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UNIDAD 10 - Sucesiones

La partición hereditaria es el proceso jurídico que finaliza la indivisión hereditaria, distribuyendo los bienes entre los herederos. Se caracteriza por ser integral, obligatoria e imprescriptible, permitiendo que los herederos y ciertos cesionarios soliciten la partición en cualquier momento tras la aprobación del inventario. Existen modalidades de partición, incluyendo la privada y judicial, y puede ser definitiva o provisional, dependiendo de si se adjudican todos los derechos sobre los bienes o solo se dividen su uso y goce.

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UNIDAD 10 - Sucesiones

La partición hereditaria es el proceso jurídico que finaliza la indivisión hereditaria, distribuyendo los bienes entre los herederos. Se caracteriza por ser integral, obligatoria e imprescriptible, permitiendo que los herederos y ciertos cesionarios soliciten la partición en cualquier momento tras la aprobación del inventario. Existen modalidades de partición, incluyendo la privada y judicial, y puede ser definitiva o provisional, dependiendo de si se adjudican todos los derechos sobre los bienes o solo se dividen su uso y goce.

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Simón García Méndez

UNIDAD 10 - PARTICIÓN HEREDITARIA.

 Punto 1 - Acción de partición. Concepto y caracteres. Bienes incluidos y


excluidos. Legitimados para pedir la partición. Oportunidad. Prescripción
de la acción. Herederos condicionales. Partición parcial. Partición
provisional.

 ACCIÓN DE PARTICIÓN.

 Concepto y caracteres.

Se denomina partición al negocio jurídico que pone fin al estado de indivisión hereditaria,
mediante la distribución del activo neto hereditario entre los coherederos, determinado así el
haber concreto de cada heredero.

También se la puede definir como el acto en cuya virtud se pone fin al estado de indivisión y a
raíz del cual la parte alícuota que tiene cada heredero sobre el total de los bienes relictos se
transformara en una porción concreta, físicamente determinada, y de exclusiva propiedad del
heredero a quién ha sido adjudicada, previa ejecución de un conjunto de actos complejos
(entre ellos, inventario, valuación, adjudicación e inscripción de las respectivas hijuelas), que
deberán llevarse a cabo teniendo en miras la igualdad cualitativa y cuantitativa respecto de
cada uno de los herederos.

El ARTÍCULO 2363 del CCYC dispone: “La indivisión hereditaria sólo cesa con la partición. Si la
partición incluye bienes registrables, es oponible a los terceros desde su inscripción en los
registros respectivos”.

De este modo, la partición concluye el estado de indivisión hereditaria, pero respecto de los
bienes registrables es necesaria la inscripción registral, para que resulte oponible a los
terceros.

La doctrina y jurisprudencia argentina han señalado los siguientes caracteres:

a) Es integral: Como principio general, la partición comprende todos los bienes indivisos
que componen la comunidad hereditaria. Este carácter sufre excepciones cuando
resulta admitida la división parcial.
b) Es obligatoria: Puede ser pedida en todo tiempo por cualquier persona que tenga en la
sucesión algún derecho reconocido en la norma. Este carácter cede en algunas
hipótesis:
- En los supuestos de indivisión forzosa (art. 2330 CCyC y concs.)
- Cuando se requiera la postergación de la división, si esta redunda en
perjuicio del valor de los bienes indivisos (art. 2365 CCyC);
c) Es imprescriptible: El derecho a pedir la partición no se pierde por el transcurso del
tiempo, aun cuando puedan los copartícipes u otros interesados, oponerse a este
pedido. En determinados casos, puede operar la prescripción adquisitiva de una parte
o de todos los bienes hereditarios, cuando se ha intervertido el título (arts. 2565, 1897
CCyC y concs.)

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Simón García Méndez

ARTICULO 2368.- Prescripción. La acción de partición de herencia es imprescriptible mientras


continúe la indivisión, pero hay prescripción adquisitiva larga de los bienes individuales si la
indivisión ha cesado de hecho porque alguno de los copartícipes ha intervertido su título
poseyéndolos como único propietario, durante el lapso que establece la ley.

d) Es declarativa: Los bienes que le corresponde a cada heredero reconocen como época
de adquisición el momento mismo de la muerte del causante. En consecuencia, los
efectos se retrotraen al momento del deceso. La partición es declarativa, y no
traslativa de derechos, en tanto los bienes asignados a cada heredero, se reputan
adquiridos desde el mismo momento de la muerte del causante.
 Legitimación.

ARTÍCULO 2364. Legitimación. Pueden pedir la partición los copropietarios de la masa indivisa
y los cesionarios de sus derechos. También pueden hacerlo, por vía de subrogación, sus
acreedores, y los beneficiarios de legados o cargos que pesan sobre un heredero. En caso de
muerte de un heredero, o de cesión de sus derechos a varias personas, cualquiera de los
herederos o cesionarios puede pedir la partición; pero si todos ellos lo hacen, deben unificar su
representación.

Entre los legitimados para pedir la partición se encuentran:

1- Los herederos, comprende tanto a los universales como a los herederos de cuota.
2- Los cesionarios, siendo que el cesionario adquiere los mismos derechos que le
correspondían al heredero cedente, de modo que podrá reclamar la partición en la
misma forma que lo hubiere hecho aquel.
3- Los acreedores de los herederos, que se subrogan en el derecho de sus deudores
(herederos), pero no están legitimados los acreedores del causante, ya que para
cobrar sus créditos no requieren de la partición, pueden cobrarlos aun sin que esta se
hubiera practicado.
4- Los beneficiarios de legados. En realidad, al estar eliminada la figura del legatario de
cuota del CCYC, la doctrina interpreta que no se le debería reconocer legitimación a los
legatarios de un bien particular o un conjunto de ellos, ya que tienen acción directa
para reclamar el legado sin necesidad de partición.
5- Los beneficiarios de cargos que pesan sobre un heredero están legitimados, ya que son
considerados acreedores del heredero.
6- Los herederos del heredero si antes de hacer la partición muere uno de los
coherederos, dejado a varios herederos, cada uno de estos puede pedir la partición,
ocupando el lugar del heredero fallecido.
7- El albacea designado por testamento.

En el supuesto de que un coheredero haya fallecido antes de la partición, dejando a su vez a


varios herederos, o bien el heredero que haya cedido sus derechos hereditarios a varias
personas, como se mencionó, se concede legitimación activa para pedir la partición a
cualquiera de esos herederos o cesionarios de derecho. Sin embargo, si todos los herederos, o
cesionarios de derechos, solicitaran la partición, deberán actuar bajo una misma
representación.

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Simón García Méndez

 Oportunidad para pedir la partición.

La oportunidad para pedir la partición está regulada en el ARTÍCULO 2365.

La regla general está contenida en la primer parte del art. 2365, y es que la partición puede
ser solicitada en todo tiempo después de aprobados el inventario y avalúo de los bienes.

