UNIDAD 10 - Sucesiones
UNIDAD 10 - Sucesiones
ACCIÓN DE PARTICIÓN.
Concepto y caracteres.
Se denomina partición al negocio jurídico que pone fin al estado de indivisión hereditaria,
mediante la distribución del activo neto hereditario entre los coherederos, determinado así el
haber concreto de cada heredero.
También se la puede definir como el acto en cuya virtud se pone fin al estado de indivisión y a
raíz del cual la parte alícuota que tiene cada heredero sobre el total de los bienes relictos se
transformara en una porción concreta, físicamente determinada, y de exclusiva propiedad del
heredero a quién ha sido adjudicada, previa ejecución de un conjunto de actos complejos
(entre ellos, inventario, valuación, adjudicación e inscripción de las respectivas hijuelas), que
deberán llevarse a cabo teniendo en miras la igualdad cualitativa y cuantitativa respecto de
cada uno de los herederos.
El ARTÍCULO 2363 del CCYC dispone: “La indivisión hereditaria sólo cesa con la partición. Si la
partición incluye bienes registrables, es oponible a los terceros desde su inscripción en los
registros respectivos”.
De este modo, la partición concluye el estado de indivisión hereditaria, pero respecto de los
bienes registrables es necesaria la inscripción registral, para que resulte oponible a los
terceros.
a) Es integral: Como principio general, la partición comprende todos los bienes indivisos
que componen la comunidad hereditaria. Este carácter sufre excepciones cuando
resulta admitida la división parcial.
b) Es obligatoria: Puede ser pedida en todo tiempo por cualquier persona que tenga en la
sucesión algún derecho reconocido en la norma. Este carácter cede en algunas
hipótesis:
- En los supuestos de indivisión forzosa (art. 2330 CCyC y concs.)
- Cuando se requiera la postergación de la división, si esta redunda en
perjuicio del valor de los bienes indivisos (art. 2365 CCyC);
c) Es imprescriptible: El derecho a pedir la partición no se pierde por el transcurso del
tiempo, aun cuando puedan los copartícipes u otros interesados, oponerse a este
pedido. En determinados casos, puede operar la prescripción adquisitiva de una parte
o de todos los bienes hereditarios, cuando se ha intervertido el título (arts. 2565, 1897
CCyC y concs.)
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d) Es declarativa: Los bienes que le corresponde a cada heredero reconocen como época
de adquisición el momento mismo de la muerte del causante. En consecuencia, los
efectos se retrotraen al momento del deceso. La partición es declarativa, y no
traslativa de derechos, en tanto los bienes asignados a cada heredero, se reputan
adquiridos desde el mismo momento de la muerte del causante.
Legitimación.
ARTÍCULO 2364. Legitimación. Pueden pedir la partición los copropietarios de la masa indivisa
y los cesionarios de sus derechos. También pueden hacerlo, por vía de subrogación, sus
acreedores, y los beneficiarios de legados o cargos que pesan sobre un heredero. En caso de
muerte de un heredero, o de cesión de sus derechos a varias personas, cualquiera de los
herederos o cesionarios puede pedir la partición; pero si todos ellos lo hacen, deben unificar su
representación.
1- Los herederos, comprende tanto a los universales como a los herederos de cuota.
2- Los cesionarios, siendo que el cesionario adquiere los mismos derechos que le
correspondían al heredero cedente, de modo que podrá reclamar la partición en la
misma forma que lo hubiere hecho aquel.
3- Los acreedores de los herederos, que se subrogan en el derecho de sus deudores
(herederos), pero no están legitimados los acreedores del causante, ya que para
cobrar sus créditos no requieren de la partición, pueden cobrarlos aun sin que esta se
hubiera practicado.
4- Los beneficiarios de legados. En realidad, al estar eliminada la figura del legatario de
cuota del CCYC, la doctrina interpreta que no se le debería reconocer legitimación a los
legatarios de un bien particular o un conjunto de ellos, ya que tienen acción directa
para reclamar el legado sin necesidad de partición.
5- Los beneficiarios de cargos que pesan sobre un heredero están legitimados, ya que son
considerados acreedores del heredero.
6- Los herederos del heredero si antes de hacer la partición muere uno de los
coherederos, dejado a varios herederos, cada uno de estos puede pedir la partición,
ocupando el lugar del heredero fallecido.
