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El trabajo analiza el impacto de los cambios en el salario mínimo sobre el mercado laboral, destacando la falta de consenso sobre su efecto en la probabilidad de empleo y el impacto negativo en los beneficios de las empresas. A pesar de los mecanismos de mitigación, los trabajadores de bajos salarios son perjudicados, enfrentando riesgos de despido y disminución de su capacidad de compra. El estudio concluye que, en promedio, no hay mejoras significativas en la situación de los agentes del mercado laboral tras la implementación de políticas de salario mínimo.
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El trabajo analiza el impacto de los cambios en el salario mínimo sobre el mercado laboral, destacando la falta de consenso sobre su efecto en la probabilidad de empleo y el impacto negativo en los beneficios de las empresas. A pesar de los mecanismos de mitigación, los trabajadores de bajos salarios son perjudicados, enfrentando riesgos de despido y disminución de su capacidad de compra. El estudio concluye que, en promedio, no hay mejoras significativas en la situación de los agentes del mercado laboral tras la implementación de políticas de salario mínimo.
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EL IMPACTO DE LOS CAMBIOS EN EL SALARIO MÍNIMO EN

EL MERCADO LABORAL

Trabajo de Suficiencia Profesional


presentado para optar al Título Profesional de
Licenciado en Economía

Presentado por
Renato Juan Trujillo Galindo

Lima, febrero 2024


REPORTE DE EVALUACIÓN DEL SISTEMA ANTIPLAGIO
FACULTAD DE ECONOMÍA Y FINANZAS

A través del presente, la Facultad de Economía y Finanzas deja constancia de que el Trabajo de
Suficiencia Profesional titulado “EL impacto de los cambios en el salario mínimo en el mercado
laboral” presentado por RENATO JUAN TRUJILLO GALINDO, identificado con DNI N° 75069690, para
optar al Título Profesional de Licenciado en Economía, fue sometido al análisis del sistema antiplagio
Turnitin el 29 de febrero de 2024. El siguiente fue el resultado obtenido:

De acuerdo con la política vigente, el porcentaje obtenido de similitud con otras fuentes se encuentra
dentro de los márgenes permitidos.

Se emite el presente documento para los fines estipulados en el Reglamento de Grados y Títulos de
la Facultad de Economía y Finanzas.

Lima, 12 de abril de 2024.

Juan Francisco Castro


Decano
Facultad de Economía y Finanzas
RESUMEN

El objetivo de este trabajo es analizar la literatura acerca del impacto de los cambios en
el salario mínimo sobre variables asociadas al mercado laboral. Las metodologías
revisadas están desarrolladas sobre supuestos adecuados para determinados contextos
económicos. No obstante, el principal debate se centra en el impacto sobre la probabilidad
de ser empleado, el cual no presenta una dirección consensuada y parece centrado en una
magnitud no significativa. Por ello, la literatura se centra en el estudio de las condiciones
que conlleva a cada dirección posible, planteando diferentes estructuras de mercado. Por
otro lado, los beneficios de las empresas son afectados ante el aumento del salario
mínimo, a pesar de contar con mecanismos de mitigación como la sustitución del trabajo
por otros factores productivos y el aumento de precios. Sobre ello, en promedio, los
agentes dentro del mercado laboral no presentan una mejora en su situación a partir de la
política. Inclusive el objetivo de dicha política, los trabajadores con bajos salarios, son
perjudicados a partir de la potencial posibilidad de despido y la menor capacidad de
compra ante el aumento de precios por parte de las empresas.

ABSTRACT

The aim of this document is to analyze the literature about the impact of changes in the
minimum wage on variables associated with the labor market. The reviewed
methodologies are developed on appropriate assumptions for certain economic contexts.
However, the main debate focuses on the impact on the probability of being employed,
which does not present a consensual direction and seems to be centered on a non-
significant magnitude. For this reason, the literature focuses on the study of the conditions
that lead to each possible direction, proposing different market structures. On the other
hand, the companies’ profits are affected by the increase in the minimum wage, despite
having mitigation mechanisms such as the substitution of labor for other productive
factors and the increase in prices. Regarding this, on average, agents within the labor
market do not present an improvement in their situation because of the policy. Even the
objective of this policy, low-paid workers, are harmed by the potential possibility of
dismissal and lower purchasing power due to price increases by companies.

ii
TABLA DE CONTENIDO

RESUMEN ......................................................................................................................ii

ABSTRACT .....................................................................................................................ii

ÍNDICE DE FIGURAS ................................................................................................. iv

INTRODUCCIÓN .......................................................................................................... 1

CAPÍTULO I. Revisión teórica ..................................................................................... 4

CAPÍTULO II. Revisión Empírica................................................................................ 7


2.1 Efecto sobre el Salario y Empleo ............................................................................. 7

2.2 Efecto sobre el Beneficio de los Empleadores ....................................................... 18

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.......................................................... 22

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ........................................................................ 24

iii
ÍNDICE DE FIGURAS

Figura N° 1: Remuneración Mínima Vital a Inicios de Año en Perú (1991 – 2023) ....... 2

iv
INTRODUCCIÓN

La evaluación de políticas públicas presenta ciertos debates en su investigación empírica,


en los cuales no se posee una conclusión clara y definida para la idoneidad de la decisión.
El salario mínimo, un precio piso impuesto por el gobierno sobre el mercado laboral, es
una política cuyo efecto no es tan claro en la literatura revisada y, en particular, es
cuestionado por su efecto sobre la población que se busca beneficiar.

Según la teoría, el efecto del salario mínimo sobre las variables relevantes del mercado
laboral, principalmente el salario y número de empleados, depende de la estructura del
mercado (Stigler, 1946). La literatura parte del análisis del mercado laboral en
competencia perfecta, situación que es planteada como el punto base para los estudios
empíricos. En competencia perfecta, como cualquier bien, el salario es planteado como
el valor marginal del trabajo. Ante ello, la imposición de un salario mínimo vinculante
produce una disminución del número de empleados por la ley de demanda.

Este análisis teórico es ampliado al incluir el poder de negociación de la empresa en el


mercado, de tal forma que el efecto del salario mínimo sobre el número de empleados
puede ser positivo e incluso puede ser gradual en el tiempo a partir del cambio en el
proceso de contrataciones y despidos de la empresa. En particular, en un mercado laboral
monopsónico, la imposición o aumento del salario mínimo tiene un efecto positivo sobre
el número de empleados siempre y cuando su magnitud sea lo suficientemente razonable
de acuerdo con la productividad del trabajador (Manning, 2005).

Estas conclusiones teóricas han servido como base para el desarrollo de estudios
empíricos a partir de la introducción o aumento del salario mínimo en países con
situaciones de mercado distintas, y sin proponer una conciliación respecto a sus
conclusiones respecto a la dirección del efecto sobre el número de empleados. Los
principales estudios aprovechan la alta variabilidad de la imposición de un salario mínimo
por hora a nivel de división geográfica para utilizar una metodología en búsqueda de un
impacto exógeno de la política sobre las variables relacionadas al mercado laboral.

La búsqueda de una inferencia causal es mencionada por los mismos autores; no obstante,
mencionan enfrentar problemas asociados al proceso de definición del salario mínimo o
los datos disponibles para el análisis del país. La gama de metodologías utilizadas busca
mitigar la potencial endogeneidad y, a su vez, plantear pruebas o análisis utilizados para
revisar la congruencia del impacto hallado. Aun así, existen estudios que presentan
problemas para analizar el impacto en un país específico, y la literatura encuentra
incongruencias en las conclusiones halladas.