Puede suceder que aunque no exista un inventario realizado por escribano con los recaudos
de una escritura o acta, pero la declaración jurada de los bienes presentada en el proceso
sucesorio, hace a las veces de inventario, en tanto sea admitida por todos los herederos. Esa
misma declaración jurada es la que sirve para el cálculo de la tasa de justicia en la transmisión
hereditaria.

Por lo tanto el inventario puede ser realizado por un escribano o ser remplazado con la
denuncia de bienes. El avalúo deben ser hecho por acuerdo de los herederos o por perito
tasadores sino hubiera acuerdos.

La excepción está contenida en la segunda parte del art. 2365, cuando dispone “Sin embargo,
cualquiera de los copartícipes puede pedir que la partición se postergue total o parcialmente
por el tiempo que fije el juez si su realización inmediata puede redundar en perjuicio del valor
de los bienes indivisos”.

De este modo, la excepción exige las siguientes condiciones:

a) que la solicite ante el juez cualquier copartícipe;


b) el aplazamiento durará un tiempo determinado, que será fijado por el juez;
c) que la realización inmediata de la división pueda redundar en perjuicio del
valor de los bienes indivisos.

 Situaciones que provocan la indivisión.

En ciertos supuestos la facultad de solicitar la partición se encuentra limitada o postergada.


Se trata de:

1- Los supuestos de indivisión forzosa: Ninguno de los casos de indivisión forzosa afecta
los derechos de los acreedores del causante de los bienes. Respecto de los acreedores
de los herederos, no pueden perseguir los bienes pero si las utilidades que
correspondan a su deudor. Los tres supuestos de indivisión forzosa son:
- Indivisión impuesta por el testador.
- Pacto de indivisión.
- Oposición del cónyuge o de un heredero.
2- Derecho real de habitación del cónyuge supérstite: Si bien no se trata de un supuesto
de indivisión en sentido estricto, porque es un derecho real, sus consecuencias
impiden partir el inmueble sobre el cual este derecho real se ejerce.
3- Adquisición por paso del tiempo: La acción de partición es imprescriptible. No
obstante, puede ocurrir que la indivisión haya cesado de hecho (y no de derecho a
través de la partición), y alguno de los coparticipes haya intervertido su título y
poseído determinados bienes como único propietario por el plazo de 20 años, en cuyo

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Simón García Méndez

caso no podrá pedirse la partición, dado que ha operado la prescripción adquisitiva


larga.

 Herederos condicionales.

La institución del heredero testamentario puede sujetarse a condición suspensiva o condición


resolutoria. En virtud de ello, cuando existe una condición suspensiva, el derecho no se
adquiere hasta que no se produzca el hecho incierto y futuro al que se encontraba
subordinada, y en la condición resolutoria el derecho se goza mientras no suceda ese evento
incierto y futuro, y en el momento que este se produce se exige el derecho que hasta ese
instante se gozaba.

De acuerdo al ARTÍCULO 2366, “los herederos instituidos bajo condición suspensiva no


pueden pedir la partición mientras la condición no está cumplida, pero pueden pedirla los
coherederos, asegurando el derecho de los herederos condicionales.

Los instituidos bajo condición resolutoria pueden pedir la partición, pero deben asegurar el
derecho de quienes los sustituyen al cumplirse la condición”.

 Partición parcial.

ARTÍCULO 2367. Partición parcial. Si una parte de los bienes no es susceptible de división
inmediata, se puede pedir la partición de los que son actualmente partibles.

Esta clase de partición tiene lugar cuando alguno o algunos bienes no puedan ser divididos en
forma inmediata. Si bien el principio es la partición total de todos los bienes indivisos, surgen
del contexto del CCyC algunas hipótesis en que solo deviene posible la partición parcial, y
pueden configurarse para tal obstáculo divisorio algunas restricciones temporales o jurídicas.

La división parcial procede, entre otros, en los siguientes casos:

a) cuando un bien que se encuentra en estado de indivisión forzosa (art. 2330 CCyC y
ss.);
b) cuando la indivisión sea requerida por alguno de los copartícipes o el cónyuge (arts.
2332, 2333 CCyC y concs.);
c) cuando la división deviene antieconómica y el juez posterga el acto particionario
(art. 2375 CCyC);
d) cuando jurídica o materialmente no es factible la división, como en el caso de un
lote de terreno que, dividido, no alcance las medidas mínimas establecidas por la
autoridad local;
e) cuando los herederos lo decidan (art. 2369 CCyC).

 Punto 2 - Modos. Partición privada o extrajudicial. Forma. Requisitos. Análisis del


art. 2369 del Código Civil y Comercial. Partición judicial: Concepto. Licitación.
Partidor. Designación del perito partidor. Naturaleza de sus funciones. Principio de
partición en especie. División antieconómica. Composición de la masa. Formación de
lotes. Asignación de los lotes. Títulos y objetos comunes. Reglas a las que debe

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Simón García Méndez

ajustarse la partición. Atribución preferencial de establecimiento y de otros bienes.


Petición por varios interesados. Cargas de la masa.

 MODOS DE HACER LA PARTICIÓN.

 Partición privada.

El ARTÍCULO 2369 del CCYC dispone “Si todos los copartícipes están presentes y son
plenamente capaces, la partición puede hacerse en la forma y por el acto que por unanimidad
juzguen convenientes. La partición puede ser total o parcial”.

La partición es un acto que interesa especialmente a los coherederos. Por lo tanto se


privilegia la voluntad unánime para elegir la forma y el acto que les resulte conveniente. Se
consagra de este modo el principio de libertad de formas y la norma impone tres requisitos:

- Que los coparticipes (del estado de indivisión), estén presentes: Ello no


significa que se trate de una presencia física, sino que se exprese la
conformidad en la partición privada que se lleva a cabo, por lo que pueden
actuar por sí, o por medio de un representante convencional.
- Que sean capaces.
- Que la decisión sea unánime.

Si existen bienes inmuebles o muebles registrables, se exige la escritura pública conforme


resulta del art. 1017, inc. a, CCyC que determina dicha instrumentación para los actos que
tienen como objeto la adquisición, modificación o extinción de derechos reales sobre
inmuebles.

La partición privada exige que se contemplen los instrumentos que hagan posible, luego, la
concreción y la inscripción de los bienes que corresponden a cada heredero, a su nombre, es
decir, garantizando el derecho pleno de los adjudicatarios.

 Partición judicial.

El ARTÍCULO 2371 establece los casos en que la partición debe ser judicial:

a) Si hay copartícipes incapaces, con capacidad restringida o ausentes: Los supuestos de


incapacidad o capacidad restringida exigen la partición judicial, con intervención de los
representantes legales, sean progenitores, tutores, curadores, apoyos.

Si se plantean intereses contrapuestos, será necesaria la intervención de un tutor o curador


especial (arts. 109, 138 CCyC y concs.). En cuanto a los ausentes, deberá realizarse la partición
judicial, teniendo en cuenta la exigencia de comparecer personalmente y también de actuar a
través de un representante convencional

b) Si terceros, fundándose en un interés legítimo, se oponen a que la partición se haga


privadamente: Hace referencia tanto a los acreedores del causante como a los acreedores de
los herederos.

