Convenciones Matrimoniales.
Son los pactos entre cónyuges relativos a los bienes, ya sea adoptando un
determinado régimen de relaciones patrimoniales que la ley autoriza a convenir, o
modificar parcialmente el régimen (por ejemplo: estableciendo la separación de deudas
entre los esposos, o reservando a uno de ellos la administración de ciertos bienes, o
modificando las bases de la partición).
En cuanto al Objeto, según el art. 446 [Link]. las convenciones varían según la
regulación de cada derecho positivo, y en la medida en que se las admita, responden a la
autonomía de la voluntad de los contrayentes que, de este modo se apartan del régimen
legal (supletorio), o introducen parciales modificaciones. Solo son admisibles las
convenciones que contengan clausula autorizada por ley.
En esa línea el art. 447 [Link]. versa sobre que toda convención entre los
futuros cónyuges sobre cualquier otro objeto relativo a su patrimonio es de ningún
valor. En este sentido vemos la prohibición de todo pacto o acuerdo en materia
patrimonial, como así también; no podrán acordarse cuestiones relativas al modo de
partir los bienes que integran la comunidad, ni asignar bienes de uso preferente,
establecer régimen de responsabilidad diverso al regulado, compensaciones económicas,
etc.
Según la doctrina, es un contrato realizado “causa matrimonii”, es decir, cuya
eficacia futura queda deferida a la celebración del matrimonio. Una vez contraído éste,
el principio tradicional ha sido la inmutabilidad o inalterabilidad de la convención;
modernamente se admite la alteración de ella en determinadas condiciones.
Forma: el art. 448 [Link]. dispone que las convenciones matrimoniales deben
ser hechas por escritura pública antes de la celebración del matrimonio, y solo producen
efectos a partir de esa celebración y en tanto el matrimonio no sea anulado. Pueden ser
modificadas antes del matrimonio, mediante un acto otorgado también por escritura
pública. Para que la opción por uno de los regímenes matrimoniales prevista en el art.
446, inc d, produzca efectos respecto de terceros, debe anotarse marginalmente en el
acta de matrimonio. La cual coincide con la prevista en el art.420 inc i, que en el acto de
la celebración del matrimonio, exige la declaración de los contrayentes acerca de si ha
celebrado o no convención matrimonial y, en caso afirmativo, su fecha y el registro
notarial en el que se inscribió.
Individualización de bienes y deudas:
El art. 446 en sus dos primeros apartados establece que, antes de la celebración del
matrimonio, los futuros cónyuges pueden hacer convenciones que tengan por objeto la
designación y avaluó de los bienes que cada uno lleva al matrimonio, y la enunciación
de las deudas.
El inventario constituye un modo de preconstituir la prueba de que tales bienes se
aportan en calidad de propios. Lo mismo sucede con la enunciación de las deudas a fin
de dejar establecido que se trata de deudas propias.
Opción por el régimen de separación de bienes:
El inc. D del art. 446 establece que en la convención matrimonial los futuros
cónyuges pueden hacer la opción por alguno de los regímenes patrimoniales, ya sea el
régimen de comunidad o por el de separación de bienes. La opción por el régimen de
comunidad es innecesaria por cuanto dicho régimen es supletorio y opera ex lege, según
claramente lo establece el art. 463: a falta de opción hecha en la convención
matrimonial, los conyuges quedan sometidos desde la celebración del matrimonio al
régimen de comunidad de ganancias. No puede estipularse que la comunidad comience
antes o después, excepto el caso de cambio de régimen matrimonial previsto en el art.
449.
Matrimonio de menores de edad: las personas menores de edad autorizadas
judicialmente a casarse no pueden hacer donaciones en la convención matrimonial ni
ejercer la opción prevista en el art. 446 inc. d.
Modificación de régimen con posterioridad a la celebración del matrimonio:
después de la celebración del matrimonio, el régimen patrimonial puede modificarse por
convención de los cónyuges. Puede ser otorgada después de un año de aplicación del
régimen patrimonial, convencional o legal, mediante escritura pública. Para que el
cambio de régimen produzca efectos respecto de terceros, debe anotarse marginalmente
en el acta de matrimonio.
Los acreedores anteriores al cambio de régimen que sufran perjuicios por tal
motivo, pueden hacerlo declarar inoponible a ellos en el término de un año a contar
desde que lo conocieron (art. 449).
En caso de que durante el matrimonio los cónyuges optaren por pasar del
régimen de comunidad al de separación de bienes, deberán liquidar la comunidad según
las reglas generales y adjudicarse los bienes que correspondan por parición. Los bienes
adjudicados pasaran de ser personales de cada uno.