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Sjpi 3 2025

El Juzgado de Primera Instancia de Móstoles dictó la Sentencia Nº 96/2025, en la que se estima la demanda de nulidad del contrato de préstamo presentado por D. Jesús Manuel contra Caixabank Payments & Consumer EFC EP SA por falta de transparencia y carácter abusivo en las cláusulas del contrato. Se concluye que el prestatario fue obligado a financiar una cantidad superior a la solicitada, lo que distorsiona el coste real del préstamo y genera un desequilibrio en la relación contractual. La sentencia condena a la demandada a liquidar la deuda aplicando el interés legal y a devolver las cantidades indebidamente cobradas.
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Sjpi 3 2025

El Juzgado de Primera Instancia de Móstoles dictó la Sentencia Nº 96/2025, en la que se estima la demanda de nulidad del contrato de préstamo presentado por D. Jesús Manuel contra Caixabank Payments & Consumer EFC EP SA por falta de transparencia y carácter abusivo en las cláusulas del contrato. Se concluye que el prestatario fue obligado a financiar una cantidad superior a la solicitada, lo que distorsiona el coste real del préstamo y genera un desequilibrio en la relación contractual. La sentencia condena a la demandada a liquidar la deuda aplicando el interés legal y a devolver las cantidades indebidamente cobradas.
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JURISPRUDENCIA

Roj: SJPI 3/2025 - ECLI:ES:JPI:2025:3


Id Cendoj: 28092420012025100001
Órgano: Juzgado de Primera Instancia
Sede: Móstoles
Sección: 1
Fecha: 20/02/2025
Nº de Recurso: 1987/2024
Nº de Resolución: 96/2025
Procedimiento: Demanda
Ponente: AGUSTIN ALEJANDRO SANTOS REQUENA
Tipo de Resolución: Sentencia

SENTENCIA Nº 96/2025
JUEZ/MAGISTRADO- JUEZ: D./Dña. AGUSTIN ALEJANDRO SANTOS REQUENA
Lugar: Móstoles
Fecha: veinte de febrero de dos mil veinticinco

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Por medio de demanda presentada por D. Jesús Manuel , se formularon contra la demandada
Caixabank Payments & Consumer EFC EP SA las siguientes pretensiones:
1º.- Que se declarase la nulidad del contrato de préstamo celebrado entre las partes por falta de transparencia y
carácter abusivo, condenando a la demandada a liquidar la deuda sin aplicación del tipo de interés pactado, y a
devolver las cantidades indebidamente cobradas por cualquier concepto distinto de la devolución del principal
efectivamente dispuesto por la demandante.
2º.- Subsidiariamente, que se declarase:
2.1.- En relación a la TAE que el contrato vulnera normas imperativas y en consecuencia, se condenase
a la demandada a liquidar el préstamo aplicando únicamente el interés legal del dinero, condenando a la
demandada a devolver las cantidades indebidamente cobradas por exceder del principal dispuesto por la
demandante.
2.2.- En relación a la comisión de apertura, su nulidad por falta de transparencia y carácter abusivo, por su
importe y por no haber sido tomada en consideración para calcular la TAE del contrato, condenando a la
demandada a devolver las cantidades indebidamente cobradas por este concepto más sus intereses.
3º.- Que se condenase a la demandada al pago de las costas causadas.
La demandada contestó a la demanda, oponiéndose.
SEGUNDO.- Se celebró vista del juicio en la fecha señalada a tal fin, con la comparecencia de las partes
debidamente asistidas y representadas.
En dicho acto se admitió y practicó la prueba que consta en el acta grabada, consistente en documental y
pericial, las partes formularon sus conclusiones ratificando sus pretensiones y alegaciones, y se declaró el
juicio visto para sentencia.
TERCERO.- En la tramitación del presente procedimiento se han observado las prescripciones legales.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- Determinación de los hechos relevantes para la resolución del litigio.