7- El albacea designado por testamento.
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La regla general está contenida en la primer parte del art. 2365, y es que la partición puede
ser solicitada en todo tiempo después de aprobados el inventario y avalúo de los bienes.
Puede suceder que aunque no exista un inventario realizado por escribano con los recaudos
de una escritura o acta, pero la declaración jurada de los bienes presentada en el proceso
sucesorio, hace a las veces de inventario, en tanto sea admitida por todos los herederos. Esa
misma declaración jurada es la que sirve para el cálculo de la tasa de justicia en la transmisión
hereditaria.
Por lo tanto el inventario puede ser realizado por un escribano o ser remplazado con la
denuncia de bienes. El avalúo deben ser hecho por acuerdo de los herederos o por perito
tasadores sino hubiera acuerdos.
La excepción está contenida en la segunda parte del art. 2365, cuando dispone “Sin embargo,
cualquiera de los copartícipes puede pedir que la partición se postergue total o parcialmente
por el tiempo que fije el juez si su realización inmediata puede redundar en perjuicio del valor
de los bienes indivisos”.
1- Los supuestos de indivisión forzosa: Ninguno de los casos de indivisión forzosa afecta
los derechos de los acreedores del causante de los bienes. Respecto de los acreedores
de los herederos, no pueden perseguir los bienes pero si las utilidades que
correspondan a su deudor. Los tres supuestos de indivisión forzosa son:
- Indivisión impuesta por el testador.
- Pacto de indivisión.
- Oposición del cónyuge o de un heredero.
2- Derecho real de habitación del cónyuge supérstite: Si bien no se trata de un supuesto
de indivisión en sentido estricto, porque es un derecho real, sus consecuencias
impiden partir el inmueble sobre el cual este derecho real se ejerce.
3- Adquisición por paso del tiempo: La acción de partición es imprescriptible. No
obstante, puede ocurrir que la indivisión haya cesado de hecho (y no de derecho a
través de la partición), y alguno de los coparticipes haya intervertido su título y
poseído determinados bienes como único propietario por el plazo de 20 años, en cuyo
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Herederos condicionales.
Los instituidos bajo condición resolutoria pueden pedir la partición, pero deben asegurar el
derecho de quienes los sustituyen al cumplirse la condición”.
Partición parcial.
ARTÍCULO 2367. Partición parcial. Si una parte de los bienes no es susceptible de división
inmediata, se puede pedir la partición de los que son actualmente partibles.
Esta clase de partición tiene lugar cuando alguno o algunos bienes no puedan ser divididos en
forma inmediata. Si bien el principio es la partición total de todos los bienes indivisos, surgen
del contexto del CCyC algunas hipótesis en que solo deviene posible la partición parcial, y
pueden configurarse para tal obstáculo divisorio algunas restricciones temporales o jurídicas.
a) cuando un bien que se encuentra en estado de indivisión forzosa (art. 2330 CCyC y
ss.);
b) cuando la indivisión sea requerida por alguno de los copartícipes o el cónyuge (arts.
2332, 2333 CCyC y concs.);
c) cuando la división deviene antieconómica y el juez posterga el acto particionario
(art. 2375 CCyC);
d) cuando jurídica o materialmente no es factible la división, como en el caso de un
lote de terreno que, dividido, no alcance las medidas mínimas establecidas por la
autoridad local;
e) cuando los herederos lo decidan (art. 2369 CCyC).
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Partición privada.
El ARTÍCULO 2369 del CCYC dispone “Si todos los copartícipes están presentes y son
plenamente capaces, la partición puede hacerse en la forma y por el acto que por unanimidad
juzguen convenientes. La partición puede ser total o parcial”.
La partición privada exige que se contemplen los instrumentos que hagan posible, luego, la
concreción y la inscripción de los bienes que corresponden a cada heredero, a su nombre, es
decir, garantizando el derecho pleno de los adjudicatarios.
Partición judicial.
El ARTÍCULO 2371 establece los casos en que la partición debe ser judicial:
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En los casos en que se exige que la partición sea judicial, su inobservancia acarrea la nulidad.
Se trata de un supuesto de nulidad relativa, la cual puede purgarse por la confirmación
posterior al acto.