Un aspecto particular que se debe revisar es el comportamiento del salario mínimo en el


tiempo en un país. A diferencia de otras políticas analizadas en la literatura, el salario
mínimo presenta una introducción y posteriores cambios en el tiempo. Estos cambios son
generalmente aumentos, tal como se puede observar en la siguiente figura que refleja la
Remuneración Mínima Vital en Perú desde el año 1991 hasta el año 2023.

Figura N° 1: Remuneración Mínima Vital a Inicios de Año en Perú (1991 – 2023)

S/ 1,200

S/ 1,000

S/ 800

S/ 600

S/ 400

S/ 200

S/ 0
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2013
2014
2015
2016
2017
2018
2019
2020
2021
2022
2023 Fuente: MTPE. Elaboración: Propia.

A partir de sus constantes aumentos en términos nominales, el desafío de la evaluación


empírica es definir una metodología adecuada que permita concluir una inferencia causal.
Por ello, la literatura se ha enfocado en la revisión del comportamiento en términos reales
del salario mínimo real por unidad de trabajo y su cambio ante un evento no esperado o
de una magnitud no acostumbrada. No obstante, ciertas estrategias aun no resuelven
deficiencias encontradas en los datos, en particular de países en vías de desarrollo como
Perú.

Sobre ello, el objetivo de este estudio es el análisis y revisión de la capacidad de distintas


metodologías de hallar un impacto causal sobre las variables relacionadas al mercado
laboral, considerando los recursos de información disponibles en el país. Respecto a ello,
la hipótesis de esta revisión es la factibilidad de realizar una inferencia causal a partir de

2
datos desagregados a nivel de empresa y de trabajador, con el objetivo de medir el grado
de sensibilidad de los agentes del mercado laboral ante una política de salario mínimo.

Con dicho objetivo en mente, el presente trabajo se divide en las siguientes secciones. En
la primera sección, se realiza una revisión de la literatura teórica del efecto del salario
mínimo en las variables asociadas al mercado laboral, principalmente el salario y el
número de empleados contratados. Asimismo, en la segunda sección, se revisa los
estudios empíricos realizados respecto al tema en diferentes países, y se evalúa las
metodologías utilizadas en diferentes contextos, las cuales están compuestas por el
análisis de la política del salario mínimo, los datos disponibles y el período de análisis.
Sobre estas dos secciones, se concluye respecto al impacto del salario mínimo sobre las
principales variables asociadas al mercado laboral y, finalmente, la evaluación de la
factibilidad de un estudio del efecto en el país y las recomendaciones respecto a lo
necesario para hallar una inferencia causal de acuerdo con lo revisado en la literatura
internacional.

3
CAPÍTULO I. REVISIÓN TEÓRICA

El estudio del mercado laboral parte de la aplicación de la noción de las funciones de


oferta y demanda sobre la búsqueda y contratación de trabajadores como un factor de
producción. Sobre ello, la oferta de trabajo representa la disposición de un agente por
trabajar determinadas horas para obtener la ganancia de un salario real por hora, mientras
que la demanda de trabajo representa el máximo salario real que una empresa está
dispuesta a pagar por la contratación de determinadas horas de trabajo (Hamermesh,
1993).

La teoría indica que los mercados pueden presentar distorsiones a partir de factores
externos a las decisiones realizadas por los agentes de oferta y demanda, como el salario
mínimo. El salario mínimo es una política que consiste en la imposición de un precio piso
en el mercado de trabajo; es decir, impone un pago mínimo al trabajador por unidad de
trabajo realizada. Según Stigler (1946), fue planteado en sus inicios como un mecanismo
para disminuir la pobreza; no obstante, sus efectos pueden diferir entre industrias
dependiendo del nivel de control de los empleadores sobre los salarios pagados a
determinados trabajadores.

El efecto directo planteado en la teoría radica en la posición del salario mínimo respecto
al salario de equilibrio en el mercado laboral analizado. Si el salario mínimo es impuesto
por debajo del salario de equilibrio del trabajador, este no presenta un efecto directo a
partir de su imposición; no obstante, en caso el salario se encuentre por debajo del mínimo
impuesto, se presenta un efecto directo (Stigler, 1946). Sobre este aspecto, el análisis
teórico se puede desglosar en el análisis de trabajadores de alta productividad, cuyo
mercado no es afectado directamente por la imposición del salario mínimo, y los de baja
productividad, cuyo mercado es afectado directamente y son el objetivo de la política de
salario mínimo.

A partir de este desglose, el análisis teórico del efecto del salario mínimo sobre el empleo
es acotado al mercado de trabajadores de baja productividad. Por un lado, en una industria
con un mercado laboral en competencia perfecta, cada trabajador recibe como salario real
su productividad marginal por unidad de trabajo. Si se introduce un salario mínimo, la
demanda por aquellos trabajadores con menor productividad que el salario mínimo tiende
a ser 0, por lo cual estos son despedidos y derivados a otros mercados, como aquellos no
fiscalizados, o al desempleo o retiro de la fuerza laboral (Neumark & Wascher, 2008). La

4
magnitud de la menor contratación de trabajadores depende de la diferencia entre el
salario de equilibrio anterior y el mínimo, la proporción de trabajadores en el costo total
de la empresa, la elasticidad precio de la demanda del producto y la posibilidad de
sustitución respecto a otros factores de producción (Stigler, 1946; Hamermesh, 1993).

En este mercado, la posibilidad de un aumento en la productividad de estos trabajadores


no es alta, dado que no existe mucho espacio para la innovación en empresas que
presentan estas características dada su relación respecto a la competitividad en el mercado
de bienes. Por ello, ante una introducción del salario mínimo, el producto agregado de las
empresas disminuye (Hamermesh, 1993).

Por otro lado, la literatura teórica introdujo el planteamiento de escenarios en los cuales
el efecto es distinto al planteado en competencia perfecta. En primer lugar, se desarrolla
la idea del poder de negociación de las empresas y su impacto en la forma de contratación
de los trabajadores. La estructura de mercado monopsónica plantea ese poder de
negociación de la empresa hacia los trabajadores, aunque la literatura teórica plantea otros
mecanismos de poder de negociación como la reputación institucional de la empresa o la
necesidad del trabajador por pertenecer a la industria. En este escenario, el salario pagado
y la contratación de trabajadores es menor al equilibrio en competencia perfecta
(Manning, 2005). Partiendo de dicho escenario, el salario mínimo provoca un efecto
positivo sobre la contratación de trabajadores siempre y cuando este no represente
magnitud relativamente tan alta (Brown, Gilroy, & Kohen, 1982). Adicionalmente,
provoca un aumento en la producción de las empresas a partir del aumento de trabajadores
(Stigler, 1946).

En segundo lugar, se parte de características propias del proceso de contratación, el cual


es necesariamente dinámico y afecta el equilibrio del mercado laboral (Lester, 1960).
Como primer punto de este aspecto, el mecanismo de salarios de eficiencia provoca un
aumento en el número de trabajadores demandados incluso sin considerar el
planteamiento monopsónico (Rebitzer & Taylor, 1995). Este explica que, ante el mayor
pago por unidad de trabajo, se plantea un filtro para los trabajadores con mayor
productividad en el grupo de menos productivos, lo cual conlleva a una mayor demanda
por parte del empleador en búsqueda de maximizar sus beneficios (Hirsch, Kaufman, &
Zelenska, 2015).

