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El Papa Peru

Francisco, nacido Jorge Mario Bergoglio, fue el 266.º papa de la Iglesia católica desde 2013 hasta su muerte en 2025, siendo el primer papa no europeo y el primer pontífice americano. Su pontificado se caracterizó por su enfoque en la inclusión social, la defensa de los derechos de los migrantes y la lucha contra el cambio climático, así como por su estilo de vida humilde y su reforma de la curia romana. Falleció el 21 de abril de 2025 y fue sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma.
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El Papa Peru

Francisco, nacido Jorge Mario Bergoglio, fue el 266.º papa de la Iglesia católica desde 2013 hasta su muerte en 2025, siendo el primer papa no europeo y el primer pontífice americano. Su pontificado se caracterizó por su enfoque en la inclusión social, la defensa de los derechos de los migrantes y la lucha contra el cambio climático, así como por su estilo de vida humilde y su reforma de la curia romana. Falleció el 21 de abril de 2025 y fue sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma.
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Francisco (en latín: Franciscus PP.

), de nombre secular Jorge Mario Bergoglio (Buenos Aires, 17


de diciembre de 1936-Ciudad del Vaticano, 21 de abril de 2025),[7][8][9] fue el 266.º papa de
la Iglesia católica y el octavo soberano de la Ciudad del Vaticano desde el 13 de marzo de 2013
hasta su muerte.

Antes de entrar en el seminario como novicio de la Compañía de Jesús trabajó una temporada
como técnico químico. Fue profesor de Literatura y Psicología en la escuela jesuita Inmaculada
Concepción de Santa Fe (1964-1965).[10][11] En 1969 fue ordenado sacerdote. Fue nombrado
superior provincial de los jesuitas en Argentina (1973-1979) y rector del Colegio Máximo y de la
Facultad de Filosofía y Teología del Partido de San Miguel (1980-1986). Luego de un breve paso
por Alemania y por Buenos Aires, se estableció en la provincia argentina de Córdoba durante
seis años.

Su espiritualidad y carácter llamaron la atención del cardenal Antonio Quarracino y, el 20 de


mayo de 1992, Juan Pablo II designó a Bergoglio obispo titular de la diócesis de Oca y uno de
los cuatro obispos auxiliares de la arquidiócesis de Buenos Aires. Luego de desempeñarse
como vicario general de Quarracino, el 3 de junio de 1997 fue designado arzobispo coadjutor
de Buenos Aires con derecho a sucesión, por lo que ocupó el cargo de su mentor en el
episcopado tras su muerte, el 28 de febrero de 1998, convirtiéndose también en el gran
canciller de la Universidad Católica Argentina.

Juan Pablo II creó a Bergoglio cardenal presbítero de San Roberto Belarmino el 21 de febrero
de 2001. Tras la muerte de dicho pontífice, el 2 de abril de 2005, fue considerado como uno de
los candidatos para ocupar el trono de san Pedro,[12] cargo para el que fue elegido finalmente el
alemán Joseph Ratzinger, quien adoptó el nombre papal de Benedicto XVI. Bergoglio fue
presidente de la Conferencia Episcopal Argentina durante dos períodos consecutivos, desde
noviembre de 2005 hasta noviembre de 2011. Impedido por el Estatuto de la Conferencia para
asumir un nuevo mandato, durante la 102.ª asamblea plenaria de ese organismo se eligió al
arzobispo de la arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz, José María Arancedo, para sucederlo.
[13]

El 13 de marzo de 2013, el cónclave que se celebró tras la renuncia de Benedicto XVI eligió
como papa a Jorge Mario Bergoglio,[14] quien manifestó su voluntad de ser conocido como
Francisco en honor al santo de Asís.[15][16] Bergoglio fue el primer papa no europeo desde
el sirio Gregorio III, fallecido en 741, el primer sumo pontífice americano y proveniente del
hemisferio sur de la historia y el tercer hispanohablante nativo, después de Alejandro VI.[17]
Además, es el único papa de origen jesuita hasta la actualidad y también quien más santos ha
canonizado con un total de 942.[18]

Durante su pontificado, apoyó una mayor inclusión de mujeres en la Iglesia católica, defendió
valores de justicia social, tuvo un trato más acogedor con las personas LGBT que los papas
anteriores, apoyó acciones para combatir el calentamiento global, defendió a los migrantes y
rechazó las políticas hostiles contra ellos.[19]

Conocido por su humildad, su adhesión a la opción preferencial por los pobres —principio que
abarca a los marginados y sufrientes de distinta extracción— y su compromiso de diálogo con
personas de diferentes orígenes y credos, Francisco mostró una variedad de gestos
pastorales indicativos de sencillez, entre los que se incluyen su decisión de residir en la Casa de
Santa Marta en lugar de la residencia papal del Palacio Apostólico Vaticano usada por sus
antecesores desde 1903. Asimismo, se caracterizó por su sentido del humor[20] y por decidir
llevar una vestimenta papal más austera.[20][21] También destacan sus iniciativas de reforma de
la curia romana en campos tan diversos como la economía y las finanzas, la administración, los
tribunales eclesiásticos y el derecho canónico, las comunicaciones sociales, la sanidad, el
laicado y la familia.[22] Con ello propugnó soluciones en temas complejos que incluyen la
transparencia en las finanzas vaticanas, la coherencia entre la misión evangelizadora y la
actividad económica, la simplificación de la burocracia, la eficacia de la comunicación, la
nulidad matrimonial, la lucha contra la pedofilia y los abusos y la protección de menores y
migrantes.[22] Al poco tiempo de su elección, en 2013, la revista Time lo consideró una de las
cien personas más influyentes, incluyéndolo en el grupo de los «líderes»,[23] y meses más tarde
lo nombró la «persona del año» de 2013.[24] Su fotografía fue portada de la revista Rolling
Stone internacional en dicho año.[25]

Falleció el 21 de abril de 2025, lunes de Pascua, a las 7:35 horas (UTC+2).[7][26] Su funeral tuvo
lugar el 26 de abril siguiente en la plaza de San Pedro. El 26 de abril de ese año fue sepultado
en la Basílica de Santa María la Mayor de Roma,[27] siendo con ello el primer papa desde León
XIII que está enterrado fuera del Vaticano.[28]

Biografía

Primeros años

Jorge Mario Bergoglio (cuarto niño desde la


izquierda, fila central) con 12 años, cuando estudiaba en el Colegio Salesiano

Jorge Mario Bergoglio nació en el seno de una familia católica el 17 de diciembre de 1936, en
el barrio porteño de Flores, siendo el mayor de los cinco hijos del matrimonio formado por
Mario José Bergoglio (1908-1959) (contador, empleado en el ferrocarril),[29][30] nacido
en Portacomaro, provincia de Asti, que tuvo que emigrar de Italia debido al avance
del fascismo;[31] y Regina María Sívori (1911-1981), ama de casa, nacida en Buenos Aires, hija
también de inmigrantes procedentes de las regiones italianas de Piamonte y Génova.[32][33]
María Elena Bergoglio es la única de sus hermanos todavía con vida.[31]

Durante su infancia, Jorge Bergoglio creció en un hogar arraigado a los orígenes italianos y
católicos de su familia.[34] Sus padres lo bautizaron el día de Navidad de 1936 en la Basílica
María Auxiliadora y San Carlos del barrio de Almagro en Buenos Aires.[35] Durante su infancia
estudió en el colegio salesiano Wilfrid Barón de los Santos Ángeles de la localidad de Ramos
Mejía.[29]

Tuvo una estrecha relación con sus abuelos, especialmente con su abuela Rosa Vasallo. El
propio papa Francisco comentó que fue «la mujer que mayor influencia» tuvo en su vida. La
periodista Lucía Capuzzi, basándose en documentos y actas oficiales, y habiendo entrevistado
personalmente a varias personas que la conocieron y que convivieron con ella en el Piamonte y
la Liguria, ha redactado una biografía de la abuela del papa, titulada Rosa de los dos mundos, la
historia de la abuela del Papa Francisco.[36][37]
Posteriormente estudió en la escuela secundaria industrial (ETN n.º 27) Hipólito Yrigoyen, en la
que se graduó como técnico químico,[3][38] tras lo cual estuvo trabajando en el laboratorio
Hickethier-Bachmann, realizando análisis bromatológicos destinados a controlar la higiene de
productos alimenticios. Ya en esa época sentía una fuerte vocación religiosa.[39]

En su juventud, una enfermedad hizo que fuese sometido a una operación quirúrgica en la que
le fue extirpada una porción de pulmón. A pesar de ello, según los médicos, el tejido que le
faltaba a su pulmón no tenía impacto significativo en su salud.[40][41] La única preocupación
hubiese sido una disminución en la reserva de la respiración si llegase a padecer una infección
respiratoria.[42]

Sacerdote jesuita

Bergoglio durante sus años en el seminario.

En 1957 decidió convertirse en sacerdote; ingresó al seminario del barrio Villa Devoto y al
noviciado de la Compañía de Jesús. Entre 1958 y 1960, culminó sus estudios en el juniorado
jesuita de Santiago (Chile), ubicado en la casa de retiro de san Alberto Hurtado (actual Centro
de Espiritualidad Loyola), donde ingresó al curso de Ciencias Clásicas y profundizó sus estudios
de historia, literatura, latín y griego,[43] bajo la instrucción del carismático Carlos Aldunate.[44]

De 1964 a 1965 fue profesor de Literatura y Psicología en el Colegio de la Inmaculada de Santa


Fe.[45] Cuando se encontraba en la Ciudad de Santa Fe en 1965, contó con la presencia del
ilustre escritor argentino Jorge Luis Borges quien dictó un seminario que tuvo como resultado
final un libro llamado Cuentos originales, una selección de ocho textos escritos por los alumnos
en el cursillo, cuyo prólogo estaba redactado por el propio Borges.[46]

En 1966 Jorge Bergoglio y varios jesuitas de la Universidad del Salvador eran directores
espirituales de los jóvenes integrantes católicos que ingresaron a la agrupación juvenil
peronista Guardia de Hierro después de la Noche de los Bastones Largos. Guardia de Hierro era
una organización surgida durante la Resistencia peronista con actividad política en varios
frentes, que se disolvió formalmente en 1974.[47][48] De su relación con Guardia de Hierro recibió
ya iniciada la década de 1970, una considerable influencia del pensamiento de la
filósofa Amelia Podetti, respecto de cuya obra escribió en 2006 el prólogo a su libro.[49][50]

Entre 1967 y 1970 cursó estudios de teología en la Facultad de Teología del Colegio Máximo de
San José, en el Partido de San Miguel.[45][51]Allí recibió las enseñanzas del teólogo jesuita Juan
Carlos Scannone, fundador de la Filosofía de la liberación y de la Teología del pueblo[52]
(corriente autónoma argentina de la Teología de la liberación), que influirán profundamente en
su pensamiento.[53] Fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969, pocos días antes de
cumplir 33 años de edad.

Entre 1970 y 1971 realizó en la ciudad española de Alcalá de Henares la tercera probación de
su noviciado, la última prueba necesaria para ingresar definitivamente en la Compañía de
Jesús.[54][55] En los años 1972 y 1973, fue maestro de novicios en la residencia Villa San Ignacio,
de Villa de Mayo.[45]

El 31 de julio de 1973 fue nombrado provincial de los jesuitas argentinos, cargo que ocupó
hasta 1979.[45][56]Veinte días antes de su nombramiento como provincial, el general de los
jesuitas, Pedro Arrupe, le encargó transferir la administración de la Universidad del Salvador de
la Compañía de Jesús a una agrupación de laicos, lo cual hizo confiando en personas que
conocía en la agrupación Guardia de Hierro. Por ello, en 1974 designó rector a Francisco José
Piñón, quien ejerció el cargo hasta 1980, y en los demás cargos a exintegrantes de Guardia de
Hierro.[57]

En 1976 comienza una nueva dictadura militar en la Argentina en el marco de la cual varios
sacerdotes fueron víctimas de secuestros, torturas y muerte, especialmente los vinculados
al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, al movimiento de curas villeros y a
la teología de la liberación.

