UNIVERSIDAD MARIANO GALVEZ DE
GUATEMALA
Facultad De Ciencias Jurídicas Y Sociales
Lic. Leónidas Guarcas Batzibál
DERECHO AMBIENTAL
ENSAYO TEMA: CONVENIO RÍO DE JANEIRO
Diego Gomez Quievac
8050-20-10438
IV Semestre
Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, La conferencia
de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.
Introducción
En junio de 1992, representantes de más de 170 países se reunieron en la ciudad
de Río de Janeiro para participar en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente y el Desarrollo, conocida popularmente como la "Cumbre de la
Tierra". Este evento marcó un hito en la historia de la cooperación internacional en
materia de medio ambiente y desarrollo sostenible.
La Declaración de Río, uno de los principales resultados de la conferencia,
establece una serie de 27 principios fundamentales diseñados para guiar a las
naciones hacia un futuro en el que el desarrollo económico y la protección del
medio ambiente no sean objetivos mutuamente excluyentes, sino
interdependientes y complementarios.
Principios de la Declaración de Río
Estos principios subrayan la necesidad de una alianza global que respete los
intereses de todas las naciones y garantice la integridad de nuestro sistema
ambiental y de desarrollo mundial. A través de ellos, se busca construir un camino
hacia un desarrollo sostenible que beneficie tanto a las generaciones presentes
como a las futuras, enfatizando la responsabilidad compartida y diferenciada de
los Estados y la participación activa de todos los sectores de la sociedad.
Principio 1: Centralidad del Ser Humano Los seres humanos están en el centro
de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Este principio
destaca que las políticas deben enfocarse en mejorar la vida de las personas,
asegurando una existencia saludable y productiva en armonía con la naturaleza.
Principio 2: Soberanía y Responsabilidad Estatal Los Estados tienen el
derecho soberano de explotar sus recursos conforme a sus políticas ambientales y
de desarrollo, pero también tienen la responsabilidad de no causar daños al medio
ambiente de otros Estados o áreas fuera de su jurisdicción.
Principio 3: Derecho al Desarrollo El derecho al desarrollo debe equilibrarse con
la necesidad de proteger el medio ambiente, asegurando que tanto las
generaciones presentes como futuras puedan disfrutar de un entorno saludable.
Principio 4: Integración del Medio Ambiente y el Desarrollo La protección del
medio ambiente debe ser una parte integral del proceso de desarrollo, no algo
separado. Esto asegura que las políticas de desarrollo no comprometan la
sostenibilidad ambiental.
Principio 5: Erradicación de la Pobreza La erradicación de la pobreza es
esencial para el desarrollo sostenible. Todos los países y personas deben trabajar
juntos para reducir las disparidades en los niveles de vida y satisfacer las
necesidades de la mayoría de la población mundial.
Principio 6: Prioridad a los Países en Desarrollo Se debe prestar especial
atención a las necesidades de los países en desarrollo, especialmente los menos
adelantados y los más vulnerables desde el punto de vista ambiental, asegurando
que las medidas internacionales consideren sus intereses.
Principio 7: Responsabilidades Comunes pero Diferenciadas Los Estados
deben cooperar para proteger el ecosistema de la Tierra, reconociendo que los
países desarrollados tienen mayores responsabilidades debido a las presiones
que sus sociedades ejercen sobre el medio ambiente global y los recursos que
poseen.
Principio 8: Producción y Consumo Sostenibles Para lograr el desarrollo
sostenible, los Estados deben reducir y eliminar las modalidades insostenibles de
producción y consumo, promoviendo políticas demográficas adecuadas.
Principio 9: Fortalecimiento de Capacidades y Tecnología Los Estados deben
cooperar para fortalecer sus capacidades de desarrollo sostenible, promoviendo el
intercambio de conocimientos científicos y tecnológicos y facilitando la
transferencia de tecnologías innovadoras.
Principio 10: Participación Pública La participación de todos los ciudadanos es
crucial para abordar las cuestiones ambientales. Las personas deben tener acceso
a la información y la oportunidad de participar en los procesos de toma de
decisiones.
Principio 11: Legislación Ambiental Eficaz Los Estados deben promulgar leyes
ambientales eficaces que reflejen su contexto específico, evitando normas
inadecuadas que puedan representar un costo injustificado para otros países,
especialmente los en desarrollo.
Principio 12: Comercio y Medio Ambiente Los Estados deben promover un
sistema económico internacional que favorezca el desarrollo sostenible, evitando
medidas comerciales que discriminen o restrinjan injustificadamente el comercio
internacional.