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Simón García Méndez

c) si los copartícipes son plenamente capaces y no acuerdan en hacer la partición


privadamente: El principio de libertad establecido en el art. 2369 CCyC expresa que debe
mediar consenso unánime de los herederos capaces y presentes. Si este consentimiento falta,
así provenga de uno solo de los copartícipes, ya no puede llevarse a cabo la partición,
privadamente.

En los casos en que se exige que la partición sea judicial, su inobservancia acarrea la nulidad.
Se trata de un supuesto de nulidad relativa, la cual puede purgarse por la confirmación
posterior al acto.

 Partición definitiva o provisional.

La partición definitiva pone fin al estado de indivisión en forma competa, es decir, se


adjudican singularmente todos los derechos sobre los bienes relictos.

Como contrapartida, la partición se considera meramente provisional si los coparticipes solo


han hecho una división del uso y goce de los bienes de la herencia dejando indivisa la
propiedad. Esta partición provisional no impide el derecho de pedir la partición definitiva.

ARTÍCULO 2370. Partición provisional. La partición se considera meramente provisional si los


copartícipes sólo han hecho una división del uso y goce de los bienes de la herencia, dejando
indivisa la propiedad. La partición provisional no obsta al derecho de pedir la partición
definitiva.

 Partición mixta.

La partición es mixta cuando al causante en un testamento le nombra tutor a uno de sus hijos
y lo autoriza a hacer la partición privada. Esta partición privada se va a tener que presentar en
el expediente sucesorio para que sea controlada por el juez. Se inscriben las adjudicaciones y
allí finaliza.

 PARTICIÓN JUDICIAL.

 Licitación.

Licitar es ofrecer precio por una cosa en subasta o en almoneda. Está regulado en el art. 2372
del CCYC.

ARTÍCULO 2372. Licitación. Cualquiera de los copartícipes puede pedir la licitación de alguno
de los bienes de la herencia para que se le adjudique dentro de su hijuela por un valor superior
al del avalúo, si los demás copartícipes no superan su oferta. Efectuada la licitación entre los
herederos, el bien licitado debe ser imputado a la hijuela del adquirente, por el valor obtenido
en la licitación, quedando de ese modo modificado el avalúo de ese bien. La oferta puede
hacerse por dos o más copartícipes, caso en el cual el bien se adjudica en copropiedad a los
licitantes, y se imputa proporcionalmente en la hijuela de cada uno de ellos. No puede pedirse
la licitación después de pasados treinta días de la aprobación de la tasación.

De esta manera, la licitación se realiza entre los coherederos, es decir, no es una puja abierta,
ya que no permite a terceros como postores. Luego, el coparticipe que pretende la

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Simón García Méndez

adjudicación del bien debe ofrecer un valor superior al del avalúo y ser quien oferte el mayor
valor, es decir, que su oferta no sea superada por ningún otro coparticipe. Ese valor elo es
imputado en la hijuela del coparticipe que oferto.

Se admiten que sean varios coparticipes que realicen la oferta de licitación, en cuyo caso se
les adjudica a todos aquellos en copropiedad, imputando proporcionalmente en la hijuela de
cada uno la proporcionalidad de tal copropiedad.

El plazo que dispone el CCYC es de 30 días, contados dese la aprobación de la tasación.

 Partidor.

ARTÍCULO 2373. Partidor. La partición judicial se hace por un partidor o por varios que actúan
conjuntamente. A falta de acuerdo unánime de los copartícipes para su designación, el
nombramiento debe ser hecho por el juez.

La partición judicial puede llevarse a cabo por un partidor o por varios. Si actúan varios
partidores, deberán hacerlo conjuntamente.

La pluralidad de peritos partidores se justificará cuando la entidad y administración de los


bienes indivisos o la complejidad de las tareas a llevar a cabo exijan partición.

A falta de acuerdo unánime de los copartícipes para su designación, el nombramiento debe


ser hecho por el juez. Su función se concreta en la presentación de la cuenta peticionaria.

Conforme a las normas procesales (art. 727 del CPCC), el partidor debe ser un abogado, ya
que la partición es un acto jurídico procesal con complejas implicancias jurídicas.

 Funciones del partidor.

Una vez aprobados el inventario y el avalúo de los bienes, y designado el partidor, debe
realizarse la cuenta peticionaria.

1- El partidor primero reúne todo el activo (masa partible). La masa partible estará
conformada por los bienes del causante que existen al tiempo de la partición o los que
se han subrogado a los y sus respectivos acrecentamientos. Luego, debe deducirse el
pasivo.

Finalmente, se agregan los valores que deban ser colacionados: donaciones, beneficios,
deudas a favor del causante, y las deudas surgidas durante la indivisión, como así también los
sujetos a reducción.

ARTÍCULO 2376. Composición de la masa. La masa partible comprende los bienes del causante
que existen al tiempo de la partición o los que se han subrogado a ellos, y los acrecimientos de
unos y otros. Se deducen las deudas y se agregan los valores que deben ser colacionados y los
bienes sujetos a reducción.

A la masa partible se le deben restar también las cargas de la sucesión.

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Simón García Méndez

ARTÍCULO 2384. Cargas de la masa. Los gastos causados por la partición o liquidación, y los
hechos en beneficio común, se imputan a la masa. No son comunes los trabajos o desembolsos
innecesarios o referentes a pedidos desestimados, los que deben ser soportados
exclusivamente por los herederos que los causen.

Todo esto da como resultado el LÍQUIDO PARTIBLE. Ese valor es el que se va a dividir, y se
hace la cuenta particionaria, que contiene los siguientes rubros:

- Prenotados:

El partidor hace un resumen de las actuaciones el expediente sucesorio: fecha de inicio del
proceso sucesorio, nombre del juez, y del secretario, número de expediente y juzgado
interviniente, individualizando al causante, la fecha de fallecimiento, tramite hasta la
declaración de herederos o la aprobación del testamento, determinación de los herederos
declarados y sus datos personales, proporción de su participación, determinación de los
legados si los hubiese, transcripción de la declaratoria de herederos o de la parte pertinente
del testamento y del auto que lo declara valido.

- Cuerpo general de bienes: Se acumula toda la información relativa a los


bienes. Debe transcribirse el inventario y la tasación.
- Detalles de las bajas: Aquí se detalla el pasivo de la sucesión (deudas y
cargas) y los legados que deben satisfacerse.
- Líquido partible: Lo que da la operación de restarle al activo el pasivo.
- División: Se determina que es lo que le corresponde a cada heredero y el
valor monetario de dicha porción.
- Adjudicación: Primero el partidor forma las hijuelas detallando los bienes
que incluirán cada una y sus respectivo valores de acuerdo a la porción que
cada heredero tiene en la herencia. Luego se asignan los lotes por el
partidor.

