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Cronica

Marily Barrios Pariacurí, una joven de 13 años de Pomahuaca, narra sus experiencias educativas desde la infancia hasta la secundaria, destacando los desafíos y aprendizajes en cada etapa. A pesar de las dificultades, como la pandemia de COVID-19, ha mantenido su compromiso con la educación y ha desarrollado un interés por la arquitectura. Su objetivo es terminar la secundaria con excelentes calificaciones y estudiar en una universidad de prestigio para convertirse en arquitecta.

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Cronica

Marily Barrios Pariacurí, una joven de 13 años de Pomahuaca, narra sus experiencias educativas desde la infancia hasta la secundaria, destacando los desafíos y aprendizajes en cada etapa. A pesar de las dificultades, como la pandemia de COVID-19, ha mantenido su compromiso con la educación y ha desarrollado un interés por la arquitectura. Su objetivo es terminar la secundaria con excelentes calificaciones y estudiar en una universidad de prestigio para convertirse en arquitecta.

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Voy a redactar sucesos ocurridos en mi vida cotidiana, diferentes vivencias y anécdotas

El horizonte de Marily: sueños y desafíos en mi vida


Vivo en Pomahuaca, un pequeño distrito de Jaén. Desde que tengo memoria, estos
paisajes me han inspirado y han servido de refugio. Mi nombre es Marily Barrios
Pariacurí tengo 13 años. Nací el 1 de marzo de 2011 en este hermoso pueblo rodeado
de montañas que lo protegen actualmente curso el segundo grado de secundaria en la
I.E N.º 16122, es un aula única, y aunque algunos pensarían que eso significa menos
oportunidades, para mi es un espacio lleno de desafíos y aprendizajes.
Soy hija única. Mis padres son Leidi Pariacuri Rinza y José Barrios Santos, ellos son
personas trabajadoras que han puesto todo su empeño en darme lo mejor.
Mi primer colegio:
Mis primeros recuerdos de la escuela son vagos, casi como un sueño borroso entre
risas colores y pequeños juegos. Tenía apenas tres años cuando entre a inicial en la I.E
N.º 009, mi uniforme me quedaba un poco grande de color vino, pero sin embargo me
sentía feliz, aunque no recuerdo como fue como fue el primer día de clases, logre hacer
muchos amigos con los que algunos sigue persistiendo la amistad, cuando se realizó mi
fiesta de promoción, mi mama me arreglo, me sentía muy bonita con un lindo vestido
de color palo rosa y me divertí mucho. Fue una etapa muy linda donde empecé a ser
sociable.
Mi experiencia en primaria
El salto inesperado en 2017 a primaria fue otra historia con 6 años de edad, deje a mis
compañeros de inicial, todo era nuevo y aparentaba ser más serio. El primer día de
clases fue un caos para mí, no conocía a nadie todas las caras eran extrañas, el aula
más amplia. Mi nueva maestra Merci era más estricta, pero nos enseñaba con
paciencia y mucho amor a leer y escribir correctamente, me costó una semana
adaptarme a la nueva rutina levantarme más temprano de lo adecuado, mi maestra de
primer grado fue como si me hubiera dado una llave para entender el mundo de los
libros. El recreo se convirtió en un momento sagrado y divertido para todos, salíamos
corriendo al patio y empezábamos a perseguirnos entre risas, dejando atrás todas las
lecciones aprendidas por unos minutos, lo más lindo era esa sensación de libertad,
aunque solo era por un rato. Así fue como empecé en primaria, en segundo de
primaria me enseñaba una nueva maestra llamada Sara, recuerdo que era muy linda y
paciente me enseñó a multiplicar y dividir ese fue uno de los mejores años para mí
porque asíamos diversas dinámicas y la maestra era compresiva, un año lleno de
experiencias, yo deseaba que sea mi maestra en tercer grado, pero lamentablemente
era una profesora nombrada. Al año siguiente regrese a clases muy triste pues de
nuevo iba tener otra maestra y no sabía cómo sería su personalidad, cuando la vi tuve
mucho miedo por que aparentaba ser mala, el primer día no quería volver ir al colegio
mi nueva maestra era Imelda, por cierto era una persona más estricta que mis
anteriores maestras ,me costó acostumbrarme a su forma de trabajo pero como en los
dos años anteriores sobresalí en todas las áreas, y ese año no me iba a quedar atrás,
seguí siendo la misma niña aplicada y responsable, muchas veces la maestra Imelda me
felicitaba por mi excelente desempeño, lo único que sabia hasta ese entonces era que
está dispuesta a siempre dar lo mejor de mí, termine el tercer grado orgullosa de mí