En este escenario, Francisco, como provincial de los jesuitas, tuvo actuación en el caso de
la desaparición forzada y las torturas sufridas en la ESMA por los sacerdotes jesuitas Orlando
Yorio y Francisco Jalics, quienes realizaban tareas sociales en las villas miseria de Buenos Aires,
entrevistándose con los dictadores Jorge Rafael Videla y Eduardo Massera para exigir y lograr
su liberación.[58] Bergoglio también organizó una red clandestina que organizaba la huida hacia
Brasil de opositores perseguidos por la dictadura, entre lo que se encontraban Alicia Oliveira,
tres seminaristas del obispo Enrique Angelelli, el escritor Alfredo Somoza, los activistas sociales
Sergio y Ana Gobulin, etc.[58][59][60][61] Bergoglio declaró dos veces como testigo en juicios por
crímenes de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de Estado en las décadas de
1970 y 1980, en la megacausa ESMA —su declaración de tres horas fue filmada y hecha pública
— y en la causa conocida como «Plan Sistemático», donde se investigó el secuestro y supresión
de identidad de menores.[61][62]

Desde 1980 hasta 1986, fue rector del Colegio Máximo de San Miguel y de las Facultades de
Filosofía y Teología de esa casa de estudios, así como primer párroco de la Parroquia del
Patriarca San José, ubicada en el humilde barrio San José del partido bonaerense de San
Miguel.[3]

Entre 1990 y 1992 Bergoglio fue destinado por la Compañía de Jesús a la ciudad de Córdoba,
viviendo en la Residencia Mayor que la orden posee en el centro de esa ciudad. La
transferencia de Bergoglio para que obre de sacerdote en Córdoba ha sido considerado como
una especie de castigo por los estudiosos de su vida y él mismo definió ese momento como de
«purificación interior» y «como una noche, con alguna oscuridad interior».[63][64]

Obispo y cardenal
El entonces cardenal Bergoglio en la basílica de
Nuestra Señora de Luján, en 2008

Luego de una gran actividad como sacerdote y profesor de Teología, fue consagrado obispo
titular de Oca (Auca, en latín)[65][66] el 20 de mayo de 1992, para ejercer como uno de los
obispos auxiliares de Buenos Aires. Fue consagrado obispo el 27 de junio de 1992 en la catedral
de Buenos Aires. Cuando la salud de su predecesor en la Arquidiócesis de Buenos Aires, el
arzobispo Antonio Quarracino empezó a debilitarse, Bergoglio fue designado arzobispo
coadjutor de la misma el 3 de junio de 1997.[67] Al fallecer Quarracino lo sucedió en el cargo de
arzobispo de Buenos Aires el 28 de febrero de 1998, cargo que lleva añadido el título
de primado de la Argentina,[38] y el de gran canciller de la Universidad Católica Argentina. El 6
de noviembre de 1998 fue nombrado también ordinario para los fieles orientales desprovistos
de un ordinario de su propio rito en Argentina.[67]

Durante el consistorio del 21 de febrero de 2001, san Juan Pablo II lo creó cardenal con
el titulus de San Roberto Belarmino. El mismo Bergoglio, una vez investido como papa y en el
marco del consistorio del 22 de febrero de 2014 designó como titular del mismo a su sucesor
en el arzobispado porteño, el cardenal Mario Aurelio Poli.

Como cardenal formó parte de la Pontificia Comisión para América Latina, la Congregación para
el Clero, el Pontificio Consejo para la Familia, la Congregación para el Culto Divino y la
Disciplina de los Sacramentos, el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de
los Obispos y la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida
Apostólica.
Escudo cardenalicio de Jorge Mario Bergoglio, con el
lema Miserando atque eligendo

Por ser arzobispo de Buenos Aires también era miembro de la Conferencia Episcopal Argentina,
de la que fue presidente en dos períodos consecutivos desde noviembre de 2005 hasta
noviembre de 2011, no pudiendo ser reelegido una vez más por no permitirlo el artículo 61 del
Estatuto.[68] El 8 de noviembre de 2011 los obispos electores de ese organismo designaron para
reemplazarlo al arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, primo hermano del fallecido
expresidente argentino Raúl Alfonsín y hasta entonces vicepresidente segundo de la
Conferencia Episcopal.[69][70] Integró también el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM).

En 2005, el entonces cardenal Bergoglio, ya siendo presidente de la Conferencia Episcopal,


autorizó la tramitación de la causa para la beatificación de los seis miembros de la sociedad de
vida apostólica de los Padres Palotinos, que fueron asesinados en 1976 en la conocida masacre
de San Patricio.[71] Al mismo tiempo, Bergoglio ordenó investigar la masacre en sí, que se le
atribuye mayoritariamente al régimen militar argentino.[71] Las polémicas por la legalización de
los matrimonios homosexuales y el aborto, entre otros temas, enfrentaron a Jorge Mario
Bergoglio, primero con Néstor Kirchner y luego con su esposa, la mandataria argentina Cristina
Fernández de Kirchner, así como con organizaciones políticas, sociales, de derechos
humanos, feministas, LGTB y amplios sectores de la población con posturas a favor de esas
decisiones.[72] Por estos temas Bergoglio también se enfrentó con la mayoría de los obispos
argentinos, cuando sugirió la conveniencia de que la Iglesia católica propiciara la unión civil de
las personas homosexuales, postura que fue rechazada.[73]

Como arzobispo y cardenal, Bergoglio fue conocido por su humildad, conservadurismo


doctrinal y su compromiso con la justicia social. Optó por promover el diálogo y acercarse a los
distintos colectivos sociales, fuesen o no católicos; así como por reforzar la tarea pastoral en las
parroquias, aumentando la presencia de sacerdotes en las villas (barrios marginales).[74] Esto
hizo que fuese conocido como «el Obispo de los pobres».[75]
El entonces cardenal Bergoglio, en 2010

El sociólogo Fortunato Mallimaci indicó que «tuvo mucha presencia en actos contra la trata de
personas, en favor de las víctimas de accidentes de tránsito o de las tragedias de la discoteca
Cromañón (2004) y de la estación ferroviaria de Once (2012)». Presidió misas con prostitutas,
visitó las cárceles y dio libertad para que actuaran los sectores progresistas de la Iglesia.[74]

Un estilo de vida sencillo ha contribuido a la reputación de su humildad: vivía en un


apartamento pequeño en vez de la residencia palaciega episcopal, renunció a su limusina y a su
chofer en favor del transporte público, y cocinaba su propia comida.[76] Disfrutaba de la ópera,
el tango,[77] y el fútbol; era hincha y socio activo simple del Club Atlético San Lorenzo de
Almagro.[78][79][80]

En 2008, la cúpula de la Iglesia argentina tuvo un rol protagónico. En medio del paro
agropecuario patronal en Argentina de 2008, se había reunido con las autoridades del agro.
Bergoglio le había reclamado a Cristina Kirchner que tuviera un «gesto de grandeza» que
permitiera destrabar el tenso conflicto.[72]

Fue también un apasionado lector de Fiódor Dostoievski y Jorge Luis Borges, además de
autores clásicos.[38]

Bergoglio, antes de ser elegido papa, presentó su renuncia como arzobispo al cumplir los 75
años, de acuerdo al Derecho canónico.[81] Tenía previsto jubilarse una vez fuese nombrado su
sucesor y retirarse a un hogar para los sacerdotes mayores o enfermos, donde ya tenía
reservada una habitación; para después llevar una vida de oración y de dirección espiritual,
alejada del gobierno eclesiástico.[82]

Cónclave de 2005

Artículo principal: Cónclave de 2005

Al fallecer Juan Pablo II, eran 117 los cardenales menores de 80 años en condiciones de votar
para elegir un nuevo papa, entre los cuales se encontraba el entonces cardenal Bergoglio,
considerado papable, y de quien se dice que logró obtener 40 votos de los 77 que eran
necesarios para ser elegido, es decir, el segundo lugar detrás del cardenal Joseph Ratzinger,
quien fue elegido y se convirtió en Benedicto XVI, 265.º papa hasta febrero de 2013.[12]

Se ha dicho que Bergoglio competía en número de votos con Ratzinger durante la elección
hasta que hizo una súplica emotiva pidiendo a los cardenales que no votaran por él.[83] Sin
embargo, puesto que existe obligación de secreto absoluto para los asistentes al cónclave
(Constitución Apostólica Universi Dominici Gregis de 22 de febrero de 1996, cap. II, n.º 48) bajo
pena de excomunión reservada al sumo pontífice (Código de Derecho Canónico, canon 1399),
este dato debe tomarse como mera especulación. Antes, había participado en el funeral de san
Juan Pablo II y actuado como regente junto al Colegio Cardenalicio, gobernando la Santa Sede y
la Iglesia católica durante el periodo de interregno de la sede vacante.

Elección al papado

Artículo principal: Cónclave de 2013

Antecedentes inmediatos

Culminada la histórica renuncia papal de Benedicto XVI y cerrada la sede vacante, se dio
comienzo el cónclave de 2013 en que se lo consideró a Jorge Bergoglio como un candidato
reformista, con edad y capacidad para reformar la curia romana.[84] A pesar de ello, no figuraba
entre los papables más sonados.[85] Pero antes de que se hiciese efectiva su renuncia,
Benedicto XVI había tenido un gesto hacia Jorge Mario Bergoglio: lo había designado como
miembro de la Pontificia Comisión para América Latina (CAL), lo que se interpretó como un
mensaje implícito de confianza.[86]

Fue el cardenal Jaime Ortega, arzobispo de La Habana, quien dio a conocer un documento
único con la ponencia de Jorge Mario Bergoglio ante los cardenales inmediatamente antes del
cónclave. Este documento incluye cuatro puntos:

1. En el primer punto expresó: «La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las
periferias, no sólo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del
misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y
prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria».

2. En el segundo párrafo caracterizó a la institución como una Iglesia «autorreferencial»,


centrada en sí misma, una tendencia que enferma a la institución.

3. En el tercer punto, Bergoglio profundizó este problema. «La Iglesia, cuando es


autorreferencial, sin darse cuenta, cree que tiene luz propia... y da lugar a ese mal tan
grave que es la mundanidad espiritual».

4. En el cuarto punto hizo un comentario sobre las características que él consideraba


debía tener un papa actual. El pontífice sería, explicó Bergoglio, «un hombre que,
desde la contemplación de Jesucristo... ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias
existenciales».[87]

Elección
El papa Francisco, recién elegido, se asoma para
saludar a la gente presente en la plaza de San Pedro.

A las 19:06 (UTC+01:00) del 13 de marzo de 2013, en la quinta ronda de votaciones del
segundo día del cónclave, el cardenal Bergoglio fue elegido sucesor de Benedicto XVI.[88]

Fue el cardenal protodiácono Jean-Louis Tauran quien anunció desde el balcón central de
la Basílica de San Pedro la elección de Francisco con la fórmula en latín:

«Annuntio vobis Gaudium Magnum: Habemus Papam. Eminentissimum ac reverendissimum


dominum, dominum Georgium Marium, Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Bergoglio; qui
sibi nomen imposuit Franciscum» (que traducido al castellano significa: «Os anuncio una gran
alegría: ¡tenemos papa! El eminentísimo y reverendísimo señor don Jorge Mario, cardenal
Bergoglio de la Santa Iglesia Romana, quien se ha puesto el nombre de Francisco»).

Fue el primer papa de procedencia americana, el primero que no fue nativo de Europa, Oriente
Medio o el norte de África, y el primero procedente del hemisferio sur del mundo. También
destaca por ser el primer pontífice no europeo desde 741, año en el que falleció Gregorio III,
que era de origen sirio. Además, también fue el primer papa perteneciente a la Compañía de
Jesús.[89]

Tomó el nombre de Francisco ―en ocasiones reproducido incorrectamente como Francisco


I―[16] y, en su primera aparición pública, elevó una oración por su antecesor, el entonces
ya papa emérito Benedicto XVI.[90] Acto seguido, dijo que comenzaba «un camino», y pidió a los
fieles que rezaran «unos por otros para que haya una gran fraternidad». «Espero que este
camino de la Iglesia que hoy comenzamos sea fructífero para la evangelización», añadió.
Además, pidió una oración en silencio por él para que Dios le ayudara en su labor.[91]

Hermanos y hermanas, buenas tardes. Sabéis que el deber del cónclave era dar un obispo a
Roma. Parece que mis hermanos cardenales han ido a buscarlo casi al fin del mundo; pero aquí
estamos. Os agradezco la acogida. La comunidad diocesana de Roma tiene a su obispo. Gracias.
Y ante todo, quisiera rezar por nuestro obispo emérito, Benedicto XVI. Oremos todos juntos
por él, para que el Señor lo bendiga y la Virgen lo proteja. (Padre nuestro. Ave María. Gloria al
Padre). Y ahora, comenzamos este camino: obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma,
que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de
confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo
el mundo, para que haya una gran fraternidad. Deseo que este camino de Iglesia, que hoy
comenzamos y en el cual me ayudará mi cardenal vicario, aquí presente, sea fructífero para la
evangelización de esta ciudad tan hermosa. Y ahora quisiera dar la bendición, pero antes,
antes, os pido un favor: antes que el obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para
el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la bendición para su obispo. Hagamos
en silencio esta oración de vosotros por mí... Ahora daré la bendición a vosotros y a todo el
mundo, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad. (Bendición). Hermanos y hermanas,
os dejo. Muchas gracias por vuestra acogida. Rezad por mí y hasta pronto. Nos veremos pronto.
Mañana quisiera ir a rezar a la Virgen, para que proteja a toda Roma. Buenas noches y que
descanséis.

