Historia de la Descodificación Biológica
El Dr. Ryke Geerd Hamer, que asistió a las universidades de
Munich y Tubinga, fundó en Alemania la Nueva Medicina
Germánica después de una extensa investigación y práctica clínica
desde 1979. El 18 de agosto de 1978 a las 3:00 a.m, el Dr. Hamer
recibió una terrible llamada en medio de la noche: su hijo Dirk
Hamer, de 17 años, había recibido un disparo accidental mientras
se encontraba de vacaciones en el Mediterráneo. Tres meses más
tarde, su hijo Dirk falleció. Poco después de esto, el Dr. Hamer, que
había gozado de buena salud toda su vida, descubrió que tenía
cáncer testicular.
Desconfiando de esta coincidencia, comenzó a hacer
investigaciones sobre las historias personales de los pacientes de
cáncer para ver si habían sufrido algún tipo de shock, estrés o
trauma antes de su enfermedad. Con el tiempo, después de una
extensa investigación con miles de pacientes, el Dr. Hamer llegó a
la conclusión de que la enfermedad ocurre a menudo después de
haber vivido un shock muy intenso y sorpresivo. Se dio cuenta de
que la muerte de su esposa -también con cáncer- y su propio
cáncer tuvo que estar conectado de alguna manera con el trágico
incidente de su hijo, Dirk.
Como doctor en medicina, investigador científico e internista en jefe
de una clínica de oncología en Munich, el Dr. Hamer se encontró
en una buena posición para llevar a cabo una extensa investigación
que lo llevó a la conclusión de que un acontecimiento psíquico
puede crear un conflicto biológico, que incluso se manifiesta en una
transformación visible en el cerebro (detectable a través de una
tomografía o resonancia magnética, y llamado "Foco de Hamer"),
que conduce a su vez al desarrollo de tumores cancerosos,
úlceras, necrosis y alteraciones funcionales particulares en órganos
específicos del cuerpo.
Descubre así varias leyes -llamadas leyes de Hamer- que exponen
clara y científicamente la mecánica exacta del proceso de cualquier
enfermedad, y fundamentalmente su lógica, bautizando a su
trabajo: "Nueva Medicina Germánica". Desde el descubrimiento de
la Nueva Medicina Germánica en 1979, el Dr. Hamer ha escrito
varios libros sobre los asombrosos resultados de sus estudios,
algunos de los cuales ya han sido traducidos a varios idiomas.
Luego, el Dr. Claude Sabbah, basado en la teoría del Dr. Hamer, y
habiendo estudiado directamente con él, funda la Biología Total
(Total Biology), llevando los hallazgos de Hamer a una nueva y más
moderna perspectiva terapéutica que se enfoca en una visión
global del ser humano, sus vivencias, y la solución para revertir
muchas dolencias y enfermedades desde la compresión resolutiva
del conflicto originario, programante de las mismas.
Aporta importantes conceptos, incluyendo la idea de que el
programa biológico de una enfermedad determinada puede incluso
provenir de un conflicto no resuelto en la genealogía del individuo,
especialmente cuando una persona Expresa una enfermedad antes
de los siete años de vida (el propósito de este Suceso tiene directa
relación con la evolución de la especie entera, ya que la Genética
se ocupa de volcar los progresos y los pendientes de individuo en
Individuo a través de la reproducción).
Tan importantes y majestuosos son estos descubrimientos, y tan
radical se percibe el cambio que implica para la sociedad toda,
para la medicina y para la industria farmacéutica mundial, que
ambos médicos sufrieron persecuciones, calumnias infundadas,
ataques, e incluso varios intentos de asesinato, más allá de haber
sido presa de todo tipo de provocaciones e intimaciones. Aunque
culturalmente la enfermedad siempre ha sido temida y considerada
un mal, se trata simplemente de un estado el cual el cerebro
-órgano gestor central del ser humano- genera como respuesta
perfecta en pos de la supervivencia del individuo, de su clan, y de
la especie.
La comprensión de la enfermedad en estos términos y de ciertas
leyes Biológicas operantes -hasta hace poco tiempo desconocidas-
permite alcanzar rápidamente una clara mejoría e incluso la cura
definitiva en la mayoría de los casos. Una comprensión elemental
del funcionamiento y fundamento de esta ciencia es indispensable
para que la conciencia del paciente esté preparada y disponible
para un cambio conceptual muy radical respecto a su visión de la
enfermedad que padece.