1
JURISPRUDENCIA

A) No se discute que las partes concertaron en fecha11 de mayo de 2022 el contrato de préstamo que se
aporta como documento nº 2 de la demanda.
B) D. Jesús Manuel , cuya condición de consumidor final como usuario de servicios bancarios no se discute,
suscribió el contrato adhiriéndose a las condiciones generales que figuraban en el mismo, impuestas por
la entidad demandada, que únicamente le solicitó unos mínimos datos personales y un número de cuenta
bancaria para formalizar el contrato.
C) Las condiciones del préstamo establecían un tipo de interés del 6,99%, y se indicaba una TAE del 8,51%.
Se preveía un interés moratorio además de establecerse una comisión de 35 euros para el caso de impagos
parciales.
D) Con la contratación del préstamo se impuso al prestatario una comisión de apertura por importe de 694,02
euros, cuya financiación no pudo evitar e incrementó la base de cálculo de los intereses; igualmente, se contrató
un seguro por una prima que no se expresaba, reflejando el contrato tan solo un coste mensual del mismo
de 21,08 euros, cuya financiación tampoco pudo eludir el demandante, sin que la demandada acredite que
su precio se corresponde con lo normal en el mercado de seguros de igual clase, y cuya necesidad tampoco
se acredita, de donde se deduce que su finalidad era incrementar la base de cálculo y generar intereses más
elevados que los que se hubieran generado de haberse financiado únicamente la cantidad solicitada y obtenida
en préstamo por la deudora.
E) En consecuencia, cuando D. Jesús Manuel solicitó la cantidad de 17.570 euros en préstamo se le obligó
a tomar prestada una cantidad superior, de 18.264,02 euros, en tanto que la totalidad de los pagos a los que
la actora se obligó frente a la demandada con ocasión del contrato ascendía a un mínimo inicial de 23.147,04
euros, según la documental aportada con la demanda y su contestación, no impugnadas de contrario.
SEGUNDO.- Fundamentación de la demanda y de la contestación.
A) Simplificando necesariamente la argumentación de la demanda, con carácter principal se pretende la
declaración de nulidad del contrato de préstamo como consecuencia de su falta de transparencia, y en
particular, del carácter abusivo de los costes impuestos al prestatario, que con la información facilitada en
el momento de contratar y el texto del propio contrato no podía conocer el coste real del préstamo, superior
al que se le daba a entender mediante la indicación de una TAE que no se correspondía con la realidad, y la
obligación de financiar una cantidad superior a la solicitada en préstamo.
Subsidiariamente, se pretende la nulidad de las cláusulas que imponen las comisiones que expresa, y que se
declare que la TAE determinada en el contrato vulnera normas imperativas, con la consecuencia de que el
crédito deba liquidarse al tipo del interés legal del dinero.
Las pretensiones se fundamentan en las previsiones de la Ley 7/1998, de 13 de abril, sobre Condiciones
Generales de la Contratación, en particular sus arts. 5.5, 7 y 8, por considerarse que las cláusulas impugnadas
son condiciones impuestas por el predisponente que la demandante no pudo evitar en la contratación, y que
además ocasionan un perjuicio económico a sus intereses que dicha parte no pudo prever en el momento de
la contratación, especialmente al no haber recibido la necesaria información de forma clara y completa de la
demandada.
Se invoca asimismo la aplicación de los arts. 80, 81.3 y 82 del RDLegislativo 1/2007, de 16 de noviembre,
que aprueba el TR de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, en consonancia con el
Reglamento 1287/2006 de la Comisión, aplicando la Directiva 2004/39/CE, y demás normas reglamentarias
de desarrollo, por tener la actora el carácter de consumidor o usuario de servicios bancarios o financieros.
En suma, se viene a alegar falta de transparencia de las cláusulas de determinación de los intereses, por falta de
información de tal elemento del contrato, y su carácter abusivo por perjudicial para el contratante, al generar un
desequilibrio importante en la relación negocial que el consumidor no pudo conocer ni evitar, lo que determina
su nulidad y falta de efecto sin posible integración.
Se invoca asimismo el régimen previsto por la Ley 16/2011, de Crédito al Consumo.
B) La demandada se opone alegando no existir falta de transparencia, al ser la redacción del contrato y sus
anexos, en particular el cuadro de amortización, claros en cuanto a la identificación de los conceptos y costes
del mismo, y en todo caso conforme con la normativa legal y reglamentaria vigente en cuanto a los préstamos
al consumo. Niega que la TAE se hubiera calculado de forma errónea y no se corresponda con el coste real del
préstamo, según los conceptos que reglamentariamente debe incluir o no incluir dicha TAE.
TERCERO.- Estimación de la pretensión relativa a la nulidad por falta de transparencia y carácter abusivo de
las cláusulas que determinan los costes reales del crédito.