Celebración por la elección del cardenal Bergoglio


como papa ante la catedral metropolitana de Buenos Aires.

Tras el nombramiento, cientos de fieles se congregaron ante la catedral metropolitana de


Buenos Aires para celebrar la elección y posteriormente se celebró una misa en el templo con
ese motivo.[92][93] La elección del papa Francisco fue también uno de los temas más comentados
en las redes sociales, acaparando en Twitter más de 130 000 mensajes por minuto; siendo
hasta la fecha el segundo evento con más repercusión en la historia de dicha red social, sólo
superado por los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2012 en las
que Barack Obama se proclamó ganador.[94][95]

Nombre y emblemas

Escudo del papa Francisco. El emblema IHS es el


símbolo de los jesuitas y representa a Cristo, la estrella dorada representa a la Virgen María y el
ramo de nardos se asocia con san José.[96]

Tras obtener la mayoría necesaria en la votación del cónclave, el cardenal Bergoglio escogió el
nombre de Francisco como su nombre pontifical en honor a san Francisco de Asís,
un santo italiano que en el siglo XIII fundó la Orden Franciscana y que se caracterizó por su
entrega a los pobres y su humildad extrema.[97][98] Algunos periodistas señalaron al respecto
que su preferencia por este nombre fue un signo de cómo quiere llevar a cabo su pontificado,
[98][99][100]
y el papa declaró posteriormente a la prensa que le gustaría «una Iglesia pobre y para
los pobres» al explicar el porqué de su opción por el nombre de Francisco de Asís: «Para mí es
el hombre de la pobreza, el hombre de la paz, el hombre que ama y custodia la Creación».[101]

El papa explicó distendidamente que después del cónclave le sugirieron algunos nombres,
como Adriano, por Adriano VI, un papa reformista; o Clemente, por Clemente XIV, el papa que
prohibió a los jesuitas, como una pequeña «venganza». Sin embargo, optó por Francisco por
unas palabras que le comentó el cardenal brasileño Cláudio Hummes, cuando estaba
alcanzando la mayoría para ser elegido: «No te olvides de los pobres».[102]

Francisco escogió como lema y escudo papales los mismos que tenía como obispo y cardenal.
Su lema, Miserando atque eligendo (‘Lo miró con misericordia y lo eligió’), proviene de una
homilía de san Beda el Venerable.[b] El escudo tiene en su parte superior el emblema de
la Compañía de Jesús, es decir, el símbolo IHS (que es un monograma de Jesús en griego) en su
variante con una cruz, de gules, y los clavos, de sable, sobre unos rayos solares de oro. En la
parte inferior se encuentran una estrella, símbolo de la Virgen María, y una flor de nardo, que
representa a san José, patrón de la Iglesia Universal, también de oro.[103] La diferencia con su
escudo de cardenal, además de los cambios en los adornos indicativos de jerarquía
tradicionales en la heráldica eclesiástica (la mitra y las dos llaves en vez del capelo) es que la
estrella y la flor de nardo pasaron de ser de oro en lugar de argén.

Títulos y tratamientos

Tratamientos papales de
Francisco

Tratamiento de referencia Su Santidad

Tratamiento oral Su Santidad

Tratamiento religioso Santo Padre

Tratamiento religioso Beatísimo Padre

El tratamiento oficial del papa fue «Su Santidad el Papa Francisco»; en latín, Franciscus,
Episcopus Romanus (Francisco, obispo de Roma). Otro tratamiento frecuentemente usado para
los papas es Santo Padre. Su título completo, raramente usado, fue: «Su Santidad el Papa
Francisco, Obispo de Roma, Vicario de Cristo, Sucesor del Príncipe de los Apóstoles, Sumo
Pontífice de la Iglesia Universal, Primado de Italia, Arzobispo Metropolitano de la Provincia
Romana, Soberano del Estado de la Ciudad del Vaticano, Siervo de los siervos de Dios».[104] En
2024, el papa Francisco retomó el título de «Patriarca de Occidente», aquel que había sido
eliminado por su antecesor, Benedicto XVI, allá por el año 2006.[105]Cuando se hace referencia a
los papas, se acostumbra a traducir el nombre papal en los idiomas locales. Así, es Franciscus
en latín, Francesco en italiano, y Francisco en castellano.
Papado

Cronología inicial

Artículo principal: Anexo:Cronología del pontificado de Francisco

Primeros actos

El 14 de marzo de 2013, un día después de ser elegido, celebró su primera misa como pontífice
en la Capilla Sixtina. Lo hizo alternando latín e italiano sin la ayuda de escritos, con un tono
didáctico y gesticulando abundantemente. Respecto a los asuntos que trató, hizo un
llamamiento a proclamar el mensaje de Jesucristo, para evitar ser considerados simplemente
como una «ONG compasiva». Además, destacó la necesidad de que la Iglesia se aleje de lo
mundano edificándose sobre el Evangelio y la piedra angular de Cristo, y no «como los castillos
de arena que hacen los niños que se derrumban fácilmente».[106]

En su segundo día de pontificado, el viernes 15 de marzo, recibió en audiencia a todos los


cardenales en la Sala Clementina de Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano. Francisco
agradeció el apoyo recibido en el cónclave papal, y alabó la labor realizada por su antecesor
Benedicto XVI, del que dijo sentir «una gran gratitud y afecto por mi predecesor, quien
revigorizó la Iglesia con su fe, sus conocimientos y su humildad». También manifestó que
«todos nosotros vamos a tratar de responder con fe para llevar a Jesucristo a la humanidad y
para traer a la humanidad a regresar a Cristo, a la Iglesia».[107]

El sábado 16 recibió a los periodistas en audiencia en el Aula Pablo VI, a quienes bendijo y
agradeció por el trabajo realizado durante los días del cónclave.[101] En dicho acto el papa habló
en español por primera vez desde que fue elegido: «Muchos de ustedes no pertenecen a la
Iglesia Católica y otros no son creyentes, pero respetando la conciencia de cada uno, os doy mi
bendición sabiendo que cada uno de vosotros es hijo de Dios. ¡Qué Dios los bendiga!».[108] Ese
mismo día restableció provisionalmente en su cargo a todos los miembros de la Curia
Romana cuyos puestos habían quedado suspendidos por la sede vacante, lo cual efectuó donec
aliter provideatur (‘hasta que se disponga lo contrario’).[109][110]

El domingo 17 de marzo presidió el rezo del Ángelus desde el balcón del apartamento papal
del Palacio Apostólico, ante unas 150 000 personas. Durante el rezo, habló de la «misericordia
de Dios [...] que nunca castiga» y también mencionó un libro escrito por el teólogo Walter
Kasper.[111] Ese día escribió su primer tuit: «Queridos amigos, os doy las gracias de corazón y os
ruego que sigáis rezando por mí».[112] Antes del rezo del Ángelus celebró una misa en la capilla
de Santa Ana, y a la salida saludó personalmente a todos los presentes.[113]

El 18 de marzo Francisco recibió a la primera autoridad extranjera desde su elección. En


concreto, fue visitado por su compatriota, en ese entonces la presidenta argentina, Cristina
Fernández de Kirchner. El encuentro duró cerca de 20 minutos y fue seguido de un almuerzo.
En la reunión, la presidenta pidió al papa su intermediación para conseguir dialogar con
el Reino Unido respecto al conflicto de las Malvinas. También intercambiaron obsequios entre
sí.[114]

Inauguración del pontificado


Misa de inauguración del pontificado del papa
Francisco.

La misa de inauguración del pontificado del papa Francisco tuvo lugar el 19 de marzo de 2013,
solemnidad de san José. A la ceremonia acudieron delegaciones oficiales provenientes de 132
países del mundo; y líderes de otras confesiones religiosas.[115] Entre los representantes de
otras denominaciones cristianas que acudieron a dicha ceremonia se encontraba el patriarca
de Constantinopla Bartolomé I, un hecho insólito que no ocurría desde el Cisma de Oriente,
hace casi mil años.[116]

Antes de la misa, el papa se desplazó a bordo de un todoterreno blanco descubierto -en vez
del papamóvil blindado- entre la multitud y recorrió durante casi veinte minutos la plaza de
San Pedro. Francisco descendió en varias ocasiones del vehículo para besar a niños y saludar a
enfermos.[117]

Durante la ceremonia le fue colocado el palio y entregado el anillo del Pescador, que no es
de oro como era habitual, sino de plata dorada,[118] y en su homilía, Francisco habló del poder
que otorgó Cristo a San Pedro: «Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio»,
afirmó, considerando la figura del papa como alguien que «debe poner sus ojos en el servicio
humilde» y «abrir los brazos para custodiar a todo el pueblo de Dios y acoger con ternura y
afecto a toda la humanidad, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más
pequeños».[119][120] Como muestra de esta actitud de humildad, Francisco también dejó de usar
algunos elementos de la vestimenta de sus antecesores, como los zapatos rojos —hechos por
un zapatero a medida en el caso de Benedicto XVI— por unos de color negro, comunes;[121]
rechazó también el uso del sobrepelliz y la muceta roja así como el uso de la cruz pectoral de
oro con incrustación de piedras preciosas, reservada a los papas. En cambio, optó por una de
plata que recibió como regalo al ser electo obispo en Oca, en 1992.[122]

Se dirigió también a los gobernantes y a aquellos líderes en materia política, económica o


social, a quienes les pidió que fuesen custodios de la creación: de las personas más débiles y
del medio ambiente, recordando «que el odio, la envidia y la soberbia ensucian la vida».[119][123]
Miles de personas reunidas en la Catedral de Buenos

Aires con motivo de la entronización Los miles de


fieles siguieron desde Buenos Aires el inicio del pontificado del papa Francisco a través de
pantallas gigantes.

Unos días antes a la inauguración, Francisco agradeció mediante una carta las oraciones y las
muestras de cariño recibidas por los fieles de Argentina, pero les pidió expresamente que no
acudiesen a la ceremonia de inicio de su pontificado, sino que en su lugar destinasen el dinero
del viaje a Roma para realizar obras de caridad para los más necesitados.[124][125]

La ciudad de Buenos Aires, por su parte, decretó asueto escolar en la capital que permitió a
todos los alumnos y trabajadores de la educación pública y privada seguir el inicio del
pontificado al considerarlo como uno de los «acontecimientos más importantes que se han
producido a lo largo de toda la Historia argentina», más allá de lo religioso.[126] Antes de la misa
de inauguración, el papa Francisco realizó una llamada telefónica para agradecer a los miles de
fieles que se habían congregado para seguir la ceremonia, y que participaban desde la noche
anterior en una vigilia en la catedral.[127]

El 23 de marzo el papa Francisco visitó a su predecesor, el ya papa emérito Benedicto XVI,


en Castel Gandolfo, a donde se desplazó en helicóptero. La visita, de tres horas de duración,
tuvo carácter privado. El actual y anterior pontífices oraron juntos en una capilla dedicada a
la Virgen de Częstochowa y, aunque Benedicto quiso cederle un puesto preeminente, el recién
elegido papa le pidió que se sentase con él, alegando que «somos hermanos». Según el
portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, Francisco regaló a su antecesor un icono
de Nuestra Señora de la Humildad, «en honor a la humildad demostrada» por el anterior papa
al presentar su renuncia. Posteriormente, tuvieron una reunión privada en la biblioteca de la
residencia papal, y comieron juntos antes del regreso de Francisco a la Ciudad del Vaticano.[128]
Se trató de un hecho insólito ya que nunca antes en la historia de la Iglesia se habían
encontrado un papa y su predecesor emérito.[129]

Desarrollo inicial del pontificado


Encuentro del papa Francisco y el entonces papa
emérito Benedicto XVI en los Jardines de la Ciudad del Vaticano (julio de 2013).