En esencia, se trata de entender que la dolencia no es una
desgracia, sino una solución perfecta de supervivencia, ejecutada
por el cerebro, y que puede ser eliminada si el motivo que la volvió
necesaria es concientizado y cambiado: si el estrés psíquico
desaparece.
Una pregunta fundamental para la toma de conciencia es: ¿cuál es
el conflicto psicológico que desencadenó la enfermedad? Y un
interrogante clave para la curación es: ¿qué debo lograr para
desactivarlo? La correcta respuesta a ambas preguntas concluye
en la sanación, y nace en la toma de conciencia, en el simple y a la
vez maravilloso acto del entendimiento, el “darse cuenta”. Teniendo
en consideración que la enfermedad es una solución, una
respuesta biológica de supervivencia, surgen otras importantes
preguntas que resulta muy provechoso meditar:
¿Para qué me sirve esta enfermedad? ¿Qué me impide hacer?
¿Qué obtengo Gracias a esta enfermedad? ¿Qué cambió en mí, en
mi vida y a mí alrededor a partir de esta dolencia? La
Descodificación Biológica de las Dolencias y Enfermedades,
Biodescodificación, Descodificación Terapéutica, o Biología Total,
propone Indagar científica y sistemáticamente en los aspectos
fundamentales de la vida del ser, en busca de una solución
definitiva. Esta técnica en nada interfiere el tratamiento médico que
el paciente pudiera estar recibiendo; por el contrario, se basa en el
diagnóstico médico para comenzar la exploración de la dolencia
desde una nueva perspectiva. Lo primero que descubre es que un
conflicto shockeante vivido por el paciente se relaciona con un
órgano.
Por ejemplo, nota que sus pacientes de cáncer de pulmón vivieron
un conflicto similar y se cuestiona ¿cómo ese conflicto psíquico
afecta al cerebro? Entonces se le ocurre analizar, a través de una
tomografía computada, si existe alguna huella en el cerebro dejada
por el shock. Y encuentra unas manchas en forma de
circunferencia en algunas partes del cerebro. Su primer
pensamiento fue que eran producto de algún error producido por la
máquina.
Pide cambiarlas y vuelve a darse lo mismo, entonces rota al
paciente y la mancha rota. Indudablemente la mancha no se debía
a un desperfecto de la máquina sino a que efectivamente estaba en
el cerebro. Entonces a esa mancha en forma de circunferencia la
llamará “foco de Hamer”. Descubre que por ejemplo, si 10
personas tienen cáncer de pulmón esas 10 personas muestran la
mancha en el mismo lugar del cerebro, y que si 10 personas tienen
cáncer de estómago, ellas presentan manchas en el mismo Sector
entre ellas, pero en distinto sector que el grupo anterior. Es así que
hace el primer descubrimiento a lo que llamará “la ley de hierro del
cáncer”.
A su vez también define qué tipo de conflicto debe vivir la persona
para desarrollar una enfermedad, ya que todos vivimos conflictos
constantemente. Entonces encuentra que ese conflicto emocional,
tiene que ser un shock traumante, totalmente sorpresivo y vivido en
soledad (no soledad física sino soledad emocional, o sea, sin
capacidad de compartir el dolor psíquico). Concluye que el shock
ante estas condiciones produce un daño en el cerebro, y luego el
cerebro afecta al órgano que rige esa parte dañada, así encuentra
una triada: psique, cerebro, órgano.
Si conoce el conflicto psíquico, entonces sabe que parte del
cerebro está lesionada y que órgano está afectado. Si conoce que
parte del cerebro está lesionado, entonces sabe qué conflicto
Psíquico tiene el paciente y que órgano está afectado.
Si conoce el órgano afectado, entonces sabe que parte del cerebro
está lesionado y cuál es el conflicto que tiene el paciente. En
octubre 1981 presenta ante la Universidad Tübingen su
descubrimiento “la Ley de hierro del cáncer” como tesis post
doctoral con la intención de interesar a la institución para así poder
beneficiar a más pacientes. Pero en mayo de 1982, la universidad
rechaza el trabajo del Dr. Hamer, sin haber hecho ninguna
verificación. Él continúa investigando y tras estudiar más de 10.000
casos, en 1987 el Dr. Hamer extiende su descubrimiento a todas
las enfermedades conocidas en Medicina, con el nombre de “las
cuatro leyes biológicas”.