Partición mixta.
La partición es mixta cuando al causante en un testamento le nombra tutor a uno de sus hijos
y lo autoriza a hacer la partición privada. Esta partición privada se va a tener que presentar en
el expediente sucesorio para que sea controlada por el juez. Se inscriben las adjudicaciones y
allí finaliza.
PARTICIÓN JUDICIAL.
Licitación.
Licitar es ofrecer precio por una cosa en subasta o en almoneda. Está regulado en el art. 2372
del CCYC.
ARTÍCULO 2372. Licitación. Cualquiera de los copartícipes puede pedir la licitación de alguno
de los bienes de la herencia para que se le adjudique dentro de su hijuela por un valor superior
al del avalúo, si los demás copartícipes no superan su oferta. Efectuada la licitación entre los
herederos, el bien licitado debe ser imputado a la hijuela del adquirente, por el valor obtenido
en la licitación, quedando de ese modo modificado el avalúo de ese bien. La oferta puede
hacerse por dos o más copartícipes, caso en el cual el bien se adjudica en copropiedad a los
licitantes, y se imputa proporcionalmente en la hijuela de cada uno de ellos. No puede pedirse
la licitación después de pasados treinta días de la aprobación de la tasación.
De esta manera, la licitación se realiza entre los coherederos, es decir, no es una puja abierta,
ya que no permite a terceros como postores. Luego, el coparticipe que pretende la
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adjudicación del bien debe ofrecer un valor superior al del avalúo y ser quien oferte el mayor
valor, es decir, que su oferta no sea superada por ningún otro coparticipe. Ese valor elo es
imputado en la hijuela del coparticipe que oferto.
Se admiten que sean varios coparticipes que realicen la oferta de licitación, en cuyo caso se
les adjudica a todos aquellos en copropiedad, imputando proporcionalmente en la hijuela de
cada uno la proporcionalidad de tal copropiedad.
Partidor.
ARTÍCULO 2373. Partidor. La partición judicial se hace por un partidor o por varios que actúan
conjuntamente. A falta de acuerdo unánime de los copartícipes para su designación, el
nombramiento debe ser hecho por el juez.
La partición judicial puede llevarse a cabo por un partidor o por varios. Si actúan varios
partidores, deberán hacerlo conjuntamente.
Conforme a las normas procesales (art. 727 del CPCC), el partidor debe ser un abogado, ya
que la partición es un acto jurídico procesal con complejas implicancias jurídicas.
Una vez aprobados el inventario y el avalúo de los bienes, y designado el partidor, debe
realizarse la cuenta peticionaria.
1- El partidor primero reúne todo el activo (masa partible). La masa partible estará
conformada por los bienes del causante que existen al tiempo de la partición o los que
se han subrogado a los y sus respectivos acrecentamientos. Luego, debe deducirse el
pasivo.
Finalmente, se agregan los valores que deban ser colacionados: donaciones, beneficios,
deudas a favor del causante, y las deudas surgidas durante la indivisión, como así también los
sujetos a reducción.
ARTÍCULO 2376. Composición de la masa. La masa partible comprende los bienes del causante
que existen al tiempo de la partición o los que se han subrogado a ellos, y los acrecimientos de
unos y otros. Se deducen las deudas y se agregan los valores que deben ser colacionados y los
bienes sujetos a reducción.
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ARTÍCULO 2384. Cargas de la masa. Los gastos causados por la partición o liquidación, y los
hechos en beneficio común, se imputan a la masa. No son comunes los trabajos o desembolsos
innecesarios o referentes a pedidos desestimados, los que deben ser soportados
exclusivamente por los herederos que los causen.
Todo esto da como resultado el LÍQUIDO PARTIBLE. Ese valor es el que se va a dividir, y se
hace la cuenta particionaria, que contiene los siguientes rubros:
- Prenotados:
El partidor hace un resumen de las actuaciones el expediente sucesorio: fecha de inicio del
proceso sucesorio, nombre del juez, y del secretario, número de expediente y juzgado
interviniente, individualizando al causante, la fecha de fallecimiento, tramite hasta la
declaración de herederos o la aprobación del testamento, determinación de los herederos
declarados y sus datos personales, proporción de su participación, determinación de los
legados si los hubiese, transcripción de la declaratoria de herederos o de la parte pertinente
del testamento y del auto que lo declara valido.