Algunos de los primeros actos públicos del pontificado de Francisco se desarrollaron en el


marco de la Semana Santa de 2013:

 El Domingo de Ramos, ante más de 250 000 personas, denunció, entre otras cosas, las
guerras, los conflictos económicos, el ansia de dinero y de poder, la corrupción y los
crímenes contra la vida humana y contra la Creación. Respecto a la comunidad
cristiana, les dijo que con Cristo se podía vencer el mal y les pidió que «no sean
personas tristes» y que no dejaran que nadie «les robe la esperanza».[130]

 El Jueves Santo lo inició con la llamada Misa Crismal, en la que anunció la beatificación
de varios mártires de la Segunda Guerra Mundial, la Europa comunista y la Guerra Civil
Española.[131] Por la tarde tuvo lugar un acto inusual: el papa realizó la misa en un
reformatorio de menores, en vez de en la tradicional Basílica de San Juan de Letrán. Allí
lavó, secó y besó los pies a doce reclusos, entre los que había dos mujeres, una de ellas
de religión musulmana.[132]

 El Viernes Santo realizó una ceremonia en la basílica de San Pedro, en la que rezó
tumbado y en silencio ante un crucifijo desnudo.[133] Más tarde participó en
el Viacrucis que se desarrolló entre el Coliseo y el Monte Palatino de Roma. Sus
reflexiones, escritas por jóvenes libaneses, giraron en torno a las injusticias y la
violencia en Oriente Próximo.[134]

 El Domingo de Resurrección, el papa lanzó un mensaje de paz para todas las regiones
del mundo que se encontraban en situación de conflicto: Malí, Siria, Corea, Israel y
Palestina, etc. y dio la tradicional bendición urbi et orbi a los miles de fieles reunidos en
la plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano.[135]

El 6 de abril de 2013 hizo su primer nombramiento dentro de la Curia Romana al encargar al


fraile franciscano José Rodríguez Carballo el puesto de secretario de la Congregación para los
Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.[136] Un mes después de su
elección, el papa Francisco, tomando en consideración una de las sugerencias que se
expusieron durante las congregaciones generales que precedieron al cónclave, constituyó un
grupo de cardenales que lo asesorarán en las tareas de gobierno de la Iglesia y le ayudarán en
la reforma de la constitución apostólica Pastor Bonus sobre la Curia Romana. Dicho grupo está
coordinado por Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, y su secretario
es Marcello Semeraro, obispo de Albano.[137]

El 7 de abril de 2013 se celebró la ceremonia de investidura del papa Francisco como obispo de
Roma en la Archibasílica de San Juan de Letrán.[138]
El 9 de abril de 2013 se reunió con Ban Ki-Moon, Secretario General de Naciones Unidas.
Durante la visita, el papa aprovechó para manifestar el «aprecio por el papel central de la ONU
en la preservación de la paz en el mundo, en la promoción del bien común y en la defensa de
los derechos fundamentales del hombre».[139]

El 2 de mayo de 2013, Francisco recibió en la Ciudad del Vaticano a su


predecesor, Benedicto XVI, el cual se había trasladado en helicóptero desde el Castel
Gandolfo al Monasterio Mater Ecclesiae, su residencia definitiva.[140] Esta es la primera ocasión
en la que un papa y su predecesor conviven dentro del Vaticano.[141]

El 10 de mayo, Francisco fue visitado en la Ciudad del Vaticano por el papa copto Teodoro II en
un intento de acercamiento recíproco «hacia la unidad plena» del cristianismo. Con el deseo de
que esa fecha fuera la primera de una larga serie de encuentros, Teodoro II le propuso que se
celebrara cada año una fiesta del amor fraterno entre ambas Iglesias. Se trata de la segunda
ocasión en la que un papa católico y otro copto se reúnen desde el Cisma de Oriente (año
1054).[142][143]

Tras los primeros meses de pontificado, las encuestas muestran que el papa Francisco cuenta
con un elevado índice de aprobación y ha mejorado la imagen de la Iglesia católica.[144] Algunos
periodistas han señalado que una de las claves de la aceptación del nuevo papa es su lenguaje
claro y directo, que proporciona titulares casi a diario contra la corrupción, la mundanidad o la
ambición.[144][145] Pocas semanas después de su elección ya había aumentado tanto el número
de confesiones como la asistencia de los fieles a misa, lo que se denominó el «efecto
Francisco»;[146][147] y según un estudio, numerosas personas que se habían alejado de la Iglesia
católica están acercándose nuevamente a ella.[144]

El Consejo de Cardenales y la reforma de la Curia Romana

El Consejo de Cardenales fue creado por el papa Francisco el 13 de abril de 2013 e


institucionalizado de forma permanente el día 30 de septiembre de 2013 para satisfacer las
necesidades de reforma dentro de la Curia Romana y revisar la Constitución apostólica Pastor
Bonus.

El principal objetivo del grupo es el del asesoramiento del papa en el gobierno de la Iglesia
Universal, el cual lo ejercen tanto a título de Consejo como a título personal, siendo cada
miembro libre de hacer sus propias sugerencias. No obstante, los comentarios del Consejo son
orientativos y la decisión final recae sobre el pontífice. Se han reunido numerosas veces desde
su institución.

Inicialmente estaba compuesto por el papa Francisco, ocho cardenales y el secretario del
Consejo Marcello Semeraro, obispo de Albano. Los cardenales eran:

 África: Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa (República Democrática del


Congo).

 América del Sur: Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo emérito de Santiago (Chile).

 América Central: el coordinador del Consejo, Óscar Rodríguez Maradiaga, arzobispo


de Tegucigalpa (Honduras).

 América del Norte: Seán Patrick O'Malley, arzobispo de Boston (Estados Unidos).

 Asia: Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India).


 Europa: Reinhard Marx, arzobispo de Múnich-Frisinga (Alemania).

 Oceanía: George Pell, arzobispo de Sídney (Australia).

 Ciudad del Vaticano: cardenal Giuseppe Bertello (gobernador del Estado).

Entre las medidas adoptadas por el grupo:

 Creación de una comisión especial para la protección de los menores víctimas de


abusos sexuales y para la lucha contra los curas pedófilos.

 Creación de tres comisiones para los asuntos económicos: una para investigar al IOR,
otra para revisar el conjunto económico y administrativo de la Santa Sede y
racionalizarlo y una tercera para intensificar la vigilancia en las finanzas vaticanas.

 Creación de la Secretaría de Economía para coordinar la «gestión financiera y


administrativa del Vaticano», mejorar el uso de los recursos, la mejora de la ayuda
(económica) disponible para varios programas, en particular los destinados a trabajar
con los pobres y marginados y elaborar el Presupuesto anual tanto para la Santa
Sede como el Estado de la Ciudad del Vaticano.

El 27 de junio de 2015 se instituyó la Secretaría para la Comunicación, con la tarea de


«responder al actual contexto comunicativo, caracterizado por la presencia y el desarrollo de
los medios digitales, por factores de convergencia e interactividad» y también de reestructurar
en su conjunto, a través de un proceso de reorganización y consolidación, «todas las entidades
que, de modos diversos, hasta ahora, se han ocupado de la comunicación», para «responder
cada vez mejor a las exigencias de la misión de la Iglesia».

El 15 de agosto de 2016 se instituyó el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida,


fusionando el Pontificio Consejo para la Familia y el Pontificio Consejo para los Laicos.

El 17 de agosto de 2016 se instituyó el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano


Integral, que reúne cuatro Consejos Pontificios: Justicia y Paz, Cor Unum, Pastoral de los
Emigrantes e Itinerantes y Pastoral de los Agentes Sanitarios.[148]

El 19 de marzo de 2022 se promulgó la Constitución Apostólica Praedicate evangelium,


entrando en vigor el 5 de junio siguiente, que constituye el punto final de un camino de nueve
años para la reforma de la Curia. Sustituye y deroga completamente el Pastor Bonus.[149]

Sínodos

El sínodo extraordinario de obispos sobre la familia

Artículo principal: Sínodo extraordinario de obispos sobre la familia

Como resultado de la primera ronda de reuniones del papa Francisco con el Consejo de
Cardenales por él creado, conocido como el Grupo de los Ocho, realizada en la Ciudad del
Vaticano del 1 al 3 de octubre de 2013,[150] se convocó la III Asamblea General Extraordinaria
del Sínodo de Obispos, bajo el lema «Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la
evangelización», que se desarrolló en la Ciudad del Vaticano entre el 5 y el 19 de octubre de
2014.[151]

Si bien existen dos antecedentes de sínodos extraordinarios de obispos,[152] la convocatoria a la


III Asamblea General Extraordinaria de 2014 resultó en más de un sentido única:
1. Porque fue la primera vez que un papa convocó una asamblea de carácter
extraordinario apenas ocho meses después de iniciar su pontificado. En el capítulo
del Código de Derecho Canónico relativo a las asambleas sinodales, se establece que el
sínodo de los obispos ha de reunirse en Asamblea General Extraordinaria cuando el
asunto en cuestión, además de relacionarse con el bien de la Iglesia universal, requiere
una «resolución rápida».[153][154]
Esta convocatoria solo fue superada en presteza por la del Concilio Vaticano II, ya
que Juan XXIII anunció su intención de convocar el concilio a escasos tres meses de
iniciado su papado.[155]

2. Porque se trató de la primera convocatoria de carácter extraordinario que tuvo en la


familia su eje temático. El tema de la familia en particular solo había sido tratado en la
V Asamblea General Ordinaria (26 de septiembre-25 de octubre de 1980) convocada
por Juan Pablo II bajo el lema «La familia cristiana», que abonó la exhortación
apostólica Familiaris consortio (22 de noviembre de 1981).[156]

3. Porque incluyó temas derivados de situaciones social y eclesialmente controvertidas


vividas por un porcentaje considerable de familias en las últimas décadas: la difusión
de las parejas de hecho, las uniones entre personas del mismo sexo y su
eventual adopción de hijos, los matrimonios mixtos o interreligiosos, la familia
monoparental, la difusión del alquiler de vientres y el debilitamiento o abandono de la
fe en el sacramento del matrimonio y en la confesión.[157][158] El secretario especial de la
asamblea, Bruno Forte, trazó una relación entre este sínodo extraordinario y el Concilio
Vaticano II, por cuanto el enfoque para abordar los desafíos de la vida familiar en la
actualidad sería el mismo que Juan XXIII anotaba en su diario poco antes de la apertura
del concilio: «Mirar todo a la luz del ministerio pastoral, es decir: almas que salvar y
que reconstruir».[159]

Durante el sínodo, se registraron intervenciones diversas porque la realidad de la familia es


diversa en las distintas partes del mundo y los obispos son también diversos. Francisco estuvo
en silencio. Quería escuchar y no quiso pronunciarse hasta que los temas planteados
madurasen y estuviesen más estudiados en el nuevo Sínodo Ordinario de 2015. Los padres
sinodales pidieron ampliar los tribunales eclesiásticos sobre nulidades matrimoniales y que a la
vez sean más expeditivos. Por su parte, ha sido tan mediático como el Concilio Vaticano II.

Algunos grupos creen que el santo padre estaba tratando de abrir la Iglesia a las nuevas
realidades familiares del mundo,[160][161][162] pero le estaba costando dada la enorme cantidad de
especulaciones mediáticas y protestas de la jerarquía católica, que incluso se lo denunciaron
a Benedicto XVI.[163][164] Sin embargo, otros grupos no estaban de acuerdo con esta afirmación,
[165][166][167]
ya que el sínodo trata únicamente de aspectos pastorales y no doctrinales.

Los obispos reclamaban a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promovieran
los derechos de la familia para el bien común. Los trabajos del Sínodo concluirían en el próximo
encuentro en octubre de 2015.

XIV Asamblea General Ordinaria del sínodo de obispos

Artículo principal: XIV Asamblea General Ordinaria del sínodo de obispos

Como continuación del sínodo extraordinario de 2014,[168] se celebró la XIV Asamblea General
Ordinaria del sínodo de obispos del 4 al 25 de octubre de 2015 y versó sobre el tema «la
vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo».[169] Este sínodo
es más amplio que el sínodo de 2014, que contiene una gran parte del episcopado, con muchos
obispos participantes siendo elegidos por sus pares.[170] Como resultado del Sínodo, el papa
Francisco publicó en 2016 la exhortación apostólica postsinodal Amoris laetitia.

Sínodo sobre los jóvenes

Artículo principal: XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos

La XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, comúnmente llamada sínodo
sobre los jóvenes, tuvo lugar del 3 al 28 de octubre de 2018 y tuvo como tema «Los jóvenes, la
fe y el discernimiento vocacional»,[171] según lo elegido en 2016 por el papa Francisco tras su
habitual consulta. Dicho tema, que se define como «expresión de la solicitud pastoral de la
Iglesia por los jóvenes», se inspira en las conclusiones del sínodo de 2014 y de la exhortación
apostólica postsinodal Amoris Laetitia. Con este tema, el objetivo del sínodo será «acompañar
a los jóvenes en su camino de vida hacia la madurez para que, a través de un proceso de
discernimiento, puedan descubrir su proyecto de vida y realizarlo con alegría, abriéndose al
encuentro con Dios y con los hombres, y participando activamente en la edificación de la
Iglesia y de la sociedad».[172] Como resultado del sínodo, el papa Francisco publicó en 2019 la
exhortación apostólica postsinodal Christus vivit dirigida a los jóvenes y a todo el pueblo de
Dios.[173]

Antes de la celebración del sínodo, el 15 de septiembre de 2018, Francisco promulgó la


constitución apostólica Episcopalis communio (en español, Comunión Episcopal) que permitió
que el documento final de un sínodo pudiera convertirse en enseñanza magisterial
simplemente con la aprobación papal. La constitución también permitió que los laicos
contribuyeran con sus aportes directamente al secretario general del sínodo.[174]

Sínodo para la Amazonia

Artículo principal: Sínodo para la Amazonia

El Sínodo de los Obispos para la región Pan-Amazónica (comúnmente conocido como Sínodo
para la Amazonia), fue un sínodo especial para aquella región que se reunió en Roma del 6 al
27 de octubre de 2019.[175] El 15 de octubre de 2017 el Papa Francisco había anunciado que
trabajaría «para identificar nuevos caminos para la evangelización del pueblo de Dios en esa
región», específicamente los pueblos indígenas que «a menudo son olvidados y sin la
perspectiva de un futuro sereno».[176]

Tras el sínodo, el papa Francisco publicó en 2020 la exhortación apostólica postsinodal Querida
Amazonia.