2
JURISPRUDENCIA

A) La demanda debe ser estimada conforme a su pretensión principal, por considerarse que las cláusulas que
determinan los costes del préstamo, predeterminadas por la prestamista demandada, imponen al prestatario
unos costes superiores a los que la redacción del contrato y la información previa a la contratación expresan,
lo que añadido a la imposición de financiar una cantidad superior a la solicitada en préstamo determina que
la remuneración que obtiene la demandada y el correlativo coste que asume la demandante no se hayan
expresado en forma que esta pudiera haber conocido el coste real antes de contratar, y comparar este con
el de otras ofertas de mercado, o simplemente haber evitado la financiación de comisiones y seguro que no
constituían objeto ni finalidad del préstamo solicitado.
En todo caso, se concluye que las cláusulas relativas a intereses, comisiones y forma de amortización del
préstamo, impugnadas por la actora, fueron predispuestas por la prestamista con carácter general de manera
que la prestataria no pudo negociar su contenido ni evitar su aplicación en la contratación, como lo revela
el carácter formulario de los campos del texto del contrato presentado a la firma, que en todo caso prevé
un denominado "capital inicial" cuando debería referirse a un "capital solicitado", abocado a incrementarse
mediante la adición de conceptos no solicitados por el consumidor, hasta conformar un "capital total del
préstamo" que no precisa si incluye una prima proporcional del seguro, o implica la financiación de dicho
seguro, y supone una base de devengo de intereses superior al mero concepto del capital solicitado u recibido
en préstamo.
De la pericial practicada resulta no solo que los conceptos añadidos al capital tienen por finalidad no solo
incrementar la base de cálculo del préstamo y con ello el beneficio de la prestamista, sino especialmente eludir
la inclusión de tales costes (comisiones y seguro) en el cálculo de la TAE, de forma que la cifra presentada
como tal y como indicativa del coste real del préstamo resulte inferior a la que resultaría de incluir todos
los costes del crédito, induciendo al consumidor a contratar sobre la premisa de un coste inferior al real, y
distorsionando la comparación de costes que este pudiera efectuar con otras ofertas de crédito en supuestos
similares. Siendo en todo caso las TAEs que calcula la pericial superiores a la informada al contratar.
Especialmente revelador del modo de proceder de la prestamista es que la propia pericial no puede determinar
si se está imponiendo la financiación de las primas de un seguro, o solo se está cobrando una prima mensual,
sin que por lo demás se justifique que el consumidor hubiera solicitado el seguro, que se califica como no
condicionante de manera formularia, pero respecto de cuyas condiciones, información previa, adecuación a
mercado e interés para el consumidor nada se acredita, siendo notoria la práctica de exigirlo o incluirlo por
defecto en la contratación, de forma que el consumidor no se cuestione su contratación, ignorando el efecto
que la misma tendrá en el encarecimiento del préstamo.
En todo caso, no es tanto la duda acerca de la posibilidad de evitar su contratación como la clara imposibilidad
de evitar su financiación, lo que conduce a este juzgador a apreciar que se ha incluido de forma no transparente
y abusiva en el contrato, y que su finalidad no es proteger a las partes en un eventual caso de impago (este
juzgador no ha conocido un solo proceso en el que una prestamista haya intentado reclamar a una aseguradora
-generalmente una entidad del propio grupo- antes de demandar al prestatario, en caso de impago de este),
sino incrementar actualmente los costes del préstamo en beneficio añadido y no expresado de la prestamista
y correlativo perjuicio de la prestataria.
Abundan en tal apreciación las siguientes consideraciones: para que la contratación de un seguro de
protección de pagos no presente indicios de ser abusiva, deben respetarse las previsiones de la Ley 7/1998,
de 13 de abril, sobre Condiciones Generales de la Contratación, en particular su art. 1; arts. 80, 82, 89.4 y
85.10 del RDLegislativo 1/2007, de 16 de noviembre, que aprueba el TR de la Ley General para la Defensa
de los Consumidores y Usuarios, en consonancia con el Reglamento 1287/2006 de la Comisión, aplicando
la Directiva 2004/39/CE, y demás normas reglamentarias de desarrollo, por tener la actora el carácter de
consumidor o usuario de servicios bancarios o financieros; Directiva 93/13/CEE; Ley 50/1980 del Contrato de
Seguro y art. 12 de la Directiva 2014/17/UE del Parlamento Europeo y del Consejo de 4 de febrero de 2016, en
cuanto se establece la prohibición con carácter general de la práctica de las ventas combinadas, a menos que
el prestamista pueda demostrar que los productos vinculados acarreasen un claro beneficio al consumidor
respecto de otros productos similares ofrecidos separadamente.
Dado que la contratación fue impuesta sin ofrecer alternativa a la demandante, es claro también su carácter
abusivo determinante de nulidad e ineficacia. Aun cuando la prima del seguro fuera cobrada por otra entidad
(que sería del mismo grupo empresarial que la prestamista, y que no consta la cantidad que recibiera entregada
por esta) al incluir la suma en el capital prestado sin ofrecer a la deudora ninguna alternativa o posibilidad
de evitar el gasto y sobre todo su financiación, la demandada (que percibe todos los pagos) se benefició
del incremento en cuantía y eventualmente plazo de amortización incrementando en su exclusivo beneficio y
correlativo perjuicio para el prestatario los ingresos obtenidos por la financiación.