Y en 1994 agrega “la Quinta ley biológica” que muestra a la
enfermedad no como un mal funcionamiento del cuerpo humano,
que es perfecto, sino como una activación de programas
especiales con un sentido biológico (SBS) que son disparados
desde el cerebro, cuyo único objetivo es la liberación del estrés
emocional que amenaza su supervivencia o la de alguien que es
vital para su supervivencia. Y define cinco leyes biológicas que
revelan que todo en la Naturaleza tiene un Sentido Biológico.
Descodificación Biológica
Todo conflicto emocional tiene su origen en una necesidad básica
no satisfecha de alimentación, reproducción, defensa del territorio,
valorización, comunicación, identidad y pertenencia. Estos
conflictos biológicos arcaicos responden a cuatro necesidades
básicas; sobrevivir, protegerse, desplazarse y comunicarse.
Estas pautas de conductas que los seres vivos han desarrollado en
el pasado están sincronizadas como modelo de supervivencia y se
activan ante el estrés que vivimos por los conflictos. Una parte de
nuestro ser queda monopolizada en nuestro inconsciente por un
acontecimiento emocionalmente incontrolable que no consiguió
resolverse en un plazo razonable para las leyes naturales; una
separación afectiva, una pérdida inesperada, una gran ofensa
inesperada, un despido , una traición, la muerte de un familiar, un
diagnóstico médico fatal ,un accidente, un estado de desesperación
por lo económico, etc.
La incapacidad de encontrar una solución a estos conflictos hace
que el cerebro resuelva la situación ejecutando programas
biológicos de supervivencia diseñados inteligentemente por la
naturaleza desde hace millones de años para tal necesidad;
necesito alimentarme puede ser real o simbólico como también la
necesidad de protegerme, de defenderme, la necesidad de
contacto, de desplazarme y de explorar etc.
Si no lo consigo, la solución demandante es la enfermedad, la vía
suplementaria y ganadora de supervivencia encontrada por el
cerebro para suplir esa necesidad; esa falta o exceso. Cuando no
hay una solución externa a esa necesidad, hay una solución
interna. Identificando nuestro conflicto biológico podemos resolverlo
y saber conscientemente qué necesidad hay que satisfacer
emocional o físicamente.
El cerebro no distingue lo real de lo imaginario, por eso si me
intoxico con un alimento, la solución biológica será generar más
ácido de lo normal en el estómago para optimizar la función de
digerir, como si alguien me dice cosas indeseables e inaceptables,
la solución biológica será exactamente la misma, más ácido de lo
normal para digerir ese bocado indigesto, dependiendo de cómo
viva el conflicto emocionalmente.
Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su función; alimentarse,
atrapar oxígeno, evacuar, reproducirse, procesar líquidos,
protegerse, comunicarse, etc., si quiere comer realmente y no
puede en un plazo determinado se produce un shock.
Si tenemos miedo de no poder alimentarnos o alimentar, sin
encontrar voluntariamente una solución, se producirá el mismo
shock. Entonces ante ese shock que ha generado un conflicto de
estrés y sin solución inmediata aparente, el cerebro enviará una
tentativa de solución y autocuración involuntaria; el síntoma.
Las 5 leyes biológicas del Dr. Ryke Geerd Hamer
1ª Ley biológica: Toda «enfermedad», desde un simple resfriado
hasta él cáncer, corresponde a un programa especial con sentido
biológico (SBS) y tiene su origen en un shock emocional o
psíquico.
2. ª Ley biológica: Cada programa especial con sentido biológico
(SBS) se desarrolla en dos fases: Fase de conflicto activo y fase de
reparación. Está ley demuestra que las “enfermedades” se activan
mientras el conflicto emocional está siendo vivido o cuando fue
resuelto como producto de la liberación del stress.
3. ª Ley biológica: El sistema ontogenético de las enfermedades.
Esta ley muestra al cerebro como centro de control de todo el
organismo biológico humano dentro del contexto del desarrollo
embrionario (ontogénesis) y evolutivo (filogénesis), y como se
relacionan con los órganos durante un SBS.
4. ª Ley biológica: El sistema ontogenético de los microbios. Los
microbios no causan las enfermedades sino que nuestro cerebro
los utiliza para propiciar la fase de curación. Cuando la persona
resuelve el conflicto, el cerebro los activa causando inflamación
como fase previa a la curación.