Sobre el documento final, el 26 de octubre de 2019 el Sínodo propuso que los hombres
casados que son diáconos permanentes sean ordenados sacerdotes en la región amazónica,[177]
«en situaciones extremas y con condiciones».[178] Sin embargo, el 3 de septiembre de 2020, el
papa Francisco desaprobó el párrafo 111 del documento final del sínodo donde se permitía los
sacerdotes casados.[179]

Sínodo de la sinodalidad

El sínodo de la sinodalidad o sínodo sobre la sinodalidad fue anunciado por el papa Francisco el
7 de marzo de 2020 como el próximo Sínodo ordinario de los Obispos. El concepto de
«sinodalidad» ha sido un tema de frecuente discusión por parte del papa, particularmente
durante el anterior Sínodo sobre los jóvenes. La sinodalidad, tal como la definió la Comisión
Teológica Internacional en 2018, es «la acción del Espíritu en la comunión del Cuerpo de Cristo
y en el camino misionero del Pueblo de Dios».[180]

Constó, en total, de tres fases: una diocesana desde octubre de 2021 hasta abril de 2022, una
segunda fase continental desde septiembre de 2022 hasta marzo de 2023 y una tercera de
carácter universal que fue la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos,
dedicada al tema «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión»,[181] en el Vaticano
de dos sesiones, la primera del 4 al 29 de octubre de 2023[182] y la segunda del 2 al 27 de
octubre de 2024.[183][184]

A las mujeres se les permitió votar en el sínodo, lo que fue la primera vez que se les permitió
votar en un Sínodo de Obispos católico.[185]

En vísperas de la asamblea del Sínodo de octubre de 2023, el papa Francisco emitió la


exhortación apostólica Laudate Deum.

El 26 de octubre de 2024, en un gesto sin precedentes, el papa Francisco presentó y ratificó el


documento final del Sínodo, optando por hacerlo en lugar de emitir una exhortación apostólica
postsinodal. De este modo, Francisco dio más autoridad al documento, otorgándole autoridad
magisterial (aunque el documento no debe considerarse vinculante).[186][187][183][188]

El sínodo ha sido descrito como la culminación del papado de Francisco y el evento más
importante de la Iglesia católica desde el Concilio Vaticano II,[189][190] aunque únicamente
«comparable a una versión en miniatura» del mismo.[191] A pesar de que se abordó la cuestión
de más roles de liderazgo para las mujeres, la cuestión de la ordenación femenina para roles
como el de diácono se eliminaría de la mesa.[191]

Viajes

El mapa indica los países que Francisco visitó como


papa.

Artículo principal: Anexo:Visitas pastorales de Francisco

Francisco realizó 47 viajes apostólicos visitando 66 naciones.[192] También realizó numerosos


viajes apostólicos dentro de Italia y varias visitas pastorales a la diócesis de Roma.

El primer viaje apostólico del papa Francisco fuera de Roma, pero dentro de Italia, fue su visita
a Lampedusa, el día 8 de julio de 2013.[193] El primer viaje del papa fuera de Italia fue
a Brasil con motivo de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud realizada en Río de Janeiro en
julio de 2013.[194]

Desde su elección, el papa Francisco puso énfasis en visitar Latinoamérica[195] y en visitar las
llamadas «periferias», es decir, aquellos países donde el catolicismo suele ser muy minoritario.
[196]
Francisco fue el primer pontífice de la historia de la Iglesia católica que visitó Myanmar (2017),
[197]
Emiratos Árabes Unidos (2019),[198] Macedonia del Norte (2019),[199] Irak (2021),
[200]
Baréin (2022),[201] Sudán del Sur (2023)[202] y Mongolia (2023).[203] Asimismo, fue el primer
papa en visitar Timor Oriental desde que es un país independiente.[204] Con su visita a Abu
Dabi (Emiratos Árabes Unidos) en 2019 se convirtió en el primer papa en visitar un área en
la Península Arábiga, además de ser el primero en oficiar una misa en aquella región.[198]
También se convirtió en el primer pontífice que visita un punto perteneciente al Ártico al llegar
a Iqaluit en Canadá en 2022.[205]

Encíclicas

Artículo principal: Anexo:Encíclicas del papa Francisco

Lumen fidei

Artículo principal: Lumen fidei

Su primera encíclica, Lumen fidei (La luz de la fe, en castellano) fue firmada el 29 de junio de
2013, en la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, y centra su tema sobre la fe; y viene a
completar lo que su predecesor, Benedicto XVI, ya había escrito anteriormente sobre
la esperanza y la caridad, las otras dos virtudes teologales, en sus respectivas encíclicas Spe
salvi y Caritas in veritate. Francisco asumió, de hecho, el trabajo de Benedicto XVI, quien antes
de su renuncia al papado ya había completado una primera redacción del texto; al que le
añadió algunas aportaciones.[206][207][208]

El texto, que busca presentar la fe como una luz que disipa las tinieblas e ilumina el camino del
ser humano, se divide en cuatro capítulos a los que se suma una introducción y una conclusión.
En ellos se recorre la historia de la fe de la Iglesia (desde el llamado de Dios a Abraham y
del pueblo de Israel, hasta la resurrección de Cristo), la relación entre razón y fe, el papel de la
Iglesia en la transmisión de la fe, así como el efecto de la fe para la construir sociedades en
busca del bien común; concluyendo con una oración a la Virgen María, quien se presenta como
un modelo de fe.[208][209]

Laudato si’

Artículo principal: Laudato si’

Su segunda encíclica, Laudato si’ (Alabado seas, en castellano) fue firmada por Francisco el 24
de mayo de 2015, en la solemnidad de Pentecostés del tercer año de su pontificado, y tiene
por tema central la conservación del ambiente, con particular énfasis en la búsqueda de una
«ecología integral».[210] Versión gratuita en la página web del Vaticano.

Fratelli Tutti

Artículo principal: Fratelli tutti

Fratelli tutti (Hermanos todos, en castellano) es su tercera encíclica firmada por Francisco el 3
de octubre de 2020. Para la firma de esta el papa se trasladó hasta la tumba de San Francisco
de Asís para firmar la encíclica en forma de homenaje al santo.[211] Para su redacción e inspiró
en el Documento sobre la Fraternidad Humana, una declaración conjunta del pontífice con el
Jeque Ahmed el-Tayeb que posteriormente dio lugar al Día Internacional de la Fraternidad
Humana.[212][213]

Dilexit nos
Su cuarta encíclica, Dilexit nos (Nos amó, en castellano) fue publicada el 24 de octubre de
2024[214] y trata sobre la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Motu proprios

 Motu proprio »Sobre la competencia de las autoridades judiciales de la Ciudad del


Vaticano en materia penal», publicado el 11 de julio de 2013.[215]

 Motu proprio «Sobre la prevención y el contraste de las actividades de blanqueo, la


financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva»,
publicado el 8 de agosto de 2013.[216]

 Vos estis lux mundi, publicado el 9 de mayo de 2019.[217]

Exhortaciones apostólicas

 Evangelii Gaudium, sobre la evangelización.

 Amoris laetitia, sobre el amor en la familia.

 Gaudete et exsultate, sobre la llamada a la santidad.[218]

 Christus vivit, sobre los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

 Querida Amazonia, sobre sus sueños para la Amazonía.

 Laudate Deum, sobre el cuidado de la naturaleza, la ecología integral y la desigualdad


de la humanidad.

 C’est la confiance, sobre la importancia de la confianza a Dios, que es la que sostiene la


vida. Basada sobre las reflexiones de Santa Teresa del Niño Jesús.

Consistorios para la creación de cardenales

Véase también: Anexo:Cardenales creados por Francisco

 Primer consistorio: 22 de febrero de 2014. El papa Francisco, tal y como había


anunciado, creó diecinueve nuevos cardenales, que son los siguientes: Pietro
Parolin, Lorenzo Baldisseri, Beniamino Stella, Gerhard Ludwig Müller, Fernando
Sebastián Aguilar, Vincent Nichols, Gérald Lacroix, Jean-Pierre Kutwa, Leopoldo José
Brenes Solórzano, Orani João Tempesta, Ricardo Ezzati, Mario Aurelio Poli, Gualtiero
Bassetti, Andrew Yeom Soo-jung, Philippe Nakellentuba Ouédraogo, Orlando
Quevedo, Chibly Langlois, Loris Francesco Capovilla y Kelvin Edward Felix.[219] En este
primer consistorio, Francisco oró por Ucrania,[220] envuelta en mortales protestas
europeístas, y recibió la visita de su predecesor Benedicto XVI.[221]

 Segundo consistorio: 14 de febrero de 2015. Francisco creó un total de 20


cardenales: Dominique Mamberti, Manuel José Macário do Nascimento
Clemente, Berhaneyesus Demerew Souraphiel, John Atcherley Dew, Edoardo
Menichelli, Pierre Nguyên Văn Nhon, Alberto Suárez Inda, Charles Maung Bo, Francis
Xavier Kriengsak Kovithavanij, Francesco Montenegro, Daniel Fernando Sturla
Berhouet, Ricardo Blázquez Pérez, José Luis Lacunza Maestrojuán, Arlindo Gomes
Furtado, Soane Patita Paini Mafi, José de Jesús Pimiento Rodríguez, Luigi De
Magistris, Karl-Josef Rauber, Luis Héctor Villalba y Júlio Duarte Langa.[222]
 Tercer consistorio: 19 de noviembre de 2016. Los nuevos cardenales son: Mario
Zenari, Dieudonné Nzapalainga, Carlos Osoro, Sérgio da Rocha, Blase Joseph
Cupich, Baltazar Enrique Porras Cardozo, Kevin Farrell, Carlos Aguiar Retes, John
Ribat, Joseph William Tobin, Anthony Soter Fernández, Renato Corti, Sebastian Koto
Khoarai y Ernest Simoni.[223]

 Cuarto consistorio: 28 de junio de 2017. El papa creó cinco nuevos cardenales: Juan
José Omella Omella, Jean Zerbo, Anders Arborelius (OCD), Louis-Marie Ling
Mangkhanekhoun y Gregorio Rosa Chávez.[224]

 Quinto consistorio: 29 de junio de 2018. El papa creó catorce nuevos cardenales: Luis
Francisco Ladaria Ferrer, Pedro Barreto, Konrad Krajewski, Angelo de Donatis, Giovanni
Angelo Becciu, Giuseppe Petrocchi, Luis Rafael I Sako, Joseph Coutts, António dos
Santos Marto, Désiré Tsarahazana, Thomas Aquino Manyo Maeda, Aquilino Bocos
Merino, Sergio Obeso Rivera y Toribio Ticona Porco.[225]

 Sexto consistorio: 5 de octubre de 2019. El papa creó trece nuevos cardenales: Miguel
Ángel Ayuso Guixot, M.C.C.J., José Tolentino Mendonça, Ignatius Suharyo
Hardjoatmodjo, Juan de la Caridad García Rodríguez, Fridolin Ambongo Besungu, Jean-
Claude Hollerich, S.J., Álvaro Leonel Ramazzini Imeri, Matteo Maria Zuppi, Cristóbal
López Romero, S.D.B., Michael Czerny, S.J., Michael Louis Fitzgerald, Sigitas
Tamkevičius, S.J. y Eugenio Dal Corso, P.S.D.P.[226]

 Séptimo consistorio: 28 de noviembre de 2020. El papa creó trece nuevos


cardenales: Mario Grech, Marcello Semeraro, Antoine Kambanda, Wilton Daniel
Gregory, Jose Fuerte Advincula, Celestino Aós Braco, O.F.M.Cap., Cornelius
Sim, Augusto Paolo Lojudice, Mauro Gambetti, O.F.M.Conv., Felipe Arizmendi
Esquivel, Raniero Cantalamessa, O.F.M.Cap., Enrico Feroci y Silvano Maria Tomasi, C.S..
[227]

 Octavo consistorio: tuvo lugar el 27 de agosto de 2022. El papa creó veinte nuevos
cardenales: Arthur Roche, Lazzaro You Heung-Sik, Fernando Vérgez Alzaga, L.C., Jean-
Marc Aveline, Peter Ebere Okpaleke, Leonardo Ulrich Steiner, O.F.M., Filipe Neri
António Sebastião do Rosário Ferrão, Robert Walter McElroy, Virgílio do Carmo da
Silva, S.D.B., Oscar Cantoni, Anthony Poola, Paulo Cezar Costa, Richard Kuuia
Baawobr, M. Afr., William Goh Seng Chye, Adalberto Martínez Flores, Giorgio
Marengo, I.M.C., Jorge Enrique Jiménez Carvajal, Lucas Van Looy, S.D.B., Arrigo
Miglio, Gianfranco Ghirlanda, S.I. y Fortunato Frezza.[228]