5
Por otro lado, contrastando la teoría de competencia perfecta, los procesos de
contratación podrían ser afectados por la subida de salario mínimo; no obstante, pueden
presentar un efecto no significativo sobre la contratación de trabajadores de bajos
salarios. Ello se explica a partir de la presencia de la inflación como mecanismo de
reducción del valor real del salario mínimo, el cual suele ser planteado en términos
nominales (Pissarides, 2020). Sobre ello, el efecto sobre el empleo de trabajadores de
baja productividad se encuentra difuso en la teoría, y depende fuertemente de las
condiciones enfrentadas por las empresas demandantes de trabajo.

Adicionalmente al efecto directo analizado sobre el empleo en el mercado laboral, las


empresas toman decisiones de ajuste ante la política de salario mínimo, guiadas por
cambios reales en el pago a los trabajadores. Como primera medida, se plantea el
intercambio del trabajo más caro respecto a alternativas relativamente más baratas
después de la política. Este intercambio permite la mitigación del efecto negativo de la
política sobre los costos de la empresa, considerando que se busca una producción
objetivo (Ashenfelter & Smith, 1979).

Esta gama de alternativas incluye a los trabajadores más productivos, en caso su salario
sea reducido relativamente al pagado a aquellos con baja productividad, especialmente
en trabajadores con baja experiencia (Ahn, Arcidiacono, & Wessels, 2011).
Adicionalmente, el incremento de otros factores de producción puede incrementar su
productividad respecto al escenario con trabajadores poco productivos e indirectamente
incrementar su función de demanda y el número de horas empleadas por la empresa
(Hamermesh, 1993).

La segunda medida para la mitigación de la reducción de beneficios es el aumento de


precios. En competencia perfecta, el salario mínimo afecta a todas las empresas en la
misma magnitud, por lo cual el aumento de costos en las empresas provoca un aumento
de precios para mantener la relación de equilibrio. Mientras que, en caso las empresas
sean heterogéneas, el aumento de precios aún representa un aspecto de mitigación del
efecto negativo en los beneficios. Este aumento depende principalmente de la elasticidad
precio de la demanda del producto y la elasticidad costo marginal - producto (Aaronson
& French, Product Market Evidence on the Employment Effects of the Minimum Wage,
2007).

6
A partir de estos modelos y teorías desarrolladas, se concluye que el salario mínimo
produce un aumento en el salario promedio pagado por las empresas; asimismo, provoca
un cambio en la adquisición de los factores de producción por parte de las empresas,
principalmente de los trabajadores de baja productividad, y un aumento en el costo total.
Esto produce cambios en los procesos de contratación de estos trabajadores y los precios
del bien producido. Estos cambios dependen principalmente del entorno de la empresa,
principalmente del grado de competencia en el mercado laboral y en el mercado de
bienes, además de su función de producción y la eficiencia sobre la cual producía con
anterioridad al cambio.

CAPÍTULO II. REVISIÓN EMPÍRICA

La teoría económica desarrollada respecto al salario mínimo y su impacto sobre las


variables asociadas al mercado laboral ha conllevado a diferentes estudios desarrollados
en países a partir de principalmente datos administrativos. Esta secuencia de estudios
sobre el salario mínimo empleaba en sus inicios una metodología que solo consideraba
como variable dependiente la magnitud del salario mínimo.

En contraposición con esos estudios y utilizando la noción de segregación de mercados,


la corriente de estudios más reciente plantea la construcción de grupos de tratamiento y
control, los cuales permiten analizar la diferencia en la sensibilidad de los trabajadores
ante la introducción de un salario mínimo.

Ambas formas de investigación buscan estimar principalmente la elasticidad del empleo


respecto al salario mínimo, de tal forma que se pueda analizar el cambio en la fuerza
laboral y sus transiciones al introducir o aumentar dicho mínimo. Así, este capítulo va a
presentar las distintas formas de medir el cambio en el salario mínimo para hallar un
impacto causal, y las principales conclusiones respecto al cambio en la situación en los
agentes del mercado laboral.

2.1 Efecto sobre el Salario y Empleo

Los estudios del impacto de los cambios en el salario mínimo sobre el mercado laboral
fueron retomados con fuerza a partir de la metodología y los resultados encontrados en
los estudios de Card & Krueger (1994; 2000). Los autores, a diferencia de la teoría
propuesta en un entorno de competencia perfecta, concluyeron que un aumento en el
salario mínimo no provocaba estadísticamente una disminución en el empleo a través de

7
la comparación entre el estado de Nueva Jersey respecto al estado de Pensilvania1. Su
metodología solo planteaba la creación de una variable dicotómica en caso el
establecimiento analizado se encontraba en Nueva Jersey, estado en el cual se realizó el
aumento del salario mínimo, y 0 si se encontraba en un subgrupo de estados en
Pensilvania, estado geográficamente contiguo al tratado.

De esta forma, a pesar de no poder concluir un impacto positivo del salario mínimo sobre
la probabilidad de ser empleado y el empleo demandado por las empresas, los estudios
permitieron la apertura de la discusión sobre la verdadera naturaleza del impacto y, sobre
ello, otros autores debatieron las condiciones relevantes para determinarla.

En la literatura internacional, la mayoría de los estudios fueron planteados para medir el


impacto de cambios continuos en el salario, y no solo el análisis de un cambio como el
realizado anteriormente. En primer lugar, se analiza estudios desarrollados en América
Latina, con el objetivo de evaluar las diferentes metodologías empleadas a partir del
contexto del país. Estos estudios estaban centrados principalmente en el impacto del
salario mínimo sobre la inequidad salarial y el número de empleados, considerando que
la política debe representar un beneficio para la población con ingresos menores.

Respecto a la inequidad salarial, el estudio que desarrolla una síntesis de los hallazgos
fue desarrollado por Maurizio & Vázquez (2016). Este evalúa el efecto del aumento en
el salario mínimo en Argentina, Brasil, Chile y Uruguay a partir de la construcción de
una distribución del salario real contrafactual para el entorno antes de la política2. Esta
metodología asume que solo los trabajadores que se encuentran por debajo del salario
mínimo propuesto son afectados, un supuesto debatido en la literatura. A partir de ese
supuesto, los cambios en el salario mínimo provocan una disminución significativa de la
inequidad salarial en Brasil, Argentina y Chile.

Los supuestos relacionados a la distribución del salario son relevantes para el estudio del
impacto de cambios en el salario mínimo. Estudios en Perú plantean que, ante la alta
concentración de salarios alrededor del mínimo y la similitud en las características de
trabajadores por encima y por debajo de dicho valor, este supuesto no es adecuado y el

1
El grupo de control consiste en siete o catorce condados dentro del estado, los cuales se encuentran
geográficamente más cerca del estado de Nueva Jersey.
2
La distribución contrafactual es construida a partir de un método semiparamétrico que plantea una
situación del salario real con el contexto económico del período anterior al aumento del salario mínimo,
salvo la inclusión del salario mínimo posterior al aumento deflactado.

