19/05/2022
COMUNICACIÓN ASERTIVA
Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza. Nuestra
supervivencia depende en gran medida de hacernos entender. Y con el
paso de los años, la comunicación se convierte en una vía de
socialización tanto en el ámbito personal como profesional. Cada vez
más se valoran las habilidades comunicativas en el mundo laboral. Por
esta razón, todos los miembros de una organización deberían ser
capaces de comunicarse de forma asertiva.
La teoría de la comunicación humana de Watzlawick afirma que es
imposible no comunicar. Es decir, hasta cuando no decimos nada,
estamos comunicando. De este modo, aprender a hacerlo con
responsabilidad y empatía es necesario. Nuestras palabras y gestos
pueden generar conflictos o resolverlos según las utilicemos.
La comunicación asertiva es aquella que nos permite expresar los
pensamientos de manera honesta, directa y correcta. El respeto es
fundamental a la hora de defender nuestras propias creencias. Lograr
ser una persona asertiva requiere habilidades personales e
interpersonales para exteriorizar ideas, sentimientos u opiniones.
¿Qué debemos tener en cuenta en la comunicación asertiva?
Ser claros y concretos. Decir específicamente lo que queremos. Si nos
limitamos a insinuar, corremos el riesgo de ser mal interpretados por los
demás.
Ser breves. Ya lo dice el adagio popular “lo bueno, si breve, dos veces
bueno”. Si argumentamos extensa y constantemente, nuestros
argumentos perderán peso.
Disculparse, cuando es necesario, está bien: si hacemos reclamos
legítimos, las excusas sobran; de otra manera, parecerá que nos
sentimos culpables y nos veremos inseguros. No obstante, siempre
debemos hablar con respeto.
Ventajas de ser asertivo(a)
Utilizar la comunicación asertiva disminuye los niveles de estrés (no nos
sobrecargamos con excesivas responsabilidades, como les ocurre a las
personas que no saben decir “no”), nos ayuda a controlar el mal genio, y
mejora nuestras habilidades de afrontamiento, pues nos permite
expresarnos efectivamente, defender nuestro punto de vista, a la vez
que respetamos el de los demás.
En resumen:
Mejora la autoconfianza y la autoestima.
Podemos identificar nuestros sentimientos.
Cuando respetamos al otro, nos ganamos el respeto de los demás.
Mejoramos nuestras habilidades comunicativas.
Podemos tomar mejores decisiones.
Construimos relaciones sociales y laborales basadas en la
sinceridad.
Para lograrlo, la comunicación asertiva debe tener presentes estos tres
aspectos:
[Link]: creo en mi habilidad para manejar una situación.
[Link]: mi mensaje es claro y fácil de entender.
[Link]: doy la información de manera calmada y controlada.
Recomendaciones para ser una persona asertiva
Evalúa la forma en la que te comunicas. ¿Expresas tus opiniones o te
quedas callado? ¿Dices sí a todo lo que te digan los demás? ¿Juzgas o
culpas a los demás constantemente? Identifica tu estilo comunicativo,
para poder realizar los cambios a que haya lugar.
Exprésate, incluyéndote en lo que dices. Esto te permitirá hacerle saber
a los demás lo que estás pensando o sintiendo, sin parecer que estás
acusando.
Practica decir “no”.
Ensaya lo que quieres decir.
Utiliza el lenguaje corporal. Recuerda que la comunicación no es sólo
verbal. Mantén una postura erguida, haz contacto visual regular, mantén
una expresión facial neutra o positiva, no cruces los brazos ni las
piernas.
Mantén tus emociones bajo control. El conflicto es difícil para la mayoría
de nosotros. Tal vez estés enojado/a o frustrado/a, o tengas ganas de
llorar. Aunque estos sentimientos son normales, pueden dificultarnos el
resolver los conflictos. Si estás emocionalmente afectado/a, espera un
poco. Respira profundo, mantén la calma y habla con voz uniforme y
firme.
Hazlo poco a poco. Es importante que practiques estas habilidades con
personas cercanas a ti. Esto te permitirá evaluarte, y de ser necesario,
hacer los ajustes correspondientes.