ARTICULO 2377.- Formación de los lotes. Para la formación de los lotes no se tiene en cuenta
la naturaleza ni el destino de los bienes, excepto que sean aplicables las normas referentes a la
atribución preferencial. Debe evitarse el parcelamiento de los inmuebles y la división de las
empresas.

Si la composicion de la masa no permite formar lotes de igual valor, las diferencias entre el
valor de los bienes que integran un lote y el monto de la hijuela correspondiente deben ser
cubiertas con dinero, garantizándose el saldo pendiente a satisfacción del acreedor. El saldo no
puede superar la mitad del valor del lote, excepto en el caso de atribución preferencial.

Excepto acuerdo en contrario, si al deudor del saldo se le conceden plazos para el pago y, por
circunstancias económicas, el valor de los bienes que le han sido atribuidos aumenta o
disminuye apreciablemente, las sumas debidas aumentan o disminuyen en igual proporción.

Si hay cosas gravadas con derechos reales de garantía, debe ponerse a cargo del adjudicatario
la deuda respectiva, imputándose a la hijuela la diferencia entre el valor de la cosa y el importe
de la deuda.

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Simón García Méndez

Las sumas que deben ser colacionadas por uno de los coherederos se imputan a sus derechos
sobre la masa.

ARTICULO 2378.- Asignación de los lotes. Los lotes correspondientes a hijuelas de igual monto
deben ser asignados por el partidor con la conformidad de los herederos y, en caso de
oposición de alguno de éstos, por sorteo.

En todo caso se deben reservar bienes suficientes para solventar las deudas y cargas
pendientes, así como los legados impagos.

En cuanto a los títulos de adquisición de los bienes que están incluidos en la partición, el art.
2379 dispone:

ARTICULO 2379.- Títulos. Objetos comunes. Los títulos de adquisición de los bienes incluidos
en la partición deben ser entregados a su adjudicatario. Si algún bien es adjudicado a varios
herederos, el título se entrega al propietario de la cuota mayor, y se da a los otros interesados
copia certificada a costa de la masa.

Los objetos y documentos que tienen un valor de afección u honorífico son indivisibles, y se
debe confiar su custodia al heredero que en cada caso las partes elijan y, a falta de acuerdo, al
que designa el juez. Igual solución corresponde cuando la cosa se adjudica a todos los
herederos por partes iguales.

U. na vez que el juez presenta la cuneta, el juez debe agregarla al expediente y notificarlos a
los herederos, haciéndoles saber que tienen 10 días para aprobarla o impugnarla. Si no la
impugnan, el juez la aprueba, y entregara a cada heredero su hijuela. Si la impugnan, el juez
cita a las partes y al partidor a una audiencia para intentar arreglar las diferencias. Si no se
ponen de acuerdo, el juez debe resolver dentro de los 10 días de celebrada la audiencia.

 Principio de partición en especie.

ARTÍCULO 2374. Principio de partición en especie. Si es posible dividir y adjudicar los bienes en
especie, ninguno de los copartícipes puede exigir su venta. En caso contrario, se debe proceder
a la venta de los bienes y a la distribución del producto que se obtiene. También puede
venderse parte de los bienes si es necesario para posibilitar la formación de los lotes.

La regla es la partición en especie. Por ello, aunque la mayoría de los coparticipes decidan la
venta de los bienes y la distribución del producto, la sola voluntad de uno de los herederos es
suficiente para imponer que la partición se haga en especie.

Solo se podría llegar a la venta de un bien para luego dividir el dinero resultante cuando la
adjudicación en especie no sea posible y su partición física lo convierta en antieconómico. O
cuando disposiciones administrativas o legales impidan la división física de un bien, como por
ejemplo, en razón de no admitirlo las normas que regulan las edificaciones en una ciudad
determinada.

Sin embargo, el ARTICULO 2375 dispone una limitación: “Aunque los bienes sean divisibles, no
se los debe dividir si ello hace antieconómico el aprovechamiento de las partes. Si no son

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Simón García Méndez

licitados, pueden ser adjudicados a uno o varios de los copartícipes que los acepten,
compensándose en dinero la diferencia entre el valor de los bienes y el monto de las hijuelas”.

Se mantiene el principio de la imposibilidad de partir los bienes, aunque sean divisibles, si ello
resulta antieconómico para la conveniencia de las partes-coherederos.

También la norma trae una solución posible o una alternativa:

i. Se agrega la hipótesis prevista de la licitación (art. 2372 CCyC);


ii. Si los bienes no son licitados, pueden ser adjudicados a uno o varios de los
copartícipes que los acepten; en este caso, se compensa en dinero la
diferencia entre el valor de los bienes y el monto de las hijuelas.

Si no se realizan ninguna de estas posibilidades, es decir, no hay heredero licitante ni otro que
proponga que le sea adjudicado en las condiciones fijadas, la alternativa es seguir la pauta de
la norma en estudio: adjudicarlo y establecer compensaciones en dinero entre el valor de los
bienes y el monto de las hijuelas.

Es corriente que una fracción de campo pueda ser dividida, pero que el resultado al que se
arribe con la división devenga en antieconómico, o en un uso antieconómico, o directamente
en antieconómico por así resultar del monto de producción.

En definitiva, las fracciones que resultan de la división no constituyen una unidad económica.
Lo mismo ocurre con la división de un paquete accionario que permite mantener la voluntad
de la sociedad en juego y que, al dividirse las cuotas o acciones sociales, al ser participaciones
minoritarias, se convierten en antieconómicas.

 Atribución preferencial del establecimiento.

La atribución preferencial es el derecho a que determinando bien o bienes sean incorporados


en la hijuela de quien así lo solicita por resultar autorizado por la ley para ser preferido a los
otros coherederos.

ARTÍCULO 2380. Atribución preferencial de establecimiento. El cónyuge sobreviviente o un


heredero pueden pedir la atribución preferencial en la partición, con cargo de pagar el saldo si
lo hay, del establecimiento agrícola, comercial, industrial, artesanal o de servicios que
constituye una unidad económica, en cuya formación participó. En caso de explotación en
forma social, puede pedirse la atribución preferencial de los derechos sociales, si ello no afecta
las disposiciones legales o las cláusulas estatutarias sobre la continuación de una sociedad con
el cónyuge sobreviviente o con uno o varios herederos. El saldo debe ser pagado al contado,
excepto acuerdo en contrario.

De la norma surge:

- Legitimación: puede ser solicitada por el cónyuge supérstite o los herederos


del causante.
- El objeto: que se trate de un establecimiento agrícola, comercial, industrial
artesanal o de servicios, que constituya una unidad económica.

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Simón García Méndez

- Participación: que el interesado haya participado en la formación del


establecimiento. Si la explotación se hace bajo una forma social, la
atribución de los derechos social solo podrá pedirse si ello no afecta las
disposiciones legales o las cláusulas estatutarias sobre la continuación de
una sociedad con uno o varios interesados.