ARTICULO 2377.- Formación de los lotes. Para la formación de los lotes no se tiene en cuenta
la naturaleza ni el destino de los bienes, excepto que sean aplicables las normas referentes a la
atribución preferencial. Debe evitarse el parcelamiento de los inmuebles y la división de las
empresas.
Si la composicion de la masa no permite formar lotes de igual valor, las diferencias entre el
valor de los bienes que integran un lote y el monto de la hijuela correspondiente deben ser
cubiertas con dinero, garantizándose el saldo pendiente a satisfacción del acreedor. El saldo no
puede superar la mitad del valor del lote, excepto en el caso de atribución preferencial.
Excepto acuerdo en contrario, si al deudor del saldo se le conceden plazos para el pago y, por
circunstancias económicas, el valor de los bienes que le han sido atribuidos aumenta o
disminuye apreciablemente, las sumas debidas aumentan o disminuyen en igual proporción.
Si hay cosas gravadas con derechos reales de garantía, debe ponerse a cargo del adjudicatario
la deuda respectiva, imputándose a la hijuela la diferencia entre el valor de la cosa y el importe
de la deuda.
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Las sumas que deben ser colacionadas por uno de los coherederos se imputan a sus derechos
sobre la masa.
ARTICULO 2378.- Asignación de los lotes. Los lotes correspondientes a hijuelas de igual monto
deben ser asignados por el partidor con la conformidad de los herederos y, en caso de
oposición de alguno de éstos, por sorteo.
En todo caso se deben reservar bienes suficientes para solventar las deudas y cargas
pendientes, así como los legados impagos.
En cuanto a los títulos de adquisición de los bienes que están incluidos en la partición, el art.
2379 dispone:
ARTICULO 2379.- Títulos. Objetos comunes. Los títulos de adquisición de los bienes incluidos
en la partición deben ser entregados a su adjudicatario. Si algún bien es adjudicado a varios
herederos, el título se entrega al propietario de la cuota mayor, y se da a los otros interesados
copia certificada a costa de la masa.
Los objetos y documentos que tienen un valor de afección u honorífico son indivisibles, y se
debe confiar su custodia al heredero que en cada caso las partes elijan y, a falta de acuerdo, al
que designa el juez. Igual solución corresponde cuando la cosa se adjudica a todos los
herederos por partes iguales.
U. na vez que el juez presenta la cuneta, el juez debe agregarla al expediente y notificarlos a
los herederos, haciéndoles saber que tienen 10 días para aprobarla o impugnarla. Si no la
impugnan, el juez la aprueba, y entregara a cada heredero su hijuela. Si la impugnan, el juez
cita a las partes y al partidor a una audiencia para intentar arreglar las diferencias. Si no se
ponen de acuerdo, el juez debe resolver dentro de los 10 días de celebrada la audiencia.
ARTÍCULO 2374. Principio de partición en especie. Si es posible dividir y adjudicar los bienes en
especie, ninguno de los copartícipes puede exigir su venta. En caso contrario, se debe proceder
a la venta de los bienes y a la distribución del producto que se obtiene. También puede
venderse parte de los bienes si es necesario para posibilitar la formación de los lotes.
La regla es la partición en especie. Por ello, aunque la mayoría de los coparticipes decidan la
venta de los bienes y la distribución del producto, la sola voluntad de uno de los herederos es
suficiente para imponer que la partición se haga en especie.
Solo se podría llegar a la venta de un bien para luego dividir el dinero resultante cuando la
adjudicación en especie no sea posible y su partición física lo convierta en antieconómico. O
cuando disposiciones administrativas o legales impidan la división física de un bien, como por
ejemplo, en razón de no admitirlo las normas que regulan las edificaciones en una ciudad
determinada.
Sin embargo, el ARTICULO 2375 dispone una limitación: “Aunque los bienes sean divisibles, no
se los debe dividir si ello hace antieconómico el aprovechamiento de las partes. Si no son
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licitados, pueden ser adjudicados a uno o varios de los copartícipes que los acepten,
compensándose en dinero la diferencia entre el valor de los bienes y el monto de las hijuelas”.
