir homicidio con dolo eventual.
CASO II:
León es un sicario que fue contratado para matar a Gustavo, importante gerente de una
empresa. Tras realizar todas las investigaciones previas y adquirir los elementos necesarios,
ingresó por la noche en la empresa y envenenó el dispenser de agua que se encuentra en la
oficina privada de Gustavo, a la que sólo tiene acceso él y la secretaria del sector, María.
A la mañana siguiente, vio en las noticias que el recientemente ascendido gerente Mario, a
quien le asignaron la vieja oficina de Gustavo, que fue promocionado a CEO, había muerto
envenenado junto a la secretaria María.
Analice la conducta de León.
Analizando los hechos presentados podemos decir lo siguiente:
• En primer lugar, León fue contratado para llevar a cabo un delito de homicidio contra
Gustavo, y para hacerlo llevó a cabo una acción prohibida que fue envenenar un
dispenser de agua, el cual sabía era utilizado no solo por su objetivo, sino que también
por su secretaria. En este punto, podemos decir que existe una tentativa de
homicidio hacia Gustavo y un homicidio con dolo indirecto por María, cuya muerte
era una consecuencia necesaria para cumplir el objetivo que tenia el autor.
• No obstante, sucedió un hecho que el autor del delito no esperaba, que fue la aparición
de Mario, quien ocuparía la oficina del objetivo de León y por error terminaría también
muerto por envenenamiento. León no tenía previsto la aparición de un tercero, por lo
que no se representó la posibilidad de alguien mas que Gustavo y María, moriría. Por
ende, podemos decir que hubo un error del tipo aberratiu ictus, esto en razón de
que el daño no iba dirigido a Mario, pero por error de ejecución, terminó siendo una
víctima, no existió una intención del autor de matarlo.
Finalmente podemos concluir que León debería ser imputado por tentativa de homicidio hacia
Gustavo, homicidio con dolo indirecto por María y homicidio culposo por Mario.
CASO III:
Juan participa de un torneo clandestino de tiro al blanco el cual consiste en intentar dar en
la copa que una persona sostiene en su cabeza a 50 metros de distancia. Si bien Juan es un
tirador experto, las posibilidades de dar en la copa no son altas. Para ponerlo en números,
tiene un 50% de probabilidad de acertar. Si erra, puede matar a la persona que sostiene la
copa. Pese a este pronóstico, Juan dispara y termina matando a la persona que sostenía la
copa. ¿Actúa con dolo?
Teniendo en cuanta los hechos expuestos en este caso podemos analizar lo siguiente:
Juan lleva a cabo una acción altamente riesgosa que desencadena en la muerte de otra persona.
Por lo que tenemos una acción y resultado, objetivamente es autor de un homicidio. Ahora
subjetivamente dicho autor se representa una probabilidad del 50% de acertar a la copa, la
misma probabilidad que tiene de no hacerlo y dañar al individuo que la sostiene, y aun así,
lleva a cabo el acto. Esto demuestra cierto grado de indiferencia hacia el resultado prohibido,
con tal de cumplir su objetivo. Por lo que seria correcto decir que es culpable por homicidio
con dolo eventual.
CASO IV:
A quiere matar a B. Para hacer realidad su deseo, compra un arma de fuego y pacta un
encuentro con B en un lugar descampado y en horas de la noche. Una vez que se encuentran,
A decide iniciar una charla sobre política a fin de distraer a B y poder matarlo sin riesgo. Sin
embargo, mientras debatían sobre el futuro del país, la pistola de A se dispara y B muere tal
como lo había planeado A. ¿Homicidio doloso consumado?
¿Modificaría su respuesta si el arma se hubiera disparado accidentalmente cuando A
apuntaba a B dispuesto a matarlo?
Variante: suponga que el arma no se dispara y que la charla continúa con normalidad hasta
que A decide disparar sobre B. Creyéndolo muerto, entierra el cuerpo a fin de ocultar el
homicidio. Sin embargo, B termina muriendo por asfixia luego de ser enterrado bajo tierra.
¿Homicidio doloso consumado?
Analizando el presente caso podemos decir que:
• En primer lugar, el autor tiene pleno conocimiento y voluntad de la acción que va a
llevar a cabo, incluso tiene un plan para ello. Sabe que la acción que va a cometer es un
delito de homicidio, e incluso lo tiene planeado. Por lo que sus actos pueden catalogarse
como un homicidio de dolo directo, pues buscaba plenamente el resultado prohibido.
• En respuesta al segundo planteamiento, de cómo se catalogaría el accionar de juan si
el arma se hubiera disparado accidentalmente antes de lo planeado. En base a este
planteo, puedo decir que hubo un error del tipo consumación anticipada, ya que la
consumación del plan de A se dio antes de lo que esperaba debido que el arma se disparó
accidentalmente, por ende, al momento de matar a B no hubo voluntad. Concluyendo,
en este caso diría que hubo tentativa de homicidio y homicidio culposo.
• En la ultima variable presentada, teniendo en cuenta que A cree haber consumado su
plan de asesinar a B, pero no es así, y en realidad muere posteriormente por asfixia al
ser enterrado todavía vivo. Puedo decir que existe un error del tipo dolus generalis,
ya que el autor cree que su primer acto fue lo que consumo su plan, pero en realidad
fue su segunda acción lo que realmente provoco el homicidio, por lo que al momento
de realmente matar a B se da cuando A no era consciente. Siguiendo esta lógica de los
hechos podemos decir que hubo una tentativa de homicidio y posteriormente un
homicidio culposo; no obstante, personalmente prefiero adherirme a la doctrina
mayoritaria que consideran que el sujeto es responsable del delito consumado, ya que
su intención inicial era matar y, finalmente, lo logró, aunque de forma indirecta.