Si el valor del establecimiento es mayor al de su hijuela, no constituye un impedimento para


que proceda la atribución, ese saldo será pagado en la forma en que disponga los coparticipes,
y a falta de acuerdo, deberá serlo de contado.

El ARTICULO 2381 también dispone la atribución preferencial sea solicitada por el cónyuge
supérstite o los herederos del causante, y puede recaer sobre:

a) de la propiedad o del derecho a la locación del inmueble que le sirve de habitación,


si tenía allí su residencia al tiempo de la muerte, y de los muebles existentes en él;
b) de la propiedad o del derecho a la locación del local de uso profesional donde
ejercía su actividad, y de los muebles existentes en él;
c) del conjunto de las cosas muebles necesarias para la explotación de un bien rural
realizada por el causante como arrendatario o aparcero cuando el arrendamiento o
aparcería continúa en provecho del demandante o se contrata un nuevo
arrendamiento con éste.

Por su parte, si bien el art. 2381 CCyC no lo menciona expresamente, resulta de aplicación lo
prescripto en el art. 2380 CCyC con relación al saldo resultante entre el valor de los bienes
atribuidos y el de la hijuela del adjudicatario: debe pagarse conforme a lo convenio con los
coherederos y si no existe acuerdo, al contado.

Si bien en todos los casos previstos en el art. 2381 CCyC la atribución preferencial puede
recaer sobre el dominio de los bienes, también puede tratarse de la atribución preferencial del
derecho a la locación de dichos bienes, para el caso de que el inmueble habitación o el
inmueble local de ejercicio profesional no fueran del dominio del causante sino que este los
locaba.

 Petición por varios interesados.

ARTÍCULO 2382. Petición por varios interesados. Si la atribución preferencial es solicitada por
varios copartícipes que no acuerdan en que les sea asignada conjuntamente, el juez la debe
decidir teniendo en cuenta la aptitud de los postulantes para continuar la explotación y la
importancia de su participación personal en la actividad.

La norma contempla la petición por varios copartícipes en la atribución preferencial de uno o


más bienes. La regla es el acuerdo, y a falta de este, en caso de conflicto entre los copartícipes
por la atribución preferencial de un bien, el juez decide.

El CCyC se aparta de la solución adoptada para los casos de asignación de lotes, esto es, el
sorteo (art. 2378 CCyC). Se establece que el juez deberá valorar:

a. la aptitud de los distintos postulantes para continuar la explotación;

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b. la importancia de la participación personal en la actividad. Efectuando mérito de


estos indicadores, el juez deberá proceder a atribuir el bien o bienes.

Esta solución no se aplicará al supuesto de atribución preferencial especificado en el art.


2381, inc. a, CCyC cuando más de un interesado lo invoque y demuestre los extremos de dicho
supuesto. En ese caso, de no acordar su asignación conjunta, el juez debería valorar las
posibilidades de cada uno de los solicitantes de procurarse habitación y, en última instancia,
proceder al sorteo.

 Derecho real del cónyuge supérstite.

ARTÍCULO 2383. Derecho real de habitación del cónyuge supérstite. El cónyuge supérstite
tiene derecho real de habitación vitalicio y gratuito de pleno derecho sobre el inmueble de
propiedad del causante, que constituyó el último hogar conyugal, y que a la apertura de la
sucesión no se encontraba en condominio con otras personas. Este derecho es inoponible a los
acreedores del causante.

De la norma en examen se desprende que:

- Gratuito: No hay derecho a compensación o canon locativo.


- De pleno derecho desde el fallecimiento (no requiere ser solicitado al juez).
- A salvo de la división o de intentos de desalojo.
- No requiere acreditar pobreza o falta de vivienda. (Siempre se podría probar
el abuso del derecho conf. art. 10.)
- No distingue si el bien era propio o ganancial de cualquiera de ambos
- No se extingue por nuevas nupcias o unión convivencial.
- No obsta a la partición pero sí a la división. Podría adjudicarse a un heredero
la nuda propiedad pero debiendo respetar el derecho.

 Punto 4 - Efectos de la partición. Derivados del carácter declarativo y garantía por


evicción y vicios ocultos. Prescripción.

 EFECTOS DE LA PARTICIÓN.

 Efectos declarativos.

La partición es declarativa y no traslativa de derechos. En razón de ella, se juzga que cada


heredero sucede solo e inmediatamente al causante en los bienes comprendidos en su hijuela
y en los que se le atribuyen por licitación, y que no tuvo derecho alguno en los que
corresponden a sus coherederos.

Igual solución se entiende respecto de los bienes atribuidos por cualquier otro acto que ha
tenido por efecto hacer cesar la indivisión totalmente, o de manera parcial sólo respecto a
ciertos bienes o ciertos herederos. Los actos válidamente otorgados respecto de algún bien de
la masa hereditaria conservan sus efectos a consecuencia de la partición, sea quien sea el
adjudicatario de los bienes que fueron objeto de esos actos (ARTÍCULO 2403).

 Evicción.

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Simón García Méndez

En caso de evicción de los bienes adjudicados, o de sufrir el adjudicatario alguna turbación del
derecho en el goce pacífico de aquéllos, o de las servidumbres en razón de causa anterior a la
partición, cada uno de los herederos responde por la correspondiente indemnización en
proporción a su parte, soportando el heredero vencido o perjudicado la parte que le toque.

Si alguno de los herederos resulta insolvente, su contribución debe ser cubierta por todos los
demás. Ninguno de los herederos puede excusar su responsabilidad por haber perecido los
bienes adjudicados en la partición, aunque haya sido por caso fortuito (ARTÍCULO 2404)

De esta manera, se instituye la garantía de evicción en tres grandes líneas:

a) la evicción de los bienes adjudicados;


b) la evicción si se sufre alguna turbación de derecho en el goce pacífico de esos bienes
adjudicados;
c) la evicción en el caso del derecho de servidumbre, aunque la causa sea anterior a la
partición.

Es que los coherederos son garantes, los unos respecto de los otros, de toda evicción de los
objetos que les han correspondido en la partición, y también de toda turbación de derecho en
el goce pacífico de los objetos mismos, siempre que la evicción o la turbación sean anteriores a
la partición. Para hacer efectiva esa garantía, cada uno de los herederos responde por la
correspondiente indemnización en proporción a su parte, debiendo también soportar el
heredero vencido o perjudicado la parte proporcional que le corresponda.

Si un coheredero no puede hacer efectiva su parte en la garantía, debido a su insolvencia, su


contribución deber ser cubierta por todos los restantes coherederos. Esta insolvencia no es
más que una pérdida que resulta también de la evicción que sufre el heredero, y reconoce por
causa la culpa o el error común que cometieron todos los herederos en la partición, motivo por
el cual debe ser igualmente reparada en común por todos los coherederos.

La responsabilidad de los herederos subsiste aunque los bienes adjudicados a uno de ellos
hubieran perecido, y ello, aunque dicho perecimiento haya sido por caso fortuito.