Se mantiene el principio de la imposibilidad de partir los bienes, aunque sean divisibles, si ello
resulta antieconómico para la conveniencia de las partes-coherederos.
Si no se realizan ninguna de estas posibilidades, es decir, no hay heredero licitante ni otro que
proponga que le sea adjudicado en las condiciones fijadas, la alternativa es seguir la pauta de
la norma en estudio: adjudicarlo y establecer compensaciones en dinero entre el valor de los
bienes y el monto de las hijuelas.
Es corriente que una fracción de campo pueda ser dividida, pero que el resultado al que se
arribe con la división devenga en antieconómico, o en un uso antieconómico, o directamente
en antieconómico por así resultar del monto de producción.
En definitiva, las fracciones que resultan de la división no constituyen una unidad económica.
Lo mismo ocurre con la división de un paquete accionario que permite mantener la voluntad
de la sociedad en juego y que, al dividirse las cuotas o acciones sociales, al ser participaciones
minoritarias, se convierten en antieconómicas.
De la norma surge:
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El ARTICULO 2381 también dispone la atribución preferencial sea solicitada por el cónyuge
supérstite o los herederos del causante, y puede recaer sobre:
Por su parte, si bien el art. 2381 CCyC no lo menciona expresamente, resulta de aplicación lo
prescripto en el art. 2380 CCyC con relación al saldo resultante entre el valor de los bienes
atribuidos y el de la hijuela del adjudicatario: debe pagarse conforme a lo convenio con los
coherederos y si no existe acuerdo, al contado.
Si bien en todos los casos previstos en el art. 2381 CCyC la atribución preferencial puede
recaer sobre el dominio de los bienes, también puede tratarse de la atribución preferencial del
derecho a la locación de dichos bienes, para el caso de que el inmueble habitación o el
inmueble local de ejercicio profesional no fueran del dominio del causante sino que este los
locaba.
ARTÍCULO 2382. Petición por varios interesados. Si la atribución preferencial es solicitada por
varios copartícipes que no acuerdan en que les sea asignada conjuntamente, el juez la debe
decidir teniendo en cuenta la aptitud de los postulantes para continuar la explotación y la
importancia de su participación personal en la actividad.
El CCyC se aparta de la solución adoptada para los casos de asignación de lotes, esto es, el
sorteo (art. 2378 CCyC). Se establece que el juez deberá valorar:
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ARTÍCULO 2383. Derecho real de habitación del cónyuge supérstite. El cónyuge supérstite
tiene derecho real de habitación vitalicio y gratuito de pleno derecho sobre el inmueble de
propiedad del causante, que constituyó el último hogar conyugal, y que a la apertura de la
sucesión no se encontraba en condominio con otras personas. Este derecho es inoponible a los
acreedores del causante.
EFECTOS DE LA PARTICIÓN.
Efectos declarativos.
Igual solución se entiende respecto de los bienes atribuidos por cualquier otro acto que ha
tenido por efecto hacer cesar la indivisión totalmente, o de manera parcial sólo respecto a
ciertos bienes o ciertos herederos. Los actos válidamente otorgados respecto de algún bien de
la masa hereditaria conservan sus efectos a consecuencia de la partición, sea quien sea el
adjudicatario de los bienes que fueron objeto de esos actos (ARTÍCULO 2403).
Evicción.
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En caso de evicción de los bienes adjudicados, o de sufrir el adjudicatario alguna turbación del
derecho en el goce pacífico de aquéllos, o de las servidumbres en razón de causa anterior a la
partición, cada uno de los herederos responde por la correspondiente indemnización en
proporción a su parte, soportando el heredero vencido o perjudicado la parte que le toque.
Si alguno de los herederos resulta insolvente, su contribución debe ser cubierta por todos los
demás. Ninguno de los herederos puede excusar su responsabilidad por haber perecido los
bienes adjudicados en la partición, aunque haya sido por caso fortuito (ARTÍCULO 2404)
Es que los coherederos son garantes, los unos respecto de los otros, de toda evicción de los
objetos que les han correspondido en la partición, y también de toda turbación de derecho en
el goce pacífico de los objetos mismos, siempre que la evicción o la turbación sean anteriores a
la partición. Para hacer efectiva esa garantía, cada uno de los herederos responde por la
correspondiente indemnización en proporción a su parte, debiendo también soportar el
heredero vencido o perjudicado la parte proporcional que le corresponda.