misma lista para cuarto de primaria, algo inesperado ocurrió en vacaciones el 16 de
marzo de 2020 se desarrolló una pandemia originada por el virus del COVID 19 que
impidió el regreso a clases, pensaba que solo sería por unos días pero después el
gobierno declaro estado de emergencia indefinido por la gran cantidad de infectados,
mis padres se alertaron mucho porque en las noticias se decía que las personal con
enfermedades respiratorias era más fácil de contagiarte y como yo sufro de asma,
decidieron llevarme a la chacra de mis abuelos para estar segura, por mi parte seguía
estudiando de forma virtual , solo bajaban mi papa a comprar comida ,baje a
Pomahuaca después de un año a clases semi presenciales, fue algo mágico
reencontrarme con mis compañeros y veía caras nuevas, empecé a recuperar mi vida
pero para salir de mi casa tenía que ir con mascaría y alcohol para no contagiarme,
sentía que no había aprendido muchas cosas por la pandemia, alumnos y maestros
teníamos que adaptarnos, fue una educación a medias, nadie estaba listo para sexto
grado de primaria, en el 2022 terminaba primaria intentaba poner más atención de lo
común para aprovechar al máximo las enseñanzas de la mis Imelda. De los años en
primaria, lo que más recuerdo es esa sensación de descubrimiento constante. Cada
clase era una nueva puerta que se abría, cada día me acercaba más al conocimiento, y
anqué a veces me sentía perdida o abrumada, siempre había algo que me hacía
sonreír, me dolió mucho serrar esa etapa tan linda y dejar a todos mis compañeros con
los que estudiamos 6 años juntos, pero sabía que la vida tenía algo mejor para mí.
El primer día de un nuevo mundo (secundaria)
Ese día me sentía muy nerviosa, cuando ingrese al aula del primer grado de secundaria
vi caras nuevas y tan solo unas conocidas era tan grande la incertidumbre que sentía
pero, ya no era la niña pequeña de primaria, pero tampoco me sentía lo suficiente
grande como para pertenecer a un nuevo mundo, después de un momento parada sin
saber dónde ir una de mis compañeras me llevo a sentarme junto a ella, baje a la
formación donde presentaron a los maestros de cada materia, junto al subdirector del
nivel secundario, ese día no asimos clase solo fue integración entre alumnos y
maestros, con el pasar de los días descubrimos que el subdirector José Luis era una
persona activa y que se preocupaba por la integridad de todos, en todo el año
realizamos danzas y diferentes actividades como rifas para comprar una impresora o el
certamen de belleza del miss y míster primavera para recaudar fondos e irnos de paseo
primaveral, en aquel concurso de belleza participe con ganas de ganar una nueva
experiencia, me empecé a preparar para dar lo mejor de mí, después de tanta espera
se llegó el día me sentía muy nerviosa y estaba segura que no iba a ganar porque yo
era la más menor y habían chicas mayores con más preparación pero algo imprevisto
ocurrió cuando anunciaron a la ganadora, era yo la mis primavera me quede en shock,
el público empezó a aplaudir y a tomarse fotos conmigo, los maestros me felicitaron, y
se me quedo como experiencia que no importa la edad para cumplir tus sueños solo es
necesario el compromiso que le pones a cada acción que haces, los demás maestros
eran buenos y perceptibles con cada alumno. Así termine primero de secundaria con
mucha alegría, nuevos aprendizajes y con buenas calificaciones
Ahora estoy en segundo grado, aunque solo el profesor Carlos y la profesora Maribel
son los mismos del año pasado, pero estar en segundo fue como lanzarme a un abismo
desconocido. Tenía nuevos maestros con otra manera de trabajar, pero logre
adaptarme rápidamente a la manera de trabajar de cada maestro.
Vivo cerca del colegio, pongo todo mi esfuerzo en cada asignatura porque sé que mi
futuro depende de ello. No quiero solo terminar la secundaria, quiero hacerlo con las
mejores calificaciones. Quiero que mis padres se sientan orgullosos de mí, y más que
eso, quiero demostrarme a mí misma que puedo llegar lejos. Desde pequeña me
gustaba ponerme nuevas metas y cumplirlas con esfuerzo, con el pasar de los años
descubrí un gran interés por la construcción de edificios, me empezó a fascinar la
arquitectura por los grandes diseños, desde entonces mi sueño ha sido convertirme en
arquitecta. Quiero estudiar en una universidad de prestigio, aunque sé que será difícil.
Pero Pomahuaca, mi escuela y mis maestros, me han enseñado que los sueños grandes
se construyen con pasos pequeños.

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