3
JURISPRUDENCIA

En cuanto a la comisión de apertura, su importe elevado resulta proporcionado a la cantidad del préstamo y no
a ninguna actuación que no fuera remunerada por el mero interés devengado, no justificando la demandada
haber efectuado ninguna diligencia para la averiguación de la solvencia del demandante ni para la confección
de la documentación del préstamo (que se firma en un modelo predeterminado sin mayor actividad que la
de rellenar los campos básicos, resultando incluso parte de ellos de un cálculo matemático efectuado por un
programa informático, cuyo resultado no pueden modificar siquiera los empleados de la prestamista).
Ello unido a que se impone su financiación, incrementando de forma no perceptible para la prestamista su
importe y carga para la demandante, añade aún más fundamento a la apreciación de que su finalidad no es
solo devengar un coste para la prestataria sin contraprestación por la prestamista, sino además incrementar
el beneficio de esta de forma soterrada al incrementar los beneficios que se obtienen del préstamo eludiendo
que tal sobrecoste se refleje en la TAE, con el efecto inductor a la contratación que una TAE inferior produce
en el consumidor que solicita el crédito.
B) En definitiva, este modo de proceder de la prestamista denota que el contrato, junto a una información
clara y adecuada de determinadas condiciones, incluye otras que se han introducido de forma que el
consumidor no pudiera detectar en qué medida suponían un coste superior al que se reflejaba como real del
préstamo, generando en la prestamista un beneficio superior a costa del consumidor, sin proporcionar a este
contraprestación y sin que pudiera evitarlo, de donde resultan la falta de transparencia y el carácter abusivo
determinado por un desequilibrio relevante a favor de la demandada entre las obligaciones y derechos de las
partes en la contratación. Proceder en el que son esenciales dos elementos: la redacción del contrato en forma
que se distinga artificialmente entre un capital "inicial" y otro "total", y la expresión de una TAE que no refleja el
coste del préstamo "total" o final, sino el del que se hubiera producido de limitarse la cantidad financiada a la
que fue efectivamente solicitada por el prestatario.
Se aprecia, así, que las cláusulas en cuestión incurren en el supuesto previsto por los arts. 8 de la LCGC y 80 y
81 del TRLGDCU, y que la información incorrecta o sesgada y la imposición de condiciones en perjuicio de un
consumidor o usuario determinan la nulidad e ineficacia absolutas de dichas condiciones, sin que exista una
previsión legal ni contractual que permita suplir la cláusula que se declara abusiva por otra aplicando un tipo
de interés distinto del pactado, pues ello privaría a las disposiciones legales de protección del consumidor del
efecto de prevención general y especial que es esencial a su finalidad.
Expresado en otros términos, tal y como resulta de la aplicación de la doctrina jurisprudencial del Tribunal
Supremo (por todas, sentencias de 24 de marzo de 2015 y 4 de marzo de 2020, Pleno), no se supera el
denominado control de transparencia (pues no solo una cláusula determinada, sino todo el conglomerado de
condiciones de la contratación en este caso confluyen para impedir que el consumidor contratante tenga un
conocimiento real y razonablemente completo de los efectos económicos de las obligaciones que contrae).
Debe insistirse en que la posibilidad de que el consumidor conozca los efectos económicos reales del contrato,
y pueda comparar la oferta de la demandada con la de otros créditos en el mercado a fin de acceder a las
condiciones más adecuadas a sus circunstancias, no se garantiza meramente con una redacción más o menos
clara de las proposiciones que integran el condicionado del contrato predispuesto, sino que del conjunto de la
información debe resultar posible a un consumidor medio y en particular al contratante representarse el coste
y duración del contrato, lo que es imposible cuando la información se ofrece de forma fragmentaria.
El carácter abusivo del préstamo se evidencia no solo por la forma de amortización, sumada al tipo de interés
impuesto, sino especialmente porque el deudor que solicita un préstamo por determinada cantidad se ve
obligado a financiar, e incluso a contratar, una comisión y un seguro a unos costes elevados de forma que
el tipo de interés que se contrata genera unos costes notablemente más elevados que los que resultarían de
aplicarse estrictamente a la cantidad solicitada y obtenida en préstamo.
Ello ocurre en interés exclusivo de la prestamista, en la medida en que para obtener un préstamo por la cantidad
de 17.570 euros la demandante se vio obligada a comprometerse a devolver la suma de 23.147,04 euros,
resultante de financiar una cantidad mayor que la solicitada, y no se acreditan hechos que permitan considerar
que tales conceptos y su financiación fueran contratados por iniciativa o solicitud expresa de la demandante
deudora.
Todo lo que conduce a la estimación íntegra de la demanda.
CUARTO.- Costas.
A tenor del artículo 394 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, aplicable al caso, procede especial condena a la
demandada al pago de las costas causadas en esta instancia, si bien no serán de aplicación los límites
previstos por los arts. 394 y concordantes LEC, en la medida en que se opongan al criterio sentado por la
sentencia del TJUE de fecha 7 de abril de 2022, asunto C-385/20.