La responsabilidad de los herederos subsiste aunque los bienes adjudicados a uno de ellos
hubieran perecido, y ello, aunque dicho perecimiento haya sido por caso fortuito.
Extensión de la garantía.
ARTÍCULO 2405. Extensión de la garantía. La garantía de evicción se debe por el valor de los
bienes al tiempo en que se produce. Si se trata de créditos, la garantía de evicción asegura su
existencia y la solvencia del deudor al tiempo de la partición.
En los supuestos en que resulte necesario hacer cierta la garantía de evicción, a los efectos de
determinar su cuantía, se tomará en cuenta el valor de los bienes al tiempo en que se produce
dicha evicción.
Por otra parte, si se trata de créditos adjudicados, la garantía de evicción asegura la existencia
del crédito y la solvencia del deudor a la época de la partición. Si en la partición se han
adjudicado créditos, la garantía comprende no solo la existencia de los mismos, sino también
la solvencia de los deudores al tiempo de la partición.
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Asimismo, determina:
b) la garantía tampoco se hará efectiva cuando la evicción se produce por culpa del coheredero
que la padece o sufre, dado que no podría beneficiarse con su propio accionar dañoso.
Frente a estas dos hipótesis, se prevé que la circunstancia de que el adjudicatario al tiempo
de la partición conozca el peligro por evicción, no se prescinde de la garantía, y que la misma
debe hacerse efectiva.
Defectos ocultos.
ARTÍCULO 2407. Defectos ocultos. Los coherederos se deben recíprocamente garantía de los
defectos ocultos de los bienes adjudicados.
Se mantiene como regla la garantía por vicios ocultos, en todos los supuestos, sin aludir a
pérdidas determinadas del valor del bien. Se estatuye la garantía recíproca de los coherederos
por los defectos ocultos de los bienes adjudicados: es mutua, es correspondiente, recíproca,
equitativa.
Se contempla el contenido de la responsabilidad por los vicios ocultos que se extiende a estos
supuestos:
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Causas de nulidad.
De acuerdo al ARTÍCULO 2408 “la partición puede ser invalidada por las mismas causas que
pueden serlo los actos jurídicos. El perjudicado puede solicitar la nulidad, o que se haga una
partición complementaria o rectificativa, o la atribución de un complemento de su porción”.
El artículo 2408 se aplica a todo acto, cualquiera que sea su denominación, cuyo objeto sea
hacer cesar la indivisión entre los coherederos, excepto que se trate de una cesión de
derechos hereditarios entre coherederos en la que existe un álea expresada y aceptada
(ARTÍCULO 2409).
ARTÍCULO 2410. Casos en que no son admisibles las acciones. Las acciones previstas en este
Capítulo no son admisibles si el coheredero que las intenta enajena en todo o en parte su lote
después de la cesación de la violencia, o del descubrimiento del dolo, el error o la lesión.
El art. 2410 CCyC dispone que no se podrá reclamar la nulidad de la partición cuando
estuviera afectada por vicios del consentimiento de alguno de los coherederos, y este
coheredero enajena todo o parte de su lote después de cesada la violencia, o descubierto el
dolo, el error o la lesión.
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El CCyC conserva la partición por los ascendientes, ordenando los contenidos en una parte de
disposiciones generales y el tratamiento por separado de la partición por donación y la
partición por testamento. Tanto la partición por donación, como la partición por testamento
son dos formas de partir que tienen en común el sujeto (que debe ser el ascendiente), y los
beneficiarios (que son sus descendientes).
DISPOSICIONES GENERALES.
Procedencia.
ARTÍCULO 2411. Personas que pueden efectuarla . La persona que tiene descendientes puede
hacer la partición de sus bienes entre ellos por donación o por testamento. Si es casada, la
partición de los bienes propios debe incluir al cónyuge que conserva su vocación hereditaria. La
partición de los gananciales sólo puede ser efectuada por donación, mediante acto conjunto de
los cónyuges.
Los ascendientes pueden realizar la partición, respecto de sus descendientes, por acto entre
vivos (donación) o por testamento. En el caso de tratarse de una persona casada bajo el
régimen de comunidad, su cónyuge concurre en virtud del llamamiento legal, y es por ello que,
tratándose de bienes propios, debe ser incluido en la partición efectuada por los
descendientes. No así con los gananciales, sobre los cuales el cónyuge supérstite no concurre.