5. ª Ley biológica: La llamada «enfermedad» es un programa
especial con Sentido biológico (SBS) creado para resolver un
conflicto biológico inesperado, que amenaza mi supervivencia o la
de alguien que es vital para mi supervivencia.
Las «enfermedades» no se generan por un error en el cuerpo, sino
para que el individuo solucione un conflicto de supervivencia que lo
volverá a la coherencia, al equilibrio. De esta manera el Dr. Hamer
fundó lo que dio a llamar como “Nueva Medicina Germánica” NMG.
Nueva porque deja en evidencia que la medicina tradicional está
errada al pensar que el cuerpo se enferma sin motivo, azarosa y
alocadamente, como si la perfección de la naturaleza pudiera
cometer errores. A medida que se fue difundiendo la NMG otros
investigadores, tomándola como base, fueron agregando sus
improntas.
Algunos de ellos son:
Marc Fréchet (psicólogo) agregó 2 conceptos: el proyecto/sentido
(eventos experimentados por el niño en el período de concepción,
gestación y nacimiento) y los ciclos biológicos memorizados (el
organismo memoriza los acontecimientos que luego serán
manifestados en ciclos de tiempo).
Christian Flèche (pedagogo, licenciado en enfermería, master en
PNL), se formó con Marc Fréchet y es creador de la
Descodificación Biológica de las enfermedades y fundador de la
Escuela Francesa de Biodescodificación:
● Décodage Biologique®, quien incorporó sus conocimientos en
PNL, hipnosis Ericksoniana, etc.
● Claude Sabbah (especialista en oncología, medicina de
emergencia, Deportologo, medicina hiperbárica, psicoterapia
y master en PNL.) fundador del Método “Biología Total de los
Seres Vivos”, que agrega a los conceptos de la nueva
medicina germánica, la medicina moderna occidental y la
medicina asiática, la observación de las Leyes Biológicas de
la Flora y Fauna, los ciclos Biológicos celulares memorizados,
la PNL, el concepto de mini-maxi Esquizofrenia y
psicogenealogía, entre otros.
● Salomon Sellam (doctor en medicina) fundador de
“Psicosomática Clínica”. Él agrega el concepto “Síndrome del
Yacente” que muestra los conflictos desarrollados por los hijos
de reemplazo, hijos que nacen después de un hermano
fallecido.
LA ESCUCHA
La escucha activa es una de las habilidades fundamentales que
tiene que tener un terapeuta en consulta, ya que tiene un impacto
significativo en la calidad de la relación terapéutica y en el progreso
del paciente. Su importancia radica en varios aspectos clave:
Genera confianza y apertura: Cuando el consultante se siente
genuinamente escuchado desarrolla un vínculo de confianza con el
terapeuta, lo que le permite expresarse más libremente y compartir
pensamientos y emociones profundas.
El compromiso terapéutico: La escucha activa comunica al
paciente que el terapeuta está presente, interesado y
comprometido con su bienestar, fortaleciendo la colaboración en el
proceso terapéutico.
Crea un espacio seguro: Un ambiente donde el consultante se
siente escuchado sin juicios le permite explorar sus
vulnerabilidades y experiencias dolorosas con mayor seguridad.
Permite captar el mensaje completo: La escucha activa implica
prestar atención no solo a las palabras del paciente (el contenido),
sino también a cómo lo dice, su tono de voz, lenguaje corporal y las
emociones subyacentes.
Facilita la identificación de temas importantes: Al escuchar
atentamente, el terapeuta puede identificar patrones,
preocupaciones centrales y significados implícitos en el discurso
del paciente.
Valida las experiencias del paciente: Sentirse escuchado puede
ser profundamente productivo, especialmente para aquellos que
han experimentado invalidación en el pasado.
Guía la intervención terapéutica: La información obtenida a
través de la escucha activa proporciona al terapeuta una
comprensión más clara de las necesidades del consultante, lo que
permite adaptar las estrategias y técnicas terapéuticas de manera
más efectiva.
Ayuda a clarificar y enfocar: A través de la escucha activa y las
respuestas reflexivas, el terapeuta puede ayudar al consultante a
clarificar sus pensamientos y sentimientos, y a enfocar la
conversación en los temas más relevantes.