Principio 13: Responsabilidad y Compensación Los Estados deben desarrollar
legislación sobre responsabilidad e indemnización por daños ambientales y
cooperar en la creación de leyes internacionales en estos temas.
Principio 14: Transferencia de Actividades Nocivas Los Estados deben
cooperar para evitar la reubicación de actividades y sustancias que causen
degradación ambiental o sean nocivas para la salud humana.
Principio 15: Enfoque de Precaución Para proteger el medio ambiente, los
Estados deben aplicar el criterio de precaución, tomando medidas eficaces incluso
cuando no haya certeza científica absoluta sobre los daños.
Principio 16: Internalización de Costos Ambientales Las autoridades deben
fomentar la internalización de los costos ambientales, siguiendo el principio de que
quien contamina debe asumir los costos de la contaminación.
Principio 17: Evaluación del Impacto Ambiental Se debe realizar una
evaluación del impacto ambiental para cualquier actividad que probablemente
tenga un impacto negativo considerable, asegurando decisiones informadas por
parte de las autoridades nacionales.
Principio 18: Notificación de Emergencias Los Estados deben notificar
inmediatamente a otros Estados sobre desastres naturales u otras emergencias
ambientales, y la comunidad internacional debe ofrecer ayuda a los afectados.
Principio 19: Información y Consulta Previa Los Estados deben proporcionar
información y notificar a otros Estados que puedan resultar afectados por
actividades con impactos ambientales transfronterizos, celebrando consultas en
buena fe.
Principio 20: Participación de las Mujeres Las mujeres desempeñan un papel
crucial en la gestión del medio ambiente y el desarrollo, y su plena participación es
esencial para lograr el desarrollo sostenible.
Principio 21: Participación de los Jóvenes Se debe movilizar la creatividad y el
valor de los jóvenes para formar una alianza global orientada hacia el desarrollo
sostenible y un futuro mejor.
Principio 22: Poblaciones Indígenas y Comunidades Locales Las poblaciones
indígenas y otras comunidades locales tienen un papel fundamental en la gestión
del medio ambiente debido a sus conocimientos y prácticas tradicionales. Los
Estados deben reconocer y apoyar su identidad y cultura.
Principio 23: Protección en Conflictos Armados El medio ambiente y los
recursos naturales de los pueblos oprimidos deben ser protegidos, y los Estados
deben respetar el derecho internacional que protege el medio ambiente durante
los conflictos armados.
Principio 24: La Paz y el Desarrollo Sostenible La paz, el desarrollo y la
protección del medio ambiente son interdependientes e inseparables, y los
Estados deben cooperar para desarrollarlos conjuntamente.
Principio 25: Resolución Pacífica de Controversias Los Estados deben
resolver pacíficamente todas sus controversias ambientales, conforme a la Carta
de las Naciones Unidas.
Principio 26: Cooperación y Solidaridad Los Estados y las personas deben
cooperar de buena fe y con espíritu de solidaridad en la aplicación de estos
principios y en el desarrollo del derecho internacional sobre desarrollo sostenible.
Principio 27: Desarrollo del Derecho Internacional Los Estados deben cooperar
para el desarrollo del derecho internacional en la esfera del desarrollo sostenible,
asegurando su aplicación efectiva.
Conclusión
La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992 sigue
siendo un documento fundamental que ha orientado las políticas y acciones
globales hacia un desarrollo sostenible. A través de sus 27 principios, se subraya
la necesidad de una cooperación internacional sólida, la responsabilidad
compartida pero diferenciada entre los países, y la inclusión de todos los sectores
de la sociedad en la toma de decisiones ambientales.
Estos principios no solo promueven la equidad intergeneracional y la protección de
los derechos humanos en el contexto del desarrollo sostenible, sino que también
abogan por la erradicación de la pobreza, el fomento de tecnologías limpias, y la
importancia de la participación ciudadana y el acceso a la información. La
Declaración de Río establece una base ética y legal que sigue siendo relevante
para abordar los desafíos ambientales actuales, como el cambio climático, la
pérdida de biodiversidad y la contaminación.
En definitiva, la Declaración de Río nos recuerda que el desarrollo sostenible es
una meta que solo puede alcanzarse a través de la colaboración global, el respeto
mutuo y la responsabilidad compartida, garantizando así un futuro viable y
próspero para todas las naciones y generaciones venideras.