La partición de los descendientes bajo donación de bienes propios de una persona casada
bajo el régimen de comunidad, deviene imposible, ya que el contrato de donación que debería
efectuar los cónyuges para perfeccionarla sería un contrato prohibido, por aplicación del art.
1002 del CCYC. De este modo, solo se podría realizar de forma conjunta partición por donación
de bienes gananciales a favor de los descendientes, siempre que tales bienes gananciales sean
además de titularidad conjunta, para permitir su disposición por ambos cónyuges.
Subsiste la posibilidad de que una persona casada bajo el régimen de comunidad de bines
realice la partición por testamento de bienes propios. No así respecto de los bienes
gananciales, ya que no se admite el testamento conjunto por el CCYC.
Bienes no incluidos.
Si la partición hecha por los ascendientes no comprende todos los bienes que dejan a su
muerte, el resto se distribuye y divide según las reglas legales (ARTÍCULO 2412).
El ascendiente puede partir todos los bienes que integran su patrimonio al momento de
otorgarse el acto, como incluir solo alguno de ellos. Esto puede darse tanto en el caso de la
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partición por donación o por testamento. En uno u otro caso, el resto de los bienes no
comprendidos se distribuirán y dividirán según las reglas legales.
Procedencia de la colación.
Al hacer la partición, sea por donación o por testamento, el ascendiente debe colacionar a la
masa el valor de los bienes que anteriormente haya donado y sean susceptibles de colación
(ARTÍCULO 2413). De esta manera, se conserva el principio de igualdad en la partición dentro
de los principios previstos por el orden sucesorio en el régimen actual.
Mejora.
La partición por donación es un acto jurídico por el cual el ascendiente dona parte de sus
bienes entre sus descendientes con la aceptación de estos. Tiene como finalidad anticipar el
dominio de los bienes y evitar las disputas respecto a la adjudicación entre los descendientes.
Como se trata de una modalidad de partición, debe respetar la legítima, la que está protegida
por acción de reducción, el ascendiente debe colacionar el valor de los bienes donados, y rige
la garantía de evicción entre coparticipes.
Objeto.
La partición por donación no puede tener por objeto bienes futuros. Puede ser hecha
mediante actos separados si el ascendiente interviene en todos ellos (ARTÍCULO 2415).
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El objeto está, entonces, ceñido a los bienes presentes. Los bienes que el partidor adquiera
con posterioridad al acto particionario ya efectuado podrán ser motivo de una nueva partición
en el futuro. Esta partición por ascendiente puede efectuarse, en relación al tiempo de
otorgamiento del acto, en actos separados. Si se efectúa en diversos actos, el requisito
esencial es que el ascendiente intervenga en todos los actos.
Sujetos.
Siendo una modalidad de partición por los ascendientes, el donante debe ser ascendiente del
donatario. No tratándose de ascendientes, podrán realizar donaciones, pero no quedan
sometidas al régimen de partición por donación, sino a las normas de las donaciones comunes.
En cuanto a la capacidad para aceptar donaciones, se aplican las normas genéricas de las
donaciones; por lo tanto, si el donatario es incapaz, o con capacidad restringida a este tipo de
actos, la aceptación debe ser hecha por su representante legal. Si el donante fuese el
representante legal, corresponde la designación de un tutor especial.
Forma.
La partición por donación debe hacerse en la forma prescripta para las donaciones. Así el art.
1552 establece:
ARTICULO 1552.- Forma. Deben ser hechas en escritura pública, bajo pena de nulidad, las
donaciones de cosas inmuebles, las de cosas muebles registrables y las de prestaciones
periódicas o vitalicias.
Derechos transmitidos.
ARTÍCULO 2416. Derechos transmitidos. El donante puede transmitir la plena propiedad de los
bienes donados, o bien únicamente la nuda propiedad, reservándose el usufructo. También
puede pactarse entre el donante y los donatarios una renta vitalicia en favor del primero.
También puede pactarse entre el donante y los donatarios una renta vitalicia en favor del
primero
Acción de reducción.