8
efecto puede ser hallado a partir del salario mínimo real como una variable dependiente.
Esta literatura utiliza información de la Encuesta Permanente de Empleo (EPE) para Lima
Metropolitana3. Céspedes (2003) concluye que el cambio de la Remuneración Mínima
Vital causa a lo Granger cambios en el salario promedio. Adicionalmente, el impacto
sobre la distribución de salarios e ingresos refleja una distribución favorable para aquellos
trabajadores con menores recursos, a pesar del efecto negativo sobre la probabilidad de
mantenerse empleado a partir del aumento en el salario mínimo. Por otro lado, Céspedes
& Sánchez (2013) evalúan el efecto de la Remuneración Mínima Vital sobre los ingresos
del trabajador y su probabilidad de retener su trabajo después de tres meses respecto a
tener un nuevo trabajo o estar desempleado, o de retener un trabajo formal respecto a
tener uno informal4, estar desempleo o estar inactivo en el mercado laboral. Los autores
encuentran que el ingreso aumenta significativamente ante el incremento del salario
mínimo, al igual que la probabilidad de cambiar de trabajo después de un aumento en el
salario mínimo; y disminuye significativamente la probabilidad de estar empleado. No
obstante, las otras transiciones no presentan un efecto significativo del salario mínimo.

Estos estudios solo analizan el efecto promedio, incluyendo a trabajadores no afectados


por el salario mínimo. Por ello, se busca resolver este hecho a partir de otro grupo de
estudios realizados en Perú. Jaramillo (2012) evalúa el cambio en el salario percibido por
los trabajadores y la probabilidad de mantenerse empleado a partir de un cambio en la
Remuneración Mínima Vital. Adicionalmente, analiza la diferencia entre el efecto en seis
diferentes grupos, los cuales son obtenidos a partir del ratio entre el ingreso obtenido por
el trabajador y la RMV vigente. El estudio no haya resultados significativos respecto al
impacto sobre los salarios, dado que existe una alta de incumplimiento de la política en
el país. Respecto al empleo, se haya un incremento estadísticamente significativo solo
para aquellos asalariados informales cuyos ingresos estaban entre 1.5 y 2.5 veces la
RMV, y resultados más débiles estadísticamente en aquellos asalariados formales cuyos
ingresos se encontraban entre 0.6 y 0.9 la RMV.

3
La información de esta encuesta considera trimestres móviles de información.
4
La definición de formalidad radica en el uso de una variable proxy, que mide si el trabajador posee un
seguro de salud.

9
Adicionalmente, este estudio permite comparar resultados de las metodologías utilizadas
anteriormente para distinguir grupos de tratamiento y control5. Jaramillo & López (2006)
presentan resultados similares a los hallados por Jaramillo (2012) en términos de ingreso,
pero el análisis de la probabilidad de retener el empleo plantea un efecto negativo y
significativo para los asalariados informales con ingresos entre las 0.9 y 2 veces la RMV.
Este hallazgo es similar a la conclusión de del Valle (2009), cuya metodología consiste
en un modelo de diferencias en diferencias a partir de los grupos de control y tratamiento
definidos anteriormente, y una variable dicotómica que refleja la temporalidad de la
encuesta respecto al cambio en el salario mínimo en los años 2003 y 2006.
Adicionalmente, la autora plantea que el aumento del MW produce una disminución de
la probabilidad de mantener un empleo en el sector informal de la economía, un resultado
adecuado considerando el aumento de empleo del sector formal y el mayor incentivo a
abandonar el sector informal (del Valle, 2009).

Esta diferencia de resultados radica en función de la política analizada por cada estudio.
El primero plantea el análisis de todos los movimientos del salario mínimo en la década
de los 2000, mientras que los otros solo analizan un movimiento específico.
Considerando la metodología de formación de grupos de tratamiento y control, la
designación para cada individuo es más clara en el caso de análisis de un solo evento, ya
que se utiliza la temporalidad de las encuestas para definir el tratamiento. Por ello, el
análisis del impacto del salario mínimo a partir de estas metodologías no presenta bases
empíricas adecuadas, por lo cual se debe analizar otros procesos para hallar un impacto
considerando todos los movimientos del salario mínimo real y los cambios exógenos en
su política.

Sobre la base de este hecho y bases de datos más adecuadas, la literatura internacional ha
evolucionado para analizar el impacto del salario mínimo en economías desarrolladas a
través de la construcción de grupos con distinta sensibilidad a los cambios en el salario
mínimo y la comparación estadística del cambio en sus variables. El planteamiento más
común es segregar a los individuos analizados e grupos etarios. Esto responde a la mayor
proporción de jóvenes trabajadores afectados por el salario mínimo y su fragilidad dado
el menor tiempo de trabajo en la empresa. La comparación de los jóvenes respecto a otros

5
Los estudios mencionados plantean que el grupo de tratamiento consiste en aquellos trabajadores que
experimentaron el cambio de RMV entre las dos entrevistas utilizadas en la muestra; mientras que el grupo
de control consiste en los trabajadores que enfrentaron la misma RMV en ambas entrevistas.

10
cohortes podría no mostrar realmente el efecto del salario mínimo, considerando la
posible concentración de los salarios de otras edades alrededor del salario mínimo. El
estudio más resaltante que evalúa esta comparación es desarrollado por Pereira (2003),
dado que su análisis contempla el cambio en la política de salario mínimo para jóvenes
entre 18 y 19 años realizada en 19876. Este cambio responde a un evento exógeno para
el modelo, dado que su razón radica en el cambio en la mayoría de edad en el país de 21
a 18 años (Pereira, 2003).

La comparación entre el crecimiento de los salarios reales por hora y del número de
empleados de cada firma entre el grupo de edad afectado, y los grupos de edad de 20 a
25 años y de 30 a 35 años fue realizado a través de variables dicotómicas, y se encuentra
que el salario real de los trabajadores del grupo afectado presentó un crecimiento
significativamente más alto incluso dos años después de la política; no obstante, el
empleo de estos trabajadores disminuyó significativamente en términos de número de
empleados y horas trabajadas, y fue reemplazado principalmente por trabajadores entre
20 y 25 años, independientemente si se considera las empresas salientes o entrantes como
parte del análisis7 (Pereira, 2003).

Este análisis puede demostrar que realmente existe un impacto negativo sobre el empleo
a partir de la subida del salario mínimo; no obstante, es necesario introducir la interacción
entre esta segregación por edad y la propensión de las empresas demandantes de ser
afectadas por el salario mínimo para analizar realmente el efecto a partir de su toma de
decisiones. En el estudio de Giuliano (2013), se evalúa aumentos de salario mínimo en el
año 1997 a partir de una ley federal en Estados Unidos8. En la metodología, se mide el
nivel de sensibilidad de la empresa hacia el salario mínimo a través de la diferencia entre
el salario promedio y el próximo salario mínimo en cada tienda analizada9.

6
Antes del año 1987, el salario mínimo para los trabajadores entre 18 y 19 años era igual al 75% del mínimo
general. No obstante, a partir del 1 de enero de dicho año, el salario se establece como igual para todos los
trabajadores de al menos 18 años.
7
Una potencial fuente de sesgo en el coeficiente estimado es la entrada y salida de empresas, de tal forma
que no presentan información en todo el período de análisis y no son parte de los datos en las regresiones
de panel. Por ello, se utiliza una proyección del número de trabajadores a través de las características de
las empresas entrantes y salientes, con el objetivo de que estas fueran consideradas en el análisis y los
resultados muestran un efecto ligeramente menor en valor absoluto, pero significativo.
8
Cada estado en Estados Unidos puede plantear un salario mínimo en sus política, y las empresas deben
obedecer sus contratación en función al máximo entre el salario mínimo propuesto por cada estado y por
la ley federal.
9
En la definición de las brechas encontradas en los distintos estudios, en caso el salario se encuentre por
encima del salario mínimo próximo, la brecha toma un valor de 0.