 Extensión de la garantía.

ARTÍCULO 2405. Extensión de la garantía. La garantía de evicción se debe por el valor de los
bienes al tiempo en que se produce. Si se trata de créditos, la garantía de evicción asegura su
existencia y la solvencia del deudor al tiempo de la partición.

En los supuestos en que resulte necesario hacer cierta la garantía de evicción, a los efectos de
determinar su cuantía, se tomará en cuenta el valor de los bienes al tiempo en que se produce
dicha evicción.

Por otra parte, si se trata de créditos adjudicados, la garantía de evicción asegura la existencia
del crédito y la solvencia del deudor a la época de la partición. Si en la partición se han
adjudicado créditos, la garantía comprende no solo la existencia de los mismos, sino también
la solvencia de los deudores al tiempo de la partición.

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Simón García Méndez

La garantía se extiende a la solvencia de los deudores, pero la misma debe establecerse al


momento de la partición, pues no puede garantizarse la solvencia futura.

 Cosas excluidas de la garantía.

La garantía de evicción no tiene lugar cuando es expresamente excluida en el acto de


partición respecto de un riesgo determinado; tampoco cuando la evicción se produce por
culpa del coheredero que la sufre. El conocimiento por el adjudicatario al tiempo de la
partición del peligro de evicción no excluye la garantía (ARTÍCULO 2406)

De esta manera, el CCYC confiere:

a) la posibilidad de excluir en el acto de la partición la garantía de evicción, en relación a un


riesgo determinado. La norma exige una cláusula particular y expresa que exceptúe una
situación singular de evicción.

Asimismo, determina:

b) la garantía tampoco se hará efectiva cuando la evicción se produce por culpa del coheredero
que la padece o sufre, dado que no podría beneficiarse con su propio accionar dañoso.

Frente a estas dos hipótesis, se prevé que la circunstancia de que el adjudicatario al tiempo
de la partición conozca el peligro por evicción, no se prescinde de la garantía, y que la misma
debe hacerse efectiva.

En materia sucesoria, el conocimiento de la posibilidad de evicción no afecta la garantía, ya


que el heredero no ignora el peligro, pero conoce el remedio —que es la garantía—.

 Defectos ocultos.

ARTÍCULO 2407. Defectos ocultos. Los coherederos se deben recíprocamente garantía de los
defectos ocultos de los bienes adjudicados.

Se mantiene como regla la garantía por vicios ocultos, en todos los supuestos, sin aludir a
pérdidas determinadas del valor del bien. Se estatuye la garantía recíproca de los coherederos
por los defectos ocultos de los bienes adjudicados: es mutua, es correspondiente, recíproca,
equitativa.

Se contempla el contenido de la responsabilidad por los vicios ocultos que se extiende a estos
supuestos:

a) los defectos no comprendidos en las exclusiones del art. 1053 CCyC;


b) los vicios redhibitorios, considerándose tales los defectos que hacen a la cosa
impropia para su destino por razones estructurales o funcionales, o que disminuyen
su utilidad a tal extremo que, de haberlos conocido, el adquirente no la habría
adquirido o su contraprestación hubiese sido significativamente menor.

 Punto 5 - Causas de invalidez. Nulidad de la partición y reforma. Otros casos de


acción de complemento. Rescisión o reajuste por lesión.
 NULIDAD Y REFORMA DE LA PARTICIÓN.

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Simón García Méndez

 Causas de nulidad.

De acuerdo al ARTÍCULO 2408 “la partición puede ser invalidada por las mismas causas que
pueden serlo los actos jurídicos. El perjudicado puede solicitar la nulidad, o que se haga una
partición complementaria o rectificativa, o la atribución de un complemento de su porción”.

De esta manera, la parte perjudicada tiene varias opciones:

a. solicitar la nulidad de la partición;


b. que se efectúe una partición complementaria o rectificativa;
c. que se le atribuya un complemento a su porción.

 Otros casos de acción de complemento.

El artículo 2408 se aplica a todo acto, cualquiera que sea su denominación, cuyo objeto sea
hacer cesar la indivisión entre los coherederos, excepto que se trate de una cesión de
derechos hereditarios entre coherederos en la que existe un álea expresada y aceptada
(ARTÍCULO 2409).

Así, se contempla la posibilidad de pedir la reforma de la partición o su complemento,


respecto de todo acto cualquiera sea su denominación, que tenga por objeto hacer cesar la
indivisión entre los coherederos.

Esta alternativa no concurre cuando se hubiera efectuado un contrato de cesión de derechos


hereditarios entre los coherederos en el cual exista un álea expresada y aceptada (art. 2302
CCyC y ss.).

 Casos en que no son admisibles las acciones.

ARTÍCULO 2410. Casos en que no son admisibles las acciones. Las acciones previstas en este
Capítulo no son admisibles si el coheredero que las intenta enajena en todo o en parte su lote
después de la cesación de la violencia, o del descubrimiento del dolo, el error o la lesión.

El art. 2410 CCyC dispone que no se podrá reclamar la nulidad de la partición cuando
estuviera afectada por vicios del consentimiento de alguno de los coherederos, y este
coheredero enajena todo o parte de su lote después de cesada la violencia, o descubierto el
dolo, el error o la lesión.

Ello encuentra su fundamento en que si el coheredero realizó actos de enajenación de los


bienes adjudicados después de haber tomado conocimiento del vicio que le hubiere permitido
cuestionar la partición, no podrá pretender hacerlo valer en el futuro, debido a que con su
propio accionar ha saneado la deficiencia o nulidad.

 Punto 6 - Partición por ascendientes: concepto y caracteres. Disposiciones generales.


Personas que pueden efectuarla. Bienes no incluidos. Colación. Mejora. Partición por
donación: concepto. Caracteres. Objeto. Quienes pueden efectuar la partición y
quienes deben estar incluidos. Modo de realizar la partición. Aceptación de la
donación. Forma. Acción de reducción Art. 2417 del Código Civil y Comercial. Valor de

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Simón García Méndez

los bienes. Garantía de evicción. Revocación. Acciones contra la partición de


ascendientes. Partición por testamento: concepto. Caracteres. Objeto. Quienes
pueden efectuar la partición, quienes deben estar incluidos Modo de realizar la
partición y cláusula de mejora. Enajenación de bienes. Revocación. Efectos. Garantía
de evicción.

 PARTICIÓN POR LOS ASCENDIENTES.

El CCyC conserva la partición por los ascendientes, ordenando los contenidos en una parte de
disposiciones generales y el tratamiento por separado de la partición por donación y la
partición por testamento. Tanto la partición por donación, como la partición por testamento
son dos formas de partir que tienen en común el sujeto (que debe ser el ascendiente), y los
beneficiarios (que son sus descendientes).

DISPOSICIONES GENERALES.

 Procedencia.