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Esta norma posibilita mantener la validez de la partición por donación en aquellos supuestos
en que un descendiente fue omitido en la partición o incluso nació con posterioridad.
Quedan legitimados para invocar la reducción, tanto el preterido como el que nace luego de
la partición, y aquel que recibe menos de lo que le corresponde como porción legítima.
En las tres hipótesis, la acción de reducción no prosperará cuando, a la muerte del causante,
existan otros bienes bastantes para cubrir la porción que le corresponda a los herederos.
En todos los casos, para la colación y el cálculo de la legítima, se debe tener en cuenta el valor
de los bienes al tiempo en que se hacen las donaciones, apreciado a valores constantes
(ARTÍCULO 2418).
En dos supuestos se fija el tiempo en que deben tenerse en cuenta el valor de los bienes
donados por esta partición efectuado por el ascendiente:
El valor de los bienes se determina al tiempo en que se han efectuado las donaciones,
estimado a valores constantes.
Garantía de evicción.
La partición por donación adquiere su plenitud jurídica desde el momento del acto, sin
encontrarse supeditada a la apertura de la sucesión, por lo cual los herederos beneficiados con
la donación podrán ejercer a partir de su realización todos los derechos y acciones que le
corresponden en su calidad de herederos. En este sentido, la garantía de evicción tiende a
asegurar la existencia y la legitimidad del derecho transmitido, extendiéndose a:
a) toda turbación de derecho total o parcial, que recae sobre el bien o bienes, por
causa anterior o contemporánea a la adquisición;
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Simón García Méndez
Revocación.
ARTÍCULO 2420. Revocación. La partición por donación puede ser revocada por el ascendiente,
con relación a uno o más de los donatarios, en los casos en que se autoriza la revocación de las
donaciones y cuando el donatario incurre en actos que justifican la exclusión de la herencia por
indignidad.
a) en los casos en que se autoriza la revocación de las donaciones (art. 1569 CCyC y
concs.). Las donaciones pueden dejarse sin efecto por inejecución de los cargos, por
ingratitud del donatario y, en caso de habérselo estipulado expresamente, por
supernacencia de hijos del donante (art. 1569 CCyC y concs.)
b) cuando el donatario incurre en actos que justifican la exclusión de la herencia por
indignidad (art. 2281 CCyC y concs.). Cabe aclarar que la revocación puede
destinarse a uno o a varios de los donatarios, es decir a aquellos que han sido
beneficiados en la partición por ascendientes. Para que la revocación de la partición
por donación tenga lugar, deviene necesario que el donante acredite judicialmente
la configuración de la causa en que se funda la revocación.
El art. 1573 limita la acción al donante y a sus herederos, quienes pueden continuar la que
hubiera promovido el donante, pero no tiene legitimación si el donante no la hubiera iniciado.
La revocación puede ser total, si comprende a todos los donatarios, o parcial, respecto de
uno o varios donatarios, conservando el acto plena eficacia.
Concepto.
Como todo testamento, el testador puede revocar aquel en el que ha hecho la partición y
nadie puede considerarse con un derecho adquirido a los bienes que se le hubieran asignado,
hasta que se produzca el fallecimiento del causante.
ARTÍCULO 2421. Enajenación de bienes. La partición hecha por testamento es revocable por el
causante y sólo produce efectos después de su muerte. La enajenación posterior al testamento
de alguno de los bienes incluidos en la partición no afecta su validez, sin perjuicio de las
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Simón García Méndez
Efectos.
ARTÍCULO 2422. Efectos. La partición por testamento tiene los mismos efectos que la
practicada por los herederos.
Es decir, es declarativa y no traslativa de dominio y se juzga que cada heredero sucede solo e
inmediatamente al causante en los bienes comprendidos en la hijuela.
Garantía de evicción.
Los herederos se deben recíprocamente garantía de evicción de los bienes que integran sus
lotes (art. 1044 a 1050 CCyC, responsabilidad por evicción). Los derechos que se transmiten en
la partición por ascendiente en la forma testamentaria, en orden a su existencia y legitimidad,
se califican al tiempo de la apertura de la sucesión. Por ello, la garantía de evicción, se debe
desde la muerte del causante. Se reitera la garantía de evicción que ya existe entre los
coherederos, como consecuencia de cualquier partición.
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