La escucha activa no es solo una técnica, sino una actitud
fundamental del terapeuta que facilita una conexión genuina
con el consultante, promueve una comprensión profunda de
su mundo interno y sienta las bases para un proceso
terapéutico efectivo y significativo. Un terapeuta que escucha
activamente demuestra respeto, interés y empatía, lo que a su vez
anima al paciente en su camino hacia el bienestar.
Ejercicio de Escucha Activa en Biodescodificación
Objetivo: Practicar la escucha activa y la conexión empática sin
interrupción verbal, para luego ofrecer una palabra de aliento
intuitiva.
Participantes: Dos alumnos de Biodescodificación.
Roles:
● Consultante: Compartirá una vivencia personal durante diez
minutos.
● Terapeuta: Escuchará atentamente sin interrumpir
verbalmente, ofreciendo apoyo a través de gestos y contacto
visual. Al finalizar los diez minutos, ofrecerá una única palabra
de aliento que surja intuitivamente de lo escuchado.
Preparación:
● Busquen un espacio tranquilo donde no haya interrupciones.
● Decidan quién actuará como consultante primero y quién
como terapeuta. Luego podrán invertir los roles.
● El consultante debe tener en mente una vivencia personal
significativa que se sienta cómodo compartiendo. No es
necesario que sea un trauma profundo, puede ser una
situación desafiante, un momento de aprendizaje, una
experiencia emocional intensa, etc.
Desarrollo del Ejercicio:
Fase 1: La Narrativa del Consultante (10 minutos)
● El consultante comienza a relatar su vivencia. Tiene diez
minutos continuos para compartir lo que necesite, a su propio
ritmo y con sus propias palabras.
● El terapeuta se sienta frente al consultante, manteniendo
contacto visual suave y una postura abierta.
● El terapeuta se enfoca completamente en la narrativa del
consultante, prestando atención no solo a las palabras, sino
también al tono de voz, las pausas, las emociones
expresadas (verbal y no verbalmente) y el lenguaje corporal.
● El terapeuta puede utilizar gestos sutiles para mostrar
comprensión y apoyo, como asentir con la cabeza, inclinar
ligeramente el cuerpo hacia adelante, mantener una
expresión facial empática o incluso un suave contacto visual
sostenido.
● El terapeuta se abstiene completamente de hablar
durante estos diez minutos. No debe hacer preguntas,
comentarios, interpretaciones, ni ofrecer ninguna opinión
verbal. El objetivo es escuchar en silencio y atento de la
experiencia del consultante.
Fase 2: La Palabra de Aliento del Terapeuta (Al finalizar los 10
minutos)
● Una vez transcurridos los diez minutos, el consultante habrá
terminado de compartir su vivencia (o se le indicará
suavemente que el tiempo ha concluido).
● El terapeuta toma una breve pausa para conectar con la
resonancia emocional de lo que ha escuchado.
● En este momento, el terapeuta ofrece una única palabra
de aliento que le nazca intuitivamente, relacionada con la
situación que el consultante ha compartido. Esta palabra
debe surgir de la escucha profunda y la conexión empática,
sin ser forzada o intelectualizada.
● El terapeuta puede decir la palabra con un tono de voz suave
y genuino, manteniendo el contacto visual.
Fase 3: Reflexión (Después de la palabra)
● Ambos participantes comparten brevemente cómo se
sintieron durante el ejercicio.
○ El consultante puede expresar cómo se sintió al ser
escuchado de esta manera y qué significó para él la
palabra recibida.
○ El terapeuta puede compartir cómo fue la experiencia de
escuchar sin hablar y cómo surgió la palabra que
ofreció.
Variaciones:
● Se puede variar el tiempo de la narrativa si se considera
necesario.
● Se puede enfocar la vivencia en un tipo específico de
emoción o situación (por ejemplo, un momento de superación,
una pérdida, una alegría).
Importancia del Ejercicio:
Este ejercicio ayuda a desarrollar la habilidad de la escucha activa
en el contexto de la Biodescodificación. Permite experimentar cómo
la presencia silenciosa y la atención plena pueden ser
profundamente valiosas para el consultante, creando un espacio
seguro para la expresión y la conexión. La posterior "palabra de
aliento" intuitiva busca conectar con la esencia de la vivencia
compartida, ofreciendo un cierre o una perspectiva desde la
resonancia emocional.