ARTÍCULO 2411. Personas que pueden efectuarla . La persona que tiene descendientes puede
hacer la partición de sus bienes entre ellos por donación o por testamento. Si es casada, la
partición de los bienes propios debe incluir al cónyuge que conserva su vocación hereditaria. La
partición de los gananciales sólo puede ser efectuada por donación, mediante acto conjunto de
los cónyuges.

Los ascendientes pueden realizar la partición, respecto de sus descendientes, por acto entre
vivos (donación) o por testamento. En el caso de tratarse de una persona casada bajo el
régimen de comunidad, su cónyuge concurre en virtud del llamamiento legal, y es por ello que,
tratándose de bienes propios, debe ser incluido en la partición efectuada por los
descendientes. No así con los gananciales, sobre los cuales el cónyuge supérstite no concurre.

La partición de los descendientes bajo donación de bienes propios de una persona casada
bajo el régimen de comunidad, deviene imposible, ya que el contrato de donación que debería
efectuar los cónyuges para perfeccionarla sería un contrato prohibido, por aplicación del art.
1002 del CCYC. De este modo, solo se podría realizar de forma conjunta partición por donación
de bienes gananciales a favor de los descendientes, siempre que tales bienes gananciales sean
además de titularidad conjunta, para permitir su disposición por ambos cónyuges.

Subsiste la posibilidad de que una persona casada bajo el régimen de comunidad de bines
realice la partición por testamento de bienes propios. No así respecto de los bienes
gananciales, ya que no se admite el testamento conjunto por el CCYC.

 Bienes no incluidos.

Si la partición hecha por los ascendientes no comprende todos los bienes que dejan a su
muerte, el resto se distribuye y divide según las reglas legales (ARTÍCULO 2412).

El ascendiente puede partir todos los bienes que integran su patrimonio al momento de
otorgarse el acto, como incluir solo alguno de ellos. Esto puede darse tanto en el caso de la

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Simón García Méndez

partición por donación o por testamento. En uno u otro caso, el resto de los bienes no
comprendidos se distribuirán y dividirán según las reglas legales.

 Procedencia de la colación.

Al hacer la partición, sea por donación o por testamento, el ascendiente debe colacionar a la
masa el valor de los bienes que anteriormente haya donado y sean susceptibles de colación
(ARTÍCULO 2413). De esta manera, se conserva el principio de igualdad en la partición dentro
de los principios previstos por el orden sucesorio en el régimen actual.

 Mejora.

En la partición, el ascendiente puede mejorar a alguno de sus descendientes o al cónyuge


dentro de los límites de la porción disponible, pero debe manifestarlo expresamente
(ARTÍCULO 2414).

Si bien el “partidor” puede tener la intención o decisión de mejorar al cónyuge o a sus


descendientes, no será suficiente: la mejora exige una manifestación específica en ese sentido,
sea en el testamento, sea en la donación. Así, la eficacia legal de la mejora requiere una
manifestación explícita, en el contrato de donación o en la disposición de última voluntad. Es
una norma general para esta clase de partición.

PARTICION POR DONACIÓN.

La partición por donación es un acto jurídico por el cual el ascendiente dona parte de sus
bienes entre sus descendientes con la aceptación de estos. Tiene como finalidad anticipar el
dominio de los bienes y evitar las disputas respecto a la adjudicación entre los descendientes.

A su vez, es un acto gratuito, patrimonial, plurilateral, de disposición, formal, y puede


someterse a modalidades, estando prohibida la condición suspensiva de producir efectos a
partir del fallecimiento del donante. Asimismo comparte los elementos con la partición, como
son la igualdad de los lotes, el respeto de la legítima, la garantía entre los beneficiarios y la
acción de reducción.

La partición por donación es traslativa de dominio, siendo los descendientes sucesores


singulares, los que se convierten después de la muerte del ascendiente donante en heredero si
aceptan la herencia. Por lo tanto, pueden renunciarla con los efectos que produce la renuncia
sin que ello implique la devolución de los bienes recibidos por la donación. En la partición por
donación, los donatarios responden por evicción.

Como se trata de una modalidad de partición, debe respetar la legítima, la que está protegida
por acción de reducción, el ascendiente debe colacionar el valor de los bienes donados, y rige
la garantía de evicción entre coparticipes.

 Objeto.

La partición por donación no puede tener por objeto bienes futuros. Puede ser hecha
mediante actos separados si el ascendiente interviene en todos ellos (ARTÍCULO 2415).

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Simón García Méndez

El objeto está, entonces, ceñido a los bienes presentes. Los bienes que el partidor adquiera
con posterioridad al acto particionario ya efectuado podrán ser motivo de una nueva partición
en el futuro. Esta partición por ascendiente puede efectuarse, en relación al tiempo de
otorgamiento del acto, en actos separados. Si se efectúa en diversos actos, el requisito
esencial es que el ascendiente intervenga en todos los actos.

 Sujetos.

Siendo una modalidad de partición por los ascendientes, el donante debe ser ascendiente del
donatario. No tratándose de ascendientes, podrán realizar donaciones, pero no quedan
sometidas al régimen de partición por donación, sino a las normas de las donaciones comunes.

En cuanto a la capacidad para aceptar donaciones, se aplican las normas genéricas de las
donaciones; por lo tanto, si el donatario es incapaz, o con capacidad restringida a este tipo de
actos, la aceptación debe ser hecha por su representante legal. Si el donante fuese el
representante legal, corresponde la designación de un tutor especial.

 Forma.

La partición por donación debe hacerse en la forma prescripta para las donaciones. Así el art.
1552 establece:

ARTICULO 1552.- Forma. Deben ser hechas en escritura pública, bajo pena de nulidad, las
donaciones de cosas inmuebles, las de cosas muebles registrables y las de prestaciones
periódicas o vitalicias.

 Derechos transmitidos.

ARTÍCULO 2416. Derechos transmitidos. El donante puede transmitir la plena propiedad de los
bienes donados, o bien únicamente la nuda propiedad, reservándose el usufructo. También
puede pactarse entre el donante y los donatarios una renta vitalicia en favor del primero.

El acto de partición por ascendiente, a través de la donación, puede efectuarse


transmitiendo:

a) la plena propiedad de los bienes donados;


b) únicamente la nuda propiedad, reservándose el usufructo.

En el supuesto de la transmisión de la nuda propiedad, se tiene en cuenta la posible


recomposición de la plena propiedad, en cabeza del donatario.

También puede pactarse entre el donante y los donatarios una renta vitalicia en favor del
primero

 Acción de reducción.

ARTÍCULO 2417. Acción de reducción. El descendiente omitido en la partición por donación o


nacido después de realizada ésta, y el que ha recibido un lote de valor inferior al
correspondiente a su porción legítima, pueden ejercer la acción de reducción si a la apertura de
la sucesión no existen otros bienes del causante suficientes para cubrirla.

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Simón García Méndez

Esta norma posibilita mantener la validez de la partición por donación en aquellos supuestos
en que un descendiente fue omitido en la partición o incluso nació con posterioridad.