11
Sobre ello, la autora concluye que la política de salario mínimo presenta un mayor
impacto sobre el salario promedio en las tiendas con mayor brecha respecto a aquellas
con menor brecha10, y se resalta el aumento del salario relativo de los jóvenes (16 – 19
años) respecto al resto de grupo etario ante dicha política, tal como plantea Pereira (2003).
No obstante, Giuliano (2013) concluye que un incremento de dicho salario relativo
aumenta el empleo en jóvenes y su participación en la masa laboral de una tienda
promedio debido al aumento en el salario relativo11.

Este resultado es opuesto a lo encontrado por Pereira (2003) para el caso de Portugal,
incluso en su especificación al interactuar las variables dicotómicas de grupos etarios con
una variable que refleja la sensibilidad ante la política por parte de la empresa analizada12.
Estos efectos opuestos responden a la situación de las empresas analizadas y al cambio
en los salarios de ambos grupos etarios. El mecanismo que menciona Giuliano (2013) se
basa en la relación entre el salario relativo entre grupos etarios y la productividad de los
postulantes a los puestos de trabajo.

En el caso de las empresas que ofrecen un salario promedio más bajo, el salario relativo
entre jóvenes y adultos no cambia en gran medida ante la política de salario mínimo dado
el aumento de los salarios de ambos grupos etarios, por lo cual el impacto sobre el empleo
de jóvenes es nulo o negativo. Por otro lado, si las empresas ofrecen un salario promedio
más alto, el salario de jóvenes aumenta en mayor proporción y, por ello, el salario relativo
aumenta significativamente ante la política de salario mínimo. En ese caso, el salario
relativo más alto incentiva a los trabajadores jóvenes más productivos a postular y, a
partir de dicho aumento de productividad promedio en los candidatos, las empresas están
más incentivadas a emplear jóvenes (Giuliano, 2013).

Este análisis plantea que los jóvenes son más propensos a ser afectados por una política
de salario mínimo, y que esta tiene un efecto significativo en la composición etaria de la
masa laboral; no obstante, no hay un consentimiento del efecto y se presentan
explicaciones de acuerdo con las características de los empleados y las empresas. Por otro
lado, el análisis de segregación de los trabajadores se puede realizar mediante una

10
Este resultado se cumple tanto en la especificación de la brecha promedio como en la brecha de salario
relativo. Esta última mide qué tanto más cambia el salario de un joven respecto al de un adulto ante el
aumento del salario mínimo propuesto en la política.
11
En caso los salarios de jóvenes y adultos crecieran en la misma tasa, el empleo de jóvenes disminuiría.
12
La variable es una dicotómica igual a 1 si la empresa paga salarios a jóvenes mayores a su mínimo en el
año 1986, pero menores que el pagado a los adultos.

12
separación a partir de la distribución de salarios, con el objetivo de ser utilizada como
medición de la sensibilidad ante la política.

Centeno, Duarte, & Novo (2011) realizaron una separación de la muestra en seis grupos
de trabajadores de acuerdo con su salario. Así, los dos primeros grupos corresponden a
trabajadores con un salario por 30 días efectivos de trabajo menor al salario mínimo en
el año 2007, donde el primero es conformado por aquellos trabajadores que cobraban el
salario mínimo actual. Adicionalmente, los otros cuatro grupos están relacionados a los
cuartiles de la distribución de salarios, siendo el tercer grupo asociado a los trabajadores
con salario dentro del primer cuartil que no cumplan las condiciones de los dos primeros
grupos. Esta forma de denotar el tratamiento del salario mínimo responde a las rigideces
encontradas en el mercado laboral, en el cual el salario no cambia regularmente en el
tiempo13.

A partir de este planteamiento, se concluye que el salario de los dos primeros grupos
incrementa a partir de la imposición del salario mínimo, una conclusión adecuada, pero
la probabilidad de seguir empleado cae significativamente más incluso respecto al tercer
grupo. Este efecto es magnificado si se analiza en trabajadores menores a 25 años, en los
cuales la probabilidad de los seis grupos disminuye en mayor proporción, un efecto
similar al encontrado en el estudio de Pereira (2003).

Adicionalmente, se encuentra que el salario de los otros tres grupos disminuye


significativamente en una baja proporción, a pesar de no ser directamente afectados por
el salario mínimo, al igual que su probabilidad de empleo (Centeno, Duarte, & Novo,
2011). Este resultado muestra un efecto que podría afectar las evaluaciones de impacto
que analizan grupos de tratamiento y control a partir de la distribución del salario, por lo
cual se requiere pruebas complementarias para asegurar la exogeneidad en el análisis.

Este planteamiento es desarrollo por Dickens, Riley, & Wilkinson (2015) a partir de
información administrativa para analizar el nivel del salario mínimo desde abril del año
1999, y sus constantes subidas en los siguientes años en el mes de octubre en el Reino
Unido14. La distinción del estudio radica en el corte utilizado para separar los grupos de

13
Los grupos fueron definidos a partir de la distribución en el año 2006 respecto al salario mínimo en el
año 2007, dado que en ese año se propuso e implementó una política para un mayor crecimiento del salario
mínimo. Esta política representa un aumento significativo en el salario mínimo real, dado que en los años
anteriores el nominal solo incrementaba indexado a la inflación.
14
La estimación utiliza el período entre los años 1994 y 1997 como período base.

13
tratamiento y control. El grupo de tratamiento consiste en los trabajadores que cobran un
salario por hora mayor al salario mínimo vigente, pero menor al salario mínimo planteado
en el siguiente octubre15. Asimismo, el grupo de control consiste en los trabajadores por
encima del salario mínimo hasta un máximo de 10%.

A través de una estimación de diferencias en diferencias, la probabilidad de mantener el


empleo disminuye significativamente para mujeres con trabajos a tiempo parcial, y un
efecto no significativo en los trabajadores a tiempo completo. Adicionalmente, a partir
de lo anteriormente hallado respecto al efecto sobre los grupos por encima del salario
mínimo, se utiliza dos análisis de robustez16 para conocer si el cambio de comportamiento
en el año 1999 es clave para el efecto del salario mínimo, y para disminuir los posibles
efectos de derrame encontrados en el grupo de control17. Los resultados muestran que el
efecto solo es significativo al analizar el verdadero año de tratamiento (1999), y que el
grupo de control alternativo ofrece los mismos resultados que la especificación principal.
Estas pruebas, principalmente la primera, parecen indicar el hallazgo de causalidad en el
análisis; no obstante, solo se halla el efecto del cambio de comportamiento del salario
mínimo a partir de la introducción de la política, a diferencia de los anteriores que
planteaban un grado de sensibilidad.