 Noveno consistorio: tuvo lugar el 30 de septiembre de 2023. El papa creó un total de


21 cardenales: Robert Francis Prevost, O.S.A., Claudio Gugerotti, Víctor Manuel
Fernández, Emil Paul Tscherrig, Christophe Pierre, Pierbattista
Pizzaballa, O.F.M., Stephen Brislin, Ángel Sixto Rossi, S.J., Luis José Rueda
Aparicio, Grzegorz Ryś, Stephen Ameyu Martin Mulla, José Cobo Cano, Protase
Rugambwa, Sebastian Francis, Stephen Chow Sau-yan, S.J., François-Xavier
Bustillo, O.F.M. Conv., Américo Manuel Alves Aguiar, Ángel Fernández
Artime, S.D.B., Agostino Marchetto, Diego Rafael Padrón Sánchez y Luis Pascual
Dri, O.F.M. Cap..[229]

 Décimo consistorio: tuvo lugar el 7 de diciembre de 2024. El papa creó un total de 21


cardenales: Angelo Acerbi, Carlos Gustavo Castillo Mattasoglio, Vicente Bokalic
Iglic, Luis Gerardo Cabrera Herrera, Fernando Natalio Chomalí Garib, Tarcisio Isao
Kikuchi, Pablo Virgilio Siongco David, Ladislav Német, Jaime Spengler, Ignace Bessi
Dogbo, Jean-Paul Vesco, Dominique Joseph Mathieu, Roberto Repole, Baldassare
Reina, Frank Leo, Rolandas Makrickas, Mykola Bychok, Timothy Peter Joseph
Radcliffe, Fabio Baggio, George Jacob Koovakad y Domenico Battaglia, este último en
lugar del anunciado Paskalis Bruno Syukur, que renunció a ser creado cardenal.

Canonizaciones

Véase también: Anexo:Canonizaciones del papa Francisco

Francisco canonizando a Juan XXIII y Juan Pablo II.

Francisco canonizó, el domingo 12 de mayo de 2013, a 815 personas: Antonio Primaldo y sus
812 compañeros mártires de Otranto, Laura Montoya y María Lupita García Zavala.
Adicionalmente el 9 de octubre de 2013 decretó la canonización equivalente de la mística
terciaria franciscana Ángela de Foligno.[230]De este modo, es el papa que ha proclamado más
santos en toda la historia de la Iglesia, superando el récord de Juan Pablo II, que a lo largo de
sus 26 años de pontificado canonizó a 482 católicos.[231]

El 17 de diciembre de 2013, mientras cumplía 77 años, Francisco promulgó la canonización


equivalente de Pedro Fabro, santo jesuita, cofundador de la Compañía de Jesús y el 3 de abril
de 2014, Francisco canonizó por decreto a José de Anchieta (un misionero español y poeta
jesuita que fundaba ciudades en Brasil), María de la Encarnación Guyart (francesa que al
enviudar se convirtió en monja e instructora de indígenas en Canadá) y Francisco de
Laval (misionero, obispo francés y protector de indígenas que excomulgaba a los que les
vendían alcohol a los indígenas de Canadá con el objetivo de emborracharlos).[232]

El 27 de abril de 2014 realizó la canonización conjunta de los papas Juan Pablo II y Juan XXIII.[233]

El 23 de noviembre canonizó a otras 6 personas: Kuriakose Elias Chavara, Eufrasia


Eluvathingal, Amato Ronconi, Giovanni Antonio Farina, Nicola da Longobardi, y Luis de Casoria.
[234]

El 14 de enero de 2015 canonizó a José Vaz, el apóstol de Sri Lanka.[235]

El 17 de mayo de 2015 canonizó a 4 religiosas: Juana Emilia de Villeneuve, María Cristina de la


Inmaculada Concepción Brando, María Alfonsina Danil Ghattas y María de Jesús Crucificado
Baouardy.[236]

El 23 de septiembre de 2015 canonizó en Washington D. C. a Fray Junípero Serra, misionero


franciscano en California, en el siglo XVIII.
El 18 de octubre de 2015 canonizó en la plaza de San Pedro a María de la Purísima,
monja, María Celia Guérin y Luis Martín (padre y madre de la monja Santa Teresa de Lisieux), y
a Vincenzo Grossi, sacerdote.

El 5 de junio de 2016 canonizó a Elizabeth Hesselblad y a Estanislao de Jesús y María.

El 4 de septiembre de 2016 canonizó a la Madre Teresa de Calcuta.[237][238]

El 16 de octubre de 2016 canonizó a 7 personas: José Gabriel Brochero, José Sánchez del
Río, Salomón Leclercq, Isabel de la Trinidad, Manuel González García, Ludovico
Pavoni y Alfonso María de Fusco.[239]

El 13 de mayo de 2017 canonizó en Fátima a los pastorcitos Francisco Marto y Jacinta Marto,
videntes de la Virgen de Fátima.[240]

El 15 de octubre de 2017 canonizó a las siguientes 35 personas: Andrés de Soveral, Ambrosio


Francisco Ferro, Mateo Moreira y 27 compañeros (mártires brasileños), Cristóbal, Antonio y
Juan (Niños mártires de Tlaxcala), Faustino de la Encarnación Míguez y Ángel de
Acri (sacerdotes).

El 14 de octubre de 2018 realizó la canonización de Pablo VI, Óscar Romero, Francisco


Spinelli, Vicente Romano, María Catalina Kasper, Nazaria Ignacia March Mesa y Nunzio
Sulprizio.[241]

El 5 de julio de 2019 promulgó la canonización equivalente de Bartolomé de los Mártires.[242] El


13 de octubre siguiente canonizó a Irmã Dulce, John Henry Newman, Giuseppina
Vannini, María Teresa Chiramel y Margarita Bays.[243]

El 24 de abril de 2021 promulgó la canonización equivalente de Margarita de Città di Castello.


[244]

El 15 de mayo de 2022 declaró santos a 10 beatos: Tito Brandsma, María Rivier, María de Jesús
Santocanale, Carlos de Foucauld, Lázaro Pillai, María Francisca de Jesús Rubatto, María
Dominga Mantovani, César de Bus, Luigi Maria Palazzolo y Giustino María Russolillo.[245]

El 9 de octubre de 2022 canonizó a Artémides Zatti y a Juan Bautista Scalabrini.[246]

El 11 de febrero de 2024 canonizó a María Antonia de Paz y Figueroa.[247] El 20 de octubre


siguiente canonizó a 14 personas: los 11 Mártires de Damasco (que incluyen a Manuel Ruiz
Lopez y 7 compañeros y a los hermanos Francesco, Mooti y Raffaele Massabki), José
Allamano, Marie-Léonie Paradis y Elena Guerra.[248] El 18 de diciembre promulgó la
canonización equivalente de las 16 Mártires de Compiègne.

Beatificaciones

Véase también: Anexo:Beatificados por Francisco

Durante el pontificado de Francisco se realizaron numerosas beatificaciones. El papa continuó


la práctica de celebrar beatificaciones en el lugar de origen del individuo, aunque también
presidió beatificaciones él mismo en algunas ocasiones. El 13 de octubre de 2013, Francisco
lideró la beatificación más numerosa de la historia: 522 Mártires españoles del siglo XX en
España.[249]

Otras declaraciones de santos


Francisco agregó a los siguientes santos al martirologio romano sin pasar por un proceso ni
ceremonia de canonización, razón por la que tampoco pueden ser consideradas canonizaciones
equivalentes.

 Los 21 santos mártires coptos de Libia, laicos y mártires. Se anunció el 11 de mayo de


2023 que serían agregados al martirologio romano por el papa Francisco.[250][251]

 Isaac de Nínive, obispo de la Iglesia del Oriente. Se anunció el 9 de noviembre de 2024


que sería agregado al martirologio romano por el papa Francisco.[252] Este hecho marcó
un suceso sin precedentes en la historia de la Iglesia católica, al reconocer por primera
vez como santo a un cristiano nestoriano.

Doctores de la Iglesia

Francisco declaró a dos nuevos Doctores de la Iglesia: san Gregorio de Narek, 36.º Doctor de la
Iglesia (título conferido en 2015 con la presencia de delegaciones de la Iglesia católica
armenia y de la Iglesia apostólica armenia),[253] y san Ireneo de Lyon, 37º Doctor de la Iglesia
(título conferido en 2022). Francisco también confirió a Ireneo el título suplementario
de Doctor unitatis («Doctor de la Unidad»).[254]

Años Santos

Jubileo Extraordinario de la Misericordia

El papa Francisco abriendo la Puerta Santa el 8 de


diciembre de 2015, que dio inicio al Jubileo de la Misericordia.

Con su bula papal de convocación de abril de 2015, Misericordiae Vultus[255] (en latín: «El rostro
de la misericordia»), Francisco inauguró un Año Jubilar Extraordinario de la Misericordia que se
extenderá desde el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción, hasta el
último domingo antes de Adviento y la solemnidad de Cristo Rey del Universo, el 20 de
noviembre de 2016.

Se abrieron las Puertas Santas de las basílicas mayores de Roma (incluida la Puerta Grande de
San Pedro), y se abrieron «Puertas de la Misericordia» especiales en las catedrales y otras
iglesias importantes de todo el mundo, donde los fieles pueden ganar indulgencias cumpliendo
las condiciones habituales de oración por las intenciones del Papa, confesión, desapego del
pecado y comunión.[256][257] Durante la Cuaresma de ese año, se celebrarán servicios especiales
de penitencia de 24 horas, y durante el año, sacerdotes especiales calificados y con experiencia
llamados «Misioneros de la Misericordia» estarán disponibles en cada diócesis para perdonar
incluso los pecados graves y especiales normalmente reservados a la Penitenciaría Apostólica
de la Santa Sede.[258]

Francisco instituyó la Jornada Mundial de los Pobres en su Carta Apostólica Misericordia


et misera,[259] publicada el 20 de noviembre de 2016 para celebrar la conclusión del Jubileo
Extraordinario de la Misericordia.

Jubileo Ordinario de 2025

Con su bula de convocación Spes non confundit (en español, La esperanza no defrauda),
Francisco estableció el Jubileo Ordinario de 2025 que se extenderá desde el 24 de diciembre de
2024 hasta el 6 de enero de 2026.[260]

Se trata de un acontecimiento importante en la Iglesia católica, donde se esperan entre 30 y 32


millones de peregrinos en Roma. Comenzó oficialmente el 24 de diciembre de 2024 a las 19:00
horas con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro por el papa Francisco.[261]

Pandemia de COVID-19

Durante la pandemia de COVID-19, Francisco canceló sus usuales audiencias generales en


la Plaza de San Pedro, para evitar que las multitudes se reunieran y prevenir la propagación del
virus que afectó seriamente a Italia. Animó a los sacerdotes a visitar a los enfermos y a los
trabajadores de la salud;[262] instó a los fieles a no olvidar a los pobres en tiempos de crisis;[263]
ofreció oraciones por las víctimas del virus en China;[264] e invocó a la Santísima Virgen María
bajo su título de Salus Populi Romani, puesto que la Diócesis de Roma observó un período de
oración y ayuno en reconocimiento de las víctimas.

El 20 de marzo de 2020, el papa Francisco pidió al Dicasterio para el Servicio del Desarrollo
Humano Integral (DPIHD) que creara la Comisión vaticana COVID-19 para expresar la
preocupación de la Iglesia por la crisis generada por la pandemia de COVID-19, y proponer
respuestas a los posibles desafíos socioeconómicos que se derivan de ella.[265]

El 27 de marzo, Francisco dio, a modo extraordinario, una bendición urbi et orbi. En su homilía
sobre el pasaje del Evangelio de Marcos en el que Jesús atraviesa una tormenta junto a sus
discípulos, el Santo Padre describió el escenario: «Densas tinieblas han cubierto nuestras
plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio
que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente
en los gestos... (...) Frente al sufrimiento, donde se mide el verdadero desarrollo de nuestros
pueblos, descubrimos y experimentamos la oración sacerdotal de Jesús: "Que todos sean uno"
(Jn 17,21).»[266]

Francisco sostiene que vacunarse contra el COVID-19 es una obligación moral. Francisco afirmó
que las personas tienen la responsabilidad de cuidarse a sí mismas, «y esto se traduce en
respeto por la salud de quienes nos rodean. El cuidado de la salud es una obligación moral».

