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Biblia

El capítulo 1 de Génesis describe la creación del mundo por Dios, comenzando con la creación de los cielos y la tierra a partir del caos. A lo largo de seis días, Dios separa la luz de las tinieblas, crea la expansión de los cielos, la tierra, la vegetación, los cuerpos celestes, los seres vivos en el agua y en la tierra, y finalmente al hombre a su imagen. Al final de la creación, Dios observa que todo lo que ha hecho es muy bueno.

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El capítulo 1 de Génesis describe la creación del mundo por Dios, comenzando con la creación de los cielos y la tierra a partir del caos. A lo largo de seis días, Dios separa la luz de las tinieblas, crea la expansión de los cielos, la tierra, la vegetación, los cuerpos celestes, los seres vivos en el agua y en la tierra, y finalmente al hombre a su imagen. Al final de la creación, Dios observa que todo lo que ha hecho es muy bueno.

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REINA VALERA - GENÉSIS 1 - LA CREACIÓN

1 En el principio creó Dios los cielos y la


tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y
las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y
el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las
aguas.
c 1.2 Las tinieblas... sobre la faz del abismo: Otra
posible traducción: Todo era un mar profundo
cubierto de oscuridad. Según una idea muy
difundida entre los pueblos del antiguo Oriente,
antes de la creación solo había un caos de
tinieblas que lo cubrían todo como aguas
amenazantes (cf. Sal 104.6-9). Por lo tanto, una de
las primeras acciones del Creador consistió en
separar las aguas de arriba y las de abajo,
poniendo como línea divisoria la expansión o
bóveda celeste (v. 7). De acuerdo con los v. 5-9,
de este caos primitivo se formaron los mares,
tanto los que están sobre la superficie de la tierra
como los que están debajo de ella. Véase Sal
18.15 n.; Cf. también Sal 24.2. d 1.2 La palabra
hebrea traducida por espíritu puede significar
también viento, soplo o aliento. Además, la
expresión de Dios se utiliza a veces en el AT como
complemento para expresar el superlativo (cf. Gn
10.9, donde gran cazador es lit. cazador de Dios).
Por eso, algunos intérpretes consideran que la
parte final de este versículo significa un fuerte
viento iba y venía sobre las aguas. Véase Gn 13.10
nota b.

SALMO 18:15
Entonces aparecieron los abismos de las aguas,
Y quedaron al descubierto los cimientos del
mundo,
A tu reprensión, oh Jehová,
Por el soplo del aliento de tu nariz.

SALMO 24:2
Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos.

3
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4 Y vio Dios
que la luz era buena; y separó Dios la luz de las
tinieblas. 5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las
tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la
mañana un día.
6
Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de
las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7 E
hizo Dios la expansión, y separó las aguas que
estaban debajo de la expansión, de las aguas
que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8 Y
llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y
la mañana el día segundo.
9
Dijo también Dios: Júntense las aguas que
están debajo de los cielos en un lugar, y
descúbrase lo seco. Y fue así. 10 Y llamó Dios a lo
seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó
Mares. Y vio Dios que era bueno. 11 Después dijo
Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que
dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su
género, que su semilla esté en él, sobre la
tierra. Y fue así. 12 Produjo, pues, la tierra hierba
verde, hierba que da semilla según su
naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla
está en él, según su género. Y vio Dios que era
bueno. 13 Y fue la tarde y la mañana el día
tercero.
14
Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la
expansión de los cielos para separar el día de la
noche; y sirvan de señales para las estaciones,
para días y años, 15 y sean por lumbreras en la
expansión de los cielos para alumbrar sobre la
tierra. Y fue así. 16 E hizo Dios las dos grandes
lumbreras; la lumbrera mayor para que
señorease en el día, y la lumbrera menor para
que señorease en la noche; hizo también las
estrellas. 17 Y las puso Dios en la expansión de
los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para
señorear en el día y en la noche, y para separar
la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era
bueno. 19 Y fue la tarde y la mañana el día
cuarto. 20 Dijo Dios: Produzcan las aguas seres
vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en
la abierta expansión de los cielos. 21 Y creó Dios
los grandes monstruos marinos, y todo ser
viviente que se mueve, que las aguas
produjeron según su género, y toda ave alada
según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22 Y
Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y
multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y
multiplíquense las aves en la tierra. 23 Y fue la
tarde y la mañana el día quinto.
24
Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres
vivientes según su género, bestias y serpientes
y animales de la tierra según su especie. Y fue
así. 25 E hizo Dios animales de la tierra según su
género, y ganado según su género, y todo
animal que se arrastra sobre la tierra según su
especie. Y vio Dios que era bueno.
26
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a
nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;
y señoree en los peces del mar, en las aves de
los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en
todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 Y
creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de
Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los
bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y
señoread en los peces del mar, en las aves de
los cielos, y en todas las bestias que se mueven
sobre la tierra.
29
Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda
planta que da semilla, que está sobre toda la
tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da
semilla; os serán para comer. 30 Y a toda bestia
de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a
todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que
hay vida, toda planta verde les será para comer.
Y fue así. 31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y
he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la
tarde y la mañana el día sexto.

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