Sobre esta idea, siguiendo la metodología planteada por Card & Krueger (1994; 2000),
diversos autores han aprovechado la información disponible y la naturaleza de la política
del salario mínimo para realizar un análisis espacial y estimar la magnitud del impacto
en el empleo y los salarios. En Alemania, los datos administrativos por distritos
permitieron el desarrollo del estudio de vom Berge & Frings (2020), los cuales evaluaron
la introducción del salario mínimo en el año 1997 y su crecimiento en los siguientes años,
diferenciando el análisis por Alemania Este y Oeste18. Para ello, desarrollaron dos
metodologías para aprovechar la variación espacial para el análisis de los trabajadores
hombres a tiempo completo en el sector construcción, uno caracterizado por la presencia

15
La información anual por trabajador era reportada por el contratante en abril de cada año, por lo cual se
compara respecto al salario mínimo de octubre de dicho año. Adicionalmente, dada la temporalidad, el año
1999 se considera en el período posterior a la implementación del salario mínimo.
16
Se utiliza el año 1994 como período base para evaluar las tendencias paralelas entre los años 1995 y
1997, y se encuentra un efecto en el empleo no significativo para todos los grupos.
17
El grupo de control alternativo consiste en los trabajadores con un salario entre 10% y 20% superior al
salario mínimo planteado.
18
Las empresas en la zona Este pagaban menos en trabajo que aquellos en el Oeste, por lo cual estos estaban
menos interesados en el proceso de definición del salario mínimo y el efecto era relativamente más
exógeno.

14
de trabajadores con bajos salarios. La primera consiste en la inclusión de tendencias
propias de los distritos para limpiar diferencias estructurales en el crecimiento del
empleo, y la segunda evalúa la relación con distritos contiguos, a través de la medición
de efectos indirectos – cambios en un distrito afectan a los distritos contiguos – y la
comparación entre contiguos pares.

El grado de sensibilidad ante la política es definido por distrito como el porcentaje de


trabajadores en el sector construcción con un salario por debajo del mínimo en el distrito
en el período antes de su introducción o incremento, a diferencia de las otras
metodologías que las definían por empresa o trabajador. Esta medición permite
desarrollar las dos metodologías y medir el impacto a través de una interacción entre esta
variable y una dicotómica temporal igual a 1 si el año evaluado se encuentra post
tratamiento. La conclusión plantea que el salario mínimo solo presenta un efecto positivo
y significativo sobre el salario promedio en los distritos en Alemania Este, el cual es
robusto en todas las metodologías utilizadas y no presenta un efecto spillover entre
distritos contiguos (vom Berge & Frings, 2020).

Por otro lado, al introducir las tendencias asociadas a los mercados en las regiones, el
impacto del salario mínimo es negativo y significativo sobre el crecimiento del empleo
en un distrito promedio en Alemania Este. No obstante, este estudio presenta un posible
sesgo al alza en el efecto del empleo, dado que mide el crecimiento del empleo respecto
a otro sector similar (final exchanges) para mitigar el efecto del contexto de recesión
económica en el país. Por ello, un efecto negativo del salario mínimo sobre el empleo
pudo haberse propagado a dicho sector y, en la medición, no se encuentra un efecto
negativo claro en la primera especificación19 (vom Berge & Frings, 2020).

Este impacto fue estudiado a mayor profundidad por Okudaira, Takizawa, & Yamanouchi
(2019), los cuales analizaron el cambio estructural de la política del salario mínimo en
Japón en el año 200720. El grado de sensibilidad fue diseñado por planta como la
proporción de trabajadores con un salario máximo de 120% del siguiente salario
mínimo21. Este estudio introduce un análisis del impacto de cambios rezagados y futuros

19
Ambos sectores se encuentran categorizados en un mismo grupo, relacionado a la construcción, por lo
cual se cree que el efecto en empleo pudo haberse derramado entre los dos sectores.
20
Dentro de cada prefectura en Japón, equivalente a una región en Perú, el salario mínimo buscó compensar
el nivel de determinados beneficios sociales. Por ello, su política se volvió más exógena respecto a las
condiciones económicas locales posterior a dicho año.
21
Los cambios del salario mínimo en Japón se realizan en el mes de octubre de cada año, por lo cual los
autores pudieron ordenar correctamente la temporalidad de sus datos.

15
del salario mínimo real sobre el crecimiento del empleo, el cual permite caracterizar el
cambio y las transiciones en el mercado laboral. Sobre ello, se concluye que el impacto
del cambio en el salario mínimo en el período anterior sobre el empleo es negativo y
robusto. Esto permite conocer que el ajuste del número de empleados inmediato no
representa la mayor proporción del impacto, sino que el proceso de contratación se ve
afectado de forma dinámica.

Este análisis dinámico de las transiciones de los empleados potenciales y efectivos es


desarrollado en la literatura a través de la inclusión de rezagos en la estimación. Brochu
& Green (2013) aprovecharon la variabilidad temporal y por provincias del salario
mínimo de Canadá para analizar diferentes ratios asociados a la transición de empleos
por provincia ante el nivel de salario mínimo con datos mensuales, en una estimación que
presenta diferenciación por grupos y la inclusión de valores rezagos del salario mínimo
para evaluar la temporalidad del efecto. Sobre ello, se encuentra que el salario mínimo
reduce significativamente el ratio de separación de aquellos con un tiempo menor a 6
meses en su respectivo trabajo, explicado principalmente por la reducción significativa
de despidos. Adicionalmente, el salario mínimo presenta un efecto negativo y
significativo en el porcentaje de personas contratadas en una provincia promedio,
especialmente en mujeres y adolescentes. Dicho efecto es gradual y presenta una
magnitud significativa aunque el aumento se haya realizado el año anterior respecto a la
contratación. Por otro lado, se plantea una disminución significativa en el porcentaje de
personas que estaban fuera del mercado laboral y se pusieron a buscar trabajo a partir del
aumento del salario mínimo, un efecto que persiste en al menos un año (Brochu & Green,
2013).

Dichas conclusiones plantean que es más complicado entrar al mercado laboral,


especialmente para aquellos con un salario esperado similar al mínimo; no obstante, se
plantea una menor tendencia al despido de trabajadores con un tiempo menor a seis meses
en la empresa. Estos resultados serían positivos para un trabajador; no obstante, está
planteado a partir de una legislación perteneciente a Canadá, en la cual es necesario el
pago de todo el salario mínimo ante un despido en el período de prueba de trabajo (Brochu
& Green, 2013).

Por dicha razón, se analizan diferentes estudios para hallar indicios respecto a este
impacto dinámico del salario mínimo sobre la posibilidad de estar empleado para grupos

16
determinados. Por un lado, se plantea la posibilidad de ser reemplazados a partir del
cambio en procesos de la empresa. El estudio desarrollado por Lordan & Neumark (2018)
analiza el impacto del salario mínimo en el desarrollo de actividades potencialmente
automatizables y en la probabilidad de mantenerse empleado. El análisis se realiza para
trabajadores de baja calidad, que realizan actividades automatizables, para disminuir la
potencial endogeneidad22 en el estudio. Los autores concluyen que el porcentaje de
trabajos automatizables en las distintas industrias disminuye ante el aumento del salario
mínimo, y que los grupos etarios más afectados por la subida del salario mínimo en ese
aspecto son los trabajadores menores a 25 años o mayores a 40 años.