4
JURISPRUDENCIA

VISTOS los preceptos legales citados, los invocados por las partes y los demás de general y pertinente
aplicación

FALLO
Que, estimando íntegramente la demanda interpuesta por la representación procesal de D. Jesús Manuel
contra Caixabank Payments & Consumer EFC EP SA:
1º.- Declaro la nulidad del contrato de préstamo objeto de este juicio ordinario, con causa en la falta de
transparencia y carácter abusivo del conjunto de las cláusulas que determinan los costes del mismo. En
consecuencia,
2º.- Declaro que la demandante solo viene obligada a reintegrar a la demandada las cantidades que esta
le hubiera entregado en préstamo, sin ningún incremento por comisiones, seguro o interés, y condeno a la
demandada a reintegrar a la actora todas las cantidades que aquella hubiera recibido de la demandante
con causa en el crédito y que excedieran la cantidad de 17.570 euros, a que asciende el capital solicitado
y recibido en préstamo (única cantidad a cuya devolución a la demandada viene aquella obligada), más los
correspondientes intereses legales que se devengasen desde la fecha de interposición de la demanda hasta
la de esta sentencia, y los del art. 576 LEC desde esta hasta el completo pago.
3º.- Condeno a la misma demandada al pago de las costas causadas en esta instancia.
Contra la presente resolución cabe interponer recurso de APELACIÓN en el plazo de VEINTE DIAS, ante la
Ilma. Audiencia Provincial de Madrid, para su resolución ( artículos 458 y siguientes de la L.E.Civil), previa
constitución de un depósito de 50 euros, en la cuenta 2674-0000-00-1987-24 de este Órgano.
Si las cantidades van a ser ingresadas por transferencia bancaria, deberá ingresarlas en la cuenta número
IBAN ES55 0049 3569 9200 0500 1274, indicando en el campo beneficiario Juzgado de 1ª Instancia
nº 01 de Móstoles, y en el campo observaciones o concepto se consignarán los siguientes dígitos
2674-0000-00-1987-24.
Así por esta mi sentencia lo pronuncio, mando y firmo.
El/la Juez/Magistrado/a Juez

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