La norma abarca hipótesis distintas:

a) el caso del heredero omitido en la partición por ascendientes;


b) el heredero nacido después de la realización de la partición;
c) el que ha recibido un lote de valor inferior al que le corresponda como su porción
legítima, cuando no hubiere modos ni bienes suficientes para cubrirla íntegramente.

Quedan legitimados para invocar la reducción, tanto el preterido como el que nace luego de
la partición, y aquel que recibe menos de lo que le corresponde como porción legítima.

En las tres hipótesis, la acción de reducción no prosperará cuando, a la muerte del causante,
existan otros bienes bastantes para cubrir la porción que le corresponda a los herederos.

 Valor de los bienes.

En todos los casos, para la colación y el cálculo de la legítima, se debe tener en cuenta el valor
de los bienes al tiempo en que se hacen las donaciones, apreciado a valores constantes
(ARTÍCULO 2418).

En dos supuestos se fija el tiempo en que deben tenerse en cuenta el valor de los bienes
donados por esta partición efectuado por el ascendiente:

a) para la colación (art. 2385 CCyC y ss.);


b) para el cálculo de la legítima (art. 2445 CCyC).

El valor de los bienes se determina al tiempo en que se han efectuado las donaciones,
estimado a valores constantes.

 Garantía de evicción.

ARTÍCULO 2419. Garantía de evicción. Los donatarios se deben recíprocamente garantía de


evicción de los bienes recibidos. La acción puede ser ejercida desde que la evicción se produce,
aun antes de la muerte del causante.

Se regula manifiestamente la garantía de evicción que se deben los “descendientes


donatarios”: recíprocamente se deben esta garantía de evicción, en cuanto a los bienes
recibidos en la partición.

La partición por donación adquiere su plenitud jurídica desde el momento del acto, sin
encontrarse supeditada a la apertura de la sucesión, por lo cual los herederos beneficiados con
la donación podrán ejercer a partir de su realización todos los derechos y acciones que le
corresponden en su calidad de herederos. En este sentido, la garantía de evicción tiende a
asegurar la existencia y la legitimidad del derecho transmitido, extendiéndose a:

a) toda turbación de derecho total o parcial, que recae sobre el bien o bienes, por
causa anterior o contemporánea a la adquisición;

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Simón García Méndez

b) los reclamos de terceros fundados en derechos resultantes de la propiedad


intelectual o industrial, salvo que el enajenante se haya ajustado a especificaciones
suministradas por el adquirente;
c) las turbaciones de hecho, causadas por el transmitente.

La garantía de evicción puede reclamarse, aun antes de la apertura de la sucesión —muerte


del causante—, desde que esta evicción se produce (art. 1044 y CCyC ss.).

 Revocación.

ARTÍCULO 2420. Revocación. La partición por donación puede ser revocada por el ascendiente,
con relación a uno o más de los donatarios, en los casos en que se autoriza la revocación de las
donaciones y cuando el donatario incurre en actos que justifican la exclusión de la herencia por
indignidad.

Esta partición por donación puede ser revocada por el ascendiente:

a) en los casos en que se autoriza la revocación de las donaciones (art. 1569 CCyC y
concs.). Las donaciones pueden dejarse sin efecto por inejecución de los cargos, por
ingratitud del donatario y, en caso de habérselo estipulado expresamente, por
supernacencia de hijos del donante (art. 1569 CCyC y concs.)
b) cuando el donatario incurre en actos que justifican la exclusión de la herencia por
indignidad (art. 2281 CCyC y concs.). Cabe aclarar que la revocación puede
destinarse a uno o a varios de los donatarios, es decir a aquellos que han sido
beneficiados en la partición por ascendientes. Para que la revocación de la partición
por donación tenga lugar, deviene necesario que el donante acredite judicialmente
la configuración de la causa en que se funda la revocación.

El art. 1573 limita la acción al donante y a sus herederos, quienes pueden continuar la que
hubiera promovido el donante, pero no tiene legitimación si el donante no la hubiera iniciado.

La revocación puede ser total, si comprende a todos los donatarios, o parcial, respecto de
uno o varios donatarios, conservando el acto plena eficacia.

PARTICIÓN POR TESTAMENTO.

 Concepto.

La partición por testamento, es un acto de disposición mortis causa, que, unilateralmente,


afecta el modo de operarse la transmisión, a favor de los descendientes.

Como todo testamento, el testador puede revocar aquel en el que ha hecho la partición y
nadie puede considerarse con un derecho adquirido a los bienes que se le hubieran asignado,
hasta que se produzca el fallecimiento del causante.

ARTÍCULO 2421. Enajenación de bienes. La partición hecha por testamento es revocable por el
causante y sólo produce efectos después de su muerte. La enajenación posterior al testamento
de alguno de los bienes incluidos en la partición no afecta su validez, sin perjuicio de las

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Simón García Méndez

acciones protectoras de la porción legítima que pueden corresponder. Sus beneficiarios no


pueden renunciar a ella para solicitar una nueva partición, excepto por acuerdo unánime.

El principio general es la validez de la enajenación de objetos comprendidos en la partición, y


la subsistencia del testamento en el que el ascendiente ha hecho la partición. El modo de
armonizar ambas cuestiones es dejando a salvo la legítima.

En estos casos, la aceptación de la herencia incluye la aceptación de la partición. Por lo tanto


solo puede renunciar a la partición, renunciando a la herencia. Sin embargo, el CCyC ofrece la
posibilidad de aceptar la herencia y pedir una nueva partición si hubiera unanimidad.

El principio es la validez de la partición y el remedio es la reducción contra el heredero


beneficiado en exceso. Solo un acuerdo unánime habilita a celebrar una nueva partición.

 Efectos.

ARTÍCULO 2422. Efectos. La partición por testamento tiene los mismos efectos que la
practicada por los herederos.

Es decir, es declarativa y no traslativa de dominio y se juzga que cada heredero sucede solo e
inmediatamente al causante en los bienes comprendidos en la hijuela.

 Garantía de evicción.

ARTÍCULO 2423. Garantía de evicción. Los herederos se deben recíprocamente garantía de


evicción de los bienes comprendidos en sus lotes. La existencia y legitimidad de los derechos
transmitidos se juzga al tiempo de la muerte del causante.

Se mantiene la reciprocidad en la garantía de evicción de los bienes comprendidos en los


lotes de los herederos: se deben mutuamente la garantía de evicción.

Los herederos se deben recíprocamente garantía de evicción de los bienes que integran sus
lotes (art. 1044 a 1050 CCyC, responsabilidad por evicción). Los derechos que se transmiten en
la partición por ascendiente en la forma testamentaria, en orden a su existencia y legitimidad,
se califican al tiempo de la apertura de la sucesión. Por ello, la garantía de evicción, se debe
desde la muerte del causante. Se reitera la garantía de evicción que ya existe entre los
coherederos, como consecuencia de cualquier partición.

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