Por otro lado, el aumento del salario mínimo provoca una disminución en la probabilidad
de conservar el empleo, en particular para los trabajadores menores a 25 años.
Adicionalmente, resalta el traslado de los trabajadores menos habilidosos a los sectores
de retail y servicios ante la subida del salario mínimo. Por último, el aumento del salario
mínimo impacta positivamente en la conservación del empleo para aquellos trabajadores
de alto rendimiento debido a la automatización de las actividades. Cabe resaltar que este
efecto es no significativo para los trabajadores mayores a 40 años, y se plantea que la
razón radica en su menor posibilidad de aprender los procesos de automatización (Lordan
& Neumark, 2018).

Los hallazgos mostrados demuestran la existencia de un grupo de trabajadores más


sensible ante un aumento del salario mínimo. Esta fragilidad puede perdurar en caso la
posibilidad de acumular conocimiento o capital humano disminuya. Hara (2017) evalúa
el impacto del salario mínimo sobre el entrenamiento formal provisto por la empresa y el
desarrollado por el mismo trabajador. Para ello, utiliza los datos de las trabajadoras
mujeres menores de 50 años en Japón a través de una metodología que utiliza tres
diferentes fuentes de variabilidad: variación respecto al tiempo, variación entre las
prefecturas, y la separación de la muestra a partir del nivel de educación23. Sobre ello,
halla una disminución significativa en estos entrenamientos por parte de las trabajadoras
con menor nivel de educación, conclusión que es robusta ante el análisis de empresas con
menor escala. Adicionalmente, no se halla un porcentaje suficiente de hombres afectados

22
Esta endogeneidad podría surgir si es que los trabajadores pertenecen al grupo de interés que influye en
la realización del salario mínimo en Estados Unidos; no obstante, los de menor habilidad presentan menor
probabilidad de tener injerencia en ese proceso.
23
Se espera que las mujeres con una educación de senior high school o menor sean más afectadas por el
aumento de un salario mínimo.

17
por la política, por lo cual se utiliza como prueba placebo y no se halla un efecto
significativo (Hara, 2017).

En síntesis, estos resultados confirman lo encontrado en los modelos teóricos respecto al


impacto del salario mínimo sobre los empleados dentro del mercado laboral. En primer
lugar, grupos de trabajadores con determinadas características como menor educación y
una edad temprana son más sensibles ante los cambios en el salario mínimo real. No
obstante, según ciertos estudios, este cambio representa una mejora a corto plazo de la
situación de los grupos con menor productividad a partir del aumento de la productividad
percibida por parte de las empresas o el esquema monopsónico de la industria.

Aun así, según la literatura, el efecto a largo plazo es negativo considerando las menores
posibilidades del desarrollo del capital humano y la sustitución de este grupo de
trabajadores por otros factores productivos por parte de las empresas. Este cambio
realizado por las empresas puede afectar indirectamente a los trabajadores de mayor
productividad, los cuales no presentan un efecto directo a partir de la subida de salarios,
pero sí pueden ser afectados por la migración de recursos a otros factores de producción
o el cambio en el salario relativo con los trabajadores de menor productividad.

2.2 Efecto sobre el Beneficio de los Empleadores

Como menciona la sección anterior, el salario mínimo puede producir cambios en la


estructura de la masa laboral y de otros factores productivos. Estos cambios tienen
consecuencias sobre otras decisiones de las empresas, las cuales posteriormente van a
cambiar sus beneficios.

En primer lugar, el estudio de Harasztosi & Lindner (2019) analiza la sustitución del
trabajo por otros componentes productivos a partir del aumento en el salario mínimo. El
análisis es realizado en Hungría, país en el cual sucedieron incrementos arbitrarios en el
salario mínimo en los años 2001 y 2002. El estudio mide el grado de sensibilidad ante la
política como la proporción de trabajadores en la empresa en el año 2000 que presentan
un salario menor al mínimo en el año 2002, y analiza el crecimiento de las variables
relevantes para el modelo de demanda Hicks – Marshall respecto al año 200024.

24
Las variables analizadas por el estudio son el salario promedio, el costo total de la empresa, y las
demandas de la empresa por trabajo, materiales (insumos) y capital.

18
Los autores concluyen que el grado de sustitución entre el capital y el trabajo es más alto
que el grado entre los materiales y el trabajo, el cual incluso presenta una magnitud
estadísticamente similar a 0. No obstante, en el país analizado, las empresas no presentan
una alta proporción de gasto en materiales respecto al costo total, por lo cual el ajuste es
más significativo a través del capital. Aun así, la relevancia del trabajo es alta, por lo cual
el salario mínimo incrementa significativamente el costo total de la empresa (Harasztosi
& Lindner, 2019).

Este impacto no deseado por la empresa provoca la necesidad de realizar un ajuste


distinto para mitigar el efecto sobre los beneficios. Por ello, las empresas con cierto poder
de mercado realizan cambios en el precio para incrementar el ingreso marginal por
producto. Aaronson (2001) utiliza datos mensuales de restaurantes en Canadá y Estados
Unidos para hallar que los precios aumentan significativamente en dicho sector en el
mismo o próximo trimestre ante el aumento del salario mínimo. Este resultado es
adecuado con el análisis realizado por Harasztosi & Lindner (2019), los cuales encuentran
que aproximadamente 75% del aumento del costo total es pagado a partir del aumento de
precios, al menos en el sector manufactura.

A pesar de los mecanismos de mitigación del efecto adverso, los beneficios tienden a
disminuir. Draca, Machin, & van Reenen (2011) desarrollan el uso de información a nivel
de empresa y complementada con información a nivel de trabajador para definir como
grupo de tratamiento a las empresas que pagan una remuneración menor a 12 mil euros
en el año contable anterior a la introducción en el salario mínimo25. Adicionalmente, el
grupo de control considera una remuneración total mayor a 12 mil euros, pero menor a
20 mil euros en dicho año26. Sobre ello, se plantea una estimación de diferencias en
diferencias interactuando esta variable dicotómica y una variable temporal que indica si
el salario mínimo se encuentra en funcionamiento27, sobre ratio de beneficios por ventas.

25
El estudio considera relevante el año fiscal que posee cada empresa para reportar sus ingresos. Solo se
considera empresas cuyo año fiscal finaliza el 31 de Marzo, dado que la introducción del salario mínimo
fue realizada el 1 de Abril del año 1999.
26
El corte para la selección del grupo control es derivado de los datos, ya que es la mediana de la
remuneración total realizadas por las empresas en la muestra. No obstante, se realiza un análisis del pago
por hora a los trabajadores y, en promedio, era solo un poco mayor al salario mínimo propuesto (3.9 euros
por hora para un trabajador a tiempo completo).
27
La especificación principal no considera un efecto distinto de acuerdo con la magnitud del salario mínimo
respecto al salario promedio pagado por la empresa. Ello provoca que las dos subidas del salario mínimo
en los dos siguientes años puedan tener efectos reflejados en los efectos temporales agregados en la
regresión.

19
Los autores hallaron que la tasa de crecimiento de su margen de beneficios presentó una
reducción respecto al grupo de control definido. Este efecto hallado en el ratio de
beneficios es puesto a prueba a partir de un análisis de diferentes cortes28 y una prueba
placebo29. El efecto negativo sobre los beneficios es robusto para cualquier corte
definido, y la prueba indica que no existe un efecto significativo; por lo cual la conclusión
realizada está considerando solo la política y no alguna diferencia estructural entre los
grupos de análisis. Adicionalmente, a partir de una aproximación del índice de Lerner, se
concluye que este efecto negativo y significativo sobre el margen de beneficios solo se
cumple para aquellas industrias con un índice mayor a la media. Por lo tanto, las empresas
con beneficios extraordinarios son afectadas por el salario mínimo dadas las limitaciones
en traspasar completamente el mayor costo a los consumidores (Draca, Machin, & van
Reenen, 2011).