En respuesta al daño económico creado por la pandemia de COVID-19, Francisco afirmó que
ahora es el momento de considerar la implementación de un salario básico universal.[267]

Disculpas

Francisco pidió perdón en nombre de la Iglesia por algunas razones. Pidió perdón por los
abusos hacia los pueblos indígenas de Canadá en las escuelas residenciales administradas por
la Iglesia,[268] así como también criticó «la mentalidad de superioridad» con la que se trató a los
indígenas en la conquista de América.[269]

Residencia

El papa Francisco entrando en la Casa de Santa


Marta.

Francisco decidió hacer de la Casa de Santa Marta su lugar de residencia, renunciando así
al Palacio Apostólico Vaticano usado por los papas desde Pío X (1903). En concreto, se alojaba
en la suite 201, destinada a alojar al nuevo pontífice, la cual consta de un dormitorio, un salón
y un baño.[270] Su decisión fue tomada, según Federico Lombardi, por el propósito de buscar
una «forma simple de vivir y la convivencia con otros sacerdotes». No obstante, el Palacio
Apostólico siguió siendo utilizado para audiencias y para el rezo del Ángelus.[271] Desde
comienzos de mayo de 2013 hasta diciembre de 2022, convivió en la misma Ciudad del
Vaticano con su predecesor Benedicto XVI.[272]

En cuanto a su relación, Francisco declaró que «Es como tener al abuelo en casa, pero el
abuelo sabio; en una familia, el abuelo está en casa, es venerado, es amado, es escuchado. Si
yo tuviera una dificultad o algo que no he entendido, puedo llamarlo» y que era como un
padre.[273] Incluso inauguraron juntos una estatua para el arcángel San Miguel[274] y se reunieron
antes de la Jornada Mundial de la Juventud de Brasil.[275]

Idiomas

Además del idioma castellano, que es su lengua materna, el papa Francisco hablaba con fluidez
en italiano,[276] con conocimientos intermedios de francés y alemán.[277][278] Con respecto al latín,
idioma oficial de la Santa Sede, el latinista Wilfried Stroh declaró que Francisco no sabría
mantener una conversación fluida en ese idioma.[279] En cambio, otros medios indicaron que
Francisco hablaba en latín,[280][281] y The Boston Globe afirmó que un estudiante estadounidense
habló con el papa en esa lengua.[282] Francisco contaba con conocimientos básicos del idioma
inglés.[277][281]

Salud
A los 21 años, en su época de seminarista, se le extirpó parte de un pulmón.[283] Conscientes del
problema que supone tener un ‘papa de transición’, los cardenales debatieron el tema durante
el cónclave debido a la edad de Bergoglio, considerando los problemas de salud que había
padecido Benedicto XVI.

Tras su elección, se dio a conocer el nombre de un médico que le atendió durante años, Liú
Ming.[284]

Bergoglio sufría una estenosis diverticular sintomática del colon que le causaba un dolor
abdominal recurrente e inflamación del colon, por lo que la tarde del 4 de julio de 2021
después de comparecer en la plaza de San Pedro y anunciar para septiembre un viaje
a Budapest y cuatro ciudades de Eslovaquia fue ingresado al Hospital Universitario Gemelli de
Roma para ser sometido a una cirugía programada de colon con el fin de reducir los problemas
causados por los divertículos.[285] Reapareció públicamente desde su balcón del hospital el 11
de julio tras una semana internado[286][287] y fue dado de alta el 14 de julio.[288][289] Es su segunda
intervención quirúrgica desde que resultó elegido pontífice, luego de que en 2019 fuera
operado de cataratas en la Clínica Pío XI de la capital italiana.[285]

Inicialmente debido a un dolor persistente en la rodilla que requirió una operación, Francisco
comenzó a usar públicamente una silla de ruedas el 5 de mayo de 2022.[290]

Después de haber realizado sus actividades diarias como la clásica audiencia semanal, el 29 de
marzo de 2023, empezó a padecer dolores en el pecho y fue ingresado al Hospital Universitario
Gemelli por una bronquitis e infección respiratoria, y por lo tanto se cancelaron sus actividades
semanales y se pensó que no podría presidir los actos de Semana Santa de 2023.[291] Sin
embargo, fue dado de alta el 1 de abril, dejando de este modo el hospital.[292][293] Volvió a
celebrar misa pública el Sábado Santo una vez ya recuperado de la bronquitis.[294]

El 7 de junio de 2023, después de haber realizado la clásica audiencia semanal, el papa se


dirigió hacia el Hospital Gemelli para ser sometido, bajo anestesia general, a una laparotomía y
cirugía plástica de la pared abdominal con prótesis. Se informó que la operación duró «tres
horas» y se desarrolló «sin complicaciones».[295] Recibió el alta el 16 de junio siguiente. Todas
sus audiencias habían quedado suspendidas hasta el 18 de junio.[296]

El 7 de diciembre de 2024, mientras estaba en la Basílica de San Pedro celebrando un


consistorio para la creación de nuevos cardenales, Francisco fue visto con un gran hematoma
en el mentón.[297] El hematoma se produjo cuando Francisco se golpeó el mentón con su mesita
de noche la mañana anterior. Esto le provocó una contusión y un hematoma visible según un
portavoz del Vaticano.[298]

El 16 de enero de 2025, el papa Francisco sufrió una contusión en el antebrazo derecho tras
caerse en la Casa de Santa Marta. Un portavoz del Vaticano aclaró que el papa no se había
fracturado el brazo, sino que lo tenía inmovilizado mediante el uso de un cabestrillo como
medida de precaución.[299]

Ese mismo año, el 14 de febrero, fue ingresado otra vez al Hospital Gemelli, nuevamente
debido a una bronquitis que en los últimos días le había imposibilitado leer algunos discursos.
Su estadía en el hospital se extendió más tarde para abordar problemas clínicos derivados de
una infección polimicrobiana del tracto respiratorio surgida en un contexto de bronquiectasias
y bronquitis asmática. Después de una tomografía computarizada de tórax mostró que padecía
de una «neumonía bilateral».[300] El 21 de febrero, su salud había mejorado levemente, antes de
empeorar nuevamente al día siguiente debido a una crisis respiratoria asmática prolongada. El
portal web Vatican News, de acuerdo con el deseo de Francisco de hacer pública la información
sobre su estado, calificó su condición como «crítica» e informó que recibió transfusiones de
sangre y oxígeno de alto flujo.[301] El 23 de febrero, se anunció que Francisco padecía una
«insuficiencia renal inicial leve», aunque su condición permaneció «bajo control».[302] Presentó
una «leve mejoría» desde el 24 de febrero[303] y después se informó que no estaba postrado en
una cama. Desde el hospital, el papa firmó un decreto para la canonización de José Gregorio
Hernández, quien se convertirá en el primer santo de Venezuela.[304] El 27 de febrero, el papa
había dejado atrás la fase crítica según fuentes vaticanas, aunque el hospital confirmó que aún
necesitaba «más días de estabilidad clínica».[305] Sin embargo, al día siguiente sufrió
un broncoespasmo que le hizo inhalar vómito y requerir ventilación mecánica no invasiva, y el
Vaticano declaró que su pronóstico seguía siendo reservado.[306][307] El 3 de marzo, se informó
que le habían retirado la ventilación mecánica y que se estaba recuperando.[308][309] El Vaticano
reveló que Francisco había sufrido dos episodios de «insuficiencia respiratoria aguda».[310]
Después de este episodio, el tercer empeoramiento importante en la condición del papa,[311] la
ventilación mecánica se reanudó esa tarde.[312] El 7 de marzo, el Vaticano anunció que, dada la
estabilidad clínica del papa, su próximo boletín se emitiría el 9 de marzo. Se difundió una
grabación del papa pronunciando un laborioso saludo de agradecimiento de dos líneas en
su español nativo, la primera vez que el mundo escuchaba sus palabras habladas desde que
ingresó en el hospital casi tres semanas antes.[313][314] Desde el 9 de marzo, su condición mejoró
ligeramente, aunque de forma cautelosa,[315] pasando a ser de forma consolidada desde el 10
de marzo.[316] El 19 de marzo, se informó que Francisco ya no utilizaba ventilación mecánica
nocturna, y sus médicos afirmaron que su infección pulmonar estaba controlada, aunque no
erradicada.[317] Fue dado de alta del hospital el 23 de marzo inmediatamente después de
reaparecer públicamente y saludar a la multitud presente desde su balcón. Su equipo médico
había anunciado su alta el día anterior, pero detalló que deberá cumplir «una larga
convalecencia» de «al menos dos meses».[318] Después de que Francisco fuera dado de alta, se
reveló que su equipo médico consideró la posibilidad de suspender el tratamiento tras la crisis
respiratoria de broncoespasmo que sufrió el pontífice el 28 de febrero, pero en su lugar decidió
seguir un curso agresivo que puso en riesgo sus órganos.[319]

Fallecimiento

Artículos principales: Muerte y funeral del papa Francisco y Reacciones a la muerte del Papa
Francisco.

Hacía las 05.30 horas (UTC+02:00) del lunes 21 de abril de 2025 el papa comenzó a mostrar los
primeros síntomas de malestar y más de una hora después entró en coma,[320] finalmente
falleció a las 7:35 horas de ese mismo día a los 88 años en su residencia de la Casa de Santa
Marta, en Ciudad del Vaticano, según anunció el camarlengo Kevin Farrell.[7][321] La causa de su
fallecimiento fue un derrame cerebral y complicaciones posteriores, esto tras haber luchado
con diversos problemas de salud las semanas anteriores a su deceso.[322] Su última aparición
ante los fieles fue tan solo 15 horas antes de su fallecimiento, precisamente dando un breve
discurso por el Domingo de Resurrección ante más de 5000 personas.[323] En su último discurso
clamó por la paz mundial diciendo: «No puede haber paz sin libertad de religión, libertad de
pensamiento, libertad de expresión y respeto por las opiniones de los demás».[324] Su última
bendición compartida fue Urbi et orbi.[323] El mismo día de su muerte a las 20.00 horas tuvo
lugar el rito de constatación de su muerte en la capilla privada de la Casa de Santa Marta[325] en
donde su cuerpo permaneció hasta el 23 de abril de 2025 cuando fue trasladado a la Basílica
de San Pedro para su exposición al público hasta el 25 de abril de 2025.[326] Su funeral tuvo
lugar en el atrio de la mencionada basílica el 26 de abril de 2025 y posteriormente fue
sepultado ese mismo día en la Basílica de Santa María la Mayor.[27]

Testamento

Pocas horas después del anuncio oficial de su fallecimiento, la Santa Sede hizo público el
testamento de Francisco, fechado el 29 de junio de 2022.[327][328] En este documento, el pontífice
expresó su deseo de ser sepultado en la Basílica Papal de Santa María la Mayor, situada
en Esquilino, Roma.[329] Esta elección respondió a su profunda devoción a la advocación
mariana de la Salus Populi Romani, cuya imagen se encuentra en dicha basílica. Según su
voluntad, solicitó que su sepultura se realizara de manera sencilla, con una tumba en tierra
ubicada entre la nave lateral comprendida entre la Capilla Paulina y la Capilla Sforza, sin
ornamentaciones, y con la única inscripción «Franciscus».[330] Asimismo, dejó establecido que
los gastos correspondientes a su sepultura serían asumidos por un benefactor anónimo.[331]

Esta voluntad personal se articuló con las modificaciones introducidas por el propio Francisco
en abril de 2024 al Ordo Exsequiarum Romani Pontificis (Rito de las exequias del Romano
Pontífice), reforma que estableció nuevos lineamientos para los funerales papales.[332][333] Entre
otras disposiciones, se eliminó el uso tradicional de tres ataúdes —de ciprés, plomo y roble—
utilizados en forma encajada.[334] Estas nuevas disposiciones, impulsadas por el mismo pontífice
en vida, rigieron en el funeral de Francisco, celebrado conforme a las nuevas directrices,
incluyendo el uso de un único ataúd de madera forrado interiormente con zinc.[335][336]

«En el Nombre de la Santísima Trinidad. Amén.

Sintiendo que se acerca el ocaso de mi vida terrena, y con viva esperanza en la Vida Eterna,
deseo expresar mi voluntad testamentaria sólo en cuanto al lugar de mi sepultura.

Siempre he confiado mi vida y mi ministerio sacerdotal y episcopal a la Madre de Nuestro


Señor, María Santísima. Por tanto, pido que mis restos mortales descansen esperando el día de
la resurrección en la Basílica Papal de Santa María la Mayor.

Deseo que mi último viaje terrenal termine en este antiquísimo santuario mariano, al que
acudía en oración al inicio y al final de cada Viaje Apostólico para confiar confiadamente mis
intenciones a la Madre Inmaculada y agradecerle sus dóciles y maternales cuidados.

Pido que se prepare mi sepulcro en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina (Capilla
de la Salus Populi Romani) y la Capilla Sforza de la citada Basílica Papal, como se indica en el
anexo adjunto.

El sepulcro debe estar en la tierra; sencillo, sin decoración particular y con la única inscripción:
Franciscus.