Así, las empresas demandantes de trabajo son significativamente afectadas a partir de los
cambios en el salario mínimo a través del diferencial en el ingreso y costo. Como
adicional, la literatura inglesa analiza el cambio en la capitalización de las empresas en
el mercado bursátil. Bell & Machin (2018) utilizaron la metodología desarrollada por
Draca, Machin, & van Reenen (2011) para analizar el efecto de un anuncio del incremento
del salario mínimo sobre el componente no esperado del retorno de las empresas. Este
efecto es negativo y significativo en los cinco días después del anuncio, y se estabiliza
posteriormente en un precio menor a las empresas en el grupo de control30.
Adicionalmente, este efecto es mayor en las empresas que presentan una alta proporción
de pago a trabajadores respecto al costo total o que pertenecen a industrias con un índice
de Lerner menor a la mediana. No obstante, a pesar de la significancia estadística, los
resultados no se consideran tan fiables dada la composición de los datos31.

En síntesis, las empresas demandantes de trabajo presentan mecanismos de ajuste ante


los cambios en el salario mínimo. Aun cuando las empresas sustituyen significativamente
el empleo por otros factores productivos e incrementan el precio, el margen de beneficios
de las empresas más sensibles a la política disminuye significativamente e incluso el

28
Se definieron una serie de cortes entre 10 y 15 mil euros con intervalos de 100 euros.
29
La estimación radica en utilizar una muestra de años entre 1993 y 1999, y asumir que la política sucedió
en el año 1996. De esta forma, se espera que el resultado sea no significativo.
30
El retorno no esperado o anormal es definido como la diferencia entre el retorno efectivo y una estimación
del retorno considerando la información de la empresa previo al anuncio de la política del salario mínimo.
31
Las estimaciones de este estudio solo consideran 20 empresas como grupo de tratamiento dadas las
condiciones impuestas para empresas pertenecientes al mercado bursátil en el Reino Unido.

20
precio de su acción en el mercado bursátil y, a partir de ello, su capital total. Cabe resaltar
que estos ajustes realizados impactan negativamente en los trabajadores más afectados
previamente identificados, no solo en la probabilidad de empleo, sino en la capacidad de
compra del salario obtenido a partir de la subida de precios.

21
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

En conclusión, la literatura empírica respecto al impacto de los cambios en el salario


mínimo real en variables asociadas al mercado laboral presenta un debate en términos de
metodología y resultados. En primer lugar, la metodología adecuada y más extendida por
la literatura plantea la interacción entre una variable que mida el grado de sensibilidad
del individuo analizado antes de los cambios estudiados en el salario mínimo real, y una
variable que mida la magnitud o el cambio del salario mínimo real en el tiempo. Esta
metodología permite caracterizar los cambios encontrados en el mercado laboral, y
asegurar la exogeneidad del impacto analizado a partir de pruebas placebo o análisis de
robustez. Adicionalmente, de acuerdo con la disponibilidad de información, se puede
introducir variabilidad a partir de las diferencias en las políticas de acuerdo con la
jurisdicción geográfica.

En segundo lugar, respecto a los resultados, existe un consenso respecto al aumento


significativo de los salarios a partir del aumento en el salario mínimo. Este tiende a
incrementar en mayor medida los salarios más bajos, no obstante, existe evidencia de un
efecto de derrame hacia los salarios más altos. Adicionalmente, el impacto sobre el
empleo es difuso y no presenta una dirección clara. Dicho impacto depende fuertemente
de las condiciones de mercado que enfrenta la empresa, y engloba cambios en las
condiciones de corto y largo plazo para los trabajadores. En particular, la literatura
plantea un consenso respecto a los grupos más sensibles hacia la política, los cuales son
trabajadores jóvenes y de baja experiencia laboral, mujeres o con menor educación.

Adicionalmente, el reemplazo del trabajo por otros factores productivos es un mecanismo


que posee una empresa para mitigar el efecto del mayor costo laboral sobre el beneficio,
el cual es ciertamente utilizado según la literatura. Por otro lado, las empresas con cierto
poder de mercado incrementan el precio con el mismo objetivo. No obstante, a pesar del
uso de ambos mecanismos, el margen de beneficios de las empresas disminuye
significativamente ante el aumento del salario mínimo, principalmente si se encuentra en
una industria con poder de mercado. Por último, además del efecto adverso en sus
beneficios, las empresas más sensibles a los cambios en el salario experimentan una
disminución en sus precios en el mercado bursátil, lo cual disminuye la capitalización de
la empresa y sus posibilidades para atraer patrimonio.

22
A partir de lo desarrollado, el principal conflicto para hallar el impacto del salario mínimo
es la disponibilidad de información desagregada para realizar un análisis. Incluso en
países desarrollados, la necesidad de contrastar información a nivel de empresa y
trabajador limita el tamaño de muestra y, en ciertos casos, provoca que el grupo de
tratamiento definido presente un número insuficiente de individuos para hallar
adecuadamente un impacto causal. Adicionalmente, de acuerdo con ciertos estudios,
existe problemas de censura en el análisis del salario mínimo, dado que en países no tan
desarrollados el salario se acumula en el mínimo; y de truncamiento endógeno en ciertos
estudios a partir del análisis únicamente del mercado formal. Sobre estos problemas, el
estudio puede presentar un sesgo, considerando que los empleados despedidos en el
mercado formal pueden ingresar al mercado informal para subsistir y su salario es
potencialmente menor al obtenido en el mercado formal antes del cambio en el mínimo.

Los problemas mencionados son más relevantes en el análisis del impacto en una
economía en vías de desarrollo y con un alto porcentaje de empresas informales como la
peruana. Por dicha razón, se recomienda analizar en Perú únicamente un cambio en el
salario mínimo y no plantear el análisis de cambios consecutivos en el salario mínimo
real, dado que no existe suficiente información para definir criterios de separación de los
individuos analizados en grupos de tratamiento y control.

Adicionalmente, es necesario realizar un contraste en la información obtenida por


trabajador y empresa. En el caso del trabajador, los estudios revisados utilizan la Encuesta
Permanente de Empleo (EPE) y uno realiza un análisis complementario a partir de la
Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO); no obstante, es necesario conectar los
individuos analizados de la EPE y la información a nivel de empresa encontrada en la
Encuesta Económica Anual (EEA) para definir un grado de sensibilidad de las empresas,
utilizando la información sobre el gasto y número de trabajadores. Sobre ello, es posible
caracterizar al menos la información de aquellos trabajadores en Lima Metropolitana en
empresas formales, lo cual es un primer paso para un correcto análisis del impacto de los
cambios en el salario mínimo. Por último, se plantea la posibilidad de un mejor análisis
en el futuro, dado que la EPEN32 recoge información fuera de Lima Metropolitana y
Callao desde el año 2022. Esta información va a permitir el uso de la metodología
adecuada antes explicada y la inferencia causal adecuada para esta política en el país.

32
Encuesta Permanente de Empleo Nacional.

23
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