Los gastos para la preparación de mi entierro serán cubiertos por la suma bienhechora que he
dispuesto, que será transferida a la Basílica Papal de Santa María la Mayor y para la cual he
dado las instrucciones oportunas al Arzobispo Rolandas Makrickas, Comisario Extraordinario
del Capítulo de Liberia.

Que el Señor dé la recompensa merecida a quienes me han amado y seguirán rezando por mí.
El sufrimiento que estuvo presente en la última parte de mi vida lo ofrecí al Señor por la paz
mundial y la fraternidad entre los pueblos.»
Francisco, 2022

Legado económico

Tras su fallecimiento, se conoció que Bergoglio contaba únicamente con un capital de 90 euros,
no poseía propiedades, automóviles, patrimonios ni cuentas bancarias.[337] En 2017, le habían
regalado un Lamborghini Huracán, valuado en aproximadamente 300 mil euros, que más tarde
fue subastado en alrededor de 700 mil y lo recaudado fue donado a organizaciones y
comunidades cristianas.[338] Antes de fallecer, Francisco donó 200 mil euros a un centro
penitenciario de Roma.[339]

El 5 de mayo de 2025, el Vaticano anunció que su papamóvil se encontraba en Jerusalén para


ser equipado con material de diagnóstico, examen y tratamiento, incluidas pruebas rápidas de
infecciones, instrumentos de diagnóstico, vacunas, kits de sutura y otros suministros vitales
para que pueda ser utilizado como una clínica móvil para tratar a niños desplazados en
la Franja de Gaza. Este fue el último deseo del papa Francisco antes de morir.[340]

Posiciones morales

Disposiciones para recibir la eucaristía

En 2013 en el Documento de Aparecida, una declaración conjunta de los obispos de América


Latina, el entonces cardenal Bergoglio, presidió el equipo de redacción del Documento final.[341]
El texto en su parágrafo 436 dice:

Debemos atenernos a la «coherencia eucarística», es decir, ser conscientes de que no pueden


recibir la sagrada comunión y al mismo tiempo actuar con hechos o palabras contra los
mandamientos, en particular cuando se propician el aborto, la eutanasia y otros delitos graves
contra la vida y la familia. Esta responsabilidad pesa de manera particular sobre los
legisladores, gobernantes y los profesionales de la salud.[342][343][344]

Sin embargo, el 29 de octubre de 2021 el papa Francisco recibió al presidente de los Estados
Unidos, Joe Biden, en el Vaticano. Biden, que está a favor del aborto legal,[345] dijo a la agencia
de noticias Reuters que el papa le había dicho que era un buen católico y que le autorizaba a
comulgar.[346] Al día siguiente, Biden recibió la comunión en una misa en la Iglesia de San
Patricio de Roma.[347]

Sobre el bautismo

Francisco también mantuvo una postura crítica hacia los sacerdotes que no bautizan a los niños
nacidos de parejas no casadas o a los hijos de madres solteras, porque «apartan al pueblo de
Dios de la salvación».[348]

Crítica a la pobreza y la desigualdad social

Francisco, como arzobispo y cardenal, fue reconocido por su trabajo al servicio y la defensa de
los pobres en Argentina; entre otros, por la directora del Programa Mundial de Alimentos de
la ONU, quien encomió su labor en este sentido.[349][350] También fue crítico con lo que llamó un
«acostumbramiento» a la pobreza,[351] y reprochó abiertamente a la sociedad y al Gobierno
argentino por no impedir el aumento de una pobreza que llegó a definir como «inmoral, injusta
e ilegítima» al ocurrir en una nación que posee las condiciones económicas necesarias para
evitar esos daños.[56][352] Con respecto a la desigualdad social, en su mensaje para la 48.º
Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa Francisco dijo:
Hoy vivimos en un mundo que se va haciendo cada vez más «pequeño»; por lo tanto, parece
que debería ser más fácil estar cerca los unos de los otros. El desarrollo de los transportes y de
las tecnologías de la comunicación nos acercan, conectándonos mejor, y la globalización nos
hace interdependientes. Sin embargo, en la humanidad aún quedan divisiones, a veces muy
marcadas. A nivel global vemos la escandalosa distancia entre el lujo de los más ricos y la
miseria de los más pobres. A menudo basta caminar por una ciudad para ver el contraste entre
la gente que vive en las aceras y la luz resplandeciente de las tiendas. Nos hemos
acostumbrado tanto a ello que ya no nos llama la atención.

Francisco[353]

En 2009 intervino en un seminario sobre Políticas Públicas, organizado por la Universidad del
Salvador (Buenos Aires), Escuela de Posgrado Ciudad Argentina (Época) y la Universidad Carlos
III de Madrid, donde participaron también el exministro español Tomás de la Quadra-Salcedo,
el rabino Sergio Bergman (integrante del PRO, partido opositor al gobierno de Kirchner) y la
senadora Hilda González de Duhalde, perteneciente a sectores del peronismo en la oposición,
donde la intervención más sonada fue la del cardenal, que criticó la situación por la que
atravesaba Argentina, reprochando al Gobierno lo que él consideraba como una falta de acción
para frenar la pobreza en su país.[354] «En lugar de eso, pareciera que se ha optado por agravar
más las desigualdades», opinó el entonces primado de la Iglesia católica argentina, para quien
«los derechos humanos se violan no sólo por el terrorismo, la represión y los asesinatos, sino
también por estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades».[355]

Ante esto, exigió una respuesta «ética, cultural y solidaria» para terminar con la que
consideraba una deuda social con millones de argentinos, mayoritariamente niños y jóvenes, y
aseguró que era imperativo luchar para cambiar las causas estructurales y las actitudes que
generan dicha situación. Recalcó especialmente la fuga de capitales que padecía Argentina,
indicando que había «aproximadamente 150 000 millones de dólares de argentinos en el
exterior, sin contar los que están fuera del sistema financiero, y los medios de comunicación
nos dicen que siguen yéndose de Argentina, aproximadamente, otros 2000 millones de dólares
más al mes». Ante esta situación, señaló la necesidad de que esos recursos fuesen puestos al
servicio del país, saldando la deuda social y generando las condiciones para un desarrollo
integral.[354]

Durante una huelga de 48 horas de servidores públicos en Buenos Aires, Francisco opinó sobre
las diferencias entre los «pobres perseguidos por pedir trabajo, y los ricos que son aplaudidos
por huir de la justicia».[356]

Diálogo interreligioso

Durante el tiempo como arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio mostró una actitud favorable
al diálogo interreligioso.[357] En su libro Sobre el cielo y la tierra se recogen las conversaciones
que mantuvo con el rabino Abraham Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano y
con el que comparte una gran amistad.[358] En dichas conversaciones afirmaban que la falta de
diálogo y las trabas al encuentro son consecuencia de las actitudes como la prepotencia, el no
saber escuchar, la desinformación, los prejuicios, la crispación del lenguaje comunicativo o la
descalificación previa, entre otras. El diálogo, señalaron, entraña una acogida cordial y no una
condena previa. «Para dialogar hay que saber bajar las defensas, abrir las puertas de casa y
ofrecer calidez humana».[359][360]
El mismo día de su nombramiento como papa de la Iglesia católica, Francisco envió una carta
al rabino jefe de Roma Riccardo Di Segni, en la que expresaba su deseo de contribuir al
progreso de las relaciones ante ambas religiones, que se fueron fortificando progresivamente
en las últimas décadas.[361] Días después recibió también a los enviados de las otras iglesias,
comunidades eclesiales y organismos ecuménicos internacionales, así como a los
representantes de las religiones no cristianas, que llegaron a Roma con motivo del inicio de su
pontificado; y a los que se dirigió asegurándoles, en la estela de sus predecesores, su «firme
voluntad de proseguir el camino del diálogo ecuménico».[362]

En este encuentro hizo un llamamiento por la promoción de la amistad y el respeto entre


hombres y mujeres de diferentes tradiciones religiosas; así como para que las religiones
promuevan la justicia y la reconciliación para construir la paz; pero sobre todo para mantener
viva en el mundo la búsqueda de la verdad, de la bondad y de la belleza de Dios.[362]

Al mismo tiempo, el papa Francisco destacó la importancia de intensificar el diálogo entre las
distintas religiones, en primer lugar con el islam; pero también con los no creyentes para que
«nunca prevalezcan las diferencias que separan y laceran», sino que, «predomine el deseo de
construir lazos verdaderos de amistad entre todos los pueblos».[363]

Sobre las ciencias

El papa Francisco, en su catequesis sobre los dones del Espíritu Santo, abordó el don de ciencia,
afirmando que «ayuda a percibir la grandeza de Dios a través de la Creación para custodiarla
como un regalo para el beneficio de todos y no caer en algunas actitudes excesivas o
equivocadas que lleven a su destrucción».[364]

Francisco mantuvo, siguiendo las opiniones del papa Pío XII,[365] que el Big Bang (una teoría que
se inspira en las ideas del sacerdote católico Georges Lemaître) es pertinente como teoría del
origen del Universo, y no se contradice con la noción de Dios creador,[366] sino que «por el
contrario, la exige».[367]

A su vez, entre declaraciones que realizó durante un discurso ante la Academia Pontificia de las
Ciencias de la Santa Sede, Francisco aseguró, también en consonancia con la postura de la
Iglesia,[368][369] que «la teoría de la evolución y el Big Bang son completamente posibles», como
medios de los que se ha valido Dios; señalando que, «la evolución y Dios no son excluyentes,
todo lo contrario, van de la mano».[370]

Aborto, eutanasia y anticoncepción

Como cardenal, Francisco, acorde con la postura oficial de la Iglesia sobre estos temas, alentó a
su clero y a los laicos a oponerse tanto al aborto como a la eutanasia, describiendo el
movimiento proelección como una «cultura de la muerte» y defendiendo en contraposición la
denominada cultura de la vida: defender la vida desde su concepción, durante la juventud, la
vejez y hasta la muerte natural.[371]

Igualmente, Francisco rechazó el uso de anticonceptivos y se opuso a su distribución gratuita


por parte del gobierno argentino.[372][373]

Francisco afirmó en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium que no debe esperarse que la
Iglesia cambie su postura sobre la cuestión del aborto, ya que no está sujeto a supuestas
reformas o modernizaciones; y que no era progresista pretender resolver los problemas
eliminando una vida humana.[374] Asimismo, afirmó que «cada niño injustamente condenado al
aborto tiene el rostro del Señor, quien incluso antes de nacer y luego apenas nacido,
experimentó el rechazo del mundo»,[375] mostrando su oposición al aborto y a
la eutanasia delante de varios integrantes de la Federación Internacional de las Asociaciones
Médicas Católicas y ginecólogos católicos, pidiendo a los profesionales de la salud que
mantengan un compromiso a favor de la vida.

«Rezo por la Marcha por la Vida en Washington. ¡Que Dios nos ayude a respetar siempre la
vida, especialmente la de los más débiles!», expresó el papa vía Twitter el 22 de enero de 2014,
en referencia a la Marcha por la Vida en la capital estadounidense.[376]

En 2024, mientras volaba de Bruselas a Roma tras haber concluido un viaje apostólico
en Bélgica, declaró que los médicos que practican el aborto son sicarios:[377]

(...) los médicos que se prestan a esto [el aborto] son –permítanme la palabra– sicarios. Son
sicarios. Y eso no se puede discutir. Se mata una vida humana.

Francisco, 29 de septiembre de 2024

Pena de muerte

En agosto de 2018, Francisco eliminó la pena de muerte del Catecismo mediante la revisión del
artículo número 2267.[378][379]

Durante mucho tiempo, el uso de la pena de muerte por autoridades legítimas, después de un
juicio justo, se consideró una respuesta adecuada a la gravedad de ciertos delitos y un medio
aceptable, aunque extremo, para la protección del bien común. Hoy en día existe una
conciencia cada vez mayor de que la dignidad de una persona no se pierde incluso después de
cometer delitos muy graves. Además, se ha difundido una nueva comprensión del significado
de las sanciones penales por parte del Estado. Por último, se han desarrollado sistemas de
detención más eficaces, que garantizan la necesaria protección de los ciudadanos, pero, al
mismo tiempo, no privan definitivamente al infractor de la posibilidad de redención.

Francisco, 2 de agosto de 2018

Protección ambiental y cambio climático

En su homilía de la misa inaugural de su pontificado, el papa recordó el ejemplo de San


Francisco de Asís para invitar a todos a tener respeto por cada criatura de Dios y por el
ambiente en el que vivimos. En la misma ocasión hizo un llamado a los gobiernos y a todos los
habitantes del planeta para proteger el medio ambiente.[380] Su segunda encíclica, Laudato si',
está dedicada en gran medida a cuestiones medioambientales. En octubre de 2023, en
anticipación a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de
2023 (COP28), Francisco emitió la exhortación apostólica Laudate Deum (Alabado sea Dios,
en castellano

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